3. El Museo. La práctica en el museo (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Historia del Arte - 3º curso
Asignatura Museología y Museografía
Año del apunte 2017
Páginas 9
Fecha de subida 26/06/2017
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Rosa Creixell.

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El Museo. La práctica en el museo Museología y museografía EL MUSEO. LA PRÁCTICA EN EL MUSEO LA PRÁCTICA DEL MUSEO Las funciones del museo.
Un museo tiene diversas etapas que se resumen en: 1. Etapa fundacional: en que se tiene una colección que pasa a conformarse como un museo. Hay unos primeros planteamientos de las soluciones de conservación y museología.
2. Obertura: activa los intereses a las actividades que hará de conservación y museografía.
3. Identidad: intenta diferenciarse del resto de museos, de aquellos que puedan ser competencia en el momento de atraer público. Juegan parámetros fundamentales como el contenedor, el tipo de colección y, sobre todo, los discursos que fomentan en la práctica museística.
4. Adaptación al cambio: el museo muestra su capacidad de posicionarse a los retos del futuro marcado por la financiación, mercalización, la ética, la reorganización, generación de contenido, etc. Es fundamental la gestión, tema que más evoluciona y más rápidamente funciona. Para ello hay que tener perfectamente establecida la misión, aunque no es lo único.
La misión permitía una buena gestión, pero se está transformando el museo de forma muy rápida y se introducen nuevos aspectos en el desarrollo y valoración del museo, como el vinculado a los temas de la calidad, por lo que no solo tiene funciones tradicionales como la investigación, conservación y comunicación, sino que se le pide muchas cosas como tener una calidad. No todos los museos tienen, pero se hace a través de la carta de servicios y algunos museos que las tienen son el Reina Sofía, El Museo Nacional de Escultura, los museos de la Comunidad de Madrid, los museos del Ministerio de Cultura, Casa Greco, Casa Sorolla, Museo Nacional de Artes Decorativas de Madrid, pero otros no, como el MNAC. Las cartas de servicio son documentos que establecen y difunden los compromisos de calidad que un museo asume con la ciudadanía y en que se indican también los derechos de los usuarios del museo y marcan las funciones culturales que desarrollará el museo, por lo que, de alguna forma, la carta de servicios va más allá de la misión, sería el desarrollo de ésta. Por tanto, siempre se tienen que hacer en equipo porque cada área del museo tiene su parte y a partir de ella se valora si el museo lo cumple o no.
En estos cambios hay factores que dan nuevas formas de gestión. Uno de los grandes temas que afectan a los museos es el tema de la tecnología, cuya introducción afecta a todos los campos, formas de trabajar, todas las áreas, gestión de la institución y, sobre todo, a las demandas del visitante, lo que es fundamental porque las futuras generaciones de visitantes han crecido con un bagaje digital, por lo que estos jóvenes tienen muchos recursos tecnológicos y creativos a su alcance, por lo que no se conforman con lo que el museo ofrece ni con la forma en que se le ofrecen las cosas. Esto explica que los museos hagan tantos esfuerzos en captar al público joven, el cual es su futuro, por lo que si no juegan en su lenguaje no les fidelizarán. Esto se traduce en que el visitante tendrá un nuevo rol en el museo, a partir de ahora este nuevo público formará parte de la experiencia participando activamente en los discursos y debates generados en las instituciones. Pero la historia no va a cambiar, el contenido sigue igual, cambia la forma en que se consume la historia, cuya nueva forma pasa por que el visitante asuma una participación activa. Un ejemplo es el visual thinking, en que no se asiste a una visita comentada, sino que los visitantes crean el discurso.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 1 ! de !9 El Museo. La práctica en el museo Museología y museografía Otro ejemplo es la gamificación1 como Origen, un juego del Museo del Agua en que para pasar una pantalla tienes que ir al museo. Este último ejemplo tiene otro elemento interesante que marca los cambios que sufren los museos a todos los niveles: no hicieron un encargo tradicional a una empresa especializada, sino que hicieron un hackatón2 en que se pide que hagan algún producto que el museo pueda consumir, en este caso ganó esta aplicación. Lo importante no es solo el producto final, sino también este maratón de hackers porque buscaban que un perfil de gente entrase en su museo.
National Portrait Gallery tiene un consejo de jóvenes a los que se les pregunta y tienen autonomía para proponer cosas, como una exposición, conferencias, conciertos, intercambios, por tanto, acciones para fidelizar. Esto se da en muchos museos, como el encerrarse en el museo en que se hace una noche de acampada, como el Museo Artium de Vizcaya.
La experiencia a la que más nos dirigimos, aunque aquí todavía no ha llegado, es la de un museo de historia de la vida del siglo XIX: Conner Prairie, en que los participantes adoptan el papel protagonista de un esclavo que huye.
Otro aspecto en el cambio de papeles es la economía, que sean motores económicos, que sean autosuficientes, lo que lleva a un debate sobre cómo gestionar un museo: ¿como una empresa? Hay varias teorías y respuestas, entre las que está la de Cyril Simard, que dice que el patrimonio se gana la vida y que sacó el concepto de “Econo—Museología”: instituciones concebidas como una empresa artesanal en que se combina la idea de taller y la idea de museo abierto al público cuyo objetivo es la autofinanciación completa de las instituciones. Un ejemplo es el museo artesanal de Capellades: Museu Molí Paperer. Dice que el público puede encontrar al artista mientras éste hace su oficio.
¿El perfil del director tiene que ser un economista — gestor cultural — o un académico? Esto ha dado tendencias en la gestión, en los años 90 eran gestores culturales 100%. Cada uno es responsable de su sala y de cerrarla, pero al final se encuentran todos los bedeles en el hole y cada uno tiene que tener cuidado de que sus dos compañeros de sala laterales estén. Por tanto, tiene que haber un trabajo en equipo cohesionado con una sector acotado pero con un único objetivo. También cambia la forma en que se financian los museos, lo que comporta una renovación legal de las peticiones sociales. Lo más importante es el tema de la especialización de las diferentes áreas, en que unas se desarrollan por encima de otras que tienen cada vez más fuerza, como el marketing, y se abandona la dinámica en que todos saben de todo. La importancia del marketing se da porque si tienes un buen departamento de comunicación y marketing tienes una mejor relación con el exterior, el visitante y sabes sus necesidades, establecer políticas expositivas, crecimiento, etc. Otra cosa que cambia es cómo el museo se está abriendo, como en la Fundació Tapias que se expone el trabajo que hay detrás de las actividades del museo, como Obrim. Otra campaña para la Exposición Joven Murillo con un piercing en la ceja.
Las funciones básicas del museo son investigar, conservar y comunicar a partir de establecer discursos coherentes. En el caso de conservar se tienen objetos que identificamos, seleccionamos y preservamos. En la comunicación se tienen actividades. La investigación está en ambos ámbitos anteriores.
Lo ideal es un equilibrio entre las tres, aunque la más descuidada es la investigación, aunque esto está cambiando porque se están dando cuenta de su importancia, aunque a veces es por impedimentos de recursos, materiales o personales que impiden la investigación continuada. Aun así, la investigación es una de las funciones más importantes porque permite conocer los objetos, las colecciones y, por tanto, este 1 Entrada del juego en diferentes áreas no propias del mundo lúdico. También ha entrado mucho en las empresas.
Quiere potenciar la concentración, el trabajo en grupo, el esfuerzo… 2 Maratón de hackers.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 2 ! de !9 El Museo. La práctica en el museo Museología y museografía conocimiento afecta a todos los otros aspectos, tanto a la comunicación — discursos que generarás — como a una mejor conservación. La investigación se tiene que llevar desde una doble vía: desde la propia institución por parte de los conservadores; e investigación externa a través de estudiosos no vinculados a la institución. Dentro del museo, la investigación se desarrolla fundamentalmente por tres vías: 1. Datos históricos: informaciones que permiten contextualizar la obra, identificar los materiales, la cronología.
2. Datos físicos: análisis que permiten conocer la materialidad del objeto y, por tanto, los conocimientos que derivan de estos datos que permiten una mejor conservación de la pieza.
3. Datos compartidos con otras instituciones y a partir de nuevas metodologías de estudio: identificación de autorías, escuelas, etc., a partir de comparativas de diversas obras.
Hay una concienciación por parte de los museos en cuanto a la importancia de la investigación y cada vez más se sabe que si no se tienen bien estudiadas las piezas no pueden sacarle provecho, por lo que hay diferentes estadios de investigación: 1. Tener las piezas registradas e inventariadas. Técnica, procedencia, medidas, valor, situación en el museo, bibliografías en que aparece…, lo que permite profundizar en la investigación posterior.
2. Publicación de revistas.
3. Creación de bases de datos, colecciones en linea y reservas visitables — nuevo en la organización —. Permite controlar la colección (inventariado y catalogado), por lo que afecta a la conservación. Además, se optimizan recursos porque la colocación de salas de reservas y las colecciones en línea hacen de primer filtro para los investigadores externos, lo que no quita que se pueda ver la pieza necesaria en directo. Hay que colgar las obras con un determinado nivel técnico.
La búsqueda siempre hay que hacerla interna y con investigadores externos y que se dé a conocer.
ADMINISTRACIÓN, GESTIÓN Y PROGRAMACIÓN DE LOS MUSEOS Una cuestión fundamental es qué coleccionar, qué no y cómo hacerlo. Venimos de una tradición de grandes museos en los que se acogía todo, por lo que la idea es tener una política clara sobre esto. Lo que se deja entrar tiene que estar siempre acorde con la misión. Es una de las faenas más delicadas porque tienen que valorarla, juzgarla y decidir qué hacer, lo que es una gran responsabilidad, además de que está vinculada a si son de donación… Por tanto es muy importante la política de adquisición.
Hay cinco formas para que una pieza entre en el museo: 1. Recolección: piezas que proceden de yacimientos arqueológicos y están vinculadas a la propia administración.
2. Compra: a un particular, anticuario, casas de subastas… Aquí juega el tanteo y retracto de las administraciones, es decir, que si usa esto se queda la administración la pieza subastada al precio que ésta haya adquirido en la subasta. Cuando se da el caso de haber dos administraciones que quieren la pieza se negocia.
3. Dació: pago de impuestos en obras de arte, como en grandes fortunas, en que dan una obra por el valor del impuesto.
4. Deposito: en desuso actualmente. Durante la guerra se hicieron muchos depósitos, lo que es un problema. El deposito es cuando un particular deposita una pieza en una institución en un momento determinado (conflicto sobre todo) para que se haga cargo de la pieza para que perdure. Prescriben, por Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 3 ! de !9 El Museo. La práctica en el museo Museología y museografía lo que el propietario tiene que tener la previsión de que cada X tiempo tiene que recordarles que la pieza es suya.
5. Donación: hay que ser muy coherente sobre cuál es la misión, los discursos… para no adquirir piezas que no podrán usar.
ADMINISTRACIÓN, GESTIÓN Y PROGRAMACIÓN DE LOS MUSEOS. LA EXPOSICIÓN Dentro de la comunicación entra la educación, en que nos tenemos que preguntar por qué y qué exponemos. En este sentido, tienen que tener una política expositiva clara y que tendría que ser a largo termino, unos 7 u 8 años, independientemente de quién gestiona la institución. En este sentido, la crisis está poniendo un cierto orden, aunque hay un exceso de exposiciones y muchas de ellas son malas por falta de comunicación en el discurso. Se hacen tantas que se habla de objetos estresados, lo que da como resultado que muchas instituciones se replanteen el tema de los préstamos, como la Biblioteca de Cataluña, que al dejar una pieza no la vuelve a dejar en 4 años.
Hay cuatro tipos de funciones, las que se pueden encontrar más o menos, pero tienen que estar: 1. Simbólica: vinculada a la finalidad de comunicación.
2. Comercial: vinculada al valor de mercadería. Son muy itinerantes, viajan por todo el continente, cuesta mucho la entrada, no suelen ser piezas originales. Como la de Iker Jiménez.
3. Documental: valor informativo y cientifico.
4. Estética: valor estético de las obras. Es la función que se ha introducido más tardíamente.
Un elemento en el mundo expositivo que se pierde de vista es la puesta en escena de objetos que a partir de su ordenación generan un discurso y si los cambias de posición creas otros nuevos. Philippe Dubé dice que es presencia, presentación y representación, por lo que el texto es para el catálogo, aunque esto no quiere decir que no tenga que tener ideas científicas. Los niveles de lectura son para que cada uno decida hasta dónde quiere llegar.
Rivière dice que la exposición es la acción de valorar, por tanto, seleccionar una serie de objetos destinados a todos los públicos, en un espacio determinado cubierto o al aire libre, con medios diversos, esencialmente visuales. Por tanto, dice que es una acción de comunicación con un emisor y un receptor y que transmite un mensaje entre ambos.
Una exposición explica una historia que provoque emoción, sorpresa… Muchas veces se cree que tiene que trabajar como una escuela o universidad por lo que caen en el error de trabajar como textos o libros, pero no, tiene que provocar una sensación. La historia tiene que ser equilibrada, con ritmo, con una atmósfera, explicar pocas ideas de forma clara que permitan reflexionar al espectador, pero si se quiere profundizar están las visitas guiadas, los catálogos… En principio el objeto no dice nada, sino que es a partir de trabajar el espacio. Cualquier tema tiene que partir de lo general pero acabar en lo concreto.
Todo esto se crea a través de los dispositivos museográficos en que los objetos tienen una parte muy relevante, sobre todo los originales, pero no son lo único, por lo que el espacio, la luz, el color, el sonido, las vitrinas, los medios gráficos y los medios audiovisuales. Dentro de estos, el espacio, la luz y el color están normalmente bien resueltos; el color juega con la psicología; el sonido no está solucionado, se han probado varios sistemas.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 4 ! de !9 El Museo. La práctica en el museo Museología y museografía Tipos de exposición.
Hay cinco tipos: - Permanentes o de larga duración: salas que no se modifican prácticamente nunca. Como mínimo se tendría que rehacer cada veinte años, con un seguimiento científico y técnico y cada diez años un cambio.
- Temporales o corta duración: duran habitualmente tes meses — por los seguros —.
- Semipermanentes: amplían su temporalidad entre seis y nueve meses. Entra en juego el problema de los seguros. Cuando la institución lo hace no hay problema porque son sus piezas, pero cuando vienen de otros lados se hace un cambio de pieza cada tres meses.
- Itinerantes: alquiladas, formato único, adecuándose a los espacios. Nacen de exposiciones de museos con éxito. No son originales.
- Virtuales: hay que plantearse si realmente son exposiciones. A partir de los 90 surge el Grupo Oliva en la creación de éstas.
También hay: - Exposiciones centradas en el objeto: el objeto tiene un grado cero, es decir, la máxima importancia la recibe el objeto artístico y la exposición va en función de la presentación estética del objeto.
- Exposiciones centradas en el saber: exposiciones de tesis, como el CCCB. El objeto es importante para ilustrar un discurso científico.
- Exposiciones centradas en el público: centradas en el público, la experiencia, el ocio, que el visitante sea activo… Se calculan los metros por la ratio = 7 — 10 mil euros por metro cuadrado. Se tardan 3 años como mínimo en organizar.
El equipo se conforma por el coordinador (coordina todos los equipos y todo. Si la exposición no tiene éxito es su culpa) o comisario (aquel especialista en un tema que valida el discurso teórico que hay detrás la exposición. Con el arte contemporáneo se ha fusionado con el coordinador, ya no es especialista) y diseñador (encargado de desplazar en tres dimensiones el discurso que plantea el comisario), los cuales son fundamentales; documentalista (persona que busca los objetos para ilustrar el discurso), conservación y manipulación, equipo constructivo (quien prepara el espacio), transporte y correo (cuando la gente de transporte vaya a recoger la pieza, ésta se precinta, se traslada al museo donde tiene que ser expuesta, pero no se abrirá y ubicará la pieza hasta que llegue el correo). Ejemplo es la exposición de Robert Wilson: Cossos y les presons de franco.
Etapas de realización de una exposición.
Se hace por diferentes vías: la propia política institutiva de la institución o porque una persona hace una propuesta porque considera que la institución es afín o por imperativo político.
Las etapas son: - Planificación: es el primer momento en que se contextualiza y se comienza a hablar de la posibilidad de hacer una exposición, que esté dentro de la programación, el tipo, el equipo. Se elabora en anteproyecto para comenzar a establecer el guión con el que trabajarás y que permite elaborar un documento que te ayude a encontrar sponsors, asesores científicos. Un elemento importante es que desde que se comienza hasta que se inaugura, en este tránsito de unos tres años, muchas veces hay muchas transformaciones: se parte de una idea o título y luego no queda casi nada de ello, un ejemplo es la exposición sobre una historia del feminismo: Dones: els camins de la llibertat del Museo de Historia de Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 5 ! de !9 Museología y museografía El Museo. La práctica en el museo Cataluña de 2008. Es muy importante que si trabajas determinados temas no puedes olvidarte de ningún especialista importante porque puede crearte problemas porque es muy complejo, por lo que se crean consejos de asesores para incluir a todos los especialistas y que nadie se sienta dejado de lado, por lo que la política entra en juego y acaba siendo: La ciutat de les dames: les dones en la construcció de la ciutadania.
- Conceptualización: se ponen unas condiciones de préstamo muy elevadas que muchas veces no compensan, de aquí la figura del documentalista que tiene que encontrar otras. También tiene que hacerse un calendario, un esbozo del presupuesto y la investigación de colaboradores. Evidentemente, todo en función de la política expositiva y de tus capacidades. El espacio y el tiempo son muy importantes. Las salas de exposición requieren tener accesibilidad, seguridad, condiciones de conservación, versatilidad y neutralidad formal y estética, disponibilidad de un equipamiento básico y existencia de espacios de reserva y de almacenes cercanos. De todo esto es muy importante que los espacios de reserva estén lo más próximos a la sala para minimizar riesgos, por lo que la movilidad de las piezas tiene que ser mínima. Las solicitudes de préstamos generan normativas, por lo que la mayoría de museos tienen ya sus plantas de exposiciones dibujadas con todo indicado, por lo que al pedir una pieza éste museo te pide los requerimientos de conservación. Además, en algunos casos no sirve tener una relación habitual de préstamo. Los grandes museos, hoy día, te hacen ir a defender por qué quieres su pieza. Las exposiciones, normalmente tienen una gran cantidad de gente que trabaja, muchas veces profesionales externos, como museólogos, científicos, económicos, mediáticos y políticos y es muy importante que los roles estén muy definidos, el organigrama también y que sepa cada uno sus responsabilidades, lo que es muy importante porque muchas veces cuando surgen problemas cada uno va a su interés, por lo que tiene que actuar el coordinador. Cuando ya se ha decidido que se hace la exposición y se han hecho unas primeras reuniones con el comisario, se comienza a trabajar con las piezas, las cuales varían con el paso del tiempo. El pedido de piezas siempre es de director a director, nunca es el comisario, con una carta estándar: presenta el proyecto y cita el objetivo, indica cuándo se inaugurará, quiénes son los comisarios, se les pide la pieza indicando el número de inventario junto al nombre, cuánto tiempo se requiere la pieza, los temas de conservación, se les da contactos de la institución, que suelen ser los coordinadores. La mayoría de veces, a parte de la petición, se hace una solicitud de préstamo a partir de un formulario estándar en que te la devuelven con información técnica como si se necesita conservación, medidas, etc. La elaboración del presupuesto tiene siempre las mismas partidas, algunas asumidas por el área de conservación. Como norma, siempre se tiene que guardar un 15% del presupuesto para imprevistos. Dentro de las partidas está la organización y el guion (honorarios), movimientos y objetos de los equipos de conservación y transporte, diseño y producción el diseñador, el catálogo, difusión y actividades (que pueden o no estar), audiovisuales, seguridad, imprevistos. También hay que mirar si compensa tener o no un patrocinador ya que las contrapartidas casi siempre son sociales: se ponen sus logos, se les regala el catálogo, pases privados, estar en las inauguraciones, diplomas, etc. Dentro de las condiciones de préstamo hay que hablar de los seguros: clave a clave (desde que llega al otro museo hasta que vuelve). En los seguros se incluyen todos los problemas que pueda haber, normalmente el precio es de un 1% del valor de la pieza y los datos son el seguro, el embalaje, transporte y manipulación, condiciones ambientales y presentación, vigilancia y seguridad, difusión pública, interrupción o prorroga del préstamo y otros acuerdos especiales. El condition report informa del estado del objeto antes del préstamo de forma visual, pero queda recogida cualquier cosa, además de fotos.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 6 ! de !9 El Museo. La práctica en el museo Museología y museografía - Diseño: cuando ya se tienen las piezas, el diseñador hace el diseño del espacio dibujando pieza por pieza con su posición. En el tema de transporte, se contrata a una empresa especializada que hará todos los trámites. Lo óptimo es que las piezas vayan en camiones de una sola tirada (sino se custodia en la empresa del país) y climatizadas. De no ser así, van en avión, nunca en barco. Por tanto, lo primero que se hace es un packing list con las piezas, dimensiones, embalaje. Puede haber un hand—carry: el conservador viaja con las obras, pero el correo es un tema que va a épocas y te asegura que no se tocará nada. Para evitar riesgos, todo aquello que viene sin correo se comienza a preparar a nivel de conservación, pero si viene con correo hay que esperar a que llegue — si es nacional va y viene, si es europeo 2—3 días y si es internacional una semana —. Una forma de hacerlo es poner unas condiciones de préstamo que no puedas asumir en referencia a los correos.
- Producción y montaje: un problema administrativo es la producción y montaje, el espacio se comienza a construir dos meses antes y en la mayoría de casos se hace con concurso de adjudicación que se hacen 6 — 4 meses antes de inaugurar, lo que va por economía: si no te pasa de cantidad puedes encargarlo, pero si te pasas pides tres presupuestos y coges el que más te interesa y pasas a concurso público. Una persona del equipo se encarga de atender los correos, agilizar, se hacen listas. Cuando hay correo solo toca la pieza el de transporte, ni siquiera un especialista.
- Inauguración y funcionamiento: se cuadran agendas, solucionan problemas de última hora… - Desmontaje y evaluación: las evaluaciones aún no están muy al día, es un tema complicado de solucionar con según que temas.
Equipo.
No hay una fórmula escrita de cómo tiene que ser el equipo de un museo, sino que va en función de las posibilidades y de la institución. A nivel teórico hay varios niveles y se han hecho propuestas de plantillas que suelen ser muy completas, como el matrimonio Lord, quienes escriben sobre gestión de museos y plantean organigramas museísticos muy amplios y no realistas porque plantean plantillas en que no falta ningún perfil, lo que en verdad ni las grandes instituciones no pueden asumir. Todos coinciden en el hecho de que el personal que trabaja en un museo tiene que tener un perfil y conocimientos determinados: dominar la normativa legal del país, conocer la historia de la institución, cumplir el código deontológico que actúa como normativa del procedimiento de las personas que trabajan con objetivo de que los que trabajan allí tenga una actitud ejemplar. No hay un museo de organigrama, pero se pueden establecer tres categorías: 1. Equipo directivo: director — en crisis se opta por los que vienen de gestión, pero sino del científico —.
Actualmente se juega a combinar ambas figuras: director científico y gerente. Es un tema complicado y a veces pueden haber problemas. También forman parte los miembros del patronato y los órganos consultivos.
2. Personal técnico: licenciados especializados.
3. Gente a pie de público: los que se relacionan con el público, como el vendedor de entradas, por ejemplo.
La ley catalana del 92 decía que tenía que haber mínimo un técnico superior y en horario de apertura dos vigilantes de sala. Hoy dice que mínimo un técnico y que según las características, volumen y alcance territorial.
Por ley, las funciones de los técnicos son 4: 1. Planificación: en todos los aspectos.
2. Control: inventario, realización, conceptualización.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 7 ! de !9 El Museo. La práctica en el museo Museología y museografía 3. Coordinación: organizar y mirar por la seguridad del museo y de las obras.
4. Peritaje y tasación: valorar las obras, pero es la que menos se hace.
El código deontológico se aprueba en el 62 en Buenos Aires y en Barcelona se modifica tiempo después, a partir de lo que el ICOM lo revisa constantemente. Son normas de comportamiento de forma individual respecto a los compañeros y al público. Dice que el profesional tiene que ser honesto, objetivo, consciente de su responsabilidad pública, su trabajo regido por el conocimiento científico y una conducta ejemplar, fidelidad en el plan profesional y académico, actuar de acuerdo a la política del museo y actuar según los códigos profesionales del ICOM. En lo profesional lealtad a los compañeros y al museo, dedicación exclusiva. Los directores pueden tener la dualidad ya hablada, pero el perfil ideal para director es el conocimiento científico, articular y organizar los presupuestos y articular equipos humanos. Los directores se escogen por normativa legal, por concurso, pero el problema es que finalmente creas un cierto perfil, por lo que ya se piensa en una persona. De hecho, en la mayoría de casos se invita a un determinado profesional a que se presente a la plaza, lo que no quiere decir que luego la gane. La convocatoria es pública, por lo que las normas se publican, se da información para que la persona se prepare un anteproyecto que no puede superar las 10 páginas. En el Picasso vemos una presentación de la institución, el público al año, qué se está haciendo, las estrategias que se están persiguiendo, el marco económico, requisitos que tiene que tener el participante, qué se valorará — conocimiento, experiencia, habilidades de liderazgo —, sueldo.
Se está especializando cada vez más.
Para ser un museo legalmente tienes que estar en el registro de museos. En Cataluña hay 624 centros museísticos, de los cuales 114 son museos legalmente, 111 extensiones de estos registrados y 319 espacios abiertos al público que en verdad son colecciones. Para registrarse hay que pasar revisiones por el departamento de cultura y el procedimiento es simple: cumplir todas las normativas, que son muy amplias. El tema de control de piezas es muy importante para registrarse. Luego se hace una resolución a través del Parlamento. Por normativa, el que está registrado tiene que tener una placa en la puerta con el numero de registro.
Arquitectura.
Un museo tiene que cumplir tres requisitos que defendió Rivière en que un edificio tiene que ser flexible en los espacios interiores y que estos se adapten al progreso; evitar los cambios estéticos, lo que es un problema porque hoy día muchas veces no se da un intercambio de ideas entre arquitectos y museólogos; modularidad, es decir, integrar los edificios; extensibilidad, por lo que el cubo es lo mejor para que pueda crecer el museo, pero la falta de comunicación hace que muchas veces no se piense en el crecimiento de la institución en cuanto a piezas, por lo que a la mayoría de museos de Barcelona se les han quedado pequeñas las reservas, por lo que es más presupuesto y menos seguridad. La arquitectura de museos actuales tiene características y vemos que hemos pasado de un lugar privilegiado para la conservación a un potente medio de comunicación social. Es un lugar de representación—acción en que el edificio se confronta y dialoga con la propia ciudad. Además, no se tiende a la repetición como antiguamente (siglos XVIII y XIX con modelos establecidos), sino que encontramos obras originales completamente con un fuerte impacto visual, llegando, incluso, a convertirse en la obra principal. Otro elemento nuevo es la relación con el paisaje, los arquitectos juegan con el integrar el edificio con el paisaje Las áreas de un museo son: Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 8 ! de !9 El Museo. La práctica en el museo Museología y museografía - Públicas: el visitante tiene un libre acceso. Zonas de recibimiento, servicios públicos, zona de descanso… Se considera muy importante porque es la primera en que se toma contacto, la primera impresión. Salas de exposición temporal y permanente, zonas cercanas a las reservas y con condicionantes, como un techo de 4 — 5m, en zonas perimetrales para facilitar la iluminación.
- Semipúblicas: la gente accede de forma programada. Biblioteca, sala de conferencias, talleres pedagógicos.
- Restringidas: las más importantes. Solo entra el personal o alguna persona externa acompañada por alguien de dentro. Dividida en dos zonas: espacios destinados a mantenimiento y funcionamiento con la vigilancia, salsa de máquinas; y áreas destinadas a trabajo con las salas de reserva como las más importantes y que se tienen que entender como una extensión de las salas expositivas, por lo que se puede hacer una clasificación: 1. Depósitos: salas que no son practicables y en que se amontona todo. Modelo que se está extinguiendo.
2. Almacén: planificado, organizado, controlables las piezas.
3. Gabinetes de estudio: cada vez se impone más. Extensión más clara de la exposición. Nunca distribuidos estéticamente sino sistemáticamente por cronología, tipología… 4. Numismática: indiosemcracia muy concreta.
- Restringida en zona público: restringida, pero que da a la calle. Muelle de carga y descarga, desinfección o cuarentena, espacios de exposición en tránsito.
Rocío García Egea Universidad de Barcelona 2016 — 2017 Página 9 ! de !9 ...

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