Unidad 09. Las obligaciones (2015)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Ciencia política y Gestión pública + Derecho - 1º curso
Asignatura Derecho Romano
Año del apunte 2015
Páginas 8
Fecha de subida 03/01/2015
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Unidad 15 de Derecho Romano sobre las Obligaciones. Resumen del manual de Teresa Giménez Candela

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Derecho romano Unidad 9. Las obligaciones 1. Consideraciones generales (§50) Toda obligación es una relación jurídica por la que un deudor (debitor) debe cumplir una deuda (debitum), que puede ser reclamada por un acreedor (creditor), mediante una acción personal (actio in personam). La prestación debe ser:  Posible. No puede surgir una obligación de un objeto imposible tanto desde el punto de vista jurídico, como material. La imposibilidad debe ser objetiva, no se refiere, pues, a la dificultad de cumplimiento de la prestación.
 Determinada. Aun tratándose de cosas genéricas pueda ser individuado el objeto de la prestación, tanto por un tercero como, en determinados supuestos, por el propio acreedor o deudor.
 Lícita. Acorde con las normas de la moral y del derecho.
 Contenido económico. Debe poder ser estimada en dinero en correspondencia con el principio procesal de la condemnatio pecuniaria.
Divisibilidad e indivisibilidad de las obligaciones En términos generales las obligaciones de dare (de adquirir la propiedad), son divisibles, salvo que se refieran a un derecho indivisible. La propiedad es divisible y el cumplimiento de una obligación de dar la propiedad de un fundo, puede liberar al deudor copropietario mediante la entrega de su cuota de copropiedad; no son divisibles, en cambio, las servidumbres por tratarse de derechos de simple uso.
En cuanto al usufructo, siendo, indivisible, llegó a admitirse la divisibilidad. Las obligaciones de facere son siempre indivisibles, por no ser susceptibles de un cumplimiento por partes. Así, la obligación de construir un edificio, no se cumple hasta que éste se encuentra enteramente terminado.
2. Obligaciones naturales Las obligaciones naturales son atípicas en el sentido que no están sancionadas por una acción, pero reciben tradicionalmente el nombre de obligaciones por cuanto presentan algunos rasgos característicos de las mismas, entre los que cabe destacar la retención de lo pagado, es decir, aun no estando obligado el deudor a pagar por causa de una obligación natural, si efectúa el pago de la deuda no puede reclamar lo que haya desembolsado.
Pertenecen a esta categoría, las obligaciones surgidas por los negocios de las personas sometidas a potestad de terceros, así como las que contraigan los alieni iuris entre sí, o con los titulares de potestas familiar.
Las obligaciones naturales producen algunos efectos que las asemejan a las obligaciones civiles, así, pueden ser garantizadas con prenda o fianza, pueden ser novadas, pueden ser objeto de constitum y delegación, pueden ser compensadas y computarse para aumentar o disminuir el peculio: 3. Acciones que se derivan de las obligaciones El derecho clásico de obligaciones parte de la dependencia entre obligatio y acción procesal, lo que significa que todo vínculo jurídico, generador de una obligación, se identifica con medio procesal típico e individualizado para reclamarla.
La Jurisprudencia romana fue dando entrada a una serie de obligaciones, fundadas en un oportere civil, cuyo núcleo originario estuvo constituido por las formas de litigiar previstas en el procedimiento arcaico de las legis actiones. De ahí dimanan los primeros desarrollos del sistema romano de obligaciones, que se concretan en: 1 - Acciones penales, que sancionan actos ilícitos privados. Es el caso de los delitos.
- Actio noxalis. Sanciona al que reconoce tener la potestas sobre el autor del delito.
- Condictio. Sanciona las obligaciones nacidas de una entrega de cosa o cantidad determinada, con la obligación de restituir. Es el caso de los préstamos.
- Actio incerti. Sanciona las obligaciones nacidas de una promesa formal, que incluye diversos tipos de figuras obligatorias. Es el caso de las estipulaciones.
- Actiones bonae fidei. Sanciona convenios bilaterales fundados en la buena fe. Es el caso de los contratos.
Estas acciones sancionadoras de distintas relaciones jurídicas obligatorias, permiten identificar cuatro causas o fuentes principales de las obligaciones: los delitos, los préstamos, las estipulaciones y los contratos.
Esta clasificación se completa con una serie de acciones pretorias, principalmente in factum con las que el Pretor fue integrando nuevos supuestos, no previstos inicialmente en el marco del oportere civil, por lo que el cuadro de obligaciones romano integra tanto obligationes, en sentido estricto, como “obligaciones” pretorias, referidas a un actione teneri.
4. La responsabilidad objetiva (§51) Se comprenden una serie de supuestos, en que se deduce un tipo de responsabilidad, no ligada estrictamente a elementos tradicionales que caracterizan la responsabilidad delictual, sino a la producción de un resultado lesivo no imputable al autor, sino a terceros dependientes o a los habitantes de la vivienda o edificio desde donde se produce el daño; a la creación de una situación de riesgo potencial que podría originar resultados dañosos; a la omisión de una conducta debida o responsable en el ejercicio de las tareas profesionales.
Iudex qui litem suam fecit El primer supuesto de la serie de los llamados cuasi-delitos es el del iudex qui litem suam fecit, el juez que hizo suyo el litigio. Se trata de un juez privado, nombrado por el magistrado para dar sentencia en un determinado litigio, y que no cumple con su munus, sea porque no ha pedido el aplazamiento, y no da sentencia, sea porque la da sin atenerse a los términos de la fórmula y por ello la da nula.
El juez ordinario tenía un manus, un deber público de cumplir con el encargo del magistrado, y nuestra acción servía precisamente para coaccionarle a que cumpliera, como ocurre con tantos otros recursos pretorios.
De effusis vel deiectis El Pretor otorgaba cuatro acciones distintas, con las que sancionaba distintos tipos de perturbación en el tránsito de la calle por arrojar líquidos o sólidos.
En primer lugar, el Pretor daba una acción al duplum en caso de daños causados por líquidos o sólidos arrojados des de edificios. Esta acción era perpetua e intransmisible tanto activa como pasivamente.
En cambio la acción del segundo edicto para el supuesto de que, a consecuencia de la caída de los líquidos o sólidos lanzados desde un edificio hubiera muerto un hombre libre, en cuyo caso la condemnatio se elevaba a 50.000 sestercios.
En tercer lugar, el Pretor anunciaba una acción para el caso de lesiones a un hombre libre, porqué las lesiones a esclavo constituían un damnum y quedaban ya mencionadas por la acción del primer edicto. Esta tercera acción podía darse, bien como privada a favor de la víctima, bien como popular a favor de cualquier persona.
En último lugar, el Pretor anunciaba que daría la acción noxal cuando el habitador de la vivienda fuera un hijo de la familia de un esclavo.
2 De positis et suspensis Este edicto servía para asegurar el tránsito viario sin riesgo. Se trata aquí del simple hecho de tener colocados en salientes o aleros de las fachadas, objetos cuya caída podría producir aquellos resultados. Pero también si los ha producido ya, pues la caída de tales objetos no puede considerarse deiectio y por eso no entra en el tipo anterior de de deiectis.
En ambos casos, la acción se da también contra el habitator, pues resultaba difícil determinar quién había colocado tales objetos en aquella posición peligrosa; es más, aunque se pudiera probar quién los había colocado, no podría haber otra acción contra él.
Actio furti vel damni adversus nautas caupones et stabularios Se trata de una protección pretoria de la seguridad de los que transportaban mercancías en una nave, se hospedaban en un albergue o dejaban sus caballerías en un establo, frente a los posibles hurtos o daños pudieran producirse durante la travesía o la estancia en el albergue o establo.
5. La extinción de las obligaciones sin cumplimiento (§52) El fin de la existencia de una obligación es su cumplimiento. Ahora bien, existen otros supuestos en los que la obligación entre el acreedor y el deudor desaparece, de forma que se extingue así el derecho del acreedor y la acción para exigir la prestación del deudor.
Para clasificar estos supuestos se lleva a cabo la diferenciación entre los modos de extinción ipso iure y ope exceptionis.
- Ipso iure. Aquellos que extinguen sin más la relación sustantiva de obligación, de modo que ésta desaparece y queda privada de efectos jurídicos.
- Ope exceptionis. No extinguen directamente la obligación, sino que otorgan al deudor la posibilidad de oponer una exceptio contra la acción que correspondía al acreedor.
Otro posible criterio que se puede seguir es aquel que distingue entre modos voluntarios y modos no voluntarios: - Modos voluntarios. Aquellos en que la obligación se extingue por voluntad de las dos partes, o de una de ellas.
- Modos no voluntarios. Aquellos hechos en que la obligación desaparece, sin voluntad de las partes, por un hecho externo como puede ser la imposibilidad de cumplimiento o la muerte.
Una clasificación más completa y que se aparta de las propuestas hasta ahora, es la que agrupa los modos de extinguirse las obligaciones en cuatro grandes grupos: por falta de sujeto, por decaimiento procesal, por acto extintivo y por cumplimiento de la obligación.
Extinción por falta de sujeto Dentro de esta apartado hay que distinguir la muerte, la capitis deminutio y la confusión de titularidades.
 Muerte. Al morirse el acreedor o el deudor, las obligaciones no suelen extinguirse sino que se transmiten activa o pasivamente a los herederos. Sin embargo, hay algunos casos en que la obligación es intransmisible y que, por tanto, se extingue por la muerte de los sujetos que intervienen en la relación.
- Intransmisibilidad pasiva de las obligaciones ex delicto. Las acciones penales son todas aquellas pasivamente intransmisibles, por ello mismo tampoco se da la acción noxal cuando ha muerto el alieni iuris que cometió el delito.
- Intransmisibilidad de las obligaciones de los adpromisores. Son intransmisibles las obligaciones de los adpromisores de Italia.
3 - Intransmisibilidad de algunas obligaciones pretorias. En algunas acciones in factum no penales se produce un efecto similar al de la intrasmisibilidad pasiva, cuando el factum alegable en la fórmula pueda no tener sentido respecto del heredero.
- Intransmisibilidad activa de algunas acciones penales. Algunas acciones que tienen como fin castigar una ofensa personalmente sufrida por el demandante, y que no afecta al heredero mismo, son activamente intransmisibles.
 Capitis deminutio. Suele asimilarse, como “muerte civil”, a la muerte física, sin embargo, esta equiparación debe ser matizada en el sentido de que la capitis deminutio produce sólo la liberación del capite minutus respecto de sus obligaciones no delictuales de todo tipo.
 Confusión de titularidades. Por falta de sujeto cuando el acreedor hereda del deudor o viceversa, es decir, por confusión de los sujetos activo y pasivo, ya que nadie puede ser deudor de sí mismo.
Extinción por decaimiento procesal La extinción total o parcial de la obligación se produce por algún impedimento procesal de la acción, consistente a veces en una excepción, pero también por otras causas; en algunos casos por una incompatibilidad objetiva de una obligación, pero en otros, por simple efecto procesal sin tal incompatibilidad. Los supuestos son:  Caducidad o prescripción extintiva. La caducidad de refiere a la temporalidad de las acciones temporales, mientras que la prescripción extintiva es la pérdida de las acciones por el transcurso del tiempo, es decir, a acciones aún no intentadas, o, lo que es lo mismo, que la pérdida se refiere a la posibilidad de ejercitarlas.
 Juramento decisorio. Se extingue la obligación si el juicio finaliza antes de la litis contestatio, por efecto del juramento voluntario de una de las partes, que se convierte en necesario en el caso de la actio certi.
 Litis contestatio. El efecto extintivo de la litis contestatio, podía operar ipso iure en los iudicia legítima, lo que haría imposible un nuevo planteamiento de la pretensión; mientras que en los iudicia imperio continentia el efecto extintivo tenía lugar ope exceptionis.
 Novación. Las obligaciones se extinguen también por estipulación novatoria, sea por parte pasiva mediante ex promisión, sea por parte activa mediante una delegación consistente en un iussum promittendi. A la novación se puede asimilar la expensilatio, que servía sobre todo para la novación con cambio de sujeto; a persona in personam.
 Compensación. Puede ocurrir una extinción de la obligación por la existencia de otra inversa entre los mismos sujetos, de suerte que la deuda mayor quede reducida por la compensatio con la menor del mismo acreedor respecto al mismo deudor. Los principales supuestos serían los siguientes: - Acciones de buena fe. Dentro de las obligaciones de buena fe, tan sólo se da la compensación entre obligaciones nacidas del mismo contrato, lo cual no es más que una consecuencia de la consideración de la bona fides por parte del juez.
- Actio certi del banquero. Compensación forzosa impuesta por el banquero a su cliente que producía respecto a créditos y deudas pertenecientes al mismo género, de la misma naturaleza y calidad.
4 - Actio iudicati. Al ejercitarse la actio iudicati, puede oponerse la exceptio doli al que pretende ejecutar su crédito sin compensar la deuda con el demando.
- Deductio del bonorum emptor. Similar a la compensación es la reducción que el juez debe hacer, por indicación de la condemnatio de la fórmula de lo que el bonorum emptor debe a los deudores del deudor concursado cuando reclama los créditos de éste contra tales deudores.
 Imposibilidad de la obligación. Las obligaciones de dare cosa específica también se extinguen cuando se hacen imposibles, es decir, cuando el deudor no puede dar la propiedad de la cosa específica que debe.
- En las acciones de derecho estricto. Ocurre cuando la pérdida de la cosa debida no se debe a un acto propio, en las acciones de derecho estricto, o a un comportamiento culposo en las acciones de buena fe. En todo caso, esta imposibilidad que libera al deudor ha de ser anterior a la mora debitoris, la cual perpetúa la obligación.
- Concursus causarum. La obligación resulta objetivamente incompatible cuando se trata de una obligación que consista en causar un incremento determinado en el patrimonio del acreedor, y este incremento es imposible por haber adquirido el acreedor la propiedad.
 Rescisión pretoria. La restitutio in integrum puede ser un modo de extinguir obligaciones, puesto que suponía una reposición total en la situación jurídica que existía entre dos personas antes de que hubiera tenido lugar el acto que, por este conducto pretorio, resultaba ahora rescindido y carente de efectos.
 Beneficio de competencia. Las obligaciones pueden quedar parcialmente extinguidas en aquellos casos en que la condena se reduce a “id quod Ns Ns facere potest”, el llamado beneficio de competencia.
 Beneficio legal por favor debitoris. Supuestos en los que la obligación se declara extinguida por concesión de una gracia imperial. Era en algunos supuestos que se podrían considerar dirigidos a reprimir la voracitas de los acreedores; se trata en estos casos de una expresión del favor debitoris que inspira a los emperadores, especialmente a los cristianos.
 Obligaciones accesorias de un derecho desaparecido. Se trata de obligaciones que surgen para asegurar un eventual derecho que puede previsiblemente frustrarse, y cuya extinción depende precisamente de esta frustración de la expectativa principal.
Extinción por acto extintivo Se trata de actos destinados precisamente a extinguir la obligación, independientemente de un cumplimiento efectivo.
En este grupo se integran:  Contrarius consensus. Pueden extinguirse las obligaciones nacidas de los contratos consensuales, en virtud del principio general de que la obligación nacida por el consentimiento puede extinguirse de la misma manera.
- Pacto in continenti. El desistimiento puede haber sido previsto en el mismo contrato mediante un pacto de resolución. Estos pactos de resolución, frecuentes sobre todo en el contrato de compraventa, quedan sancionados por las mismas acciones contractuales.
5 - Dissensus. También puede extinguirse un contrato mediante un dissensus posterior e imprevisible, a modo de pacto ex intervalo: se habla entonces propiamente de contrarius consensus, es decir, de un acto consensual de extinción del contrato.
 Pacto. Cualquier tipo de obligación puede extinguirse por simple pacto, pero el efecto del pacto es unas veces ipso iure y, en todos los demás, ope exceptionis.
 Transctio. Puede servir, además de como causa de interrupción del proceso, como forma de extinción de las obligaciones.
 Acceptilatio. Modo formal de extinción de las obligaciones nacidas de estipulación, como acto simétrico al de la misma stipulatio.
 Nexi liberatio. Otro modo formal de extinguir las obligaciones. Se utilizaba como modo general para extinguir las obligaciones con fuerza ejecutiva, es decir, todas las acciones derivadas de la antigua manus iniectio y que revelan este origen por el rasgo de la litiscrescencia, como la actio iudicati, la actio ex testamento, la acción de la ley Aquilia, la actio depensi de la Ley Publilia, entre otras.
6. La extinción de las obligaciones con el cumplimiento (§53) La extinción de la obligación por el cumplimiento de la misma, es el modo más ordinario de poner fin a la relación de deuda entre acreedor y deudor.
El cumplimiento debido. Solutio y satisfactio.
El término solutio, indica el acto por el que la deuda entra acreedor y deudor se extingue y se libera el deudor del vínculo que le mantenía ligado al acreedor.
 La solutio tiene efecto liberatorio si se refiere a la misma presentación que es objeto de la deuda, lo que excluye un cumplimiento parcial, o en algún modo condicionado. Es lo que suele denominarse exactitud de la prestación.
No se cumple una obligación de dar un esclavo, por ejemplo, si éste se entrega al deudor bajo condición.
Si el deudor cumple la obligación con una prestación distinta a la debida, se extingue aquélla sólo si el deudor consiente el pago. Tal supuesto se denomina datio in solutum o lo que es lo mismo dación en pago.
En el caso de cumplimiento de varias obligaciones referidas a un género o a diversas cantidades de dinero, por las que un deudor pudiera verse obligado frente a un mismo acreedor, la imputación del pago debe hacerla el deudor, o en su defecto, el acreedor.
 El pago, además del deudor, puede realizarlo un tercero, bien espontáneamente, o bien por encargo del deudor.
Equivalente el pago es la novación como cambio de deudor y la delegación del acreedor a favor de un tercero.
 El lugar del pago (locus solutionis) viene determinado por el acuerdo de las partes, por las circunstancias o por el tipo de prestación. Como regla general se exige que la prestación se cumpla en el lugar del domicilio del deudor, donde, eventualmente, podría reclamársele en juicio.
 El momento del pago viene de forma ordinaria establecida por las partes o por la misma naturaleza del negocio; en caso de no existir ninguna determinación particular, se debía la prestación desde el primer momento.
6 7. La garantía de las obligaciones: función general y clases de garantía La garantía de una obligación consiste en asegurar el cumplimiento de la misma, por medio de personas dispuestas a cumplir la misma prestación, que gravaba sobre el deudor principal. Esta es la llamada garantía personal.
En un principio, el acreedor tenía derecho sobre el patrimonio del deudor, pero llegado el caso de que éste no quisiera cumplir la prestación, se establecía la llamada garantía que respondía a la eventual situación en que este patrimonio no fuese suficiente para satisfacer la deuda.
Las garantías personales son la sponsio, la fidepromissio y la fideiussio. A favor del acreedor surgía, así, una obligación, nacida de una promesa formal, que le permitiría saldar su deuda con el deudor principal o el garante. La garantía personal estaba reservada, en principio, a los ciudadanos romanos; sólo con el paso del tiempo se hizo accesible esta forma de garantía personal a los extranjeros.
Por otro lado, las garantías reales hacen referencia a una serie de figuras que tienen en común asegurar el cumplimiento de una obligación, mediante la entrega o retención de una cosa.
8.
Mora debitoris y mora creditoris El retraso en el cumplimiento de la obligación por parte del deudor se denomina mora debitoris y precisa de algunos presupuestos para ser tenida en cuenta: - Debe tratarse de una obligación accionable, es decir, reclamable con una acción.
- Debe tratarse de una obligación ya vencida.
- Debe tratarse de una obligación de cumplimiento posible.
- El incumplimiento debe ser imputable a la voluntad del deudor.
La interpellatio esto es, la reclamación explícita del acreedor dirigida al deudor de cumplimiento de la obligación, en deudas sin término, sirve para hacer constar la actitud de incumplimiento voluntario del deudor.
En las deudas derivadas de delitos consistentes en la sustracción de una cosa, el deudor se considera en mora desde el primer momento. Unos efectos que se proyectan en diferentes aspectos: - Se grava la posición la posición del deudor, pues se le imputa automáticamente toda imposibilidad sobrevenida de exacto cumplimiento, por parecimiento o deterioro de la cosa debida. Así, en deudas de cosa específica, la cosa parece para el deudor en mora.
- En deudas de dinero, que sean de buena fe, la mora produce la adición de los intereses moratorios.
- En acciones especiales, la mora pueda tener también otros efectos; así la actio rei uxoriae se hace activamente transmisible.
- En muchos casos se extendía la obligación del deudor en mora, a los frutos producidos a partir del retraso del cumplimiento.
Las consecuencias de la mora desaparecían, aparte de por el cumplimiento de la obligación, por el ofrecimiento de pago hecho al acreedor; en caso de rechazo, incurría él mismo en mora.
Por otro lado, nos encontramos con la mora creditoris, que es la negativa injustificada de la aceptación del pago, incluso del deudor en mora. La mora del acreedor presupone una offerre, (ofrecimiento), por parte del deudor, de cumplimiento suficiente que no se limita a una simple expresión oral.
Cuando el acreedor ha de recoger algo, basta el ofrecimiento de disponibilidad por parte del deudor; cuando es el deudor el que debe llevar algo, no basta la simple declaración, sino que debe realizarse el acto de llevar por parte del deudor.
La no aceptación ha de resultar de una conducta del acreedor, aunque no exige que sea por su culpa, pues la imposibilidad de aceptar perjudica al acreedor.
7 - La mora del acreedor produce la llamada purgatio morae, que si bien lo libera al deudor de su obligación, sirve al menos para aligerar su situación.
o El deudor rebaja su responsabilidad al dolo y se libera por la pérdida, sin su dolo, de la cosa específica debida.
o En las deudas de géneros, dispone de una exceptio doli cuando el género fue especificado para el pago y ha desaparecido sin su dolo.
o El deudor puede eventualmente librarse de la obligación mediante el pago por consignación del objeto perdido; es decir, depositándolo en un lugar público, que solía ser un templo.
o Cesan de devengarse los intereses moratorios. No cesan, en cambio, los intereses estipulados, que, al ser objeto de la duda, sólo cesan con la consignación.
o Los gastos producidos en el deudor por la mora del acreedor dan lugar a un derecho de retención mediante exceptio doli.
La mora creditoris cesa, una vez que el acreedor se ofrece a aceptar el pago.
9.
La indemnización por incumplimiento La modalidad de la indemnización depende ante todo del tipo de acción, pero, en cualquier caso, la indemnización es de dinero, por la necesidad de la condemnatio pecuniaria. La pieza procesal por la que se fija el dinero de la indemnización es la litis aestimatio.
 En las acciones de intentio certa, la estimación se refiere al valor del objeto del litigo, una devolución que podrá ser con la suma de una frutos.
 En las fórmulas de intentio incerta, la estimación del litigio debe hacerse en atención a la utilitas o interesse del demandante, de modo que la apreciación varía según los casos.
 Las acciones penales pretenden, no una indemnización, sino un castigo del demandado que ha cometido el delito, calculado según el valor del objeto del prejuicio causado en el momento de cometerse el delito. De estas acciones penales en la condena, además de la pena, la indemnización, y por ello no se acumulan con otras acciones reipersecutorias.
10. Grados de responsabilidad por el incumplimiento El deudor que incumple su obligación incurre en una responsabilidad, que se aprecia distintamente según el tipo de obligación, o, más exactamente, según el tipo de acción que sancionaba la obligación incumplida.
En términos generales, el grado de responsabilidad exigido era el dolus malus, por haber hecho imposible la prestación, bien por acto propio queriendo hacerla imposible, bien habiendo querido el acto, que había causado directamente la imposibilidad.
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