Ensayo I (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Periodismo - 4º curso
Asignatura Periodisme Cultural
Año del apunte 2017
Páginas 4
Fecha de subida 15/06/2017
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La crisis del lenguaje en las redes sociales: una aproximación a través de la “literatura del no” RESUMEN: En este artículo se expone la problemática de la difusión y la viralización de mensajes bullshit en las redes sociales. Estos mensajes resultan de gran impacto y profundidad para el lector, por la forma en que se articulan y el lenguaje inspirador, motivacional o sentimental que contienen. Sin embargo, estos contenidos suelen estar descontextualizados y carecer de sentido y significado. La poca capacidad crítica o analítica de algunos usuarios de las redes los lleva a compartir este tipo de publicaciones. En la gran mayoría de ocasiones, son miles de personas las que participan en su difusión. Este ensayo trata de relacionar el fenómeno bullshit con la crisis del lenguaje de Viena mediante la “Carta de Lord Chandos” y otros textos que abordan el tema.
“Antes eras lo que tenías, ahora eres lo que compartes”, Godfried Bogaard “El amor no tiene que ser perfecto, solo tiene que ser sincero”, “Todo vale la pena, si te hace reír”, “Todo es posible en la medida que tú creas que es posible”, “Para poder seguir, a veces hay que empezar de nuevo”, “Hoy no es un día cualquier. Hoy es un día de mi vida”… Es muy frecuente encontrar este tipo de mensajes en las redes sociales. A diario, nuestras páginas de inicio se llenan de imágenes y publicaciones “filosóficas” que han compartido nuestros amigos o familiares.
El filósofo Harry Frankfurt (2005:7) en “On bullshit” define estos contenidos como algo diseñado para impactar al lector e identifica en ellos una “manipulación y subversión de la verdad”. El componente motivacional e inspirador de estas frases actúa como un elemento persuasor. Así, muchos de sus receptores reinterpretan el mensaje, lo adecúan a su situación, creen en él y lo comparten.
Siguiendo esta misma línea, Gordon Pennycook, líder de la investigación “On the reception and detection of pseudo-profound bullshit”, constata que estos mensajes se componen de afirmaciones aparentemente impresionantes e impactantes, pero que, realmente, son vagos y carecen de sentido y significado.
“Se trata de frases pseudo-profundas que consisten en afirmaciones impactantes que se presentan como verdaderas y significativas, pero en realidad están vacías” (Penycook, 2015: pág 5) Según la Universidad de Harvard, cuando compartimos contenidos en las redes sociales intentamos parecer atractivos y buscamos un protagonismo que nos reconforte. “Antes eras lo que tenías y ahora eres lo que compartes”, explica el experto en redes sociales Godfried Bogaard. Así, las personas que participan en la viralización de los mensajes bullshit se sienten el centro de atención y, además, creen estar dando la imagen de alguien reflexivo, interesante y positivo. Ante esto, en su estudio, Pennycook muestra que aquellas personas más críticas y con mayor capacidad de análisis son capaces de diferenciar las frases verdaderamente reflexivas de lo que él llama “chorradas”.
1 “He perdido la capacidad de hablar o pensar coherentemente”, Hugo von Hofmannsthal El filólogo Ángel Luis García Aceña (2006:6) cree que la presencia de un público con escaso sentido crítico y artístico es uno de los motivos por los cuáles un hecho literario se ha convertido en un “espectáculo artificioso y banal”. Esto condiciona al escritor, quien escribe por y para el lector, y se acaba estableciendo lo que él llama “mercado de literatura vacía”. Esto se podría aplicar al caso descrito anteriormente, ya que estas frases motivacionales e inspiradoras tienen una gran difusión y han invadido gran parte de las redes sociales, pese a carecer de sentido y estar descontextualizadas.
Además, en su artículo “La frontera del silencio. Causas y consecuencias del “síndrome de Bartleby” en la literatura”, García Aceña explica que esta falta de sentido crítico fue una de las causas más significativas de la crisis del lenguaje de la Viena finisecular, en la que muchos artistas, intelectuales y pensadores renegaron de la palabra y optaron por el silencio.
Uno de estos creadores fue Hugo von Hofmannsthal. Renunció a la poesía y al lenguaje mediante una carta ficticia que escribe desde el personaje de Philip Chandos, a Francis Bacon, un canciller inglés que había denunciado la falsedad de los discursos de la época isabelina. Mediante este texto, le anuncia a su amigo el abandono de su profesión, dado que el lenguaje es insuficiente para pensar, sentir el mundo, hablar y, por consiguiente, escribir.
“He perdido por completo la capacidad de pensar o hablar coherentemente sobre cualquier cosa. Primero se me fue volviendo imposible hablar sobre un tema elevado o general y pronunciar aquellas palabras, tan fáciles de usar, que salen sin esfuerzo de la boca de cualquier hombre. Sentía un inexplicable malestar con sólo pronunciar ‘espíritu’, ‘alma’ o ‘cuerpo’ (…) Las palabras abstractas que usa la lengua para dar a luz, conforme a la naturaleza, cualquier juicio, se me descomponían en la boca como hongos podridos” (Hofmannsthal, 1902:4).
A Hugo von Hofmannsthal le resulta imposible abarcar la realidad mediante el lenguaje. De este modo, el empleo de las palabras pierde el sentido y estas se convierten en vehículos vacíos que no expresan nada. Los contenidos bullshits son una combinación de palabras que tienen un resultado sentimental, emotivo o atractivo, pero, al igual que las palabras de Lord Chandos, no tienen ningún significado y son insuficientes. Sin embargo, un usuario poco crítico puede sentirse entusiasmado por la positividad que transmiten mensajes como “Cada día sale el sol” o “El mundo es un lugar para vivir” y compartirlo mediante las redes sociales.
El cuento “Bartleby, el escribiente” de Herman Melville es otro ejemplo de esta inacción creativa y de la “literatura del no”. Se trata de la historia de un copista de un bufete de abogados que decide negarse a hacer cualquier tipo de tarea que vaya más allá de copiar textos. Al final, este amplía su abanico de preferencias, se niega a realizar su trabajo y confiesa a su jefe que ha renunciado a copiar.
“Imaginen mi sorpresa, mi consternación, cuando sin moverse de su ángulo, Bartleby, con una voz singularmente suave y firme, replicó: Preferiría no hacerlo” (Melville, 1853:6) 2 Mediante este relato, el autor abre un debate en la literatura con la frase “Preferiría no hacerlo” y convierte al protagonista de su cuento en el símbolo del “síndrome del silencio”, al que Enrique Vila-Matas bautiza como “síndrome de Bartleby”. Según García Aceña, este “no hacer” será la mejor opción de Herman Melville y la única respuesta que le queda ante la crisis literaria.
“La falta de ornamentos es un signo de fuerza intelectual”, Adolf Loos Resulta contradictorio que Hugo von Hofmannsthal anunciara su renuncia a las palabras haciendo tan buen uso del lenguaje en la “Carta de Lord Chandos”. De hecho, en su texto, él mismo se muestra insatisfecho con este sacrificio.
“Vivo una vida de vacío apenas imaginable y me cuesta ocultar a mi mujer la rigidez de mi interior”. (Hofmannsthal, 1902:6) Este sentimiento también queda reflejado en El Grito de Munch. Juan Calatrava (2012), profesor de Historia del Arte en la Universidad de Granada, sostiene que esta pintura es una crítica al lenguaje, ya que el cuadro muestra un hombre que grita y no articula palabras porque rechaza los códigos de comunicación humanos, volviendo al estado primitivo del ser humano, sin diferenciarse de cualquier otro animal salvaje. En esta misma línea, mucho antes, Aristóteles constató que, además de diferenciarnos del resto de animales, el lenguaje aporta al ser humano un sentido ético y moral.
“Sólo el hombre, entre los animales, posee la palabra. La voz es una indicación del dolor y del placer; por eso la tienen los otros animales. […] En cambio, la palabra existe para manifestar lo conveniente y lo dañino, así como lo justo y lo injusto. Y esto es lo propio de los humanos frente a los demás animales: poseer de modo exclusivo el sentido de lo bueno y de lo malo, lo justo y lo injusto, y las demás apreciaciones”.
(Aristóteles, s. IV ac) Sin las palabras, caeríamos en una vida animal en la que no podríamos expresar lo que piensa el corazón, como le ocurre a Philip Chandos. Por ello, la solución no es optar por el silencio, sino tratar de eliminar el ruido que invalida el lenguaje e impide la comunicación, como ocurre con los contenidos bullshit.
En 1908, el arquitecto vienés Adolf Loos escribía Ornamento y Delito, una crítica hacia la decoración gratuita de los objetos cotidianos. En este ensayo, Loos sostiene que “La falta de ornamentos es un signo de fuerza intelectual”. Por su contra, las publicaciones motivacionales e inspiradoras necesitan adornos que den un toque “emotivo” o “impactante” para resultar atractivos y ser compartidos.
Ante este tipo de persuasión, los usuarios de las redes sociales deberíamos ser más críticos con los contenidos que recibimos a través de estas. Es decir, no conformarnos e ir más allá de lo que aparentan ser, preguntándonos cuál es el verdadero significado de estos mensajes antes de compartirlos.
Iria Salcedo Rodríguez Periodismo Cultural – Grupo 1 3 Bibliografía Calatrava, J. (2012). Textos en la encrucijada a debate: Carta de Lord Chandos.
Trabajo presentado en el Ateneo de Granada. Recuperado el 13 de abril de 2016 en https://www.youtube.com/watch?v=9sFQ8hRE5jc Frankfurt, H. (2005). On bullshit. Recuperado el 20 de abril de 2016 en http://www.stoa.org.uk/topics/bullshit/pdf/on-bullshit.pdf García Aceña, A.L. (2006). La frontera del silencio. Casos y causas del “síndrome de Bartleby en la literatura”. En: Mil Seiscientos Dieciséis. Recuperado el 10 de abril de 2016 en http:// www.cervantesvirtual.com/obra/la-frontera-del-silencio-casos-y-causasdel-sndrome-de-bartleby-en-la-literatura-0/0170b2fc-82b2-11df-acc7002185ce6064.pdf+&cd=2&hl=es&ct=clnk&gl=es González Escudero, S. (2007). Seres humanos y demás según Aristóteles. En: Studia Philosophica. Recuperado el 15 de abril de 2016 en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2353957 Hofmannsthal, H. (1902). Carta de Lord Chandos y otros textos en prosa. Alba Editorial: Barcelona. Traducción de Antón Dieterich.
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