TEMA 6 EL PAGO DEL TERCERO (2016)

Apunte Catalán
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Derecho - 2º curso
Asignatura Derecho Civil II - Obligaciones y Contratos
Año del apunte 2016
Páginas 4
Fecha de subida 11/10/2017
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TEMA 6. EL PAGO DEL TERCERO 1. PAGO DEL TERCERO CON EFECTIVO EXTINTIVO El pago del tercero puede extinguir la obligación del deudor frente al acreedor o subrogar al tercero que pague en el lugar del acreedor. El pago del tercero tiene efecto extintivo cuando no se dan los requisitos para que se dé el efecto subrogatorio, es decir, cuando la ley no legitime al tercero para poder pagar. También se dará el efecto extintivo cuando el tercero, aun estando legitimado por la ley, pague en interés del deudor (para extinguir y no para subrogarse).
El tercero que paga para extinguir la obligación del deudor, tiene opción de reembolso contra el deudor por el importe que ha pagado, ya que el deudor no se negó en ningún momento a que el tercero pagara por él. En este caso, el tercero tiene acción contra el deudor, pero solo por la cuantía correspondiente a la deuda (si el tercero ha pagado de más, no puede reclamar). Por lo tanto, se extingue la obligación frente al acreedor originario y nace una nueva obligación del deudor a favor al tercero que ha pagado.
2. PAGO DEL TERCERO CON SUBROGACIÓN La subrogación consiste en ocupar el lugar del acreedor, permaneciendo igual todos los otros elementos de la relación obligatoria (si la deuda estaba garantizada con hipoteca, esta subsistirá y el subrogado podrá ejecutar la hipoteca; si la deuda devenga intereses, los seguirá devengando a favor del nuevo acreedor).
La subrogación solo perjudica al tercero en cuanto a la prescripción, ya que la subrogación no crea una nueva obligación, sino que se mantiene. Por lo tanto, la prescripción no empieza a contar de 0, sino que continúa contando desde la creación de ésta, es decir, cuando hay subrogación, la prescripción es menor. El tercero debe cumplir 2 requisitos para subrogarse: - Pagar en interés propio para subrogarse: No en interés ajeno o del deudor para extinguir.
El art. 1159 establece que quien pague en nombre del deudor, no se podrá subrogar, aunque desde la codificación, la subrogación es automática y, por tanto, el tercero no tiene que ceder.
- Estar legitimado por la ley para subrogarse: Si en el CCe u en otras leyes fuera del CCe no se prevé un supuesto de pago de tercero con subrogación, el tercero que paga no se podrá subrogar. El tercero está legitimado para subrogarse cuando: - Pague quien tenga un interés cualificado (no cualquier interés vale) en el cumplimiento de la obligación. En el caso de que el subrogado sea uno de los codeudores (deudor solidario), éste no se subrogará en el crédito pagado íntegramente, sino sólo una parte, pues será necesario deducir la cuota de la deuda que a él correspondiera.
1 - Un acreedor pague a otro acreedor preferente.
- Un tercero no interesado en la obligación pague con aprobación expresa o tácita del deudor.
La tradición histórica incluye al fiador como tercero, mientras que el TS también considera como tercero al hipotecante de deuda ajena (firma para permitir que la entidad financiera que concede el préstamo hipotecario hipoteque parte de su vivienda, que se aporta como doble garantía) y al tercer poseedor de finca hipotecada (el que compra una finca ya gravada con una hipoteca que no ha sido constituida por él).
3. LA PRESUNCIÓN DE SUBROGACIÓN El art. 1210 CCe empieza diciendo que se presumirá la subrogación, y enumera los supuestos que ya hemos mencionado. Lo lógico sería que el art. 1210 dijera que habrá subrogación cuando “tal” y no que se presumirá, porque lo que establece son unos efectos jurídicos y la ley no presume efectos jurídicos, sino hechos.
Por lo tanto, hay una presunción, pero no es una presunción de subrogación, porque eso la ley lo establece, no lo presume, sino que la presunción hace referencia a que aquel que paga en aquellos supuestos recogidos en el art. 1210 CCe, está pagando para subrogarse en interés propio, no para extinguir.
Este hecho plantea que se puede pagar sin manifestar si se está pagando en interés del deudor para subrogarse o en interés ajeno para extinguir. La ley dice que paga con interés propio para subrogarse.
4. LA SUBROGACIÓN PARCIAL La subrogación parcial se da cuando el tercero que paga con efectos subrogatorios, paga solo una parte de la deuda, con lo cual, habrán dos titulares del crédito, el originario y el tercero.
El acreedor primitivo tiene preferencia sobre el acreedor subrogado en cuanto a que le paguen la deuda. Si ante un pago parcial, el acreedor se da satisfecho por el total, lo normal es que el tercero solo pueda dirigirse contra el deudor exigiéndole la cantidad pagada y no el total del crédito.
5. RÉGIMEN JURÍDICO DE LA POSICIÓN DEL TERCERO SUBROGADO El tercero adquiere la posición jurídica que tenía el acreedor originario y, como consecuencia, el deudor puede oponer al subrogado las excepciones que podía oponer al acreedor originario.
2 Las normas sobre la responsabilidad del acreedor originario en relación con la existencia del crédito y la solvencia del deudor, que constan en la cesión de créditos, no se aplican a la subrogación porque ésta se produce automáticamente en virtud de la ley, al margen de la voluntad del acreedor originario, mientras que la cesión de créditos se hace voluntariamente.
La cesión de créditos consiste en que el titular de un crédito lo cede a otro, los efectos son los mismos que los del pago de tercero con subrogación. Por lo tanto, cuando hay una cesión de crédito, hay normas que no se pueden aplicar al pago de tercero con subrogación, porque la cesión de crédito se hace voluntariamente mientras que la subrogación es automática.
6. SUBROGACIÓN DEL ART. 1211 DEL CC Y LA LEY DE 30 DE MARZO DE 1994 DE SUBROGACIÓN Y MODIFICACIÓN DE PRÉSTAMOS HIPOTECARIOS El art. 1211 CCe establece un supuesto de subrogación distinto a los que hemos visto. No es un tercero que paga y se subroga en el lugar del acreedor, sino que es deudor quien paga al acreedor pero con dinero prestado, por lo tanto, el deudor está subrogando al que le ha hecho el préstamo en el lugar del acreedor sin consentimiento del tercero.
Esta norma pretende ayudar a los deudores cuando el interés que están pagando es superior al que podría obtener en el mercado la cancelación de sus deudas, tomando dinero a préstamo a un interés más bajo con el que cancelar la deuda antigua. Como el nuevo prestamista exigirá una garantía (normalmente hipotecaria) y puede ser que el deudor ya no tenga otro bien para hipotecar que el que hipotecó en favor del primer prestamista, se le permite que subrogue al nuevo prestamista en el lugar del antiguo acreedor, con la consecuencia de que también quedará subrogado en las garantías que el antiguo acreedor tuviera.
Dicha subrogación se podrá llegar a cabo si el deudor toma prestado dinero en escritura pública, haciendo constar su propósito en ella y expresando, en la carta de pago, la procedencia de la cantidad pagada.
La Ley de 30 de marzo de 1994, de subrogación de préstamos hipotecarios surgió después de que, en los años 90, se produjera el fenómeno de la bajada de tipos de interés de los préstamos hipotecarios. En dicha ley se establece que el deudor de un préstamo hipotecario concedido por una entidad financiera, podrá subrogar a otra entidad financiera sin consentimiento de la primera cuando, para pagar la deuda, haya tomado prestado el dinero de la segunda por escritura pública, haciendo constar su propósito en ella.
Esta Ley solo se aplica cuando los prestamistas de ambos préstamos son entidades financieras y cuando el préstamo es hipotecario, e introduce una novedad: la primera entidad financiera tiene derecho a enervar la subrogación si se compromete a modificar las condiciones del préstamo que igualen o mejoren las ofrecidas por el segundo prestamista. Si el primer prestamista obstaculiza la subrogación no liquidando la cantidad debida o se opone a admitir el pago, 3 basta con que la entidad subrogada calcule dicha cantidad y la deposite en poder del notario, a disposición de la entidad acreedora.
La Ley prevé que la subrogación para amortización anticipada será posible aunque no conste en el préstamo, por lo tanto, la cláusula que prohíba la amortización anticipada, es nula.
Además, aunque se hubiere pactado una comisión por amortización anticipada superior al 1%, el banco solo podrá percibir el 1%.
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