Las servidumbres (0)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Derecho - 3º curso
Asignatura Derechos Reales
Año del apunte 0
Páginas 6
Fecha de subida 05/06/2014
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TEMA 18. LAS SERVIDUMBRES 18.1 Servidumbres prediales 18.2 Servidumbres forzosas 18.3 Servidumbres personales S continuas y S discontinuas  son continuas aquellas cuyo uso es o puede ser incesante, sin intervención de ningún hecho del hombre (la S de acueducto será siempre continua, aunque no sea constante el paso del agua). Por ejemplo, la que consiste en no poder levantar cierto muro el dueño del predio sirviente. Son discontinuas las que se usan a intervalos más o menos largos, y dependen de los actos del hombre. Por ejemplo, la de pasar por el predio sirviente.
S aparentes y S no aparentes  aparentes son las que se anuncian y están continuamente a la vista por signos exteriores que revelan el uso y aprovechamiento de las mismas. Por ejemplo, la S de paso que se hace ostensible mediante un camino trazado a través del predio sirviente, y que nace en la carretera y lleva a la puerta de la entrada de la casa de campo que hay en el predio dominante. El ser aparente la S no consiste solo en haya un algo exterior visible, sino en que éste algo revele la S, es decir, que este algo sea signo aparente de la S. No aparentes lo son las que no presentan indicio alguno exterior de su existencia. Por ejemplo, la que consiste en que no se puede levantar una construcción en cierto sector del predio sirviente.
S positivas y S negativas  se llama positiva la S que impone al dueño del predio sirviente la obligación de dejar de hacer alguna cosa o de hacerla por sí mismo, es decir, le obliga a hacer él o a dejar hacer al dueño dominante lo que sin la S no tendría por qué. La S negativa es la que prohíbe al dueño del predio sirviente hacer algo que le sería lícito sin la S. Dicho de otra manera, es positiva la S si impone soportar o hacer lo que normalmente no hay deber; y es negativa si impone no hacer lo que normalmente se podría.
18.1 SERVIDUMBRES PREDIALES Se puede definir como servidumbres el poder real que una persona tiene sobre un predio ajeno para servirse de él parcialmente en algún aspecto, ello se denomina derecho de servidumbre.
Desde el punto de vista del dueño del predio, tal derecho constituye un gravamen que, al pesar sobre la finca, pone una limitación a su propiedad. Como se trata de una limitación que reduce el poder que normalmente corresponde al dueño sobre la cosa, constituye una excepción al caso general, que es el de ser libre la propiedad. Por ello, si el presunto dueño sirviente lo niega, la servidumbre debe probarse por quien la alegue.
Así como hay derechos en cosa ajena que absorben mientras que dura toda la utilidad de ésta (por ejemplo, el usufructo), el de servidumbre, por el contrario, solo reduce en algún aspecto el poder del dueño sobre su finca.
En lo relativo al objeto, la servidumbre recae solo sobre predios o fincas, es decir, BI por su naturaleza (o incorporación). En este sentido –de gravamen sobre un predio- la servidumbre será siempre un gravamen predial. El que sufre recibe el nombre de predio sirviente. Y en principio, ha de ser ajeno, es decir, no pertenecer la propiedad al titular de la servidumbre, pues éste tiene como propietario facultades para utilizar la cosa sin necesidad de otro derecho sobre ella.
La S para existir parece que debería necesitar prestar una utilidad, satisfacer un interés que no choque con la ley. Lo que significa también que el gravamen no puede ser más amplio que la utilidad que proporcione. El interés que satisface la S podría ser de cualquier clase, ya sea económico, de comodidad, estético, entre otros.
El interés que la S puede satisfacer cabe que sea de necesidad (tener salida a camino público, una finca encerrada entre otras) o de utilidad (de mayor comodidad, o incluso de recreo, pero siempre, sin que haya necesidad, como tener salida amplia y cercana a camino público, por terreno ajeno, una finca que ya tiene por el suyo otra estrecha, larga e incómoda). Hay que sostener que: - Las S voluntarias pueden nacer si las partes las quieren y subsisten sin reducción hasta que aquellas las suprimen o reducen, pues la ley deja en manos de los interesados el juzgar de su conveniencia - Las S forzosas solo pueden ser solicitadas si se da la necesidad (no mera utilidad) que las requiere, y entonces, una vez establecidas, no se extinguen por la sola desaparición de aquella ni se reducen por la sola reducción de la misma, sino cuando, basándose en tal desaparición o reducción se pide y obtiene la extinción o la reducción Si la S es predial, aunque normalmente satisface interés de predios vecinos, puede, sin embargo, satisfacer el de cualquier otro, aun más alejados. El interés que satisface es llamado, en una terminología, causa de la S. a tenor de una antigua opinión, para las S prediales tal causa debía ser perpetua (permanente). Pero en nuestro Derecho no hay motivo que excluya que ésta pueda ser intermitente o transitoria. En cuanto a las S personales, son normalmente temporales (vitalicias).
 SERVIDUMBRES PREDIALES Y PERSONALES Aparte de que la servidumbre pueda clasificarse de predial por recaer sobre un predio, se habla de servidumbre predial para referirse a que el beneficio que el gravamen proporciona se halle establecido a favor de otro predio. O, con distintas palabras, para referirse a que el derecho que, visto desde otro lado, es el gravamen, se halle impuesto en beneficio de otro predio.
Las S prediales las recoge el art. 530.1 CC al decir que son gravámenes impuestos sobre un BI en beneficio de otro perteneciente a distinto dueño. Del mismo modo, el BI a cuyo favor está constituida la servidumbre se llama predio dominante y, el que lo sufre, predio sirviente. Para expresar esa pertinencia de la S predial al predio al que sirve, se dice que es un derecho subjetivamente real. Pues así como los poderes recaen sobre cosas, se llaman derechos reales, en el sentido de poder cuyo objeto es una cosa; los poderes que corresponden a una cosa se pueden llamar derechos subjetivamente reales.
Las S personales vienen recogidas en el art. 531 CC, al afirmar que también pueden establecerse servidumbres en provecho de una o más personas, o de una comunidad, a quienes no pertenezca la finca gravada.
Titular de la S lo será siempre una PF o PJ, o varias conjuntamente. En las prediales lo es quien en cada momento sea el dueño del predio dominante.
¡! La S predial y la S personal se diferencian, pues, no en que sea titular de ambas una persona, sino en que las S personales se establecen directamente a favor de una persona, y las S prediales persiguen la utilidad de un predio, y se establecen a favor de quien en cada momento sea dueño de éste.
18.2 SERVIDUMBRES FORZOSAS Las S prediales pueden ser voluntarias o forzosas. Son S forzosas aquellas cuya constitución puede ser pedida por las personas que la ley señala y decretada por la autoridad aun contra la voluntad del dueño de la cosa sobre que recaen. Se trata de casos en que existe una necesidad imperiosa de algo que solo puede satisfacerse concediendo una utilización de cosa ajena. Al que sufre tal necesidad, el legislador le permite obtener (aun contra la voluntad del gravado) un derecho que pueda satisfacérsela. Evitando así tanto que quede desatendida si el propietario de la futura cosa gravada pudiendo se negase a otorgar la S como que al que padece aquella se le imponga una contraprestación exagerada para concedérsela. Si no concurre la necesidad que el CC marca como presupuesto la ley no faculta para solicitar la imposición de la S.
Se establecen en interés de los particulares. Son S civiles como las voluntarias, y solo se diferencian de éstas en que la constitución no depende de la libre voluntad o del acuerdo de los interesados, sino solo de que la pide quien tiene derecho a que sean establecidas.
El favorecido con el derecho a obtener la S forzosa puede conseguir de la autoridad competente que sea establecida. Ahora bien, si el dueño del predio que será sirviente se aviene a constituirla voluntariamente (es decir, sin esperar a que recaiga el fallo judicial o administrativo imponiéndosela) cumpliendo así espontáneamente con un deber que en otro caso se le impondría coactivamente, entonces la S constituida debe de estimarse no voluntaria sino forzosa a los efectos que proceda (por ejemplo, al de poder obtener posteriormente su extinción si se dan los requisitos legales para que sea exigible la S forzosa).
Ésta S forzosa debe de establecerse de la forma menos inconveniente para el predio sirviente.
Finalmente, ya que es por satisfacer una necesidad del predio dominante, por lo que se permite que el establecimiento de la S sea impuesto al predio sirviente, es lógico que desaparecida (o disminuida) la S, se permita al dueño de este pedir la extinción (o disminución, por ejemplo, de la anchura del camino). De todas formas, la extinción y reducción no son automáticas por dos razones: por un lado, por dar seguridad al momento en que se producen y, por otro lado, porque si pudiendo, no las pide el dueño gravado, el que no se den es culpa suya.
Los distintos supuestos de S forzosas son los siguientes:  En materia de aguas. La constitución de éstas se realiza por acto de autoridad administrativa, y el establecimiento, extensión, forma y condiciones de la misma se régimen en lo previsto por la Ley de Aguas y el CC.
- La de estribo de presa para fines de interés privado - La de acueducto para objeto de interés privado - La de parada o partidor en interés privado  De paso. El propietario de una finca o heredad esclava entre otras ajenas y sin salida a camino público tiene derecho a exigir paso por las heredades vecinas previa la correspondiente indemnización. Puede ser pedida por el interesado al dueño del futuro predio sirviente, llegándose a la misma por acuerdo de ambos. No alcanzándolo, puede aquel acudir a los TJ ordinarios pidiendo que se condene a la constitución y, en última instancia, que ésta se decrete directamente por el Tribunal (lo mismo ocurre con las S de desagüe de patio o corral).
 De desagüe de patio o corral. Es decir, cuando el corral o patio de una casa se halle enclavado entre otras, y no sea posible dar salida por la misma casa a las aguas pluviales que en él se recojan., podrá exigirse el establecimiento de S de desagüe dando paso a las aguas por el punto de los predios contiguos en que sea más fácil la salida, y estableciéndose el conjunto de desagüe en la forma que menor perjuicios ocasione al predio sirviente, previa indemnización que corresponda.
18.3 SERVIDUMBRES PERSONALES En sí, las S prediales y las S personales no se diferencian ni por su objeto (el predio sirviente) ni por su contenido (poder que conceden sobre tal predio), sino por concederse la S personal a favor de una persona cualquiera, y la S predial al propietario de un predio, y en beneficio de éste. Ello significa que S personal puede serlo todo gravamen parcial de que sea susceptible un predio en beneficio de una persona. Y así su contenido cabe que, en principio, lo constituya el de una predial, siempre que se e establezca a favor de una persona y no en beneficio de otro predio. Por ejemplo derecho a coger leña del fundo sirviente, pero no necesariamente para el mío, sino para darle el destino que le plazca.
El CC contempla, en particular, la S de pastos, que es el derecho a que paste nuestro ganado en predio ajeno; y la S de aprovechamiento de leñas y demás productos de los montes de propiedad particular, el derecho a utilizar la producida por el fundo sirviente. Pero caben otras muchas, pues el CC autoriza a imponer, no tal o cual S, sino S, en general, en provecho de una persona, al amparo del principio de la autonomía de la voluntad, que permite al propietario de la finca establecer en ella las S que tenga por conveniente, y en el modo y forma que le parezca, siempre que no contravenga a las leyes ni al orden público.
Además de estas, hay otros tipos de S personales distintas admitidos por la jurisprudencia y la doctrina, como son: derecho a labrar y sembrar en cierta extensión de la finca de otro, derecho a ocupar determinadas ventanas de casa ajena para presenciar los festejos locales (derecho de ventana o de balcón); derecho a ocupar cierta localidad en un teatro (derecho de butaca o de palco); derecho a cazar en finca ajena; derecho a pasar por el predio sirviente.
De todos modos, la jurisprudencia estima que las S personales son figura excepcional dentro del CC.
De ello se desprende que, mientras no conste que una S es personal, debe de presumirse que es predial.
Éstas S normalmente serán discontinuas, luego no son adquiribles por usucapión. Aunque, como señala algún autor, dada la variedad infinita de modalidades que pueden ostentar, no quepa rechazar en términos absolutos la posibilidad de que alguna sea continua y aparente y, así, adquirible por usucapión.
En conclusión: - Por el principio de autonomía de la voluntad duran lo que el título establezca, pudiendo disponerse en éste que sean perpetuas - A falta de otra disposición del título constitutivo, o de que de la naturaleza o circunstancias de la S se deduzca otra cosa, ésta es vitalicia.
Junto a las causas de extinción, en las S personales debe añadirse la de muerte del titular ...