Maduresa - Capítol 6 (2014)

Resumen Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Psicología - 2º curso
Asignatura Adolescencia, Madurez y Senectud (AMS)
Año del apunte 2014
Páginas 16
Fecha de subida 07/04/2016
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asouto4 – Unybook Si necesitas más apuntes puedes encontrarlos en Unybook.com MADUREZ - CAPÍTULO 6 LA FAMILIA: Relaciones Interdependientes +En muchos casos, la familia moderna ya no sigue el patrón lineal tradicional desde el matrimonio y nacimiento de los hijos hasta el nido vacío, la jubilación y la muerte. De hecho, los segundos matrimonios ya son tan comunes como los primeros. Con el segundo matrimonio, las interdependencias puede que se desarrollen de forma horizontal entre familias (un niño puede que tenga un hermano biológico, un hermanastro, un padrastro, etc.). El segundo matrimonio después de la muerte del cónyuge también se va haciendo más común, especialmente entre los varones viudos. +Aunque la naturaleza estructural de las relaciones que uno mantiene con su familia (o familias) puede cambiar a lo largo de su vida, las interdependencias dentro de la familia siguen siendo más o menos las mismas. +El concepto de interdependencia también nos ayuda a entender la relación continua entre los hijos adultos y sus padres cuando van envejeciendo, la relación entre abuelos y nietos, y la transmisión de valores y tradiciones de generación en generación. Considerando la familia en función de las interdependencias entre sus miembros, tendremos una mejor perspectiva de las cuestiones específicas que afectan a las familias a lo largo del ciclo vital: Elegir una pareja. Tener hijos. Hacer frente al nido vacío. Vivir en una familia nuclear o extensa. 1) ELEGIR PAREJA. • • • • +Una de las primeras tareas evolutivas de la juventud es separase de la familia nuclear (los padres y su descendencia) para formar otra. De esta forma, la familia se reproduce. El primer paso en este proceso de reproducción familiar es elegir pareja. +Enamorarse, legitimar las relaciones sexuales, tener compañía y comunicación, seguridad y derechos legales, hijos y hasta satisfacer las expectativas sociales y la necesidad de integración son algunas de las razones que conducen a la búsqueda de pareja. +Elegir una pareja con quien compartir la vida se ha marcado tradicionalmente con la ceremonia del matrimonio y, aunque sigue siendo la norma, parece que el imperativo de casarse se está debilitando y la felicidad del matrimonio también se cuestiona. asouto4 – Unybook Si necesitas más apuntes puedes encontrarlos en Unybook.com v ¿Por qué casarse siendo joven? La juventud es, sin duda, el período de la vida de una persona en que se empiezan a tomar decisiones acerca del matrimonio. Las mujeres, como media, se casan con hombres mayores que ellas. Sin embargo, la diferencia de edad entre los géneros en el momento del primer matrimonio ha ido disminuyendo desde 1950. También hay diferencias étnicas en el momento del matrimonio, de forma que los negros se casan más tarde. La menor presión social y los estilos de vida alternativos como la convivencia han contribuido al aumento en la edad del matrimonio. Además, muchas jóvenes actualmente retrasan el matrimonio para completar los estudios superiores y empezar la vida profesional. Por último, las personas también tienden a esperar un poco más durante las recesiones económicas y se casan antes después de un período de escasez de parejas posibles, como por ejemplo tras una guerra. Se han ofrecido varias explicaciones al hecho de que la mayoría de los individuos se casen jóvenes: • • Biológica: el matrimonio proporciona a cada cónyuge una pareja sexual apropiada y normalmente deseable en un momento en que la salud física es buena, la resistencia alta y las hormonas rugen. La juventud es el momento óptimo para tener hijos. Expectativas socioeconómicas: los hombres con expectativas socioeconómicas bajas suelen empezar a trabajar antes y se casan antes también. ¿Quién es el afortunado? En sociedades antiguas, y algunas actuales, la persona con quién casarse no se elegía y la idea de que el amor es importante para una relación se consideraba ridícula. Basado en el amor romántico o no, en la actualidad, la elección de una pareja se deja en gran parte a los individuos implicados, cosa que no significa que tal elección no sea predecible, sino más bien todo lo contrario, ya que se trata de una de las elecciones más predecibles que los psicólogos han encontrado. Algunas teorías consideran que el proceso de elección de pareja consiste en una serie de “filtros” que eliminan a los candidatos inaceptables a lo largo de los diferentes estadios de relación íntima. Algunos de estos filtros son: • • Filtro de proximidad: se refiere a la cercanía en el sentido geográfico. La proximidad favorece que dos personas se conozcan, mientras que la distancia elimina a muchas personas. Además, la proximidad una vez se es pareja también favorece el mantenimiento de la relación. Filtro de atracción: proceso de selección que uno conoce por experiencia propia. En primer lugar, la atracción física, que es uno de los atributos más visibles de la otra persona y se usa para discriminar parejas potenciales. Características menos visibles, como el carácter, se consideran sólo cuando el otro ha pasado la primera prueba. Se ha planteado que la atracción física es más importantes para los hombres que para las mujeres, basándose en el modelo de inversión paterna de la selección de pareja. Las teorías evolucionistas mantienen que las diferencias entre sexos en las preferencias de selección de pareja reflejan las diferencias biológicas de género respecto a la reproducción. Como las mujeres tienen una vida reproductiva más corta que los hombres, se dice que éstos se ven atraídos por el sexo opuesto principalmente por claves visuales que señalan la capacidad de reproducir (juventud, atractivo físico). Las mujeres invierten más en la descendencia que los hombres y se dice asouto4 – Unybook Si necesitas más apuntes puedes encontrarlos en Unybook.com • • • • que buscan factores no relacionados con la apariencia (recursos económicos, ambición) que maximizan las posibilidades de supervivencia de sus hijos. La investigación transcultural apoya esta idea. Un factor sutil que interviene en el proceso de selección es la edad. Parece haber una unanimidad transcultural en que el novio debe ser algo más mayor que la novia, aunque la diferencia de edad esté disminuyendo. Sin embargo, conforme las mujeres se van haciendo más independientes económicamente, las diferencias de edad entre ambos sexos parecen importar menos. Contexto social: las personas tienden a casarse con aquellos que son similares en religión, ideología política, nivel educativo, profesión y clase social. Al continuar la relación, los posibles miembros de la pareja aprenden mucho acerca de las actitudes y valores del otro y tienen menos necesidad de depender de los amplios indicadores de similitud del contexto social. La igualdad de ciertos rasgos de personalidad también es importante en la selección de pareja, la satisfacción del matrimonio y la estabilidad del mismo. Filtro de consenso: separa a las personas con actitudes específicas. La selección de pareja puede suponer tener en cuenta características en las que es deseable el consenso, es decir, características en las que el hombre y la mujer tengan el mismo punto de vista, y de rasgos que ambos sexos ven de forma diferente. Filtro de complementariedad: implica que más allá de la similitud de actitudes, valores y metas, buscamos una pareja que nos complemente (que nos complete), alguien que sea fuerte en lo que nosotros fallamos. Filtro de disponibilidad: se basa en el hecho de que las personas tienden a casarse por primera vez en un intervalo limitado de edad. Por tanto, los individuos a menudo se casan con la persona con quién han estado saliendo “en el momento adecuado”, por ejemplo, tras licenciarse. asouto4 – Unybook Si necesitas más apuntes puedes encontrarlos en Unybook.com *Adams (1979) propuso un esquema alternativo a la selección de pareja: La atracción por el matrimonio (un deseo consciente de casarse). Proximidad. Atracción inicial: basándose en conductas superficiales del otro como la sociabilidad, la desenvoltura, la similitud de intereses y capacidades, la apariencia y atracción física, y la similitud con la imagen ideal de uno. • El mantenimiento de la atracción: que es ayudado por las reacciones de los otros, incluyendo el ser considerados como pareja, la intimidad (abrirse al otro) y la buena comunicación (sentirse cómodo en la presencia del otro). • Compromiso e intimidad, estableciendo un vínculo. • Una atracción más profunda: que se puede aumentar con (a) consenso o coorientación en los valores, que proporciona valor a los puntos de vista de otro; (b) ver recompensados los sentimientos de competencia; (c) percibir otras similitudes en la pareja como la atracción, el nivel de madurez emocional, la expresividad emocional, la autoestima, raza, grupo étnico, religión y tener el mimos orden de nacimiento en las familias respectivas. • Decidir cuándo es “el momento” o “qué es lo mejor que puedo conseguir”. • Matrimonio. 2) TENER HIJOS. • • • Aunque la mayoría de mujeres tienen hijos, el momento y tipo de familia en que nacen éstos ha cambiado. Tradicionalmente, en las culturas occidentales un niño nacía de una pareja casada hacía dos años. Este patrón es cada vez menos típico porque los adultos retrasan el tener hijos y a veces los tienen fuera del matrimonio. Estar casado y tener un fuerte compromiso con la pareja son dos de los mejores predictores de tener hijos. Los altos niveles de educación aumentan las posibilidades de que se posponga tener hijos o se decida no tenerlos. Por otro lado, los ingresos más altos aumentan la probabilidad de un embarazo buscado. Los adultos que dudan de la estabilidad del matrimonio es más probable que no tengan hijos; conforme la pareja avanza en edad, también es menos probable que tengan hijos. ¿Por qué tener hijos? Aunque ha disminuido la idea de que la paternidad es un imperativo, todavía la mayor parte de los jóvenes esperan convertirse en padres y tienen expectativas de que la paternidad les realice. Ante la pregunta de por qué tienen hijos las parejas, la respuesta más directa es que la pareja tiene relaciones sexuales y poco después aparece el bebé. Más allá de esto, para la mayoría de adultos humanos la paternidad es todavía la última fuente de significado. Según Gutmann (1975), la paternidad como actividad es vital para nuestra especie, ejerciendo un rol de control a lo largo de todo el ciclo vital. Muchas personas expresan razones sociales para tener hijos. En el sistema de interdependencia que llamamos familia, los hijos a menudo ponen su granito de arena al bienestar de ésta, cumpliendo tareas incluso desde muy jóvenes. En las sociedades menos avanzadas tecnológicamente, los hijos son una especie asouto4 – Unybook Si necesitas más apuntes puedes encontrarlos en Unybook.com de póliza de seguros para cuando uno sea viejo. En las sociedades avanzadas, los jóvenes contribuyen a financiar las pensiones de los ancianos del momento. A nivel mundial, se comparte el sentimiento de la importancia de tener hijos. Satisfacciones y problemas personales. En el esquema de vida de Erikson, después de la crisis de la intimidad de la juventud, tiene lugar la crisis de generatividad, que empieza poco después del amor y el matrimonio (en la juventud) y continúa a lo largo de los años de madurez. Aunque la generatividad también está relacionada con el trabajo, la productividad y la creatividad, encuentra su expresión más directa en tener hijos y después guiarlos hasta la madurez. Ha habido muchos trabajos acerca del valor de tener hijos. Las ventajas más comunes mencionadas por padres jóvenes y mayores eran que los hijos son una fuente de amor, compañía y vínculos familiares. Para los padres jóvenes, la desventaja más común es la restricción de la libertad y el coste económico. Los hijos también satisfacen ciertas necesidades simbólicas, ya que son vistos como una continuación, una forma humana de vida eterna. Los sufrimientos de paternidad. Los padres “sacrifican” grandes cantidades de tiempo, energía y dinero en la crianza de los hijos. Uno de los efectos irónicos de los hijos en la relación matrimonial es que la presencia de los hijos parece disminuir la probabilidad de divorcio, pero a la vez también disminuye la satisfacción con el matrimonio. El “efecto de freno” de los hijos en el divorcio es más evidente en las parejas con niños pequeños. La relación positiva ente la estabilidad emocional y los hijos parece estar relacionada con las barreras para divorciarse (seguir casados “por el bienestar de los hijos”). Durante el primer año de vida del niño, las expresiones de afecto positivo de la pareja disminuyen y aumenta el conflicto abierto. Se produce también un descenso de la satisfacción matrimonial durante los años en que el niño es adolescente, pero éste se asocia con el distanciamiento padres-hijo, la solicitud por parte del hijo de autonomía y el conflicto padres-hijo. Una explicación a esta disminución de la satisfacción a causa de los hijos es que éstos hacen que disminuya la cantidad de tiempo que los cónyuges pasan juntos, y afecta a la naturaleza de sus interacciones. Se ha visto que las parejas con hijos tienen menos comunicación verbal que las parejas sin hijos y que los temas de conversación se centran más en los hijos y menos en la relación de pareja o en cada uno de sus miembros. Las actividades que la pareja realiza conjuntamente decrecen con la llegada de los hijos y solo aumentan más tarde en la fase del nido vacío. Las discusiones de los padres sobre la crianza de los hijos puede ser una fuente de conflicto y desacuerdo. Aun así, la llegada de los hijos no supone un descenso de la satisfacción matrimonial para todas las parejas. Aquellas que son algo mayores, con mejores niveles educativos y mayores ingresos son más susceptibles de experimentar una mejora de la pareja con el nacimiento del primer hijo; maridos con alta sensibilidad interpersonal y mujeres con autoestima alta también pueden notar esta mejora. Varios estudios han encontrado que los roles de género se vuelven más tradicionales después de la llegada de los hijos. Cuando las mujeres trabajan fuera del hogar, los maridos no aumentan el tiempo dedicado a las asouto4 – Unybook Si necesitas más apuntes puedes encontrarlos en Unybook.com tareas domésticas de forma comparable a como lo hacen ellas. Esto puede afectar a la satisfacción matrimonial. La satisfacción con el matrimonio de los maridos aumenta más cuando se comparte de forma equitativa el trabajo remunerado. Por el contrario, la satisfacción con el matrimonio de las mujeres es más probable que aumente cuando perciben que comparten de forma equitativa las labores del hogar. Hay variables propias de cada niño que también pueden afectar a la pareja: género, temperamento y deficiencia. Parece que los hijos varones, en satisfacer más a los padres, mejoran la satisfacción matrimonial. Por otro lado, niños con temperamento negativo crean más frustración en la pareja. Por último, la deficiencia de un hijo puede mermar la satisfacción, más concretamente la interacción de la deficiencia con otras características de la familia (recursos económicos, apoyo social, etc.). Además, parece que el hecho de tener hijastros o de estar casado con el progenitor biológico hace disminuir la satisfacción. El papel del padre. El papel del padre está siendo redefinido. En las sociedades agrarias, el padre desempeñaba un papel dominante al trabajar toda la familia junta en la granja. Pero con la industrialización, el énfasis en el rol económico del hombre significó que se pasa el día fuera de casa y pasa menos tiempo con los hijos. Las responsabilidades de crianza del hombre se centraron en ser el sustento económico. En las décadas recientes, se ha creado la expectativa de que el padre no sea sólo un buen sostén económico, sino que se implique activamente en la crianza de los hijos. Se han fomentado estas actitudes con el aumento de las madres en el mercado laboral. Además, el patrón de la pareja con hijos ahora es menos común; el número de hogares con una madre sola y las familias de segundos matrimonios están aumentando. El papel del padre e debe también considerar en estas formas de evolución de familia. El momento de ser padre tiene un efecto importante en la participación del padre en las actividades de crianza: no es lo mismo un padre adolescente que uno maduro. Es posible que los padres tardíos sean más maduros y tengan más recursos emocionales para desplegar en su papel de padres que los jóvenes. En cualquier caso, se ha visto que los padres tardíos pasan más tiempo con sus hijos que los padres jóvenes o “a tiempo” y tienen sentimientos más positivos hacia la paternidad. Aunque la mayoría de los padres creen que el cuidado de los hijos se debe compartir de forma equitativa, las madres, incluso cuando trabajan a tiempo completo, hacen la mayoría de las tareas de cuidado. La edad del niño y el día de la semana también tienen una fuerte influencia en la implicación del padre: se implican más con los niños más pequeños, aunque esto también pasa con las madres. Los padres dedican más tiempo a los hijos los fines de semana, y tienden a implicarse más con los hijos varones que con las niñas, sobre todo con las mayores. Las madres son el punto de referencia en cuanto a paternidad, son el patrón estándar y los padres se estudian en cuanto que difieren de las madres. Los padres de las familias en las que trabajan los dos miembros de la pareja se implican más en el cuidado de los hijos que los padres en los que sólo trabaja uno. Los padres se implican especialmente cuando hay varios hijos pequeños y la madre trabaja a tiempo completo, o cuando el trabajo de la madre implica un horario nocturno. asouto4 – Unybook Si necesitas más apuntes puedes encontrarlos en Unybook.com Las relaciones padre-hijo están mucho más relacionadas con la calidad de la relación de pareja que la relación madre-hijo. Los padres parecen distanciarse de los hijos cuando no se llevan bien con la madre. La implicación del padre con los hijos, especialmente con los pequeños, es contingente con las actitudes de la madre hacia el padre, sus expectativas de él y el apoyo que le brinda así como con la implicación de la madre en el mercado laboral. El horario flexible y otras prácticas profamiliares están asociadas con más implicación del padre. El rol del padre es más sensible a las prácticas contextuales e institucionales que el rol de la madre: la falta de ingresos y las malas oportunidades profesionales parecen tener un efecto particularmente negativo en la paternidad. Tanto los padres como las madres se implican en actividades de juego con sus hijos, pero los padres pasan más tiempo jugando con sus hijos que las madres, difiriendo también en el estilo de juego (padres más físico y activo, madres más verbal e instructivo, y con más uso de juguetes). A menudo la separación de los padres produce una pérdida del contacto con el padre. Un resultado positivo acerca de las familias monoparentales es que los hombres criados en este tipo de familia están más dispuestos a compartir las tareas del hogar cuando se casan y tienen hijos: se ha sugerido que los roles y tareas de género menos diferenciados en la familia monoparental puede ser la razón de estas actitudes de igualdad. Los padres con mejor nivel educativo, los que tienen mayores ingresos y los que estaban casados con la madre de los niños son los que mantienen contacto con más frecuencia. Conforme los niños crecen, los padres tienden a ser más directivos es instructivos que las madres. En la pubertad, aumentan los conflictos con la madre y la deferencia hacia ella decrece. Esto se puede deber al cuidado más diario que realizan las madres o a la incipiente necesidad de independencia e identidad en relación a la madre, su principal cuidador. 3) EL NIDO VACÍO. Uno de los mayores acontecimientos en una familia es el lanzamiento del menor de los hijos a una familia y una profesión propias. Habitualmente, la madre tiene una edad comprendida entre los 45 y los 50 años; el padre puede que tenga unos pocos más. Juntos se enfrentan a un nuevo proceso de adaptación, vivir en el nido vacío; son, como lo llaman los científicos sociales, una familia pospaternal, fenómeno que surgió en el siglo veinte. Antes, normalmente los padres ya habían muerto en el momento en que el nido se quedaba vacío. El número medio de hijos por familia también ha descendido considerablemente, de forma que el hijo menor se va normalmente cuando los padres todavía son bastante jóvenes. La mayor preocupación de este fenómeno son las madres, especialmente las amas de casa que habían definido su identidad completa en función de sus hijos. Para la mayoría de los padres, sin embargo, el nido vacío no es una experiencia especialmente preocupante. En realidad, muchas personas sienten que su vida ha cambiado para mejor. Durante la fase de partida, los padres están normalmente en la madurez y tanto los padres como los hijos pueden estar atravesando transiciones estresantes. Una vez que los hijos se han ido, hay finalmente tiempo para nuevos proyectos, viajes, simples placeres personales…y ahora hay dinero para financiarlos. En la familia típica, la carga de los hijos cae sobre todo en la madre y, aunque se supone asouto4 – Unybook Si necesitas más apuntes puedes encontrarlos en Unybook.com que ella es la que más sufre, también es la que más se beneficia, ya que sus tareas en el hogar disminuyen mucho. Los padres recuperan los papeles de “marido y mujer” y, aunque esta situación les puede hacer admitir que ya no tienen tanto en común, el patrón normal es una gran satisfacción con una relación de amor que vuelve a renacer. La mayoría de las mujeres no temen al nido vacío, sino que lo están deseando. La calidad y satisfacción matrimoniales a lo largo del ciclo vital adulto sigue una curva en forma de U: muchos matrimonios se sienten menos satisfechos cuando nacen los hijos pero mejoran cuando estos se van de casa. Para el joven, dejar el nido tiene muchas implicaciones: autoorganización (tomar decisiones propias), desapego emocional (romper los lazos familiares), independencia económica y empezar una familia propia. Para muchos jóvenes, la autoorganización es uno de los aspectos más importantes de dejar el hogar. Actualmente, el nido es cada vez más difícil de vaciar y puede llenarse de nuevo con el retorno de los hijos jóvenes. La edad de dejar el nido ha variado con los cambios en la edad del primer matrimonio. Ya que las mujeres se casan a una edad más temprana que los hombres, las mujeres han dejado normalmente el hogar paterno algo más pronto. Además, ha habido cambios sociales en las expectativas sobre dejar el nido; la mayoría de los hijos adultos de hoy esperan vivir de forma independiente durante un tiempo antes de casarse. Sin embargo, otros cambios sociales como la recesión económica y el divorcio han originado que algunos jóvenes necesiten volver al nido. Hay dos factores que parecen importantes respecto al hecho de que los jóvenes dejen el nido antes de lo normal: la estructura de la familia (hijos de familias de segundos matrimonios y de familias monoparentales dejan el hogar antes) y las expectativas respecto a la edad del matrimonio. Ha habido un aumento de los hijos que viven en casa, sobre todo al principio y al final de la veintena desde 1970. El segundo matrimonio en la vejez. Se prevé que el número de personas ancianas que se vuelven a casar aumentará. Además de volverse a casar tras la muerte del cónyuge, cada vez más adultos en la madurez y la vejez están divorciados y es posible que se vuelvan a casar. Algunas investigaciones sugieren que el segundo matrimonio en la vejez se percibe por asouto4 – Unybook Si necesitas más apuntes puedes encontrarlos en Unybook.com parte de los hijos adultos como una disrupción en las interdependencias de la familia, amenazando tanto las relaciones económicas como emocionales entre padres e hijos. Otras investigaciones sugieren que las preocupaciones de los adultos acerca del segundo matrimonio de los padres ancianos varían según la edad del hijo: sólo los hijos de mayor edad pensaban que sus padres ancianos debían pedirles permiso para volver a casarse. Los estudios sugieren que los matrimonios de los ancianos suelen tener bastante éxito. 4) LA FAMILIA EXTENSA. +La familia nuclear consiste en un marido, la mujer y su descendencia. +La familia extensa consiste en la familia nuclear y otros familiares. La mayoría de las personas tienen una familia nuclear y una extensa. Hay dos mitos generalizados, ambos incorrectos en realidad: • • “Las familias extensas que vivían bajo el mismo techo eran comunes en el pasado y ya no lo son.” La investigación reciente sobre los hogares multigeneracionales ha distinguido entre la extensión ascendente (los ancianos van a vivir a la casa del hijo adulto) y la descendente (los nietos, con o sin padres, van a vivir a casa de los abuelos). “La familia nuclear de hoy está aislada y el apoyo e influencia de los parientes ha desaparecido.” La idea de la familia nuclear actual como una unidad aislada, más o menos desprovista del apoyo de la familia extensa, fue sugerida por algunos sociólogos a finales de los años cuarenta. En una teoría general sobre los efectos de la industrialización, se planteó que el aislamiento de la familia nuclear se originó por la necesidad de la sociedad industrial de un mercado laboral móvil (trabajadores que estuvieran dispuestos a dejar la vida en la granja). En la sociedad industrial, las nuevas instituciones asumieron las funciones de apoyo de los familiares (bancos, psicólogos, etc.). Aunque los familiares aparentemente tienen un menor papel en la sociedad industrial que en las economías agricultoras, es probable que se haya exagerado el grado de aislamiento de la familia moderna. Un índice del funcionamiento de la familia es la frecuencia de contacto entre sus miembros, y la investigación muestra que la mayoría de las personas mantienen un contacto estrecho con los padres, hijos adultos, hermanos, etc. Incluso aunque los familiares vivan lejos, la tecnología moderna hace posible que se mantenga fácilmente el contacto. La frecuencia y naturaleza del contacto entre familiares varía considerablemente según el nivel socioeconómico, la raza y otras características: los ancianos de familias obreras tienen más contacto con sus hijos que los de la clase media. Hay una interdependencia económica considerable entre los familiares de todas las razas, de forma que los padres proporcionan al menos apoyo económico de emergencia a sus hijos adultos y viceversa. Otros beneficios son reflejo de los nuevos patrones de interacción intergeneracional, ya que los miembros de la familia entran en “compañerismo de edad social”. Los sociólogos familiares sugieren que la estructura de la familia extensa está cambiando debido al aumento en la expectativa de vida y el descenso de la natalidad. La estructura se está haciendo más vertical, abarcando asouto4 – Unybook Si necesitas más apuntes puedes encontrarlos en Unybook.com entre tres y cinco generaciones, pero con menos miembros de cada generación, lo que se conoce como familias en racimo. Burton y Dilworth-Anderson sugirieron que se están desarrollando tres tipos de estructuras de familias intergeneracionales entre los negros: la familia intergeneracional vertical (similar a la descrita anteriormente, con un número creciente de generaciones pero pocos miembros en casa una de ellas), la familia de edad condensada (tiene lugar como resultado de la alta incidencia de nacimientos de madres adolescentes entre los negros; la distancia entre generaciones se reduce notablemente), y la familia sustitutiva (tiene lugar cuando se retrasa el tener hijos o no se tienen, y en ella los familiares ficticios, aquellos no relacionados por nacimiento, se van haciendo cada vez más importantes en la red social). Estos cambios tienen varias consecuencias: la familia extensa se caracteriza por el hecho de que la pareja casada tiene más padres vivos que hijos, las relaciones intergeneracionales son más complejas (hay más generaciones vivas), etc. 5) SER ABUELO. Ser abuelo constituye una transición determinada no sólo por las propias características y decisiones, sino también por la de sus hijos y nietos. La mayoría de las personas son abuelos en su madurez. Como la expectativa de vida aumenta, la experiencia de ser abuelo se está convirtiendo en universal. Los adultos, sobre todo las mujeres, son abuelos durante tres o cuatro décadas de su vida y conocen a los nietos cuando son niños, preescolares, adolescentes y posiblemente jóvenes. La mayoría de las mujeres normalmente viven bien hasta la edad adulta de al menos sus nietos mayores y cerca de dos tercios de las mujeres viven el nacimiento de su bisnieto. Por el contrario, el hombre es poco probable que sobreviva hasta que los nietos sean adultos. Se espera que tanto el papel del abuelo como la percepción de los nietos del mismo evolucionen y cambien conforme el abuelo y nieto se hacen mayores. Los nietos que mantienen el contacto regular con sus propios padres tienen más probabilidades de tener contacto frecuente con sus abuelos; el contacto y la cercanía abuelo-nieto está también relacionado con las relaciones positivas entre las generaciones del padre y el abuelo. Algunos investigadores afirman que la generación de en medio es “el puente de linaje entre generaciones”. Como los adultos son abuelos durante períodos de tiempo más largos, el papel del abuelo se solapa con otros roles. Cuando se convierten en abuelos por primera vez, la mayoría de los adultos están casados y trabajando. Así, la jubilación y la viudedad normalmente tienen lugar una vez uno ya es abuelo. Ha habido un cambio en la secuencia de los roles durante el siglo veinte. A principio del siglo veinte, las mujeres muchas veces se quedaban viudas antes de que naciera el primer nieto, y los hombres trabajaban hasta su muerte. Las edades más tempranas de jubilación implican que cada vez los hombres pueden ejercer más de abuelos. Bengston (1985) sugería cuatro roles simbólicos que el abuelo puede tener en la familia: 1. Estabilizador: figura constante en los momentos de transición o problemas, expresión de la continuidad de la familia y foco para el contacto y la reunión familiar. asouto4 – Unybook Si necesitas más apuntes puedes encontrarlos en Unybook.com 2. Guardián de la familia: a quién acudir cuando se necesita protección y cuidado en caso de emergencia y con quien se puede contar como reserva si las cosas van mal con la carrera profesional o los negocios de los miembros jóvenes de la familia. 3. Árbitro: entre la generación segunda y tercera, calmando las tensiones intergeneracionales, negociando en los conflictos entre padres y nietos y explicando las acciones de la segunda generación a la tercera. 4. Historiador de la familia: ayudando a la familia a relacionar el pasado con el presente y a entender cómo ha evolucionado. Algunos investigadores sugieren que hay diferencias entre abuelos y abuelas en la relación con los nietos. Hagestad (1985) encontró que las abuelas se preocupaban más por la dinámica interpersonal y los vínculos familiares; los abuelos solían dar más consejo o discutían sobre educación, trabajos, cuestiones económicas y el manejo de responsabilidades. La influencia de los nietos es mayor cuando los abuelos están activamente implicados en su rol y lo consideran un papel central en su autoconcepto. La importancia del papel del abuelo se ha relacionado con la aceptación del anciano de un papel de crianza en la vejez. Las experiencias de la niñez con los abuelos influyen en cómo estos adultos interactúan con sus propios nietos. Las relaciones entre los nietos y los abuelos dependen de la relación entre los padres y los abuelos. Los abuelos que piensan que pueden tener alguna influencia en la vida de sus nietos (es decir, la autoeficacia) y tienen un rol más activo en la vida de éstos, informan de que tienen contactos más frecuentes y la calidad de la relación es mejor incluyendo el dar apoyo económico y discutir los planes de futuro del nieto. Se va prestando más atención al hecho de que nietos y abuelos vivan en el mismo hogar. El aumento de los nietos que viven con sus abuelos es mucho mayor cuando la familia es monoparental. En los hogares con extensión descendiente, los nietos viven con los abuelos seis o siete años como media. Los niños que son criados por sólo uno de los progenitores es más probable que pasen más tiempo viviendo con los abuelos. En los hogares con extensión ascendente, el abuelo vive con los hijos adultos y los nietos una media de cinco o seis años. Los abuelos “antes de tiempo” (son abuelos en su juventud) pueden sentir mucha tensión. Esto sucede cuando dos generaciones sucesivas son padres en la adolescencia. Burton y Bengston estudiaron el efecto de desbordamiento cuando una generación han sido padres a una edad temprana y la siguiente generación también, y encontraron que muchas abuelas jóvenes no experimentaron la satisfacción de ser abuela; la imagen que tenían de ellas mismas no se ajustaba a ser abuelas y les supuso un problema en su estilo de vida. 6) LOS HIJOS ADULTOS Y SUS PADRES. Incluso después de que los hijos adultos dejen el hogar paterno y establezcan su propia familia, muchos padres continúan proporcionando varios tipos de apoyo. Sin embargo, la dirección de los apoyos se espera que se invierta de forma que sea el hijo adulto quien ayude al padre anciano. Los hijos adultos parecen recibir más apoyo durante el período de su primer matrimonio y el establecimiento de su propia familia. La forma más común es dar consejo. Las hijas reciben más apoyo que los hijos en forma asouto4 – Unybook Si necesitas más apuntes puedes encontrarlos en Unybook.com de cuidado de los hijos, servicios y consejo. Hasta mediados de los cuarenta, la mayoría de los hijos adultos consideran a sus padres personas a quienes acudir para pedirá ayuda económica y emocional. Responsabilidades filiales. La responsabilidad filial es el sentimiento de obligación personal hacia el bienestar de los padres que tienen hijos adultos. Puede implicar un sentido de obligación o disposición a proteger y cuidar a los padres mayores. Por otro lado, también puede incluir una dimensión preventiva que fomenta la autosuficiencia y la independencia de los mayores. Una perspectiva preventiva puede adoptar varias formas, incluyendo el que los hijos adultos animen a los padres ancianos a realizar tareas de las que son capaces, ayudarles a encontrar tareas que les resulten enriquecedoras y mostrar respeto por la autonomía de los padres y el derecho a tomar sus propias decisiones. El desarrollo de la madurez filial se ha descrito como un reto único de la madurez. Dado el aumento en la expectativa de vida y la reducción de la natalidad, las mujeres pasan más tiempo en su vida con padres mayores de 65 años que con hijos menos de 18. El hijo adulto llega a aceptar las responsabilidades filiales y a enfrentarse a una posible crisis al darse cuenta de que los padres quizás necesiten apoyo en la vejez. La madurez filial, no obstante, no significa inversión de roles, en la que la descendencia cuida a los padres ancianos como si fueran sus hijos. La inversión de roles se considera una percepción disfuncional del rol filial. La madurez filial se alcanza cuando el hijo adulto ve a sus padres como individuos que, aunque necesiten ayuda, siguen siendo adultos con sus propias necesidades, derechos e historias personales. Uno de los aspectos más importantes del rol filial es ofrecer afecto y apoyo emocional a los padres. Parece que los tres aspectos principales de la responsabilidad filial son: dar apoyo emocional, discutir asuntos importantes y ayudar a los padres a conocer los recursos disponibles. Cuidar a los padres. Hijos e hijas comparten ideas y actitudes muy similares acerca de proporcionar cuidado a los padres. Sin embargo, es mucho más probable que la ayuda la proporcionen las hijas que los hijos. Las hijas adultas ofrecen más ayuda en general que los hijos y hacen tareas de tipo manual, intensivo, instrumental y de apoyo emocional. Por el contrario, los hijos normalmente ofrecen ayudas como asesoramiento en asuntos económicos, tareas que exigen fuerza y la compra. Esta dependencia puede originar conflictos y tensiones entre generaciones. El descenso de la diferencia de edad entre generaciones y el aumento en la expectativa de vida significa que muchos padres e hijos envejecen juntos. Los hijos han sido tradicionalmente la fuente principal de apoyo para los ancianos, pero los hijos que se acercan a ellos mismos en la jubilación y que empiezan a sufrir limitaciones económicas y quizás físicas pueden tener dificultades para cuidar de sus familiares mayores. Las personas que están en su madurez pueden tener conflictos entre las responsabilidades hacia sus familiares ancianos y las obligaciones con el cónyuge y los hijos. 7) TRANSMISIÓN DE VALORES Y TRADICIONES. La relación entre abuelos y nietos es especialmente interesante para conocer cómo se transmiten valores y tradiciones sociales. Los padres son los que tienen principalmente la obligación de socializar a los hijos, pero asouto4 – Unybook Si necesitas más apuntes puedes encontrarlos en Unybook.com los abuelos pueden intervenir criticando la forma de crianza de los padres o la conducta de los nietos, o se pueden mantener al margen. Como “observadores objetivos” a veces son capaces de influir en los nietos, ya que éstos no sienten la necesidad de rebelarse contra los abuelos, y por eso a veces los nietos escuchan más a los abuelos que a los padres. Abuelos y nietos suelen hacer acuerdos tácitos sobre aspectos que pueden discutir sin peleas inútiles y violentas. Ambas partes evitan los aspectos más delicados, creando “zonas desmilitarizadas”, aumentando así su influencia en aspectos menos delicados. Por el contrario, los padres no tienen el privilegio de poder evitar los aspectos más delicados de la educación de sus hijos, por lo que es posible que surjan más conflictos entre padres e hijos. Socialización, apuesta intergeneracional y negociaciones bilaterales. La socialización es una de las funciones principales de la familia. En su definición más amplia, es el intento de un sistema social de asegurarse la continuidad a lo largo del tiempo. Las generaciones mayores deben transmitir de forma adecuada la información que permita al joven funcionar de manera eficaz en las posiciones sociales cada vez más complejas que irán encontrando en la vida adulta. La socialización se refiere al proceso por el que el individuo adquiere aquellas conductas, creencias, normas y motivos que se valoran en su familia y en el grupo cultural al que pertenecen. En muchos casos, las prácticas de socialización son intencionales y directas, e incluyen el refuerzo de la conducta deseada y el castigo de las acciones no aceptadas. Sin embargo, normalmente la transmisión de valores y tradiciones ocurre mediante procesos más sutiles. En concreto, el aprendizaje observacional tiene lugar cuando el padre realiza las actividades cotidianas bajo la observación de sus hijos dependientes. Los padres, abuelos y otros familiares sirven como modelos de conductas eficaces y apropiadas. En el niño, que carece de habilidades y sentido de identidad personal, la función socializadora de la familia puede tener lugar sin que haya intención consciente de enseñar o aprender. Más tarde, especialmente en la adolescencia y después, la socialización es más voluntaria y se convierte, como lo consideran algunos teóricos, en una forma de negociación bilateral: la generación mayor defiende los valores que ha probado y ha encontrado útiles, mientras que la generación joven busca una nueva aproximación, un objetivo más alto. Es importante reconocer que la socialización es un proceso en dos direcciones (bilateral), de forma que la generación mayor cambia junto con la joven. Los padres mayores siguen teniendo un papel principal al “entrenar” a sus hijos para ser padres. Igualmente, los hijos adultos y sus padres deben continuamente renegociar los intercambios recíprocos conforme los padres envejecen y pierden parte de su independencia. Bengston señaló un fenómeno que denominó la hipótesis de la apuesta intergeneracional, que se basa en el hecho de que los padres en la edad madura informan constantemente de niveles más altos de cercanía y consenso en sus relaciones padre-hijo que los hijos. Se planteó que cada generación tiene preocupaciones evolutivas diferentes y así cada una hace una “apuesta” en sus relaciones intergeneracionales. Los padres se preocupan más por la continuidad de los valores que encontraron importantes en la vida y con relación estrecha con la familia a la que han dedicado tanto, así que tienden a minimizar el conflicto y a sobrestimar la solidaridad de su descendencia. Los adultos jóvenes, por el contrario, están motivados a establecer la autonomía de los padres en valores y relaciones sociales y sienten menos compromiso con las relaciones padre-hijo y por tanto sobrestiman los contrastes intergeneracionales. asouto4 – Unybook Si necesitas más apuntes puedes encontrarlos en Unybook.com 8) FORMAS ALTERNATIVAS DE FAMILIA. Algunas causas de los cambios que se han producido en la estructura familiar tradicional son: la introducción de la mujer al mercado laboral, las leyes permisivas de divorcio, el aumento del individualismo y los abortos. Muchos hogares incluyen a familias cuyo cabeza de familia es una mujer o individuos que viven solos. Además, muchos niños pasan al menos parte de su infancia con sólo uno de sus padres biológicos. Vivir solo. Los hogares de una persona constituyen un grupo mixto que incluye a jóvenes adultos que buscan pareja o a adultos divorciados o viudos. Cada vez se retrasa más el matrimonio, se divorcia más gente o siguen solos después del divorcio. El número de personas de un grupo de edad que viven solos aumenta a lo largo del ciclo vital. El aumento en la proporción de ancianos que viven solos representa un cambio histórico drástico en la forma de vivir de los ancianos, y este aumento se atribuye a su mejor nivel económico, la mejor salud y el fuerte deseo de las cohortes actuales de seguir siendo independientes. El aumento en los hogares de una sola persona suscita la cuestión del aislamiento social, especialmente entre los ancianos, que suelen tener mayores niveles de depresión, soledad y aislamiento social. Algunos estudios sugieren que el número de acompañantes y confidentes que tienen los ancianos tiene más relación con el bienestar que con el estado civil y el tipo de hogar en sí. En muchos aspectos, la generación actual de mujeres ancianas son líderes. Las mujeres solas parecen estar creando entornos sociales y estilos de vida que compensan la pérdida o ausencia del cónyuge. El aumento en la expectativa de vida significa que la mayoría de los adultos solteros tendrán a sus padres vivos al menos hasta que ellos cumplan los cincuenta y en algunos casos todavía más. Cuando la familia falla, los amigos cercanos o compañeros se convierten en una “familia sustitutiva” o en “familiares ficticios”. Cuando el cabeza de familia es la mujer. Las familias cuyo cabeza de familia es una mujer están siendo cada vez más comunes. Ser parte de una familia con un solo progenitor depende en gran medida de la raza y la educación. Los hogares cuyo cabeza de familia es una mujer incluyen a las madres solteras, divorciadas y viudas. Las familias con una mujer blanca al frente suelen ser a consecuencia del divorcio o la viudedad, mientras que en el caso de las mujeres negras se debe al hecho de que nunca se han casado. Una de las diferencias más importantes entre las familias con una mujer sola y las familias constituidas por una pareja casada es el bienestar económico. Las madres solas tienen menores ingresos al menos por tres razones: la menor capacidad para ganar dinero de la madre, a falta de apoyo por parte del padre y las bajas ayudas de los programas de asistencia. El menor bienestar económico es sólo una de las presiones que experimentan las familias con madres solas. Tienen problemas de apoyo social o quizás incluso pierdan relaciones. Los cambios de residencia son habituales y suponen adaptarse a un nuevo hogar, vecinos y colegios para los niños. Quizás también pierden apoyo de sus familiares y tienen menor bienestar psicológico. Se tiene la idea de que las familias monoparentales tienen un impacto negativo en los niños, y parece que los niños varones sufren problemas de adaptación más severos y duraderos. Hay pruebas de que el asouto4 – Unybook Si necesitas más apuntes puedes encontrarlos en Unybook.com rendimiento académico de los niños se ve afectado de forma negativo por el divorcio o por vivir en un hogar monoparental. Además, los adolescentes de familias monoparentales y de familias muy conflictivas son más propensos a cometer delitos; también se sugiere que los adolescentes de hogares monoparentales tienen citas a edades más tempranas y son más activos sexualmente. Las madres solas son más liberales en sus actitudes hacia los roles de trabajo y familia, y también son más independientes e igualitarias. Tienen actitudes menos restrictivas hacia las relaciones sexuales prematrimoniales. Aunque volver a casarse puede aumentar la felicidad y el bienestar de la madre, puede incrementar los conflictos y los problemas de conducta de algunos niños, sobre todo las niñas. Hetherington sugiere que el padre no biológico se considera un intruso y un competidor. Se ha sugerido que los niños criados con madres solteras reciben menos años de educación, tienen menores ingresos cuando son adultos y es más probable que sean pobres. También suelen casarse más temprano y tener hijos antes. Los que se casan tienen más probabilidades de divorciarse. Las niñas tienen más probabilidades de convertirse en madre solteras. Algunas de las razones que se dan para explicar estas desventajas son: • • • Argumento de la desventaja económica: bajos ingresos por falta de tiempo. Argumento de la socialización: los resultados negativos se deben a valores paternales y relaciones padre-hijo disfuncionales. Supuestamente, las madres solas aceptan mejor las relaciones prematrimoniales, el divorcio, y están menos implicadas en las tareas escolares de los hijos. Argumento del vecindario: la falta de apoyo social y de recursos comunitarios contribuye a los resultados negativos de las familias de madres solas. Convivencia. Ha variado la forma en que se unen las personas. La convivencia de personas no casadas ha aumentado drásticamente desde 1960. En contra del estereotipo de que la convivencia es cosa de universitarios, se ha visto que el nivel educativo está negativamente relacionado con la convivencia antes del primer matrimonio. La convivencia es fundamentalmente un fenómeno de la juventud, más que de la madurez o la vejez. Parece que el aumento de la convivencia se debe a: • • La revolución en las costumbres sexuales: el sexo prematrimonial no se considera ofensivo. El aumento de las tasas de divorcio: ha hecho que los jóvenes tengan menos claro que el matrimonio es para toda la vida. Muchos deciden “probar” viviendo juntos antes de comprometerse a largo plazo. Aunque los jóvenes pueden considerar la convivencia como un matrimonio de prueba, vivir juntos no aumenta la estabilidad del matrimonio. Las parejas que conviven antes del matrimonio informan que tienen niveles de compromiso hacia el matrimonio como institución más bajos y tienen actitudes más liberales hacia el divorcio. Las circunstancias que llevan a convivir, como los recursos limitados, también pueden hacer que las posibilidades de éxito del matrimonio sean menores. La calidad de la relación de las personas que conviven varía según que tengan intención o no de casarse con la pareja. Los que informan de que tienen asouto4 – Unybook Si necesitas más apuntes puedes encontrarlos en Unybook.com intención de casarse con su pareja construyen una relación cuya calidad no difiere significativamente de la relación de las parejas casadas. La convivencia ha cambiado el significado de ser “soltero”. Tradicionalmente, el joven, sobre todo las mujeres, salían de la casa paterna para casarse. Los retrasos en la edad del primer matrimonio y la educación postobligatoria más extensa han supuesto un período de vivir fuera del hogar paterno antes del matrimonio. Además, la convivencia ha hecho que el matrimonio sea un marcador menos claro de otras transiciones, tales como formar una unión sexual, dejar el hogar paterno o convertirse en padres. La convivencia cada vez es más común también en personas divorciadas, de hecho, la convivencia es más común entre personas separadas y divorciadas que entre los que nunca se han casado. Los divorciados pueden ser especialmente reacios a entrar en otra relación matrimonial, y la convivencia se puede ver como una alternativa a largo plazo al matrimonio. Aunque vivan juntas, muchas personas que conviven mantienen parte de su vida independiente. Relaciones homosexuales. Aunque la homosexualidad ha estado condenada durante mucho tiempo, ha habido una aceptación creciente de la misma en varios aspectos. Una consecuencia de la menor condena es una apertura cada vez mayor. Los homosexuales necesitan tanto la interdependencia de la familia como los heterosexuales. Cada vez hay más parejas homosexuales que se comprometen entre sí y forman una relación estable. Los factores relacionados con la satisfacción en la relación son similares a los de las parejas heterosexuales. Las presiones de la vida familiar se ven magnificadas para los homosexuales, ya que sus vínculos se ven amenazados y reciben menos apoyo. Los homosexuales tienen muchas dificultades para conseguir la custodia de sus hijos y para adoptar niños, así como dificultades y problemas legales. El cambio en la familia. La familia como institución está cambiando. En los años sesenta y setenta, hubo cambios sorprendentes en las actitudes hacia el matrimonio y la familia; y en los ochenta y noventa, formas nuevas de familia que eran el resultado de ese cambio de actitudes. Ha habido un descenso en la necesidad de ajustarse a una serie de normas sociales en la familia y un aumento de la libertad del individuo para elegir. Aunque la estructura y la forma de la familia siguen cambiando, las interdependencias en las relaciones familiares siguen siendo importantes. ...

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