Papel Anarquismo en la Transición (2013)

Trabajo Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Historia - 3º curso
Asignatura Franquisme i Transició
Año del apunte 2013
Páginas 6
Fecha de subida 09/10/2014
Descargas 3
Subido por

Vista previa del texto

EL ANARQUISMO EN LA ESPAÑA DE LA TRANSICIÓN Introducción Este trabajo está hecho sobre la conferencia: El anarquismo durante la transición, celebrada durante las Jornadas libertarias y culturales, en la ciudad de Zamora el 3 de marzo de 2012. Yo la he podido escuchar a través del canal: RADIO DIFERENTE(internet).
Que el anarquismo, y en su extensión sindicalista el anarcosindicalismo, ha representado en España una de las fuerzas de principal impulso dentro de la clase obrera en la edad contemporánea, es una evidencia que ningún historiador puede negar. Hacer un estudio sobre historia de España y no hablar lo que el anarquismo y el anarcosindicalismo representó, sería un gran error y más si el tema que estamos tratando habla sobre el movimiento obrero.
Pero que el anarquismo y anarcosindicalismo eran fuerzas importantes hasta 1939 no quiere decir que con posterioridad lo fueran. En el caso de la transición democrática, las organizaciones históricas del anarquismo, tanto la CNT como la FAI, no tuvieron la fuerza de antaño, aunque representaron una opción política y sindical importante hasta prácticamente su congreso de 1983. Aquí trataremos de forma breve las razones de porqué unas organizaciones y una opción que tanta fuerza había tenido, se vio en una crisis de enorme calibre.
La reorganización del movimiento (1975-1978) Después de la muerte de Franco, todas las organizaciones obreras que habían seguido luchando en la clandestinidad durante la dictadura, se preparaban para salir a la palestra en la escena política y sindical de España. La CNT y el movimiento anarquista no fueron menos.
Fueron muchos actos los que empezó a acometer y resurgieron muchos sindicatos en toda la geografía española. Pero hasta el 25 de julio de 1976 no aparece el primer Comité Nacional de la CNT, así como se produce la reaparición de su periódico “CNT”.
En ese pleno nacional donde se decide esto, también se trata el tema de la AIT, de la que la CNT forma parte, pero se consideran positivas, otras organizaciones que mantenga postulados anarcosindicalistas. También se quiere luchar contra la hegemonía que CC.OO. está adoptando en el plano sindical, así como de dotarse de una estrategia de lucha.
La actividad de la CNT se empezó a notar pronto. Ante una congelación salarial y dando el gobierno luz verde al despido libre, la CNT se lanza a la lucha, denunciando tales abusos contra la clase trabajadora. La movilización se tenía que sostener de manera ilimitada. En 1977 comienza una oleada represiva contra el anarquismo en general y la CNT en particular. Ante tal oleada, la CNT realiza una rueda de prensa, donde intervienen miembros del Comité Regional de Cataluña, de Centro, del Comité Nacional y de la Federación Local de Madrid, donde se desvinculan de cualquier acto que tenga que ver con el terrorismo. Hay que recordar que fueron momentos difíciles, pues en poco tiempo se producen atentados indiscriminados del GRAPO, así como terrorismo de la extremaderecha, siendo el más sonado el asesinato de los abogados laboralistas de Atocha.
Con la situación en España caminando hacia las libertades elementales y básicas, la CNT se plantea la legalidad. Pero ésta no debía romper las estructuras y las luchas de la misma. También el tema del exilio se iba esclareciendo y este solicitó el ingreso en la CNT del interior. Hechos como los anteriores, unidos a la actitud que la CNT adoptó en conflictos como el de Roca, hizo que el sindicato despegase de manera definitiva.
Pero lo mismo que crecía la CNT también crecían estructuras alternativas a la propia central sindical, que en ocasiones actuaron de manera descarada contra ésta.
A partir de 1977 comienzan los momentos más tensos, pues muchos actos de la CNT de carácter importante son silenciados y cuando se habla de la anarcosindical e, en muchas ocasiones, para vincularla con acciones típicas del GRAPO.
Un hecho trascendental se produce en octubre de 1977 cuando se firma el Pacto de la Moncloa. Con este pacto la CNT, por decisión propia quedaba totalmente marginada de los nuevos criterios de negociación colectiva. Los sindicatos que sí lo acataron, en muchas ocasiones a través de sus partidos políticos, eran los únicos que se reservaban la iniciativa de convenios. La marginación de la CNT era inevitable. Este hecho, unido a las disputas internas que se están fraguando en el seno de la organización, hace que el anarcosindicalismo empiece a atravesar problemas que serán de difícil solución. Entramos ya de lleno en un nuevo periodo.
Del caso Scala al V Congreso de la CNT Pero si bien, a la CNT le estaban atacando tanto las nuevas formas de negociación como los problemas internos, no hay que olvidar que la represión por parte del Estado recayó con más fuerza sobre la central anarcosindicalista.
De entre todos ataques injustificados contra la CNT y el anarquismo cabria destacar quizás, el más escandaloso de todos, el caso Scala. En un principio las fuentes policiales acusan al GRAPO, pero a las pocas horas se comienza a acusar a las Juventudes Libertarias y a la FAI del atentado arguyendo que son “el brazo armado de la CNT”. Medios de comunicación, como “El Noticiero Universal” y RTVE se hacen eco de esta noticia y la difunde a viva voz. Ante todas estas acusaciones la CNT se querella contra el periódico “El Noticiero Universal” y contra RTVE, a la vez que el Comité Regional de Cataluña emite un comunicado. Está demostrado que dentro de la CNT había infiltraciones policiales y que provocaron este asunto contra el sindicato. El caso Scala se alargó mucho en el tiempo y coleteó contra la CNT durante años.
Pero la vida sindical y social de la CNT continuaba adelante a pesar de todo lo anterior. Ese año 1978 se celebraron elecciones sindicales, con una gran abstención, mucha de la cual provino del boicot que la CNT realizó. No hay que olvidar que por entonces la CNT era el tercer sindicato de implantación nacional, con una afiliación que oscilaba entre los 250.000 y los 300.000 afiliados. Pero, evidentemente se estaba abriendo una nueva etapa en este sindicato que desembocaría irreversiblemente en sus próximos congresos confederales.
En el plano laboral, destaca la actuación de la CNT en el conflicto de las gasolineras de Barcelona. Tanto en este conflicto, como en los astilleros de Vigo, la CNT luchó contra los convenios que lesionaban los derechos de los trabajadores en esos ámbitos. Al final, el conflicto de gasolineras acabó con un convenio mucho más digno para los trabajadores catalanes.
A principios de 1979, se trabajaba ya de cara al V Congreso y todas las reuniones previas servían para el montaje de dicho acontecimiento. En sucesivos plenos se iba poniendo en liza un hecho que iba a determinar también el futuro de la CNT. Este, era el tema de las elecciones sindicales que se iba rechazando reiteradamente desde todo pleno, al igual que el Estatuto de los Trabajadores.
Se puede decir que de cara al Congreso la CNT tenía dos proyecciones: 1) La interior, con toda una serie de problemas que acaban por dinamitarla.
2) La exterior, donde nunca perdió la cara a los conflictos laborales.
Del V Congreso de 1979 al Congreso extraordinario de Torrejón de Ardoz de 1983 Entre los días 8 y 16 de diciembre de 1979, se celebra en la Casa de Campo de Madrid el V Congreso de la Confederación Nacional del Trabajo. Al congreso acudieron 380 sindicatos y 40 con representación indirecta, lo que hace un total de 420 sindicatos. Desde el inicio se notó que el Congreso iba a ser caliente, pues había una postura a favor y otra en contra del informe que el Comité Nacional había dado.
Vamos a hacer aquí un breve esquema de los temas importantes acordados en el congreso cenetista. De entrada, la gestión del Comité Nacional no fue aprobada, e incluso algunos sindicatos pedían la inhabilitación para determinados miembros del Comité.
Pero lo trascendental de él, es que se produjo una escisión que hizo importante daño a la CNT. Ésta vino determinada por el Comité Nacional, que había salido agraviado al no serle aprobada su gestión. Así un grupo de delegados, queriendo romper el congreso, leen un comunicado acusando que en el mismo se estaba produciendo falta de libertad de expresión, autoritarismo, violencia y amenazas. Estos delegados con sus sindicatos abandonan el congreso, pues éste se niega a suspenderse. Aun así, estos impugnarán el congreso, lo que provoca la primera escisión en la CNT. Los objetivos de esta escisión eran arrastrar a la CNT hacia posturas que históricamente no le correspondían, arguyendo que soplaban nuevos vientos para el sindicalismo.
Todo esto provocara una querella importante, tanto a nivel moral como general, pues las siglas fueron usurpadas por los escindidos a la legítima CNT. Todo esto se complicara como veremos a posteriori. Hubo un nuevo Comité Nacional, pero la escisión marcó profundamente el devenir de la CNT. Los medios de comunicación se hicieron eco de esta trascendental noticia, dando cobertura informativa sobre todo a los escindidos.
En 1982 se produce la aplastante victoria electoral del PSOE, con 202 escaños. La CNT hizo campaña por la abstención y advirtió del grado de colaboracionismo que la socialdemocracia había mantenido en toda su historia como parte integrante del capitalismo. Pero, este sindicato cada vez tenía menos proyección hacia fuera y sí más hacia dentro de sí misma, lo que fue un gran paso atrás. Esto también ocurrió en la FAI. A esto se unió que el Comité Nacional actuó de manera ejecutivista. El secretario general de entonces, José Bondía, tomó decisiones por encima de la base de la CNT, y eso provocó fricciones en la última etapa de su ejercicio. Inclusive se mostró favorable a presentar a la CNT en las elecciones sindicales, lo cual venía a reforzar las posiciones de los escindidos.
Con este panorama tan dispar se llega al VI Congreso de la CNT celebrado en Barcelona los días 12 al 16 de enero de 1983, acudiendo a él 209 sindicatos, 12 regionales y más de 500 delegados. Se le conoció como el congreso del “renovacionismo”. Aunque la gestión del Comité Nacional fue aprobada, José Bondía seguía opinando que la CNT podía ser reformista o sindicalista revolucionaria según las circunstancias. Tan movido fue este Congreso, que el punto más candente no se resolvió aquí, sino en uno extraordinario en Torrejón de Ardoz, celebrado los días del 31 de marzo al 3 de abril de 1983.
Analizando lo que ambos congresos dieron de sí, el tema fundamental volvió a ser la acción de la CNT en la empresa. Durante algunos momentos se creyó que las elecciones sindicales se pudieran llegar a aprobar, pero al final el congreso extraordinario (que es donde se resuelve este conflicto), declina tal actitud, y condena los comités de empresa y las elecciones sindicales. Estos nuevos acuerdos vuelven a provocar una escisión en la CNT.
Cabe destacar también que en el VI Congreso se llegó a análisis importantes sobre la situación mundial, condenando al imperialismo tanto de los Estados Unidos de América, como de la Unión Soviética. Igualmente se condena la política que el PSOE estaba llevando, de claro tinte reformista y con el objetivo de parar a los movimientos reivindicativos e inconformistas. Aboga el congreso por una lucha internacionalista, rechazó todo tipo de nacionalismo, y hace una condena explícita a los postulados de ETA y HB, acusándoles de populistas. La alternativa de la CNT es la federación de municipios libres. También se aprueba que la CNT debe de apoyar a los movimientos de carácter marginal, para hacerlos lo más libertarios posibles. Aquí entraría la lucha de la mujer, de los homosexuales, de los presos, los ecologistas, campañas a favor del aborto y por la defensa de derechos de los disminuidos físicos y psíquicos.
Aunque tras los congresos de 1983 la CNT quiso volver por los caminos de antaño, las escisiones la habían dejado en una situación residual. Su lucha se centró a partir de entonces por la legitimidad de las siglas frente a los escindidos y por la recuperación íntegra de su patrimonio histórico. El primer cometido lo consiguió, y los escindidos pasaron con el tiempo a denominarse Confederación General del Trabajo (CGT), mientras que la lucha por la recuperación patrimonial se extiende en el tiempo y llega hasta nuestros días.
Conclusiones Esta etapa del anarquismo y del anarcosindicalismo la podríamos calificar como lo que pudo ser pero no llegó a conseguirse. Y el que no llegara a conseguirse, se debe a determinados factores que hicieron que, tanto el programa sindical de la CNT como el político y social de la FAI, no cuajaran en la nueva sociedad que estaba emergiendo.
Aunque algunos estudios sobre esta etapa consideran que los programas que ponían en la palestra los anarquistas y los anarcosindicalistas eran anacrónicos para el periodo en el que se movían, ello no fue lo determinante para que el declive de sus organizaciones se produjera. No es así porque la CNT y la FAI actualizaron sus programas a los tiempos. Son otros los factores determinantes para explicar y entender el fracaso de los modelos sindicales y políticos alternativos. Vamos a enumerar algunos de ellos: - Quizá, un primer fallo se produjo en el modo de hacer entender los programas de la CNT y de la FAI. Los canales que habían hecho triunfar al anarquismo y al anarcosindicalismo en otro tiempo no funcionaron de manera óptima en este periodo.
Por ello, el modo de llegar a la gente fue deficitario, a pesar de la gran cantidad de periódicos que había en la calle.
- Dentro de la CNT y de la FAI no había cohesión ideológica, que fue lo que caracterizó al anarquismo en otro tiempo. El movimiento libertario antes de la guerra, aunque tenía divergencias ideológicas que hacían grande a sus organizaciones, estas nunca se salían de los principios, tácticas y finalidades de las mismas. Pero en este tiempo las diversas tendencias no miraban por el bien general de la organización, sino por supeditar a las demás, lo que hizo que dentro del anarcosindicalismo y del anarquismo hubiera multitud de disputas. En esta línea se entiende una parte del porqué de las escisiones.
- La heterogeneidad de la CNT en esta ocasión no la hizo grande, sino que con ella se cavó su propia fosa. La cantidad de grupos que entonces existían y la disparidad de criterios de los mismos a la hora de entender la organización hicieron que la CNT sufriera fuertes retrocesos.
- También, hubo un importante choque generacional. Por una parte, estaban los militantes que habían vivido la situación prerrevolucionaria y revolucionaria de 1936 y por otro los militantes de nueva ornada. Ya no quedaba ninguno de los militantes que durante los años 10 y 20 lograron hacer a la CNT el sindicato más poderoso. Por ello, ninguno de los personajes que desde 1975 reconstruyeron la CNT y el anarquismo sabía a la perfección cuales eran los pasos que había que seguir para llegar al cometido de antaño.
- Por último, hay que destacar que la represión y la violencia se cebaron contra la CNT y la FAI. Y esto no es que fuera nuevo en la historia del anarquismo, solo que en esta ocasión no hubo fuerzas para atajarlo. Las numerosas detenciones y persecuciones a las que fueron sometidas las organizaciones anarquistas fue determinante para su desmantelamiento. Lo que en otro tiempo se combatía con unos medios eficaces de concienciación al resto de la sociedad, en esta ocasión, no funcionó y en muchos sectores se confundió anarquismo con terrorismo.
BIBLIOGRAFIA -Zambrana, Joan. La alternativa libertaria. Catalunya 1976-1979, Edicions Fet a mà, Badalona, 1999.
-Carmona Pascual, Pablo César. CNT (1976-1981). Estrategias y tendencias. De la asamblea obrera a la era del Pacto Social.
-Gómez Casas, Juan. Relanzamiento de la CNT (1975-1979), Ediciones CNT-AIT, Madrid, 1984.
-Rivera, Antonio. Demasiado tarde (el anarcosindicalismo en la transición española), en Historia Contemporánea nº 19, 1999.
...