TEMA 12 - La formación de profesores y educadores (B) (2013)

Apunte Español
Universidad Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)
Grado Pedagogía - 1º curso
Asignatura Didáctica
Año del apunte 2013
Páginas 14
Fecha de subida 16/02/2015
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TEMA 12. LA FORMACION DE PROFESORES Y EDUCADORES 12.4. MAPA CONCEPTUAL.
Enfoques y modelos de formación de profesores de la educación.
Comportamental, eficiente (conductista) Desarrollo de las competencias profesionales.
Formación en un mundo pluricultural e intelectual Comunitario Desarrollo de pensamiento.
Colaborativo Saber – practico - reflexivo 12.5. LA FORMACIÓN DEL PROFESORADO Y EDUCADORES.
Cada nivel educativo y formativo tienen uno objetivos propios y las etapas están dentro de un contexto psicopedagógico diferente y en evolución.
En la etapa de formación inicial del profesorado habrá grados específicos hacia infantil y primaria, hacia educadores sociales, pedagogos, etc… y posteriormente, una formación de postgrados a secundaria y bachillerato, investigación docente, etc… El modelo de formación de docentes ha de consolidar la adquisición de competencias genéricas y profesionales: - Fundamentar la identidad profesional, para ello elaborar un modelo de formación que genere un docente reflexivo que mejora en su práctica.
- Contemplar el reto de la interculturalidad, asumiendo los valores que se derivan de la riqueza de las culturas y de sus aportaciones aprovechando marcos de convivencia que permitan un modelo de formación basado en la colaboración - - - La administración y las instituciones han de dar prioridad a la formación de docentes y educadores generando modelos que contribuyan a asumir el reto intercultural.
Considerar los modelos didácticos como representaciones valiosas y clasificadoras del proceso enseñanza-aprendizaje, que facilitan su conocimiento y propician la mejora de la práctica. Este modelo orienta de una manera teórica-practica el marco docente-discente.
El reto más importante de la formación inicial y continua es preparar a los docentes para que los estudiantes actúen y den soluciones a las distintas situaciones. Por ello es considerado interesante la formación inter-disciplinar y pluridisciplinar.
12.6. ENFOQUES EN LA FORMACIÓN DE PROFESORADO.
• El paradigma Proceso-Producto Pretende descubrir las implicaciones, consecuencias e incidencias que se dan entre un proceso de acción y unos resultados esperados o pretendidos.
El conocimiento profundo del proceso es en sí un avance esencial. Quizás su limitación sea pretender que todo resultado depende en primer lugar de tal proceso. La complejidad de la enseñanza es más que un proceso.
• Bases y consideraciones en torno al paradigma procesoproducto en su aplicación a la formación del profesorado.
Orientación vinculada a la visión científico-tecnológica de la enseñanza y a esta perspectiva curricular. Toda actividad científica se apoya en la visión experimental y en la construcción del conocimiento basado en modelos neopositivistas y racionalistas-científicos.
El paradigma proceso-producto ha pretendido conceptualizar y definir la enseñanza como: “conducta o conjunto de conductas prototípicas que recogen el estilo singular de cada profesor”. El conocimiento de la enseñanza se lleva a cabo por identificación sucesiva de las conductas prototípicas que pone en acción el docente al enfrentarse al proceso de enseñanza-aprendizaje.
El modo de construir conocimiento sobre la enseñanza se acerca tanto a la experimentación como a la descripción de las conductas de los profesores y su implicación en el aprendizaje del estudiante.
Este paradigma en su énfasis por la identificación, explicación y control del conjunto representativo de las conductas prototípicas de los profesores, ha configurado un potente modelo de formación de profesores, denominado C.B.T.E. (Competency Basic Teacher Education). Actualmente el modelo de competencias es más amplio, integrador y contempla otras variables.
Modelo de formación basado en el pensamiento del profesorado.
Existe una estrecha relación entre el pensamiento del docente, el análisis de las decisiones interactivas y el modelo reflexivo de tomarlas, a la vez que la posibilidad de optar y decidir justificadamente en el aula, lo que forma la capacidad reflexiva y facilita la adquisición de.
-Principios organizadores de la práctica.
-Normas de la práctica e imágenes de una enseñanza de calidad.
El docente puede predecir e interpretar mejor la realidad y llevar a cabo una acción más reflexiva y eficaz, a través de la teoría.
El uso de estrategias fomenta en los docentes: Ø La capacidad de interrelación e indagación.
Ø El pensamiento practico mediante la sinectica.
Ø Generación de conceptos y el aprendizaje de esquemas.
Ø La capacidad de diferenciar Ø Transferir Ø Seleccionar alternativas con argumentos Las continuas transformaciones en la mejora del pensamiento, las creencias y las prácticas docentes buscan dar significado a los problemas en las prácticas educativas y en la tarea docente.
La finalidad del modelo es la mejora de la práctica del profesoradoeducador, y las experiencias educativas de los estudiantes, a través de análisis cualitativos y cuantitativos.
La actuación personal y profesional de cada formador está marcada por una perspectiva subjetiva, es decir, principios, situaciones, preferencias e intenciones personales que influyen en las reglas de acción profesional.
Huber y Mandl expresan el valor de las teorías implícitas para procesar el conocimiento de la enseñanza por el profesorado. Hay que tener en cuenta: - Los principios prácticos - Las intenciones personales - Las imágenes - Las actitudes… Cuanto mayor sea la comprensión del pensamiento personal y profesional mejor será la ejecución y practica del proceso enseñanza-aprendizaje.
Si aplicamos esta teoría vemos que es muy importante la sensibilidad del profesorado para el desarrollo social, la ética docente, la pluralidad y la complejidad cultural.
Hay que decantarse por un autodesarrollismo profesional basado en la reflexión y la colaboración para contribuir a una transformación social e intercultural.
• La complejidad entre el modelo didáctico y la práctica, la interacción entre teoría y acción, sería lo que da significado al proceso de formación.
El estilo docente reflexivo construye ideas y modelos que facilitan el conocimiento y la comprensión de la práctica formativa. Estudios recientes plantean que la acción docente ha de ser reflexiva, constituyendo una modalidad de la perspectiva de la investigación-acción para la elaboración del conocimiento profesional. El conocimiento práctico ha de ser: -Fundamentarse o hacer referencia a otras teorías -Responder a una visión general y axiológica -Profundizar en el autoanálisis y trabajo colaborativo -Generar un modo de acción pensad e implementado.
• Modelo de actuación en el centro: la práctica colaborativa.
Propone la formación de los profesionales en el centro de trabajo en un marco de colaboración, generando un proceso de actuación, reflexión e indagación en común con los centros. Elementos que los definen: Cultura institucional colaborativa Actividad reflexivo-indagadora en equipo Elaboración de diseños y planes de actuación en común Generación de conocimiento práctico entre los participantes, colegas y educandos.
Se trata de ir generando una cultura escolar que facilite el trabajo desde la colaboración, generando un clima de confianza, cooperación con respeto a la autonomía y con una gran implicación personal. Desde el punto de vista didáctico-organizativo se han de propiciar condiciones fisicoambientales y temporales que faciliten el aprendizaje.
En el centro se elaborara un proyecto explicito en el que se recogerán los diseños, tareas, proyectos y resultados de ese trabajo común.
La formación en el centro genera una línea de profesionalización, en un contexto intercultural y en un clima de compromiso. Por tanto el centro es un espacio socio-participativo donde la formación en equipo genera las posibilidades de formación y de implicación de la comunidad y de la administración.
Se integran los aspectos metodológicos como componente nuclear de la formación debido a: -Planteamiento de los problemas como espacios de discusión y de resolución en común -se facilita la búsqueda de soluciones en micro-macro grupos y de modo solidario.
o o o o • La formación ante los retos de la interculturalidad.
Actualmente nos encontramos en situaciones educativas que tienen como rasgo común la riqueza intercultural.
Esta pluralidad exige modelos formativos sensibles a estas situaciones, contextualizaciones y con un sólido sistema de valores y de compromiso.
Desde la interacción se ha de pensar en un modelo integrador de culturas y valores con una perspectiva colaborativa en los que la empatía y el trabajo con perspectivas comunitarias configuran el marco formativo.
Aspectos que nos ayudan a mejorar la calidad en este planteamiento: o Actividad y participación de estudiantes.
o Adaptación a características personales y socioculturales, necesidades.
o Disciplina o Finalidad, propósitos, objetivos a alcanzar, anticipando los valores, competencias y actitudes.
o Visiones e imágenes del docente acerca de la enseñanza.
o Necesidad de autonomía, respeto y seguridad o Orientación profesional y critico-transformadora ante los procesos enseñanza-aprendizaje.
La investigación emerge algunos de los factores más determinantes del proceso enseñanza-aprendizaje de educación secundaria, entre ellos: o Diálogo y reflexión compartida haciendo realidad la importancia de la auto y coevaluacion formativa.
o Organización de las actividades y tareas del aula o Ética del trabajo docente o Afiliación e importancia de las relaciones sociales o Desarrollo social que descubre el interés de la implicación profesional y avance social de la escuela y estudiantes.
o Complejidad y necesidad del papel de impulsor y orientador como criterios para considerar el proceso formativo.
Los profesores han de considerar el tiempo, espacios, condiciones de trabajo, búsqueda de nuevos métodos y facilitación de la comprensión y mejora del contenido a estudiar, además de estimar y conectar con los intereses del estudiante aplicando estrategias adecuadas. La superación de los dilemas, la reflexión y la colaboración repercutirán en la transformación social e intelectual.
El dialogo entre docentes y comunidad facilitara las prácticas educativas y las innovaciones del proceso de enseñanza-aprendizaje.
12.7. DISEÑO DE PROGRAMAS PARA LA FORMACIÓN DE FORMADORES Y PROFESORADO Destacamos el narrativo-colaborativo y de desarrollo de competencias, respondiendo a las expectativas y anhelos de los profesionales. El programa se basa: NARRATIVA E IDENTIFICACION DE ASPECTOS NUCLEARES DE LA EXERIENCIA PROFESIONAL COLABORACION EN LAS NARRATIVAS-BIOGRAFICAS Y PRACTICAS REFLEXIVAS DESARROLLO DE PENSAMIENTO Y SENTIMIENTO PROFESIONAL DESARROLLO E IDENTIDAD PROFESIONAL PRÁCTICAS (AUTO Y CO-OBSERVACION) DESARROLLO DE COMPETENCIAS DOCENTES PROFESIONALES.
¿Cómo implicar a los profesionales para que desarrollen su línea de mejora continua? Eligiendo los componentes básicos que ha de asumir en una línea innovadora de mejora en coherencia con su identidad con la docencia, su compromiso innovador y los valores que le comprometen en este proceso de mejora y avance permanente.
El programa de actualización ha de ser compartido entre formadores, expertos, comunidades y escenarios académicos, convirtiendo el principio de formación a lo largo de toda la vida en la base para consolidar los procesos de mejora profesional que cada formador ha de identificar y transformar continuamente. Deben seleccionar los aspectos de mejora en cada uno de los elementos propuestos e indagados con los métodos t medios más adecuados ampliando el autodesarrollo personal y profesional de cada docente participando en las tareas de desarrollo colaborativo con los equipos, grupos de aprendizaje e instituciones.
La aportación de la matriz se encuentra en la significación de los principales componentes de la mejora personal y profesional. La matiz sintetiza los objetivos/dimensiones de la formación (pensamientos, sentimientos, competencias, etc) que han de ser entendidas en todas sus potencialidades y virtualidades innovadoras y que han de ampliarse con las actuaciones y § tareas holísticas que en cada institución y comunidad llevan a cabo los profesionales de la educación.
Seleccionados los núcleos más relevantes de la actualización profesional de los titulados y su incidencia en el asesoramiento a otros profesionales, nos hemos de cuestionar: -el sistema metodológico -actuaciones didácticas e investigadoras -metodologías fundamentales -avance en los procedimientos y sentimientos si se aplica un sistema metodológico que sea heurístico e integral.
Avanzar en el dominio del conjunto de objetos de formación requiere el apoyo y mejora de las narrativas, que facilitan los esquemas mentales que tenemos (con quién tuvimos tales pensamientos, emociones, dónde, cuándo, por qué, para qué…) que en su conjunto son un referente esencial para configurar nuevos saberes y sentimientos al profundizar en y desde cada practica y en el conjunto de las buenas prácticas.
Las narrativas han de incidir en el desempeño competente de los procesos enseñanza-aprendizaje y valorar el sentido y las realidades de las competencias.
Los procesos reflexivos son la base para desarrollar las prácticas exigentes y lograr la formación de nuevos pensamientos singulares. Un análisis meditado y riguroso del dominio y del desarrollo de las competencias es la mejor línea para aceptarlas, valorarlas y alcanzar un pleno estatus de profesionalización.
La reflexión si se completa con la colaboración en equipo, nos permite ampliar los puntos de vista, asumir la complejidad y entender mejor los procesos de incertidumbre, que caracterizan las practicas de calidad.
La cultura de colaboración se basa en la implicación en común y en el diseño y desarrollo de los proyectos y practicas más rigurosas para tomar decisiones en equipo, asumiendo el respeto a la singularidad de cada miembro. La colaboración es una garantía para avanzar en el clima profesional y construir el interpensamiento colaborativo entre todos los implicados.
Los programas formativos son las aportaciones más valiosas que llevan a cabo las instituciones para propiciar la actualización y desarrollo profesional de la educación, implicándoles en el avance y mejora continua de los modos de pensar, sentir y compartir las tareas y decisiones educativas.
12.8. LA FORMACIÓN DE FORMADORES/AS PARA EL DESARROLLO COMUNITARIO.
Requiere una actualización y un enfoque acorde con los retos de la sociedad del conocimiento y la complejidad de los contextos interculturales.
• Itinerario de autodesarrollo profesional de los formadores.
Se concentra en el estudio de las experiencias formativas más valiosas, generadas desde la propia singularidad y en equipo. El itinerario surge de la decisión de cada formador/a por dar respuesta a las diferentes creencias y vivencias y a la comprensión profunda de los modos de concebir la multiculturalidad. El itinerario ha de responder a las expectativas, necesidades e intereses, prioritariamente del formador/a a la vez que a la comprensión extensa e intensa de los modos y modelos de desarrollo de los formadores y comunidades.
El itinerario siendo personal y autoprofesional, requiere una visión globalizada y complementaria de las mas especificas exigencias, procesos, retos de cada comunidad en y con la que nos relacionamos.
El autodesarrollo profesional se basa en el conjunto de acciones y los permanentes retos tanto globalizadores e interculturales, como la urgente profundización en la identidad de quien se vive a sí mismo como formador/a y que contribuyen a consolidar un estilo transformador de la práctica educativa.
El modelo de autodesarrollo profesional al que hemos de tender será aquel en el que el formador se implique para lograr la actualización intelectual, afectiva y cultural, valorando su pensamiento y creencias, e integrando el saber con las emociones y los modos de avance indagador.
• Modelo de codesarrollo profesional: El aprendizaje profesional colaborativo.
El codesarrollo profesional es la acción entre colegas para avanzar en la actualización del pensamiento y la acción formativa, generada en la búsqueda común de los procesos y claves de mejora del proceso educativo y del desarrollo de las instituciones, aprovecha los datos autobiográficos y las experiencias reflexivas de los formadores beneficiándose de las aportaciones y ofrece su propia perspectiva, valorando la incidencia de los demás y experimentando en su desarrollo la repercusión que las reflexiones y vivencias de los colegas pueden tener en el propio proceso de mejora.
La colaboración requiere una actitud de confianza, apoyo y búsqueda permanente. La formación en colaboración es un proceso de indagación compartida y de mejora generada personalmente y en equipo.
Las vivencias de colaboración se enriquecen continuamente desde la búsqueda y empatía entre los formadores.
El aprendizaje del desarrollo profesional en colaboración es una de las modalidades más necesarias y enriquecedoras de los formadores que se apoya en un modo nuevo de compartir y decidir en equipo los procesos y resultados de la formación de jóvenes y adultos.
La cultura colaborativa propugna la armonía entre el pleno desenvolvimiento autoprofesional y la consolidación del equipo de formadores/as como ecosistema de avance integral y compartido del desarrollo. La vivencia de la cultura participativa, configura las bases de la actualización permanente del profesorado, desde el pensamiento-sentido al interpensamiento colaborativo.
• Desarrollo e Identidad Profesional del formador/ra.
El desarrollo de la identidad esta unido al autoconcepto y al autodesarrollo profesional, produciéndose un intercambio creativo y permanente entre el saber y el ser que evidencia la capacidad de los sujetos para aprender a evolucionar y construir su propia línea de afirmación personal.
La identidad profesional se va alcanzando mediante: - la realización personal en todas sus dimensiones, -el compromiso institucional - la necesaria armonía entre el pensamiento y la acción, - el desarrollo del proyecto/programas comunitarios e institucionales La identidad profesional se expresa en las siguientes esferas del formador: o Personalidad y estilo socioemocional o Proyección e implicación o Participación de los jóvenes y adultos o Incidencia en la comunidad, que es la más necesaria y coherente de las actuaciones o Amplitud globalizadora El formador actúa en estas esferas con una visión prospectiva, abierto al diálogo de mejora, búsqueda sincera y de vivenciacion superadora de nuevos estilos, modos de interacción y avances coherentes con modelos de desarrollo sostenible.
La generación de la identidad y del compromiso compartido determina la aceptación de espacios de incertidumbre y genera un modo nuevo de vivenciar la cultura formativa y la transformación institucional.
Para intensificar la identidad profesional se ha puesto de manifiesto que la mejora de la identidad está ligada a la afirmación y el pleno autoconocimiento de los formadores, planteándonos la cultura compartida y complementaria como campo y finalidad de la formación.
• La acción del formador en procesos comunitarios.
La tarea del formador es esencialmente una acción comunitaria, implicada en la mejora de un ecosistema y generadora de una cultura-formativa que atañe a la comunidad en su conjunto, aunque se focalice en cada profesional.
La responsabilidad de los formadores/as se ha de concretar en compartir con toda la comunidad la cultura de colaboración, la aceptación del desarrollo sostenible, la calidad de vida y la mejora integral de la comunidad.
Competencias a alcanzar en entornos en evolución: o La principal capacidad y habilidad del formador en estos entornos es su actitud abierta, comprometida y de ilusionado impulso para mejorar y compartir con toda la comunidad sus ideas, concepciones y proyectos.
o La habilidad de colaborar, entusiasmar y generar capacidad de iniciativa y creación de ideas, actitudes y comportamientos favorables a la mejora integral.
o Vivencia y equilibrio socioemotivo para atender las múltiples demandas de la comunidad.
o Anticipación y previsión de necesidades y retos o Apertura a la complejidad y los cambiantes estilos de vida.
-la comunicación como expresión de un discurso innovador ¿Qué ha de aprender el formador/a para contribuir a la mejora integral de la comunidad? Ø La indagación participativa como metodología heurística incorporando a las personas adultas con las que trabaja a un proceso de reflexión y desarrollo integral permanente, interrogándose acerca dl sentido y las claves de la realidad en la que interactúa y ante la que ha de responder personalmente y en colaboración.
• Realidades coherentes con el “emprendizaje”.
El reto básico del formador es implicarse en los micro y mesoespacios comunitarios, entendiendo los desafíos del cambio pluricultural y sociolaboral y descifrando los elementos más representativos, desde la cultura del ocio a los escenarios más emergentes de empleo. Las grandes SEÑAS DE IDENTIDAD de cada micro y mesogrupo, intercultural y sociogeográficamente localizado desde que el formador/a ha de redescubrir y asentar: o Sus bases intelectuales y socioemocionales o Los cambiantes escenarios sociolaborales o Los desafíos tecnológicos, critico-transformadores o Las ilusiones, siempre necesarias y fundamentadas o La apertura a asumir el papel protagonista y orientador de nuevos valores o Los debates fecundos y el saber creativo, desde la confianza, el diálogo, la nueva interrelación y la permanente apertura a la complejidad.
Este nuevo espacio reclama un modo diferente de enfocar: -la formación básica -la capacitación profesional-ocupacional.
Bases para una actuación profesionalizadora: estrategias para el desarrollo cultural y profesional del formador/a.
La principal visión de la formación es el pensar-innovador desde la base de una personalidad abierta, equilibrada y flexible, comprometida con los seres humanos e impulsadora de los modelos de desarrollo sostenible en la metáfora de la GLOCALIZACION.
La formación se ha de orientar a lograr una mente abierta y unas creencias emergentes compartidas, basadas en la autobiografía y el dialogo entre colegas y formandos, que posibiliten una estructura creadora y una búsqueda permanente del verdadero sentido del formador en un marco de complejidad sociolaboral.
La capacitación intelectual se basa en un proceso de indagación rigurosa y de valoración permanente. La indagación ligada a la formación representa una de las actividades más pertinentes y adecuadas que inciden en el formador/a como proceso de comprensión de sí mismo, de sus concepciones y práctica de formación y de los procesos que ha de seguir.
• Estrategias: Ø Diseño del proyecto-itinerario de auto y coformacion.
Ø Circulo de colaboración o grupo de apoyo formativo que plantee un proceso de formación en común.
Ø Análisis creativo de la práctica formativa.
Ø Autoaprendizaje Ø Redacción de los procesos, experiencia y resultados Ø Intercambio entre iguales, formal y colaborativo de los procesos.
Ø Sistematización e integración complementaria de varias de las estrategias.
12.9. LA FORMACIÓN DE LOS PROFESIONALES DE LA EDUCACIÓN EN CONTEXTOS INTERCULTURALES Y TECNOLÓGICOS.
Los contextos interculturales y socio-tecnológicos provocan un fuerte impacto en las instituciones formativas e inciden en la calidad y representatividad de los programas que diseñan y aplican para la aclaración de los estudiantes de educación y para los docentes en general.
Los formadores han de cuidar los procesos y el contenido de la formación para que alcancen los adecuados cambios, en el conocimiento y en las practicas de clases, transformando las actitudes y creencias, así como mejorando los resultados de aprendizaje esperados.
Garet y Cols, descubrieron una serie de principios asociados a los cambios más intensos que inciden en el desarrollo profesional efectivo y que se relacionan con los cambios en el aprendizaje del profesor, como docente: -Centrar el programa en el contenido y conocimiento pedagógico.
-Reformar las actividades.
-Relevancia de las actividades para las necesidades del profesorado -Oportunidades para el aprendizaje activo -Ampliar la duración de la formación. Participación colectiva Los programas orientados a formar a los profesionales en el dominio de las correspondencia tecnológica, han de apoyarse en una reflexión trabajada a juicio de Mouza y en los componentes clásicos de la formación de Shulman: o Conocimiento del saber: nuevo enfoque integrado del proceso de enseñanza-aprendizaje.
o Conocimiento pedagógico: teoría, modelos y planteamientos pedagógicos.
o Conocimiento del contenido didáctico-pedagógico: conocer para conservar y desarrollar el proceso de E/A.
A su vez estos conocimientos se contextualizan en el uso de TIC y se explican: el conocimiento del saber indica destrezas requeridas al manejo del hard y soft, a la vez que identifica y usa los medios tecnológicos en el contexto del proceso E/A. El conocimiento pedagógico se identifica con las estrategias pedagógico-didácticas y la habilidad para aplicarlas al uso de las tecnologías. Y el conocimiento y uso creativo del saber didáctico, entendido como el conocimiento adquirido a través del uso de la tecnología.
El aprendizaje colaborativo es la base para avanzar en el conocimiento profesional, aplicar y mejorar las acciones y las practicas formativas. Entre los factores que han destacado para el desarrollo del aprendizaje colaborativo apoyado con el ordenador han sido (Chai y Tan, 2009): Ø Implicar a un grupo de docentes como los principales responsables.
Ø Ligar al profesorado a los auténticos problemas de las instituciones formativas.
Ø Valorar el gran esfuerzo del profesorado en la repercusión del programa, estimando la incidencia en la solución de los problemas.
Ø Situar al profesorado en el dominio de las teorías y en la reflexión sobre su proyección en la práctica, integrando y completando la formación teoría-practica.
Ø Incorporar un tutor a la formación de los profesionales, experto en el aprendizaje y en el dominio del conocimiento pedagógico-didáctico.
La formación en estos medios y en este conocimiento tecnológico ha de considerarse con el saber y la practica intercultural, aplicando en estrecha interacción con las nuevas comunidades de aprendizaje, redes sociales y escenarios de búsqueda de sentido, el papel creativo del aprendizaje intercultural.
GLOSARIO Modelos formativos: representaciones mentales que identifican y organizan las dimensiones más relevantes a desarrollar en los profesionales.
Modelo de desarrollo de las competencias profesionales: marco formativo que selecciona y estructura el conjunto de competencias que requieren los profesionales de la educación: Identidad, innovación, comunicativa, transformación, indagación, planificación… Objetivos básicos o dimensiones de la formación de los educadores: aspectos formativos más relevantes para los profesionales de la educación como: pensamientos, emociones, reflexión, comportamientos, etc.
Modelos de desarrollo profesional: síntesis de las acciones de profesionalización y de desempeño personal y formativo, que asume cada formador, convirtiéndose en el principal protagonista de su desempeño y de su autonomía.
Modelo reflexivo-indagador: proceso de construcción de conocimiento práctico, partiendo de la auto, co-observación meticulosa de las tareas formativas en los más diversos contextos.
Modelo intercultural de formación docente: representación del conjunto de dimensiones que han de trabajarse para el óptimo desempeño de la formación en contextos de personalidad cultural sintetizando las competencias y dimensiones más pertinentes: Dominio del discurso, diseño de medios, interacción, empatía, colaboración, confianza, etc.
Matriz para el diseño de programas formativos: representacion de doble entrada de los objetivos-aspectos o competencias básicas de formación: pensamiento, emociones, competencias practicas, comportamientos.
Programas emergentes de formación: conjunto de decisiones argumentadas y estructuradas que adecuadamente organizadas configuran decisiones más valiosas, que han de asumirse para mejorar las acciones formativas de los profesionales de la educación.
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