Tema 3 (2016)

Apunte Español
Universidad Universidad Rey Juan Carlos (URJC)
Grado Relaciones Internacionales - 1º curso
Asignatura Derecho Internacional Público
Año del apunte 2016
Páginas 13
Fecha de subida 03/05/2016
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Tema 3. Fuentes del derecho internacional. Costumbre y Tratados. La costumbre internacional. Concepto y elementos constitutivos. Los fenómenos de interacción en su proceso de creación.
No existe jerarquía entre costumbre y tratado en Derecho Internacional, la única jerarquía que existe es la de las normas ius cogens por encima de todas las demás. Por lo tanto, para cambiar una norma de ius cogens debería crearse otra. La costumbre y los tratados son formas de crear normas de derecho. Toda norma de derecho internacional general, todo principio de DIG, ha sido generada a través de una costumbre.
Una norma puede provenir de dos fuentes –independientes-, de la costumbre y del tratado. El hecho de que para un caso concreto no se pueda invocar contra un Estado una norma emanada de un Tratado, no quiere decir que no se le pueda imponer una norma de idéntico contenido que venga de una costumbre. Los jueces pueden utilizar la costumbre internacional aunque las partes no la invoquen.
Costumbre = Derecho internacional consuetudinario: es una fuente del derecho internacional. Es una práctica general, constante y uniforme que los Estados realizan bajo la conciencia de juridicidad –los Estados se comportan así porque creen que es obligatorio-. Elemento material y elemento espiritual: el material es el comportamiento, los estados se comportan de una determinada forma (general, constante en el tiempo, y uniforme). La Costumbre de por sí no exige un documento escrito. Una prueba de la conciencia de juridicidad podría ser la Constitución de los Estados, por ejemplo una costumbre internacional es la prohibición de la tortura.
El Tribunal Internacional de Justicia habla de la costumbre internacional <<como prueba de una práctica generalmente aceptada como Derecho>>. Encontramos en dicha definición la distinción entre los dos elementos fundamentales de la costumbre: el elemento material o uso constante y uniforme, de una parte, y el elemento espiritual u opinio iuris, o convicción de la obligatoriedad jurídica de la práctica, por otra parte.
La costumbre tiene dos elementos: - - Elemento material (práctica): una práctica reiterada, uniforme, y generalizada. Se necesita un período largo de tiempo para poder tener la seguridad de que esa práctica es uniforme y clara. Es una norma general. Son normas que forman derecho interno general, es decir, que al margen de los casos sui géneris, la costumbre se usa mayormente para generar normas de derecho internacional general, aquellas normas que rigen las relaciones de la comunidad internacional en su conjunto –principios fundamentales del orden internacional, etc-. Es decir, estas normas se han creado a través de costumbres y no de tratados. La práctica que tradicionalmente ha entrado en juego es la del sujeto por excelencia del Derecho Internacional, es decir, el Estado, cuando actúa a través de sus órganos legislativos, ejecutivos o judiciales. La práctica debe ser constante y uniforme. El Tribunal de la Haya dictó que para que una regla sea establecida consuetudinariamente, la práctica correspondiente debe ser rigurosamente conforme a esa regla. Le parece suficiente que los Estados ajusten a ellas su conducta de una manera general y que ellos mismos traten los comportamientos no conformes a la regla en cuestión como violaciones de ésta y no como manifestaciones del reconocimiento de una regla nueva. Requiere una práctica general. En relación con la generalidad de la práctica: tratándose de costumbres generales, obligan a todos los Estados, hayan o no contribuido a su formación, mientras que no se establezca que éstos la han rechazado de modo expreso en su período de gestación.
Elemento espiritual (opinio iuris): firma de tratados, votos de resoluciones, constituciones. Los actos considerados no sólo deben representar una práctica constante, sino que además deben atestiguar por su naturaleza o la manera cómo se realizan la convicción de que esta práctica se ha convertido en obligatoria por la existencia de una regla de Derecho. Los Estados interesados deben, pues, tener el sentimiento de que se conforman a lo que equivale a una obligación jurídica. Ni la frecuencia ni incluso el carácter habitual de los actos bastan. Es clara la existencia del elemento espiritual u opinio iuris en la norma consuetudinaria internacional.
Las costumbres cuya aparición ha sido impulsada por resoluciones de órganos de organizaciones internacionales, particularmente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, pueden considerarse como normas escritas, de contenido más preciso, por consiguiente, que las costumbres tradicionales, que son normas no escritas.
Sentencia EEUU-Nicaragua: Estados unidos utiliza la legítima defensa colectiva. Estados Unidos no le había dado competencia a la CIJ para juzgarle por violar la carta de las naciones unidas, había hecho una reserva del tratado. Pero la CIJ utilizó el hecho de ser firmante de la carta para ir en contra de EE.UU. por votar a favor de la misma, siendo demostrable entonces la costumbre internacional de no uso de la fuerza y culparle.
Respuesta de la corte?? “tú mismo estas reforzando esta costumbre a través de tu comportamiento jurídico, de tu razonamiento, que tu comportamiento encaja en esa norma y en concreto en la excepción de esa norma”. No se puede hablar de un desuetudo de la prohibición del uso de la fuerza.
El tratado puede servir de prueba para dar fe de la conciencia de juridicidad.
Para que podamos decir que hay una costumbre, si la prueba que tenemos de ella es únicamente de un documento jurídico –ej: tratado- y estamos en un proceso de cambio de costumbre (desuetudo), ¿qué pasa entonces con los tratados? El hecho de que haya un tratado en estos procesos no implica que haya una costumbre nueva.
Conductas a través de las cuales el estado trata de justificar como excepciones conductas suyas contrarias a la norma.
La violación de la norma no implica una ausencia de conciencia de juridicidad si tratan de encajar esa violación de la norma dentro de las excepciones de la misma. En ese caso, no están poniendo esa norma en desuetudo sino que la están reformando. / La segunda opción en vez de reformarla, sería excusarse con que ya que los Estados son los que crean las normas, él es el primer Estado que crea esa nueva costumbre.
Hoy en día existe un debate acerca de si está en desuetudo los criterios vigentes de la legítima defensa –un ataque previo por parte de otro Estado-. Cada vez más, los Estados empiezan a plantear –sobretodo EEUU- si pueden cambiar algunos requisitos de costumbres, como la exigencia de que exista un ataque previo; de ahí que se comience a usar el término “legítima defensa preventiva”. Quieren realizar conductas que cambien la norma.
LOS TRATADOS La fuente principal del derecho internacional es junto con la costumbre, el tratado. Es el tipo de modo de producir derecho al que recurren los Estados en su mayoría, con independencia de su eficacia. Es el método más fácil de usar. Desde 1945 la firma de tratados adquiere una relevancia particular y sufre un cambio en una de sus características; puesto que en ese momento los tratados pasan a ser multilaterales, en contraposición de los tratados bilaterales antiguos. La firma de los tratados y su negociación previa se convierten en un momento interesante para que los miembros de la comunidad internacional se reúnan y vayan adquiriendo compromisos. Este fenómeno se une de la mano con el nacimiento de la primera OI (ONU), empieza a haber una proliferación de organizaciones internacionales, de las cuales muchas también tienen capacidad normativa –la cual es por excelencia la capacidad de firmar tratados-. Esto favorece que a partir del 45 se proliferen los tratados multilaterales. Esto también va de la mano con la cuestión de la interacción entre la costumbre y los tratados, y en concreto de los tratados establecidos a través de OI; porque muchas de las normas de derecho internacional general, para que haya estas normas de alcance general que tengan por vocación vincular a la comunidad internacional en su conjunto, es muy adecuada al firma y la previa negociación de tratados multilaterales, tratados que además muchas veces se firman en la sede de OI o a través de conferencias. Ejemplo: en las normas de derecho general de medioambiente, hay unas conferencias típicas para estas cuestiones que reúnen a los países de todo el mundo periódicamente; en estas conferencias los estados negocian tratados para la protección del medioambiente. Es a través de esos tratados como se van creando normas. Es el principio de cooperación para combatir el daño medioambiental. A través de todos estos tratados se va especificando en qué consiste este principio. Los tratados cumplen una función fundamental para el desarrollo de normas generales y muchas veces es a través de ellos cuando se va creando la costumbre general internacional. Un tratado sea como sea confirma opinio iuris del estado. La ratificación de un tratado prueba el elemento de la opinio iuris para ese Estado.
El Convenio de Viena definió tratado como un acuerdo internacional celebrado por escrito entre Estados y regido por el Derecho Internacional, ya conste en un instrumento único o en dos o más instrumentos y cualquiera que sea su denominación particular. Se sugirió en esta Conferencia que un acuerdo sólo debería considerarse como tratado si producía efectos jurídicos o creaba derechos y obligaciones.
Hay tres procesos o distinciones entre los procesos de interacción entre costumbres y tratados: generador, declarativo y cristalizador.
Proceso inverso de cristalización de costumbre en tratado: significa que los estados se van comportando de una determinada forma y se van identificando comportamientos de las estados y se generan dudas de si existe o no la costumbre, si el número de estados es suficiente para decir que hay una costumbre, dudas sobre el contenido, etc, y en un momento todos los estados de la comunidad internacional firman ese tratado y confirman que existe esa costumbre. Una disposición de una convención codificadora puede constituir el punto final de la formación de una norma consuetudinaria / costumbre que hasta entonces no había alcanzado plena madurez, son efectos cristalizadores de la Convención. No hay dudas.
Declarativo: los estados se comportan de una forma u otra con dudas etc y de repente firman el tratado y se declara la costumbre. La costumbre se declara a través del tratado. En lo que respecta a la codificación propiamente dicha o declarativa del Derecho Consuetudinario, es indudable que, de una parte, contribuye a la precisión del sentido de la práctica o elemento material y que, de otra, puede ser prueba del elemento espiritual u opinio iuris.
Generador: el tratado la genera. El proceso de creación de la costumbre tiene como inicio un tratado. Nunca un tratado es completamente generador porque se necesita el elemento material además del espiritual. En lo que concierne a la codificación innovadora o desarrollo progresivo del Derecho Internacional, es indudable que puede constituir el punto de partida de una norma consuetudinaria.
La primera condición que exige el Tribunal de la Haya es que la regla convencional en cuestión tenga carácter normativo. En lo que concierne a los otros elementos requeridos para que una regla convencional pueda tratarse en consuetudinaria, el Tribunal afirma que es posible que, incluso si no ha transcurrido un largo período, baste una participación muy amplia y representativa en la Convención, a condición, sin embargo, de que comprenda a los Estados particularmente interesados. Pero en todo caso es necesario, a juicio del Tribunal, que la práctica de los Estados, comprendiendo en la misma a la de los Estados particularmente interesados, haya sido frecuente y prácticamente uniforme en el sentido de la disposición invocada, y se haya manifestado de manera que establezca un reconocimiento general por el hecho de que una regla de Derecho o una obligación jurídica está en juego. El Tribunal insiste en la necesidad de la opinio iuris o elemento espiritual de la costumbre. En todo caso, el hecho de que existan reglas convencionales y consuetudinarias con idéntico contenido no supone que estas últimas queden suplantadas por las primeras hasta el punto de que aquellas –las consuetudinarias- no tengan ya existencia y virtualidad propias. Las reglas de Derecho Internacional Consuetudinario conservan una existencia y una aplicabilidad autónoma respecto a las de Derecho Internacional convencional aun en el caso de que las dos categorías de Derecho tengan un contenido idéntico.
Fases de un tratado: Importante Convención de Viena del 69: CODIFICA LAS NORMAS PREEXISTENTES DEL DERECHO DE LOS TRATADOS (EXAMEN).
Tratado va de la mano de derecho dispositivo, porque los estados disponen de voluntariedad. Es un acuerdo de voluntades entre sujetos o actores de derecho internacional, Estados fundamentalmente. Hay normas de derecho internacional general (costumbres) sobre el derecho de los tratados: hay un derecho internacional que rige el derecho de los tratados. Los propios tratados dicen cómo se tienen que interpretar. Pero en caso de que no se diga nada, se puede saber cómo interpretar por el contexto, antecedentes, negociaciones previas, sino a la costumbre. El elemento declarativo declararía las normas que rigen el derecho internacional de los tratados celebrados entre estados; declara las normas que hay. A este tipo de tratados en derecho internacional son tratados codificadores, codifican normas preexistentes. En el año 86 se crea el convenio de Viena sobre tratados de derecho internacional entre estados y OI y entre unas OI y otras.
El proceso de celebración de los tratados se halla regido por un principio de gran arraigo en el DI, el principio de la buena fe, que hace que durante aquella surjan obligaciones de comportamiento a cargo de los Estados negociadores. Existe la obligación de no frustrar el objeto y el fin de un tratado antes de su entrada en vigor (es la única obligación que genera la firma, por ejemplo si un Estado firma y no ratifica, sólo tiene esa obligación). Un Estado deberá abstenerse de actos en virtud de los cuales se frustren el objeto y el fin del tratad: a) si ha firmado el tratado o ha canjeado instrumentos que constituyen el tratado a reserva de ratificación, aceptación o aprobación mientras no haya manifestado su intención de llegar a ser parte en el tratado; b) si ha manifestado su consentimiento en obligarse por el tratado durante el período de tiempo que preceda a la entrada en vigor del mismo y siempre que ésta no se retarde indebidamente.
La ruptura o ausencia de relaciones diplomáticas o consulares entre dos o más Estados no impedirá la celebración de tratados entre dichos Estados. Tal celebración por sí misma no prejuzgará acerca de la situación de las relaciones diplomáticas y consulares.
En lo que se refiere a los actos de celebración de un tratado, la Convención de Viena trata de la adopción del texto, autenticación del mismo y manifestación del consentimiento en obligarse por el tratado. Claro que previamente es necesaria la negociación del tratado: intercambiar posiciones sobre un tema concreto que va a ser objeto de un tratado. En este sentido, se entiende por Estado negociador aquel que ha participado en la elaboración y adopción del texto. Existe la obligación de proceder de buena fe en las negociaciones.
- Adopción: se fijan los contenidos del tratado, se acaba la negociación. Adopción y firma son casi lo mismo. La adopción lleva aparejada la firma, y también tiene efectos jurídicos. La adopción del texto de un tratado se efectuará por consentimiento de todos los Estados participantes en su elaboración.
La adopción del texto de un tratado en una conferencia internacional se efectuará por mayoría de dos tercios de los Estados presentes y votantes, a menos que los Estados decidan por igual mayoría aplicar una regla diferente.
En lo que respecta a los modos de manifestación del consentimiento del Estado en obligarse por un tratado, y a fin de entender las disposiciones al respecto del Convenio de Viena, hay que referirse a la ratificación. El consentimiento de un Estado en obligarse por un tratado podrá manifestarse mediante la firma, el canje de instrumentos que constituyan un tratado, la ratificación, la aceptación, la aprobación o la adhesión, o de cualquier otra forma que se hubiese convenido. Existe también libertad de los Estados negociadores para elegir uno u otro de estos modos.
- - Firma: Esta manifestación sirve para que el tratado produzca efectos jurídicos. Un Estado que firma un tratado y nunca lo ratifica, tiene ciertas obligaciones. Una de ellas en concreto es que con su firma no puede comportarse de forma absolutamente contrario al objeto y fin del tratado.
Ratificación: con ella se produce la entrada en vigor del tratado. Es entonces cuando el tratado produce derechos y obligaciones. Es la manifestación plena del consentimiento del Estado en obligarse por ese tratado. El Estado que lo ratifica queda obligado por la totalidad del tratado, por todas las normas en su exactitud. La finalidad de la ratificación es la de realizar el control parlamentario de las relaciones exteriores y significa el acto de autorización del parlamento al poder ejecutivo para que éste pueda expresar en el ámbito internacional su manifestación en obligar al Estado por un tratado.
a) ¿Cuándo entra en vigor un tratado?: en cada tratado está previsto cuanto tiempo o el plazo que tiene el tratado para entrar en vigor (suele ser de 3 meses), y aquí habrá que fijarse en la coyuntura y fijarse en situaciones previstas en cada tratado. Ejemplo: “un tratado entra en vigor a los 3 meses de la décima ratificación”. Puede depender del número de estados que han firmado el tratado que se necesita para que éste entre en vigor. La manifestación del consentimiento de los Estados contratantes en quedar obligados por el tratado no constituye el punto final del proceso de su celebración. Tal momento final es realmente el de la entrada en vigor, a partir de la cual el tratado comienza a obligar a los Estados partes. La norma básica sobre la entrada en vigor de la Convención dice que un tratado entrará en vigor de la manera y en la fecha que en él se disponga o que acuerden los Estados negociadores. A falta de tal disposición o acuerdo, el tratado entrará en vigor tan pronto como haya constancia de todos los Estados negociadores en obligarse por el tratado. Pero cabe perfectamente que un Estado manifieste su consentimiento en obligarse por el tratado después de que éste haya entrado en vigor; en tal caso, el tratado entra en vigor para tal Estado en la fecha en que se manifieste dicho consentimiento, a no ser que se disponga otra cosa.
Nada impide en principio la aplicación provisional de un tratado antes de su entrada en vigor. Un tratado o una parte de él se aplicará provisionalmente antes de su entrada en vigor: a) si el propio tratado así lo dispone; b) si los Estados negociadores han convenido en ello de otro modo.
Ámbito de aplicación de los tratados: Realidad a la que se aplica estos tratados, haciendo referencia fundamentalmente a la materia y al tiempo. Es la esfera temporal y espacial de la realidad sobre la que rige el tratado, a la que se aplica el tratado.
La regla general es que los tratados sólo se aplican a las situaciones surgidas tras la entrada en vigor –con la que se generan las obligaciones tras la ratificación-. Excepción: efectos retroactivos de un tratado -es la aplicación de una norma en este caso de un tratado a situaciones surgidas con anterioridad a la entrada en vigor de un tratado-. Si un estado invoca un tratado con efectos retroactivos siempre está invocando una obligación con respecto a otro. Primera excepción: que en el tratado se prevea la aplicación retroactiva. En realidad, es la única excepción tangible.
La Convención regula la regla general de la irretroactividad, es decir, su no aplicación respecto de ningún acto o hecho que haya tenido lugar con anterioridad a la entrada en vigor del tratado para esa parte ni de ninguna situación que en esa fecha haya dejado de existir. Según esta disposición, el principio de la no retroactividad no se viola por la aplicación del tratado a cuestiones que siguen existiendo en la fecha de su entrada en vigor, y aun cuando se hubiesen originado antes de tal momento. Pero la norma general de la no retroactividad puede ser descartada cuando en el tratado o de otra manera hagan constar los Estados partes la intención en tal sentido.
En lo que se refiere a la aplicación territorial del tratado, la práctica de los Estados, la jurisprudencia y la doctrina son de opinión de que los tratados se aplican a la totalidad del territorio de cada Estado parte. Y del mismo modo, los Estados cuyo territorio incluye una zona franca pueden juzgar ventajoso excluir a dicha zona del ámbito de aplicación de un tratado comercial. Lo esencial, pues, en este punto, es la voluntad de las partes, pero si ésta no consta, hay que presumir que se aplica en la totalidad del territorio.
Cuando un tratado especifique que está subordinado a un tratado anterior o posterior o que no debe ser considerado incompatible con ese otro tratado, prevalecerán las disposiciones de este último. Si la relación entre dos tratados sucesivos concernientes a la misma materia en que sean partes los mismos Estados no ha sido regulada por ellos, y el tratado anterior continúa vigente por no haber terminado, éste sólo se aplicará en la medida en que sus disposiciones sean compatibles con el tratado posterior. Pero si las disposiciones del tratado posterior son hasta tal punto incompatibles con las del anterior que los dos tratados no pueden aplicarse simultáneamente, hay que considerar terminado el tratado anterior. Mas es posible también el supuesto de dos tratados sucesivos concernientes a la misma materia no todos los Estados partes en el primero lo sean en el segundo. En las relaciones entre los Estados partes en ambos tratados, el anterior sólo se aplicará en la medida en que sus disposiciones sean compatibles con el tratado posterior, y en las relaciones entre un Estado que sea parte de un tratado y otro que lo sea en ambos, los derechos y obligaciones recíprocos se regirán por el tratado en que los dos Estados sean partes.
Ejemplo: Convención que prohíbe las desapariciones forzosas. España la firma y ratifica. Tiene un comité para las desapariciones forzosas. España es uno de los primeros países que la ratifica, y otros países que en su seno ha sufrido desapariciones forzosas. Es el caso de España durante la guerra civil y la dictadura. El comité viene a España y se reúne con los gobiernos y ongs. Los comités reciben en ginebra el informe de cumplimiento del estado e informes alternativos de ongs. España decía que la convención no se puede aplicar a las situaciones sucedidas durante la guerra civil y dictadura porque entraba en vigor en 2009. Los argumentos en contra de esto tenían que ver con la calidad de la norma violada: vulneración de una norma de derecho humanitario internacional básico –desaparecer un cuerpo = tortura-. Además, la convención obliga a los estados a fomentar activamente la búsqueda de los cuerpos. El delito de desaparición formada en cualquier instrumento es un delito llamado de carácter continuado –el delito continúa hasta que aparece el cuerpo-. Hasta que el cuerpo no aparece, el Estado sigue estando violando la norma con respecto a este tratado internacional. Por tanto cuando se ratifica sigue estando violando la norma. Por otro lado, es el Estado el que es responsable internacionalmente respecto a los tratados con independencia de los cambios de gobierno.
Juicios de Núremberg.
Aplicación material: El tratado se aplica a las materias que se tratan en el tratado. Hay materias sobre las que pueden aplicarse distintos tratados, siempre y cuando no haya contradicción entre ellos. En caso de que exista contradicción, prevalecería: 1) se aplica el que resulte aplicable en virtud de las disposiciones de esos tratados: normativa prevista del propio tratado; acudir a la cláusula de solución de conflictos de los tratados. 2) Si no hay cláusula: la ley posterior deroga la ley anterior / la ley especial prima sobre la ley general; si en este caso también hay contradicción, se aplica el posterior.
ESTRUCTURA DE LOS TRATADOS.
Preámbulo. Explica la razón de ser, el por qué se decide hacer ese Tratado. Indica que Estados lo adoptan.
Sirve para interpretar el objeto y fin del Tratado. En sentido amplio contiene la razón de ser del Tratado.
En sentido amplio, se contiene la razón de ser del Tratado, la “exposición de motivos”.
Valor normativo: Sirve a efectos de interpretar las normas de los Tratados.
Articulado (Cláusulas). Se contienen los derechos y las obligaciones de las partes. Contiene el tema del ámbito de aplicación, los objetivos en sentido más concreto que los del preámbulo, los fines, formulas en que se puede denunciar el Tratado etc.
Se introduce la Cláusula de Solución de Conflictos, y si no la contiene iremos a la normas de los Tratados del Convenio de Viena.
Pueden aparecer las cláusulas de nulidad del Tratado, o las reservas.
Valor normativo: Genera derechos y obligaciones en sentido estricto.
Los derechos y obligaciones tienen una función vinculante para las partes. Sin embargo hay Tratados respecto a los cuales la constatación de las violaciones de sus normas es muy sencilla; pero hay otros respecto a los cuales establecer la violación de una de sus disposiciones es más difícil.
Hay muchos Tratados que básicamente lo que contienen son obligaciones de comportamiento, incluso a veces éstas están redactadas de una forma tan recomendatoria que se habla de que sus Tratados contienen lo que se llaman obligaciones de soft law. Aunque el documento en el que estén sea un Tratado, el soft law normalmente suele utilizarse para referirse a recomendaciones de obligaciones, cuya vinculación de obligatoriedad jurídica es menor.
En Derecho Internacional el hard law son el Tratado y la costumbre, es decir aquellos instrumentos que tienen un mayor grado de vinculación al derecho.
Soft law Hard law Se refiere a los instrumentos cuasi-legales que no tienen ninguna fuerza vinculante, o cuya fuerza vinculante es algo "más débil" que la fuerza vinculante de la ley tradicional.
Se refiere a los instrumentos jurídicos vinculantes. Dan lugar a compromisos de obligado cumplimiento para los Estados y otros actores internacionales.
INTERPRETACION DE UN TRATADO La Comisión de Derecho Internacional expuso las formas en las que deben interpretarse un Tratado en el artículo 31 del Convenio de Viena: 1) Un tratado deberá interpretarse de buena fe conforme al sentido corriente que haya de atribuirse a los términos del tratado en el contexto de éstos y teniendo en cuenta su objeto y fin.
2) Para los efectos de interpretación de un tratado, el contexto comprenderá además del texto, incluidos sus preámbulos y anexos: a) todo acuerdo que se refiera al tratado y haya sido concertado entre todas las partes con motivo de celebración del tratado; b) todo instrumento formulado por una o más partes con motivo de celebración del tratado y aceptado por las demás como instrumento referente al tratado.
3) Juntamente con el contexto habrá de tenerse en cuenta: a) todo acuerdo ulterior entre las partes acerca de la interpretación del tratado o de la aplicación de sus disposiciones; b) toda práctica ulteriormente seguida en la aplicación del tratado por la cual conste el acuerdo de las partes acerca de la interpretación del tratado; c) toda norma pertinente de DI aplicable en las relaciones entre las partes.
4) Se dará a un término un sentido especial si consta que tal fue la intención de las partes.
Es decir, los elementos primordiales para interpretar un tratado son el sentido corriente de los términos, el contexto, el objeto y fin del tratado, el acuerdo entre las partes (interpretación auténtica), la conducta de estas (interpretación cuasi auténtica) y las normas de Derecho Internacional.
Criterios básicos en orden a la interpretación: 1) El criterio objetivo, en el que el texto del tratado aparece como expresión auténtica de la voluntad de las partes, haciéndose hincapié en la primacía del mismo para la interpretación, aunque admite en cierto grado la prueba extrínseca de las intenciones de las partes y de los objetivos y fines del tratado. 2) el criterio subjetivo, que acude a la intención de las partes como elemento distinto del texto, y que admite con liberalidad el recurso a los trabajos preparatorios y a cualquier otra manifestación de la intención de los Estados contratantes. 3) el criterio teleológico, que atribuye importancia fundamental a los objetos y fines declarados y manifestados en el tratado y que es propenso, sobre todo en el caso de tratados multilaterales, a interpretaciones del texto que van más allá de las intenciones originales de las partes o que incluso difieren de esas intenciones.
Es importante la cuestión de la interpretación ya que a menudo hay textos que de forma intencionada son confusos o han sido redactados de manera ambigua. Los elementos primordiales para interpretar un tratado serán el objeto y el fin del mismo.
Los Tratados deberán interpretarse de acuerdo con el sentido literal de las palabras que utiliza.
De forma subsidiaria (es decir si por lo que sea no se puede cumplir lo anterior), se interpretará a la luz del contexto en que se ha generado. Los elementos del contexto relevantes son: el preámbulo y la historia del Tratado (los trabajos preparatorios, documentos que reflejan lo que los Estados van negociando en cada reunión).
Los derechos y obligaciones contenidos en la parte dispositiva se interpretan en función de los objetivos y fines del Tratado. Pero dado que éstos se encuentran en la parte dispositiva, puede ser que sea necesario la interpretación del mismo. Hay que determinar un único objeto o principal del Tratado que nos diga como deberán interpretarse el resto de normas. Para determinar cuál es tendremos que recurrir al sentido literal de las palabras y al contexto.
Normas de interpretación de un tratado: criterios: sentido normal de las palabras, el literal, va junto con el sentido literal de las palabras teniendo en cuenta el objeto y fin del tratado, si con ese criterio aún hay dudas, se utilizan herramientas complementarias, que son el contexto dentro del cual es importante el proceso de gestación del tratado –trabajos preparatorios-.
RÉGIMEN DE LAS RESERVAS Una reserva es una declaración de voluntad de un Estado que es o va a ser parte en un tratado en el momento de la firma o en el de ratificación, y que una vez que ha sido autoriza expresa o tácitamente por los demás contratantes forma parte integrante del tratado mismo. Parte de un Tratado que tiene por fin y por efecto modificar o excluir una norma del Tratado en cuestión. Es un acto unilateral. Sólo pueden darse en tratados multilaterales. Se realizan en el momento de la firma del Tratado, aunque también pueden realizarse posteriormente. Sólo tienen sentido respecto de los tratados multilaterales.
Hay que distinguir las reservas de las declaraciones interpretativas. Estas últimas son una declaración por la que un Estado parte en una Convención, determina la forma en que interpreta una disposición. La diferencia es relevante porque a veces hay Estados que utilizan el término de “Declaración interpretativa” con el fin de modificar o excluir los efectos de una norma, es decir, camuflan la reserva bajo la declaración.
Para determinar si nos encontramos ante reserva o declaración nos fijaremos en el contenido, no en el nombre. Las reservas y las declaraciones tienen un régimen jurídico diferente.
Un Estado podrá formular una reserva en el momento de firmar, ratificar, aceptar o aprobar un tratado o adherirse al mismo, a menos: a) que la reserva esté prohibida por el tratado; b) que el tratado disponga que únicamente pueden hacerse determinadas reservas, entre las cuales no figure la reserva de que se trate; c) que en los casos no previstos en los apartados a y b la reserva sea incompatible con el objeto y fin del tratado.
Las posibilidades de un tratado en cuanto a política de reservas son: 1. Prohibir todas las reservas; 2. Prohibir las reservas a determinadas disposiciones, en cuyo caso se entienden autorizadas implícitamente las no prohibidas; 3. Autorizar únicamente determinadas reservas, en cuyo supuesto hay que considerar prohibidas las reservas no autorizadas; 4. Guardar silencio sobre la cuestión, pudiendo formularse reservas compatibles con el objeto y fin del tratado.
Tratándose de una reserva expresamente autorizada por el tratado, no exige la aceptación ulterior de los demás Estados contratantes, a menos que el tratado así lo disponga. Es decir, en este supuesto la reserva es efectiva sin más. En la situación contraria, bastará con que un solo Estado acepte la reserva para que el Estado que la hace pase a formar parte del Tratado. Los demás Estados podrán aceptarla o no. Podrán aceptar de dos maneras: explícitamente (poco usual), o implícitamente (más común). Se considerará de la última forma cuando después de 12 meses el Estado no haya pronunciado en contra de la reserva.
El régimen de las reservas y las objeciones existe con el objetivo de fomentar la universalidad. Tienen su razón de ser en el hecho de que se realicen tratados con el mayor número de Estados.
No cabe en las reservas que vayan en contra del objeto y fin del Tratado –la regla general es que éstas que van en contra, no caben-, se pueden realizar cuando lo permiten los propios Tratado.
¿Qué efecto jurídico tendría la realización de una reserva por un Estado en relación con el otro Estado que la ha aceptado? El Tratado en su conjunto se aplica a los dos Estados, y la disposición se aplica en los términos efectuados por la reserva (si es excluyente  no se aplica pero sí que rigen el resto de imposiciones del tratado).
Las reservas pueden ser modificativas o excluyentes. Sean de una manera u otra, tienen que ser aceptadas por los demás estados que forman parte del tratado. Pueden aceptar explícita o implícitamente, este último, cuando transcurre un periodo de tiempo sin que se haya pronunciado y será sinónimo a la aceptación de la reserva de forma implícita.
La objeción ha de ser expresa y debe formularse en un plazo de tiempo definido; ha de ser inequívoca en cuanto a la intención de no considerar parte en el tratado al Estado autor de la reserva, y además basta que un solo Estado la acepte para que el Estado que la hace sea parte en el tratado. Cuando del número reducido de Estados negociadores y del objeto y del fin del tratado se desprenda que la aplicación del tratado en su integridad entre todas las partes es condición esencial del consentimiento de cada una de ellas en obligarse por el tratado, una reserva exigirá la aceptación de todas las partes. Considera también un caso especial el de los tratados constitutivos de una organización internacional, para que en tal supuesto la reserva sea efectiva exigirá la aceptación del órgano competente de la organización.
Una reserva que sea efectiva con respecto a otra parte en el tratado modificará, con respecto al Estado autor de la reserva en sus relaciones con esa otra parte, las disposiciones del tratado a que se refiere la reserva en la medida determinada por la misma, y modificará en la misma medida esas disposiciones en lo que respecta a esa otra parte en el tratado en sus relaciones con el Estado autor de la reserva; la reserva no modificará las disposiciones del tratado en lo que respecta a las otras partes en el tratado en sus relaciones inter se; cuando un Estado que haya hecho una objeción a una reserva no se oponga a la entrada en vigor del tratado entre él y el Estado autor de la reserva, las disposiciones a que se refiere ésta no se aplicarán entre los Estados en la medida determinada por la reserva.
El resultado del régimen expuesto es una posible descomposición de las obligaciones del tratado en varios círculos e incluso su extinción: 1) Entre el Estado que hace una reserva y el Estado que la acepta rige el tratado, debiendo considerarse modificadas las disposiciones objeto de la reserva en el sentido de la misma.
2) Entre el Estado que hace la reserva y el Estado que la objeta sin manifestar la intención inequívoca de considerar al primer Estado como no parte en tratado, rigen sólo las disposiciones del tratado que no han sido objeto de reserva.
3) Entre el Estado que hace la reserva y el Estado que la objeta, expresando la intención inequívoca de no considerar parte en el tratado al primer Estado, el tratado no rige.
4) Entre el resto de los Estados rige el tratado en su integridad.
La objeción a la reserva puede ser reforzada o no reforzada: - - Reforzada: intenta que el tratado no entre en vigor entre el estado reforzante y el estado objetor. Da igual que la reserva sea excluyente o modificativa, porque la consecuencia jurídica es que el tratado no se aplica entre ambas partes.
No reforzada: implica que la reserva para el Estado que la objeta, no se aplica. Es decir, esa reserva no tiene efectos para el que objeta. Una reserva modificativa objetada de forma no reforzada: entre ellos se vinculan por todas las imposiciones del Tratado, pero esa disposición no se aplica en los términos efectuados por la reserva. En el caso de la reserva excluyente es sencillo, simplemente se suprime el artículo (muy similar a la reserva excluyente aceptada: no se aplica ese artículo).
Causas de nulidad de un tratado Un tratado es nulo cuando va en contra de las normas de ius cogens; cuando hay un error en uno de los elementos del tratado; o cuando se firma bajo coacción.
RESPONSABILIDAD INTERNACIONAL: Una de las modalidades más comunes que hace nacer la responsabilidad es la violación de una norma, en este caso de una norma internacional, es una de las causas o fuentes de la responsabilidad. Es un principio del Derecho Internacional, e incluso una concepción general del Derecho, que toda violación de un compromiso implica obligación de reparar. La función esencial y la más importante de la responsabilidad internacional es reparatoria, la reparación de los daños causados por un Estado en violación del DI.
Normas primarias o sustantivas: rigen las relaciones entre los sujetos de un determinado ordenamiento jurídico en relación con la violación de una norma primaria, regida por un conjunto de normas de derecho secundario, las normas secundarias, en el caso del DI por ejemplo el principio de no intervención.
Apunte sobre normas primarias: hay algunas normas primarias y en concreto la prohibición del uso de la fuerza que no admiten ninguna de las siguientes causas para excluir la ilicitud. En especial esa norma no es compatible con el estado de necesidad, puesto que el estado en ese caso elige la forma de defenderse pudiendo tener otras posibles decisiones, y además el Estado invoca un interés esencial.
La responsabilidad no sólo surge en ese caso, puede surgir sin violación de una norma. (Caso del Conde Bernadotte). También se puede originar en caso de riesgo –no incumples ni violas una norma-.
Requisitos para que se produzca responsabilidad por violación de una norma primaria o sustantiva: - - - La obligación debe estar en vigor para el Estado en cuestión en el momento que se produce el hecho.
El hecho internacionalmente ilícito: Debemos poder identificar un comportamiento atribuible al estado, y en segundo lugar, este comportamiento tiene que violar una norma de Derecho Internacional.
Atribución de comportamiento a un estado: Al estar los estados representados por personas, no queda claro si el hecho es atribuible al Estado como tal o a la persona que los representa. Los comportamientos que se pueden atribuir a un estado son los únicos que provocan responsabilidad internacional.
¿Cómo sabemos que el comportamiento de una persona que los representa es atribuible al Estado? Hay que aplicar al poder ejecutivo, que consiste en analizar si el estado tiene poder sobre el comportamiento de ese individuo.
Ej. El caso del secuestro de rehenes estadounidenses por parte de un grupo terrorista en Teherán. En un primer momento podemos decir que el gobierno iraní no tiene responsabilidad puesto que el secuestro fue realizado por individuos, pero con el paso de las horas el estado iraní no actúa y por tanto la responsabilidad pasa a ser del estado. Es el Principio del poder efectivo.
Causas de exclusión de hechos ilícitos: - - - Fuerza mayor: ajena al Estado. Hace que sea materialmente imposible para el Estado cumplir la norma.
(diferenciada con el estado de necesidad).
Peligro extremo: circunstancia que se aplica porque cuando el autor de la violación de la norma lo hace es la única manera de salvar la vida de quienes tiene a su cargo.
Estado de necesidad: hay una voluntad del Estado, a diferencia de la causa por fuerza mayor. Decide no cumplirla para salvaguardar un interés esencial del propio Estado contra un peligro grave e inminente. Es una circunstancia que puede invocar a abusos.
Consentimiento: si un Estado consiente la conducta de otro Estado hacia él, esa conducta deja de ser ilícita. Hay casos en los que queda claro esa exclusión de ilicitud: por ejemplo, la violación de normas erga omnes o ius cogens. El consentimiento válido de un Estado a la comisión por otro Estado de un hecho determinado excluye la ilicitud de tal hecho en relación con el primer Estado en la medida en que el hecho permanece dentro de los límites de dicho conocimiento.
Legítima defensa: guarda relación con la prohibición del uso de la fuerza. Excluye la ilicitud de un Estado que utiliza la fuerza armada, la cual está prohibida en razón del principio básico del Derecho Internacional. Si el Estado que está usando esa fuerza lo hace en legítima defensa, no está violando la norma. Requisitos que ha de cumplir para ser excluida la ilicitud: que haya un ataque previo, proporcionalidad, inmediatez (consecuencia del primer requisito). Controversia en cuanto a la legítima defensa: posibilidad de que haya atentados en un Estado, igualmente está prohibido si el ataque no se produce. Es la más normal.
Formas de hacer efectiva la responsabilidad: tribunales. No hay un tribunal que tenga competencia universal obligatoria e independiente de los Estados. A causa de ello existen otras fórmulas: - Protección diplomática: es una forma de hacer efectiva la responsabilidad internacional, tiene que ver con las relaciones entre Estados. Decide ejercitar esta medida el Estado respecto al cual ha sido violada una norma del Derecho internacional. Se puede invocar cuando esa violación del DI la sufre un nacional del Estado respecto al cual la norma internacional se viola. Requisito importante: para poder ejercerla, hay primero que agotar los recursos internos que ofrece el ordenamiento jurídico interno del Estado violador de la norma, dichos recursos deben estar disponibles y que sean inefectivos. La violación físicamente no haya tenido lugar en el territorio del Estado violador, sino en un Estado diferente –que no es ni el del Estado violador ni el del Estado reclamante- sobre el cual el Estado violador tenga jurisdicción. Requisitos: nacional que sufra la violación, que haya una norma de derecho internacional violada, que haya agotado los recursos disponibles a no ser que no sean efectivos en absoluto o que haya tenido lugar la violación en un tercer Estado.
Si un Estado comete un hecho ilícito internacional en perjuicio de un particular extranjero, persona física o jurídica, la presente situación del DI no permite en línea de principio al perjudicado entablar una reclamación en el plano internacional contra el Estado infractor. Al particular no le queda otro recurso que reclamar en el plano interno de ese Estado, y si en él no obtiene satisfacción, lo único que puede hacer es acudir al Estado de su nacionalidad para que sea éste el que reclame en el plano internacional. Si tal Estado lo hace así, ejercita la protección diplomática.
Caso de José Couso: el edificio donde se alojan los periodistas es un objeto civil. Si un Estado ataca a un objetivo civil está violando el derecho internacional humanitario. Se cumplen los 3 requisitos.
- - Contramedidas y retorsiones: la retorsión es la reacción de un Estado ante una conducta inamistosa de otro Estado, la conducta inamistosa no tiene por qué ser ilegal. La retorsión nunca puede entonces ser ilegal. Se habla de retorsión porque a veces los Estados la utilizan también sobre conductas ilegales de otro Estado. Los Estados pueden optar por realizar medidas de retorsión por acciones ilegales. Es la medida de autoprotección que adopta un Estado frente a los actos de otro Estado, lícitos o ilícitos, que le han causado perjuicios. No comportan en sí mismas violación alguna del Derecho Internacional.
/ Las contramedidas es la reacción a través de la violación de una norma de DI a la conducta ilegal de otro Estado que hace que la conducta del Estado que reacciona sea legal. Diferencia entre ambos: en la contramedida la acción contra la que se reacciona es siempre ilegal, encaja con una conducta prohibida, pero como se está reaccionando contra una conducta ilegal, esa reacción pasa a ser legal.
Por eso las contramedidas son también una causa de exclusión de ilicitud. Tres requisitos de la contramedida: tiene que ser proporcional, que tenga carácter provisional –la consecuencia del carácter provisional es que esa contramedida pueda revertirse, que la situación que provoca la contramedida pueda revertirse, es decir, que la consecuencia no tenga un carácter reversible, el Estado que reacciona debe saber que sus actos no pueden tener consecuencias irreversibles-, y tienen primero que agotarse otras vías que no supongan conductas violatorias del DI, en concreto medidas de negociación diplomática. Las contramedidas tienen un carácter continuado en el tiempo, hay un dinamismo de la violación; por ello, tiene carácter temporal la contramedida y la medida contra la que se reacciona, el objeto de la contramedida es que se cese con la violación.
Las sanciones: es más que una forma de hacer efectiva la responsabilidad. Tiene un carácter de castigo, tiene un matiz adicional que busca establecer las consecuencias jurídicas de la violación de una norma del DI por un Estado, y lo que la diferencia de las demás es el origen centralizado de la decisión de una sanción. Una sanción no puede ser realizada por un solo Estado.
--Solución pacífica de controversias: principio básico del derecho internacional. Ningún tribunal internacional funciona sin el consentimiento o competencia cedida por parte de los Estados.
CIJ: competencia consultiva a través de la cual la corte elabora dictámenes; y competencia jurisdiccional, a través de la cual la corte resuelve o dirime diferencias entre Estados que hayan cedido la competencia a la corte para tal fin, ahí es donde funciona realmente como un órgano jurisdiccional.
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