Intervencionismo estadounidense en Cuba (2013)

Trabajo Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Historia - 3º curso
Asignatura Historia America
Año del apunte 2013
Páginas 7
Fecha de subida 09/10/2014
Descargas 1
Subido por

Vista previa del texto

Intervencionismo estadounidense en Cuba: Causas primera intervención estadounidense en Cuba Hacia la segunda década del siglo XIX, los Estados Unidos, buscaban salidas a sus recursos y capitales en pleno crecimiento y gracias a la Doctrina Monroe, empezaron a fijar su área de expansión inicial en la región del Caribe y, en menor medida, en el Pacífico, donde su influencia ya se había dejado sentir en Hawái y Japón. Tanto en una zona como en otra se encontraban valiosas colonias españolas (Cuba y Puerto Rico en el Caribe, Filipinas, las Carolinas y las Marianas en el Pacífico) que resultarían una presa fácil debido a la fuerte crisis política que sacudía su metrópoli. En el caso de Cuba, su fuerte valor económico, agrícola y estratégico ya había provocado numerosas ofertas de compra de la isla por parte de varios presidentes estadounidenses, que el gobierno español siempre rechazó. Cuba no sólo era una cuestión de prestigio para España, sino que se trataba de uno de sus territorios más ricos, con un gran tráfico comercial y una zona estratégicamente buena.
En estos momentos estaba surgiendo el sentimiento nacional en Cuba influido por las revoluciones francesa y estadounidense, el nacimiento de una burguesía local y las limitaciones políticas y comerciales impuestas por España que no permitía el libre intercambio de productos, fundamentalmente azúcar de caña, con los EE. UU. y otras potencias. Los beneficios de la burguesía industrial y comercial de Cuba se veían seriamente afectados por la legislación española. La primera sublevación desembocaría en la Guerra de los Diez Años (1868 - 1878).
La escalada de presiones entre los gobiernos de EE. UU. y España fue en aumento, mientras en la prensa de ambos países se daban fuertes campañas de desprestigio contra el adversario. Los líderes estadounidenses vieron en la disminuida protección de las colonias, producto de la crisis económica y financiera española, la ocasión propicia de presentarse ante el mundo como la nueva América, la nueva potencia mundial, con una acción espectacular.
Guerra hispano-cubana Dese 1895 se estaba llevando a cabo una lucha entre guerrilleros mambises y tropas españolas por la independencia de la isla donde los primeros a primera vista estaban ganando la partida a los colonizadores.
El hundimiento del Maine y entrada de E.E.U.U.
Con la excusa de asegurar los intereses de los residentes estadounidenses en la isla, el gobierno estadounidense envió a La Habana el acorazado Maine en 1898. El viaje era más bien una maniobra intimidatoria y de provocación hacia España, que se mantenía firme en el rechazo de la propuesta de compra realizada por los Estados Unidos sobre Cuba y Puerto Rico.
A pesar de lo inoportuno de la visita, la población habanera permanecía tranquila y expectante. Sin embargo, el día 15 de febrero de 1898, una explosión iluminó el puerto de La Habana. El Maine había saltado por los aires, murieron 250 hombres. Desde los primeros instantes los estadounidenses sostuvieron que la explosión había sido provocada y externa.
España negó desde el principio que tuviera algo que ver con la explosión del Maine, pero la campaña mediática realizada desde los periódicos sensacionalistas norteamericanos, convencieron a la mayoría de los estadounidenses de la culpabilidad de España. Comenzaba así la Guerra Hispano-Estadounidense, que con posterioridad se extendería a otras colonias españolas como Puerto Rico, Filipinas y Guam.
Consecuencias La guerra duró apenas unos meses con la derrota y posterior perdida de territorios de la antigua Metrópoli europea. Mediante los acuerdos de París del 10 de diciembre de 1898, se concuerda la futura independencia de Cuba, que se concretará en 1902, y España cede Filipinas, Puerto Rico y Guam a Estados Unidos.
Art. 1°. España renuncia a todo derecho de soberanía y propiedad sobre Cuba. En atención a que dicha isla, cuando sea evacuada por España, va a ser ocupada por los Estados Unidos, éstos, mientras dure su ocupación, tomarán sobre sí y cumplirán las obligaciones que, por el hecho de ocuparla, les impuso el derecho internacional (...).
Art 2°. España cede a los Estados Unidos la isla de Puerto Rico y las demás que están ahora bajo su soberanía en las Indias Occidentales, y la isla de Guam en el archipiélago de las Marianas o Ladrones.
Art. 3°. España cede a los Estados Unidos el archipiélago conocido por las islas Filipinas (...).
Art 5°. Los Estados Unidos, (...) transportarán a España, a su costa, a los soldados españoles que hicieron prisioneros de guerra las fuerzas estadounidenses al ser capturada Manila.
Tratado de París del 10-12-1898 I Intervención estadounidense En 1899 se iniciaba la ocupación de Cuba por los Estados Unidos a través del gobierno que decretaba órdenes militares. Durante este período el gobierno interventor dirige sus acciones en dos aristas. La primera fue tratar de recuperar al país de las secuelas de la Guerra, para esto destinó auxilios directos a la población en alimentos y medicinas, ideó el Plan de saneamiento de la isla y la creación de escuelas públicas.
La segunda fue asegurar su situación privilegiada con respecto a Cuba en la futura etapa republicana. Para ello rebaja de aranceles a productos estadounidenses que invadirán el mercado interno cubano, crea la Ley de Deslindes y división de haciendas comunales, mediante la cual el Estado se apropiaría de muchas tierras las cuales serían vendidas después a empresas estadounidenses privadas, a través de la Ley ferrocarrilera favorecería las inversiones estadounidenses en esa esfera y desplazaría a los ingleses y mediante concesiones mineras y territoriales las compañías estadounidenses obtienen el derecho de explotar minas en Cuba.
Se estableció un régimen republicano y representativo, estructurado en la célebre división de poderes de Montesquie. Como parte de la Constitución la Asamblea debía proveer y acordar con el Gobierno de Estados Unidos lo referente a las relaciones que deberían existir entre ambos gobiernos. En medio de los trabajos de la Comisión cubana encargada de dictaminar sobre las futuras relaciones entre Cuba y Estados Unidos, el congreso estadounidense aprueba la Enmienda Platt, con la que el gobierno de Estados Unidos se otorgaba el derecho a intervenir en los asuntos internos de la isla cuando lo entendiera conveniente.
A pesar de la oposición de los delegados a la Asamblea Constituyente, la presión estadounidense, que colocaba a los cubanos ante la disyuntiva de tener una república con la Enmienda o continuar la ocupación, logró que ésta quedara definitivamente aprobada por los cubanos el 12 de junio de 1901.
República Inicios de la República En el 1902 nace la República de Cuba siendo electo Tomás Estrada Palma como su primer presidente. A este primer gobierno correspondería la tarea de formalizar los vínculos de dependencia con Estados Unidos. Aunque fue criticado por ello, logró su reelección; lo que provocó la sublevación del opositor Partido Liberal y una desestabilización en la sociedad desencadenando una nueva intervención estadounidense, de la cual los estadounidenses crean el Ejército Permanente Cubano, para no tener que volver a ocupar militarmente el país en un futuro.
II Intervención La segunda intervención estadounidense en Cuba se produjo cuando el presidente Tomás Estrada Palma pidió nuevamente la intervención militar de Estados Unidos en Cuba, en el 1906. El gobierno de Estados Unidos aceptó la solicitud y el Secretario de Guerra de Estados Unidos, William Taft, asumió el cargo de gobernador provisional de Cuba.
En esta segunda ocupación estadounidense, Taft suspendió las funciones del Congreso y se arrogó las facultades legislativas; disolvió las fuerzas insurrectas y las milicias creadas por Estrada Palma, y nombró un supervisor y varios asesores estadounidenses en la Guardia Rural y dio paso a quién ocuparía la gobernación del país mientras durara la intervención: Charles Magoon.
La intervención se caracterizó por el derroche de los fondos públicos, la corrupción política y administrativa, el endeudamiento de la República y las transacciones onerosas. Estableció el uso ilimitado del soborno y la compra de conciencias. Las obras públicas constituyeron una rica fuente de ingresos. Del Tesoro de la República, Magoon pagó los gastos ocasionados por la «Guerrita de Agosto (1906)», aumentó los sueldos a la Guardia Rural, cobró los costos de la intervención yanqui y entregó a la Iglesia Católica una elevada suma por concepto de indemnización de los bienes que le había ocupado el gobierno español en el siglo XIX, no obstante que España había indemnizado con creces a la Iglesia y Leonard Wood le había entregado otra gruesa suma.
Consecuencias dejadas en Cuba La segunda intervención estadounidense en Cuba sentó las bases de la corrupción desenfrenada, que sería desde entonces uno de los más graves males de la República Neocolonial. Otra característica negativa de este período, fue la violenta represión contra los obreros que reclamaban demandas como jornada de ocho horas, salarios justos, seguridad en el empleo, trato adecuado. La única acción proletaria que se desenvolvió normalmente fue la llamada «huelga de la moneda», en demanda de que se pagaran los salarios en moneda estadounidense porque la española estaba devaluada. El gobierno se mostró receptivo porque lo que le interesaba a Magoon era generalizar el uso de la moneda estadounidense para contribuir al afianzamiento del control de los Estados Unidos sobre la economía cubana.
No faltaron tampoco los intentos armados contra la intervención. Uno de ellos, encabezado por un grupo de oficiales del Ejército Libertador, se descubrió el día anterior al levantamiento, en septiembre de 1907, y sus principales líderes fueron condenados a la cárcel. Al mes siguiente se produjo otro en la región oriental (Manzanillo), que fue aplastado por las fuerzas de la Guardia Rural.
Un aspecto aceptable de esta administración estadounidense en la isla, fue la elaboración de una serie de leyes complementarias a la Constitución de 1901, como la ley municipal, la ley orgánica del Poder Judicial, la ley del servicio civil, una ley electoral y otras disposiciones necesarias para el regreso a un gobierno dirigido por los cubanos. A fin de elaborar esas leyes, se creó una Comisión Consultiva integrada por tres estadounidenses, uno de los cuales la presidía, y por nueve cubanos de diversas tendencias políticas. En esa Comisión desempeñó un papel decisivo el viejo combatiente independentista Juan Gualberto Gómez, que logró importantes victorias democráticas en asuntos como el sufragio universal y la autonomía de los municipios, frente a la tesis de sufragio limitado y de organización centralizada que defendían los tres delegados estadounidenses y algunos cubanos reaccionarios. Pacificada la isla, terminada la labor de la Comisión Consultiva y garantizada la continuidad del dominio estadounidense, fueron convocados comicios provinciales y municipales y posteriormente elecciones generales. Terminó así la segunda intervención estadounidense, que había durado dos años y cuatro meses.
La economía cubana había crecido muy rápidamente durante las dos primeras décadas del siglo, estimulada por la favorable coyuntura creada por la reciente guerra mundial. No obstante ese crecimiento era extremadamente unilateral, basado de modo casi exclusivo en el azúcar y en las relaciones mercantiles con Estados Unidos. Por otra parte, los capitales estadounidenses que habían afluido a la isla con ritmo ascendente eran los principales beneficiarios del crecimiento, puesto que controlaban el 70 por ciento de la producción azucarera además de su infraestructura y los negocios colaterales. El bienestar económico derivado de este proceso revelaría una extraordinaria fragilidad. Ello se puso de manifiesto en 1920, cuando una brusca caída en el precio del azúcar provocó un crac bancario que provocó la bancarrota de las instituciones financieras cubanas.
El movimiento obrero, cuyas raíces se remontaban a las décadas finales del siglo XIX, había seguido también un curso ascendente que más tarde llegaron a constituir una verdadera oleada debido a la inflación generada por la I Guerra Mundial.
A la par de los obreros, pero en una escala mucho mayor se desarrolla en movimiento estudiantil e intelectual que se oficializa aproximadamente 1922 con la fundación de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), uno de sus fundadores, Julio Antonio Mella, quien asume el cargo de secretario y luego el de presidente, será el gran líder de esta etapa histórica.
Gobierno de Fulgencio Batista El gobierno de Fulgencio Batista en el año 1940, se caracterizará por la represión política con sucesivos asesinatos de líderes opositores como de dirigentes obreros, aplicando una fuerte censura de prensa mediante el decreto “Mordaza” y fomentando la creación de grupos gansteriles que controlan el negocio de la droga, la prostitución y los juegos prohibidos.
En las elecciones de 1952, Fulgencio Batista efectuó un Golpe Militar que acabó creando una dictadura. Aplicó una política de reducción de zafra que redujo el nivel de ingresos del país, el cual dejó de percibir dólares por la exportaciones, creciendo así el desempleo a la par que se reduce el salario real y el poder adquisitivo del pueblo. Para contrarrestar el Golpe y sus efectos nació un movimiento de nuevo tipo, encabezado por Fidel Castro, un joven abogado cuyas primeras actividades políticas se habían desarrollado en el medio universitario y las filas de la ortodoxia.
Revolución y Socialismo En el 1956 un grupo de revolucionarios nacionalistas entre ellos Fidel Castro y Che Guevara, cansados de que todos los presidentes anteriores hayan sido títeres impuestos por los intereses estadounidense y que solo han hecho que perjudicar a la isla, empiezan con una lucha de guerrillas en la isla para derrocar al gobierno corrupto de Fulgencio Baptista. En el año 1959 Fidel Castro llama al pueblo a la huelga general para derrocar el gobierno provisional establecido con la huida de Fulgencio Batista. Finalmente entran en La Habana donde se produce el definitivo triunfo de la Revolución. Una vez tomado el poder, la oposición formó un nuevo gobierno. Como presidente fue nombrado Manuel Urrutia Lleó y como primer ministro José Miró Cardona. Fidel Castro permanecía como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas. Se trataba de un gobierno moderado en el que coexistían diversas tendencias.
En 1959, el Gobierno Revolucionario comenzó a promulgar una serie de decretos polémicos que finalmente llevarían a la eliminación total de la gran y mediana propiedad privada. Se abrió entonces un proceso de expropiaciones y nacionalizaciones que afectaron fuertemente a la clase alta y a las empresas estadounidenses. Esto fue mal recibido por el gobierno estadounidense, que incluso desde antes del triunfo comenzó a tener sus diferencias con la lucha cubana. Simultáneamente los sectores más conservadores en el gobierno fueron reemplazados, al mismo tiempo que casi toda la clase alta propietaria de las plantaciones e ingenios azucareros y un considerable sector de la clase media abandonaban el país y se instalaban principalmente en Miami.
Estados Unidos empezó a presionar a Cuba con el bloqueo económico de Washington y dejó de importar azúcar cubano, una fuente de ingresos básica para la isla. Cuba comenzó a establecer lazos cada vez más fuertes con la URSS, la cual le brindó apoyo y se convirtió en una gran importadora de azúcar de caña, junto con otros estados socialistas.
Conflictos entre Cuba y Estados Unidos: Además de decretar casi de inmediato el embargo económico de Cuba, el presidente Dwight Eisenhower no tardó en ordenar el apoyo de organizaciones anticastristas tanto dentro como fuera de la isla que trataran de derrocar al régimen de Fidel Castro, y así se organizaron cientos de intentos de magnicidio del líder cubano por parte de la CIA (posteriormente desclasificados). Esta situación llevó a la ruptura de toda clase de relaciones políticas y económicas entre los dos países a principios de 1961.
Invasión de Bahía de Cochinos En ese mismo año se produjo un intento de invasión en la Bahía de Cochinos. Sus participantes eran exiliados cubanos entrenados y armados por la CIA en Nicaragua con el propósito de tomar una cabeza de playa, formar un gobierno provisional y buscar el apoyo de la OEA y el reconocimiento de la comunidad internacional. La acción acabó en fracaso en menos de 65 horas, fue completamente aplastada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) .
Consecuencias El número de bajas entre los anticastristas sobrepasó el centenar de muertos; los capturados fueron 1200 aproximadamente. Los prisioneros anticastristas fueron juzgados y condenados a prisión por el gobierno cubano, aunque algunos ex oficiales de la policía de Batista fueron condenados a muerte y ejecutados. Los sobrevivientes fueron canjeados a fines de 1962 mediante intermediarios con el gobierno estadounidense a cambio de 53 millones de dólares en forma de alimentos y medicinas.
La victoria se convirtió en un enorme respaldo a Fidel Castro y al carácter socialista de la Revolución Cubana, proclamado tiempo antes, al punto que el mismo Che Guevara declaró que el fracaso estadounidense había fortalecido "como nunca antes" el apoyo de las masas cubanas hacia el régimen de Castro, sirviendo además de duro revés propagandístico para los EEUU.
Después de llegar la Brigada a Estados Unidos y ser invitados los sobrevivientes a ingresar en el Ejército Estadounidense, Robert Kennedy, decidió volver a preparar una nueva invasión. El nuevo proyecto invasor se nutriría de los miembros de la Brigada anticastrista que se habían enrolado en el Ejército Estadounidense, excombatientes que estaban viviendo en Miami y otros exiliados cubanos. Desde Nicaragua se hicieron varios ataques de sabotaje a instalaciones en Cuba, pero la operación terminó cuando se atacó por error al barco español Sierra Aránzazu al confundirlo con el barco cubano Sierra Maestra.
CRISIS DE LOS MISILES A fines de junio de 1962, la Unión Soviética y Cuba tomaron la decisión de instalar misiles atómicos en Cuba; al recibir la URSS informe de inteligencia sobre una supuesta invasión directa de los Estados Unidos a la isla; lo que entendían era el único modo de disuadir a Estados Unidos de invadir a Cuba, además de suponer para las relaciones soviéticoestadounidenses un paso más en la Guerra Fría.
Después de una semana de consultas secretas con sus asesores, durante las que se barajaron las opciones de invasión, ataques aéreos, bloqueo y diplomacia, el 22 de octubre el presidente estadounidense John Fitzgerald Kennedy anunció su intención de realizar el bloqueo naval de Cuba para evitar la llegada de más misiles. Kennedy requirió que la Unión Soviética desmantelara y se llevara las armas, declarando que las fuerzas navales estadounidenses interceptarían e inspeccionarían los barcos con rumbo a Cuba para determinar si llevaban misiles. Estados Unidos fue apoyado por otros miembros de la Organización de Estados Americanos.
Las naves soviéticas con rumbo hacia Cuba regresaron para evitar la zona controlada, mientras que el diálogo entre Kruschov y Kennedy se abrió a través de canales diplomáticos. Tras varios días de negociación, durante los cuales muchos temieron la posibilidad de una guerra nuclear, Kruschov acordó, desmantelar el emplazamiento de los misiles y llevar las armas de nuevo a la Unión Soviética, ofreciendo a Estados Unidos realizar la inspección del emplazamiento como garantía para que no invadiera Cuba. Kennedy proporcionó las garantías, levantó el bloqueo y también prometió en secreto retirar los misiles estadounidenses recientemente situados en el territorio de su socio en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Turquía. Cuba se negó a permitir la prometida inspección, pero el reconocimiento aéreo estadounidense reveló que las bases se estaban desmontando; la actitud de rechazo de Castro por la retirada soviética fue infructuosa.
Durante la Guerra Fría, Cuba quedó aislada del resto de los países americanos, siendo expulsada de la OEA (esta medida fue abolida en junio de 2009), y sumamente dependiente de la Unión Soviética y el bloque comunista. Cuba participó en varias guerras en Asia (Yemen y Siria) y en África (Angola, Etiopía, Congo, Zaire, Guinea-Bisáu, República Árabe Saharaui Democrática) donde derrotó al ejército de Sudáfrica en Angola, influyendo en el derrumbe del apartheid y la liberación de Namibia; también ofreció apoyo económico, logístico y político a varios movimientos guerrilleros de Centroamérica y Sudamérica.
Actualidad Después de la caída de la Unión Soviética a finales de 1991, la economía de Cuba sufrió una crisis, dejándola esencialmente paralizada porque las estrechas bases económicas de esta nación se concentraban en unos pocos productos con pocos compradores. La pérdida las ayudas que el gobierno de la URSS proveía a Cuba, en forma de exportaciones garantizadas para el mercado cubano del azúcar y la obtención de petróleo barato, generó un impacto severo para la economía cubana.
En 1993 la situación se agravó mucho más. El comercio de Cuba disminuyó en un 80%, y las condiciones de vida empeoraron. Así mismo, se disparó el número de inmigrantes cubanos que buscaban salvar su situación económica en los Estados Unidos. A partir de la llegada de Hugo Chávez al poder en Venezuela se establece una alianza estratégica entre los dos países en los sectores económico y político, que más tarde desencadenaría el nacimiento del ALBA, organismo que ha causado un mayor despegue de la economía nacional.
Cuba sigue auto-considerándose una dictadura comunista influenciada por ideales marxista leninistas y sigue superando el bloqueo diplomático y económico de Estados Unidos.
...