TEMA 23. INFECCIONES GENITALES (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Grado Farmacia - 4º curso
Asignatura Microbiología clínica
Año del apunte 2017
Páginas 4
Fecha de subida 19/06/2017
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Apuntes de Microbiología clínica curso 2016/2017. Profesor: Rafael Rotger Anglada. Grupo A.

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TEMA 23. INFECCIONES GENITALES Estas infecciones las podemos clasificar por su presentación: - Úlceras genitales.
• Chancro blando: enfermedad de transmisión sexual de origen tropical y causada por Haemophilus ducreyi.
• Linfogranuloma venéreo: causado por Chlamydia trachomatis. Esta bacteria presenta serotipos L1-L3 que son los específicos del linfogranuloma. Esta bacteria es intracelular y produce lesiones o granulomas en la zona inguinal.
• Herpes genital: es una infección recurrente causada por el Herpes simple tipo 2.
- Verrugas genitales.
- Uretritis/vaginitis/cervicitis.
- Vaginosis.
ÚLCERAS GENITALES Herpes genital Es una infección recurrente causada por Herpes virus simple tipo 2. Las infecciones causadas en la boca y otros órganos están producidas por el tipo 1. Se caracteriza por la presencia de vesículas en la mucosa que se ulceran, linfadenopatías, síntomas generales, etc.
El diagnóstico se lleva a cabo con PCR de las lesiones, aunque también se puede realizar el cultivo en Shell-vial. IF o EIA o la serología son poco fiables. El tratamiento se hace con Aciclovir. Lo que no se ha conseguido con este tratamiento es evitar las recurrencias. A parte de la transmisión sexual, también hay transmisión de la madre al niño en el momento del parto, cuando el niño entra en contacto con las lesiones de la mucosa. El riesgo de transmisión es cuando la madre se encuentra sintomática. El Herpes en el neonato puede producir cualquier cuadro de tipo herpético.
El Herpes genital es una infección enormemente extendida. En España también ha aumentado en los últimos años.
VERRUGAS GENITALES Están causadas por el Papilomavirus, concretamente por los serotipos 6 y 11. Es un virus desnudo con DNA y es conocido como virus del papiloma humano. El problema del papilomavirus es que algunos serotipos pueden producir cáncer, concretamente los serotipos 16 y 18 aunque no son los más frecuentes. El diagnóstico se lleva a cabo con PCR aunque muchas veces es puramente clínico.
El tratamiento es el mismo que el de las verrugas de la piel con nitrógeno líquido o tratamientos citostáticos (podofilina) porque los papilomavirus nunca penetran.
1 Hoy en día existen vacunas que tratan de disminuir el riesgo de cáncer. Hay dos vacunas, una divalente y otra tetravalente. Las dos incluyen los dos serotipos, el 16 y el 18 y la tetravalente, además, incluye el 6 y el 11. La vacuna consiste en la proteína L1 que forma la cápsida del virus que son pseudopartículas víricas (el virus no está dentro solo las proteínas del exterior). Se fabrican por ingeniería genética en levaduras. Hoy en día la vacuna del Papilomavirus está en el calendario de vacunación y se da a las niñas de 12 años para prevenir el cáncer de útero.
URETRITIS/VAGINITIS/CERVICITIS Existen varias bacterias que pueden producir este cuadro de forma muy similar. Estas bacterias son Neisseria gonorrhoeae (gonococo), Chlamydia trachomatis (serotipos D-K), Mycoplasma genitalium y Ureaplasma urealyticum, que son comensales de la microbiota normal, pero pueden producir infecciones.
Estas bacterias producen infecciones muy similares. La infección simple, no complicada, en el hombre, cursa como una uretritis o inflamación de la uretra, que cuando hay una secreción de pus a partir de la uretra se denomina gonorrea o blenorragia. En la mujer es más frecuente que la inflamación se presente en la mucosa vaginal o en la mucosa del cérvix. En ambos sexos, dependiendo de las prácticas sexuales, puede aparecer en la mucosa ano-rectal (proctitis) o en caso de sexo oral puede aparecer como faringitis.
En la mayoría de los casos es una infección localizada en la mucosa genital que si se trata no presenta complicaciones. Las complicaciones son más peligrosas en la mujer porque el aparato genital está conectado con el reproductivo. La bacteria puede llegar a las trompas de Falopio y producir una salpingitis. También puede invadir todo el aparato reproductor, en cuyo caso hablamos de enfermedad inflamatoria pélvica. Las dos pueden afectar a la fertilidad.
En el hombre las complicaciones son menos frecuentes, puede afectar a la próstata y producir prostatitis y a la glándula del epídimo y producir epidimitis. En ambos sexos la bacteria puede diseminarse por sangre y llegar a las articulaciones produciendo artritis. La artritis no es de tipo inmunitario ya que la bacteria se encuentra en el líquido sinovial de las articulaciones, donde se multiplica. También pueden producir endocarditis.
En los neonatos existe un riesgo de transmisión, ya que las bacterias están en la mucosa genital y pueden transmitirse durante el parto. El único riesgo es causar conjuntivitis, pero se trata con unas gotas de colirio en el nacimiento en todos los casos. Los Micoplasmas pueden producir complicaciones más graves, aunque son raras (meningitis y neumonía).
Diagnóstico diferencial: Gonococo/Chlamydia Los casos más frecuentes son por gonococo/Chlamydia y la toma de muestras se hace de la mucosa (exudado uretral en el hombre y exudado cervical, vaginal y uretral en la mujer). Si se sospecha, habrá que tomar muestras de exudado faríngeo y rectal. Si hay exudado purulento suele ser frecuente la presencia de Neisseria en el pus. Por tinciones de Gram se ven los cocos Gram negativos en parejas 2 en el exudado purulento. Si los vemos dentro de los leucocitos, es un resultado positivo de la infección.
Hay kits comerciales de PCR que nos hacen un barrido de distintas infecciones de transmisión sexual.
Si queremos cultivar Neisseria, se utiliza un medio de transporte porque es muy delicada. Se siembra en agar chocolate selectivo denominado Thayer-Martin porque la muestra de la microbiota genital tiene muchas bacterias y debemos impedir su crecimiento. Es un agar chocolate con antibióticos. El tratamiento de la gonorrea es complicado porque es una bacteria que ha ido adquiriendo resistencias. La solución es emplear una asociación de ceftriaxona (cefalosporina de 3ª generación) y azitromicina (macrólido) en monodosis porque hay sinergismo entre ambos.
El cultivo del gonococo es importante si se quiere hacer el antibiograma. Es necesario hacer el antibiograma por las resistencias que están apareciendo.
Las infecciones gonocócicas, en principio no se distinguen de las producidas por Chlamydia trachomatis. El diagnóstico de las infecciones por Chlamydia se realiza por técnicas de PCR con cualquiera de las muestras de exudados (uretral, vaginal, cervical y rectal). Una particularidad en el caso de esta PCR es que es suficientemente sensible para detectarla en orina. Chlamydia se puede encontrar en orina si pasa desde la uretra.
Estas técnicas de PCR pueden servir para diagnosticar tanto Chlamydia como Neisseria. La técnica de referencia más específica es el cultivo, y en el caso de Chlamydia al ser intracelular obligada, hay que hacer un cultivo celular, normalmente utilizando la técnica Shell-vial. Antes se utilizaban técnicas de inmunofluorescencia, pero son poco sensibles.
El tratamiento básico es la azitromicina en monodosis, que también se está utilizando en la infección gonocócica. Es conveniente que las infecciones de transmisión sexual se traten con una sola dosis de antibiótico porque nos permite hacer que el paciente deje de ser contagioso con una sola dosis, por lo que se evita el problema de aquellos pacientes que no quieran seguir el tratamiento. A parte de la azitromicina, se pueden emplear tetraciclinas como la doxiciclina durante 7 días porque no es eficaz en monodosis.
También son prolongados los tratamientos en el caso de que la infección sea por los serotipos L de Chlamydia trachomatis que produce el linfogranuloma venéreo. En este caso se necesitan tratamientos más prolongados. La infección por Chlamydia es igual de frecuente en hombres que en mujeres. En el caso de embarazadas, puede producir conjuntivitis en el feto, por lo que se trata con colirio en el momento del parto.
Mycoplasma Hay varias especies de Mycoplasma asociadas a este tipo de infecciones genitales. Suelen estar implicadas Mycoplasma genitalium y Ureaplasma urealyticum. Las infecciones por Mycoplasma se tienen que diagnosticar mediante el cultivo de las bacterias. El medio debe permitir el crecimiento de estas bacterias sin pared que requieren 3 colesterol en el medio para formar sus membranas, además, debe contener β-lactámicos para inhibir el crecimiento de las otras bacterias.
El cultivo es un poco complicado. A día de hoy existen cultivos comerciales que consisten en una tira con pocillos sobre la que se hacen diluciones para cuantificar el número de Mycoplasma o Ureaplasma que hay en la muestra. Se debe cuantificar porque estas bacterias se encuentran en la microbiota normal. La infección por Mycoplasma puede ser una autoinfección. Utilizando el recuento podemos “distinguir” la infección verdadera de la colonización por Mycoplasma.
El tratamiento se hace con macrólidos o con tetraciclinas porque las bacterias sin pared se tratan bien con cualquiera de ellos. No existe monodosis eficaz y, a menudo, falla el tratamiento.
VAGINITIS Y VAGINOSIS No son de infecciones de transmisión sexual. Son infecciones endógenas, aunque luego puedan transmitirse. Tenemos las infecciones por Candida (candidiasis) y la infección por Trichomonas. Se distingue entre vaginitis y vaginosis por el tipo de presentación. La vaginosis es una disbacteriosis, es decir, consiste en alteraciones de la microbiota normal de la vagina. La vaginitis es una inflamación aguda de la vagina.
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