Casos (2016)

Ejercicio Español
Universidad Universidad de las Palmas de Gran Canaria
Grado Derecho - 1º curso
Asignatura Derecho Penal I
Año del apunte 2016
Páginas 6
Fecha de subida 28/03/2016
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Nº DE GRUPO: 2.3 ACTIVIDAD DE APRENDIZAJE Nº 3 AUTORES: 1. Julia Expósito 2 4.
5.
CASO PRÁCTICO 3-1 Analizar la tipicidad en el supuesto siguiente (delito de impago de pensiones, art. 227 CP).
Alberto y Elena deciden separarse legalmente. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 6 de Jaén aprobó, con fecha de 31 de junio de 2013, el Convenio Regulador de la Separación de ambos cónyuges, firmado por éstos de mutuo acuerdo, y que, entre otras cosas, dice: "... Quinta.El esposo se obliga a abonar a Elena la suma de 500 euros mensuales, en concepto de pensión de alimentos para los hijos menores de ambos. Dicha pensión se hará efectiva por meses anticipados, durante los días 1 a 6 de cada mes, mediante transferencia bancaria a ... La referida pensión será objeto de revisión anual a tenor del incremento anual del índice de precios al consumo". Del citado matrimonio existen dos hijos menores, Rocío y Raúl.
La vivienda que habían comprado a medias es la residencia habitual de Elena, Rocío y Raúl.
Alberto reside actualmente con sus padres, en la vivienda de éstos, y es titular de un vehículo Volkswagen Golf, comprado y pagado en el año 2012. En agosto de 2013 perdió su trabajo y alega no tener ingreso alguno. No obstante, está buscando empleo, para lo cual hace uso del vehículo de su propiedad.
Desde la separación, en varias ocasiones no contiguas (los meses de septiembre de 2013, y enero, marzo y julio de 2014) no ha hecho efectivo el pago de la pensión a Elena, aunque alega que él pensaba que eran sólo tres (pues creyó que el pago de septiembre de 2013 sí se había efectuado al haberse agravado su situación económica tras las navidades).
RESOLUCIÓN DEL CASO PRÁCTICO 1. TIPO OBJETIVO En este supuesto, analizamos la tipicidad de un delito de impago de pensiones que viene establecido en el art. 227.1 CP, disponiendo que: “El que dejare de pagar durante dos meses consecutivos o cuatro meses no consecutivos cualquier tipo de prestación económica en favor de su cónyuge o sus hijos, establecida en convenio judicialmente aprobado o resolución judicial en los supuestos de separación legal, divorcio, declaración de nulidad del matrimonio, proceso de filiación, o proceso de alimentos a favor de sus hijos, será castigado con la pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a 24 meses.” Según el art. 142 de Código Civil (CC) se entiende por alimentos todo lo que es indispensable para el sustento, habitación, vestidos y asistencia médica de los hijos, incluyendo, así mismo, la educación e instrucción del alimentista, y los gastos de embarazo y parto, en cuanto éstos no estén cubiertos de otro modo.
Por tanto, podemos afirmar que se ha cometido un delito, ya que viene descrito en el Código Penal como tal y existe relación de causalidad entre los hechos y el resultado que producen, por lo que se pueden imputar objetivamente.
2. TIPO SUBJETIVO Es un claro delito de omisión propio del obligado al pago, por el incumplimiento de los periodos de tiempo señalados, constituyendo un delito de abandono de familia. Esta norma jurídica tiene como finalidad evitar el incumplimiento reiterado y voluntario del pagador, adoptándose una especial protección hacia los hijos menores y facilitar la obtención de dichas cantidades adeudadas.
En este sentido, la sentencia de la Audiencia Provincial (SAP) de Barcelona número 689/2012 de 30 de junio indica que este precepto castiga el impago de las pensiones alimenticias con la finalidad de proteger a los miembros económicamente más débiles de la unidad familiar frente al incumplimiento de deberes asistenciales por el obligado a prestarlos. Por su parte, la SAP de Badajoz número 113/2012 de 3 de septiembre, señala que protege del incumplimiento de la obligación derivada del deber de satisfacer las prestaciones económicas señaladas por el juzgado en el ámbito civil a favor de los hijos. Y la SAP de Madrid de fecha 25 de febrero de 2008 lo matiza aún más al subrayar que este delito castiga a la persona que deja desamparada a su familia y abandona los deberes derivados de la paternidad (o maternidad, en su caso) cuando incumple con la pensión estipulada en resolución judicial, y aprovecha la ruptura matrimonial para despreocuparse si sus hijos tienen o no para comer.
Pero para que se produzca el acto delictivo, tal y como sostiene la Sentencia del Tribunal Supremo (STS), Sala de lo Penal, Sección 1ª, número 185 de fecha 13 de febrero de 2001, deben concurrir varios requisitos: a) En primer lugar que exista una resolución judicial firme (sentencia de divorcio, separación, nulidad matrimonial, filiación o alimentos) que fije y obligue a uno de los progenitores a abonar una pensión alimenticia a favor de sus hijos, que están a cargo del otro progenitor. Es el título judicial que sirve de acreditación ante dicho incumplimiento.
b) En segundo lugar que haya una conducta omisiva, y que dicho incumplimiento se produzca durante dos meses consecutivos o cuatro alternos.
c) Y en tercer lugar que a pesar del conocimiento de la obligación de pagar, exista voluntariedad por parte del deudor para ese incumplimiento, es decir, omisión dolosa del pago.
Cabe mencionar la Ley 7/2012 de 23 de noviembre Integral contra la Violencia sobre la Mujer aprobada en la Comunidad de Valencia que establece en su art. 3.4 como “violencia económica” el impago de las pensiones alimenticias y las considera como violencia de género. Así ya lo estimó la Audiencia Provincial de Valladolid que en el año 2007 indicaba que la dejación del cumplimiento de deberes familiares supone un acto de violencia machista, al vulnerar los derechos de la mujer y de los menores en el ámbito familiar.
ACTIVIDAD DE APRENDIZAJE Nº 3 AUTORES: 1.Julia Expósito 2.3 4.
5.
CASO PRÁCTICO 3-2 Analizar la tipicidad en el supuesto siguiente (delito de lesiones, arts. 147, 152 CP).
Nº DE GRUPO: Antonio, de 27 años de edad, con antecedentes penales no computables, y su esposa Berta, de 19 años, sin antecedentes penales, tuvieron un hijo que llaman David y que nació el día 3 de julio de 2014. El día 22 de noviembre de 2015 acudieron ambos con su hijo a urgencias del Hospital General de Castellón, pues el bebé no reaccionaba, presentando sobre las 22:00 horas un estado de parada cardiorrespiratoria sin respuesta a ningún tipo de estímulo. El origen de tan grave situación había sido una anoxia encefálica producto de la ingestión por vómito de cierta cantidad de papilla, la cual le había sido introducida en la boca de forma forzada a David por su padre ante la negativa de aquél a comer. Ello colocó al niño al borde del peor mal, pero que con los cuidados y atenciones recibidas en el centro hospitalario curó, quedándole como consecuencia de la anoxia encefálica graves secuelas tales como retraso psicomotor y posible amaurosis de origen cerebral.
Valorar el comportamiento de Antonio y de Berta, la cual se encontraba presente en el momento en el que Antonio forzó a David a ingerir la papilla.
RESOLUCIÓN DEL CASO PRÁCTICO 1. TIPO OBJETIVO En este caso, analizamos el tipo objetivo de un delito de lesiones, regulado en los artículos 147 y 152 del Código Penal.
Artículo 147 1. El que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión que menoscabe su integridad corporal o su salud física o mental, será castigado, como reo del delito de lesiones con la pena de prisión de tres meses a tres años o multa de seis a doce meses, siempre que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico. La simple vigilancia o seguimiento facultativo del curso de la lesión no se considerará tratamiento médico.
2. El que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión no incluida en el apartado anterior, será castigado con la pena de multa de uno a tres meses.
3. El que golpeare o maltratare de obra a otro sin causarle lesión, será castigado con la pena de multa de uno a dos meses.
4. Los delitos previstos en los dos apartados anteriores sólo serán perseguibles mediante denuncia de la persona agraviada o de su representante legal.
Artículo 152 1. El que por imprudencia grave causare alguna de las lesiones previstas en los artículos anteriores será castigado, en atención al riesgo creado y el resultado producido:   1.º Con la pena de prisión de tres a seis meses o multa de seis a dieciocho meses, si se tratare de las lesiones del apartado 1 del artículo 147.
    2.º Con la pena de prisión de uno a tres años, si se tratare de las lesiones del artículo 149.
3.º Con la pena de prisión de seis meses a dos años, si se tratare de las lesiones del artículo 150.
Si los hechos se hubieran cometido utilizando un vehículo a motor o un ciclomotor, se impondrá asimismo la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de uno a cuatro años.
Si las lesiones se hubieran causado utilizando un arma de fuego, se impondrá también la pena de privación del derecho al porte o tenencia de armas por tiempo de uno a cuatro años.
Si las lesiones hubieran sido cometidas por imprudencia profesional, se impondrá además la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión, oficio o cargo por un período de seis meses a cuatro años.
2. El que por imprudencia menos grave causare alguna de las lesiones a que se refieren los artículos 149 y 150 será castigado con una pena de multa de tres meses a doce meses.
Si los hechos se hubieran cometido utilizando un vehículo a motor o un ciclomotor, se podrá imponer también la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores de tres meses a un año.
Si las lesiones se hubieran causado utilizando un arma de fuego, se podrá imponer también la pena de privación del derecho al porte o tenencia de armas por tiempo de tres meses a un año.
El delito previsto en este apartado sólo será perseguible mediante denuncia de la persona agraviada o de su representante legal.
Una vez conocidos los artículos podemos afirmar que se corresponden con el tipo penal y existe relación de causalidad entro los hechos acontecidos y el resultado. Pueden ser imputables objetivamente.
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2. TIPO SUBJETIVO Como sujetos activos, reconocemos a Berta y Antonio; y como sujeto pasivo al hijo David, al que han lesionado un bien jurídico (su integridad física), causando además varias lesiones de gravedad En este caso. Diferenciamos la acción del padre, que actuó cometiendo una imprudencia grave; y la acción, en ese caso omisión de la madre, que no impidió que su hijo fuera lesionado estando ella presente.
Ambos padres podrán ser condenados por lo dispuesto en el artículo 147 y 152 (anteriormente citados).
Sentencia num. 748/2015 de 23 noviembre Nº DE GRUPO: 2.3 ACTIVIDAD DE APRENDIZAJE Nº 3 AUTORES: 1. Julia Expósito 4.
5.
CASO PRÁCTICO 3-3 Analizar el tipo subjetivo y el grado de desarrollo del delito en el supuesto siguiente (delito de lesiones, art. 147, 151 CP / delito de homicidio: arts. 138, 142 CP) Sobre las 11:00 horas del día 4 de agosto de 2015 el procesado Federico, mayor de edad y sin antecedentes penales, cuando se encontraba cortando un trozo de pan en la cocina del domicilio familiar, sito en la calle Juan Manuel Durán nº 2 de esta capital, tuvo una acalorada bronca con su hijo Adolfo. Éste, en un momento de la disputa, se lanzó hacia su padre Federico para golpearle con el puño cerrado, ante lo cual el procesado (Federico) reaccionó clavándole el cuchillo que tenía en la mano a Adolfo, causándole una herida incisa de 3,5 centímetros de profundidad en el abdomen. La víctima pudo ser intervenida quirúrgicamente de urgencias ante el grave riesgo de muerte, logrando salvar su vida.
RESOLUCIÓN DEL CASO PRÁCTICO 1. TIPO SUBJETIVO En el caso que nos ocupa, podemos hablar que el sujeto activo, Federico, ha cometido un delito de lesiones (147 y 151 CP) y un delito de homicidio por imprudencia grave (138,142).
Observamos que la intención de Federico no era causar la muerte de Adolfo, sino únicamente hacerle daño. Por tanto, en el delito de lesiones si existe dolo, mientras que en el de homicidio no.
Para poder afirmar que se ha cometido un homicidio imprudente, deben darse tres circunstancias: Infracción del deber objetivo de cuidado, El comportamiento debe realizarse sin la diligencia que debería haber observado el sujeto, atendiendo a la clase de actividad realizada y a sus capacidades específicas; Previsibilidad objetiva del resultado, La muerte debe presentarse como una consecuencia objetivamente previsible de la conducta imprudente; Efectiva producción del resultado muerte, que ha de ser objetivamente imputable a la conducta imprudente realizada. Al igual que el resto de delitos culposos, en el homicidio imprudente no se penaliza la tentativa, de modo que de no darse el resultado muerte sólo podrá condenarse al sujeto en su caso por las lesiones imprudentes causadas con su comportamiento. Por tanto, al no producirse la muerte de Adolfo, solo se podría condenar a Federico por un delito de lesiones imprudentes, como ha resuelto el Tribunal Supremo en su sentencia 2901/2014 de 9 de julio.
El artículo en el que se enuncian las penas para el delito de lesiones es el 147 del Código Penal: Artículo 147 1. El que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión que menoscabe su integridad corporal o su salud física o mental, será castigado, como reo del delito de lesiones con la pena de prisión de tres meses a tres años o multa de seis a doce meses, siempre que la lesión requiera objetivamente para su sanidad, además de una primera asistencia facultativa, tratamiento médico o quirúrgico. La simple vigilancia o seguimiento facultativo del curso de la lesión no se considerará tratamiento médico.
2. El que, por cualquier medio o procedimiento, causare a otro una lesión no incluida en el apartado anterior, será castigado con la pena de multa de uno a tres meses.
3. El que golpeare o maltratare de obra a otro sin causarle lesión, será castigado con la pena de multa de uno a dos meses.
4. Los delitos previstos en los dos apartados anteriores sólo serán perseguibles mediante denuncia de la persona agraviada o de su representante legal.
2. GRADO DE DESARROLLO DEL DELITO A continuación hablaremos de uno de los elementos del delito la antijuridicidad que es el desvalor que posee un hecho típico contrario a las normas del derecho general, en otras palabras una conducta prohibida por el ordenamiento jurídico.
En concreto destacaremos la antijuridicidad material que es la lesión del bien jurídico, en este caso Adolfo, como consecuencia de la conducta de su padre. No podemos considerar solamente el desvalor del resultado siendo necesario observar también la intención del autor en la realización del comportamiento y el modo de realizarlo (desvalor de acción). Todo hecho considerado como delito por una norma penal se compone de vínculo entre un desvalor de acción y un desvalor de resultado. En este caso relacionaríamos la acción que acometió el padre, clavándole el cuchillo al hijo (desvalor de acción) con el resultado, que es la herida de 3,5 centímetros de profundidad en el abdomen, en el cual la víctima fue intervenida quirúrgicamente de urgencias ante el grave riesgo de muerte (desvalor de resultado).
En tal caso no concurre causas de justificación, por tanto no se le exime de responsabilidad criminal, ya que, aunque existe el presupuesto de actuar conforme al estado de necesidad (art 20.5 CP) debido a que con intención de evitar en este caso mal propio, perjudique o lesione un bien jurídico (integridad física de su hijo Adolfo) infringiendo un deber, no concurren todas las condiciones o requisitos: como “ que el mal causado no sea mayor que el que se trate de evitar” En conclusión estamos ante una eximente incompleta (concurrencia no plena), aplicaríamos el artículo 68 CP con arreglo al 21.1 .
Sentencia 276/2015 de 9 de noviembre.
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