Calderón de la Barca (2014)

Otro Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Humanidades - 1º curso
Asignatura Literatura del s. XIX
Año del apunte 2014
Páginas 3
Fecha de subida 26/11/2014
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Explicación de la obra de Calderón de la Barca (influencias, contexto, importancia en la historia de la literatura...) Va muy bien para estudiar de cara a poder hablar un poco del autor de la vida es sueño en el examen.

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CALDERÓN DE LA BARCA – LA VIDA ES SUEÑO La época de Calderón de la Barce (1600-1681). Tenemos que entender que su vida coincide con los máximos momentos de esplendor del Barroco. Su teatro ha sido considerado repetidamente como uno de los paradigmas más destacados de la estética barroca, de modo que el dramaturgo es uno de los símbolos del barroco por excelencia.
Este hecho se debe a diversas causas: 1) Desde el punto de vista político, durante la existencia del comediógrafo, se produce un definitivo hundimiento del Imperio español. Cuando este tiene 20 años, el Conde Duque de Olivares, adecúa la estructura del Estado a las necesidades de la monarquía absoluta (ve en eso la solución para que España conserve la hegemonía que se le está escapando). Felipe IV se propone que todos los reinos participen en proyectos e iniciativas de la Corona: quería echar los cimientos de un Estado Moderno. La apuesta le sale mal: La Guerra de los Treinta Años (en un inicio de inspiración religiosa) se convierte en un campo de lucha de las grandes potencias. A todo esto, Calderón de la Barca es testigo y protagonista de una década aciaga, que empieza con la derrota naval de Las Dunas y termina con la Paz de Westfalia.
2) Para profundizar más en los acontecimientos de la naturaleza de la decadencia española, tenemos que prestar atención a la evolución de la economía – recuérdese que toda el trabajo manual es una actividad mal vista en la España de quinientos, como nos muestra el escudero de Lazarillo –. España se declaró en diversas bancarrotas desde principios del siglo XVII hasta finales del reinado de Felipe IV.
3) En el plano social y moral hay una serie de fenómenos que se han de tener en cuenta.
El favoritismo se va instalando en la vida pública y, más tarde, se generaliza la compra de cargos y mercedes; se reúnen fortunas de dudosa procedencia entre los funcionarios. En ese ambiente, es normal que cunda el pesimismo. Entre las capas populares se extiende un malestar, que, progresivamente, estallará en revueltas y motines de importancia variable. Concluyendo, es perceptible una disociación de ideales e intereses entre los diferentes grupos sociales de la nación que, a su vez, pierde su protagonismo en la escena mundial.
¿Qué función cumple el teatro en este contexto? Dentro de la situación que se vive en España (la implantación de la monarquía absoluta), el teatro español trata de imponer o de mantener la presión de un sistema de poder, y, por consiguiente, una estratificación y jerarquía de grupos, sobre un pueblo que, en virtud del amplio desarrollo de su vida durante casi dos siglos anteriores, se salía de los cuadros tradicionales del orden social, o por lo menos, parecía amenazar seriamente con ello. La literatura no da una imagen fiel de la realidad, sino que está condicionada (por tanto, no determinada) por la sociedad y tiene unos fines de naturaleza social.
Es difícil determinar, en el caso de cada obra en particular, dejando aparte los factores generales, cuál es a resultante del juego de las fuerzas que se contraponen (la finalidad educadora y la indecencia de lo exhibido en el escenario), pues no poseemos datos que nos permitan solucionar esas cuestiones concretas, al menos con una certeza demostrable.
Tenemos que entender que, en esa sociedad ansiosa de novedades y de inventos, de objetos en los que se muestre el ingenio del hombre y su capacidad de progreso (herencia renacentista) y que acepta todos aquellos fenómenos que se salen de la norma (recuérdese el caso de Góngora); lo que en la época se llama la “suspensión”, el dejar siempre cabos sueltos, que luego se soldarán de manera sorprendente – recurso muy querido por Calderón – los casos extremos, sobre todo por exceso, que nos sitúan en otro mundo y nos hacen creernos otros. Es una sociedad traspasada por un concepto negativo del mundo (de ahí el conservadurismo) en el cual reinan la inseguridad, el engaño y la contradicción; y en donde no hay más opción que acomodarse en las situaciones que sobrevengan (la tragicomedia responde muy bien a esta necesidad de unir los elementos más opuestos). El hombre vive, pues, en una batalla consigo mismo y con sus semejantes, los cuales solo le inspirarán desconfianza y prevención (Homo homini lupis: máxima de Hobbes). El desarrollo de la violencia, patente en la Guerra de los Treinta Años, junto a una religiosidad y a una experiencia ascética, suscita el interés por la muerte, y éste, despierta nuevas perspectivas en el planteamiento de la vida. El hombre deberá hacerse la vida.
La combinación de factores estéticos y sociales hace del teatro la forma más acusadamente barroca. Este estilo nace en las artes visuales, sin embargo, culmina en la escena, en la que se combinan (en los casos de mayor complejidad) poesía, música, danza e, incluso, artes plásticas.
En este ambiente se produce el fenómeno de la indiferencia espacial entre la escena y el mundo real: no se sabe dónde empieza una y dónde acaba otra; la escena se desborda en todas direcciones (téngase en cuenta en el aspecto de la vida es sueño).
Características literarias de Calderón Para nosotros una comedia es una acción escénica que nos mueve a la risa y a la diversión, que suscita la visión complacida de los aspectos más amables de la existencia. Sin embargo, el concepto de comedia puede ser atestiguado como drama en general. Los autores de la época eran conscientes que no todas las obras eran comedias, en el sentido más estricto de la palabra, el que hoy le damos, y surgió el término tragicomedia para designar algunas de ellas.
Este nombre recoge la naturaleza dual de la comedia, en las que se reúnen las facetas serias y alegres de la realidad.
El tema más recurrido de la historia de la humanidad, el Bien y el Mal; también se puede entre leer en las obras teatrales barrocas. No hay en Calderón nadie absolutamente bueno ni nadie absolutamente malo, por lo que a todos los personajes les corresponde cierto grado de responsabilidad en la desgracia última. Más adelante, estos principios básicos del bien y el mal, tendrán que aplicarse a La vida es sueño.
Desde un punto de vista formal es importante tener en cuenta la actitud del autor ante las unidades dramáticas (lugar, tiempo y acción). De acuerdo con la unidad de lugar, el drama se debe desarrollar en un único espacio escénico. En lo que se refiere a la segunda, a la de tiempo, ha de transcurrir desde el principio hasta el final un máximo de veinticuatro horas y, si es posible, conviene que se mantenga una rigurosa correspondencia con el tiempo real. Según la tercera unidad, la de acción, no debe haber más de una intriga en una misma obra.
El escenario podía representar los más diversos lugares con mínimas alteraciones de elementos tales como el vestuario de los actores y las partes componentes del decorado. Tal facilidad para la transformación permitía vulnerar cómodamente la unidad de lugar.
En cuanto al tiempo, es normal que no coincida con el cronológico: la obra es un todo sin partes, unitario, en el que, tras los bastidores, se suceden los acontecimientos, que luego se mencionaran en el curso de la representación.
En cuanto al tema, la sociedad, su equilibrio, su armonía, el orden que la regula…, son el horizonte en que se refleja buena parte de los esquemas ideales presentes en las comedias.
Calderón participa de este mismo planteamiento, aunque con sus propias particularidades. Su pensamiento está orientado por el pesimismo (concebido como desengaño que hunde sus raíces en su propia vida), la concepción de la vida como peregrinación o teatro, el providencialismo, la búsqueda de un apoyo racional para la fe, la pregunta por el ser del hombre, el interés primordial por la cuestión del conocimiento humano y sus limites y por la muerte y su imagen, el sueño.
Género y localización de la vida es sueño La obra de Calderón, La vida es sueño, pertenece a su segunda etapa creacional, identificable por ser dramas filosóficos. Segismundo (y otras figuras del drama) experimenta una notable transformación íntima a lo largo de la obra. Esto nos debe llevar a interrogarnos sobre la naturaleza de esta comedia. Así pues, La vida es sueño ha sido definida como una comedia filosófica, un drama filosófico, una tragedia a secas.
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