tema 6 El derecho de la PROPIEDAD (2016)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Derecho - 3º curso
Asignatura Dret Civil IV
Año del apunte 2016
Páginas 9
Fecha de subida 14/03/2016
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Derecho de propiedad, restricciones al derecho de propiedad, las inmisiones, modos de adquisición del derecho de propiedad

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TEMA 6 LA PROPIEDAD La propiedad es el máximo grado de poder que se puede ostentar sobre una cosa, porque la propiedad confiere al propietario todas las utilidades que una cosa puede dar. El máximo grado de poder.
El derecho de propiedad es elástico, porque el propietario es libre y puede reducirse a sí mismo voluntariamente las facultades de su derecho concediendo a terceros facultades sobre la cosa de su propiedad mediante los derechos reales limitados.
En el momento que se extinga el derecho real limitado el propietario recuperará automáticamente las facultades que cedió. Estas situaciones no alteran el concepto de propiedad, puesto que siempre va a recuperar automáticamente sus facultades cedidas.
La propiedad puede recaer sobre bienes corporales, no inmuebles e incorporales.
Del art. 541 – 1, se desprende que el derecho de propiedad engloba las siguientes facultades:      La facultad para poseer la cosa materialmente Facultad para usarla  explotarla Facultad para realizar actos dispositivos: que son los negocios de gravamen, transmitir a terceros.
Facultad de abandonarla Facultad de destruirla El derecho de propiedad que tengan una función social: no podemos utilizar las cosas de nuestra propiedad como nos dé la gana, hay límites en el comportamiento del propietario sobre su propiedad.  La función social del derecho de propiedad incide en aquellos bienes o propiedades que son consideradas las más importantes para nuestro OJ porque son necesarias para la conservación de la subsistencia humana, por ejemplo, los bosques.
La función social viene en el art. 33.2 CE y en el art. 541 -2 de la ley del libro quinto, esto preceptos que consagran la función social de la propiedad, lo que hacen es facultar al legislador establecer límites y restricciones, estos límites y restricciones son deberes que el OJ pone al propietario para obligarle a utilizar esos bienes con la finalidad que estén destinados, para cuidar la sociedad, si no cumple con estos deberes se le sancionará.
Estos límites y restricciones vienen contemplados en la legislación administrativa, rigen unos límites específicos diferentes para cada categoría de propiedad.
Los límites de interés público los encontramos en el art. 545 – 2 de la ley del libro Vº.
Los límites de interés privado los establece el OJ con la finalidad que se respeten los intereses o derechos de determinadas personas (no de la comunidad) por el hecho de que estas personas se encuentren en una situación concreta. Estos límites los más importantes son los que afectan a las relaciones de vecindad, los establece el OJ para los propietarios de inmuebles y de previos vecinos en el ámbito de la propiedad inmobiliaria. El OJ considera que los propietarios de los inmuebles no pueden actuar como les dé la gana, porque se pueden producir daños o molestias que el otro vecino no tiene por qué soportar. Se plantea el OJ la cuestión de: ¿hasta donde llega el derecho de propiedad? Por lo que el OJ establece limitaciones y restricciones de actuación para evitar conflictos entre vecinos.
Dentro de las relaciones de vecindad, tenemos las inmisiones.
Otros límites de interés privado (no son necesarios sabérselos) están en el art. 546 Ley del libro Vº.
Antes de ver las inmisiones, vemos las prohibiciones de disponer (que es un límite de interés privado).
La ley del libro Vº no contiene una explicación detallada de estas prohibiciones, solo hace una referencia a ellas cuando regula las donaciones con carga o modal, porque precisamente el modo o carga en la donación puede configurarse como una obligación de disponer (como una limitación de los bienes donados). A continuación la ley del libro V nos remite a la ley del libro IVº relativo a las sucesiones, es donde se regulan las prohibiciones de disponer.
Las prohibiciones de disponer que se hagan mediante negocio inter vivos, a estas se les va a aplicar el régimen previsto en la ley del libro IVº. Las prohibiciones de disponer se regulan en el art. 428 – 6 de la ley del libro IVº, en general donde suelen establecerse las prohibiciones de disponer serán en el ámbito sucesorio.
Las prohibiciones de disponer son temporales, lo máximo que puede durar es la vida de la persona gravada, de manera que la prohibición se extinguirá con el fallecimiento de la persona gravada, ya que no es transmisible a los herederos. Si el transmitente no establece el límite temporal, se presume que lo que dura es la vida de la persona gravada. Cuando la prohibición afecta a una persona jurídica, entonces la prohibición dura como máximo 30 años, a contar desde que se estableció la prohibición de disponer.
La prohibición de disponer puede establecerse con respecto a negocios a título oneroso o gratuito, pero si se establece a nivel general, y el transmitente no dice nada, se debe entender que la prohibición afecta tanto a los negocios onerosos como gratuitos.
Si la persona que tiene el bien afectado por la prohibición de disponer y esta persona se encuentra en situación de extrema necesidad, se puede solicitar al juez poder disponer de esos bienes a terceros (cuando concurra justa causa).
La prohibición de disponer tiene lugar cuando una persona transmite unos bienes estableciendo al adquirente la prohibición de que lleve a cabo actos dispositivos con terceros.
Prohibición de llevar a cabo actos dispositivos: “actos dispositivos”: tanto lo que es transmitir la propiedad a terceras personas (alienación) como gravar los bienes (con derechos reales limitados a favor de terceras personas).
La principal vía para poner prohibiciones de disponer es vía contrato o negocio jurídico inter vivos, y pueden establecerse en un negocio jurídico o contrato a título oneroso o gratuito. Lo más corriente es que se establezcan en las de título gratuito.
Las prohibiciones de disponer que se establecen a título gratuito pueden tener acceso al registro, pero las que sean a título oneroso no pueden tener acceso al registro de la propiedad.
La persona interesada para solicitar la inscripción en el registro será el transmitente.
El que transmite unos bienes puede solicitar en el registro la inscripción del derecho que transmite, es decir, el derecho que adquiere el adquirente puede solicitar su inscripción en el registro, y el transmitido tiene el derecho de saber que hay un gravamen.
Si la persona afectada por la prohibición de disponer, infringiendo la prohibición, realiza actos dispositivos, se le aplicarán las reglas generales de oponibilidad de los derechos reales a terceros adquirentes. En principio el gravamen es eficaz frente a terceros, pero el tercer adquirente del derecho puede quedar protegido por el OJ cuando el tercer adquirente tiene unos requisitos determinados. En consecuencia cuando el tercer adquirente reúne los requisitos (art. 34) para ser mantenido, lo que sucede es que la prohibición de disponer no le afecta, y será mantenido en su derecho, lo que sucederá es que el transmitente, el único remedio que tendrá será dirigirse contra el gravado con la prohibición de disponer para reclamarle una indemnización de daños y perjuicios.
Si el tercer adquirente no es mantenido en su posición (cuando sea a título gratuito, o cuando se tenga mala fe – será de mala fe cuando tuvo conocimiento de la existencia de la prohibición de disponer cuando se le transmitió la cosa o tuvo la posibilidad real y efectiva de saberlo-). Se puede tener conocimiento de la mala fe: si la prohibición de disponer estaba inscrita en el registro de la propiedad, si no está en el registro si se prueba que el tercero conoció o que había tenido la posibilidad real y efectiva de conocer extra registralmente la existencia de la prohibición.
Si el tercer adquirente no es mantenido en su posición, consecuencia: el negocio o contrato realizado con el tercero se considera automáticamente nulo, y el OJ considera que el bien no ha salido nunca del patrimonio de la persona gravada.
Repaso:  Límites del interés privado: o Relaciones de vecindad  Inmisiones o Prohibiciones de disponer Inmisiones: a) Definición y rasgos característicos Reguladas en los arts: 546-13 a -14. Son interferencias o injerencias (ej: ruidos excesivos, vibraciones perturbantes, malos olores, humos, gases, vapores, temblores, etc.) que produce el poseedor o propietario de un inmueble, que molestan al propietario o poseedor del inmueble vecino, causándole un daño. Estas injerencias, son actividades que se desarrollan en la propia finca, pero cuyos efectos se propagan y se perciben más allá de su delimitación espacial.
Se trata de una intromisión indirecta sobre el predio vecino producida por la actividad del propietario u ocupante en el ejercicio de sus facultades dominicales o derivadas de su derecho posesorio sobre la finca.
Su carácter indirecto comporta que no son actividades realizadas directamente por la persona en la propia finca que padece la inmisión. Las molestias o injerencias realizadas por vía directa (por actos materiales sobre la misma finca afectada) no son inmisiones y tendrían que ser reconducidas a la regulación general de la responsabilidad civil extracontractual por daños del art.1902 CC.
La necesidad de que la injerencia se realice por vía indirecta comporta, también, que ha de propagarse sin la intervención de la voluntad humana, ya sea por el aire, suelo, paredes, etc. Si bien, su origen procede de acciones u omisiones humanas, no lo es en su medio de propagación hasta su destino, que no puede ser por acción humana (ej: pelotas de golf que caen a la finca vecina por acción de los jugadores en el campo de golf: no se trataría de una inmisión porque el medio a través del cual se desplaza la pelota hasta su destino es principalmente el impulso que deriva de la acción humana).
b) Requisitos Requisitos para dar lugar a responsabilidad civil especial por inmisión:  la interferencia o molestia puede ser material (cuando cae basura constantemente) o incorporal (ej: como consecuencia de unas vibraciones se produce una rotura en el muro de la casa).
 El responsable de la inmisión es aquella persona (física o jurídica) bajo control se realiza la actividad que genera el daño. Puede serlo tanto el propietario como el ocupante o poseedor del inmueble.
 La inmisión debe producir un daño a la finca vecina, que puede afectar tanto a las personas como a las cosas que se encuentran en ella, como a la propia finca. La responsabilidad exigible por inmisión abarca a los daños morales, corporales o patrimoniales.
 Para que haya inmisión no hace falta que haya dolo o culpa. Se puede producir un daño actuando correctamente. Lo único que tiene que probar el afectado vecino es la producción efectiva de un daño y la relación de causalidad. No tendrá que probar ninguna diligencia, ni dolo ni culpa. Será una responsabilidad objetiva.
 El daño no ha de ser consecuencia de caso fortuito o fuerza mayor, puesto que estos dos casos eximen de responsabilidad.
 La inmisión tiene que ser continuado, reiterado (menudo o menos frecuente) permanencia en el tiempo. Si son intromisiones puntuales la responsabilidad no es exigible por inmisión, sino que será exigible por las reglas extra contractuales del art. 1902 CC y 1903.
 La finca ha de ser vecina. Aunque no hace falta que las fincas estén pegadas o que están muy cercanas, sino que basta que el daño se perciba en la finca aunque esté muy lejana, con independencia de la cercanía.
 Debe ser una inmisión no permitida (ilegítima). En nuestro OJ se diferencia entre las permitidas y las no permitidas ambas generan daños. Las permitidas no generan responsabilidad civil. Una inmisión es permitida cuando se trata de daños causados por la propia actividad de ejercer el uso de la propiedad privada, no podemos exigir no tener que soportar nada en nuestro alrededor, porque si hay vecinos hay que soportar. Lo que no hay que soportar son las inmisiones no permitidas, es no permitida cuando el daño es grave o sustancial. Pero la ley no define bien qué es grave o sustancial, la doctrina establece: si la inmisión permite llevar a cabo una vida normal, si produce daños a la propia finca, si el daño afecta a los derechos fundamentales (vida, salud, integridad física, moral, etc.), si hay un daño de injerencia que supera los límites permitidos por las leyes o reglamentos sobre inmisiones que establecen unos grados límites y si se vulneran esos grados, habrá inmisión no permitida.
Hay empresas que llevan a cabo una actividad autorizada por la administración y esta actividad genera inmisiones no permitidas y aun así son autorizadas administrativamente. La Administración cuando concede una licencia sabe muy bien lo que concede, lo que sucede es que son empresas que producen unos productos o servicios que son considerados de primera necesidad o esenciales, y por ello a la Administración le interesa, aunque generen daños. Tendremos en cuenta: Que cuente con licencia no quita que produzcan inmisiones no permitidas, y por ello podremos exigir responsabilidad. La ley establece que a estas empresas la víctima no les va a poder exigir la paralización de la actividad, pero puede exigir que se adopten medidas técnicas necesarias (en el caso de que puedan adoptarse) para reducir lo más posible la inmisión o para evitar que se produzcan.
Si se detecta que la actividad de la empresa puede afectar a producir daños muy profundos (cáncer a todos) puede llegar a paralizarse esta actividad.
Puede solicitar también una indemnización por los daños causados y una indemnización de compensación económica por los daños fututos.
c) Acciones para exigir la responsabilidad Es la acción negatoria, esta engloba tres acciones que pueden ejercitarse cumulativamente o de forma independiente (ya que la víctima de una inmisión puede llegar a acuerdos). Las acciones son:  Acción para hacer cesar la actividad dañosa.
 Acción para exigir que se establezcan las medidas técnicas necesarias para minimizar la inmisión o para que no se produzcan daños. Antes que cerrar la actividad lo que hará el juez será exigir las medidas técnicas.
 Indemnización por los daños pasados más una compensación económica por los daños futuros.
d) Legitimaciones Activa: propietario o titular de un derecho real limitado (inquilinos también). También estaría legitimado el propietario aunque esté la finca arrendada, puesto que sigue siendo su propiedad.
Pasiva: propietario, inquilino, titular de un derecho real limitado, cualquiera que lleve a cabo el daño aunque no tenga ningún título sobre la propiedad (usucapiente, ocupante, poseedor o propietario).
Las dos primeras pretensiones pueden ser ejercidas mientras haya la perturbación, puesto que la acción no prescribe mientras dure la inmisión.
La pretensión para reclamar indemnización por daños y compensación económica por daños futuros, prescribe a los años contados desde que el afectado tiene conocimiento de la perturbación o inmisión.
MODOS DE ADQUISICIÓN DE LA PROPIEDAD a) LA OCUPACIÓN Forma de adquirir la propiedad, sobre bienes muebles corporales o sobre animales. A través de una aprehensión material, sin necesidad de que transcurra ningún periodo de tiempo determinado, unida a la intención del que la posee de tenerla en concepto de dueño. Con intención de la persona de adquirir la propiedad sobre ella.
No son cosas o animales perdidos, que se adquieren a través del hallazgo. Sino cosas o animales que nunca tuvieron dueño y que no pertenecen a nadie, o porque no han sido abandonadas.
Los bienes inmuebles, cuando son abandonados, no pueden adquirirse por ocupación, porque cuando son abandonados, pasan a ser del Estado por ley.
En cuanto los animales, aunque la ley alude solo a los animales que “puedan ser objeto de caza y de pesca”, debe entenderse que también son susceptibles de ser adquiridos por ocupación los animales domésticos (de compañía) que hayan sido abandonados por su poseedor legítimo.
Capacidad que se le exige a la persona para poder adquirir la propiedad por este sistema: simple capacidad natural, de entendimiento. Pueden adquirir: menores o incapacitados, siempre que posean esta capacidad natural de entendimiento.
b) EL HALLAZGO Forma de adquirir la propiedad sobre cosas muebles corporales o animales perdidos.
Un bien mueble corporal: el hallador tiene la obligación de restituir la cosa al verdadero propietario, siempre y cuando lo conozca, y el hallador tendrá derecho a percibir una cuantía por el propietario. Si no conoce al propietario, estará obligado a comunicar el hallazgo al ayuntamiento del término municipal dónde se haya producido el hallazgo. El ayuntamiento está obligado a guardar el bien, durante 6 meses, dando publicidad mediante edictos. Si en estos 6 meses nadie lo reclama, es adjudicada al hallador si le interesa quedársela, sino, se la queda el ayuntamiento. Si aparece el propietario, estará obligado a entregar la cuantía determinada en la ley y el ayuntamiento tendrá que darle el bien.
No obstante si el valor de tasación de mercado del objeto es superior a 6 veces al salario mínimo interprofesional, y el propietario no lo reclama, el ayuntamiento está obligado a venderlo por pública subasta. De lo que se obtenga en la subasta, el hallador tendrá derecho a percibir la cantidad equivalente al salario mínimo interprofesional multiplicado por 6, más además una cuarta parte de aquello que supera el mismo valor, el resto quedará a disposición del Ayuntamiento.
Si en la subasta no se obtiene un exceso, el hallador se quedará con la cantidad de 6 veces el salario mínimo interprofesional.
Si en la subasta nadie puja, entonces el hallador tendrá derecho a quedársela, si la quiere. Si en la subasta se obtiene una cantidad inferior a 6 veces del salario mínimo, entonces el derecho que tiene el hallador es: podrá elegir entre hacer suya la cosa, o bien quedarse con la suma obtenida por la venta de la cosa.
En cuanto a los animales, perdidos, y no abandonados. También pueden adquirirse por este sistema, pero en materia de animales la ley es dudosa, y por ello en la doctrina hay varias interpretaciones, pero la doctrina mayoritaria ha interpretado los preceptos de la siguiente manera:  Quien encuentre a un animal perdido, estará obligado a devolvérselo al propietario, si lo conoce.
Pero no habrá premio legalmente establecido/ cuantía determinada.
 Si no conoce al propietario, el hallador debe comunicar al ayuntamiento, y entonces el ayuntamiento estará obligado a mantener, cuidar el animal dando publicidad de ello, mediante edictos, para ver si aparece el propietario. Durante un periodo mínimo de 6 meses.
 Si no aparece el propietario, el hallador tiene un derecho de adquisición preferente, en el sentido que el ayuntamiento tiene que hacer una transmisión de entrega al hallador.
 Si el hallador no le interesa el animal, pues el ayuntamiento tendrá que darlo a centros de acogidas de animales.
Una vez adquirida la propiedad por este sistema, el verdadero propietario (si aparece más adelante reclamando la cosa o el animal) no va a poder ejercitar su acción reivindicatoria de defensa para recuperar la cosa, siempre y cuando el hallador haya procedido de buena fe. Hallador de mala fe: persona que conoce al verdadero propietario, no se lo devuelve, e inicia el procedimiento ante el ayuntamiento.
La buena fe se presume, por lo tanto, corre a cuenta del propietario la carga de demostrar la mala fe.
Capacidad que se exige: capacidad natural.
c) EL TESORO Otra forma de adquirir directamente la propiedad de bienes muebles. Pueden adquirirlo las personas físicas o jurídicas. Se trata de objetos de extraordinario valor. No es necesario que sean antiguos, ni de valor cultural histórico o cultural.
Características para que sea considerado tesoro:  Debe encontrarse oculto o escondido  Se presume que no tiene dueño o no se conoce al propietario nadie  La primera vez que se descubre tiene que descubrirse por casualidad, porque si ya se sabía dónde estaba el objeto, entonces sería una ocupación.
Puede hacerse visible por primera vez pro obra humana o por medio de la naturaleza (terremoto, excavaciones, etc.).
Corresponde la propiedad del tesoro: la ley establece: - - El tesoro pertenecerá al dueño del terreno en el que se haya descubierto, siempre y cuando sea descubierto por el dueño del terreno.
Si es descubierto por una persona en terreno ajeno o del estado, entonces pertenecerá en propiedad al dueño del terreno, pero el dueño del terreno estará obligado a abonar al descubridor una cuantía económica que será la mitad del valor del bien del tesoro.
Ley catalana: objetos de especial valor, artístico o histórico: si el descubrimiento del tesoro coincide con estos bienes, entonces esta ley catalana establece que el descubrimiento deberá ser comunicado durante las próximas 48 horas al ayuntamiento o departamento de cultural de la Generalitat y tales bienes pasan a considerarse patrimonio cultural catalán.
- Si se descubre un bien inmueble, en todos los casos, pasa a pertenecer automáticamente a la administración de la Generalitat.
Capacidad: capacidad natural.
ACCIONES DE DEFENSA DEL DOMINIO 1.- Acción reivindicatoria LA EJERCITA el propietario cuando le han privado de la posesión tangible de la cosa. La ejercita con finalidad de recuperar la posesión. Supuestos: privado de la cosa, la ha perdido, ha sido despojado de la cosa.
Requisitos: - - Propietario tiene que probar su dominio; debe demostrar que efectivamente adquirió su derecho de propiedad en un momento anterior a la demanda, correspondiendo al demandado probar que su posesión está fundamentada en algún título que le legitima para poseer.
El nuevo propietario deberá probar que su posesión se fundamenta en algún título que la legitime para poseer, para poder frenar la acción. Si no es capaz de demostrarlo, el propietario recuperará la posesión. Puede probar que: la propiedad le fue transmitida, o por medio de la usucapión, tiene derecho real limitado sobre el bien.
No es necesario que lo fundamente de forma escrita, sino que basta acreditarlo por todos los medios de prueba admitidos en derecho. Si lo tiene inscrito en el registro, el art. 38 LH presume que los derechos reales inscritos en el registro existen y le pertenecen al titular inscrito. Pero no es más que una presunción, puesto que el registro puede publicar errores o situaciones que no se corresponden con la realidad  presunción iuris tantum (que admite prueba en contra) prueba en contra que deberá demostrar el demandado.
- Debe identificarse la cosa objeto de la reivindicación, que puede ser mueble o inmueble.
La acción debe dirigirse contra el que posee la cosa sin título que le legitime para poseer.
Consecuencias del ejercicio de la acción Si triunfa la acción , el poseedor debe restituir la cosa al propietario de conformidad con las reglas de liquidación de la situación posesoria, en relación a los frutos, gastos, deterioro, destrucción o pérdida del bien, que contemplan los arts: 522-2 a 522-5, distinguiendo si el poseedor contra el que se dirige la acción es de buena o de mala fe.
Supuestos de irreivindicabilidad de la cosa: son las transmisiones a non domino. Una persona adquiere de una persona que le transmite que no tiene la propiedad. Por lo tanto, no adquirirá la propiedad, y lo que puede pasar es que venga el verdadero propietario, ejercite una acción y le tengan que devolver la cosa. Pero hay supuestos que el tercer adquirente será protegido por el OJ: - Art. 34 LH: bienes inmuebles.
Art. 522-8 ley del libro quinto bien mueble El verdadero propietario podrá pedir indemnización al que transmitió, y no al tercero.
Cuando lo que se adquiere es un bien mueble, el tercer adquirente para ser mantenido en su adquisición, además de reunir los requisitos del ar.t 522-8, tiene que encontrarse en la posesión física, material o tangible de la cosa. Cuando lo que se adquiere es un bien inmueble: basta con reunir los requisitos del art. 34 de la LH, no es necesario que se encuentre en la posesión material, porque el adquirente puede haber adquirido la posesión por algún tipo de tradición ficiticia y no encontrarse todavía en la posesión material, física o tangible de la cosa y la puede tener otra persona.
2.- Acción declarativa del dominio La ejercita el propietario cuando alguien le discute o no le reconoce su propiedad. En esta acción la posesión la tiene el propietario.
Al propietario le están generando una situación de incerteza con relevancia jurídica. Finalidad: que se le reconozca al propietario, que se declare o reafirme el dominio frente a quien se lo pone en duda.
Acción ejercitada por persona normalmente por aquel que ha adquirido por usucapión, cuya titularidad consta inscrita en el Registro a favor del anterior propietario, y lo que se busca es que la inscripción desaparezca y que e declare su titularidad.
Elementos que deben probarse: coinciden con la acción reivindicatoria. Excepto: no debe probarse que la cosa se encuentra en posesión del demandado.
Acción imprescriptible.
3.- Acción negatoria No está regulada en el OJ estatal, aunque la jurisprudencia la admite. En la regulación catalana si que está contemplado, en el mismo precepto de las inmisiones.
El propietario ejercita esta acción cuando un tercero pretende o dice tener un derecho real limitado sobre su propiedad, y no solo pretende o dice tener, sino que el tercero está ejercitando las facultades propias de algún derecho. El propietario está sufriendo una intromisión o invasión por alguien que pretende o quiere tener algún derecho real limitado sobre su propiedad.
Característica peculiar: cuando alguien dice tener algún derecho real limitado, este tercero que dice tener, lo que puede hacerse con la posesión entera (podría arrebatar la cosa totalmente al propietario, también podría hacer una invasión solo parcial de la posesión, es decir, una intromisión en la posesión).
Esta acción no defiende la propiedad ante una privación o despojo total (que seria la reivindicatoria).
Esta acción defiende la perturbación parcial continuada de un tercero, que pretende tener un derecho real limitado.
Esta acción también defiende frente a previsibles perturbaciones futuras, es decir, en aquellos supuestos en los que el propietario tiene un temor fundado que puede probar de sufrir perturbaciones o intromisiones futuras.
Finalidades:  Acción de cesación para aquellas que son actuales  Abstención: para aquellos temores fundados del propietario.
Cuando se ejercita la acción negatoria pero en el momento en que las intromisiones son actuales y se le han producido daños, el propietario podrá ejercitar de manera conjunta la acción de cesación y acción de indemnización de daños y perjuicios.
Debe probar su propiedad, las intromisiones o temor fundado. Como la propiedad se presume libre de gravamen, será el perturbador quien debe acreditar la constitución y vigencia del gravamen.
Acción imprescriptible. Aunque la acción de resarcimiento de los daños causados está sometida al plazo de 3 años contados desde que se tiene conocimiento de la perturbación.
4.- La acción de deslinde Dirigida a delimitar y concretar hasta donde llega una propiedad inmueble.
Casos en los que 2 o más fincas se encuentran unidas de tal forma que puede haber confusión. La línea divisoria no es clara.
Finalidad: aclarar situación de incertidumbre en relación a los límites de una finca, dibujando la raya perimetral que separa las propiedades respectivas. Se quiere fijar los contornos.
La confusión no versa sobre si se es o no propietario de las extensiones (porque si no sería acción reivindicatoria), sino la confusión sobre el límite de los terrenos.
Diferencia de deslinde con amojonamiento: deslinde solo se traza la línea perimetral para dejar constancia externa de donde acaba una finca y empieza otra. Amojonamiento es operación material que se practica después del deslinde, consiste en poner señales físicas para cerrar las físicas (vallas, paredes, etc.). El amojonamiento se realiza cuando la línea divisoria está ya clara.
Formas de practicar el deslinde: 1) Por acuerdo voluntario verbal o escrito entre todos los propietarios, los cuales deslindan ellos mismos sus fincas.
2) Mediante acción judicial que ejercita alguno de ellos o todos conjuntamente, en un procedimiento de jurisdicción voluntaria, para que sea el Juez quien señale los límites. Procedimiento que se utilizará cuando haya acuerdo de todos los interesados en querer deslindar. Como está basado en el acuerdo, es un deslinde convencional. Aunque otorgado ante la Autoridad judicial.
3) Mediante un juicio declarativo ordinario, que tendrá lugar cuando algún propietario interponga acción judicial de deslinde, en aquellos casos en los que no haya acuerdo o conformidad de todos en cuanto a querer deslindar. Es un juicio contencioso que parte de la discordancia entre los propietarios vecinos.
El Juez, para practicar el deslinde: a) Atenderá a lo que marquen los títulos de propiedad de cada propietario.
b) Si no hay títulos o alguno carece de él, atenderá a la posesión que tuvieren hasta entonces los propietarios colindantes. Se tendrá en cuenta la extensión que utilizaban o disfrutaban normalmente.
Si las extensiones de terreno no se pueden limitar el OJ determina que se establecerá los terrenos por partes iguales, respecto de los que exista duda, por no poderse establecer por títulos Es una acción imprescriptible.
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