Tema 2. (2015)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Derecho - 1º curso
Asignatura Dret Processal
Año del apunte 2015
Páginas 3
Fecha de subida 16/02/2015
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TEMA 2. LOS MEDIOS ALTERNATIVOS (ADR) No necesariamente se tiene que acudir al juicio para resolver un litigio, hay otros mecanismos para resolverlos que no implican ir, sin embargo, hay determinadas materias que solo pueden ser tratadas en juicios del sistema estatal de justicia. Todas estas soluciones son de carácter voluntario, las partes no acuden a ellas si no quieren, ya que siempre tiene la opción de acudir a los tribunales. Además son totalmente flexibles: ambas partes pueden decidir la manera en que van a solucionar el conflicto, no están sujetos a normas de procedimientos como los juicios.
 CONCILIACIÓN: es un mecanismo de resolución de litigios amistoso y autocompositivo, no hay una tercera persona que intervenga sino solo ambas partes que llegan a un acuerdo. La finalidad de este mecanismo es de llegar a un acuerdo (previa al juicio) que bien evite un juicio o ponga fin a un juicio ya iniciado. La conciliación está regulada en materia social (laboral) y civil. Hasta 1984 fue necesario el intento de conciliación por ambas partes para intentar evitar ir a juicio. Sin embargo, en temas civiles el demandado nunca quería ir porque nadie quiere decir a qué está dispuesto a renunciar ya que si el juicio continúa la parte opuesta ya sabrá sus debilidades. Esta conciliación previa sigue regulada en la Ley de enjuiciamiento de 1881. En temas sociales sí es obligatoria, si no se llega a un acuerdo ya se puede interponer una demanda. Si el juicio ya ha empezado, en materia civil está regulado en la audiencia previa en la ley de enjuiciamiento de 1/2000. Y en materia social se hace el juicio (LJS).
 MEDIACIÓN (LEY 5/2012, 5 DE MARZO): es un mecanismo de resolución de litigios en el que interviene una tercera persona. La función del mediador consiste en hablar con cada una de las partes y hacer que las dos cambien de predisposición para ver si podrán resolver el conflicto. Tiene que saber derecho pero también una formación en comunicación, psicología y por lo tanto, tienen que tener dotes comunicativas para convencerlos. Dejando de lado odios personales y otro tipo de motivaciones. Tiene que hacer que ambas partes renuncien a alguna cosa para que puedan acercarse y llegar a un acuerdo. A veces no es posible llegar a un acuerdo. La ley 5/2012 de 5 de marzo regula la mediación en materia mercantil, sin embargo en mediación familiar y consumo cada comunidad autónoma establece unos organismos que intentan arreglar estos conflictos. Quedan excluidas mediaciones laborales, en el ámbito contencioso, en el ámbito penal ni de consumo. La ley establece el papel del mediador, qué formación necesita y las partes establecerán cuanto quieren que dure el proceso. Los mediadores no son personas funcionarias del sistema judicial, sino que son particulares que no requieren de un título, sin embargo sí pueden tenerlo. Las partes pueden establecer cómo termina el proceso, si se fían de la palabra de la otra persona o bien redactan un documento privado y también es opcional ir al notario para formalizarlo. Si una de las partes se compromete a algo delante de un notario y no lo cumple el otro puede ir directamente a los tribunales. Hay un uso de la mediación que se introdujo hace poco en Italia que consiste en que si el juez considera que el conflicto entre las partes puede ser negociado entre ellas, diga que lo resuelvan con la mediación y que vuelvan con el acuerdo. En Inglaterra, si las partes no llegan a un acuerdo y el juez lo ha pedido, se les obliga a pagar los costes del juicio, que son muy altos.
 ARBITRAJE (LEY 60/2003, 23 DE DICIEMBRE): o Convenio arbitral: el arbitraje en materia civil está regulado por la ley 60/2003 de 23 de diciembre y se considera un equivalente jurisdiccional porque el laudo que dicta el árbitro al final del proceso tiene el mismo peso que la sentencia que dicta el juez en el sistema estatal de justicia. Una tercera persona, el árbitro, dicta un laudo y ellos tienen que cumplirlo. En materia laboral hay leyes especiales y en materia de consumo también tiene un carácter especial. Este mecanismo es de carácter voluntario, todo el mundo tiene el derecho de acudir a los tribunales si así lo prefiere. La mediación y la conciliación no excluyen la vía jurisdiccional y el arbitraje sí. Si la mediación y la conciliación no tienen resultado puedes ir a los tribunales. Sin embargo en el arbitraje, se dicta un laudo, una sentencia, y los tribunales ya no se van a poder pronunciar sobre ella. Si no se está conforme con el laudo se tiene que cumplir igualmente, no hay una segunda instancia en la que puedas acudir a un tribunal superior o a unos árbitros que lo supervisen. Solamente se prevé la opción de anulación del laudo, en caso de que se hayan equivocado en la interpretación de normas, que se hayan basado en pruebas erróneas… solamente en casos en qué no se hayan respetado las garantías de las partes o que hayan hecho alguna contradicción con los principios más esenciales del reglamento jurídico. En ningún caso el arbitraje puede ser obligatorio.
o Árbitros: el árbitro tiene que tener algún tipo de conocimientos jurídicos ya que se tiene que pactar si el arbitraje va a ser de derecho o de equidad. Si van a resolver igual que lo haría un juez, aplicando todas las normas jurídicas (de derecho) o bien que resuelva según su leal saber y entender (equidad), la decisión del árbitro no tiene que estar sujeta solamente a las normas jurídicas, sin embargo sí hay una serie de normas (llamadas imperativas) que nadie puede saltarse. Si el árbitro es de derecho tiene que ser jurista, si es de equidad no es necesario. En el arbitraje hay un convenio arbitral: convenio en que las partes se deciden a ir a arbitraje y excluyen la opción de ir a juicio.
o Procedimiento arbitral: el procedimiento arbitral puede ser algo independiente o la cláusula legal en algún contrato. El momento en qué se pacta puede ser antes o puede ser después de que ocurra el conflicto. Las partes pueden pactar un arbitraje ad hoc (el arbitraje es a medida, ambas partes deciden como quieren que se realice) o institucional (ambas partes se someten por ejemplo al tribunal de arbitraje de Barcelona o a otros organismos, el más prestigioso es la cámara de comercio internacional con sede en parís). El arbitraje es confidencial, por lo tanto a veces interesa más que ir a los tribunales, ya que de esta forma se enteraría todo el mundo. Las sentencias se publican todas, los laudos no. La resolución del arbitraje es mucho más rápida que yendo a los tribunales, además también están más especializados. Además la flexibilidad también interesa mucho, los tribunales son en castellano y catalán, el arbitraje puede ser en el idioma que se prefiera. La desventaja que tiene es que es más caro. El lugar del arbitraje es muy importante ya que dicta qué normas jurídicas se van a utilizar, si ocurre en España se tendrán en cuenta las normas jurídicas españolas. Las partes pueden designar a los árbitros de la manera que quieran y tiene que ser un número impar. La designación puede ser directa, diciendo el nombre y apellidos de la persona o bien por el cargo que ocupa, escogen el decano de la universidad Pompeu Fabra por ejemplo. Cada institución arbitral tiene un reglamento que dicta como se van a designar los árbitros, dependiendo de este reglamento se va a hacer de una forma u de otra. Cuando una persona se somete a una institución arbitral esa normalmente ya prevé la forma en qué va a hacerse, si nunca se ha hecho a veces las partes no se les ocurre como designar a los árbitros y van a los tribunales normales, los cuales les designan una institución arbitral concreta por insaculación (sacar un papel de una urna). Los árbitros tienen que ser imparciales, pero a veces si han sido escogidos por una parte del litigio pueden inclinarse más por una parte que por la otra. Los árbitros tienen unos derechos, el fundamental es el de percibir los honorarios, pero también tienen obligaciones, la principal es dictar el laudo y de manifestar si tiene algún vínculo con alguna de las partes (si hay un vínculo con una de las dos ya no será imparcial).
Además, el laudo tiene que ser dictado al cabo de seis meses, si no lo hacen se les puede pedir responsabilidad, y se les sancionará. Por este motivo tienen seguros de responsabilidad.
Además el procedimiento arbitral es absolutamente flexible, el árbitro y las partes se reúnen y deciden como se va a llevar a cabo el procedimiento. Por ejemplo, el demandante presenta las alegaciones el día 15, después la parte demandada responde… en este procedimiento se decide cómo va a funcionar. Lo único que se pide es que se respeten los principios de audiencia (que ambas partes puedan defender su posición y ser escuchadas) e igualdad y que cada parte tenga la oportunidad de contradecir lo que ha dicho la parte contraria. Mientras estas garantías fundamentales se respeten cualquier estructura del proceso es válida. Una vez que se ha desarrollado el proceso arbitral se dicta un laudo. Pero durante este procedimiento puede ser que se tenga que pedir ayuda a los tribunales estatales, es decir, el árbitro te obliga a cumplir el laudo pero si alguien se niega a cumplirlo él no tiene fuerza de coacción, no puede obligarlo a la fuerza (por ejemplo; embargarle los bienes y con el dinero pagar la sanción) por este motivo pueden pedir ayuda a los tribunales. También está la opción de pedir la acción de anulación, que tiene como finalidad que los tribunales controlen que el árbitro no ha violado las garantías fundamentales de las partes, como por ejemplo que una de las dos no haya sido escuchada, que decida sobre cuestiones que las partes no han sometido a su decisión o que se trate de materias indisponibles, que no pueden ser tratadas mediante arbitraje sino que se tiene que tratar en los tribunales de justicia estatales.
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