Derecho Constitucional II - Tema 2 (2014)

Apunte Español
Universidad ESADE (URL)
Grado Derecho - 1º curso
Asignatura Derecho Constitucional II - Fuentes del Derecho y Organización Territorial del Estado
Año del apunte 2014
Páginas 6
Fecha de subida 24/03/2015
Descargas 11
Subido por

Vista previa del texto

Sergio Gomollón de las Muelas — Resúmenes Derecho Constitucional II Lección II. La Constitución como norma suprema.
La Constitución como norma: vinculación a poderes públicos y particulares; la derogación de las normas pre-constitucionales.
Decimos que la constitución es una norma porque vincula, tiene eficacia normativa, y así mismo ella lo hace constar en el artículo 9.1: “Los ciudadanos y los poderes públicos están sujetos a la Constitución y al resto del ordenamiento jurídico”. No cabe concebir la Constitución sin su carácter normativo; sin regir el principio de constitucionalidad.
No sería necesario que el constituyente hubiera hecho mención expresa de dicha realidad, pues la Constitución es una norma jurídica y como todas las demás vincula, pero en este caso de una forma especial, luego no sería necesario que existiera el artículo 9.1 haciendo explícito el carácter normativo de la Constitución.
! Si bien vincula tanto a poderes públicos como a particulares, dado que España se constituye de un Estado de derecho (art. 1.1), no lo hace de la misma forma. Así lo dijo el Tribunal Constitucional en su Sentencia 101/1983, pues los poderes públicos están vinculados positivamente a la Constitución, es decir, su actuación está limitada a lo que establece la Constitución y no cabe actuación al margen del derecho, mientras que los particulares están vinculados negativamente, de una forma más flexible. Ello significa que las personas no pueden actuar contra la Constitución, porque el valor supremo de la libertad permite que actuemos de forma libre, siendo el límite de dicha libertad el marco constitucional.
Tampoco los derechos fundamentales vinculan de igual forma a los poderes públicos y a los particulares: así lo muestra de forma más concreta el artículo 53.1, que es una norma concreta para los poderes públicos sobre cómo se deberán desarrollar los derechos fundamentales pero incompleta para los particulares, que son titulares de tales derechos.
! Observamos además que la Constitución deroga otras normas al entrar en vigor. La triple disposición derogatoria, junto con la disposición final así lo reflejan. Evidentemente, la cláusula derogatoria no es algo específico de la Constitución, sino que toda norma jurídica, por el hecho de serlo deroga las de igual o inferior rango anteriores, aunque no se haga expresamente (lex anterior derogat posterior); en este caso, el Constituyente de 1978 optó por hacerlo de forma expresa, derogando las leyes fundamentales del franquismo, la ley de reforma política y las leyes que habían eliminado los fueros de los territorios que los tenían, así como cualquier otra disposición que contradijere la Constitución (derogación — !14 — Sergio Gomollón de las Muelas — Resúmenes Derecho Constitucional II tácita de la DD.3). Aunque formalmente el comienzo de la nueva era constitucional fuera una transición en la que en ningún momento se rompió con la legalidad, en la práctica hubo una ruptura con el régimen franquista, y así lo pone de manifiesto la Disposición Derogatoria de la Constitución. Sin embargo, no todo el ordenamiento anterior fue derogado, sino sólo aquél que contradijere la Constitución o hubiera sido expresamente derogado por ella, el resto del ordenamiento se mantuvo; los jueces pueden, en virtud de ello, inaplicar una norma preconstitucional de inconstitucionalidad sobrevenida sin necesidad de plantear una cuestión de constitucionalidad acudiendo al Tribunal Constitucional.
! Tipología de normas constitucionales.
Teniendo en cuenta que la Constitución es una norma jurídica vinculante, debemos considerar que no todas las normas contenidas en ella son de la misma clase. Hubo, tras su entrada en vigor, polémicas doctrinales sobre si debían aplicarse los derechos constitucionales (antes de que se hubiera formado el Tribunal Constitucional) si no se había desarrollado todavía su ley correspondiente; Eduardo GARCÍA DE ENTERRÍA, a finales de los años 70 y principios de los 80 afirmó que toda la Constitución era directamente e inmediatamente aplicable por ser una norma vinculante, afirmación que pasaremos a matizar.
! SANTA MARÍA PASTOR distingue entre las normas constitucionales de principios, las normas directivas de los poderes públicos, las normas organizativas y procedimentales y las normas materiales.
Las normas principiales, como por ejemplo los valores superiores que del artículo 1, o las del 9.3, son de cumplimiento gradual, son abstractas, son mandatos de optimización. No puede meramente afirmarse que han sido cumplidas o no, sino que se cumplen de forma gradual, no son reglas.
Las normas directivas a los poderes públicos, como los artículos 20 y 23 son mandatos del constituyente al futuro legislador, entre las que distinguimos las normas de habilitación a los poderes públicos (como el art. 15 que permite restablecer la pena de muerte en tiempos de guerra) y las reservas de ley, como los artículos 53 u 81, que exigen al legislador, v. gr., que desarrolle los derechos fundamentales mediante leyes orgánicas.
En estos casos se produce una colaboración internormativa, un compromiso dilatorio en el — !15 — Sergio Gomollón de las Muelas — Resúmenes Derecho Constitucional II que se deja al legislador futuro desarrollar aquellas materias en las que no ha habido consenso en la etapa constituyente.
Las normas organizativas y procedimentales son aquellas que dicen cómo se organizan los órganos, sus competencias y procedimientos para sus actuaciones. Por ejemplo, el Tribunal Constitucional en el Título IX: la elección y número de magistrados (art. 159) y sus competencias (art. 161, o de otras instituciones véanse arts. 62, 66, 97, 148 y 149 entre otros).
Las normas materiales son aquellas como el artículo 5, 6, o los derechos fundamentales.
! Alejandro NIETO, por su parte, en 1983, publica un artículo en la RAP donde distingue entre normas completas e incompletas; si bien todas ellas vinculan por ser constitucionales no todas son de aplicabilidad inmediata; esto último dependerá de si se tratan de normas completas o incompletas.
Las normas constitucionales completas son aquellas de cuya lectura se puede extraer el supuesto de hecho y la consecuencia jurídica; como el artículo 5 o el 15, dejando al margen los tiempos de guerra. Normas incompletas son, por ejemplo, el artículo 6, desarrollado por la LO 6/2002 de Partidos Políticos.
La Constitución Española de 1978 tiene muchas normas incompletas, a diferencia de las normas de rango inferior; pues la Constitución es una norma de carácter más principial que las leyes y reglamentos, pues estos establecen reglas mientras que la Constitución es más flexible y a la vez permanente, pues es el orden jurídico fundamental de una comunidad política.
! En conclusión, la Constitución es vinculante pero no todos sus preceptos son de aplicación inmediata, y no todos van dirigidos a los mismos sujetos. Los derechos y las reglas de procedimiento sí que son de aplicación inmediata pero no lo son las normas principiales, pues estas servirán más bien para orientar al juez que deba interpretarlas.
Podemos demostrar que son normas los principios en tanto que el TC los utiliza como tales en su Jurisprudencia (en la STC 32/1985 juzga a partir del pluralismo político), pero en el caso del Capítulo III del Título I, los principios rectores de la política social y económica, no estamos hablando de principios sino de normas finalistas, que establecen fines para el futuro gobernante/legislador, pero no imponen los medios para alcanzarlos.
! ! — !16 — Sergio Gomollón de las Muelas — Resúmenes Derecho Constitucional II La Constitución como norma especial.
Además de ser una norma jurídica plenamente vinculante, la Constitución es una norma especial, debido a que es el orden jurídico fundamental de la comunidad política y, desde la Constitución de Weimar de Alemania del Siglo XX, las constituciones son de consenso, fruto de un gran acuerdo político en la asamblea constituyente. Logran, las constituciones más recientes, poner de acuerdo a muchos de diversas ideologías para integrar a toda la comunidad política. Mientras las leyes reflejan la voluntad de las mayorías en un momento determinado, la Constitución muestra el consenso de todos, el mínimo común de todas las ideologías y proyectos políticos; es pluralista y tiene un consenso mucho más amplio.
Karl Schmitt afirmó que la Constitución de Weimar estaba llena de compromisos dilatorios, cláusulas abiertas que el legislador del futuro debería desarrollar por no haber un consenso tan amplio y cualitativo como en los acuerdos constitucionales. Se superaron, por lo tanto, los errores decimonónicos de una Constitución no de consenso que hacía que cambiara constantemente la norma.
Sin embargo, este consenso exige una mayor ambigüedad de varios principios, porque la sociedad es pluralista y la Constitución trata de armonizar el pluralismo y la integración de la comunidad política.
! Naturalmente, a más normas abiertas, indefinidas e imprecisas que tenga una constitución, más capacidad integrativa tendrá y mejor será, perdurando probablemente más, como por ejemplo la Constitución de EEUU, que sigue vigente desde el Siglo XVIII.
! Sucede en ocasiones que determinados conceptos en la Constitución tienen un contenido poco claro, no porque sean normas abiertas, sino porque no se sabe qué significado darles, jurídicamente hablando. Por ejemplo, el artículo 32 de nuestra Constitución dice que el hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica. En este caso se presupone un determinado concepto de matrimonio que el Constituyente de 1978 tenía claro, pero pasado el tiempo el concepto sociológico del término se transformó abriendo paso a una nueva realidad social. Topamos de nuevo con el carácter abierto de la Constitución; y para dar seguridades, el Derecho crea garantías institucionales.
Las garantías institucionales, de acuerdo con Schmitt, son la garantía constitucional de una institución jurídica, como es el caso del matrimonio, que localizamos en el Código civil.4 A pesar de ello, en este caso, la institución se garantiza pero sin petrificarse del todo; Algunas instituciones no están definidas, pero al incorporarse en la Constitución pasan a garantías institucionales.
4 — !17 — Sergio Gomollón de las Muelas — Resúmenes Derecho Constitucional II tiene una imagen que no cambia, que es la que ha garantizado el constituyente, pero el legislador puede alterarla siempre y cuando no toque el núcleo de la misma. Es también el caso de las diputaciones provinciales (art. 141 CE), pues así lo estableció el Tribunal Constitucional (STC 32/1981), la autonomía de las universidades (art. 27) y las demás instituciones que blinde la Constitución.
! La Constitución como norma suprema: fuente de fuentes (remisión); rigidez; inconstitucionalidad e inconstitucionalidad sobrevenida.
La supremacía de la Constitución se manifiesta formalmente y materialmente.
La supremacía formal de la Constitución se caracteriza por el mero hecho de ser Constitución, de ser la norma de mayor rango, concretada en dos aspectos, en primer lugar en que es la fuente de fuentes (norma normarum): nos dice quién, cómo y con qué procedimiento y límites produce las normas; como afirmó Hans Kelsen la Constitución es suprema si es fuente de fuentes, no porque contenga derechos, principios o instituciones, sino porque es la norma sobre producción de normas. En segundo lugar, también percibimos la supremacía formal de la Constitución en tanto que es rígida; de difícil reforma o derogación. No se reforma igual que las demás leyes, sino que tiene un procedimiento especial, es resistente a las mayorías y pone un límite a la ley; no obstante, permite su adaptación a nuevas circunstancias pero tratando de bloquearla y dotarle de rigidez para preservar el pacto originario. 5 6 ! Asimismo, la Constitución tiene una supremacía material; al ser la norma suprema se impone en sus contenidos a otras normas que estén por debajo de su rango: los contenidos constitucionales prevalecen sobre los contenidos de otras normas. La evidencia de ello se da porque la Constitución actúa como norma parámetro, es el cánon de validez de todas las demás normas del ordenamiento jurídico. Por este motivo existe un control de constitucionalidad de las leyes, otorgando a un Juez o Tribunal la potestad de hacer respetar la Constitución y que prevalezca su supremacía haciendo observar sus contenidos, Debe distinguirse entre reforma constitucional (procedimiento formal por el que se modifica su contenido), de la ruptura constitucional (si se rompe con la Constitución creándose una nueva), de la suspensión constitucional (arts. 55.1 y 116 en los casos de estado de excepción y sitio) y de la mutación constitucional (producida cuando la Constitución no se reforma formalmente pero el legislador la modifica en la práctica al crearse una nueva ley que modifique alguna de sus normas, como en el caso de la abolición del servicio militar obligatorio o el matrimonio homosexual).
5 La doctrina discute si una reforma constitucional mediante el procedimiento formal que acabe con fundamentos esenciales o la totalidad de la Constitución es una ruptura o una reforma.
6 — !18 — Sergio Gomollón de las Muelas — Resúmenes Derecho Constitucional II dando la posibilidad de que se pueda declarar inconstitucional aquella disposición de rango legal o reglamentario que se opusiere a la Constitución.
7 8 También tiene una superioridad material la Constitución porque la interpretación de todas las normas del ordenamiento jurídico se basan en ella, se hacen de acuerdo con ella, lo cual tiene dos consecuencias: en primer lugar que la constitución irradie sobre todo el ordenamiento jurídico; pues toda la interpretación del mismo se hará en virtud de esta; la Constitución actúa como norma integrativa de las normas. 910 ! Es importante destacar que no pueden existir normas constitucionales inconstitucionales, pues la Constitución es un todo en sí misma, y aunque pudiera haber alguna contradicción entre sus principios y alguna de sus normas, no puede haber ninguna norma inconstitucional.
! La interpretación constitucional.
Otra cuestión de no escasa importancia es la de la interpretación constitucional. Las normas, según el artículo 3 del Código civil se interpretan con un criterio literal, sistemático, histórico, social o teleológico, y al no haber una jerarquía de criterios interpretativos la polémica se suscita en dicha cuestión.
En EEUU el debate está en el enfrentamiento entre originalistas y no originalistas; el originalismo optaría por una interpretación basada en la literalidad e historicidad de la Constitución y voluntad del constituyente y el no originalismo trataría de adaptar la Constitución a la realidad social con unas interpretaciones más amplias de la misma. Los no originalistas creen que debe actualizarse la Constitución sin necesidad de reforma, más si por la vía interpretativa.
! En España pueden declarar inconstitucionales los reglamentos y las leyes preconstitucionales de inconstitucionalidad sobrevenida cualquier juez, pero el monopolio para declarar inconstitucionales leyes lo tiene el TC.
7 El TC no podría declarar inconstitucional ninguna reforma constitucional, porque está sometido a la Constitución y no existe control de constitucionalidad de la reforma constitucional.
8 Considérese que declarar inconstitucional una disposición es algo que siempre que pueda evitarse se hará, haciendo una interpretación constitucional de la norma siempre que sea posible.
9 10 Véanse art. 5.1 LOPJ y la STC 101/2008 — !19 — ...