TEMA 6. LA ACCIÓN SOCIAL (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad de Girona (UdG)
Grado Criminología - 1º curso
Asignatura sociologia
Año del apunte 2014
Páginas 4
Fecha de subida 07/09/2014
Descargas 39
Subido por

Vista previa del texto

TEMA 6. LA ACCIÓN SOCIAL Teorías del comportamiento I: las pseudoexplicaciones culturalistas ¿Por qué necesitamos una teoría del comportamiento? Porque es necesaria, según Boudon, para explicar los fenómenos macroscópicos es necesario buscar los elementos microscópicos (Barco de Coleman).
1. Introducción: teorías del comportamiento social CLASIFICACIÓN TEORÍAS DEL COMPORTAMIENTO SEGÚN BOUDON Teoría de la Elección Racional Teoría de la Racionalidad Cognitiva Teorías basadas en fuerzas culturales, biológicas y psicológicas CLASIFICACIÓN DE TEORÍAS DEL COMPORTAMIENTO EN LA ASIGNATURA Teoría de la Elección Racional Teoría Culturalista Teoría Evolucionaria 2. LA TEORÍA DE LAS FUERZAS CULTURALES 2.1 La importancia de Modos las interacciones simbólicas El ser humano está dotado de pensamientos y tienen capacidad de reacción. Nosotros no sabemos las creencias y los pensamientos de un ser humano, pero, a partir de un estímulo el sujeto reaccionará de una determinada forma y eso va a dar lugar a una respuesta. La capacidad de pensamiento del ser humano, está determinada por la sociedad. Porque la sociedad condiciona nuestra forma de pensar. Lo adquirimos porque las cosas en sí mismas no tienen ningún significado, esto quiere decir que tenemos ante nosotros un objeto y no emanamos ningún significado, sino que nosotros se lo atribuimos a la cosa.
El interaccionismo simbólico está condicionado por la sociedad, ya que las cosas no significan nada por sí mismas a causa de que una misma cosa puede tener significados diferentes según el contexto. Este interaccionismo no acepta la llamada “caja negra”, sino que necesita entender los mecanismos interiores, para determinar el verdadero sentido de la acción.
Por lo tanto, podemos hablar de una construcción social del significado, ya que los significados de las cosas son atribuidos por nosotros, es decir, provienen de la interacción social. Todo lo que supone aquel objeto para nosotros, está construido socialmente. Los significados se encuentran fuera de nosotros y los aprendemos a través de un proceso de socialización.
2.2 El papel de la socialización Es el proceso mediante el cual el individuo aprende y aprehende los elementos socioculturales de su medio, los integra en la estructura de su personalidad y se adapta al entorno social en el que ha de vivir (Fernández, E). Dicho proceso empieza cuando nacemos, o incluso antes, y no termina hasta que morimos, ya que nunca dejamos de entrar en nuevas situaciones y de adquirir nuevos roles, en definitiva de aprender.
Siempre estamos en un proceso de socialización. Las normas cambian, nosotros cambiamos, los contextos en que nos movemos evolucionan o cambiamos de contexto. La socialización es mucho más intensa los primeros años de vida, porque es el tiempo en el cual adquirimos los primeros valores, las primeras ideas y las primeras creencias. Cuando nacemos, nuestra mente es una página en blanco, no contiene nada, es una máquina de propósito general. El celebro va almacenando información de manera constante.
Se trata de un proceso de interacción social mediante el cual construimos nuestra identidad, somos quienes somos por el resultado de socialización. Integrando estos elementos socioculturales en la estructura de nuestra personalidad construimos nuestra propia personalidad, ya que no existe ninguna estructura previa. Por lo tanto, la identidad es el producto de nuestra biografía. Se trata de una paradoja, ya que como vemos a partir de adquirimos unos conceptos que son comunes a todos los individuos nos convertimos en unos individuos únicos con su propia personalidad.
2.3 ¿Qué se transmite en la socialización? Teniendo en cuenta todo lo dicho, es fácil pensar que en este proceso se transmite prácticamente todo, pero lo más importante es lo siguiente: Modos de actuar, de sentir y de dar sentido: se trata del comportamiento, es decir, como te tienes que comportar en determinados contextos. A través de los comportamientos de los otros las cosas nos proporcionan unos determinados sentidos y así, a causa de nuestros comportamientos les damos un determinado sentido a las cosas. Por ejemplo, el comportamiento de los bebés, que siempre miran como actúa su madre y es ella la que le enseña el significado de las cosas. Se encuentran un bebé y su madre delante una serpiente, dependiendo de la cara que ponga la madre el bebé reaccionará de una forma o de otra.
Habilidades y hábitos personales, en el sentido, que somos capaces de controlar el contexto y romper los límites.
Habilidades productivas Roles sociales: en todas las sociedades hay posiciones sociales que le corresponden un papel. Estos roles sociales determinan nuestra identidad. Aprender que el otro tienes unos derechos que hay que respetar cuesta mucho y aprender que mis actos pueden tener unas determinadas consecuencias para los otros, también es complicado.
Gracias al proceso de socialización adquirimos las capacidades de adaptarnos, criticar, moldear, transformar y distanciarnos del entorno social.
2.4 Agentes y etapas de la socialización Socialización privada y los “otros significativos” Los primeros valores los transmiten los padres a sus hijos. Es la primera etapa, la que se produce en los primeros años de vida, donde el proceso es más intenso y más importante, porque la vida del infante emocionalmente depende de otras personas, es decir, de nuestros padres. De esta manera, se establecen unos vínculos extremadamente afectivos.
Todo lo que aprendemos proviene de una única fuente, y en ese momento no tenemos ninguna referencia del exterior, lo que hace que las normas que nos transmiten sean incuestionables. Los agentes encargados de realizar esta socialización son los llamados “otros significativos” y normalmente son la familia. El agente encargado de realizar esta socialización es normalmente la familia. Aprendemos son los roles sociales en la familia, aunque dichos roles no están disociados, es decir, sabemos que nuestro padre actúa de forma distinta, pero no sabemos que está haciendo el rol de padre. Hasta que no salgamos al mundo exterior y veamos a los otros padres no lo identificaremos como que está haciendo el rol de padre.
Cuando nacemos nuestra estructura cerebral aún tiene que acabar de formarse, se tienen que acabar de fijar determinadas redes neuronales y dependiendo de cómo sea nuestra interacción social acabaremos teniendo unas habilidades u otras.
La socialización secundaria y el “otro generalizado” Aquí nos encontramos en la etapa secundaria, aquél momento en el que el niño sale de entorno familiar. Aprendemos que no solo hay unas normas que regulan mi conducta, las cuales provienen de nuestros padres, sino que también hay unas normas sociales que también regulan la conducta de mis padres y la mía. De este modo, pasamos de la idea de que esto lo tengo que hacer porque lo dice mi madre, a la idea de que esto se hace así porque sino me castigarán a través de mecanismos de control social.
Los agentes encargados de realizar este tipo de socialización son el “otro generalizado”, que es una representación mental de lo que la sociedad espera de nosotros, ya que no conocemos los autores de estas normas sociales, ya que estas son el fruto de un colectivo. En esta etapa, se aprende los infinitos roles existentes y se quiere imitar los roles sociales, los cuales se relacionan de forma recíproca.
Debemos especificar que la primera etapa es mucho más importante que la secundaria, porque es donde aprendemos los elementos básicos de nuestra personalidad, el vinculo emocional es mucho más intenso, y es donde realmente somos nosotros mismos.
La ausencia de agentes: “privación social” Esto ocurre cuando nos saltamos la etapa primaria, y como consecuencia los individuos no tendrán nunca un comportamiento normal. Desgraciadamente esto es lo que ocurrió, con muchos bebés que se quedaron huérfanos después de la primera guerra mundial. Estos bebés tenían las necesidades básicas cubiertas (sanidad, higiene, alimentación) pero no tenían ningún vínculo afectivo.
El papel de la socialización es extremadamente importante, ya que somos extremadamente sociales, es decir, nuestras vidas dependen de los otros. Somos el resultado de la socialización, si esto no pasara por cualquier circunstancia no seríamos nada, nos volveríamos locos o moriríamos. Por lo tanto, tenemos la necesidad de interactuar con los otros.
3. El valor limitado de las explicaciones culturistas La explicación culturista de la acción social: es la explicación de la cultura en la cual vive aquel individuo, ya que su identidad se ha formado a partir de los valores del entorno el cual vive.
Denomina el ser humano como idiota irracional: lo que hay en estas teorías es un cierto desprecio hacia el ser humano.
Estas explicaciones presentan algunas limitaciones: Implican un desprecio por la reflexividad y la intencionalidad humana: ya que según estas explicaciones hay una fuerza exterior cultural, que es la socialización, la cual toma unos elementos culturales y los interioriza en la mente del individuo. Por lo tanto desprecia, el primer micro del Barco de Coleman (los estados mentales de los individuos), la intencionalidad humana. Plantea al ser humano como una marioneta de la sociedad.
Carencia de un mecanismo situacional: la relación causal entre macro y micro no es suficiente. El individuo construirá su personalidad por influencia de la socialización pero además se le añaden factores externos a la teoría.
Explicación circular: ¿porque la gente en la cultura “x” hace “y”? la respuesta seria, que la gente en la cultura “x” hace “y” porque ha sido socializada así, es decir, porque la cultura “x” le ha enseñado que tiene que hacer “y”. Por lo tanto vemos que se trata de una explicación circular y meramente descriptiva.
Desconocimiento de los factores de éxito o fracaso: porque se trata de un proceso descriptivo, y no explicativo.
Desconsideración/ignorancia de la naturaleza humana Concluyendo, una explicación culturalista, nos define al ser humano como un idiota irracional, ya que hace lo que hace porque le han enseñado de esa forma. Lo cual es ilógico, ya que si esto fuera siempre así no tendrían lugar los cambios sociales ya que no tendríamos la capacidad de distanciamiento del entorno. Según estas explicaciones no puede existir ninguna teoría sobre el comportamiento humano.
...