Julio Ramón Ribeyro, Cuentos (2012)

Trabajo Español
Universidad Universidad de Alcalá (UAH)
Grado Estudios Hispánicos - 3º curso
Asignatura Literatura Hispanoamericana
Año del apunte 2012
Páginas 13
Fecha de subida 08/01/2015
Descargas 1
Subido por

Descripción

Trabajo sobre los Cuentos del escritor peruano Julio Ramón Ribeyro.

Vista previa del texto

Julio Ramón Ribeyro Cuentos Javier Marco Martínez Grado en Estudios Hispánicos, 3 curso Literatura Hispanoamericana Universidad de Alcalá Introducción El propósito del presente trabajo es aproximar al lector la obra de Julio Ramón Ribeyro.
Nos orientamos a la obra cuentística de este escritor prolífico escogiendo lo mas interesante de su creación. La intención es ante todo hacer una introducción de su producción, sin tratar de particularizar o hacer un análisis comparativo dada la extensión que esto exigiría. Julio Ramón Ribeyro es, desgraciadamente, poco conocido, no sólo en nuestro país, sino en general. Es verdad que hay críticos que se dedican con regularidad a su obra, pero aún ninguno de ellos ha hecho un estudio completo y comparativo de su extensa producción cuentística. En este trabajo vamos a aproximar al lector no sólo la obra cuentistica, sino también su vida y los temas más tratados dentro de su producción.
La generación peruana del 50 Antes de presentar la obra de Julio Ramón Ribeyro introducimos primero la generación a la que, según varios críticos literarios, pertenece. Esto se ve ante todo en el hecho de que su primer libro de cuentos se publica en los años cincuenta y trata temas significativos para esta generación de escritores peruanos. La generación del 50 fue fundamental para el desarrollo de la literatura peruana y sus figuras mas destacadas son Enrique Congrains Martín, Oswaldo Reynoso, Eleodoro Vargas Vicuña, Mario Vargas Llosa, Carlos Eduardo Zavaleta y Julio Ramón Ribeyro.
La generación del 50 preparó, inició y, en el caso del cuento, culminó la renovación de los géneros narrativos en el Perú. Dos fueron sus objetivos fundamentales. El primero, la asunción de una temática urbana en el relato; el segundo, la renovación y creación de técnicas apropiadas para el desarrollo de los nuevos contenidos narrativos. La novela, que desde los años 30 había sido agraria y provinciana, dejo de ser lo más importante de la narrativa peruana. Por la crisis de la producción agraria, el indigenismo pasó del campo a la ciudad. Las ciudades, especialmente Lima, no son capaces de abarcar a toda esta masa y se crean las barriadas, suburbios miserables donde predomina el desempleo, la delincuencia, el hambre y la angustia. En estos marginados y sus problemas encuentran los nuevos narradores una fuente de experiencias y crean una nueva prosa de ficción, una nueva corriente literaria, llamada realismo urbano o neorrealismo.
Julio Ramón Ribeyro Julio Ramón Ribeyro es considerado uno de los mejores cuentistas peruanos de la generación anteriormente mencionada. Su contribución al cuento actual es innegable, siendo uno de los más prolíficos cuentistas contemporáneos. Ribeyro se inspiró en modelos del siglo XIX, como Maupassant, Stendhal, Chejov, que en aquella época no eran muy frecuentes ni atrayentes.
La vida de Julio Ramón Ribeyro comienza en Lima, en 1929. Nace en una familia típica de la clase media limeña, que se encuentra en esa época en fase de decadencia. Su familia quedó estupefacta al descubrir que Ribeyro prefería los estudios universitarios de Letras a los más honrosos de Derecho.
Pues entre 1946 y 1952 estudió Literatura y Derecho en la Pontificia Universidad Católica del Perú y obtuvo una beca en España, para seguir cursos de periodismo, lo que le dio una oportunidad de viajar por Francia, Alemania y Bélgica. En el extranjero vivió una vida que no tenia nada en común con la literaria. Se ganó la vida como albañil, portero de hotel, vendedor de productos de imprenta, pasando desventuras y miserias. Su primer libro de cuentos, Los gallinazos sin plumas (1955), se publica en Lima cuando Ribeyro está en París, a donde se trasladó en 1953 y donde también escribió su mayor parte, aunque todos los relatos se desarrollan en Lima. En 1958 regresa a Perú, trabaja como profesor y director cultural de la Universidad de Huamanga en Ayacucho y publica su segundo libro Cuentos de circunstancias (1958). Este primer retorno a Perú pudo ser definitivo, pero la experiencia en el extranjero había dejado en él una marca con la que ya había visto vinculado su destino literario. En 1956, Ribeyro aparece en Múnich, donde pasando un invierno duro comienza a escribir su primera novela, Crónica de San Gabriel, la que publica en Lima en 1960. Decide instalarse en París, donde trabaja para la agencia de prensa France Presse y, luego, como agregado cultural de la embajada peruana. En 1972 desempeñará el cargo de representante del Perú ante la Unesco.
Ribeyro no tenia mucha suerte en su vida literaria y su editorial además todo empeoraba. En 1964 publicó dos libros de cuentos, ambos en Lima: uno se llamaba Las botellas y los hombres. El otro se llamaba Tres historias sublevantes y tenía tantas erratas por página que sólo una década después, gracias a otra edición, el público pudo conocer el verdadero texto que Ribeyro había escrito. Como otro ejemplo podemos mencionar el libro de cuentos Los gallinazos sin plumas que salió en Francia con la foto de otro escritor en la cubierta o la novela Los geniecillos dominicales que tenia 24 páginas cortadas y otras 24 repetidas. A comienzos de 1963 la situación va mejorando y Ribeyro resulta ganador del premio Expreso-Populibros por lo que fue quizá su mejor novela, Los geniecillos dominicales, que aparecerá en Lima dos años mas tarde. En esta novela Ribeyro trata de nuevo algunos temas como el problema de pertenencia. El protagonista se siente tan extranjero en la ciudad como el protagonista de Crónica de San Gabriel en la sierra. En ambas novelas observamos el tono autobiográfico mientras que en su última novela Ribeyro intentó no incluir ninguna experiencia personal. La palabra del mudo (vols. I y II en 1972, vol. III en 1977 y vol. IV en 1992) es la primera recopilación orgánica de su producción cuentística y abarca la época de 1952 a 1977.
El último volumen contiene también la producción cuentística inédita. Esta recopilación gozó de la recepción positiva por parte del público y fue uno de los libros más vendidos del año 1973. El mismo año viaja a Perú donde ya es conocido y siente así una primera satisfacción, pero al mismo tiempo llegan los primeros síntomas de una dolencia grave que le va a atormentar durante toda su vida. De nuevo vuelve a París y pronto publica el delicado libro titulado Prosas apátridas (1975) que fue el primero que tuvo cierto éxito inmediato. Se trata de una obra difícilmente clasificable y su titulo resulta ser ambiguo y equivoco. El propio Ribeyro explica que la mala interpretación consiste en la tendencia de ver el ser apátrida de las prosas como lo apátrida en cuanto de un ciudadano, pero se trata de ser apátrida de los textos que no tienen patria y no pertenecen a ningún género literario. Otra obra, la que publica al año siguiente, es La caza sutil (1976). El ensayo que pertenece a las obras menos conocidas consta de 21 artículos y su contenido es variado, desde un análisis de la sociedad peruana hasta comentarios sobre la literatura en general. En el mismo tiempo aparece en Lima su última novela, Cambio de guardia (1976), la que había terminado en 1966 en París, pero que por su carácter violentamente anticlerical y antimilitarista no podía ser publicada. En sus últimos libros de cuentos Sólo para fumadores (1987) y Relatos santacrucinos (1992) podemos observar la tendencia evocativa del autor. En Relatos santacrucinos especialmente recupera los sitios donde paso su infancia y juventud y Sólo para fumadores señala el claro aspecto autobiográfico de su madurez y por eso podría también pertenecer al género íntimo. El titulo revela el gran gozo y, al mismo tiempo, vicio de Ribeyro, que nunca abandonó, su imprescindible cigarrillo y las pocas fotografías de él lo documentan.
Ribeyro disfrutaba los momentos de leer los escritos intimos: autobiografias, memorias, correspondencia, diarios... y por eso decidió, a finales de la década de los 40, escribir su propio diario titulado La tentación del fracaso. El diario consta de tres volúmenes publicados en 1992, 1993 y 1995.
De su producción dramática podemos mencionar: El último cliente, El uso de la palabra, Confusión en la Prefectura, Santiago el pajarero, El sótano, Fin de semana y Los caracoles. Por la pieza Vida y Pasión de Santiago el Pajarero recibe en 1959 el Premio Nacional de Teatro. Ribeyro fue un gran adicto al tabaco, por lo que se le detectó cáncer y se sometió a una arriesgada operación que le puso al borde de la muerte. En 1991 decide abandonar definitivamente París y vuelve a Lima para aprovechar tranquilamente los últimos momentos que le quedan. En noviembre de 1994 gano el Premio Juan Rulfo de Literatura Latinoamericana, pero su delicado estado de salud no le permitió recoger el premio más importante de su vida y murió pocos días después, el 4 de diciembre del mismo año.
Cuentos Julio Ramón Ribeyro, como hemos mencionado, sobresale ante todo por su narrativa corta compuesta de nueve libros de cuentos: Los gallinazos sin plumas (1955), Cuentos de circunstancias (1958), Las botellas y los hombres (1964), Tres historias sublevantes (1964), Los cautivos (1972), El próximo mes me nivelo (1972), Silvio en El Rosedal (1977), Sólo para fumadores (1987) y Relatos santacrucinos (1992). Antes de su muerte se publicó en Alfaguara La palabra del mudo en un volumen como Cuentos completos (1994), que abarca la mayoría de su obra cuentística.
Buscar una evolución notable en la cuentistica ribeyriana, concretamente desde el primer volumen de los cuentos hasta el último, resultaría una cosa dudosa. Es verdad que en cada volumen encontramos nuevos aspectos o técnicas narrativas, pero temáticamente todo enlaza. No es que cada cuento toca el mismo tema, pero los argumentos que obsesionan a Ribeyro saltan desde un cuento a otro y al fin nos encontramos con la misma preocupación de siempre.
Aspectos estructurales y formales Ribeyro nos transmite las historias o fragmentos de la vida limeña con tanta sencillez, cotidianidad y claridad que resulta más veraz que la mayoría de los demás sudamericanos que escriben fuera de su patria. En su escritura se mezcla la melancolía, la ironía, el escepticismo y a veces el pesimismo, pero, al mismo tiempo, Ribeyro no omite el humor y lo grotesco.
Su primer libro de cuentos es Los gallinazos sin plumas. Este libro se caracteriza por la unidad de los motivos, de técnica y de estilo. El tiempo en los cuentos es representado por un fragmento crucial de la vida del personaje, así casi nunca se trata de un resumen de la vida. En cuanto al narrador es el único libro de sus cuentos en el que no se utiliza la primera persona y los cuentos tienen un tono objetivo.
El siguiente libro de los cuentos niega en cierta manera los aspectos del volumen anterior. Cuentos de circunstancias contiene relatos que entre si no tienen ninguna unidad, lo que se atribuye al hecho de que algunos cuentos fueron publicados anteriormente en revistas y periódicos. Por lo tanto, no hay unidad de los motivos, ni de las técnicas, ni del estilo. También hay casos en los que los cuentos no están ubicados en Perú y pasan así por primera vez las fronteras. Otra novedad es la aparición de la narración en primera persona. Con la primera persona los cuentos profundizan su subjetividad. El autor pretende exponernos al mundo intimo de los personajes y los cuentos son de esta manera mas veraces, a diferencia de su primer libro de cuentos en el que logra la autenticidad gracias a su realismo urbano. En este volumen Ribeyro ya no se dedica tan netamente al relato urbano, sino que inicia una serie de cuentos que versan sobre las clases sociales de Lima.
Los otros libros de cuentos se caracterizan por la desaparición del narrador en tercera persona. Los relatos nos presentan a sus protagonistas y la primera persona puede estar en singular o en plural. La primera persona del singular, al principio, era característica para las narraciones que evocaban los recuerdos de infancia y la del plural para los relatos que representaban la colectividad. Otra característica es la unidad temática de los cuentos. Como lo podemos ver en Las botellas y los hombres y en Tres historias sublevantes, aunque en este caso se trata ademas del intento de escribir un libro contrario a Las botellas y los hombres.
Los relatos del quinto libro de cuentos se desarrollan en Europa y a través de un protagonista o testigo nos presentan las historias, de una variedad de temas y técnicas, pero hay una unidad en cuanto a las características de los personajes y una conexión entre los sentimientos de soledad y pérdida. Sin embargo, los cuentos sorprendentemente no siguen su habitual dirección hacia el patetismo.
En su siguiente libro de cuentos El Próximo mes me nivelo se repite la idea de la unidad de los relatos y las historias vuelven a desarrollarse en Perú. Hasta con Silvio en El Rosedal llegan los nuevos aspectos estructurales de los cuentos. Lo primero que mencionamos es el hecho de que antes de la aparición de este libro no había orden en sus cuentos. Ahora tenemos historias en las que seguimos el destino de sus personajes. Vemos que en estos nuevos relatos destaca la amplitud temporal, pero simultáneamente permanece el relato de un personaje y de un momento crucial en su vida. A partir de Silvio en El Rosedal encontramos menos espacio para el diálogo. El diálogo estaba presente ante todo en los cuentos de evidente estructura dramática de su primera época. La desaparición posterior de este diálogo, se puede atribuir al deseo del autor de expresar su propia voz y lograr la autenticidad. Por otra parte esta presente el hecho del alejamiento de Ribeyro de la vida peruana y del habla oral. En cuanto al desenlace de los cuentos en muchos de los relatos encontramos el final epifánico, hay revelaciones pero casi nunca sabemos que sucede con los personajes, si en el futuro su vida cambiará o no. Hay también una tendencia a los desenlaces que culminan en una frase o epifonema.
Aspectos temáticos Julio Ramón Ribeyro es conocido principalmente por sus cuentos de ambiente urbano, que muestran la gente mas empobrecida, la que padece la violencia y es victima de la injusticia. Sin embargo, Ribeyro añade al ambiente urbano la descripción de la burguesía peruana, especialmente la limeña, y logra revelarnos diversas características de sus miembros.
Sus temas esenciales son: la ilusión que se convierte en derrota, las mentiras que se ocultan tras las buenas maneras burguesas, la rebeldía social o intelectual vista como un gesto en el vacío y el mundo familiar o del trabajo. Como podemos ver, el pesimismo o escepticismo en esta lista desempeña un papel fundamental, es característico para su obra y en cierta medida representa un espejo de su espíritu. Algunos críticos aseguran que los sentimientos que vemos en sus personajes, como muda frustración, alienación, perplejidad, timidez, incapacidad para la lucha por la ascensión social o para las relaciones interpersonales, ofrecen un paralelismo con el estado interior de Ribeyro. Estos sentimientos hacen que no se espere nada, no se aspira a ningún cambio o mejora.
Los personajes se rinden sin intentar enterarse del sentido final de su vida. Los cuentos de Ribeyro se pueden dividir en tres secciones según su temática: - Transformación de la sociedad peruana y decadencia de los Ribeyro Como ya hemos mencionado, Ribeyro inició su carrera literaria en una época del notable crecimiento de la capital entre los años 40 y 50. Al igual que los demás narradores de la generación del 50, Ribeyro registra en su obra la llamada modernización que transformó a Lima y con la que devino el cambio social, concretamente el socio-económico o el socio-político. Algo que sufrió también la propia familia de Julio Ramón Ribeyro, el que nos transmite su experiencia en algunos de sus cuentos de base biográfica.
El ropero, los viejos y la muerte (1972) es el cuento que mejor capta el proceso de la decadencia de los Ribeyro. En el principio del relato se describe un ropero grandioso, que pasa de generación en generación. Julio Ramón Ribeyro y sus hermanos lo consideran como algo admirable y cuando su padre está ausente penetran en él. El señor Ribeyro se mira en el espejo desde su cama y contempla la confusión de su propia imagen con la de sus antepasados. Vemos que la familia de los Ribeyro era prestigiosa dentro de la clase media-alta y que el señor Ribeyro de esta manera, contemplando el espejo, mantiene el contacto con esta tradición, ya perdida por la caída económica de la familia.
Una visita, en un intento de reconstruir una de sus viejas amistades, termina siendo una fracaso y destruye toda esa ilusión. El hijo de su amigo rompe con una pelota el espejo del ropero, pero el señor Ribeyro no lo castiga, simplemente no se refiere más a sus antepasados y se dirige hacia el futuro, como si supiera que pronto habría de morirse y que ya no necesitaría el espejo.
La decadencia de los Ribeyro se plantea también en El polvo del saber (1974), También a través del motivo de la sucesión generacional y la herencia, pero paradojicamente lo que se transmite no es un bien, sino la voluntad de acceder a él. En este cuento se narra la historia de una biblioteca de diez mil volúmenes perteneciente al erudito bisabuelo de Julio Ramón Ribeyro. Esta es heredada por uno de sus hijos, que deja al padre de Ribeyro consultarla. Parece que la herencia de la biblioteca va a pasar a su sobrino, pero al fin la casa con su tesoro cae en manos de su maligna viuda y así se pierde la posibilidad de recibir esa biblioteca. Julio Ramón Ribeyro hereda esa codicia y esperanza de su padre y trata en vano de conseguir la biblioteca. Un día, cuando ya ha perdido toda la ilusión, por casualidad, entra en la casa que ha sido convertida en una pensión de estudiantes y busca la biblioteca. La administradora de la pensión le explica lo difícil que le ha resultado deshacerse de esta terrible cantidad de libros, los que al fin ha depositado en los antiguos cuartos de sirvientes. Lo que queda de los libros era chocante: ul desastre compuesto de papel húmedo, hojas apolilladas y polvo.
Otro relato de base biográfica es Los eucaliptos (1956), donde Ribeyro recuerda su infancia y su madurez que pasó en el barrio de Miraflores. Este cuento refleja también el desarrollo urbano, se describe la transformación del barrio y los cambios que vienen con la modernización. Lo único que a Ribeyro y sus amigos les calmaba era la presencia, que se mantenían siempre igual, de los eucaliptos. Pero la modernización no significaba nada bueno necesariamente y los eucaliptos desaparecieron bajo la acción de sierras, machetes y sogas.
Este proceso de cambio social lo observamos también en uno de sus cuentos más conocidos. En Los gallinazos sin plumas (1954) somos testigos de como la Lima de los años 40 y 50 no podía abarcar toda la gente que venía a la capital en busca de una vida mejor y como consecuencia se creaban barriadas alrededor de la capital. Lo significativo de estas barriadas era la miseria. El cuento narra una época en la vida de dos hermanos, Enrique y Efraín, a los que su abuelo, don Santos, obliga a salir en busca de comida para alimentar su a cerdo. Los hermanos así salen cada día. Don Santos, con su pierna de palo y su comportamiento inhumano, intimida a los muchachos. Ellos todos los días madrugan y caminan por la ciudad hacia una calle de casas elegantes, en la que exploran los cubos de basura. Don Santos les espera y a veces está contento con la provisión que los chicos le traen pero la mayoría de las veces se queja. La voracidad del cerdo crece y cada día exige más comida. Los muchachos tienen que levantarse más temprano y dirigirse hacia el muladar al lado del mar, porque se supone que allí van a encontrar más desperdicios y carroña. En el muladar, entre los desperdicios hediondos, los hermanos tropiezan con los gallinazos sin plumas(ave rapaz diurna). Entre ellos y los gallinazos se produce un ambiente lleno de miedo y rivalidad. Pronto regresan al corralón con cubos llenos y don Santos por fin está satisfecho. La deshumanización como el resultado de la miseria se refleja en el hecho de que los muchachos se encuentran en el mismo nivel que las aves devorando los restos.
Dentro de esta primera realidad hemos presentado cuatro cuentos, dos de base biográfica y dos en los que se refleja la modernización y el desarrollo urbano. Ribeyro combina sentimentalismo y melancolía con la critica de la Lima contemporánea.
- Crisis de Identidad Otro caso es la mencionada crisis de identidad, provocada por los mismos cambios sociales. En este caso abundan problemas existenciales, surgen nuevos sentimientos entre los que predomina la frustración, la inferioridad y la marginalidad de los personajes. El profesor suplente (1957), Las botellas y los hombres (1958) y De color modesto (1961) son cuentos que representan esta segunda realidad. Se presenta un protagonista que no se siente valorado, pretende salir de esta situación, se hace ilusiones pero finalmente acaba frustrado sin que su vida cambie de manera alguna.
En El profesor suplente predomina la idea de la ilusión fracasada. Es la historia de un cobrador, Matías, que se queja de su situación social y se siente inútil. Tiene aspiraciones pero no actúa para conseguirlas, ni siquiera termino sus estudios universitarios, lo que achaca a la malevolencia del jurado y a la repentina amnesia que le asaltaba. Pero un día se le ofrece una oportunidad, llega un amigo suyo y le ofrece provisionalmente su puesto de profesor de historia en un colegio. Alabando sus calidades logra convencerlo y Matías acepta su nuevo cargo con satisfacción. Desde entonces dedica todo su tiempo a la preparación de las clases, sin embargo, al ir al colegio le atacan las dudas y confusión. Cuando pasa alrededor del colegio, cuando ve un cónclave de hombres canosos, enseguida le surgen los complejos de sus fracasos académicos y emprende la huida. Confundido por lo que ha pasado llega a su casa y ve a su mujer esperándole en la puerta. Su mujer empieza a hacerle preguntas sobre lo acaecido en clase. Matías se siente frustrado por no haber sido capaz de acertar en su tarea y cambiar así su vida.
Las botellas y los hombres es la historia de dos desconocidos. Todo transcurre en el transcurso de un día, en el que el padre aparece después de ocho años en el club de tenis donde trabaja su hijo, Luciano, para pedirle dinero. Su padre intenta irse inmediatamente pero Luciano trata de establecer comunicación con él. Le invita a tomar una cerveza en la cantina del club a pesar de que se avergüenza por su aspecto y comportamiento. Luciano decide pasar con él el resto del día y acude a la cita vestido con elegancia, lleno de ilusión. A lo largo de su encuentro en su interior combaten dos sentimientos opuestos: orgullo y vergüenza. Ambos ya medio borrachos van de juerga. Luciano reflexiona sobre el olvido y el odio hacia su padre y ahora la necesidad de tenerlo aquí. Luciano pierde todas las ilusiones cuando su padre ante el insulta el recuerdo de su madre. Ambos acaban peleándose. Luciano al vencer a su padre le deja un regalo de valor simbólico, su anillo con el rubí en señal de la despedida. Los suenos de Luciano acaban de una vez para siempre.
En el cuento De color modesto nos encontramos con el personaje típico ribeyriano. Alfredo, el protagonista, es un joven de inclinaciones bohemias que asiste a una fiesta sabatina donde los burgueses jóvenes de Miraflores se juntan con el propósito de divertirse y flirtear. En esta compañía no se siente cómodo. Por su timidez y su inseguridad no es capaz de adaptarse y todos notan su marginalidad. Durante una conversación revela su posición social, la de la burguesía empobrecida, lo que no conviene a este mundo, Alfredo entonces permanece solo por su tradición familiar.
Durante la noche deambula por la casa y en todas partes sufre humillaciones hasta que entra en la cocina donde la servidumbre celebra una especie de fiesta intima y entre ellos se siente más seguro.
Convence de bailar a una empleada negra, con la que en el nace una confianza. Por casualidad, al verlos la multitud de los invitados se produce un escándalo y el dueño de la casa los echa de la fiesta. Alfredo pasea con la sirvienta por el malecón hasta que los detiene la policía. Alfredo llama a la servienta su novia y el oficial de guardia les ordena pasear por un parque más iluminado y animado de Miraflores. Alfredo lo acepta pero al acercarse con la joven al parque, se excusa y huye.
Alfredo sucumbe. No lleva a cabo su lucha contra el convencionalismo. Alfredo no aguanta la sociedad burguesa, se siente marginado pero al mismo tiempo no soporta la vergüenza de descubrirse con alguien “de color modesto”, como el oficial llamo a la joven sirvienta, aunque es paradójico que precisamente con ella adquiere el deseado aplomo. Así nos encontramos nuevamente con el escepticismo ribeyriano, en el que los conflictos no pueden salir bien, sus personajes no son capaces de cambiar el mundo ni mejorar su situación concreta.
En esta serie de cuentos de la crisis de identidad predomina el escepticismo. El escepticismo que nunca puede cambiar. Los personajes acaban inactivos sin mejorar su situación.
- La crítica política Esta tercera realidad aparece en los cuentos como El banquete (1958), Los moribundos (1961), La piel de un indio no cuesta caro (1961). Todos son relatos de sátira política y critica a instituciones.
El banquete es una sátira de la corrupción política donde observamos como el hombre es capaz de todo para conseguir algún provecho. Este cuento relata la historia de Fernando Pasamano, un provinciano, que prepara un gran banquete con dos meses de anticipación, realizando grandes cambios en su casa y en su huerta para dar la bienvenida al presidente y a los funcionarios del Gobierno. Todo con el propósito de obtener varios beneficios. Con el banquete Fernando Pasamano echa la casa por la ventana, pero logra recibir la afirmación del presidente, quien promete proponer su nombramiento en el Consejo de Ministros que debe realizarse al día siguiente. Por la mañana, los gritos de la mujer despiertan a don Fernando, cuando ella lee en el periódico que aprovechándose de la recepción, un ministro había a dado un golpe de Estado y el presidente había sido obligado a dimitir. Desde el principio del cuento presentimos que el plan de Fernando no puede salir bien. Su ingenuidad e imprudencia son bastante evidentes aunque en realidad este desenlace no se puede prever. En este cuento notamos el propósito de la moraleja, la visión negativa de la corrupción y sus consecuencias, aunque Ribeyro lo trata más bien de una forma humorística.
Los moribundos primero parece ser un cuento autobiográfico, Ribeyro acude a una voz en primera persona y narra una historia de la infancia, pero luego el narrador-testigo da bastantes informaciones sobre si mismo y su familia, lo que contrasta con los datos sobre Julio Ramón Ribeyro. En el cuento se narra la guerra entre los peruanos y los ecuatorianos y se refleja el ambiente de la inquietud vista por los ojos de dos niños, Julio y su hermano Javier. A los hermanos les llama la atención la llegada de los camiones con los muertos o, a veces, con los moribundos, quienes son tanto peruanos como ecuatorianos. Los distinguen según su calzado. Si tienen polainas son ecuatorianos y si tienen botas son peruanos. Como no hay espacio en el hospital, dos de los soldados moribundos entrarán en la casa de los Ribeyro para curar sus heridas. En la familia domina el antimilitarismo y la falta de interés en cuidar a los enfermos. Lo único que les interesa es la nacionalidad pero como los enfermos están heridos de gravedad y no pueden hablar, ni siquiera los niños llegan a identificarlos con la ayuda de su clasificación por el calzado. No tienen botas ni polainas. Están descalzos. En este único momento los moribundos son iguales. Con la capitulación de los ecuatorianos se realizan celebraciones y el asunto de los moribundos pierde interés. Sin embargo, siguen viviendo en su casa como “presos” hasta que uno de ellos muere durante una fiesta. El padre del narrador trata de apuntar las últimas palabras del moribundo, que habla en quechua y el único que le entiende es el ecuatoriano, así los dos presos, de origen indígena, uno peruano y otro ecuatoriano, casi idénticos físicamente comparten también la misma lengua. Dos enemigos tienen más en común entre si que con sus compatriotas blancos. Como podemos ver en este cuento se plantea la cuestión de los prejuicios raciales y del estamento militar. Al presentar estos problemas a través de los niños, con cierta ingenuidad, nos sirve para ver las cosas como son y aprender de la experiencia.
En La piel de un indio no cuesta caro, el narrador, opta por un tono no conflictivo y una apariencia objetiva. El protagonista, Miguel, es un hombre moderno, de ideas liberales y arquitecto de profesión. La historia se desarrolla en un club campestre cuyos miembros pertenecen a la sociedad burguesa. Así, la injusticia ocurre en una sociedad moderna peruana. Miguel decide apoyar a un chico andino, que le parece talentoso y que merece estudiar. El mismo día sucede un accidente en el que el muchacho muere electrocutado en los terrenos del club. Miguel intenta salvarlo pero en asistencia médica constatan la defunción. Por la noche anuncia este desastre al presidente del club, indica el descuido de las autoridades del club y decide volver y ver a los padres de chico. El presidente trata de calmarle y a través de una acción sucia consigue adulterar el certificado de defunción. Este encubrimiento desafía a Miguel pero no puede hacer nada y se convierte en la victima del asunto. Si acusa a las autoridades del club, pierde su carrera y su esposa, cuyo pariente es el presidente. Miguel se pregunta hasta qué punto vale la pena involucrarse. Como ya hemos mencionado, los personajes de los cuentos de Ribeyro no son capaces de salir de sus circunstancias, en su historia personal los gestos heroicos no son favorables. Así, Miguel abandona su postura ávida de justicia y traiciona sus opiniones liberales convirtiéndose en un cómplice.
La modernización de la sociedad peruana no lleva consigo el abandono de los prejuicios raciales, sigue la diferenciación racial y la posición dominante de la burguesía blanca dirige la sociedad.
Cuentos fantásticos Julio Ramón Ribeyro experimentó también con nuevos estilos narrativos de lo que surgió una serie de cuentos fantásticos. Estos relatos, que nos llevan al terreno de lo metafísico de una manera que recuerda a Borges, no alcanzan tanta perfección. Las historias llenas de enigmas y los acontecimientos que niegan la lógica cotidiana iluminan la existencia de los fenómenos incomprensibles de nuestras vidas. A través de las escenas inverosímiles y paradójicas, Ribeyro encaja al lector en una situación insegura y le deja dudar acerca de la realidad y la lógica.
Los cuentos que representan esta área son: El doblaje (1953), Demetrio (1953), Rider y el pisapapeles (1971), La insignia (1952), etc. Este último, por ejemplo, se basa en la paradoja de como nosotros podemos cambiar por casualidad toda nuestra vida y hacernos ricos gracias a un objeto de poca importancia. El personaje principal nos narra con ironía como un día, al pasar por el malecón, encuentra una menuda insignia de plata en un basurero pequeño. La guarda en su bolsillo y más tarde decide usarla. Desde entonces suceden varios acontecimientos extraños. Al entrar en la librería de un viejo librero, este le anuncia que tienen algunos libros de Feifer sin que el protagonista le pregunte. Al contrario, el queda despistado sin saber quien es Feifer y el librero continua: “Feifer estuvo en Pilsen. Debe usted saber que lo mataron. Si lo mataron de un bastonazo en la estación de Praga” Un poco después un desconocido da al protagonista una tarjeta con la dirección de una cita. Al acudir a la cita advierte que se trata de la conferencia de una comunidad en la que todos tienen una insignia igual a la suya y han mencionado de nuevo a Feifer. Durante un año le encargan de varias tareas incomprensibles, inútiles y alocadas. Cumple todas con cuidado y es elevado de rango. Por otra parte su familia inquiere sobre sus desapariciones misteriosas recomendándole un psicólogo. Sin embargo, su actividad en la organización secreta sigue y ademas escala puestos hasta encontrarse en el centro de la sociedad, sin saber de que tipo se trata. Representa a la sociedad en el extranjero y a los diez años le designan presidente. Disfrutando de riqueza y de contactos, dirige la sociedad sin comprender su verdadero sentido. A lo largo de la narración se ve una ironía acompañada de fatalismo y critica.
Demetrio es un cuento de suspense y de intención lúdica cuyo desenlace recuerda un poco el de Continuidad de los parques de Julio Cortáar. Marius Carlen describe en una página una misteriosa historia de su amigo Demetrio von Hagen que murió hace ocho años y nueve meses, pero en su diario personal apunto para ese día una cita en la casa de Marius Carlen. Dentro de un cuarto de hora serán las doce de la noche y dentro de este lapso nos cuenta la investigación que emprendió en busca de la verdad sobre la muerte de Demetrio. Visita todos los sitios apuntados por los que pasa Demetrio póstumamente y en cada lugar encuentra señales de él. Marius nos transmite que sólo existen dos posibilidades: “o es una mistificación o un hecho inexplicable que pone en tela de juicio ideas aceptadas sobre lo que es la realidad”.Primero sospecha de que se trata de una ficción, pero sucesivamente sostiene la posibilidad de que este misterio sea verdad y disimuladamente espera la visita de Demetrio. El tiempo corre pero aún no han dado las doce: “Falta solamente un minuto y confieso sentir cierta impaciencia. [...] Sin embargo, no puedo equivocarme, alguien sube las escaleras. Unos pasos se aproximan. Mi reloj marca las doce de la noche. Tocan la puerta. Demetrio ya esta aqui...” No obstante, no podemos estar seguros de que Demetrio realmente toque la puerta, también cabe la posibilidad de que el narrador se haya imaginado todos los sonidos que atribuye a Demetrio.
En El doblaje el protagonista, un pintor inglés obsesionado por la idea del doble, emprende un viaje en busca de una persona idéntica, tanto en el físico como en el carácter, investigando por las calles de Sidney. Estando allí la idea le resulta inútil y planea volver, pero se enamora de Winnie y se queda algunos meses más. Por su desequilibrio mental acaba con Winnie y regresa a Londres. Todo culmina en su piso en el que siente la presencia de alguien. Los pinceles están frescos de pintura, mira el cuadro, “la madonna que dejara en bosquejo estaba terminada con la destreza de un maestro y su rostro, cosa extraña, su rostro era de Winnie. Abatido caí en mi sillón. Alrededor de la lampara revoloteaba una mariposa amarilla”. Las mariposas amarillas típicas de los suburbios de Sidney.
¿Cómo es posible encontrarlas en un piso de Londres? Todos estos acontecimientos rompen con la lógica cotidiana, a pesar de que parecen fácticos permanecen irreales. Excepto el hecho de que no sabemos si toda esta experiencia existe o se sueña.
Silvio en El Rosedal, el cuento fantástico más conocido, trata de un hombre ilustre, solitario y un poco marginado que hereda una finca preciosa que se llama El Rosedal, por el rosedal que está en su centro. El Rosedal tiene forma de laberinto y está lleno de todos los tipos de rosas que existen.
Un día, Silvio mira al rosedal desde un cerro cercano y se da cuenta de que la configuración del rosedal tiene un diseño que Silvio no puede descifrar. Más tarde repara una torre para poder contemplar las figuras geométricas del rosedal más de cerca. Silvio percibe que el aparente desorden tiene una lógica y desde entonces pasa el tiempo intentando descubrir el misterio que encierra el rosedal. Se le ocurre descifrar los signos a través del alfabeto Morse en el que el rosedal significa la palabra RES. Examinando la palabra RES, convirtiéndola en SER trata de inventar alguna conexión verbal pero sin éxito. Silvio se siente agotado y deprimido por la imposibilidad de encontrar el significado del rosedal, de su vida, del universo. El hecho de que RES en catalán significa “nada” le confirma en su nihilismo. De todos modos a Silvio se le ocurren varias posibilidades del significado del rosedal y siempre según ellas cambia su postura. Primero le parece RES como ganado y se dedica con gran afán a la ganadería. Posteriormente atribuye el significado de RES a las iniciales de sus únicos parientes y al recibir a su prima Rosa Eleonora Settembrini se enamora de su hija Roxana y ve el amor en la clave del rosedal y de su vida. Al cambiar RES por SER lo interpreta como un imperativo a realizarse como ser humano y decide llevar a cabo su sueño de ser violinista tomando lecciones y realizando un concierto en El Rosedal. El relato parece terminar con una indiferencia por parte de Silvio. Sin embargo, en el último instante descubre que las letras también significan el numero cincuenta, lo que corresponde a su edad. De esta referencia surge la posibilidad de que SER sea la abreviatura de Silvio en El Rosedal, lo que apoyaría la idea del enlace entre los números y su edad.
Los cuentos fantásticos de Ribeyro siguen la linea de los cuentos fantásticos de la literatura hispanoamericana y repiten con frecuencia el argumento ya tratado por algún escritor, como hemos mencionado anteriormente.
Conclusión El propósito de este trabajo fue presentar la obra de Julio Ramón Ribeyro. Nos centramos en sus cuentos, con los que, consideramos, alcanzo la mayor perfección. Se han abarcado aspectos estructurales y formales. Después de mencionar los temas más frecuentes como el ambiente urbano, burguesía peruana, barriadas, pobreza, violencia, marginalidad de los personajes, ilusiones perdidas, frustración, fracaso, etc., dividimos los cuentos en tres secciones o realidades según la clasificación temática. Determinamos los rasgos principales de cada sección e incorporamos los cuentos representativos en cada una. Escogimos este tipo de clasificación por el hecho de que en tres secciones fuimos capaces de abarcar casi todos los aspectos posibles de la cuentistica ribeyriana, excepto los cuentos fantásticos, los que tratamos en un capitulo aparte. Ribeyro escribió varios cuentos fantásticos de los que el más conocido y valorado es Silvio en el Rosedal. Otros, a pesar de ser curiosos no aportan nada novedoso, quizás por el hecho de que no se trata de un cuento fantástico puro, en el sentido de que predomina la realidad sobre lo fantástico y aparece el motivo de la investigación.
Julio Ramón Ribeyro es un gran narrador y su cuentística merece ser descubierta y valorada. Dedicó su vida a la literatura sin que su aporte fuera totalmente reconocido, a pesar de que su contribución al género cuentístico fue muy valiosa.
Bibliografía - ELMORE, Peter: El perfil de la palabra: la obra de Julio Ramón Ribeyro, Volumen 3. Fondo Editorial PUCP, 2002 - RIBEYRO, Julio Ramón: Cuentos. Cátedra, 1999.
- HIGGINS, James, Cambio social y constantes humanas: la narrativa corta de Julio Ramón Ribeyro, Lima, Pontificia Universidad Catolica del Peru, 1991 - OVIEDO, Jose Miguel, Historia de la literatura hispanoamericana: 4. De Borges al presente, , Alianza Universidad, 1997.
Recursos electrónicos - http://julioramonribeyro.blogspot.com/ - http://dialnet.unirioja.es/ - http://books.google.es/ ...