Tiempo de la prestación de trabajo (III) (0)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Derecho - 3º curso
Asignatura Derecho del Trabajo y la Seguridad Social
Año del apunte 0
Páginas 5
Fecha de subida 05/06/2014
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TEMA 26. EL TIEMPO DE LA PRESTACIÓN DE TRABAJO (III) I.
 EL DESCANSO SEMANAL Y LOS DÍAS FESTIVOS CONCEPTO, CÓMPUTO Y OBLIGATORIEDAD Los antecedentes de esta institución se encuentran en España en la Ley de Descanso Dominical de 1904. En la actualidad, teniendo en cuenta lo que establece el art. 40.2 CE y la Directiva 2003/88, el art. 37 ET dispone que los trabajadores tendrán derecho a un descanso mínimo semanal, acumulable por períodos de hasta 14 días, de día y medio ininterrumpido que, como regla general, comprenderá la tarde del sábado o, en su caso, la mañana del lunes, y el día completo del domingo. Este descanso no puede yuxtaponerse o solaparse con el descanso diario, o, lo que sería lo mismo, que el descanso diario entre jornadas no entra en el cómputo de las 36 horas.
La duración del descanso semanal en -18 años será, como mínimo, de 2 días ininterrumpidos (así, se amplía el descanso semanal a favor de estos menores). De igual modo, el momento de descanso es disponible y negociable, pudiendo disfrutarse en otros días de la semana.
Así, los aspectos fundamentales que contempla el ET son los siguientes: - Se trata de descansos mínimos, por lo tanto, superables y no rebajables.
- Cabe la posibilidad de acumular el descanso semanal en períodos de 14 días, con objeto de posibilitar fórmulas más flexibles de ordenación del tiempo de trabajo.
- La referencia al carácter ininterrumpido significa que en cualquiera de sus posibles fórmulas no cabe ninguna intervención para trocear dicho descanso, pues iría contra su misma finalidad.
 RETRIBUCIÓN El descanso semanal será retribuido. La retribución será la misma que la correspondiente a los restantes días de la semana por la jornada normal de trabajo. Si aquella fuera variable (salario por rendimiento), se tomará como base bien el mínimo señalado para la categoría o grupo profesional que se trate, bien el promedio de los meses anteriores.
En la práctica, la retribución del descanso semanal viene en el salario semanal o mensual. Ello, no obstante, los trabajadores eventuales o temporeros cuyos servicios a una misma empresa no exceda de 120 días, deben percibir conjuntamente con el salario diario, la parte proporcional de la retribución del descanso semanal, así como de los días festivos y pagas extraordinarias.
Las faltas de asistencia al trabajo dentro de la semana que lleve aparejada la pérdida de jornal de tales días, producirá, además, la pérdida de la parte proporcional de la retribución del descanso semanal. Esta norma no posee carácter de derecho necesario, y es factible excepcionar su aplicación con pacto en contrario. La jurisprudencia viene reiterando que las ausencias por huelga (sea legal o ilegal) llevan consigo la pérdida de la parte de retribución asignada a los días de descanso semanal.
En los supuestos de imposibilidad del descanso, procederá la compensación por otro descanso igual en un momento posterior o su compensación económica como si de horas extraordinarias se tratara.
En caso de producirse el despido del trabajador o suspensión del contrato, aparte de la indemnización que pueda proceder, deberá abonarse al trabajador no solo los jornales de los días efectivamente trabajador, sino también las parte proporcionales correspondientes al descanso de la semana.
 LAS FIESTAS LABORALES Al descanso semanal se asimilan, en lo relativo a obligatoriedad y retribución, las fiestas laborales. El RD 1561/1995 recuperó los art. 45, 46 y 47 del RD 2001/1083. El art. 45 relaciona las fiestas laborales de ámbito nacional, de carácter retribuido y no recuperable, bajo los siguientes epígrafes.
- De carácter cívico: 12 de octubre, Fiesta Nacional de España, 6 de diciembre, Día de la Constitución Española.
- De acuerdo con el ET: 1 de enero (Año Nuevo), 1 de mayo (Fiesta del Trabajo) y 25 de diciembre (Navidad).
- En cumplimiento del art. 3 del Acuerdo con la Santa Sede de 1979: 15 de agosto (Asunción de la Virgen), 1 de noviembre (Todos los Santos), 8 de diciembre (Inmaculada Concepción) y Viernes Santo.
- En cumplimiento del art. 3 del Acuerdo con la Santa Sede de 1979: Jueves Santo, 6 de enero, Epifanía del Señor, 19 de marzo, San José, o 25 de Julio, Santiago Apóstol.
Corresponde a las CCAA elección entre la fiesta de San José o Santiago Apóstol. De no ejercerse esta opción antes del 30 de septiembre del año anterior, corresponderá la celebración de la Fiesta de San José.
El ET establece que las fiestas laborales tendrán carácter retribuido y no recuperable, y no podrán exceder de 14 al año, de las cuales 2 serán locales. De este precepto se desprende: - En primer lugar, solamente habrá al año 14 fiestas retribuidas y no recuperables.
- En segundo lugar, de ellas dos serán fijadas en cada localidad por los correspondientes Ayuntamientos.
- En tercer lugar, en todo caso habrá 4 fiestas nacionales que se disfrutarán el día que caigan en el calendario.
- En cuarto lugar, reglamentariamente se establecerán las demás festividades de carácter nacional.
- En quinto lugar, el Gobierno podrá hacer cada año que todas las que tengan lugar entre semana pasen a celebrarse en lunes.
- En sexto lugar, deberá ser objeto de traslado al lunes inmediatamente posterior el descanso laboral correspondiente, las fiestas que coincidan con domingo.
- En séptimo lugar, las CCAA pueden señalar las fiestas que por tradición le sean propias.
- En octavo lugar, las CCAA pueden trasladar a lunes sus fiestas autonómicas que coincidan con domingo.
- En noveno lugar, y con carácter excepcional, si alguna CCAA no puede establecer alguna de sus fiestas tradicionales por no coincidir ese año con domingo un número suficiente de fiestas nacionales podrá, en ese año, ampliar a una fiesta más las 14 anuales.
II.
LAS VACACIONES ANUALES. RÉGIMEN JURÍDICO Actualmente, la normativa básica de vacaciones anuales retribuidas se encuentra en el art.
40.2 CE, el art. 38 y 58 ET y algunos Convenios de la OIT. El art. 40.2 de la CE establece que los poderes públicos garantizarán el descanso necesario, mediante las vacaciones periódicas retribuidas. Una STKCE de 2006 estima que el derecho a vacaciones puede considerarse un principio de derecho social comunitario de especial importancia, de tal manera que su aplicación únicamente puede efectuarse respetando los límites establecidos por la Directiva.
La finalidad de esta institución es la de proporcionar un descanso reparador de las fuerzas del trabajador tras 11 meses de actividad, o mejor dicho, garantizar una mejor protección de la seguridad y de la salud de los trabajadores. Así, todo trabajador tiene derecho, cada año, a un período de vacaciones retribuidas de 30 días anuales como mínimo. La Directiva 2003/88, de igual modo señala que, como mínimo, 4 semanas anuales retribuidas.
En lo relativo a duración y disfrute, los días de vacaciones son naturales, salvo mejora al respecto que trate de descontar los festivos. El período de vacaciones subsume, pues, los días festivos y domingos que en él se comprenden, de tal manera que las vacaciones no se incrementan con otros tantos días laborales como festivos haya, de ahí que muchos CC prescriban días laborales.
La duración de las vacaciones, por otro lado, debe reducirse proporcionalmente en el caso de trabajadores que n hayan prestado servicios a lo largo de todo el año anterior, pero ello habrá de ponderarse en función de las causas por las cuales se haya trabajado menos de 1 año. De igual manera, el Convenio 41 de la OIT señala que toda persona cuyo período de servicios en cualquier año sea inferior al requerido para tener derecho al total de vacaciones prescrito, tendrá derecho respecto de ese año a vacaciones pagadas proporcionales a la duración de sus servicios en dicho año, entendido por año el “año civil”.
En lo relativo al cómputo de los días trabajados a efectos de vacaciones, teniendo en cuenta que el derecho al mínimo de 30 días naturales de vacaciones se tiene por el hecho de haber trabajado previamente 11 meses, habrá que aplicar el principio de proporcionalidad, de tal manera que anualmente habrá que tener en cuenta el total de días efectivamente trabajados.
No obstante, el derecho a la parte proporcional de las vacaciones se va adquiriendo desde el primer día de trabajo.
Por lo que hace referencia al calendario de vacaciones, éste se fijará en cada empresa, debiendo conocer el trabajador las fechas que le corresponden 2 meses antes, al menos, del comienzo del disfrute. Los CC suelen mejorar este precepto, bien ampliando el período a 3 meses, bien incluso disponiendo que el calendario de las vacaciones se publique dentro del primer trimestre de cada año. La finalidad de esta obligación empresarial es facilitar la exigencia de programación del tiempo libre por parte del trabajador, lo cual justifica la indemnización de perjuicios a causa del incumplimiento empresarial de dicha obligación, pues no puede injustificadamente alterarse unilateralmente el régimen de vacaciones previsto.
En lo relativo al pacto sobre fraccionamiento de las vacaciones, el Convenio 132 de la OIT permite el disfrute fraccionado de las vacaciones, siempre que una de las fracciones sea, de al menos, 2 semanas laborales ininterrumpidas. El fraccionamiento exige, en todo caso, acuerdo entre las partes, sin que pueda interponerlo unilateralmente el empresario.
Por lo que hace referencia a la fijación del período de disfrute de vacaciones, el ET dispone que el período o períodos de disfrute se fijará de común acuerdo entre el empresario y el trabajador, de conformidad con lo establecido en su caso en los CC sobre planificación anual de las vacaciones. La empresa, así, carece de facultad para modificar de manera unilateral e individual el período de vacaciones fijado por CC o pacto de empresa o entre las partes mediante adopción de decisión.
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