TEMA 14: La letra de cambio (2016)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Derecho - 3º curso
Asignatura Derecho Mercantil II
Profesor J.M.
Año del apunte 2016
Páginas 9
Fecha de subida 06/01/2016
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TEMA 14. LA LETRA DE CAMBIO La letra de cambio adopta una forma de una orden o mandato. Es un título – valor, formal y completo, a través del cual una persona –llamado librador- ordena a otra – llamada librado- a que realice un pago a favor de un tercero designado en el documento –que se denomina tomador-, en el lugar y momento señalados. De este modo, nos encontramos ante una figura triangular, en la que los sujetos mínimos de la relación serán tres: librador, librado y tomador. De aquí se derivan los caracteres de la letra de cambio: a. Es un título de crédito o de pago, un título por el que se ordena el pago de una suma de dinero, en euros o cualquier otra moneda. No se puede utilizar para reflejar mandatos de entrega de mercaderías. Dado que el pago se realiza mediante la transmisión de un derecho que el librador tiene a cobrar del librado en un momento futuro, la letra de cambio cumple una función de ser un título de crédito o de circulación de los créditos.
b. Materializa una orden o mandato de pago. A través de ella el librador ordena al librado a que cumpla un pago a favor de la persona que designe en el título. Ello comporta la existencia de dos sujetos – el librador y librado-. No obstante, esta orden se da para que se satisfaga el crédito documentado en la letra a favor de un tercero que toma a su cargo la letra – y por lo cual se denomina tomador-, de modo tal que el número natural de protagonistas de la letra se amplía a tres (y que podrá aumentarse aún más con la incorporación de sucesivos endosos o avales). Una misma persona puede ocupar mas de una posición (librador y tomador en las letras “a la propia orden” o incluso cabe pensar en la emisión de un cambial “a la propia orden” y al propio cargo”, en la que una misma persona ocupe las tres posiciones de la letra). Dada la autonomía del crédito incorporado, sólo se extinguiría por confusión en el momento del vencimiento.
c. Entre el libramiento de la letra y el momento en que se puede ejecutar la orden de pago ha de mediar un lapso de tiempo. Pese a poder ser libradas con el vencimiento “a la vista” – lo cual puede convertir a la letra de cambio en directamente exigible-, lo normal es que medie un plazo entre el libramiento y vencimiento, plazo que podrá ser fijado en fecha fija, a un plazo contando desde la fecha, a la vista o a un plazo contado desde la vista.
d. Se trata de un título formal que, además – y a diferencia del pagaré- deberá ser compilado dentro de un formato oficial.
1. Elementos personales y requisitos formales 1.1 Elementos subjetivos  El librador. Es la persona que emite la letra de cambio y que, necesariamente, responde del pago de ésta.
Aparece como acreedor de la relación subyacente, ostentando un derecho de crédito contra el que será librado en la letra de cambio. Su posición jurídica en el documento es la de mandante, es decir, ordena al 1 librado a que realice un pago a un tercero –tomador-, con una cuantía y en el momento y lugar determinados en el título. La firma del librador en la letra de cambio es obligatoria, pero la del librado no, esto es porque la emisión de la letra de cambio puede tener lugar sin que lo sepa el librado, que podrá asumir o no la obligación del pago. El librador, en tanto que es emitente de la letra de cambio y que la hace circular para pagar a un acreedor suyo, sí asume el pago. Al firmar la letra, deberá responder de la satisfacción de ésta, sea frente al tomador, sea frente a cualquiera de los ulteriores poseedores de la letra.
El librador, por sí o por representante, garantiza el pago de la letra, siendo nula cualquier cláusula de exoneración que se inserte en el título. Puede, sin embargo, declinar la responsabilidad por la aceptación; es decir, por la declaración del librado, previa al pago, comprometiéndose a efectuarlo.
 El librado. Aparece como deudor de la letra y como persona que, en principio, debiera responder a su pago. Esta obligación de pago no la asume hasta realmente hasta la aceptación. que se realizará firmando la letra de cambio girada a su nombre. La aceptación de la letra puede realizarse en el momento de su libramiento o bien, en un momento posterior y siempre antes de la fecha de su vencimiento.
 El tomador. Persona a favor de la cual, el librado deberá atender a la orden de pago del librador. Se trata del legitimado a exigir del librado el pago de la letra. La mención de esta persona es obligatoria, es decir, la letra deberá contener “el nombre de la persona a quien se ha de hacer el pago o a cuya orden se ha de efectuar”. Es posible que la persona que se designe como legitimado al cobro sea el propio librador. Esto sucederá cuando librado y librador acuerden emitir una o varias leras de pago para articular el aplazamiento de la deuda que media entre ambos -siendo, normalmente, aceptada por el librado en dicho momento-, y que posteriormente el acreedor (librador) no se vea en la necesidad de hacer circular el título (no tenga obligaciones con sus acreedores o no le interese aplazar la satisfacción de éstas), por lo que esperará a su vencimiento para exigir el cobro del mismo. Esto es lo que se conoce como letra girada “a la propia orden”, así, el librador ordena al librado que le pague a él mismo una determinada cantidad de dinero a un vencimiento determinado.
 El endosante/endosatario. El tomador de la letra puede transmitir ésta a otros sujetos, que pasarán a estar legitimados para el ejercicio del derecho de crédito que incorpora. Resultan de aplicación, las precisiones sobre el endoso del pagaré.
 El avalista. Sujeto externo a la relación cambiaria que interviene garantizando el pago de cualquiera de los sujetos que firman el documento y frente a aquellos a los que ha de responder. Si se inserta un aval en la letra de cambio sin indicación expresa de la persona a la que avala, se entenderá que avala al librado aceptante y, a falta de éste, al librador (art. 36. IV LCCh).
1.2 Elementos formales La letra de cambio es un título formal que ha de reunir las menciones exigidas por la normativa para merecer la consideración de tal. La Ley cambiaria establece las menciones que son imperativamente necesarias para 2 considerar el título como letra de cambio, de moco que “el documento que carezca de alguno de los requisitos que se indican en el artículo precedente no se considera letra de cambio”. Estos requisitos son: i.
La denominación de letra de cambio inserta en el texto del título, expresada en el idioma empleado para su redacción. Supone una confesión de su naturaleza en la línea de advertir sobre alcance y rigor de las relaciones obligatorias vinculadas al título. Al deber compilarse la letra de cambio sobre un modelo oficial, esta indicación ya se encuentra contenida en el formato, por lo que su falta es prácticamente imposible.
ii.
El mandato puro y simple de pagar una suma determinada en euros o moneda extranjera convertible admitida a cotización oficial. El modelo oficial, siguiendo una pauta consuetudinaria arraigada, invita a mencionarla por dos veces, una en expresión numérica y otra en letra. Será de aplicación el articulo 7 en caso de discrepancias: Artículo séptimo.
Cuando en una letra de cambio figure escrito el importe de la misma en letra y en números será valida la cantidad escrita en letra, en caso de diferencia.
La letra de cambio cuyo importe esté escrito varias veces por suma diferente, ya sea en letra, ya sea en números, será válida por la cantidad menor.
iii.
El nombre de la persona que ha de pagar, denominada librado. Es necesario designar al destinatario de la orden de pago, que podrá ser persona física o jurídica. En el caso de indicar la letra el pago o varios sujetos, se considera que están llamados solidariamente. La letra se podrá girar también a la propia orden.
iv.
La indicación del vencimiento. El vencimiento podrá indicarse, igual que en el pagaré, a fecha fija, a un plazo contado desde la fecha, a la vista, a un plazo contado desde la vista, Las letras de cambio que indiquen otros vencimientos o vencimientos sucesivos serán nulas. En el caso de que no se mencione expresamente en el formato, la letra se entenderá pagadera a la vista.
v.
El lugar en que se ha de efectuar el pago. Normalmente se estipulará que la letra de cambio será pagable en un establecimiento financiero en el que el librado tiene cuenta con fondos disponibles, esto es, se librará la letra con domiciliación bancaria (domiciliación perfecta). En estos casos, al llegar el vencimiento, la letra de cambio se presentará al cobro de esa entidad. También se podrá fijar como lugar de pago el domicilio de cualquier otro tercero, en cuyo caso se deberá reclamar a éste el pago, salvo que se exprese que pagará el propio librado. En el caso de que no haya indicación sobre el lugar del pago, se entenderá el del domicilio del librado, que figure junto a su nombre.
vi.
El nombre de la persona a quien ha de hacer el pago o a cuya orden se ha de efectuar, esto es, la designación del tomador. Del mismo modo, se indicará si éste tiene la facultad de ceder la letra, lo cual se presume salvo prohibición expresa (clausula “no a la orden”). La designación del tomador es requisito imprescindible de la letra de cambio.
3 vii.
La fecha y el lugar en que la letra se libra. La fecha sirve para precisar en ciertos tipos de vencimiento cuándo tiene lugar éste; por su parte, la relevancia del lugar de emisión se considerará para determinar el ordenamiento jurídico al que se somete la emisión y la capacidad del firmante. La letra de cambio que no indique el lugar de su emisión se considerará librada en el lugar designado junto al nombre del librador.
viii.
La firma del que emite la letra, denominado librador. Éste podrá firmar por sí o por representante (necesariamente por representante en caso de ser librador persona jurídica).
Para su validez, la letra de cambio ha de ser completada dentro del modelo oficial en papel timbrado, que consagra un formato uniforme y da entrada a estos requisitos. Tal modelo en papel timbrado incorpora, además, el pago del impuesto, que será proporcional a la cuantía y vencimiento fijados en la letra (a mayor cuantía del documento, mayor será la cuota tributaria). Estas formalidades son imprescindibles para que el documento que la ostente tenga la consideración legal de letra de cambio y los efectos consiguientes unidos a ésta.
La letra de cambio cumple la función principal de permitir el desplazamiento de un crédito que el librador tiene contra el librado sin necesidad de recurrir a las estructuras más rígidas propias de la cesión ordinaria.
El librador –que emite la letra- incorpora al título un derecho de crédito que éste tiene previamente contra el librado. Tiene una función económica, en cuanto sirve de instrumento de crédito en las relaciones comerciales entre empresarios.
La emisión de letras de cambio se encuentra regulada en la Ley de Impuestos sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, aprobado por el Real Decreto Legislativo 17/1993.
2. Aceptación, endoso y aval 2.1 Aceptación La aceptación se puede definir como la manifestación pura y simple que realiza el librado comprometiéndose a cumplir el mandato de pago que recibe del librador y que figura en el documento.
Aunque la aceptación puede indicarse en cualquier momento anterior al vencimiento del título, en ocasiones resulta conveniente que sea aceptada la letra antes de hacerla circular. En estos casos, el propio librador exige del librado que declare su compromiso de pagarla. Con ello robustece las probabilidades de cobro de la letra, ya que el tomador sabrá que cuenta con la vinculación expresa del llamado a pagarla y no sólo con la responsabilidad del librador. Pero esta aceptación también resulta interesante para el librador como emitente de la letra e inicial titular del crédito que incorpora, en tanto que vincula a su deudor por una vía más rigurosa que la nacida de la relación causal, dadas las ventajas que presenta el título cambiario con respecto a las acciones para exigir el cumplimiento de la relación subyacente.
4 La aceptación, como declaración cambiaria, debe hacerse constar en la misma letra o en un suplemento, si bien, lo normal será su aceptación en el formato de la letra, que reserva específicamente un espacio para firma del librado.
Para que sea válida se ha de indicar al menos la fórmula “acepto” o expresión equivalente, a la que se deberá acompañar la firma autógrafa del librado o su apoderado. Se presume que se ha aceptado la letra simplemente con la consignación de la firma del librador en el anverso del título. La fecha no es imprescindible, salvo que por ella se deba determinar el vencimiento o que en cláusula especial se haya previsto la presentación dentro de un determinado plazo.
La aceptación no puede quedar condicionada, es decir, ha de ser una declaración pura e incondicionada de asumir el pago de la letra. En caso de alterarse los demás términos fijados por el librador se considerará que no ha habido aceptación, aunque el aceptante queda vinculado en los términos en que se obligue.
En el caso de entrar la letra en circulación sin haber sido aceptada por el librado, se considera la facultad del tomador y de los sucesivos tenedores de presentar la letra a la aceptación. Ello salvo que el librador – o, a veces los endosantes-, hayan establecido un plazo para la presentación, que deberá observarse pues, de lo contrario, se extinguirá su responsabilidad por el buen fin de la letra. Esta facultad de presentación a la aceptación, en cambio, deviene obligación en las letras con vencimiento. La presentación ha de hacerse a la persona del librado en el lugar de su domicilio.
El librado requerido de aceptación, que en ningún caso podrá pedir la entrega del título, podrá adoptar alguna de las siguientes posiciones: a. Aceptar, pura y simplemente, la letra por todo su importe, en cuyo caso se produce el capital efecto previsto en el artículo 33 de la Ley Cambiaria: “por la aceptación el librado se obliga a pagar la letra de cambio a su vencimiento”.
b. Aceptar parcialmente, lo que significa que sólo se compromete al pago de una cantidad inferior a la consignada en el título. Por el resto del importe, el portador tendrá que actuar contra los demás responsables de la falta de aceptación.
c. Solicitar un periodo de reflexión de 24h para decidirse, en función de la confirmación de la situación de su relación causal con el librador.
d. Negar la aceptación, haciéndolo constar en la letra y dando, -o no-, razón de su negativa. De este modo se acreditará que la letra fue presentada a la aceptación, no siendo necesario el protesto para demostrarlo.
e. Negar la aceptación sin hacerlo constar en el documento. Este caso exigirá algún medio para acreditar que el tenedor presentó la letra de aceptación.
5 f. El artículo 34 de la Ley Cambiaria considera la posibilidad de arrepentimiento del aceptante, al estimar que cuando el librado tuviere en su poder la letra para su aceptación, la acepte y antes de devolverla la tachare o cancelare la aceptación, se considerará que la letra no ha sido aceptada; presumiéndose que la cancelación se ha hecho por el propio librado antes de la devolución del título.
Solo a través de la aceptación el librado asume el compromiso de pagar la deuda cambiaria, sumándose al círculo de los obligados cambiarios como deudor directo y principal. En el caso de negarse a la aceptación, por el contrario, no quedará obligado por la letra, aunque se le pudiera exigir responsabilidad extracambiaria en el caso de que haya faltado a algún deber que tuviera sobre la case de sus relaciones con el librador.
La negativa a aceptar una predisposición evidente a no hacer frente al pago de la deuda a su vencimiento, es considerada como suficiente para que el tenedor pueda exigir el pago anticipado de la letra a los responsables en vía de regreso. Para ello se debe acreditar mediante protesto notarial haber intentado inútilmente la aceptación (art. 51), no siendo necesario el protesto –salvo que el librador lo haya exigido expresamente- la declaración dl librado en la que niega la aceptación o realiza simplemente una aceptación parcial.
Se modifica este esquema si existen indicados de quienes recabar la aceptación y la presten o que se presente alguien espontáneamente a aceptar y el tenedor lo admita. En estos casos de intervención en la aceptación, el tenedor es libre de admitir o no la intervención ofrecida, pero si la admite, ya no puede exigir el reembolso de la letra hasta el vencimiento.
2.2 Endoso El Endoso consiste en la transmisión a un tercero de los derechos de cobro derivados de la letra de cambio.
Esta persona adquiere todos los derechos que en su día disfrutaba el librador de la letra, pudiendo actuar contra el librado, en caso de falta de pago, con las mismas facultades que el librador.
La letra, salvo que en ella se incluya la cláusula “no a la orden”, podrá transmitirse por endoso en repetidas ocasiones.
El endosatario se convertirá entonces en endosante y así sucesivamente.
El endosante, por su parte, garantiza la aceptación y el pago de la letra de cambio frente a los que la vayan adquiriendo con posterioridad, y será imprescindible su firma para que el endoso sea efectivo. Esta garantía puede ser excluida mediante la cláusula “sin garantía”.
No es posible realizar un endoso parcial, esto es, de parte de la cantidad que figura en la letra. El endoso al portador o en blanco supone la falta de designación de la persona del endosatario por lo que, en estos casos, la letra circula como un título al portador.
6 2.3 Aval Es la declaración contenida en la letra que tiene como finalidad garantizar el pago de la letra de cambio, de tal modo que el avalista asume junto al librado la responsabilidad del pago.
El avalista sólo responde del pago de la letra si ésta ha sido aceptada por el librado y siempre dentro los límites en que esta aceptación se haya producido; así si la aceptación fue parcial, también lo será el aval.
Cabe destacar que el aval puede ser limitado, tanto en el tiempo, esto es que la letra de cambio está avalada hasta una determinada fecha, por ejemplo durante una semana a partir de la fecha de vencimiento de la misma. Por otra parte el aval se puede realizar por un importe inferior a la cuantía del documento. Es importante destacar que dichas limitaciones no se entenderán realizadas salvo que el avalista las mencione expresamente en el texto del aval.
Se podrán ejercer acciones contra el avalista cuando la letra, una vez presentada al cobro, resulte impagada y se levante el protesto por la falta de pago. Si el avalista paga la letra de cambio, podrá exigirle al librado o deudor que le devuelva la suma abonada en su nombre 3. El pago de la letra Ley Cambiaria y del Cheque. Capítulo VI: Del Pagoi > Artículo cuarenta y tres.
El tenedor de una letra de cambio pagadera en día fijo o a un plazo a contar desde la fecha o desde la vista, deberá presentar la letra de cambio al pago en el día de su vencimiento, o en uno de los dos días hábiles siguientes.
Cuando se trate de letras de cambio domiciliadas en una cuenta abierta en Entidad de crédito, su presentación a una Cámara o sistema de compensación equivaldrá a su presentación al pago.
Cuando la letra de cambio se encuentre en poder de una Entidad de crédito, la presentación al pago podrá realizarse mediante el envío al librado con anterioridad suficiente al día del vencimiento, de un aviso conteniendo todos los datos necesarios para la identificación de la letra, a fin de que pueda indicar sus instrucciones para el pago.
> Artículo cuarenta y cuatro.
La letra girada contra dos o más librados deberá ser presentada a su vencimiento a los aceptantes para su pago por cualquiera de ellos. Si la letra no tuviere aceptantes podrá ser presentada a cualquiera de los librados.
7 Cuando los domicilios fijados para el pago de los distintos aceptantes estuvieren en localidades diversas, una vez presentada la letra de pago infructuosamente en la fecha de su vencimiento a uno de los aceptantes, en los términos previstos en el artículo anterior, deberán efectuarse las sucesivas presentaciones en el plazo de ocho días hábiles para cada una de ellas.
La falta de pago de la letra por todos los aceptantes o por uno de los librados, cuando no estuviere aceptada, será suficiente para atribuir al tenedor las acciones establecidas en la presente Ley para el caso de que la letra no sea pagada.
> Artículo cuarenta y cinco.
El librado podrá exigir al pagar la letra de cambio que le sea entregada con el recibí del portador, salvo que éste sea una Entidad de crédito, en cuyo caso ésta podrá entregar, excepto si se pactara lo contrario entre librador y librado, en lugar de la letra original, un documento acreditativo del pago en el que se identifique suficientemente la letra. Este documento tendrá pleno valor liberatorio para el librado frente a cualquier acreedor cambiario, y la Entidad tenedora de la letra responderá de todos los daños y perjuicios que puedan resultar del hecho de que se vuelva a exigir el pago de la letra tanto frente al librado como frente a los restantes obligados cambiarios. Se presumirá pagada la letra que, después de su vencimiento, se hallare ésta o el documento a que se refiere este artículo en poder del librado o del domiciliatario.
El portador no podrá rechazar un pago parcial.
En caso de pago parcial, el librado podrá exigir que este pago se haga constar en la letra y que se le dé recibo del mismo.
> Artículo cuarenta y seis.
El portador de una letra de cambio no podrá ser obligado a recibir el pago antes de su vencimiento.
El librado que pagare antes del vencimiento, lo hará por su cuenta y riesgo.
El que pagare al vencimiento quedará liberado, a no ser que hubiere incurrido en dolo o culpa grave al apreciar la legitimación del tenedor. A tal efecto, estará obligado a comprobar la regularidad de la serie de los endosos, pero no la autenticidad de la firma de los endosantes.
> Artículo cuarenta y siete.
El pago de las letras de cambio libradas en moneda extranjera convertible admitida a cotización oficial deberá realizarse en la moneda pactada, siempre que la obligación de pago en la referida moneda esté autorizada o resulte permitida de acuerdo con las normas de control de cambios.
8 Si no fuera posible efectuar el pago en la moneda pactada, por causa no imputable al deudor, éste entregará el valor en pesetas de la suma expresada en la letra de cambio, determinándose dicho valor de acuerdo con el cambio vendedor correspondiente al día del vencimiento. En caso de demora el tenedor podrá exigir que el importe de la letra le sea pagado por el valor en pesetas que resulte del cambio vendedor de la fecha del vencimiento o del de la fecha de pago, a su elección.
Cuando el importe de la letra de cambio se haya indicado en una moneda que tenga la misma denominación, pero diferente valor en el país de emisión que en el país de pago, se presumirá que la moneda expresada es la del lugar de pago.
> Artículo cuarenta y ocho.
A falta de presentación al pago de la letra de cambio en el plazo fijado por el artículo 43, todo deudor tendrá la facultad de consignar su importe en depósito a disposición del tenedor y por su cuenta y riesgo, judicialmente o en una Entidad de crédito, Notario o Agente mediador colegiado.
i https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1985-14880 9 ...