5. La Alta Edad Media occidental (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Historia del Arte - 2º curso
Asignatura Del primer arte medieval al románico
Año del apunte 2017
Páginas 34
Fecha de subida 26/06/2017
Descargas 1
Subido por

Descripción

Teresa Vicens.

Vista previa del texto

Del primer arte medieval al románico La Alta Edad Media occidental LA ALTA EDAD MEDIA OCCIDENTAL LA DINASTÍA CAROLÍNGIA I: RENOVATIO IMPERII ROMANI Los pueblos de Occidente fueron conquistados por los bárbaros, pero los bizantinos continuaron con el imperio y seguía unificado. En cambio, en Occidente eran diferentes reinos, como los visigodos que serán ganados por los musulmanes. Son épocas de situaciones inestables y un mundo desprotegido donde no existe la continuidad bizantina. La vida es básicamente rural porque la ciudad se siente amenazada cuando hay intervenciones bélicas. El primer paso para una recuperación que nos permitirá hablar de una “Europa” es con el Imperio Carolingio que intentará unificar los territorios. Nos situamos en el siglo VIII — IX en Bizancio, donde está terminando la época iconoclasta y, por tanto, tenían bastante trabajo en mantener sus propios territorios. También encontramos al Papa con sus propios territorios, que tenía un mandato como jefe de la cristiandad, que era la evangelización (convertir al cristianismo) de todos los pueblos a través de las armas y someterlos. Por lo tanto, quería disponer de un ejército para introducirse en los territorios. Este ejército proporcionará la dinastía que gobierna en la zona de los francos: los carolingios.
La dinastía carolingia será importante porque Carlos Martel, en 732, ganará a los musulmanes en la Batalla de Poitiers. Continuará su hijo Pipino, que ya no será merovingio. El hecho de que un ejército cristiano venciera a un ejército musulmán les pareció muy magnífico y los musulmanes no lo intentaron de nuevo. Pipino será el padre de Carlomagno I y Carlomán.
El Papa hará una alianza con los carolingios y esto hará que haya un nuevo imperio: porque la iglesia tiene el deseo de extender el cristianismo y los carolingios también tienen interés en tener un gran imperio (interés político + religioso). En el siglo IX Carlomagno es coronado rey: entre el 768 y el 800 es rey de los francos y entre el 800 y el 814 emperador. Se conocerá como el Sacro Imperio Romano, con Carlomagno como jefe del imperio. El Papa en ese momento era León III, que se considera un sucesor de San Pedro y Carlomagno se considerará sucesor de Constantino. Tienen la idea de la renovación del imperio romano (renovatio).
Se produce un renacimiento político y también cultural: hay una restauración de la antigua cultura romana y se imita el arte de la época de Constantino, donde el arte clásico ya empieza a degenerar. Esta producción y renovación la encontramos en la arquitectura, tanto en la civil como en la religiosa; también en la indumentaria, las joyas, los documentos y tipografías (nace la tipografía carolina, que se extenderá por toda Europa occidental y que sustituye a la tipografía bárbara. Aparecerá del siglo IX al XII, cuando aparece la tipografía gótica).
Una obra es el modelo del Relicario de Eginardo, dado a la Abadía de Maastricht. Eginardo fue uno de los grandes intelectuales de Carlomagno, muestra interés por la literatura antigua y copiaba los textos: muchos de los documentos nos han llegado gracias a ellos. Era un clérigo abad de la Abadía de Maastricht.
Sabemos que lo da este personaje por la inscripción. Encima había una cruz. Hay un dibujo que simula un recortable y nos permite ver todos los temas. La forma y decoración recuerda a un arco de triunfo romano: por la forma y la distribución de la decoración. Se divide en tres registros: - Registro superior: hay una inscripción dentro de una tabula ansata, en el otro lado Jesucristo con los apóstoles y a los lados de la tabula ángeles.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 1 ! de !34 Del primer arte medieval al románico La Alta Edad Media occidental - Segundo registro: enjutas con evangelistas y símbolos. En los laterales está la Anunciación y en el otro Jesucristo con apóstoles.
- Registro inferior: dentro del arco hay un personaje montado a caballo que pisa una serpiente — el mal — (pueden ser Carlomagno y Constantino) y personajes de la guardia real, con la indumentaria característica romana.
El tamaños del arco (sin el ático) es un cuadrado perfecto y es el módulo base.
Relicario de Eginardo. Inicios del siglo IX.
Museo del Louvre, París, España.
Carlomagno también fundó una ciudad, en la que anteriormente había un balneario. Estaba situada en los Alpes y es la capital del imperio. Nos queda la Capilla Palatina y el Aula Regia (sala del trono), que conservamos los fundamentos, unidas por el Cardo y en el centro cruza el Decumanus. No conservamos casi nada porque todo era de madera. Era una ciudad de residencia de la corte, la administración y los servicios. Las calles principales, cuando se cruzaban, daban a una puerta de dos pisos que era una galería de cruce. En el superior sale un corredor que conectaba las dos construcciones.
El Aula regia es una sala de recepción o del trono. La palabra deriva del mundo romano. Tiene una planta rectangular con un ábside en uno de los lados cortos y ábsides más pequeños en los largos. De tradición constructiva romana. En esta época, el Papa León III colaboraba con el imperio carolingio para evangelizar los imperios no—cristianos, como los sajones. El arquitecto de esta aula sería Eudes de Metz, del que no se sabe mucho más. A la hora de hacer esta aula habrían tenido en cuenta la de Treveris, donde se conserva todavía la basílica de época constantiniana. Otro posible modelo sería el llamado triclinio del Papa León III, donde vivía el Papa antes de residir en el Vaticano, junto a la basílica de Letrán.
La planta es rectangular con tres ábsides, al igual que en Aquisgrán. La entrada parece que era por el lado estrecho, a diferencia de Aquisgrán. En uno de los ábside hay un mosaico, del que se conserva una restauración del siglo XVIII en el que se representa visualmente la idea de unidad entre los monarcas carolingios y la cristiandad. Se ve la Traditio Legis: donación de la ley: Jesús da la paz, indicando a los apóstoles que han de predicar la palabra de Dios. En las enjutas de este ábside hay dos personajes sentados con unos personajes arrodillados a sus pies: el de la izquierda es Jesús dando las llaves a San Pedro, a sus pies; en el otro lado San Pedro sentado dando el pali a León III, y al otro lado da el estandarte a Carlomagno.
La Capilla Palatina es del siglo VIII. Ante la iglesia hay una especie de patio rectangular. es de Planta centralizada, de forma geométrica, organizada a base de dos cuerpos: un octógono interior que forma un deambulatorio que queda cerrado al exterior por un muro que forma un polígono de 16 lados. El cuerpo de entrada, rectangular, es como una especie de túnel que desemboca desde el patio al cuerpo central Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 2 ! de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico octogonal, con cajas de escalera a ambos lados. Un poco más a oriente del eje transversal, hay unos corredores que llevaban a unas capillas laterales que no se conservan.
La planta baja es muy simple, sólo hay 8 pilares que aguantan los arcos de medio punto.
En la primera planta hay 8 grandes pilares que aguantan un arco de medio punto. Cada apertura está dividida por un arquitrabe que tiene debajo tres arcadas aguantadas cada una por dos columnas y, encima del arquitrabe, dos columnas más que del arquitrabe al arco.
Para la cubierta se usan bóvedas derivadas de la bóveda de arista. En la parte central hay una bóveda de arista de 8 partes en lugar de 4. La decoración actual es nueva y la cubierta ha sufrido muchas restauraciones en época gótica, siglo XVI, XVIII… Es similar a la Iglesia de San Sergio y San Baco, San Vital o la Cúpula de la Roca.
A pesar de la similitud de planta con San Sergio y San Baco, en la planta baja, entre pilar y pilar, ya hay dos columnas y las paredes respectivas posteriores se retrasan formando nichos. El arquitrabe va haciendo entradas y salidas, es sinuoso, mientras que en la Capilla Palatina es recto.
En Aquisgrán la arquitectura es mucho más estática, lo que permite hablar de una arquitectura propiamente medieval, mientras que la bizantina está más cercana al mundo romano. Ahora es más estática, pesada, con pilares más simples… Comparándola con San Vital, los pilares comienzan en tierra y terminan en lo alto, mientras que aquí van partiéndose.
En el primer piso se encuentra el trono de Carlomagno, convirtiéndose en una especie de tribuna real.
METZ, Eudes de. Aquisgrán. 792 — 805.
Colonia, Alemania.
METZ, Eudes de. Planta de Aquisgrán.
792 — 805.
Colonia, Alemania.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 3 ! de !34 Del primer arte medieval al románico La Alta Edad Media occidental Monasterios Otra tipología que encontramos son los monasterios. El monaquismo más destacado en Occidente sería el que seguía la regla de San Benito de Nursia (c. 480 — c. 553), fundador de la regla benedictina.
Carlomagno, quizás instigado por el Papa, decidió que ésta era la que debía regir en los monasterios, imponiendo el monaquismo benedictino, consiguiéndolo en muchos monasterios. Era una regla muy sencilla: Ora et Labora. Carlomagno hizo copiar ejemplares de la regla y la repartió por varios monasterios.
Los monasterios que había en el siglo VII eran diversos, siguiendo diferentes maneras de hacer. Se conserva un documento que permite entender la idea que tenían grandes abades de cómo tenía que ser un monasterio.
Monasterio de Saint—Gall está en Suiza, cerca del Lago de Constanza, y actualmente es un monasterio barroco. El plano en pergamino se conserva en la biblioteca del monasterio y se cree que es un plano ideal, hecho por Heito hacia el 820 dedicado al Abad de Saint—Gall. Con él se inician estos monasterios.
El edificio marcado en negro es la iglesia, orientada hacia el este. En el lado sur está el claustro. Después el calefactor y el refectorio, a la derecha el baño; en el otro lado, la despensa. Esta construcción con variantes se mantiene en todos los monasterios de época medieval.
En la parte occidental hay una especie de atrio similar al de la Capilla Palatina de Aquisgrán que desemboca en la iglesia. La zona de afuera está separada de la parte del claustro, había una "hospedería" y servicios para visitantes. También una escuela. En la parte de la cabecera una enfermería, el noviciado.
En un lado de la cabecera estaba la biblioteca. En esta época se hacían iglesias contra—absidadas, una en oriente y una en occidente. Aquí vemos esta idea de los dos ábsides, en la parte de la entrada, con un segundo altar y se entraría por los laterales. La iglesia se dividía por tres naves longitudinales. En la nave central, en planta, se pueden ver tres marcas cuadradas: pequeños altares.
HEITO. Planta del Monasterio de Saint—Gall. 820.
Saint—Gall, Suiza.
Otro monasterio es el Monasterio de Centula o Monasterio de Saint Riquier, otro de los monasterios más importantes, cerca de Amiens. Estos monasterios podían llegar a acoger hasta 300 monjes. El abad Angilberto de este monasterio era uno de los grandes intelectuales de la corte de Carlomagno.
Lo que se conoce de este monasterio es un grabado del siglo XVII hecho a partir de una miniatura del siglo XI. Tiene tres iglesias, una dedicada a Saint Riquier, una a San Benito y otra a Santa María. Otro elemento Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 4 ! de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico de interés es que se puede ver que las iglesias están unidas por una especie de porches, pero no son como claustros de otras iglesias. Los utilizarían para proteger de la lluvia a los monjes que se desplazaban entre los diferentes edificios. Se puede entender que la iglesia era de tres naves y con dos transeptos: uno en la cabecera y un segundo transepto a los pies, dándole la idea de construcción también muy alta por parte de los pies.
Planta del Monasterio de Centula o Monasterio de Saint Riquier. Siglo IX.
Saint-Riquier, Francia.
Otro es el Monasterio de Torhalle de Lorsch del 778 — 784. La arquitectura de entrada derivada de la romana, con la estructura del arco de triunfo. Los capiteles son claramente corintios en el piso inferior. En el piso superior, pilares adosados acanalados que ya se encontraban en el mundo griego, con capiteles de orden jónico. En el piso inferior el opus se dispone en forma de rombos, mientras que en el superior en forma de hexágonos, lo que ya se conoce en época romana. La arquitectura merovingia y carolingia beberá muy claramente de esta tradición. En los extremos laterales hay unas pequeñas torres que esconden las escaleras para subir a la planta superior, donde hay una sala de planta rectangular de la que no queda clara su función: se ha dicho que podría ser una sala de audiencias o podía ser una sala para el monarca, pero sí se sabe que posteriormente esta sala sirvió como capilla. Las paredes de esta están cubiertas por pinturas que ahora se conservan en la parte superior y que son de época gótica. En la parte inferior, pero, se arrancaron las pinturas más modernas y se encontraron otras más antiguas, del siglo VIII, que recordaban a las de las domus romanas, simulando arquitecturas y riquezas y dando sensación de profundidad. La pared se ha pintado también con sillares y con unas columnas encima de estos, con capiteles jónicos muy bien diseñados. Las columnas sujetan arquitrabes con muchas molduras (todo pintado).
Rocío García Egea Monasterio de Torhalle de Lorsch. 778 — 784.
Lorsch, Alemania.
Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 5 ! de !34 Del primer arte medieval al románico La Alta Edad Media occidental LA DINASTÍA CAROLÍNGIA II: OBJETOS PARA UNA CORTE La finalidad de la imagen en la Edad Media es didáctica y sirve para adoctrinar a los analfabetos. La imagen en sí no se tiene que adorar, sino a Dios. No era la única manera de entender la Biblia, ya que también se hacía con los sermones, pero la imagen hacía el discurso más evidente.
En la Época Medieval se busca el concepto, pero las personas de la calle, que provenían del paganismo, necesitan la adoración de lo material, tal y como hacían anteriormente. Los cristianos, sin embargo, saben que con la imagen pueden llegar a más gente y ser una religión más asequible. Dentro del cristianismo había puntos de vista diferente, había quien quería ser más estricto con las imágenes y otros que no. En el texto del Papa Gregorio se recalca el valor de la imagen. Es un texto que ha hecho daño a la historia del arte porque hemos supuesto que el arte de la Edad Media es para que la gente entienda los temas bíblicos a través de la imagen, pero no todas las representaciones de esta época son accesibles a todo el mundo, hay algunas que solo son para los monasterios de monjes, etc. Los monjes sí sabían leer, por lo tanto, ¿qué necesidad hay de las representaciones? Además, hay representaciones que son complicadas. Por tanto, las imágenes no son sólo para adoctrinar, es sólo una parte. También tiene valor estético y un mensaje más complejo.
La época carolingia es paralela al mundo bizantino. En Occidente no llegó al punto de la iconoclastia, pero sí que hubo algunos eclesiásticos celosos de la imagen. En el siglo VII las imágenes son poco abundantes. Las discusiones bizantinas sobre las imágenes tuvieron una repercusión en el mundo occidental y la corte carolingia demostró la preocupación a través de unos libros: los Libri Carolini del 794, cuatro libros en los que la iglesia occidental rechaza el decreto de los bizantinos (del segundo concilio de Nicea, cuando Irene acepta las imágenes y las adoran). En la adoración es lo que el mundo occidental no está de acuerdo, lo utilizan en sentido de recordatorio y pedagógico. Sin embargo, dentro de la Iglesia de Occidente no todo el mundo tiene este punto de vista y algunos no aceptan las imágenes.
Una obra de esta época es el Germigny—des—Prés de 806. Se trata de la cubierta del ábside de una capilla que muestra un mosaico. Teodulfo, abad de la zona y obispo de Orleans, se hace construir una segunda residencia donde ubica una capilla. Lo más importante es el Arca de la alianza, un cofre con objetos sagrados: tablas de la ley, etc. La Biblia nos dice que sobre el Arca había dos ángeles querubines que eran los protectores. Sobre estos están representados dos ángeles «reales» que también protegen el Arca. Es una iconografía poco frecuente y más en un ábside. Es probable que Teodulfo fuese contrario a las imágenes de representación de personajes sagrados, pero representa un objeto del Antiguo Testamento que había sido real.
Mosaico del Arca de la Alianza. 806.
Capilla de Germigny—des —Prés, Francia.
En la época carolingia — siglo VIII — se utilizan muchas más imágenes en comparación con el siglo VII. Esto es por el interés que hay para mirar al pasado, donde las imágenes tenían mucho poder. Es un momento donde se recuperan este tipo de imágenes que se habían utilizado en la Antigüedad Tardía. Es el gran momento de arranque de iconografía medieval, pero nos han llegado pocos monumentos de la época, Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 6 ! de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico aunque tenemos ejemplos, como el fresco de Müstair de San Juan de finales del siglo IX. Es una iglesia pequeña de planta rectangular en que el ábside está decorado con pintura y las paredes de al lado con diferentes escenas. Aparece la iconografía de Cristo en el ábside, la Huida de Egipto, Cristo con San Pedro y San Pablo (como representante de los otros apóstoles), etc.
Ábside de Müstair. Siglo IX.
Müstair, Suiza.
Pintura de Müstair. Siglo IX.
Müstair, Suiza.
Los manuscritos medievales son lo que mejor nos ha llegado y son muy lujosos. El padre de Carlomagno, Pipino, hizo reformas monásticas que debían seguir la Regla Benedictina. Por otra parte, intenta que los clérigos de las catedrales también vivan allí y, por este motivo, hay claustros en las catedrales, ya que quiere que vivan en las dependencias del lado. Muchos viven en el entorno de la catedral. Esto lleva a la necesidad de crear nuevos libros para las nuevas comunidades, algunos de ellos eran lujosos y nos han llegado.
Alcuino de York (intelectual), Angilberto (abad de Centul), Teodulfo de Orleans y Eginardo (biógrafo de Carlomagno) son los personajes intelectuales más importantes de la corte de Carlomagno.
Eran objetos que podían circular y copiarse y crear modelos. Los libros que podían convertirse en modelos provenían de Italia (mundo clásico y relación con Bizancio) o de la ilustración insular (que se transmite a través de los monasterios irlandeses hasta el continente europeo). Junto a estos manuscritos religiosos también hay científicos. Muchas obras de la Antigüedad nos han llegado gracias a ser copiadas en esta época. Un evangelio contiene los cuatro libros de evangelios, mientras que un evangeliario es un libro de evangelios pero siguiendo el orden de la misa. Uno de estos es el Evangeliario de Godescalc del 781 — 783. Godescalc es el nombre del copista.
El tema es el de la fuente de la vida: templete en que dentro está el agua. Alrededor hay animales. La creación de esta imagen está en consonancia con un salmo: como el ciervo anhela la fuente de agua, así mi alma te busca a ti, Dios mío. El marco es de influencia insular y los animales parecen más realistas, pero no hay profundidad.
Fuente de la vida. 781 — 783.
Evangeliario de Godescalc, Biblioteca Nacional de París, París, Francia.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 7 ! de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico En este mismo evangeliario vemos los retratos evangelistas, en que aparece el personaje plano porque se tiene más a la esquematización (insular).
Retrato de un evangelista. 781 — 783.
Evangeliario de Godescalc, Biblioteca Nacional de París, París, Francia.
Comparando el Evangeliario de Godescalc con el Evangeliario de StMédard de Soissons, vemos que en éste último también está la representación de la fuente de la vida de inicio del siglo IX.
Iconográficamente es el mismo, pero estilísticamente no, aquí hay una perspectiva y no un fondo neutro. Además, la tierra es mucho más realista.
Es, por tanto, una representación más clásica con arquitectura romana.
Fuente de la vida. Siglo IX.
Evangeliario de St-Médard de Soissons, Biblioteca Nacional de París, París, Francia.
Otro evangeliario es el de Viena de principios del siglo IX. Parece una pintura romana, con la cara moldeada, un paisaje de fondo y enmarcada. La imagen, al contrario que las otras que tienen una silueta marcada con línea negra igual que el volumen, ésta lo hace con el degradado del color y las sombras.
Otro es el Evangeliario de Aquisgrán, en que se representa a los cuatro evangelistas juntos. Las figuras presentan a personajes con más volumen que el anterior, posiciones diversas, con ropa a la romana, sentados con atriles en que escriben. Para separarlos hay cuatro rocas y encima los símbolos de cada uno de ellos. Al fondo vemos una representación emparentada. Las figuras son pesadas, de volumen redondo, pero en conjunto es estático Evangeliario de Aquisgrán. 800.
Aquisgrán, Colonia, Alemania.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 8 ! de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico Los manuscritos hechos en un escritorio emparentado con la Corte en la época de Carlomagno son los más clásicos.
Otro de tradición clásica es el Evangeliario de Ebbó, pero de aspecto diferente. Aparece Sentado, pero las características, tanto en el paisaje de la montaña como en el pelo del personaje, los pliegues de la túnica o las características de la cara, son líneas rotas en espiral, atornilladas, que hacen que la figura esté en movimiento. La zona más lineal es la del asiento y el reposapiés. Detrás hay arquitectura que también es en tres cuartos, con líneas en diagonal y líneas curvas, con un dinamismo que no se encuentra en otras representaciones del mundo italiano (mundo clásico). Por tanto, tiene una voluntad de dar volumen como en Italia, pero añadiendo dinamismo en la representación y vinculándose con el norte europeo.
Ebbó es el nombre de un bibliotecario amigo del hijo de Carlomagno, Luis el Piadoso. Era arzobispo de Reims. Este manuscrito se hizo en el escritorio del Monasterio de Hautvillers, cerca de Reims, de donde hay más manuscritos llamados Manuscritos de la Escuela de Reims, caracterizados por el movimiento en la caracterización.
ESCUELA DE REIMS.
Evangeliario de Ebbó. 816 — 823.
Biblioteca Municipal de Epernay, Epernay, Francia.
Otro manuscrito es el Salterio de Utrecht, conservado en la Biblioteca de Utrecht, de ahí el nombre. También es de Reims, aunque es un salterio — libro con los salmos —. El texto se escribe en tres columnas, con mucho cuidado, letra carolina y, a diferencia de otras ilustraciones, los temas tratados son diferentes porque ilustrar los salmos no es fácil porque son poemas, por lo que no es descriptivo, lo que se ve en las imágenes es la metáfora. No hay color, todo se hace con tinta marrón, por lo que es más un dibujo, líneas usualmente curvadas o rotas, pocas veces lineales. Las figuras Salterio de Utrecht. 820 — 830.
Universiteitsbibliotheek di Utrecht, Utrecht, Países Bajos.
están como hablando.
También se copiaron otros libros no religiosos, como este Physiologus latinus — texto sobre animales, hecho en la antigüedad y que en la Edad Media se reprodujo mucho y se amplió, dando paso a las bestiarios de los siglos XI y XII —. Habla de la naturaleza de las hormigas esta página. Es una letra bien hecha, regular, clara. Se clasifica en la Escuela de Reims.
Physiologus latinus. 318.
Biblioteca de la Burguesía de Berna, Berna, Suiza.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 9 ! de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico Otro es el Evangeliario de Lotario. Loratio es uno de los hijos de Carlomagno. Este manuscrito se hizo en la Escuela de Tours, donde vivió durante mucho tiempo un gran personaje de la corte de Carlomagno: Alcuino de York, un intelectual muy importante de la época. De esta escuela salían, sobre todo, libros de carácter litúrgico que se repartían por otros monasterios para el escritorio, por lo que muchos no eran ricos, sino de uso cotidiano.
En este caso, éste sí es un libro rico como hemos visto antes, un evangeliario hecho por el monarca y representa al emperador en un trono, vestido a la romana con una gran fíbula, coronado, con el cetro, el manto púrpura y pliegues en dorado. Detrás hay dos guerreros de la guardia real con una lanza o espada. No tiene el estilo tan puro y dinámico de los manuscritos de la Escuela de Reims, sino que es más reposado. Al ser una figura sola se ve mejor el cómo representan los volúmenes, pero hay interés por marcar las arrugas de la ropa, las sombras de la cara — las cuales son duras — y la barba también. La mano izquierda señala a su izquierda porque en la página de al lado hay una dedicatoria en forma de poema.
Evangeliario de Lotario. 849 — 851.
Biblioteca Nacional de París, París, Francia.
Todos estos manuscritos marcan el estilo carolingio, desde la corte, imitando la Antigüedad para demostrar el poder mediante el lujo.
Otro tipo de objeto lujoso son las piezas de marfil. La mayoría que han llegado son las tapas de los libros lujosos. De éstas, una de las más célebres son las Tapas de los Evangelios de Lorsch. Se conservan ambas tapas y el manuscrito, pero repartido. Son tapas de tema religioso en su mayoría, por lo que la iconografía es cristiana. En el reverso se ve a la Madre de Dios con dos santos, arriba a Cristo y abajo el nacimiento de éste.
Si se compara con el Díptico Barberini hay similitud de composición ya que, en ambas, no es una sola placa de marfil sino que son cinco placas ensambladas. En el de Lorsch la placa superior está tallada — posteriormente — y se le añade un trozo para encajar con el resto horizontalmente, se cree que porque son reaprovechadas de la Antigüedad. También hay una similitud iconográfica: Cristo aparece arriba en un clípeo sostenido por dos ángeles con la misma posición — volando, horizontales, dirigiéndose hacia el centro, pero con la cabeza hacia fuera —. Cristo está acompañado del sol y la luna (cosmocrator), lo que no está en el de Lorsch. Además, en el Barberini es imberbe, como en Lorsch, pero en éste último tiene el pelo algo largo.
En el centro está el emperador — flanqueado por un dignatario —, mientras que en el de Lorsch aparece la Madre de Dios con el Niño — flanqueada por dos santos —, por lo que en ambos el personaje importante está en el centro.
En la zona inferior hay figuras pequeñas en ambos: vasallos de diferentes territorios que le llevan productos en el Barberini, mientras que en el de Lorsch se representa el nacimiento Cristo.
En el reverso de Lorsch aparece Cristo y abajo la escena de los reyes.
Son las tapas más ricas y relacionadas con obras de marfil bizantinas.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !10 de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico Tapas de los Evangelios de Lorsch: anverso. 810.
37 x 26,3 cm.
Victoria & Albert Museum, Londres, Reino Unido.
Tapas de los Evangelios de Lorsch: reverso. 810.
37 x 26,3 cm.
Victoria & Albert Museum, Londres, Reino Unido.
Díptico Barberini. Primera mitad del siglo VI.
Museo del Louvre, París, Francia.
Otra cubierta es la del Salterio de Carlos el Calvo. Se combina la madera con orfebrería, piedras preciosas. En la ilustración de la cubierta se ilustra el salmo 57. Las figuras, estilísticamente, son como las de la Escuela de Reims: la posición de las piernas, la cabeza girada hacia arriba, armas, movimiento. Aparece una persona orando en medio de los enemigos. La madera se forra con placas de metal y con piedras a partir del cloisonné con la filigrana.
Salterio de Carlos el Calvo. 850 — 860.
37 x 26,3 cm.
Biblioteca Nacional de París, París, Francia.
En el pilar de altar de la Iglesia de San Ambrogio de Milán encontramos otra otra de madera y recubierto de metal. La cara central es toda de oro con plata dorada, piedras preciosas y esmalte. Todas las figuras se hacen con el repujado — placa metálica que se pica por detrás para dar la forma de las figuras —. En la parte posterior central hay dos puertas que se abren porque se guardan las reliquias, en las cuales hay escenas interesantes: en el rectángulo inferior izquierdo vemos a San Ambrogio (izquierda) — obispo de Milán — bendiciendo a Angilbert (derecha). El rectángulo que vemos detrás de Angilbert quiere decir que la obra se hace cuando ese personaje todavía está vivo y que es muy importante en vida — obispo que encarga la obra —, quien le ofrece el frontal de altar; en rectángulo derecho inferior vemos a San Ambrogio (derecha) con Wolvinius (izquierda) y se trata del retrato del carpintero que hace la obra, un caso especial Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 11 ! de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico porque los artistas casi nunca se representan en las obras, pero a éste incluso se le corona, seguramente en el cielo. En las esquinas vemos caras con esmaltes, lo que aseguraría que se hiciese en Italia porque en el norte no se conocía el esmalte hasta el siglo X. Arriba hay ángeles protectores de la puerta.
Volviendo a la parte delantera, en el centro está Cristo en maiestà con astros. Tiene forma de cruz, en cuyos brazos están los tetramorfos y en los ángulos los apóstoles. En los laterales la vida de Cristo.
Frontal del altar de la Iglesia de San Ambrogio. 835.
0,85 x 220 cm.
Iglesia de San Ambrogio, Milán, Italia.
Placa central del frontal del altar de la Iglesia de San Ambrogio. 835.
0,85 x 220 cm.
Iglesia de San Ambrogio, Milán, Italia.
Puertas traseras de la placa central del frontal del altar de la Iglesia de San Ambrogio. 835.
0,85 x 220 cm.
Iglesia de San Ambrogio, Milán, Italia.
LA PERIFERIA DE LA EUROPA CAROLÍNGIA: EL REINO ASTURIANO La periferia de la Europa carolingia no tenía arte de tan buena calidad como en medio del imperio.
Se forma un pequeño territorio reconquistado por musulmanes y en que se organiza el reino asturiano, el cual producirá un arte excepcional para la época. Durante el siglo XX se revaloriza este arte y se considera contemporáneo del mundo carolignio. La pregunta que se hacen los historiadores es de dónde sale este Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !12 de !34 Del primer arte medieval al románico La Alta Edad Media occidental arte, cuáles son las raíces; ¿es una continuidad del mundo visigodo? ¿es una manifestación artística que deriva de la antigüedad hispano—romana de la península? ¿se tiene que ver como arte tardoantiguo o medieval? Como característica es un arte áulico con elementos del pasado, aunque de estos hace una selección de aquellos que le parecen más convenientes. También muestra técnicas y composiciones que serán más propias del arte claramente medieval, románico. En arquitectura encontramos sillares mal cortados, irregulares, aunque donde están mejor puestos es en los ángulos de los edificios. No se usan casi columnas como elementos de sustentación, sino que por lo general son pilares, los cuales pueden tener columnas adosadas. Tampoco se usa el arco de herradura, sino el de medio punto. Los interiores y exteriores suelen tener poca escultura, pero los interiores parece que iban pintados.
Se inició con los asturs, a los que se les añade otros cristianos de más al sur ocupados por musulmanes y que a mitad de siglo se sublevan contra la dominación musulmana en la Batalla de Covadonga del 718, momento en que todavía no se habla de monarquía asturiana. La capital del reino asturiano va cambiando de lugar: primero está en Cangas de Onís, luego en Santianes de Pavía, después pasa a Oviedo, la cual ocupa nuestra época de estudio, y después a León en el siglo X. El primer rey importante es Alfonso I, pero los que tienen que ver con la época en Oviedo son Alfonso II el Casto, Ramiro I y Alfonso III. Algunos historiadores han podido ver cómo la monarquía y el desarrollo artístico han sido una especie de continuación de los visigodos antes de la invasión musulmana, intentan implantar el orden gótico, idea que surge a partir de Alfonso III.
Arquitectura
 En cuanto a arquitectura, se funda la capital de Oviedo ex novo, la cual es pensada especialmente para la monarquía. Han llegado noticias de muchos edificios, como basílicas, un palacio real, baños, casas, pero parece que muchas de estas construcciones eran de barro o piedra. También un acueducto.
Una de las obras es San Julián de los Prados o Santullano, a las afueras de Oviedo porque en esta zona Alfonso II el Casto construyó una residencia de verano, junto con otros edificios, pero solo se ha conservado éste, de piedra. Esta idea de residencia de verano la imitan otros posteriores con el edificio de Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo. Alfonso III construye San Salvador. Estas residencias se hacían donde había una vila romana por lo general.
Esta iglesia se dedica a San Julián y a Santa Basilisa, madre e hijo, muy venerados en la Edad Media. Era un edificio que ha sido retocado a lo largo de los siglos: se hizo una restauración importante entre 1912 y 1915 porque fue cuando se descubrieron las pinturas. Es muy amplia y dividida en tres naves — la central más amplia —, las cuales están separadas por unos pilares que aguantan arcos de medio punto. Las paredes laterales no tienen ventanas y exteriormente se refuerzan con contrafuertes. La nave central, siguiendo el sistema de la basílica, es más alta, desnivel que permite que en la nave central superior se abran ventanas. Las cubiertas son de madera. Tras las tres naves longitudinales hay una nave transversal — muy amplia y más alta que la nave central — que queda bastante separada a través de un muro perforado con tres grandes arcos — el central más grande — a la forma de arco de triunfo. El vestíbulo del lado sur es nuevo y en el del norte hay una tribuna. En la cabecera hay tres ábsides, de los cuales, el central, por dentro, tiene arcadas ciegas con columnas adosadas. Los tres ábsides se cubren con bóvedas de cañón. Los tres espacios de la iglesia responden a la distribución de los estamentos de la jerarquía, los estamentos sociales: en la nave transversal se ponen el rey y los importantes y en las longitudinales el resto, mientras que en los ábsides están los clérigos. Sobre el ábside central de la cabecera — sobre las Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !13 de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico pinturas — hay una cámara que se ve desde fuera, pero no se sabe de quién ni para qué: guardar el tesoro, estética… En el exterior se ven sillares irregulares y pequeños, menos en los ángulos y en los contrafuertes, donde se ven más grandes y más regulares.
Las pinturas se descubrieron en el año 1915 con una iconografía especial. En la pared del transepto hay un dibujo en el lado izquierdo del arco central. Se usa pintura al fresco — en Roma se ponía una primera capa gruesa seguida de 7 u 8 más lisas para conseguir una pared lisa — con una preparación de solo dos capas en que, primero se dibujaban las figuras con un punzón y encima se aplican los colores, los cuales son bastante pobres y básicamente son verde, rojo, blanco, negro y ocres. No suelen haber personas ni animales en las pinturas, como mucho algún vegetal, sino que suele tener arquitectura con cortinajes. Aquí se ve una especie de casa, cortinas, cenefas decorativas — está también en el extradós del arco central del transepto, mientras que en el intradós hay una copa de la que sale una especie de espiga muy larga que llega hasta el otro lado —. En el ábside derecho de la cabecera hay una especie de hexágonos que simulan un techo casetonado. Las pinturas del muro superior de la cabecera se divide en dos partes, la superior con cruces y arquitectura.
Exterior de la Iglesia de San Julián de los Prados o Santullano. Principios del siglo IX.
Oviedo, Asturias, España.
Planta de la Iglesia de San Julián de los Prados o Santullano.
Principios del siglo IX.
Oviedo, Asturias, España.
Nave transversal de la Iglesia de San Julián de los Prados o Santullano.
Principios del siglo IX.
Oviedo, Asturias, España.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !14 de !34 Del primer arte medieval al románico La Alta Edad Media occidental Cabecera de la Iglesia de San Julián de los Prados o Santullano. Principios del siglo IX.
Oviedo, Asturias, España.
Cámara exterior de la Iglesia de San Julián de los Prados o Santullano. Principios del siglo IX.
Oviedo, Asturias, España.
Pinturas de la Iglesia de San Julián de los Prados o Santullano. Principios del siglo IX.
Oviedo, Asturias, España.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !15 de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico Otra obra es Santa María del Naranco, hecha por Ramiro I, quien gobernó unos 10 años. Se considera que la arquitectura de esta época es la más refinada posiblemente. No era una iglesia, sino un pabellón, un edificio de palacio hecho de piedra, aunque tiempo después se convierte en una iglesia. Ha quedado la construcción casi entera.
Es una planta alargada con cuerpos adosados en ambas plantas. En todo el exterior hay contrafuertes, los cuales coinciden con los arcos fajones que sostienen la bóveda por dentro, la cual, en ambas plantas, es una bóveda de cañón. En la planta baja los cuerpos adosados son habitaciones que no se sabe qué función tenían. Al piso superior se sube a través de una escalera que está a ambos lados de la planta baja, por norte y sur — ésta última ha desaparecido —. En la planta baja la bóveda de cañón es muy baja en la entrada, mientras que en el piso superior la pared es mucho más alta con bóveda de cañón y arcos fajones.
En la planta superior hay columnas adosadas remarcando los refuerzos. Además, los arcos fajones no comunican directamente con las columnas.
En la fachada exterior con la puerta de entrada se ve una cámara en la zona superior. La puerta es de medio punto y sobre ella hay arcos peraltados1. La fachada tiene relieves, medallones, dovelas trabajadas igual que el arquitrabe bajo, por lo que toda la fachada tenía un aspecto diferente al de hoy día.
Los fustes de las columnas son sogueados, con capiteles corintios y volutas grabadas en la parte superior, igual que en la fachada trasera con las ventanas, mientras que en los más interiores tenemos capiteles más alejados del mundo clásico marcando los triángulos con figuras humanas esquemáticas. En los medallones vemos animal y vegetales.
Planta del primer piso de Santa María del Naranco.
Primera mitad del siglo IX.
Oviedo, Asturias, España.
Sección longitudinal, transversal, planta superior y alzado de Santa María del Naranco. Primera mitad del siglo IX.
Oviedo, Asturias, España.
Exterior de Santa María del Naranco. Primera mitad del siglo IX.
Oviedo, Asturias, España.
1 El arco comienza aún más arriba del capitel.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !16 de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico Bóveda de cañón con arcos fajones de Santa María del Naranco. Primera mitad del siglo IX.
Oviedo, Asturias, España.
Fachada principal de Santa María del Naranco. Primera mitad del siglo IX.
Oviedo, Asturias, España.
Fachada trasera y escaleras de Santa María del Naranco. Primera mitad del siglo IX.
Oviedo, Asturias, España.
Otro edificio es la Iglesia de San Miguel de Lillo. Exteriormente es muy alta, pero no responde a la realidad del momento porque falta buena parte de la construcción. La línea negra que vemos en la planta es lo que se conserva, mientras que la gris es lo perdido. La fachada principal tiene un elemento que se ve en San Juan de los Prados: el vestíbulo es de planta cuadrada y desemboca en las naves, las cuales son tres, la central más amplia. Hay cuatro tramos transversales en las naves, los cuales son notorias en los arcos fajones de la cubierta. Al fondo se abre una cabecera con tres ábsides, como en San Juan de los Prados en que eran ábsides más estrechos que el transepto, mientras que aquí son iguales que las naves. Las naves y los tramos se separan con columnas, lo que es una primera muestra de la forma de hacer del románico. Los Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !17 de !34 Del primer arte medieval al románico La Alta Edad Media occidental espacios laterales exteriores que quedan más atrás del vestíbulo son para cubrir las escaleras, las cuales en la planta vemos como líneas verticales en la parte inferior, que suben por cada lado y suben al piso superior sobre el vestíbulo. Se usa la bóveda de cañón para cubrir el edificio, aunque en las naves laterales la bóveda de cañón es transversal a la nave. La nave central es más alta que las laterales, pero la transversal es más alta que la central. En relación a Santa María del Naranco y San Juan de los Prados, aquí también hay contrafuertes en el exterior. El opus es más regular en los ángulos, nuevamente.
En cuanto a la fachada principal, no tiene la organización original: la obertura que vemos sobre la puerta está tapada y fue abierta posteriormente, la original es la superior a ésta.
La bóveda transversal tiene motivos geométricos. Hay relieves planos que resiguen las arcadas; los capiteles son geométricos y sogueados, el relieve es figurativo en las bases de las columnas con escenas como la Anunciación — con el ángel y María — o los evangelistas, todas enmarcadas con un arco de medio punto.
El relieve de la jamba de la puerta de entrada tiene tres recuadros: el superior y el inferior tienen la misma representación, mientras que el central tiene una representación diferente. Están enmarcados en una cenefa muy amplia con motivos vegetales. Este relieve se dice que tiene similitud con el Díptico Barberini — es un símbolo de fortaleza. Este trono es lo que se llama: la sella curulis: trono oficial para una sola persona, mientras que el bisillium es un trono para dos personas. Viste con un colobium: túnica hasta los tobillos, decorada y que se complementaba con una especie de manto sobre los hombros en forma de Y: trabea picta, porque está decorada a color. Muestra el símbolo que le acredita: en este caso un cetro. Y en la otra mano, alzándola, sostiene el mappa: pañuelo o bolsa con monedas como pervivencia gestual en el momento de ser designado para que comenzasen los juegos en su honor. En la parte inferior vemos la representación de la venatio: lucha de gladiadores con animales. A banda y banda del cónsul se ven dos caras, las cuales se han sugerido que sean: Dagalaifus, el padre del cónsul; y Olybrius, el suegro. Pero su presencia en el díptico es porque también ellos habían sido cónsules — y con el Díptico de Areobindus — tiene exactamente la misma función que el anterior, pero éste es más sencillo. Se conservan ambas hojas.
Su composición se basa en un losange (rombo) a banda y banda. Está decorado en la parte exterior por una serie de motivos vegetales; mientras que en el interior se ve al cónsul con la trabea picta, el cetro, el mappa alzado y se acompaña de un monograma con las letras Alfa y Ro como significado de su nombre: Areobindus —, ambos consulares: carácter conmemorativo para el cónsul con el nombre en la tabula ansata. En el relieve de esta iglesia hay un personaje tosco en el centro que no se sabe si está o no sentado, pero si que tiene el reposapiés. Va acompañado de dos personajes, el central con la cabeza frontal y los otros ligeramente inclinados. Destaca el mappa, el cual nos deja ver que es evidente que se mira en los otros. En imagen inferior se ve lo mismo que en la inferior de los otros dos dípticos: un hombre, un domador con un látigo en una mano y un bastón en la otra; un león de pie; y un personaje hacia abajo con una pértiga, un contorsionista.
La idea del poder de los emperadores interesa mucho porque es lo que pretendían tener los monarcas asturianos, en este caso.
Planta de la Iglesia de San Miguel de Lillo.
Primera mitad del siglo IX.
Oviedo, Asturias, España.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !18 de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico Exterior de la Iglesia de San Miguel de Lillo.
Primera mitad del siglo IX.
Oviedo, Asturias, España.
Interior de la Iglesia de San Miguel de Lillo. Primera mitad del siglo IX.
Oviedo, Asturias, España.
Decoración de la jamba de la Iglesia de San Miguel de Lillo. Primera mitad del siglo IX.
Oviedo, Asturias, España.
Díptico del cónsul Aerobindus. 506.
Díptico, marfil.
Museo del Louvre, París, Francia.
Díptico del cónsul Aerobindus. Siglo VI.
Díptico, marfil, 39 x 13 cm.
Monasterio de Francia.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !19 de !34 Del primer arte medieval al románico La Alta Edad Media occidental Orfebrería En relación a este poder está la orfebrería como la Cruz de los ángeles, acabada en el 808. Es un relicario porque en los extremos de los brazos había reliquias. Es de madera recubierta de planchas de oro y piedras preciosas encastadas. En el reverso hay una inscripción que dice: Que este don sea acogido con benevolencia y pertenezca en honor de Dios. Es la ofrenda de Alfonso II, humilde servidor de Dios. Por tanto, dice que este monarca manda a hacer esta pieza. Quien quiera que tenga la presunción de llevarlo que perezca en persona bajo rayo divino si este objeto no pertenece allí donde mi deseo lo regaló. Con este signo se protege al pío y se vence al enemigo — Constantino, con una cruz, es el primero en vencer al enemigo en la Batalla del Puente Milvio —. La cruz de convierte en un símbolo de la monarquía asturiana, como se ve hoy día, y esta cruz concreta, según una crónica medieval, la hicieron dos ángeles, de ahí su nombre, pero se explica que fueron dos orfebres no asturianos que la hicieron y se fueron.
Cruz de los ángeles. 808.
46,5 cm.
Cámara Santa, Oviedo, Asturias, España.
Otra obra es la Cruz de Desiderio. Tiene camafeos en el centro que son reaprovechados de época romana: reverso aparece el retrato de una mujer y en el brazo superior del anverso dos figuras humanas. La superficie metálica es una especie de grabado con filigrana. Se parece mucho a la Cruz de los ángeles, pero ésta última, técnicamente, es muy diferente de las piezas de los tesoros visigodos, por lo que no se cree que el autor tenga que ver con Toledo, sino con Bizancio o Italia.
Cruz de Desiderio. Finales del siglo VIII.
Museo di Santa Giulia, Brescia, Italia.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !20 de !34 Del primer arte medieval al románico La Alta Edad Media occidental Otra cruz es la Cruz de la Victoria, mandada a hace por Alfonso III para regalarla a la Basílica de San Salvador de Oviedo. Es más grande que la de los ángeles, de madera y recubierta de metal, con una inscripción en el reverso similar a la anterior. El anverso es la parte más decorada y en el centro tiene piedras encastadas y esmaltes — abundantes en la parte central que representan animales como, en el Libro de Durrow —.
Cruz de la victoria. 908.
98,5 cm.
Cámara Santa, Oviedo, España.
EL MUNDO OTÓNICO I: ARQUITECTURA EN TORNO AL AÑO 1000 Carlomagno murió en el 814, después llega su hijo Luis el Piadoso, quien deja el gobierno a tres de sus hijos, por lo que el imperio se divide en el Tratado de Verdun del 843: parte oriental, central y occidental.
Esta división comportó problemas: a lo largo de la segunda mitad del siglo IX y primera mitad del siglo X hay un periodo de desestabilización por las peleas entre los hermanos y por la invasión de pueblos bárbaros: normandos o vikingos. También les invaden los húngaros y los daneses — estos últimos en las costas de Inglaterra —; además, desde el siglo VIII, están los musulmanes en la península, quienes, en el 826, invaden Sicilia. Este periodo — segunda mitad del siglo IX y primera mitad del siglo X — es una época poco propicia para la creación artística, llamado el Siglo del año 1000, marcada como la etapa de transición entre la Alta Edad Media y la Baja Edad Media — el Románico y Gótico —. La historiografía antigua del siglo XX lo veía como una época oscura y el fin del mundo, la Apocalipsis. En esta época, casi al final, hay un auge de las donaciones a centros religiosos para que los monjes recen por ellos, un auge de las vocaciones monásticas y una sacralización de la vida social y pública, es decir, que el tema religioso es vivido por la sociedad en general. Es una cierta continuidad de la época carolingia y lo que será el románico.
La nueva situación política es que el imperio carolingio desaparece y aparece uno nuevo: el Imperio Sacro Romano—Germánico, que abraza Alemania, parte de Austria, los Países Bajos, noroeste de Francia, este de Italia… Parte de la Dinastía Otónica — del 936 al 1024 —, que recibe el nombre de Otón I (936 — 973. En el 962 es coronado emperador en Roma), Otón II (973 — 983. Se casó con Teófano, princesa bizantina para conseguir una unidad de Estado) y Otón III (83—1002). Llegan hasta el 1024. En la Galia el último emperador carolingio es Luis V hacia el 987, año en que se inicia la Dinastía de los Capet.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !21 de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico Manuscritos De esta época vemos obras como el Evangeliario de Otón III de finales del siglo X. En el folio 24 aparece el emperador sentado en un trono con cabezas de animales en los brazos, con un cetro en una mano y el globus mundi en la otra con la cruz. Está bajo una arquitectura muy clásica con capitales vegetales y figuras humanas. A los lados aparecen los dignatarios — a la izquierda los clérigos, con su indumentaria y libros, y a la derecha los profanos —. En el folio 23 hay cuatro señoras inclinadas con ofrendas para el emperador: son Esclavina, Germania, Claudia y Roma, provincias del imperio de Europa en relación con el emperador. Reflejan la idea de poder.
Evangeliario de Otón III: a la izquierda el folio 23 y a la derecha el folio 24 .
Finales del siglo X.
Bayerische Staatsbibliothek, Múnich, Alemania.
Otra obra similar es el Registrum Gregorii, un libro que contiene cartas del Papa Gregorio el Grande. En esta página no se sabe si es de Otón II o III. De nuevo se representan las provincias. Otón aparece bajo un baldaquino con los pies sobre el reposapiés.
Se puede comparar con la Gemma Augustea, aunque aparentemente son diferente, ya que, a nivel formal, vemos que en Roma el emperador no está en el centro — aunque se hace de forma que las miradas se dirigen al él —, pero en ambas vemos la presencia de las provincias, como Roma en la clásica. Por tanto, este sistema de composición es el que encontramos en todo el medieval.
También se puede comparar con la imagen del Evangeliario de Otón III por el suppedaneum (reposapiés). La de Otón III es más estática por la disposición de las piernas — con rodillas y pies abiertos —, las cuales están separadas y paralelas; mientras que en éste una pierna está más elevada. Lo que hace que uno sea más simétrico que el otro es que este tipo del registrum se encuentra más en Italia debido a la pervivencia del mundo antiguo, por lo que la forma geométrica del de Otón III está más relacionada con lugares insulares. En éste, además, hay profundidad creada por el tamaño de las imágenes y la superposición, ya que los personajes de atrás están más lejos. Además, en el de Otón III las arrugas están muy marcadas, mientras que en éste se juega con la degradación, junto con una diagonal marcada que le aporta dinamicidad. En éste hay Rocío García Egea Registrum Gregorii. Después del 983.
Museo Condé, castillo de Chantilly, Francia.
Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !22 de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico voluntad de recrear el baldaquino para dar profundidad, mientras que en el Otón III los pies, como en Ravenna, se pisan unos a otros.
Gemma Augustea. Siglo I dC.
Medio relieve, 23 x 15 cm.
Kunsthistorisches Museum Wien, Viena, Austria.
Evangeliario de Otón III: folio 24 . Finales del siglo X.
Bayerische Staatsbibliothek, Múnich, Alemania.
De este mismo libro solo se conserva algún folio. En este segundo aparece el Papa Gregorio, quien lo encarga para el obispo Egbert. Aparece el Papa en su estudio e inspirado por el espíritu santo. Detrás hay un personaje, el cual, según la biografía del Papa, estaba escribiendo lo que el Espíritu Santo le dictaba al Papa.
Mientras escribía, este personaje rompió rompió la cortina y vio que estaba el Papa con la paloma. La arquitectura es alargada como vemos en la obra anterior, pero ésta, en vez de ser un telón de fondo, da idea de ser un baldaquino que cubre al emperador. Se ve el perfil largo y el delantero. Hay una disposición extraña en las telas de las columnas. Lo colores son con gradación y pocas lineas marcadas. El cortinaje proviene del mundo romano.
Registrum Gregorii. Después del 983.
Museo Condé, castillo de Chantilly, Francia.
Arquitectura En cuanto a arquitectura quedan pocos edificios, caracterizados por la continuidad de la época carolingia, edificios de grandes dimensiones para ser simbólicos. Hay un problema de definición, ya que algunos le llaman arquitectura románica, mientras que otros usan la palabra otónica, debido a que es del siglo X. Otra cosa que tener en cuenta es el término pre-románico, anterior al Románico, que no es un estilo.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !23 de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico Los otónicos son de Sexonia, parte más oriental del imperio, donde se hace la Catedral con Otón I para ser el símbolo cristiano de la zona germánica, pero se derruye en el siglo XIII para hacer la catedral gótica actual. Aun así, la fundó en el 955 Otón I y, de la misma forma que cuando Carlomagno hace la Capilla Palatina de Aquisgrán va a buscar material a Roma, Otón I va a Roma y a Ravena. Hablando de esta arquitectura, vemos el plafón de un antipendio en que aparece Otón I ofreciéndole la Iglesia de Magdeburg a Cristo, lo que muestra la importancia del edificio. Aparece Cristo sobre un clípeo y con la mano derecha toca la maqueta de un edificio que sostiene Otón, ,con un santo y un ángel, y en el otro lado San Pedro con las llaves acompañado de otros apóstoles.
Plafón de un antipendio. Siglo X.
MET, Nueva York, Estados Unidos de América.
La iglesia palatina de Aquisgrán tiene su traducción en edificios del siglo X y XI, como la Iglesia de Ottmarsheim en Alsacia del 1049. Tiene una planta octagonal con el mismo alzado que vemos en Aquisgrán: arcadas en parte baja con pilares, piso de tribunas con arcadas y arquitrabe y dos columnas que sostienen los arcos superiores de medio punto. La diferencia fundamental es que la capilla es un octógono por dentro, pero por fuera tiene 16 lados; mientras que ésta es un octógono por dentro y por fuera.
METZ, Eudes de. Iglesia de Aquisgrán. 792 — 805.
Colonia, Alemania.
Iglesia de Ottmarsheim.
1049.
Alsacia, Francia.
Otra obra es el Westwerk (una entrada con un transepto que origina estas torres) (palabra usada en en época moderan y quiere decir macizo occidental), opus occidentalis, turris castellum o macizo occidental.
El transepto de la entrada del edificio parece enganchado a otro edificio, en el cual podía haber otra capilla.
Esto influirá en la apariencia de las fachadas. Un ejemplo lo vemos en el Monasterio de Centula o Monasterio de Saint Riquierf, undado en 790 — 799, en que desde afuera se ve un edificio muy alto coronado con una gran torre tras dos más pequeñas. Detrás de estas torres se ven las naves seguidas de un nuevo transepto y la cabecera. De todo eso, el Westwerk es la parte occidental (izquierda), cuya función Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !24 de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico no está clara: quizá la planta baja es solo un porche, se guardaban reliquias; en el piso superior puede ser que hubiese una capilla o la Schola Cantorum.
Monasterio de Centula o Monasterio de Saint Riquier. Siglo IX.
Saint-Riquier, Francia.
Otro Westwerk conservado es el de Corvey del 873 — 885: vemos el mismo modelo. En medio del transepto estaba la gran torre con las pequeñas delante y separadas, pero en época románica se tiran las torres y se reconstruyen más altas y uniéndolas con un cuerpo central delantero con ventanas.
Westwerk. 873 — 885.
Corvey, Alemania.
Otro ejemplo es la Iglesia del Santo Pantaleón del 1000. Se mantiene en época carolíngia.
Westwerk. 1000.
Colonia, Alemania.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !25 de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico Hay una tendencia en no usar soportes monolíticos como columnas o pilares, sino que se hacen con diferentes piedra. Esto se ve en la Iglesia de San Miguel de Hildesheim del 1010. Tiene dos transepto.
Se alternan pilares y columnas. La cubierta es plana y de madera. Hay ventanas en el entablamento.
Exterior de la Iglesia de San Miguel de Hildesheim. 1010.
Hildesheim, Alemania.
Alzado y planta de la Iglesia de San Miguel de Hildesheim.
1010.
Hildesheim, Alemania.
En la Catedral de Espira hay pilares con columnas adosadas y los muros tienden a ser más estructurales, es decir, son lisos, sin marcar un ritmo. Los edificios románicos tienden hacia este sistema. La cubierta posteriormente se hizo con una bóveda de arcos fajones que surgen de los capiteles superiores en que acaban las pilastras con columnas adosadas, por lo que es un muro preparado para aguantar una bóveda de cañón, lo que no podría hacer la bóveda de Iglesia de San Miguel de Hildesheim, pero aquí había tres naves, por lo que la bóveda descansa sobre arcadas superiores e inferiores — lo que no es lo mismo que si fuese un muro — que conforman una estructurada con elementos de soporte que hacen que sea suficiente para sustentarla.
En Alemania los edificios medievales se han destruido o reconstruido.
En relación con esta iglesia, la decoración escultórica es mínima, casi no hay, hasta el punto que los capiteles lisos, los cuales son llamados capiteles tectónicos.
Interior de la Catedral de Espira. 1030 — 1061.
Espira, Alemania.
Capitel de la Catedral de Espira. 1030 — 1061.
Espira, Alemania.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !26 de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico Pintura En cuanto a pintura de la época, sí había decoración pictórica con la que se quería imitar a las iglesias bizantinas. Esto lo vemos en la Iglesia del Monasterio de Reichenau: monasterio muy importante, centro de producción de manuscritos con una iglesia del sigo IX y pinturas del siglo X, las cuales fueron descubiertas en el 1879, momento en que se repintaron. Se han perdido las de la cabecera del ábside, las naves laterales y el muro occidental — los pies —. Las mejor conservadas están en la nave central: en el lado izquierdo, concretamente en las arcadas, las cuales están sobre columnas, vemos que en las enjutas hay columnas con retratos de obispos, los cuales también se representan en la parte superior, en los muros de las ventanas. Por otro lado, en la zona intermedia del muro se representan escenas de Cristo. En la cabecera seguramente había una maiestas dei. Entre estas escenas se usa una cenefa con la representación de una greca con mucha tridimensionalidad. Una escena de los milagros de Cristo es la curación de los enfermos de hidropesía: se ve muy mal, pero se aprecia la greca en la parte superior y una inscripción con el tema y la figura de Cristo — claramente visible porque es la más grande, más alta y lleva el nimbe con una cruz inscrita — junto con personajes a los que se les aplica el milagro — el enfermo, semidesnudo, aparece con los familiares —.Detrás de Cristo hay un grupo de figuras que son sus espectadores. En el fondo vemos un arquitectura que representa edificios, la muralla de una ciudad con perfil de planta rectangular, techo alargado… La figura de Cristo marca la direccionalidad, en este caso en la pared norte, por lo que marca que los milagros van desde la puerta hasta la cabecera. Los colores no son ricos y el de fondo normalmente representa un suelo de color ocre con azul.
Pinturas de la iglesia del Monasterio de Reichenau. Siglo X.
Monasterio de Reichenau, Reichenau, Alemania.
La curación de los enfermos de hidropesía. Siglo X.
Iglesia del Monasterio de Reichenau, Reichenau, Alemania.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !27 de !34 Del primer arte medieval al románico La Alta Edad Media occidental Orfebrería En cuanto a las obras hechas en metal, en la Capilla Palatina de Aquisgrán hay unas barandillas metálicas que son originales de la época y son una organización geométrica clásica. Esto suponía un esfuerzo grande porque se necesitaban talleres de fundición para fundir el metal, lo que supone una organización importante de estos talleres. También sabemos que en Aquisgrán, la puerta de entrada era de bronce liso.
METZ, Eudes de. Barandillas metálicas. 792 — 805.
Capilla Palatina, Aquisgrán, Colonia, Alemania.
Hay dos obras conservadas en la Catedral de Hildesheim. En Hildesheim había dos iglesias: una dedicada a Santa María y otra a San Miguel. Se conserva la puerta de la iglesia de San Miguel, de bronce, pero al contrario que Aquisgrán, con relieves historiados. En el siglo XI, en Hildesheim está el abad Bernward: un gran promotor que encargó está puerta, la cual tiene unas grandes dimensiones. A la mitad de la puerta hay una inscripción que pone que fueron encargadas por el abad para el Templo del Ángel, lo que hace pensar que eran para la iglesia de San Miguel, no para la catedral. En cuanto a iconografía, en el lado izquierdo hay escenas del Antiguo Testamento desde la creación de Adán y Eva arriba del todo hasta la muerte de Abel por parte de Caín en la zona inferior.
A la derecha el Nuevo Testamento empezando por la Anunciación abajo del todo hasta el Noli me tangere en la parte superior. Por tanto, está muy pensado iconográficamente, tanto las escenas como el orden, seguramente por el abad.
Puerta de bronce. 1011 — 1055.
4,72 m.
Catedral de Hildesheim, Hildesheim, Alemania.
Otra de las puertas conservadas es del siglo V en la Basílica de Santa Sabina, de madera y con relieves, los cuales no todos están en su sitio de origen, pero todos son del Antiguo y del Nuevo Testamento. Las fachadas de las iglesias en época paleocristiana no estaban especialmente trabajadas, no tenían escultura, mientras que en la puerta en sí había, como se muestra en esta puerta. Las figuras son esquemáticas, pero Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !28 de !34 Del primer arte medieval al románico La Alta Edad Media occidental con sensación de movimiento.
Las figuras sobre salen más que la decoración, sobre todo las cabezas y los hombres.
Puerta de madera. Siglo V.
Basílica de Santa Sabina, Roma, Italia.
La otra obra está en la iglesia con una columna de bronce con un capitel del siglo XIX y encima una imagen de Cristo. Recuerda a la Columna Trajana o a la Columna de Marco Aurelio, se cree quiso copiarlas. Tiene un tema cristiano: el Nuevo Testamento comenzando por el bautismo arriba y acabando con la entrada en Jerusalén abajo.
La figura de Cristo destaca siendo más grande que el resto.
Columna de bronce. 1000 — 1010.
Catedral de Hildesheim, Hildesheim, Alemania.
Una de las cosas que se ha discutido de esta columna y de las puertas es cuál se hizo primero. Las puertas son de un relieve muy suave con figuras que sobresalen mucho, mientras que la columna tiene un fondo liso con figuras que sobresalen y que son más rústicas que las anteriores. Por documentos se cree que primero se hicieron las puertas, pero técnicamente la columna porque es más tosca. A través de textos del abad se sabe que éste pasaba muchas horas en los talleres de fundición, donde también era artistas aunque no llegó a la perfección. Estas obras nos llevan al Románico ya que es una época con un arte monumental que podía ser visto por el público en general, tal y como pasa con estas dos obras.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !29 de !34 Del primer arte medieval al románico La Alta Edad Media occidental EL ARTE MOZÁRABE: LA ILUSTRACIÓN DE LOS BEATUS La palabra “mozárabe” es un término histórico que se aplicaba a los cristianos que vivían en los territorios musulmanes. Después, este término se comenzó a aplicar en el mundo del arte, el primero fue el historiador Manuel Gómez Moreno en su obra Iglesias mozárabes: arte español de los siglos IX y X del 1919. Estudió estas iglesias de los siglos IX y X y considera que son obras hechas por cristianos en territorio musulmán. Después, Camón Aznar, en 1948, dijo que se tenía que hacer una distinción: por un lado era correcto el uso del término “mozárabe” en obras hechas por cristianos que vivían bajo el dominio musulmán y, por otro lado, el arte de repoblación para el arte hecho por cristianos fuera de la frontera musulmana. Durante el siglo XX cada vez se ha complicado más porque hay muy pocas obras hechas por cristianos en territorio musulmán, por lo que se ha mantenido, pero teniendo en cuanta que no tiene por qué ser en territorio musulmán. Los cristianos en territorio musulmán no estaban obligados a convertirse, pero tenían desventajas fiscales.
En cuanto a obras, no presenta novedades en relación con la época visigoda. Nos han llegado pocas, pero hay referencias en textos. Son obras toscas y no se sabe hasta qué punto se pueden considerar hechas por cristianos. En Bobastro, Málaga, hay una iglesia cristiana construida por un musulmán convertido al cristianismo. Los cristianos rehacen edificios anteriores abandonados de época visigoda seguramente; los echan abajo y los rehacen, por lo que es difícil saber si es de la época o no. Es una arquitectura conservadora en el sentido de conservar la tradición constructiva visigoda, lo que se vincula con la idea de restauración del antiguo orden visigodo. En el 914 se deja Oviedo y la capital pasa a León. Los mozárabes eran los más conservadores con la misma liturgia de la época visigoda. Como vemos en la Iglesia de San Miguel de la Escalada en León del año 913, en que vemos que se sigue construyendo con arco de herradura como en la época visigoda. Esta iglesia está en una población cercana a León. Es un monasterio cercano a la capital y se habla en documentos de un pequeño edificio ruinoso y reconstruido por monjes cordobeses (mozárabes) en época de Alfonso III. Es una época en que en la zona de Al—Andalus había problemas entre cristianos y musulmanes y se cree que se comienza una persecución. Después llegan otros monjes, no se sabe de dónde, y construyen la iglesia actual.
La planta muestra una iglesia de tres naves, con planta basilical con la central más ancha, un transepto que no sobresale por los lados en planta y al fondo tres ábsides excavados en la pared que no se muestran en el exterior. Se cubre el techo con madera, lo único que tiene bóveda son los ábsides, habitual en estos edificios. La nave central se separa mediante arcadas de herradura aguantadas sobre columnas y capiteles, excepto en la esquina, en que se encuentra con el transepto a través de pilares cruciformes con la columna contigua adosada a él. Al acabarse la nave longitudinal, ésta se separa del transepto por dos naves. En el transepto hay una especie de barandilla baja abierta por el medio compartimentando el espacio. Todo se relaciona con la liturgia.
En el exterior, tras esta construcción, se añadió un porche en el lado sur. Se ven dos detalles que recuerdan al arte musulmán: los rollos de moldes, como en la Mezquita de Córdoba y en la ventana de la galería un alfiz2 .
Hecho de piedras mal cortadas, pero la parte superior con ladrillo.
2 Rectángulo que enmarca los arcos de las ventanas.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !30 de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico Interior. 913.
Iglesia de San Miguel de la Escalada, León, Castilla León, España.
Planta. 913.
Iglesia de San Miguel de la Escalada, León, Castilla León, España.
Porche. + 913.
Iglesia de San Miguel de la Escalada, León, Castilla León, España.
Pérez Camacho, en el capítulo “El ora en la jornada del monje: la liturgia en los monasterios (del rito hispano al romano)” de su libro Vida y muerte en el monasterio románico tiene cuestiones importantes, como la regla benedictina que se extiende en todo occidente con el orat et labora: la oración litúrgica; la liturgia de las horas que se reza durante x horas al día; el opus dei, obra de Dios; el oficio divino, plegarías comunitarias en la iglesia a diferentes horas del día; el lectio divino, lectura de textos; y la plegaria privada.
También habla de las diferentes liturgias de Europa occidental diferentes de la romana: habla de la del norte de África que fue una comunidad cristiana muy importante, pero no sabemos nada hoy día; de la de Aquileya; la ambrosiana de Milán; la gálica de la Galia; y la hispano—mozárabe. Estas desaparecieron con la reforma gregoriana del Papa Gregorio VII en el siglo XI. En la Cataluña vieja que dependía del imperio carolingio se eliminó la hispánica y se usaba la romana porque Carlomagno se puso de acuerdo con el Papa para expandirla, pero al resto de la península no llega. Por otro lado habla de la vida monástica, monjes en comunidad o hermética (en soledad). Seguían la regla de San Isidoro de Sevilla y la de San Fructuoso, pero a partir del siglo IX la regla benedictina llega a la península y se impone sobre las otras.
Ésta se impone en el siglo XI, de hecho es el momento en que en la península se impone junto con la liturgia romana. Todo esto tiene que ver con la disposición de la arquitectura de las iglesias.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !31 de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico En estos primeros siglos de la Alta Edad Media en la península los monasterios no tenían la planta de Sainte—Gall, sino que eran una especie de patio en que estaba la iglesia en el centro, lo que hace pensar en los bizantinos y las dependencias alrededor. El Monasterio de San Miguel de la Escalada es uno de las mejores conservados y un ejemplo para relacionarlo con la vida monástica y la jerarquía del monasterio — en el hispánico había mucha diferencia, tres categorías: monjes y sacerdote, por tanto, un religioso que ha sido consagrado y puede dar misa —. La cabecera es el sanctuarium altaris que engloba la primera parte de las naves: el transepto, espacio especial separado por barandillas para las jerarquías más altas. Las naves, se plantea la cuestión de que era para los fieles, pero es difícil aceptarlo porque aquí no entraban los fieles normalmente, por lo que sería para los monjes no ordenados.
Se han conservado piezas con una decoración como la de esta imagen.
Scriptoria monásticos No ha llegado pintura, pero sí manuscritos. En la liturgia hispánica se leía mucho el Apocalipsis, lo que hizo que se interesasen por los comentarios de éste. El Beato de Liébana escribió un libro mientras vivía en un monasterio de Asturias: Liébana. En los monasterios tenían scriptoria, aunque no siempre es seguro. Algunos lugares eran: - León: Tábara, Valcavado, San Miguel de la Escalada (?).
- La Rioja: Albelda, San Millán de la Cogolla.
- Castilla: Valeránica, Oña, San Pedro de Cardeña.
Una de las formas de conocer a los beatos es por su lugar de origen. Se sitúan al lado de la iglesia. Un beatus conservado nos muestra un scriptorium mínimamente. El colofón — el final — suele estar presente y es donde se dice quién lo escribió, quién lo ilustró, dónde, cuándo…, aunque no es frecuente. En este beatus sale la torre del Monasterio de Tábara con los arcos de herradura, escaleras dentro para subir y dos hombres subiendo para tocar la campana. También se ven dos personajes en el scriptoruim.
Los pintores eran monjes, igual que los copistas, pero era de más categoría el copista, además había menos pintores, lo que hace que estos fuesen más itinerantes.
Beatus de Tábara. 970.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !32 de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico El Beato de Liébana vive en el siglo VIII y se supone que había emigrado desde el sur — territorio musulmán, Mérida, Córdoba, Toledo — porque es difícil que en Liébana tuviesen el material necesario.
Publicó el libro Comentario del Apocalipsis en el 776. El Apocalipsis es el último libro que se escribe en un época de persecuciones a los cristianos. El autor de llama Juan porque lo dice, por lo que se cree que es el mismo del Evangelio de Juan. Es una especie de conclusión de los hechos evangélicos y muestra el futuro del cristianismo. Fue comentado por otros autores también. No se conservan los manuscritos originales y se ha planteado si tenía ilustraciones, aunque contiene expresiones que dicen sicut subjecta forma o sicut pictura demostrat, lo que hace pensar que desde el principio se tenían pensadas las ilustraciones. Han llegado unas 32 copias, de las cuales más de la mitad con ilustraciones, pero la mayoría de los siglos X y XI y el original es del siglo VIII. Tuvo mucho éxito por el Apocalipsis en sí y porque se leía en la litúrgica hispánica hasta el 1080, momento en que se cambia a la romana. Se ilustran algunas partes, alejado de lo carolingio, aunque tiene influencia, también de las insulares, islámicas, del norte de África y de la miniatura hispano—visigoda y asturiana. Es antinaturalista, es decir, anticlasicista; con valor lineal, es decir, línea de perfil con color que llena el interior de forma uniforme; nudos esquemáticos; bidimensionalidad y no ilusionista; figuras humanas sin individualización; colores vivos e intensos. La iconografía es literal. Tiene una gran cantidad de simbolismo.
Uno es el Beatus de San Millán de la Cogolla: las estrellas representan un cielo del que sale la mano de Dios. No está enmarcada. Es la figura dentro de la variedad con ojos enormes, valor de la línea, pliegues ornamentales.
Beatus de San Millán de la Cogolla.
Primer tercio del siglo X.
Otro beatus responde al principio del Apocalipsis en que el ángel le da una carta a Juan, quien tiene que darla. Vemos la nariz y la boca de perfil, como en el Cubismo, cuerpos frontales y rígidos, pies colgando. El amarillo se usa mucho. Éste sí está enmarcado, pero se lo saltan.
Beatus Aemilianensis. 950.
Fol. 29.
San Lorenzo del Escorial.
Beatus Aemilianensis. 950.
Fol. 129.
San Lorenzo del Escorial.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !33 de !34 La Alta Edad Media occidental Del primer arte medieval al románico Éste se supone que es de San Miguel de la Escalada y hecho por Magius. El fondo es con colores diferentes: amarillo, luego naranja, luego amarillo y luego negro, por lo que se compara con la Biblia carolingia en que hay un suelo, luego un río y un fondo claro. Aquí no remiten a nada, por lo que en verdad es igual el color.
Beatus Pierpont Morgan L.
952.
Fol. 112.
Biblia de Moutier— Grandval. 840.
Fol. 25v.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página !34 de !34 ...