tema 4 SEGUNDO PARCIAL (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad de Málaga
Grado Derecho - 1º curso
Asignatura Derecho Eclesiástico
Año del apunte 2014
Páginas 6
Fecha de subida 04/05/2016
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Apuntes elaborados personalmente combinando las explicaciones de clase con los manuales. Muy claros y bien organizados.

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TEMA 4: LA CAPACIDAD PARA CONTRAER MATRIMONIO 1.
INTRODUCCIÓN.
Hay que distinguir entre capacidad jurídica y capacidad de obrar:  Capacidad jurídica: aptitud para ser titular del derecho.
 Capacidad de obrar: aptitud para ejercer dicho derecho.
Se reconoce a todo hombre y mujer la capacidad jurídica (artículo 32 CE). En cambio, la aptitud para ejercer ese derecho, es decir, para contraer matrimonio, está en principio vinculada con la adquisición de la madurez física y psicológica que se adquiere, normalmente, con la pubertad.
Cabe la posibilidad de que habiéndose alcanzado esa madurez, es decir, la pubertad, sin embargo, en determinadas circunstancias el ordenamiento jurídico prohíba contraer matrimonio. Es decir, pueden existir limitaciones a dicha capacidad. Ej.
Nadie, aunque haya alcanzado la pubertad, puede contraer matrimonio con un ascendiente o descendiente.
En consecuencia, nos encontramos con dos vías de limitación de la capacidad contractual:  La limitación puede venir dada por la falta de madurez física o psicológica. Si se carece de cualquiera de estos dos presupuestos, se carece de capacidad contractual, lo que no impide que sea titular del derecho.
 La limitación puede venir dada por prohibiciones impuestas por el Derecho para supuestos concretos. Es lo que conocemos con el nombre de impedimentos, es decir, circunstancias en las que se incurre que el legislador considera que impiden la válida constitución del matrimonio.
Entre la falta absoluta de madurez y el conjunto de prohibiciones legales, hay que tener en cuenta el requisito de la edad conyugal, es decir, aquella edad que fija el ordenamiento jurídico como un requisito legal para poder ejercer el derecho. Se sitúa precisamente entre ambas cuestiones porque la edad podrá ser considerada como una falta absoluta de capacidad o como un impedimento según el caso concreto.
Ej. En un niño de 4 años, su edad es concebida como una causa absoluta de capacidad. En cambio, en un adolescente de 16 años, ya se puede hablar de madurez física o psicológica, pero no habrá alcanzado la edad legal establecida para contraer matrimonio. Por tanto, su edad se configura en este caso como un impedimento.
2.
LA CAPACIDAD CONYUGAL: CAPACIDAD FÍSICA Y PSÍQUICA.
A. LA CAPACIDAD FÍSICA: nos referimos normalmente a la capacidad para la procreación, como uno de los fines esenciales del matrimonio. En consecuencia, tradicionalmente, se han destacado dos aspectos fundamentales relacionados con la capacidad física: a.
La potencia sexual: es el principal requisito de capacidad física. El canon 1084 establece que la impotencia sexual para realizar el acto es causa de nulidad si se dan los siguientes requisitos:  La impotencia tiene que ser antecedente: la impotencia tiene que existir antes y en el momento en que se contrae el matrimonio. Por tanto, la impotencia sobrevenida no es causa de nulidad.
 Perpetua: tiene que ser incurable.
 Cierta: en caso de duda, prevalece la validez del matrimonio.
Esto en principio es coherente, puesto que la procreación se considera como uno de los fines esenciales del matrimonio. La incoherencia se presenta cuando a continuación el legislador establece que la esterilidad no es causa de nulidad. Lo justifica de la siguiente manera: se establece una dicotomía entre lo que es el oficio del hombre (la potencia sexual) y el oficio de la naturaleza (la esterilidad: no es atribuible al hombre el problema o la “culpa”).
b.
c.
La impotencia sexual También se ha tenido en cuenta otro requisito, basándose en el presupuesto de la heterosexualidad: tradicionalmente la doctrina ha entendido que es necesaria la posesión de sexo. Hoy en día ya no es un requisito.
Por lo que respecta al matrimonio civil, el legislador guarda silencio respecto a esta cuestión. Actualmente, la potencia sexual no es ya un requisito de capacidad, al igual que la posesión de sexo. Por tanto, ello implica que la procreación ya no es un fin esencial del matrimonio.
Sí seguirá existiendo el requisito de la edad legal, pero parece a simple vista que no tiene sentido, puesto que si el matrimonio no va dirigido a la procreación, ya no debería requerirse esa edad. Puede justificarse, no obstante, por la necesidad de la madurez psíquica.
B. LA CAPACIDAD PSÍQUICA: sí esté regulada ya por el Código de Derecho Canónico, lo cual supone una novedad. Sin embargo, no está regulada expresamente por el legislador civil, lo que no significa que éste no establezca unos determinados requisitos.
 Por su parte, el legislador canónico lo ha regulado en el canon 1095: son incapaces para contraer matrimonio:  Quienes carecen de suficiente uso de razón.
 Quienes tienen un grave defecto de discreción de juicio acerca de los derechos y deberes esenciales del matrimonio que mutuamente se han de dar y aceptar.
 Quienes no puedan asumir las obligaciones esenciales del matrimonio por causas de naturaleza psíquica.
Si se incurre en cualquiera de estas circunstancias, se carece de capacidad absoluta para contraer matrimonio. Con anterioridad a esta regulación, el tema se trataba de forma casuística. La doctrina y la jurisprudencia desarrollaron numerosas teorías acerca de las diversas patologías que podían ser causas de incapacidad para contraer matrimonio.
Sin embargo, se trataba de cuestiones abstractas, tratadas de forma generalizada, por lo que resultaba demasiado artificial. Lo normal es que cada patología produzca efectos distintos en cada persona. Por tanto, provocó cierta falta de seguridad, puesto que la resolución quedaba en manos del juez de forma arbitraria, y no se atendía al caso concreto.
Toda esta cuestión queda solventada cuando el legislador omite todas estas teorías abstractas y tipifica los supuestos concretos en la nueva legislación. Se trata de 3 supuestos que suponen la incapacidad del sujeto, y que están ordenados de menos a más:  Defecto de uso de razón: se presume a partir de los 7 años. Es el mínimo nivel de exigencia, un conocimiento meramente identificativo de la realidad circundante, una percepción muy básica. Que se presuma a partir de los 7 años no significa que posteriormente una persona no pueda tener momentos en los que  Falta de discreción de juicio: es un paso más. Implica ya un conocimiento valorativo o estimativo, es decir, saber distinguir lo que se quiere y lo que conviene. Capacidad para razonar con lógica, y para valorar el significado personal del matrimonio y de sus consecuencias.
 Incapacidad para asumir las obligaciones esenciales del matrimonio por causas de naturaleza psíquica: en este caso no se describe el motivo o defecto para prestar el consentimiento, sino que hablamos de alguna anomalía que lo que impide es asumir la titularidad porque no va a poder cumplir los derechos y obligaciones propios del matrimonio.
 Por lo que respecta al legislador civil, la regulación hay que deducirla de la propia naturaleza consensual del matrimonio, porque no hay una normativa detallada que establezca los requisitos. Lo que sí encontramos es el artículo 56 CC, que es una especie de previsión acerca del tema. Trata sobre la previa tramitación de un expediente de capacidad que tiene por objeto precisamente constatar que los contrayentes tienen esa capacidad, sin estar incursos en ningún impedimento.
3.
EL REQUISITO DE LA EDAD.
 Matrimonio canónico: la edad para contraer matrimonio es la de los 16 años cumplidos para el varón y 14 para la mujer. Es la edad que presume el legislador que es en la que se alcanza la pubertad. No obstante, en el segundo apartado del canon 1083 se contempla la posibilidad de que las distintas confesiones establezcan una edad superior. es un precepto que trata de adecuar la norma general del Código Canónico a las distintas circunstancias históricas y sociales de los distintos países.
Este impedimento es dispensable, admite dispensa.
 Matrimonio civil: el legislador civil fija la edad para contraer matrimonio en los 18 años cumplidos. Se prohíbe el matrimonio a los menores de edad no emancipados. En el modo de enunciar esta regla, se prevé que existirán excepciones, concretamente dos: o La emancipación: se puede conceder a partir de los 16 años por concesión judicial o por quienes ejercen la patria potestad. El menor emancipado queda equiparado al mayor de edad a la hora de regir su vida, y entre otras cosas, puede también contraer matrimonio.
o La dispensa: en este caso la edad se configura como un verdadero impedimento para contraer matrimonio: no se ha alcanzado la edad física, pero sí la psicológica. Por tanto, el problema no se basa en una falta de capacidad. El impedimento puede ser dispensado por el juez de primera instancia a partir de los 14 años, habiéndose oído antes al menor, sus padres, tutores o quienes ejercen su patria potestad. Por el matrimonio, el menor queda emancipado.
4.
LOS IMPEDIMENTOS MATRIMONIALES COMO LÍMITES PARA CONTRAER MATRIMONIO: El legislador solo va a limitar el derecho a contraer matrimonio cuando existan razones fundadas, que justifican la limitación a su acceso en determinados casos. En este caso, estos límites ya no están relacionados con la falta de capacidad, sino con razones de política legislativa. Son impedimentos dirimentes, es decir, que afectan a la validez del matrimonio, y no a su licitud.
Antes de clasificar los impedimentos tenemos que tener en cuenta la remoción, que es una categoría común o genérica a todos los impedimentos: se trata de eludir o evitar esa prohibición y permitir el acceso al matrimonio. Tiene dos vías por las que se puede producir:  La cesación: el impedimento puede cesar. A su vez, puede tener lugar de dos maneras distintas: o La derogación de la norma.
o La modificación de la situación jurídica en la que se encuentra el contrayente. A su vez, esta modificación puede producirse por distintas circunstancias:  Por un acontecimiento concreto. Ej. por la muerte del cónyuge.
 Por el mero transcurso del tiempo. Ej. el impedimento de edad.
 La dispensa: el impedimento puede ser dispensado. Es una institución de carácter canónico, y consiste en la flexibilidad en la aplicación de la ley. Se pretende conseguir la justicia en el caso concreto. Existe tanto en el derecho canónico como en el civil.
o En el derecho canónico, por regla general, corresponde concederla al Obispo, y como excepción, a la Santa Sede.
o En el caso del derecho civil, por regla general, compete al juez de primera instancia, y como excepción, al Ministerio de Justicia.
Los impedimentos se pueden clasificar de muy diversos modos. Las clasificaciones más relevantes son: 1.
Por razón de su origen: distinguiendo entre: o Impedimentos de derecho divino: su origen está en la ley divina, natural o positiva. No admiten dispensa.
o Impedimentos de derecho eclesiástico: su origen está en el legislador. Sí admiten dispensa.
2.
Por razón del ámbito de su prohibición: o Impedimentos relativos: impiden contraer matrimonio sólo con determinadas personas. Ej. el impedimento de la consanguinidad sólo prohíbe contraer matrimonio con determinadas personas.
o Impedimentos absolutos: impiden contraer matrimonio con cualquier persona. Ej. si alguien está casado no puede volver a contraer nuevo matrimonio con nadie. Por tanto, la prohibición es absoluta.
3.
Por razón de la prueba: según puedan ser o no probados en el fuero externo.
o Impedimentos públicos o Impedimentos ocultos 4.
Por razón de su dispensa: según si la admiten o no: o Impedimentos dispensables o Impedimentos no dispensables 5.
Por razón por la cual el legislador establece ese impedimento (causa): es la clasificación más importante. Hay tres grandes tipos de razones que pueden llevar al legislador a establecer estos impedimentos: A. Impedimentos que surgen por razón de parentesco. El impedimento se fundamenta en la existencia previa entre los contrayentes de alguna relación de parentesco. El legislador lo enuncia de manera técnica, de manera que se pueda realizar el cómputo de dichas relaciones. Hay que distinguir dos categorías:  La línea recta: aquellas en la que la relación es estrictamente ascendiente y descendiente.
 La línea colateral: la relación requiere ascender a un vínculo común y descender.
La regla para realizar el cómputo se formula de la siguiente manera: tantos grados como generaciones excluyendo el tronco común.
a. Aquí hay que hacer referencia al impedimento de la consanguinidad, que es el que afecta a personas que están unidas por una misma línea genética o de sangre. Hay varias razones para que el legislador prohíba la unión de estas personas. La más relevante es el intento de evitar la endogamia. Son razones de orden biológico. También concurren otras razones de orden sociológico, histórico o moral, puesto que dichas relaciones han sido reprochadas por el ordenamiento jurídico.
- En cuanto a las personas sobre las que recae esta prohibición, para el legislador canónico, en línea recta de consanguinidad, está prohibido el matrimonio en todos los grados de la línea recta y hasta el cuarto grado de la línea colateral.
Es un impedimento dispensable. La dispensa alcanza hasta el tercer grado de la colateral, incluido éste (primos carnales/ tío-sobrina).
Tenemos que nombrar a su vez el principio “favor matrimonii”, que no juega de forma habitual, sino que ante la duda de que concurra el impedimento, el matrimonio no será válido.
- El legislador civil prohíbe el matrimonio en todos los grados de la línea recta y hasta el tercer grado de la línea colateral. También es un requisito dispensable, incluso en ese tercer grado. Corresponde la dispensa al juez de primera instancia.
b. Impedimento de afinidad. Aquí el parentesco ya no es consanguíneo. La afinidad es la relación que se establece entre un cónyuge y los consanguíneos del otro cónyuge. En este caso, las razones de la prohibición no son biológicas, sino que se centran en esas otras razones de carácter moral o sociológico.
En cuanto al alcance de esta prohibición, dirime el matrimonio en todos los grados de la línea recta. En principio, también se prohibía en la línea colateral, pero actualmente ya no existe.
c. Impedimento de cuasi afinidad o de pública honestidad: las personas sobre las que recae la prohibición son las mismas: una persona y los consanguíneos de su cónyuge, lo único que en este caso nunca llegaron a ser cónyuges porque no hubo matrimonio válido. Surge del matrimonio inválido. Por tanto, lo que hubo fue una unión de hecho concubinaria. Lo que hace el legislador es aplicar la prohibición por analogía, puesto que es cierto que en realidad un hubo una relación fáctica, aunque técnicamente no haya una relación de parentesco.
d. Impedimento de parentesco legal: se refiere a las relaciones que surgen con la adopción. Es nulo el matrimonio en línea recta o en segundo grado de la línea colateral (padres y hermanos adoptivos). El ámbito civil, la prohibición se extiende solo a la línea recta. La razón es que los hijos adoptivos merecen la misma consideración que los hijos naturales.
B. Impedimentos que surgen por razón del estado personal: situación en la que se encuentra el sujeto. Son impedimentos cuyo fundamento es la particular situación jurídica en la que se encuentran los contrayentes.
a. Impedimento de vínculo o de ligamen. No puede contraer matrimonio el que esté ligado por vínculo matrimonial precedente.
- Lo dice textualmente el legislador canónico en el canon 1085: “Atenta inválidamente matrimonio quien está ligado por el vínculo de un matrimonio anterior, aunque no haya sido consumado”. El matrimonio se concibe como indisoluble y único. La peculiaridad de este impedimento va a acompañada a la peculiaridad de la indisolubilidad del matrimonio: el matrimonio contraído con arreglo a otra religión o legislación se entenderá como indisoluble. El matrimonio contraído por un católico con uno no católico de acuerdo a la legislación civil, a ojos de la Iglesia no es existente.
Este impedimento no admite dispensa por la propia naturaleza del matrimonio este impedimento no admite dispensa, ya que se concibe como un impedimento de Derecho divino. Sin embargo sí admite cesación por muerte de los cónyuges, declaración de matrimonio rato y no consumado, o privilegio paulino y petrino, ya que no existe vínculo matrimonial. Existe un cuarto supuesto que no es causa de disolución pero es vía de cesación del impedimento del vínculo: la sentencia de nulidad matrimonial. En estos 4 supuestos la celebración lícita del matrimonio requiere que ya conste legítimamente y con certeza la extinción del vínculo precedente. Si no existiera, el matrimonio es ilícito.
- Este impedimento también se refleja en la ley civil, pero el fundamento de este impedimento es diferente: radica en la propia configuración del matrimonio en su principio de unidad y monogamia. En este caso esta prohibición se ve reforzada por la legislación criminal, ya que se contrae matrimonio conscientemente sin que se haya disuelto el vínculo precedente, no solo se incurre en este impedimento, sino que incurrirá en responsabilidad penal a través del delito de bigamia.
b. Impedimento de orden sagrado. Es el impedimento aplicable al clero secular, no teniendo cabida en la legislación civil. El canon 1087 expone que “Atentan inválidamente el matrimonio quienes han recibido las órdenes sagradas”. El fundamento se encuentra en el celibato eclesiástico. Es un impedimento dispensable con carácter muy excepcional, y como consecuencia de ello hablamos de una dispensa dada por la Sede Apostólica.
c. Impedimento de voto. Es el aplicado al clero regular. Es un impedimento solamente presente en la legislación canónica.
Dice el canon 1088 que “Atentan inválidamente el matrimonio quienes están vinculados por voto público perpetuo de castidad en un instituto religioso”. Nos referimos a los integrantes de las órdenes religiosas. Esta concepción técnica implica una serie de requisitos: - Este impedimento se refiere únicamente a este tipo de votos: voto público perpetuo de castidad El hecho que sea público significa que sea recibido por el legítimo superior de la Orden con a la normativa del derecho canónico y de la orden correspondiente.
Ha de ser recibido en un instituto religioso.
Cuando se habla de válido significa que no haya sido emitido con miedo grave e injusto ni con dolo o mala fe.
o Impedimentos por el delito o el crimen cometido.
Hay determinados delitos tanto en el ordenamiento civil como en derecho canónico que tienen aparejada, además de las oportunas consecuencias criminales, la prohibición de contraer matrimonio. Estos impedimentos tienen origen en la ley canónica, llegándose a adoptar posteriormente por la legislación civil.
a. Impedimento de rapto y detención. Se recoge en el canon 1089 y dice textualmente: “No puede haber matrimonio entre un hombre y una mujer raptada o al menos retenida con miras a contraer matrimonio con ella, a no ser que después la mujer, separada del raptor y hallándose en lugar seguro y libre, elija voluntariamente el matrimonio”. Este impedimento integra determinados elementos importantes:   Solo surge impedimento si la retención es por parte del hombre a la mujer y con el propósito de forzar un consentimiento matrimonial. Si fuera el caso de un rapto por rescate, no surge el impedimento.
Hay que diferenciar entre rapto y retención Es un impedimento que por su naturaleza admite dispensa, pero en la práctica no se da.
b. Impedimento de crimen.
Se recoge en el canon 1090, que dice textualmente: “Quien, con el fin de contraer matrimonio con una determinada persona, causa la muerte del cónyuge de ésta o de su propio cónyuge, atenta inválidamente ese matrimonio. También atentan inválidamente el matrimonio entre sí quienes con una cooperación mutua, física o moral, causaron la muerte del cónyuge”. Este impedimento es de los de derecho eclesiástico, teniendo origen en la ley eclesiástica y, por tanto, admite dispensa pero por la Sede Apostólica. La doctrina distingue entre:  Conyugicidio propio: Un cónyuge quiere contraer matrimonio con un tercero, y para ello tiene que librarse de su cónyuge, y por tanto, tiene que matarlo. El tercero es ajeno a esa circunstancia. Sin embargo, surge entre estas dos personas una prohibición, y el Derecho impide que después contraigan matrimonio.
 Conyugicidio impropio: un cónyuge no mata a otro, sino que es un tercero el que mata a uno de ellos para poder contraer  matrimonio con el otro. Igualmente, el cónyuge que sobrevive también es ajeno a esta circunstancia, pero también surge la prohibición de que ambos después contraigan matrimonio.
Conyugicidio con cooperación mutua: uno de los cónyuges se pone de acuerdo con un tercero, de forma física o moral, para deshacerse del otro cónyuge. Surge la misma prohibición de contraer un matrimonio posterior. Tiene que existir el elemento intencional.
Se trata de un impedimento de derecho eclesiástico, y que puede tener dispensa, pero debido a la especial gravedad del caso, esta dispensa corresponde a la Santa Sede.
El conyugicidio también está contemplado en el Código Civil, pero solo en una de sus manifestaciones, que es la tercera (conyugicidio con cooperación mutua). El legislador establece que queda prohibido el matrimonio entre aquellos que han sido condenados como autores o cómplices de la muerte dolosa del cónyuge de cualquiera de ellos. También es un supuesto que admite dispensa, pero no compete al juez de primera instancia, sino que queda reservado al Ministerio de Justicia.
5.
LA PECULIARIDAD DE LOS MATRIMONIOS MIXTOS EN EL ORDENAMIENTO CANÓNICO (IMPORTANTE): Los matrimonios mixtos son una modalidad del matrimonio canónico. Son aquellos que contrae un católico con una persona que no profesa dicha religión. A lo largo de la Historia, estos matrimonios no han sido bien vistos por la propia Iglesia, considerando que pueden dificultar la educación de la prole y pueden existir riesgos para la fe del cónyuge católico a través de la convivencia (dudas, etc.).
No obstante, han sido regulados por el Derecho canónico, tratando de conciliar el ius connubiis con el principio de protección de la fe, es decir, estableciendo una serie de cautelas.
Dentro del término MATRIMONIO MIXTO, que es el término genérico, encontramos dos supuestos: 1.
MATRIMONIO MIXTO EN SENTIDO ESTRICTO: es aquel que contrae un católico con una persona que no es católica pero que está bautizada. Es decir, que pertenece a otra comunidad dentro de la religión cristiana, por ejemplo, protestante.
De este supuesto de hecho no surge un impedimento, sino surge directamente una prohibición. A diferencia del impedimento, que hace nulo el matrimonio, la prohibición lo hace ilícito. Implica un reproche moral, pero no jurídico, de manera que quien contrae este matrimonio estando vigente esa prohibición, es decir, sin haberla salvado, contrae un matrimonio válido, pero ilícito.
Mientras que al impedimento le corresponde una dispensa, a la prohibición le corresponde una licencia.
2.
MATRIMONIO DISPAR: nos encontramos ante un supuesto de hecho distinto. Son matrimonios que contrae un católico con una persona que no está bautizada. De esta situación sí surge un impedimento, es decir, que afecta a la validez del matrimonio. Es el impedimento de disparidad de cultos. Si se contrae matrimonio sin salvar este impedimento, el matrimonio será nulo.
Por tanto, requiere, para su válida celebración, la concesión de una dispensa.
En ambos supuestos, el derecho canónico establece una serie de cautelas. Hay un régimen común para la concesión de la dispensa y la licencia, que se resumen en 3 cautelas: - Se le exige al contrayente católico que declare expresamente que hará todo lo posible por no poder en riesgo su fe y por educar en la fe católica a los hijos que sean producto de ese matrimonio.
Se debe informar a la parte no católica de las obligaciones que asume la parte católica en relación con esta circunstancia.
Ambos contrayentes deben ser informados acerca de los elementos esenciales del matrimonio canónico (curso prematrimonial), que tienen que ser asumidos por ambas partes, también por la no católica, lo cual no significa que tenga que convertirse, sino simplemente conocerlos y respetarlos.
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