Tema 1, bloque 2- Categorías fundamentales de la lógica (2016)

Apunte Español
Universidad Universidad de Huelva
Grado Derecho - 1º curso
Asignatura Filosofia del Derecho
Año del apunte 2016
Páginas 4
Fecha de subida 28/04/2016
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LA FILOSOFÍA DEL DERECHO. DERECHO Y CONCEPTOS JURÍDICOS GENERALES 2. CATEGORÍAS FUNDAMENTALES DE LA LÓGICA Las cuatro categorías lógicas que vamos a describir en este apartado constituyen las herramientas básicas del trabajo intelectual.
Las categorías a las que vamos a referirnos son las cuatro siguientes: 1. CONCEPTO. Nos vamos a centrar en las tres cuestiones siguientes: a) definición; b) clases; c) significado.
A) Definición. El concepto puede definirse como la síntesis lingüística de las principales características comunes de los objetos a los que se refiere.
B) Clases. a) excluyentes- cada elemento ha de encontrar acomodo en una sola de las clases propuestas-; y b) exhaustivas- todo elemento ha de encontrar acomodo en alguna clase-. Vamos a utilizar como criterio clasificatorio de los conceptos el de su referencia empírica y objetiva.
Referencia empírica de un concepto significa que el concepto designa un objeto que puede percibirse por medio de los sentidos. La referencia objetiva supone que el concepto designa un objeto real, es decir, que posee o se le atribuye existencia propia.
La aplicación de este criterio permite diferenciar cuatro grandes clases de conceptos: 1ª) los conceptos formales: designan objetos ideales y no poseen ni referencia empírica ni objetiva.
2ª) los conceptos exclusivamente empíricos: son los que poseen referencia empírica, pero no objetiva.
3ª) los conceptos exclusivamente objetivos: poseen referencia objetiva, pero no empírica.
4ª) los conceptos empíricos y objetivos: poseen ambas referencias. Se trata de la clase de conceptos más numerosa y a ella pertenecen tambien la mayoría de los conceptos jurídicos.
C) Significado. En todo concepto se pueden diferenciar dos componentes: 1) intensión; 2) extensión. La intensión del concepto hace referencia a las características que presenta; mientras que la extensión designa el campo de aplicación del concepto. Si ambos elementos se pueden fijar de forma completa, exacta e inequívoca, el concepto será claro; el caso contrario constituirá un concepto vago.
Solo los conceptos formales admiten esta determinación exacta de sus componentes.
La razón: al tratarse de conceptos totalmente artificiales, tanto sus caracteres como su campo de aplicación dependen exclusivamente del sujeto que los ha creado, quien puede definirlos de forma precisa.
Respecto de los demás tipos de conceptos, nunca podemos estar completamente seguros de que reflejan de forma completa y exacta todas las características del objeto. Si no está clara la intensión de un concepto, tampoco podrá estar clara su intensión. Todos los conceptos empíricos y/u objetivos serán vagos.
Estos tres tipos de conceptos suelen presentar dos zonas diferenciadas respecto de su extensión: a) por una parte, una zona clara, es decir, un conjunto de objetos comprendidos; b) por otra, una zona de penumbra del concepto, o sea, un sector de su pág. 1 Mireia Gómez Muñoz @Unybook “mgomezmunoz” extensión constituida por una serie de objetos cuya integración en el campo de aplicación del concepto resulta dudosa.
Entre la intensión y la extensión de los conceptos existe una relación inversa: a mayor intensión menor extensión del concepto, y viceversa. Mientras más concreto es un concepto mayor es su intensión y menor su extensión, y viceversa.
Por su utilidad práctica, puede utilizarse un sencillo procedimiento, una especie de truco, que consiste en confrontar el concepto en cuestión con el concepto opuesto.
No cabe tampoco perder de vista que una característica fundamental de los conceptos- y en especial de los conceptos científicos- es su relatividad. Esta relatividad obedece a dos razones básicas: la primera es la funcionalidad de los conceptos; y la segunda la relación de complementariedad semántica entre los conceptos y las teorías. Respecto de la primera razón, hay que tener en cuenta que los conceptos desempeñan una función cognoscitiva. Su grado de generalidad vendrá determinado por los intereses científicos de cada disciplina. Y en cuanto a la relación de complementariedad semántica entre conceptos, baste observar que del mismo modo que es imposible conocer una teoría sin entender sus conceptos, tampoco cabe un conocimiento específico de los conceptos descontextualizados de las teorías.
2. JUICIO Nos limitaremos a diferenciar dos conceptos del mismo: el primero, de carácter formal; y el segundo de carácter sustancial. En sentido formal, el juicio es un enunciado que designa la unión de dos conceptos –sujeto y predicado- por medio de una cópula.
Su estructura característica es: S-P. En sentido sustancial, el juicio puede definirse como un enunciado que admite ser calificado como verdadero o como falso.
3. ARGUMENTO Llamado también, en sentido más amplio, razonamiento, y en sentido más estricto, silogismo. En sentido estricto, el argumento consiste en la unión de dos(o más) juicios. A partir de esa unión se obtiene un nuevo juicio.
(1) Todos los hombres son mortales –Premisa Mayor(2) Sócrates es un hombre –Premisa menor(3) Sócrates es mortal –Conclusión- La premisa mayor establece una idea o un principio general; la premisa menor enuncia un caso o un hecho particular subsumible; y la conclusión es el resultado de aplicarle el principio general al hecho particular.
Es necesario destacar la importancia que poseen argumentaciones en el campo del Derecho. Consideremos un caso fácil de homicidio y veamos qué tipo de operación realiza el juez para resolverlo. Dicha operación sería la siguiente: (1) (2) (3) Según el art. 138 CP, el homicidio debe ser castigado con una pena de prisión de 10 a 15 años.
Resulta probado que el individuo X ha cometido un homicidio.
Debo condenar – y condeno- a X a una pena de prisión de 10 años.
La operación lógica que realiza el juez para resolver el caso constituye un silogismo (teoría del silogismo). En relación con esto conviene hacer algunas aclaraciones: pág. 2 Mireia Gómez Muñoz @Unybook “mgomezmunoz” Primera. La premisa mayor se denomina premisa normativa; la premisa menor, premisa empírica; y la conclusión, fallo.
Segundo. En las sentencias, los elementos de la argumentación no siguen linealmente este orden, ni tampoco reciben la misma denominación. Las sentencias determinan, en primer lugar, la premisa empírica-denominada hechos probados-; en segundo lugar, la premisa normativa-fundamentos de derecho; finalmente, dictan fallo.
Tercera. Las argumentaciones judiciales solo pueden reducirse al simple silogismo descrito en los llamados casos fáciles; en los casos difíciles la argumentación ha de ser más compleja. El juez debe aportar buenas razones y razones convincentes para su resolución. En síntesis, en los casos fáciles, el silogismo judicial es necesario y suficiente; mientras que en los casos difíciles sigue siendo necesario, pero ya no suficiente.
4. DEFINICIÓN.
(1) Concepto. En sentido amplio, es una operación lógica de carácter técnico mediante la cual se determina el significado de un término o expresión lingüística. Esta determinación puede adoptar formas muy diversas: descripción, explicación, especificación. El termino definición es ambiguo.
(2) Elementos. Lo único que tienen en común los diferentes tipos de definiciones son los dos elementos básicos de los que se consta toda definición: 1. El definiendum- el termino o expresión que se trata de definir; y 2. El definiens- las palabras mediante las cuales se realiza la definición. En todos los demás aspectos, presentan diferencias importantes. No integran una categoría homogénea, sino que se diversifican en varias formas de operaciones lógicas independientes.
(3) Clases. Son las siguientes: A) Definiciones reales. Objeto: tratan de definir cosas, hechos… el presupuesto en el que se basan es la creencia en la existencia de una relación necesaria entre palabras y las cosas. Se trata de una concepción primitiva y en todo caso obsoleta del lenguaje. Hay que tener en cuenta un hecho paradójico que se presenta en el caso de las definiciones reales: la determinación exacta de un objeto, que es la aspiración de este tipo de definiciones, solo es posible respecto de los objetos ideales; ahora bien, aquí surge una dificultad insuperable: estos objetos no son reales. Por tanto, solo cabría elaborar definiciones reales de objetos irreales. En conclusión, las definiciones reales no son válidas.
B) Definiciones conceptuales. Objeto: conceptos. Existen dos tipos de conceptos: el primero consiste en la creación de conceptos utilizando la síntesis; el segundo se centra en la descomposición del concepto en los distintos caracteres que lo constituyen, y en la descripción de estos: en este caso, el método utilizado es el análisis.
C) Definiciones lexicográficas. Objeto: palabras. Diferencian y describen las distintas acepciones que se les atribuyen.
D) Definiciones estipulativas. Objeto: palabras y conceptos. Su técnica definitoria consiste en crear un término nuevo para designar un concepto determinado.
pág. 3 Mireia Gómez Muñoz @Unybook “mgomezmunoz” (4) E) Redefiniciones. Objeto: conceptos. Parten del significado usual y le añaden determinadas precisiones que consisten en ampliar o restringir este significado.
F) Definiciones ostensivas. Objeto: conceptos. Consisten en mencionar un determinado concepto y señalas la cosa designada por él.
Filosofía, ciencia y definición. Para concluir con la descripción de las definiciones, conviene dejar constancia de un hecho significativo: la distinta actitud que mantienen, respecto a las definiciones, la Filosofía moderna, por un lado, y las Ciencias particulares, por otro.
La filosofía moderna se muestra muy crítica sobre la utilidad de las definiciones como instrumentos valiosos para el conocimiento. Se opone al pensamiento tradicional.
La filosofía moderna cuestionó esta metodología cognoscitiva y sostuvo que el conocimiento meramente conceptual solo era verdadero conocimiento si cumplía dos condiciones: primera, que el concepto designara un objeto real; y segunda, que el concepto proporcionara una imagen completa, exacta y clara del objeto. Ya hemos visto las graves dificultades que plantea esta ultima exigencia. Por esta razón, ya Kant consideraba susceptibles de definición los conceptos lógicos y matemáticos. Con ello, la mayoría de los conceptos quedaban excluidos de la jurisdicción lógica de la definición.
En claro contraste con esta actitud crítica y escéptica de la mejor filosofía moderna, las ciencias particulares han seguido recurriendo a las definiciones como técnicas útiles para el conocimiento.
Para explicar este llamativo contraste esta filosofía y ciencia, se ha indicado que su causa podría residir en la diferente posición que cada una de estas dos formas de saber adopta frente al proceso de conocimiento. La ciencia se caracteriza por pensar de forma directa e inmediata en los objetos de los que se ocupa; la filosofía- definida como pensamiento del pensamiento- ha podido cobrar temprana conciencia de la trama que esconden las definiciones y muy especialmente las llamadas definiciones reales.
Esta diferente actitud respecto del proceso del conocimiento vendría a explicar el contraste indicado.
pág. 4 Mireia Gómez Muñoz @Unybook “mgomezmunoz” ...