4. La espada rota en el mito percevaliano (II) (2016)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Humanidades - 4º curso
Asignatura Literatura Comparada
Año del apunte 2016
Páginas 7
Fecha de subida 05/04/2016
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Classe de dimarts 23/02

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4. LA ESPADA ROTA EN EL MITO PERCEVALIANO (II) Aventura del castillo del Grial, donde aparece la espada rota que deberá ser forjada de nuevo.
¿Dónde tenemos que situar este mito? Verso 2976: momento en el que Perceval, el joven que un buen día salió de la floresta solitaria, se encuentra por azar con cinco caballeros y se encuentra deslumbrado por las caballerías. A partir de ese momento, se va a la corte del rey Arturo no antes de que su madre le cuente una historia terrible que muestra el horror del mundo de la caballería, de cómo fue asesinado su marido y otros familiares. Por eso se fue a vivir a la yerma floresta solitaria, espacio de donde sale el héroe. De todas maneras, el retiro de la madre de poco sirve cuando su hijo decide conquistar las armas.
En la corte es objeto de burla porque va vestido de la manera galesa, no sabe nada de nada porque ha sido educado por su madre. Con todo, se apropia de las armas del caballero bermejo después de haber desafiado a la corte del rey Arturo. Vemos al joven Perceval tratando de arrancar las armas, finalmente se las coloca y se convierte en un caballero bermejo, de armas rojas, y aquí empieza lo que se ha llamado un roman de iniciación, en el mundo caballeresco, en la caballería, que en esa época ya es una casta, un orden, al cual se accede a través de una investidura. Gornemanz de Goort será su maestro en armas, que le enseña a manejar noble y caballerescamente las armas, a tratar el caballo, etc. Perceval aprende enseguida, es armado caballero.
Gornemanz le pide que se quede con él, pero la imagen de su madre caída le impele a regresar. Antes de volver con su madre, se encuentra con el castillo de Blanchefleur, la doncella. Ahora que sabe manejar las armas, va a conocer el amor. Según los principios caballerescos, un joven debe iniciarse a las armas y también al amor. La novela construye este proyecto cortés. La doncella que está en apuro porque va a perder el castillo es ayudada por Perceval. Ella se ofrece en matrimonio, pero Perceval dice que tiene que volver a casa de su madre (imagen de la madre caída sobre el puente que le hace querer regresar).
La aventura del Castillo del Grial es sorprendente en la medida que, como comentamos, es algo desconocido en aquel momento. “En el Castillo del Grial”: versos octosílabos típicos del roman, rima pareada (“mal”, “val”). Sin embargo, la frase acaba en el primer verso de octosílabo pareado. Sobre todo, debemos fijarnos en la aparición de la torre allí donde no había nada (verso 3050). En efecto, el Castillo del Grial aparece allí donde no había nada. Esa aparición repentina es algo que nos remite 1 de inmediato a la materia de Bretaña, es decir, esos relatos de origen celta, los mitos, sonde nos encontramos con historias parecidas a las que vamos a leer, como la epopeya irlandesa. Los héroes suelen visitar el Otro Mundo. Es algo muy habitual en la literatura irlandesa. Es otro mundo que en la mitología céltica siempre está muy cerca: es algo a lo que se accede con gran facilidad, está tocando este mundo y sólo hace falta ver aparecer un rebaño de animales de color blanco porque sea signo suficiente de que nos encontramos en otro mundo. Está claro que el castillo no pertenece a este mundo porque ha habido ruptura con respecto a les leyes de la naturaleza: la aparición de la torre que, además, es algo extraordinario de gran belleza.
Verso 3047: “Peschieres” o incluso rey pescador. Perceval ve que puede confiar en él cuando ve la torre. Entra por el puente y le salen al encuentro cuatro caballeros con un gran trato para él y para su caballo. Otra característica del plano maravilloso es que le puente está echado y, por lo tanto, Perceval es esperado. Juntamente, aparece el carácter de belleza: es un edificio maravilloso, nunca se había visto otro semejante.
El rey “no se puede valer”. Es el segundo atributo del rey que, primero, se ha presentado como un pescador. Se presenta como alguien que no se puede mover. Es el rey tullido, el rey Pescador, que pesca justamente porque no se puede mover: si no, iría de caza y no se iría a pescar. Esa pesca tiene que ver con esa invalidez, con la característica de ser rey tullido. Luego dirán por qué fue herido el rey, y también la equivocidad pescador-pecador.
“Gicelin me fecit”: me hizo Gicelin, el herrero. Son espadas del s.
sustituido por el signo en el siglo XV, XII.
Luego, el nombre se ve una forma mucho más económica. Conocemos todo un conjunto de espadas que llevan el nombre del herrero. La espada que ve Perceval era de muy buen acero y no se podía romper. “Depechier” es un término que utiliza Chrétien en el Erec, dice que es un relato que los juglares suelen “despedazar y corromper”. Como al final de la espada rota vamos a establecer la relación escritura-forja, este ya es un elemento interesante en el texto. Sólo se podrá romper en un trance, un peligro, pero sólo lo sabe quien la forjó (3141-3142). Nos encontramos la figura del herrero como alguien extraordinario y excepcional. El papel fundamental del herrero en las sociedades guerreras y arcaicas es algo que todavía emerge en Chrétien de Troyes. El herrero no es un artesano cualquiera, sino que conoce los secretos de la forja de la espada. Claramente, los versos nos indican que es una espada extraordinaria, que no se puede romper excepto en una ocasión que nadie conoce excepto (fors) aquél que la forjó. Justamente es la excepción la que la convierte en un objeto extraordinario.
2 Una de las grandes técnicas del mundo medieval consistió en conseguir una espada larga, de hoja larga: entonces, era algo extraordinario. El joven la entrega al señor del castillo. Sin embargo, está claro que la espada es para que sea dada a su vez. Si todo parecía indicar que el joven era esperado, ahora se confirma con más claridad: no sólo se le echa el puente, sino que también se le da la espada especialmente a él. Perceval se la ciñe, la saca de la vaina.
La espada constituye una prueba: se da para saber si el joven que la recibe es el esperado, el indicado. ¿Qué es lo que se está esperando de este joven que ha llegado al Castillo del Grial? Riqueur nos habla de salvación.
El miniaturista considera que es importante incluir la espada: el rey la tiende a Perceval. Dentro del complejo del mito griálico se ha entendido perfectamente que el motivo de la espada era central.
Incluso en la miniatura hay una gran interpretación de que la entrada en el castillo del grial pasa por la recepción de la espada. Se ha comprobado que Perceval era el esperado, y ese que es el esperado verá algo prodigioso: el cortejo del grial, que aparece en la otra parte de la miniatura. Chrétien de Troyes por vez primera nos sitúa en la idea del personaje elegido, destinado, la idea del destino.
Perceval va vestido como un salvaje y es burlado, hay una doncella que dice: “Tú serás la flor de la caballería”. Sonríe por vez primera y lo designa con este título.
Realmente es un contraste interesante, porque justamente la caballería, que es aquello que se muestra en el mundo medieval, se muestra. Por ejemplo, el caballero del León se ve que es un caballero. Son los signos externos aquellos que permiten que cualquiera sea reconocido. Esto llega a su punto culminante con la heráldica, los escudos de la familia. En el escudo, la túnica o la sobrevesta aparecen estos signos. Aparecen los especialistas, los heraldistas, que van reconociendo. En un mundo donde la mostración tiene tanta importancia, un joven que no va vestido como un caballero es visto como la flor de la caballería: es la idea de la predestinación que aparece por primera vez en el mito del grial, el caballero destinado a llevar a cabo una gran misión. Se van confabulando los signos para que todos sepamos que va a ser el héroe griálico, del grial. La espada, fundamentalmente, tiene la función de mostrarnos que, en efecto, el que recibe la espada es el esperado, el destinado a realizar la empresa del grial.
Empieza el cortejo (pág. 240). Aparece un joven que sale de una cámara y lleva una lanza empuñada por la mitad. Todos veían la lanza blanca y el hierro blanco y salía una gota de sangre desde la punta 3 hasta la mano del paje y resbalaba. Hace rimar el color rojo con la maravilla: estamos colocados ante algo que no tiene explicación: ¿cómo sale una gota de sangre de una espada, si no es carne o piel? Se construye una imagen formada por un binomio de colores: blanco y rojo. Es algo que no abandonará Chrétien en toda la novela y le servirá para construir una de las mejore escenas del Graal: las gotas de sangre en la nieve. De todas maneras, ahora está relacionado con la sangre en la espada. El joven ve esa maravilla, “ese que ha llegado ahí” esa noche. Entonces, la complejidad sintáctica es cada vez mayor. Estamos ante un estilo hipotáctico frente a la parataxis, un estilo constructivo. Este joven ve esa maravilla y, sin embargo, se abstiene de preguntar. Aquí ya empieza a quedar claro que lo que tenía que hacer era preguntar. El personaje empieza a emerger como alguien que se calla frente al prodigio. El narrador nos va a ir diciendo que lo que tiene que hacer es preguntar. Se acuerda del consejo que le dio el caballero, que le advirtió que no hablara demasiado. Estamos ante una actitud excesiva. Será excesivo el silencio de Perceval.
El prodigio que ve Perceval se fomenta en el cromatismo. En toda la novela, de hecho, hay un intenso cromatismo, y Chrétien de Troyes lo trabaja muy bien. La primera aparición de Perceval en el relato es el joven que habla demasiado y no deja de preguntar en un solo momento, sólo quiere saber, es una actitud completamente infantil, que será lo que le va a caracterizar realmente.
La vilanie, lo rústico o salvaje, es lo contrario a la caballerie. Los vilains son los que viven en las ciudades, los comerciantes, y por otro lado están los caballeros. Junto con los clergs, tendríamos la trifuncionalidad europea en el ámbito de Enrique II Plantagenet. En cualquier caso, vilanie y caballerie son completamente opuestos.
Un graal sería traducido como un plato. La doncella lo lleva entre sus dos manos. Ahora, de pronto, ese objeto de vajilla tiene una propiedad extraordinaria, y en esta atmósfera este es el objeto que va a concentrar el grado mayor de maravilloso en toda la aventura, la propiedad será la más intensa: la luz que irradia el grial. El grial abre al cielo, a la luna, a las estrellas, a una misión cósmica: nos da la idea de la luminosidad que irradia el objeto. Otra doncella llevaba una bandeja de plata.
Pág. 242: dice “graal” cinco veces.
Suger de Saint Denis. E. Panosfsky; O. V. Simson; G. Duby. Idea de la luz, de ahí que el obispo rompa los muros para que la luz pueda filtrarse y llegar también a los objetos litúrgicos. Al final del relato, cuando Perceval se encuentra con el ermitaño, el Graal no lleva ni lamprea ni salmón: es algo 4 ancho, como un plato, no como una copa de la miniatura. Entonces, esta sale de toda la poética del grial, que en muchas obras ha sido convertida en un cáliz o cimborio. Toda la ambigüedad se disuelve cando el graal se ve como referencia a la última cena. La duda entre el plato y la copa también se puede trasladar a la Última Cena. De todas maneras, no hay ninguna referencia en Chrétien de la Última Cena. Como mucho, dice que es una cosa muy santa o aparece referencia a que lleva una hostia.
El Grial es una reliquia, pues es la copia en la que bebió Cristo y que ha llegado en un universo artúrico. De todas maneras, Chrétien no dice nada. No se atrevía a preguntar tampoco por el Grial: ¿a quién se sirve con el grial? ¿Para quién era todo eso? Todo el rato se está acordando de lo que le dijo el prohombre que el riñó por hablar demasiado y tiene miedo. Entonces, no pregunta, y luego es cuando se le van las manos y va a tener lugar la cena entre el joven y el señor del castillo. Hay una descripción muy minuciosa de todo y vuelve otra vez a pasar el grial mientras están cenando. Otra vez, el narrador insiste en que el joven no se atreve a preguntar. Ahora, “se calla más de lo que conviene”. En cada alimento que se sirve, ve pasar el grial totalmente descubierto, ni por una tela ni por una tapa. No sabe a quién se sirve con él, aunque deseaba saberlo.
El castillo queda desierto: otro elemento maravilloso de cuento de hadas. Esta ha sido la aventura.
Película. Eric Rohmer. Perceval el galés Rohmer dice que el Chrétien de Troyes no se lee suficiente. Quería proporcionar una película que recogiera perfectamente el texto. Se define a él mismo como un documentalista, más que de un “creador”. Hay una voluntad de ceñirse lo mayor posible a Chrétien de Troyes. Quiere mostrarnos el plano de la ficcionalidad como aquello que se muestra en el claro escenario, que es la acción.
El personaje habla de sí mismo en tercera persona. No solamente habla en los diálogos, sino que cuando es el narrador, en vez de dar entrada a una voz en off, hace que hable el personaje mismo de sí mismo. A tercera persona en voz de los personajes fue algo muy comentado.
La película es interesante por lo que no hay: nada. Ha quitado la chica que lleva el plato de plata, que parece menos significativo. Además, ha suprimido completamente el tema de la espada, que quizá es porque tiene un interés inmenso sobre todo si miramos hacia las continuaciones. En Chrétien de Troyes queda ahí colgado, sin más. Perceval es un caballero que ya conoce las armas y el amor, que 5 prácticamente se iguala a Gauvain en el mito de las gotas de sangre en la nieve. Se habla de encajonamiento de aventuras, porque realmente la aventura de la doncella en la tienda es la que encadena esa serie de aventuras de Perceval. Todas las historias están metidas, encajonadas (estilo constructivo) en una aventura que no ha ocurrido y que al final se producirá, en la que Perceval luchará con la espada contra el Orgulloso de la Landa.
A Rohmer le interesa el relato: la película es muy novelesca y muy teatral. Le gusta la idea de que el roman debe ser representado, con instrumentos, gestualidad, etc. El roman no debía de implicar cierta interpretación o presencia de elementos teatrales. Rohmer convierte la obra en algo dramático en el sentido teatral. Entre ese aspecto dramático y la atención al relato, en la versión de Rohmer se pierde mucho el aspecto mítico. Hay uno que está fuertemente explotado. No deja de ser sorprendente la supresión total de la espada cuando Rohmer prácticamente reproduce el texto de Chrétien, con vocablos y términos que mantiene en su arcaísmo incluso usando el francés moderno.
Le gusta mantener cierto ritmo del octosílabo pareado, algunos inicios de verso son iguales, hay una necesidad de que resuene Chrétien de Troyes en la película, y lo consigue.
Este capítulo está dedicado a las continuaciones de Chrétien de Troyes y el tema de la espada rota adquiere una importancia singular dentro del cortejo. Es interesante ver como se ha trabajado la espada rota durante el cortejo. No aparece ni mucho menos como la espada que se le entrega al joven, sino que aparece de otro modo. Primera visita al castillo del Grial: continuación Gauvain (va alternando). Si toda la primera parte está dedicada sólo a Perceval, que es un héroe que ha fracasado en el castillo del Grial, a partir de ese momento empiezan las aventuras de Gauvain, larguísimas, sólo para recuperar más tarde la historia de Perceval, que se reúne con el ermitaño el viernes santo.
Primera vez que se habla del castillo: su prima le dice que ha hecho mal sin preguntar, y que está pagando por su pecado, ya que su madre ha muerto de dolor al ver marchar a su hijo. El pecado traba la lengua de Perceval y produce su falta de pregunta. Si en Edipo se mata a la madre por exceso de hablar (Esfinge), en Perceval se mata a la madre por el silencio. En la novela se pone de manifiesto que la aventura del Grial de Perceval es una aventura de fracaso. El ermitaño se lo comenta todo y le incita a hacer penitencia para redimir sus pecados: aquí la novela quiere un sentido totalmente religioso, pero Chrétien de Troyes deja la novela inacabada.
Victoria Cirlot, 1ª página: Grial. Primera continuación de Chrétien de Troyes. Ya aparece la expresión “Santo Grial”. Es anterior a Robert de Boron, coetánea o posterior. En la 1ª continuación 6 ya asistimos a una cristianización intensa: el grial es el Santo Grial y, la lanza, la que hiere el costado de cristo. La doncella que lleva el Santo Grial llora mucho. El cortejo del grial en la 1ª continuación aparece relacionado con un duelo tremendo. Tiene que ver con el ataúd que forma parte del consejo.
La miniatura es prácticamente idéntica a la de Chrétien de Troyes, horizontal, en la que se trata de distinguir la zona izquierda de la derecha. Aparece el cortejo en la derecha igual que la otra, el doncel que lleva la lanza sangrante y la espada colocada ahora en un distinto lugar: sobre un ataúd o parihuela que llevan unos personajes.
¿Qué nos dice el texto acerca de esta espada? Aparece, por primera vez, la espada rota por la mitad, pechoie. Para quien no lo supiera, parecía entera, por eso en la miniatura se representa aparentemente entera. La doncella del grial sigue el ataúd. Estamos ante la necesidad de explicar: ¿por qué eso es una maravilla y cómo es posible que sangre cuando no hay carne ni vena? Especificar esto pone de manifiesto el evidente carácter maravilloso.
¿Qué significa el trabajo en el mito y el trabajo textual? Probablemente, este autor de la primera continuación ha leído a Chrétien de Troyes y ha memorizado pasajes enteros, ya que es muy importante en aquel tiempo. ¿Cómo es posible que nieve en pleno mayo en Francia? Aparece un Wolfram que explica eso por la rotación de Saturno: construye una explicación astrológica en el mitema de las gotas de sangre en la nieve. Trata de explicar y de deshacer la ambigüedad, de la desambiguación. Vemos como pasa todo el cortejo y ahí es cuando, finalmente, Gauvain se decide a preguntar.
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