TEMA 4. RE. PATATA_p10-12 (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Grado Periodismo - 1º curso
Asignatura Relaciones Exteriores de España
Profesor F.S.
Año del apunte 2017
Páginas 3
Fecha de subida 22/10/2017
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colonial. Este último está en pleno auge precisamente en estos años. Surgen tensiones entre la concepción de un mundo cerrado, creado por las superpotencias sucesoras de las grandes potencias europeas (son las superpotenciaslas que deciden cuándo un estado entra en una organización o no), y un mundo de estados dereciente creación que idealiza la sociedad internacional y reivindica la igualdad económica y los Derechos Humanos. España es un peón de batalla entre los dos mundos, pero reconoce la civilización occidental.
Desde 1958 nuestro país se incorpora al a Organización para el Desarrollo y la Cooperación en Europa, aunque no sale muy bien parada del Plan Marshall. También formará parte del Banco Mundial, de ahí que en el 59 se aplique el Plan de Estabilización Nacional: los resultados de este plan superarán las expectativas debido, por un lado a las divisas del turismo y, por otro, a las remesas de los inmigrantes.
En los 60, de la mano de este plan, se inicia una nueva etapa de progresiva liberalización que beneficiará a España. Además, en los 60 se va a definir una política exterior nacional, un proyecto articulado (esto no quita que siga siendo un política personalista, centrada en franco). Se crea un núcleo de verdaderos diplomáticos que asume responsabilidades en la acción exterior española y solicita formar parte de organismos internacionales.
Sin embargo, en los 60 España no conseguirá formar parte del Consejo de Europa por no ser un país democrático. En esta época se define mejor lo que es una democracia relacionándolo con lo económico: “No puede haber democracia económica sin democracia política, ni viceversa”. En este sentido, la democracia española comenzaría con la Ley de Hacienda.
España pidió también la Unión Aduanera (con las CEE), un instrumento económico con una gran dimensión política: se le ofrece a países europeos con vistas a la adhesión, y muchas veces se le concede a países que no son democráticos (como, por ejemplo, Turquía). Consiste en una ayudaal país para que modernice sus estructuras económicas financieras...pero a España se le denegó. El acuerdo se limitó a un Tratado Comercial de tipo preferencial en 1970, tratado que no se vincula a ningún Tratado de Asociación, que es el que permite la Unión Aduanera. Es decir, una vez más, se rechazan las peticiones de España.
Además, cuando nuestro país firma este Tratado Comercial, las CEE sólo estaban compuestas por 6 países. La adhesión de Gran Bretaña a la UER dejará a este tratado sin sentido porque España ya tenía acuerdos agrícolas firmados con este país: con esta adhesión, los productos agrícolas españoles dejan de ser competitivos. En 1973 se firma un Tratado Comercial adicional que pretende paliar los efectos negativos de la entrada de Gran Bretaña.
Cuando en 1975 en España se aplica la pena de muerte tras el Proceso de Burgos se la vuelve a aislar.
El conflicto de Gibraltar España pretende forzar negociaciones bilaterales con Gran Bretaña, pero el Foreign Office se niega sistemáticamente, cosa que no es de extrañar porque, para ellos, España no es nadie. Sobre todo porque llevaba años tutelando las relaciones exteriores de nuestro país. España tiene una estrategia de tres dimensiones: 1. Apelar a Naciones Unidas. Desarrollar económica y socialmente el campo de Gibraltar 2. Defensa de la integridad territorial española en el marco del derecho a la descolonización.
Aunque España le vendió en su momento la soberanía sobre Gibraltar a Gran Bretaña, desaparecido el contexto histórico, para ella no era más que un residuo colonial.
Entendía que la solución era la negociación directa y bilateral. Pero el problema de la descolonización en el siglo XX se resuelve a través de las Naciones Unidas y su Comité de Descolonización, que parte del derecho de autodeterminación de los pueblos.
Gran Bretaña no niega en ningún momento el carácter colonial de Gibraltar, pero se 9 Gran Bretaña no niega en ningún momento el carácter colonial de Gibraltar, pero se hace ecodel principio de autodeterminación de los pueblos para resaltar, sobre todo, que España era una dictadura. Así, los ingleses sólo aceptan la negociación si antes se hace votar a los gibraltareños, tratando de introducir de este modo un elemento democrático.
España lleva a cabo una gestión eficaz en Naciones Unidas. Ya en 1963 se trata allí el tema y en el 64 el Comité de Descolonización reconoce la tesis española.. Un año después, en 1965, la Asamblea General de Naciones Unidas tiene que votar una resolución de forma que finalmente España recibe el apoyo oficial de la ONU induciendo a la negociación. En el 66 se inician las negociaciones y en principio se impide la legalización de la idea británica del referéndum. Este conllevaría permitir la independencia de la colonia y su libre asociación con el Reino Unido (una vez que el pueblo hubiera admitido a la reina de Inglaterra como Jefa de Estado).
Sin embargo, se produce un fracaso político por la parte de España y de la Asamblea de Naciones Unidas (al final decide el Consejo de Seguridad en el que Gran Bretaña tiene un especial peso) y en 1967 se celebra un referéndum legal con observadores de la ONU incluidos. El resultado fue favorable a la continuidad de los vínculos con Gran Bretaña, con lo que finalmente este país había ganado utilizando las armas de la democracia. Dado que el procedimiento es tan importante como el contenido, España, sumida aún en un sistema autoritario, tenía las de perder. Además, Gran Bretaña no deja de ser una potencia mundial y España aún no ha normalizado del todo sus relaciones exteriores.
Aún hay otro factor que beneficia a los británicos. Y es que en los primeros 60 España estaba en conversaciones con EEUU para detener el comunismo, estaban renegociando los pactos de los años 50. El gobierno franquista conseguirá que se suprima la cláusula de actividad automática de las bases, que limitaba mucho la independencia de la política exterior española, pero a costa de salir perjudicado en el conflicto de Gibraltar. La Sexta Flota Norteamericana (que opera en el Mediterráneo) escala con mucha frecuencia en Gibraltar dando a entender a Franco que, a pesar de que su postura oficial, la claudicación en Gibraltar haría más fácil la renegociación de los pactos. En cierta manera chantajeaa España de forma que si ésta no acepta los que le ofrece Gran Bretaña amenaza con retirarse de los acuerdos.
Territorios coloniales: Guinea Ecuatorial y el Sáhara Paralelamente, en esta década España se enfrenta a las ideas independentistas de Guinea Ecuatorial, que está empezando a demandar su descolonización. Además, hay una nueva organización que confirma la regionalización de la Sociedad Internacional: la O.U.A. (Organización para la Unidad Africana), que reproduce las relaciones de hegemonía de los estados recién creados. Al mismo tiempo, esta organización acoge los deseos independentistas de los países africanos aún no descolonizados. Así, Guinea Ecuatorial, presionada por Gabón y Mozambique, se acogerá a la O.U.A.
La cuestión de Guinea Ecuatorial acaba siendo un tema central en el tratamiento de la descolonización en Naciones Unidas. Entonces, las relaciones Entre España y su colonia van a adquirir una nueva dimensión, se empieza a debatir si se le concede la independencia o si se intenta alguna fórmula de convivencia pacífica.
En 1963 se le concede una autonomía política, pero esto no se traduce en una mayor estabilidad. De hecho, a lo largo de estos años aumentan las presiones independentistas.
En octubre de 1968 se empieza a negociar la independencia y, sin embargo, no se consigue mejorar las relaciones con Guinea, esto a pesar de que allí también se había establecido un gobierno dictatorial. El principal problema fue que la colonia puso en tela de juicio a los propietarios españoles y sus intereses en el territorio. Ante esto España intenta desestabilizar el régimen guineano y perjudica aún más a los propietarios que, al final, tienen que ser repatriados. De este modo, se llega a la ruptura política entre ambos gobiernos.
En cuanto al Sáhara Occidental, los saharauis acusan a España, a pesar de su 10 En cuanto al Sáhara Occidental, los saharauis acusan a España, a pesar de su supuesta solidaridad, de haber entregado a Marruecos territorios que ellos consideraban suyos a cambio de que Marruecos no prolongase los conflictos armados en la zona. De hecho, Marruecos proclamaba entonces la idea de “el gran Magreb” y quería ampliar sus territorios hacia el este donde necesariamente iba a chocar con Argelia, país que también quería establecer su control sobre la zona.
La entrega deI fin en el 69 no sólo no va a evitar las reclamaciones sobre el Sáhara, sino que Marruecos y el resto de los países con intereses en la zona lo interpretan como un signo de debilidad del régimen de Franco y piensan que una adecuada presión puede hacer que los españoles se vayan definitivamente de la zona.
La dificultad residía (reside) en cómo satisfacer a cada uno de los países de la región, sobre todo a los saharianos. Éstos no se adhieren al nacionalismo hasta los 70, y tampoco se tenían muy claras sus reclamaciones. Recientemente se han publicado diferentes libros sobre el tema que desvelan que España no sabía que hacer de la colonia. Además, detrás de los intereses de Marruecos, Argelia y Mauritania estaban los de la propia Francia, antigua metrópoli. Eso sí, si hay algo que España tiene claro es que no quiere negociar bilateralmente con Marruecos sin tener en cuenta a los demás países en liza.
A esto hay que añadir que, en íntima relación con el conflicto saharaui, surge el tema de la “africanidad” de las Islas Canarias como punto igualmente reclamado por Marruecos. Y, por supuesto, la cuestión de Ceuta y Melilla.
Tesis mantenidas por España: se acepta el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui (como había hecho Gran Bretaña con Gibraltar), tratando de que Marruecos no se anexione la zona ni sela reparta con los otros dos. De acuerdo con este planteamiento se hace un primer censo en 1974 que quedará invalidado porque pasará mucho tiempo hasta que pueda ponerse en marcha ningún proceso democrático. La elaboración de los censos es muy difícil porque se trata de una sociedad tribal distribuida por medio mundo y cuyas elites proceden muchas veces de países ya constituidos. La concreción de la autodeterminación, por tanto, no se realiza.
España plantea la cuestión en Naciones Unidas de acuerdo con sus tesis. También cumple con la obligación de dar información periódica sobre la situación en la colonia.
Al mismo tiempo, para evitar que los tres países se pusieran de acuerdo en el reparto del Sáhara, el gobierno español negocia con cada uno de ellos. Trata de dividirlos ofreciéndoles incluso dinero (inversiones españolas a través de empresas mixtas). De ahí que se haya insinuado que España sacó grandes beneficios de abandonar a su colonia en la estacada.
También se trataba de neutralizar las voces magrebíes en cada los foros internacionales. Si los saharauis contaban con el apoyo de la O.U.A., Marruecos lo hacía con el de la Liga Árabe. Por su parte, España tratará de imponer sus tesis en cada uno de estos organismos.
Otra de las cosas que se hacen es crear una empresa internacional en el Sáhara Occidental de minas de fosfato. Al establecerse allí España busca preservar su presencia en la zona para explotar los recursos pesqueros que se habían desarrollado.
Nuestro país ve la posibilidad de alcanzar un acuerdo de asociación también en el plano de los recursos ideológicos y culturales.
Finalmente, en los acuerdos de Madrid se reparte la zona en tres países interesados.
(Ver más adelante).
Relaciones con Francia En estos momentos Francia está jugando a dos bandos. Generalmente se dice que el país vecino utiliza a España de acuerdo con la política que está llevando a cabo en la OTAN con respecto a EEUU: en los 60 se sale de la OTAN aprovechando el periodo de distensión internacional; Francia no quiere seguir alimentando la hegemonía norteamericana en la Alianza Atlántica y consecuentemente en el mundo. Con la crisis de los misiles en el 62 se demuestra la realidad de la denominada “paz 11 ...

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