Delitos contra el mercado y los consumidores (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Derecho - 4º curso
Asignatura Derecho Penal económico
Año del apunte 2017
Páginas 14
Fecha de subida 18/06/2017
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Delitos de publicidad engañosa
Delitos de fraude de inversores
Descrubrimiento y revelación de secretos
Facturación indebida de aparatos electrónicos
Maquinaciones para alterar el precios de las cosas

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Delitos contra el mercado y los consumidores Delitos de publicidad engañosa (282 CP) En el delito de publicidad engañosa se discute mucho cual es el bien jurídico protegido à la defensa de los derechos económicos de los consumidores; el derecho a la información veraz sobre productos y servicios; concepciones duales (confianza de los consumidores como medio de lealtad con la competencia; instrumento de protección del patrimonio y la salud de los consumidores). La Ley General de Publicidad entiende “publicidad” como “toda forma de comunicación realizada por una persona física o jurídica, pública o privada, en el ejercicio de la actividad comercial, industrial, artesanal o profesional, con el fin de promover de forma directa o indirecta la contratación de bienes muebles o inmuebles, servicios, derechos y obligaciones”.
Este delito nos establece una cláusula concursal expresa, es decir, lo normal es que este delito se manifiesto con otros. Es decir, por la mera publicidad el legislador castiga sin perjuicio de la pena que corresponda por otros delitos cometidos à podrá concurrir con otros.
Tiene cierta parecido con el delito de estafa, ya que hay una caracterización falsa del producto, hay un engaño, puede causar un perjuicio además. Estamos ante un delito en el que la defraudación, es decir, al hacer alegaciones falsas o características inciertas sobre la oferta o publicidad de los productos, es un delito previo a la estafa. La estafa sabemos que es A engaña a B, donde B no se da cuenta que está engañado y se provoca un perjuicio a B o bien a un tercero C. En cambio este delito, su lógica de funcionamiento es A lanza una publicidad a ver a quién engaña. La idea que se requiere en la estafa de relación previa entre el sujeto activo y pasivo aquí no existe por el medio en el que se lleva a cabo esta conducta, estamos hablando de ofertas que no hace falta que se dirijan a alguien en concreto.
La mera oferta genérica en televisión, sin que nadie llegue a comprar puede ser delito, siempre que se colme la conducta típica, es decir, se hagan alegaciones falsas o se manifiesten características inciertas y sobretodo, y lo que diferencia este delito de las meras conductas mercantiles o administrativas de publicidad engañosa o desleal, es que puedan causar un perjuicio grave y manifiesto. La gravedad del delito puede fijarse atendiendo a distintos criterios: - Criterios cuantitativos como las señalados para la notoria gravedad de las estafas.
- La clase de producto que se quiera vender o del servicio que se pretenda prestar (alimentación, medicamentos).
- El precio que se quiera obtener a cambio.
- El número de personas al que se quiere llegar con la publicidad.
- El medio de publicidad utilizada.
¿Pero qué tipo de perjuicio? ¿Qué protege el legislador aquí? Al legislador le importa el patrimonio del consumidor (en general), por lo tanto, el objeto de protección es el consumidor y se piensa en un perjuicio patrimonial de éste. Con lo cual hablar de que el objeto de protección es el patrimonio de los consumidores hace que no tengamos de recurrir a todo el problema del engaño bastante, ya que lo único determinante para valorar la conducta típica es si la información que se da del producto es cierta o no es cierta. Y además, la información no cierta que se da debe causar un perjuicio al patrimonio, porque tiene que ser una decisión que condicione el acto de consumo del consumidor à así pues el sujeto pasivo será los consumidores colectiva e indeterminadamente considerados.
Ejemplo: Detergente X con oxígeno activo, o detergente Y con nanopartículas à Estas campañas están diseñadas para no decir nada, porque al final nano particular significan partículas pequeñas, con lo cual cualquier producto tienen nano partículas, es decir, se trata de vender una idea que condicione el sentido pero que no afecte a nada. Y el oxigeno activo, no hay oxígeno inerte. Con lo cual el publicista lo que quiere es condicionar nuestra compra à no hay engaño, pero ¿hay un perjuicio?. ¿Decir que hay nano partículas condiciona la compra del producto? O imaginémonos que se descubre que no tenía oxigeno activo à está claro que hay un engaño pero, ¿Me han causado un perjuicio grave? Así pues en si mismo hacer engaños en la publicidad en si mismo no entran a jugar dentro del ámbito penal sino que nos quedaríamos en el ámbito mercantil, únicamente entraremos en el campo penal cuando se pueda crear un perjuicio patrimonial grave.
Aquí lo que estamos castigando es al fabricante o comerciante que haga ofertas de sus productos, y en cambio, el publicista no puede ser autor de éste delito, y es la gran crítica que se ha hecho siempre, y lo podremos castigar como partícipe pero no como autor. Lo que oferta del producto puede no ser cierto, pero sino es cierto pero no pone en peligro a los consumidores, sino que lo único que hace es afectar a los consumidores no hay delito. Si yo hago publicidad comparativa con otra marca, y la comparativa es mentira no es un delito que entre en éste tipo, tampoco lo será la publicidad denigratoria ni encubierta à así pues el sujeto activo será siempre el fabricante o comerciante, no tienen tal consideración los constructores ni los empleados de bancos (delito especial propio).
Ejemplo: Se anuncia un producto sin lactosa, y efectivamente el producto lleva lactosa. ¿Hará falta que compre el yogurt y me gaste el dinero para que haya delito? No, el delito se constata des del momento en que podemos probar en que hay una alegación falsa del producto y se están manifestando características insertas de éste, que puede ocasionar un perjuicio grave al patrimonio. Hay un delito contra el patrimonio porque cuando tengo que decidir comprar un producto yo estoy orientado mi producto cada vez más a finalidades. Si a parte, alguien lo compra y lo consume y se pone malo podrá haber un delito de lesiones. à Así pues la estructura de este delito es la estructura de un delito de peligro, donde basta que se cree ese peligro o que se hagan las alegaciones falsas (publicidad realizada oralmente o por escrito, donde no caben los juicios de valor ya que éstos no suponen información sino meras opiniones) o manifestaciones (comunicación por cualquier medio o procedimiento incluyendo los sonoros, los símbolos y las fotografías) que puedan llegar a perjudicar al consumidor como colectivo. En este caso por ejemplo, si los intolerantes a la lactosa empiezan a comer todos ese producto, el problema es que no tiene utilidad, porque si me compro un paquete de 4 y el primero me sienta mal tendré que tirar los restantes, no me servirán à estas manifestaciones o alegaciones falsas tienen que afectar a aspectos esenciales y no meramente accidentales o accesorios.
Es este delito de publicidad engañosa no se admite la omisión, por lo tanto, por ejemplo, en los productos si no se dice que tengan aceite de palma no quiere decir que no lo lleven (pueden incluirlo en las grasas), sino simplemente no se especifica, por lo tanto nos encontramos con el hecho de que no te están realmente engañando, simplemente lo omiten y no pueden castigar en este delito por omisión.
Aquí cuando hablamos de publicidad no solo nos referimos a lo que pone en prensa o a lo que pone en la radio, sino que la propia información contenida en el producto, en su envase, lo que hace es publicitar el producto también. El nivel de protección penal llegará a rebufo de la legislación extrapenal, y de momento las omisiones no tienen relevancia penal.
Es un delito que el elemento subjetivo requiere de dolo, con lo cual se debía saber des del primer momento que se había publicitado un engaño. Por ejemplo: Centro de enseñanza privada que ofertaba cursos con títulos de enseñanza oficiales, y al final no lo eran, sino que eran propios. Por lo tanto, el valor a efectos de terceros no era el mimos, con lo cual ya no hay que discutir nada más, el organismo privado ya sabía cuando realizó la publicidad que eso no eran títulos oficiales à eso es totalmente relevante. Aquí no se trate de que alguien engañe sobre el elemento o un elemento concreto, porque la decisión de compra de Juan o Pedro, puede obedecer a parámetros totalmente distintos. Lo determinante es que pueda configurar el elemento genérico de protección, es decir, el patrimonio del consumidor, no se trata del motivo porque el consumidor haya comprado.
¿Qué diferencia existe entre la publicidad engañosa y la tentativa de una estafa? ¿Es decir, aquellas personas que se matricularon y han recibido un título propio? El delito de publicidad engañosa se castiga como un barrera de protección donde se castiga aunque no haya un resultado de compra de producto, con lo cual a la que se compra el producto ya estamos ante un delito de estafa à La estafa consume el delito de publicidad engañosa à regla de la consunción (art. 8), cuando un hecho es constitutivo a la vez de dos o más delitos se aplicarán primero los delitos especiales y después los delitos generales. En este caso pues el legislador lo que pretende es anticiparse a la estafa, y basta con que demuestre que hay una publicidad falsa para castigar, y protege al legislador genéricamente.
Así pues, parece que no existe la tentativa de publicidad engañosa ya que la propia definición del delito, al decirnos que es un mero delito de peligro ya queda consumado el delito. Finalmente tendrán legitimación procesal para proceder por este delito las asociaciones de consumidores y usuarios.
Descubrimiento y revelación de secreto empresarial (art. 278 – 280) El bien jurídico protegido en éste tipo de delitos es la capacidad competitiva de la empresa a la que sirve como instrumento la “ intimidad empresarial”, castigándose como “espionaje industrial”. Para una empresa tener secretos tiene valor competitivo a la hora de ofertar un producto, ofrecer un servicio, pero también hay cierta información de la empresa que al hacerlas públicas provocaría que se situara un una posición de desventaja respecto a la competencia. Los delitos de secreto de empresa lo que hace es proteger el valor competitivo diferencial de una empresa respecto a la otra, por eso hay cosas que las empresas no quieren que se sepan.
El objeto material es el secreto de empresa (concepto amplio), dónde la doctrina mayoritaria entiende que es un conjunto de datos sobre la configuración, organización y actividad de la misma, siempre que sea legal, y que sean utilizados y conservados con criterios de confidencialidad y exclusividad y en los que la empresa tenga un interés económico à concepto dinámico, el legislador no establece un numerus clausus.
El legislador quiere proteger estos secretos y castiga su difusión tiene que ver con la ventaja competitiva que supone el que determinados datos no los sepa todo el mundo, es decir, estamos hablando de que al derecho penal le interesa proteger la revelación de secretos estrictamente como un delito que protege a la competencia. Pero no hablamos de competencia leal o desleal sino de proteger las ventajas competitivas en el mercado y de mantener cierta información que tiene que ver con la organización, con el producto y mantenerlo todo de forma reservada. Por lo tanto, secreto será toda la información confidencial, reservada que se limita su conocimiento a un determinado grupo de personas en la medida que reporte una ventaja competitiva a la empresa à únicamente será aquella información reservada que proporciona ventaja competitiva frente a la competencia.
Según dice el TS en la sentencia de 12 de mayo de 2008 , los elementos del secreto son: únicamente son secreto aquellos datos confidenciales ,es decir, que se mantienen bajo reserva, solamente son confidenciales aquellos datos que pertenecen en exclusiva a la empresa. En la práctica se conocen tres tipologías de secreto de empresa: - El secreto industrial: proceso de fabricación de un producto, plano de una máquina, todo aquello susceptible de patentes… Sería todo lo que tiene que ver con las cuestiones técnicas y científicas.
- El secreto comercial: comprende todas las ideas comerciales, como serían las campañas publicitarias, programas de marketing, como las compilaciones de datos siempre que hayan sido objeto de elaboración y sean reservadas. También se incluye aquí la información negativa.
- El secreto de organización: Serían proyectos de expansión comercial, análisis financieros o de mercado, relativos al personal, o los controvertidos listados de clientes. En este caso se discute si ese secreto debe tener valor económico. También es indiferente el soporte en el que se encuentre y si se trata de original o copia .
No se considerarán en ningún caso secreto de empresa: Los datos que se pueden obtener de un registro público, información de escasa importancia, el uso de los conocimientos, así como de la experiencia y competencias adquiridos durante la relación laboral. Tampoco tendrán consideración de secreto los datos reservados de la intimidad del empresario (se castigarán por el 197 y 200 del CP).
Un elemento para saber si hay secreto o no, es la voluntad de su titular que de que el secreto se mantenga.
Una cosa son los secretos de empresa y la otra son los datos reservados que determinados trabajadores conozcan, es decir, hay datos que objetivamente son secreto de empresa, como serían os planos de una máquina, o el funcionamiento de un determinado producto, pero ¿podemos obligar a la persona que ha realizado esa máquina que no siga trabajando en lo que sabe? Si, sabemos que el derecho laboral y mercantil establece de forma limitada y cuando se den ciertas condiciones, determinadas obligaciones de reserva y de no concurrencia. La no concurrencia sería la prohibición de desarrollar la misma o análoga función en otra empresa à pretende garantizar protección a determinados aspectos que pueden ser secretos de empresa.
Debe quedar claro que una cosa son los secretos de empresa y la otra la propiedad intelectual del autor, dónde éste no puede olvidar lo que sabe.
Apoderamiento de soportes o empleo de los medios del art. 197.1 (278.1 del CP) Este tipo de delito tienen la consideración de delito común ya que el sujeto activo puede ser cualquier persona, y no hace falta que ésta sea trabajador ni empresario de la empresa, y por otro lado puede recaer a todo tipo de empresas, sean públicas o privadas. Tiene que ver con secretos que están en un soporte material, es decir, generalmente en un documento.
Hay dos tipo de conductas típicas: - Apoderarse (237 CP). Se incluye aquí tanto la modalidad material como la que no es una modalidad material, sino que se prescinde de la apropiación material del soporte y únicamente se toman fotografías, se escanean documentos... Además no se considera que se cometa apropiación cuando solo se utilizan los conocimientos que se tienen por el cargo que se ocupaba en la empresa.
- Interceptar telecomunicación o utilizar artificios de los allí señalados (197 CP). Es un delito de medios indeterminados (por cualquier medio) à es indiferente el soporte con tal que en éste contenga un secreto de la empresa.
Se producirá la consumación del delito con el mero apoderamiento intencional o la intercepción con independencia de que llegue o no tomar conocimiento efectivo del secreto à pero, no es necesario el descubrimiento o revelación para que se de la consumación, sino con la mera apropiación ya es suficiente, podemos decir que es un delito de consumación anticipada.
Este tipo de delito únicamente cabe la comisión dolosa (tipo subjetivo). El TS exige que haya esa intención de revelar el secreto, sean en el momento de realizar la apropiación o sea posteriormente (STS 1607/00), y en el caso de que no se cumpla el elemento subjetivo no habrá delito aunque afecte la confidencialidad.
Subtipo agravado por apoderamiento seguido de difusión, cesión o revelación (art. 278.2 CP).
Esta modalidad de subtipo agravado se caracteriza porque su sujeto activo es el que ha descubierto el secreto, por ello además hay un incremento de la pena à si únicamente lo difundiera sin haberse previamente apoderado de él entonces estaríamos ante el supuesto del 280 CP, o bien si el sujeto tuviese la obligación de guardarlo entonces estaríamos en el ámbito del 279 CP.
Las conductas típicas que recoge el tipo son las de: - Difundir. Dar a conocer con publicidad.
- Revelar. Dar a conocer a otro, sin que conlleve publicidad à revelar secretos de forma reservada a un competidor.
- Ceder a terceros el secreto descubierto. Implica la transmisión a terceros del soporte del secreto, pudiendo ser retribuida o no.
No se incluye en esta modalidad la revelación parcial o fragmentaria de la información que no afecte a la competitividad de la empresa. Es un delito de consumación anticipada, donde no es necesario que se difunda la información ni que ésta cause un perjuicio para que se consume el delito à no cabe tentativa.
Difusión o revelación de secretos por alguien que tiene la obligación de guardarlo (279 CP) Los sujetos activos están circunscritos a los que tienen la obligación de guardar reserva à será un delito especial propio. Se discute por parte de la doctrina si el secreto debe estar contenido de forma expresa en un contrato, de forma legal en la norma o con pacto de confidencialidad, o si también cabe la forma tácita bastando con que se derivara de una cláusula general de buena fe y de diligencia en el ejercicio de una determinada actividad. Encontramos algunas Sentencias de Audiencias Provinciales que nos dicen que “el CP está previsto para todos los que entran en contacto con secretos de empresa, y faltan a su obligación de reserva y lealtad”, en cambio otras audiencias excluyen la forma tácita.
En cuanto a la duración de ese deber de guardar secreto hay diversas posturas: - Cesará la obligación cuando cese la relación jurídica o contractual.
- Dependerá de lo establecido en la ley o bien en el contrato.
- Hay jurisprudencia que extiende el deber en tanto el secreto esté en condiciones de aportar un valor económico o en cuanto puedan causar perjuicio a la competitividad de la empresa.
El objeto material es el secreto empresarial, siendo atípico su tenencia sin revelación. Por otro lado, podemos decir que son delitos de peligro concreto, donde no se exige el perjuicio. También debemos tener en cuenta que no solo pueden cometerse por acción sino también cabe la comisión por omisión por la posición de garante del sujeto activo en relación al secreto. El tipo subjetivo se exige que la conducta sea dolosa, actuando en perjuicio de un tercero, sin que sea necesario que se consiga la finalidad buscada à la finalidad perseguida debe tener siempre una traducción económica.
Hay diversos tipos atenuados de la pena por ejemplo, si la persona que estaba en posición de garante actuaba para obtener un beneficio económico propio y no un perjuicio general, entendiéndose que así se vulnera menos la capacidad competitiva de la empresa. La consumación del tipo atenuado se produce cuando el autor utiliza el secreto en su beneficio, con independencia de que se menoscabe la capacidad competitiva de la empresa y de que se haya obtenido el provecho que se perseguía. Aquí cabe apreciar tentativo.
Recepción de información empresarial secreta. (280 CP) El sujeto activo de este delito vendría a ser cualquier persona que no haya tomado parte en el descubrimiento del secreto, pero que tenga conocimiento de que fue objeto de apoderamiento o intercambio ilícito.
Las conductas típicas que se castigan aquí siguen siendo las mismas que las anteriores y también se incluye la tentativa. El objeto material sería que debe tratarse de un secreto de empresa, en caso contrario no habría delito, ni tampoco cuando no concurra la obligación de reserva à el origen es necesario que sea ilícito. Únicamente es posible que se cometa de forma dolosa y cabe la continuidad delictiva.
Fraude de inversores (282bis CP) Este delito tiene como referente la Directiva 2003/6/CE del Parlamento Europeo y del Consejo 28-1, sobre las operaciones de información privilegiada y manipulación del mercado, aunque también guarda vinculación con otro tipo de normas europeas que han influido en la reforma del 2015.
El CP nos habla de documentación mercantil; sabemos que las empresas tienen la obligación de conformidad con la legislación mercantil y con la legislación tributaria, incluso sectorial si estamos hablando de empresas que realizan actividades específicas. La documentación básica sería el libro de socios o accionistas, el libro de registro de acciones o participaciones sociales, aparte tienen la obligación de tener la contabilidad de la empresa según unos criterios formales, deben tener las cuentas anuales, una memoria, un informe de auditoria si es necesario. Sabemos que debemos tener el libro de facturas emitidas o recibidas (hay que tener un soporte documental, no hace falta que sea en papel, puede ser electrónico). El legislador pretende que las sociedades de capital tengan documentada su vida para dar publicidad frete a los acreedores sobretodo, y en general para que terceros controlen y fiscalicen. Tiene su elemento negativo ya que los accionistas pueden venir a pedirte explicaciones, pero a su vez tienen su elemento positivo ya que como sociedad puedes buscar recursos (en entidades bancarias para demostrar que eres solvente), buscando inversores o bien vía prestamos privados.
Cuando queremos dinero lo que pueden hacer las sociedades es dar títulos o valores a sus accionistas.
Pero son cosas distintas, una cosa es la documentación mercantil que tengo la obligación de llevar, de cerrar cada año, publicarlas e inscribirlas (si no se inscriben se produce un cierre en la hoja registral, y ya no pueden inscribir nada que deban inscribir, pero no quiere decir que la sociedad esté inactiva, pero si tendrá un gran problema). Pero cuando yo como empresa quiero realizar una emisión de títulos, quiero ir al mercado emitiendo títulos la empresa deberá aportar algo mas que las meras cuentas anuales, deberá hacer un folleto específico, diciéndole al destinatario qué quiero hacer con eso, porque lo hace, que garantías tengo… (CNMV) à el folleto sirve para que las personas sepan que tengo un producto atractivo que voy a sacar para que se genere plusvalía por parte de ellos, por lo tanto, con el folleto las empresas se venden para que les compren títulos – valores.
El artículo pues nos está diciendo que los que suscriben el folleto (los administradores, de hecho o de derecho de las empresas emisoras- sujetos activos), falsearan la información contenido en el folleto para la emisión de los instrumentos financieros o las informaciones que la sociedad debe publicar y difundir conforme a la legislación del mercado de valores. Por lo tanto, la primera conducta nos habla de falsear la información de este folleto de emisión que es el documento previo a la emisión y previo a la compra, y la siguiente conducta, cuando habla de la información que se debe publicar conforme a la legislación del mercado de valores, no nos estamos refiriendo a las cuentas anuales, sino que nos está diciendo el CP que las sociedades que coticen en el mercado de valores, a parte de la información que requiere la legislación mercantil, deberán enviar otro tipo de información, y como mercado no puede esperar que se de información anual como hacen la mayoría de las empresas, sino que las empresa que cotizan deberán enviar información semestral o trimestral ya que son empresas que realizan comprar diariamente.
Estamos pero ante un delito de mera falsedad con el propósito de captar inversores o depositantes, colocar cualquier tipo de activo financiero u obtener financiación por cualquier medio. Este delito se castiga el que falsea con la finalidad de obtener el propósito, por lo tanto, no hace falta para la consumación que se obtenga la financiación à solo se castiga la falsedad que en abstracto tenga el propósito de obtener financiación (delito de peligro). En el supuesto de que se obtenga la financiación, operará la mitad superior de la pena pero solo con la falsedad con la finalidad ya es delito. A diferencia de otros derechos europeos no parece posible en el español la conducta falsaria mediante la omisión o el silencio sobre determinados datos, lo que conduciría a concluir que en estos casos sólo cabría responsabilidad administrativa à aunque debemos añadir que se podría considerar que en aquellos supuestos en los que la normativa del mercado de valores imponga a los emisores la obligación de suministrar una determinada información, el hecho de no suministrarla constituiría una comisión por omisión, al estar el emisor en posición de garante con relación a los inversores y depositantes y ser las omisiones en sí un falseamiento de la situación de la empresa emisora.
Eso significa que deberemos tener en cuenta qué se ha falseado. Por lo tanto, no por falsear un numerito o alguna partida, ya es delito, se puede falsear algún numerito de tal forma que no consiga captar inversores, sino que los elementos deben tener relevancia para que el inversor decida invertir (si falseamos en el activo, en rentabilidad pues claramente habrá delito, pero si se falsea en el sueldo de los administradores le da igual al inversor, pero solo a efectos de este delito, ya que en el delito de falsear las cuentas si que será un delito de falsedad de cuentas, pero no éste tipo de falsedad).
Por lo tanto, este delito protege al mercado y a los inversores, que la información relevante para la toma de decisión no se falsee à es delito doloso. Falsear también incluye la omisión de datos – faltar a la verdad - (390.1 CP, falsedad documental), simulación. Así pues, el bien jurídico protegido en este delito es el correcto funcionamiento del mercado de valores, así como su credibilidad y la buena fe depositada en el mercado bursátil, si bien no está ausente la protección del cumplimiento de la normativa vigente del mercado de valores. Únicamente cabe la comisión dolosa del tipo.
Como hemos estado viendo hasta ahora, este delito es una norma penal en blanco que ha de ser completada con la correspondiente normativa sectorial, representada, esencialmente, por la Ley del Mercado de Valores y la normativa que la desarrolla.
Facturación indebida mediante aparatos automáticos (art. 283 CP) Este delito castiga la facturación por cobro de cantidades superiores a las realmente debida, protegiéndose los intereses económicos de los consumidores (bien jurídico protegido). Aquí pues el sujeto activo puede ser cualquiera (propietarios, encargados, dependientes) sin embargo el sujeto pasivo únicamente pueden ser los consumidores.
Tal como dice el título la conducta típica es la de facturar que sería “extender facturas, comprendiendo en ellas cada artículo, bulto u objeto”, con lo que el tipo parece exigir algún tipo de constatación, facilitando la prueba en el proceso, aunque no llegue a ser formalmente una factura. Caben las facturas orales, y únicamente es punible esta conducta si se facturan cantidades superiores a las correctas, por lo tanto sería atípica cuando la diferencia es a favor del consumidor, sin perjuicio de poder apreciar algún otro tipo defraudatorio o infracción administrativa.
Se cometerá el delito cuando: - Se incumple la normativa de tarifas o se alteran éstas.
- No se suministra la cantidad o potencia correspondiente a lo facturado Es un delito de medios determinados à únicamente se llevará a cabo mediante aparatos automáticos, si se obtiene la defraudación por otros medios no estaremos ante este delito. Debemos entender por aparato “el conjunto de piezas construido para funcionar unitariamente con la finalidad práctica determinada” y estos aparatos deben ser automáticos es decir, “mecanismos que funcionan en todo o en parte por sí solos”. El objeto material serán los productos o servicios.
El tipo subjetivo requiere dolo, con la intención de manipular los aparatos automáticos y la de causar un perjuicio patrimonial al consumidor. Además es un delito de peligro concreto, donde la consumación se produce con la acción de facturar cantidades superiores, haya habido o no perjuicio patrimonial.
Cabrá tentativa con la manipulación del aparato.
Maquinaciones para alterar el precio de las cosas (art. 284 CP) Se protege en este tipo la libre competencia, es decir, la libre concurrencia de productos, servicios, valores o instrumentos financieros como mecanismo de fijación de los precios en el mercado, incluido en el mercado financiero. En este tipo encontramos tres tipos de conductas: Maquinaciones empleando violencia, intimidación o engaño.
Es un delito común, ya que el sujeto activo puede serlo cualquier, en cambio los sujetos pasivos, serían las empresas titulares de los objetos materiales del delito. Podemos considerar que los objetos materiales del delitos son: o Productos o Mercancías: cualquier cosa que se comercie.
o Títulos valores o instrumentos financieros o Servicios o Cualquier cosa mueble, es decir, todo bien susceptible de individualización y apoderamiento o inmubles.
Esta enumeración no es taxativa, por lo que objeto de este delito lo será todo lo que pueda ser objeto de contratación, siempre que sean de lícito comercio. Por eso son atípicas las conductas de este delito si van referidas a los que no lo son (drogas tóxicas, estupefacientes, psicotrópicos, géneros robados).
Serán consideradas conducta típicas las de intentar alterar los precios (modificación de precios sea a la alza o a la baja) que habrían de resultar de la libre competencia, con independencia de que finalmente se alteren o no. Y como describe el tipo es un delito de medios determinados: o Se deberá emplear violencia, amenaza o engaño.
Solo cabe la comisión dolosa, y de consumación anticipada, por lo tanto se consumará con independencia de que, efectivamente se alteren o no los precios. Cabrá la tentativa sobretodo en relación a los medios comisivos.
Maquinaciones mediante la difusión de noticias o rumores falsos sobre valores o instrumentos financieros.
También llamado la alteración de precios en el mercado bursátil , lo vemos como un delito común de medios indeterminados, cuya conducta típica es la de difundir noticas o rumores total o parcialmente falsos. Podemos definir “rumor” como la voz que corre entre el público, “difundir” sería dar a conocer una cosa a una generalidad de personas o propaganda o divulgar de manera masiva, lo que tendrá lugar cuando lleve a cabo a través de los medios de comunicación à el castigo será lo mismo se difunda por los medios de comunicación o por el boca a boca, aunque en aplicación al principio de proporcionalidad, ya que la publicidad agravará la conducta delictiva. Sea como fuere el rumor debe circunscribirse a datos económicos y que incidan de manera fundamental en la fijación de los precios de cotización.
El objeto material del delito serán las noticias o rumores falsos que han de recaer sobre personas o empresas, lo cual implica la comisión de un delito o falta de injurias, en cuanto se ataca al honor de las personas físicas o jurídicas afectadas, en su modalidad de fama, reputación o buen nombre à se aplicará este delito con preferencia al delito de injurias y calumnias (principio de especialidad). Por otro lado, únicamente cabe la comisión dolosa y por dolo directo. Este tipo no exige la efectiva obtención del beneficio o producción del perjuicio, sino que únicamente cabe la posibilidad de que se pueda obtener el perjuicio.
Maquinaciones mediante la utilización de información privilegiada.
Es un delito común en el que se utilizan medios determinados à la utilización de información privilegiada “ Se considerará información privilegiada toda información de carácter concreto que se refiera directa o indirectamente a uno o varios valores negociables o instrumentos financieros de los comprendidos dentro del ámbito de aplicación de esta ley, o a uno o varios emisores de los citados valores negociables o instrumentos financieros, que no se haya hecho pública y que, de hacerse o haberse hecho pública, podría influir o hubiera influido de manera apreciable sobre su cotización en un mercado o sistema organizado de contratación” Las conductas típicas pueden consistir en - realizar transacciones, esto es, realizar compraventa de valores o instrumentos financieros para sí o para un tercero, alterando el precio de los mismos por la utilización ventajosa de la información privilegiada; - Dar órdenes de operación susceptibles de proporcionar indicios engañosos sobre la oferta, la demanda o el precio de valores o instrumentos financieros: en este caso se trataría de dar con las citadas órdenes una apariencia de mayor fortaleza de los valores o instrumentos financieros, para con ello obtener un beneficio; - asegurar utilizando la misma información, por sí o en concierto con otros, una posición dominante en el mercado de dichos valores o instrumentos con la finalidad de ijar sus precios en niveles anormales o artificiales: con esta conducta se pretende crear un situación de monopolio o lobby con relación a los valores o instrumentos financieros, alterando así lo que sería su precio real.
Únicamente cabe la comisión dolosa, con el dolo eventual incluido.
Abuso de información privilegiada (285 CP) Este delito protege el normal funcionamiento del mercado y la igualdad de armas entre inversores y operadores en Bolsa. Es un delito especial propio cuyo autor únicamente puede ser el que haya tenido acceso reservado con ocasión del ejercicio de su actividad profesional o empresarial à quedan excluidos como sujetos activos aquellos que hayan obtenido la información como receptores secundarios (cónyuges, amigos de los receptores primarios, o los que han obtenido la información de forma casual).
Las conductas típicas serían dos: • Usar alguna información relevante para la cotización de cualquier clase de valores o instrumentos, esto es, “negociar” indebidamente una información relevante (directamente o por persona interpuesta) con relación a la cual se tenga un deber de reserva, comprando o vendiendo títulos valores de forma ventajosa al poseerla; • Suministrar esa información relevante, entendiendo por tal comunicarla o proporcionarla a un tercero para que él la use obteniendo por ello un beneficio para sí o para un tercero, lo que es redundante con la primera, al poder ser cometida por persona interpuesta. No cabe la omisión con relación a la conducta de usar, discutiéndose en la Doc. respecto a suministrar. La conducta de suministrar absorbe a la de usar.
Solo cabe la comisión dolosa.
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