Tema 3 Psicoterapia (2016)

Apunte Español
Universidad Universidad de Salamanca
Grado Psicología - 4º curso
Asignatura Psicoterapia
Año del apunte 2016
Páginas 16
Fecha de subida 10/10/2017
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Apuntes tomados en las clases de Psicoterapia, asignatura impartida por el profesor Antonio García de la Hoz. Curso 2016-2017. Nota final obtenida en la asignatura: 7'9.

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TEMA 3. ORIGEN DE LA PSICOTERAPIA MODERNA. EL PSICOANÁLISIS DE FREUD Primera clase de Psicopatología Ya hemos dicho anteriormente que en psicoterapia tiene mucha importancia la relación terapéutica. Por tanto, un psicoterapeuta tiene que ser un experto en el manejo de esta.
Además, para el ejercicio de la psicoterapia es muy importante tener conocimiento de psicopatología, pero no desde el punto del DSM. La clasificación que va a orientar las clases prácticas es fundamentalmente europea, ya que fuimos los europeos los primeros en hacer una clasificación de los trastornos mentales.
Digamos que en esta época cada autor por su cuenta pone nombre a lo que observa.
El psiquiatra alemán Kraepelin puso el nombre de “demencia precoz” a lo que actualmente conocemos como esquizofrenia. El francés Morel llamó “monomanía” a lo que se conocería hoy en día como psicosis maníaco-depresiva. Magnan utilizó el término “delirio crónico de evolución sistemática”. Kretschmer llamó “delirio sensitivo de referencia” a lo que hoy llamaríamos “psicosis paranoide”. Por otro lado, Griesinger utilizó el término de “psicosis única”. Jaspers, psiquiatra y filósofo existencialista alemán, bautizó con el nombre “delirio de celos” a lo que actualmente conocemos como “celotípia”. El neurólogo francés Charcot es el primero que hace referencia a la “histeria”, uno de los dos únicos trastornos de los que aparecen en la lista que no son considerados psicóticos. El psiquiatra suizo Bleuler es el primero que utilizó el término “esquizofrenia” para designar lo mismo que Kraepelin había llamado “demencia precoz”. Krafft-Ebing utilizó los términos “psiconeurosis/neuropsicosis”, nomenclatura que Freud tomaría en sus primeras obras. Por último, Beard, el único americano de la lista, utiliza el término de “neurastenia” para designar a lo que llamaríamos ahora enfermedad del estrés, el segundo término no psicótico de la lista.
1 Por tanto, los primeros términos referidos a enfermedades mentales se referían en su mayor parte a trastornos psicóticos (menos los términos “histeria” y “neurastenia”).
Los partidarios de un continuum en los trastornos mentales defendían que el psiquismo es un proceso y que, por tanto, un psicótico y uno que no lo es “están hechos de lo mismo”, son iguales. Defendían que entre la patología y la normalidad interfiere la biografía, pero se trata de un continuo. Es la noción de proceso lo que haría devenir el trastorno mental.
Por otro lado, los partidarios de la discontinuidad en los trastornos mentales defendían que lo fundamental está en la constitución biológica y que, por tanto, un psicótico y uno que no lo es “no están hechos de lo mismo”, son diferentes.
(1856/1939) - Recoge la conceptualización de su época: Kraepelin, Griesinger, Meynert, Krafft-Ebing.
- Su intención es la búsqueda de una explicación diferente de las habituales y el hallazgo del mecanismo específico de causación. Freud, a diferencia de clasificaciones como el DSM, busca la explicación, el por qué, el mecanismo psíquico que produce el trastorno.
- Introduce las obsesiones y fobias en el campo de las neurosis (Freud introduce el concepto de neurosis obsesivas). Lleva a cabo una nítida separación entre las neurosis y las psicosis (en cuanto a la patología, el psicótico y el neurótico se diferencian claramente).
- Conjuga las dos orientaciones anteriores: 1. El continuum, teniendo en cuenta la dimensión subjetiva en el enfermar y la coyuntura biográfica.
2. La discontinuidad, al elaborar estructuras psíquicas explicativas.
2 Según Freud, algo en la psicopatología es biográfico, subjetivo, pero hay algo que “rompe”, algo que ocurre para que una persona se convierta en psicótica o neurótica.
LOS GRANDES GRUPOS PSICOPATOLÓGICOS Una gran cantidad de profesionales defienden la división de los grupos de las enfermedades mentales en tres grupos: neurosis (carne), psicosis (pescado) y perversiones (manzana).
Para que la clasificación sea más correcta hace falta algo más general que las perversiones, algo que las englobe y que esté al mismo nivel que las neurosis y las psicosis: los trastornos de personalidad.
* La neurosis fóbica puede ser considerada en ocasiones como neurosis obsesiva.
Uno de los grandes déficits de la psicopatología freudiana es que solamente distingue entre neurosis y psicosis, sin hablar en ningún momento de trastornos de personalidad.
¿Qué diferencias existen entre los tres grandes grupos psicopatológicos? La neurosis se manifiesta fundamentalmente en síntomas, síntomas somáticos o de conversión.
La angustia, el problema, se transforma en algo somático, como un TIC (una neurosis obsesiva 3 sería un trastorno obsesivo-compulsivo según el DSM). Las neurosis son trastornos subjetivos, de sufrimiento íntimo.
Por el contrario, los trastornos de personalidad necesitan del otro necesariamente para manifestarse.
Por otro lado, las personas psicóticas son personas que están completamente fuera de la realidad. La estructura psicótica, a pesar de lo que algunos profesionales defiendan, es crónica, no se cura.
La psicoterapia profunda Hablar de psicoterapia implica hablar de cuál es la mejor forma de hacerla, de cómo es el mejor modo de tratar un paciente. La psicoterapia profunda es la psicoterapia que “mueve”, que cambia realmente aspectos del paciente. El concepto central, el que aúna todas las formas de aliviar psíquicamente a una persona (lo que es en definitiva hacer psicoterapia), es la relación terapéutica. Las personas estamos en continua relación (ley de la intersubjetividad humana), influyendo a e influidas por otras personas. La manera en que alguien influye a otro puede ser positiva o negativa. Es en el primer caso cuando podemos hablar de psicoterapia.
Los primeros psicoterapeutas de la historia fueron los filósofos de la Antigua Grecia. La psicoterapia es una forma de amor, pero de amor en el sentido más amplio de la palabra. Cuando una persona siente amor o cuando es amada es cuando hablamos de psicoterapia. Los filósofos versaban sobre el amor, pero podemos decir que Platón destacó especialmente entre ellos en este aspecto.
Teorizar sobre el amor es muy complicado. En el diálogo platónico El Banquete, este autor plantea un mito para explicar la necesidad inherente del ser humano de estar en relación siempre. Un mito es una explicación que da el ser humano a ciertos aspectos que la ciencia no puede explicar. Según este mito, al principio habría en la Tierra tres formas de ser humano: hombres, mujeres y andróginos. Estos últimos seres eran a la vez hombre y mujer, lo que les permitía estar en continuo placer, en continuo éxtasis. Como eran tan poderosos, el dios Zeus los 4 dividió en dos mitades, convirtiéndolos en seres incompletos y condenándolos a anhelar siempre la unión con su mitad perdida. Desde entonces, hay dos sexualidades y el orgasmo es una suerte de favor que hacen los dioses a los hombres para que sigan buscando a su mitad, aunque nunca va a llegar a ser como el placer que sentían los andróginos. El eros platónico es exactamente lo mismo que el amor freudiano, la libido.
Años después apareció en la Italia medieval Marsilio Ficino, un hombre bastante importante en su época, maestro de Leonardo Da Vinci. Él fue quien tradujo las obra de Platón, poniendo de moda por aquel entonces el Neoplatonismo, como reacción al excesivo dominio eclesiástico de la Iglesia Romana. Esta corriente hizo revivir el humanismo, la fuerza del hombre.
Marsilio Ficino es el creador de la expresión “amor platónico”, un amor ideal que no se puede conseguir pero que seduce constantemente. El amor platónico se enfrenta al “amor físico”, vulgar, que nos permite obtener simplemente una satisfacción momentánea.
Además, Ficino ya tenía una precaria noción de inconsciente, de lo oculto, del mecanismo que pone en marcha el amor, aunque no fue capaz de explicarlo.
La primera gran revolución de la psicoterapia profunda viene de la mano de Franz Anton Mesmer, un médico alemán nacido en 1734. Con Mesmer estamos prácticamente en los albores 5 del bautismo de las enfermedades mentales, con todos los médicos que hemos mencionado anteriormente. Por tanto, en Mesmer se sitúa el origen de la psicoterapia moderna.
Antes de Mesmer, las curaciones psíquicas consistían en la realización de exorcismos por parte de los sacerdotes. Concretamente Mesmer participó en un juicio contra el Padre Gassner, un sacerdote que practicaba exorcismos a personas “poseídas por el maligno” que sanaban milagrosamente, acusado de tener “intenciones perversas”. La opinión de Mesmer sobre este caso es que ciertamente el sacerdote tenía buenas intenciones, pero que no tenía la clave de lo que ocurría en esas personas, que no era exactamente una curación divina. La clave residía en su teoría: el magnetismo animal. Según esta, en todos los seres humanos existe una especie de fluido magnético universal, algo que discurre por el organismo, por el cuerpo, y que cuando se estanca, cuando se produce un desequilibrio en su circulación, provoca la enfermedad mental.
Esta idea es una idea antiquísima; ya los egipcios pensaban que la peor enfermedad que podían tener las personas era el estreñimiento.
Para aliviar las enfermedades mentales es necesario desbloquear el fluido para que vuelva a circular libremente por el cuerpo. Con este objetivo, Mesmer utilizaba lo que llamaba “pases magnéticos”, que se conseguían mediante el tocamiento de partes complementarias entre el magnetizador y el magnetizado, entre el médico y el paciente. Por ejemplo, médico y paciente se colocaban enfrente de rodillas y se tocaban esta parte del cuerpo. De este modo Mesmer provocaba “crisis curativas” que lograban la sanción del paciente.
Mesmer hizo su tesis doctoral en Viena, pero donde se hizo famoso fue en París. En esta última ciudad e igual que le pasó a su antecesor, la gente empezó a decir que lo que hacía con los pacientes era un asunto perverso, sobre todo por que las dos condiciones del magnetismo animal eran el aislamiento y la confianza total en el médico, aunque lo cierto es que las personas se curaban.
El hipnotismo BRAID Tras Mesmer llega la etapa del hipnotismo, iniciado por un médico inglés nacido a finales del siglo XVIII llamado James Braid. Braid consideraba que los pases magnéticos de Mesmer no tenían sentido y reemplazó la teoría del fluido animal por una teoría psiconeurofisiológica. Así, los médicos y la élite intelectual del momento se calmó; ya no estamos ante brujerías, estamos ante algo que tiene que ver con la ciencia, como es una teoría fisiológica. El hipnotismo produjo, por tanto, una especie de tranquilidad al pasar de algo “mágico” a algo que tiene que ver con el sistema nervioso.
Cuando Braid empezó a trabajar con el hipnotismo se acababa de descubrir el imán. Así, reemplazó los pases magnéticos por que el sujeto fijara su mirada en un objeto brillante. Sin embargo, Braid reducía todo a mecanismos cerebrales, ya que desconocía todas las cuestiones que tienen que ver con el afecto. Pensar que entre el paciente y el terapeuta no pasaba nada afectivo era el gran error del hipnotizador.
Después de Braid, el hipnotismo pasó a Francia, donde encontramos dos escuelas rivales con líderes diferentes.
6 ESCUELA DE NANCY: LIEBEAULT Y BERHEIM Los seguidores de la Escuela de Nancy sostenían que lo fundamental era la sugestión. La sugestión es el poder que tiene una persona sobre alguien, sin la necesidad de utilizar ningún objeto. Sugestionar, expresado de forma vulgar, es “comer el coco”. Lo necesario es que el sugestionador tenga una personalidad muy poderosa y que el sugestionado tenga fe ciega en él, que le envista de cierto poder. Si, por ejemplo, el sugestionado está pensando que qué voz más graciosa o que qué nariz más fea tiene el sugestionador, éste nunca va a conseguir su propósito.
La hipnosis serviría para quitar síntomas superficiales, nunca profundos. Por ejemplo, si se hipnotiza a una monja y se le dice que cuando se despierte se tiene que desnudar en público no lo va a hacer, ya que esto choca con sus creencias más íntimas; sin embargo, si se lo decimos a una persona que hace striptease probablemente lo haga sin problema. De la misma manera que si le decimos que se tire por una ventara a una persona normal y a un suicida, o que si le decimos a una persona en estado de hipnosis que cuando se despierte tiene que decir “hola, ¿qué tal?” a la primera persona que vea, ya que esto no choca con ninguna resistencia de la persona.
Aunque desde la Escuela de Nancy se daba importancia a los factores psicológicos, no ocurría lo mismo con los factores afectivos. Se desconocía que la sugestión se producía por el afecto existente entre el médico y el paciente.
ESCUELA DE SALPÊTRIÈRE: CHARCOT Charcot fue un personaje muy famoso en el París del siglo XIX. En sus clases, hipnotizaba a pacientes y quitaba síntomas en público. Por ejemplo, se dice que hipnotizó a un paralítico y que cuando le dijo “levántate y anda” el paralítico caminó, no pudiendo hacer lo mismo cuando despertó de la hipnosis. También se dice que a una paciente con anestesia en un brazo la pinchó con un clavo en el brazo, ante lo cual ella no sentía nada, y tras repetir lo mismo después de hipnotizarla, empezó la mujer a gritar de dolor.
De este modo, lo que hizo Charcot fue rehabilitar la hipnosis como método curativo, como método que sirve para sanar síntomas, sobre todo síntomas histéricos, y también la histeria como enfermedad. Según Charcot, la histeria es una enfermedad mental curable, y el método para su curación es la hipnosis.
Freud comenzó a estudiar Medicina en Viena, pero terminó la carrera en Francia, teniendo a Charcot como profesor, lo cual le influyó notablemente. Digamos que la vida de Freud tiene dos etapas: Una primera etapa “antes de París”, en la que sigue una línea científica, positivista, neurofisiológica, de investigación en el laboratorio y una segunda etapa “después de París”, en la que descubrió su verdadera vocación: la Psicología. En realidad la Medicina nunca le había gustado, entre otras cosas porque tenía fobia a la sangre y, tras volver de París, se dedicó a ver pacientes en su consultorio privado, su casa. Muchos de los pacientes que trataba eran histéricos, ya que la histeria era el cuadro psicopatológico “estrella” del siglo XX. Digamos que la histeria es la patología que todo el mundo veía y que todo el mundo sabía tratar.
Por tanto, el hipnotismo es una técnica ya relacionada con Freud, que empieza a trabajar con ella con sus pacientes, ya que era el método curativo de la época.
7 8 Caso “Dora” (1900) Análisis fragmentario de una histeria (1905) El caso “Dora” es considerado el caso iniciático de la psicoterapia moderna. Aunque es el caso más antiguo de los cinco, ciertos aspectos de los que defendía Freud todavía se mantienen en la actualidad.
Dora fue una paciente de Freud a la que trató durante tres meses: octubre, noviembre y diciembre de 1900. Aunque el proceso terapéutico lo realiza en 1900, el caso no es publicado hasta 1905, habiendo cinco años de diferencia entre ambas fechas. Aunque Freud dijo que este lapso de tiempo se debía a cuestiones de privacidad, lo cierto es que él quería publicar el historial nada más terminarlo en enero de 1901 y fue su editor quien lo impidió, alegando que las personas de las que hablaba eran conocidas por toda Viena.
Cuando Freud publica Análisis fragmentario de una histeria en 1905 había avanzado en conocimientos respecto a cinco años antes, incluyendo ciertos aspectos nuevos en este lapso temporal, lo que nos impide saber exactamente qué es lo que escribió en 1900 y qué en 1905.
Además, en 1905 Freud también publica su obra Tres ensayos sobre la teoría sexual, donde es el primer autor en hablar sobre la sexualidad de los niños, influyéndose ambas obras entre sí.
¿Qué entiende Freud por histeria? Cuando hablamos de histeria no podemos describir un caso sin hacer referencia al contexto del paciente, ya que hablamos de una patología que revoluciona a la persona y a todo lo que la rodea.
9 Cuando Freud conoce a Dora, ésta es una adolescente de 18 años que acude a consulta obligada por su padre, un antiguo paciente de Freud al que trató por sífilis, una enfermedad común en la época.
En el caso “Dora” están involucradas dos familias, la familia de Dora y la familia “K”, dos familias aparentemente unidas por una amistad. Si describiéramos a los personajes del caso como si de una obra de teatro se tratara, podemos decir que los personajes principales de la obra, los que dirigen la acción, son el Padre y la Señora “K”. Después se situarían los personajes secundarios, los personajes cuya acción está subordinada a la de los personajes principales: Dora y el Señor “K”. Esta distribución de los papeles en una obra de teatro sería totalmente legítima, pero no en psicoterapia. Llama la atención que Dora, la paciente, no sea más que un personaje secundario que sufre los efectos de los personajes principales. Además, existen otros pacientes “terciarios”: la Madre, la Institutriz y el Hermano en la familia de Dora y la Institutriz y los Hijos en la familia “K”. Las flechas que salen desde el nombre de Freud indican las personas a las que Freud conoció directamente: el Padre de Dora (antiguo paciente suyo), el Señor “K” (un señor descrito por Freud como un hombre “joven y atractivo” que acompañó al Padre a consulta) y Dora (enviada a consulta por su padre, que había quedado satisfecho con la intervención terapéutica que le había realizado Freud en el pasado).
La razón por la que el Padre lleva a Dora a consulta es porque se había asustado después de que ésta tuviera una especie de intento de suicidio (deja una carta medio escondida diciendo que va a desaparecer). El Padre da a Freud una razón desencadenante del problema: su hija está muy 10 deprimida, muy agresiva y con muy mal comportamiento desde que ocurrió un incidente hace dos años (cuando Dora tenía 16) con el Señor “K”. Según Dora, el Señor “K” le había hecho proposiciones amorosas. En un primer momento, Dora le contó a su madre lo ocurrido, pero ésta le dijo que se lo contara a su padre. El Padre y el Señor “K” quedaron en una reunión en la que éste negó todos los hechos. El Padre creyó la versión del Señor “K”, lo que hizo que Dora se enfadase muchísimo.
El Padre no duda que este incidente es el que ha provocado la depresión de ánimo de Dora, su irritabilidad y las ideas de suicidio. Sin embargo, el Padre miente a Freud en la primera sesión, diciéndole que lo que le une con la Señora “K” es una relación licita, cuando en realidad son amantes desde hace muchos años.
En los tres meses en los que Freud ve a Dora, ésta le cuenta que cuando tenía 14 años y fueron juntos de vacaciones vio cómo su Padre pasaba a la habitación de la Señora “K” en medio de la noche, ya que reservaron sus habitaciones enfrente y todas las de los demás miembros de las dos familias a la otra punta del pasillo; o como su padre en una ocasión le dijo a su madre que se iba a dar un paseo por el bosque para que se le pasara el dolor de cabeza que tenía y en realidad iba a tener un encuentro con la Señora “K”.
Escena del lago En la residencia de verano de los “K” ocurrió un suceso que según le manifestó el padre a Freud desencadenó los síntomas de Dora (depresión de ánimo, excitabilidad e ideas de suicidio): Dora le cuenta a su madre que durante un paseo por el lago con el señor “K” este le había realizado una propuesta amorosa. A raíz de éste suceso Dora le pide a su padre que rompa toda relación con los “K”.
Cuando el padre de Dora pidió cuentas de su proceder al inculpado en una inmediata entrevista, éste negó rotundamente tal acusación y empezó a arrojar sospechas sobre la muchacha, quien, según lo sabía por la señora “K”, sólo mostraba interés por asuntos sexuales y aun en su casa junto al lago había leído la Fisiología del amor de Mantegazza. Probablemente, encendida por tales lecturas, se había «imaginado» toda la escena por la que ahora lo culpaban a él. El padre consideraba que toda la escena no era mas que una fantasía de Dora, por ese motivo se rehusaba a romper relaciones con el señor “K”, y en particular con la señora “K”, además el padre le cuenta a Freud que lo une una sincera amistad con la Sra. “K” quien es muy desdichada con su marido: No necesito decirle a usted que, dado mi mal estado de salud, esas relaciones mías con la Sra. “K” no entrañan nada ilícito. Somos dos desgraciados para quienes nuestra amistad constituye un consuelo. Ya sabe usted que mi mujer no es nada para mí.
Según Freud en la vivencia de Dora con el señor “K” (en el requerimiento amoroso de este y la consecuente afrenta) estaría el trauma psíquico, condición indispensable para la génesis de un estado patológico histérico.
Los trastornos psicosomáticos en el momento de la terapia con Freud y su carta de suicidio tenían por objeto llamar la atención no del señor “K” sino de su padre. Freud está convencido de que si el padre le dijese que abandonaba a la señora “K” por ella, Dora sanaría por completo.
Pero si el padre no cedía Dora no habría de abandonar su enfermedad. El histérico, dice Freud, se acostumbra a la enfermedad, acaba necesitándola.
Freud percibe que Dora es incapaz de aceptar la relación de la señora “K” con su padre, un adulterio manifiesto. Dora criticaba a su padre diciendo que este no era sincero, además creía 11 que era ofrecida por su padre al señor “K” de modo que él pueda continuar su relación con la señora “K”. En este momento de la terapia Freud observa que tras estos reproches aparentemente justificados se encuentran una serie de reproches contra si misma. El padre no quería enterarse del verdadero carácter de la conducta de “K” para con Dora para no verse perturbado en sus relaciones amorosas con la Sra. “K”. Dora se hizo cómplice de tales relaciones, las exigencias de ruptura que le planteaba a su padre databan solo de una aventura con “K” en la excursión al lago.
Escena del beso Una vez superadas las primeras dificultades de la cura, Dora comunicó una vivencia anterior con el señor “K”, mucho más apropiada para producir el efecto de un trauma sexual.
Tenía entonces 14 años. El señor “K” había convenido con ella y con su mujer que, después del mediodía, las damas vendrían a su tienda, situada frente a la plaza principal de B., para contemplar desde allí unos festejos que se realizarían en la iglesia. Pero él hizo que su mujer se quedara en casa, despachó a los empleados y estaba solo cuando la muchacha entró en el negocio. Al acercarse la hora de la procesión, le pidió que lo aguardase junto a la puerta que daba a la escalera que conducía al primer piso, mientras él bajaba las cortinas. Regresó después de hacerlo y, en lugar de pasar por la puerta abierta, estrechó de pronto a la muchacha contra sí y le estampó un beso en los labios. Era justo la situación que, en una muchacha virgen de catorce años, provocaría una nítida sensación de excitación sexual. Pero Dora sintió en ese momento un violento asco, se desasió y pasando junto al hombre corrió hacia la escalera y desde ahí hacía la puerta de calle. No obstante, el trato con el señor “K” prosiguió; ninguno de los dos aludió nunca a esa pequeña escena, y ella sostiene haberla guardado en secreto hasta su confesión durante la cura. Por algún tiempo, es verdad, evitó encontrarse a solas con el señor “K”. Por esa época el matrimonio “K” había convenido hacer una excursión de varios días, en la que también Dora participaría. Después del beso en la tienda ella rehusó acompañarlos, sin aducir razones.
En esta escena, la segunda en la serie pero la primera en el tiempo, la conducta de la niña de catorce años es ya totalmente histérica. Yo llamaría «histérica», sin vacilar, a toda persona, sea o no capaz de producir síntomas somáticos, en quien una ocasión de excitación sexual provoca predominante o exclusivamente sentimientos de displacer. Explicar el mecanismo de este trastorno de afecto sigue siendo una de las tareas más importantes, y al mismo tiempo una de las más difíciles, de la psicología de la neurosis. Yo mismo juzgo que me encuentro todavía bien lejos de esa meta; y en el marco de esta comunicación, aun de lo que sé no podré exponer sino una parte.
Por tanto, en este caso Freud expone que cuando una situación favorable a la excitación sexual tiene como producto una sensación de desagrado estamos ante un caso de histeria. Esta idea sigue vigente en la actualidad, aunque la clave está en determinar cuando una situación es favorable a la excitación y cuando no. En realidad, la respuesta de Dora, una muchacha virgen de 14 años besada por un señor casado y con dos hijos, es normal.
Uno de los mayores fallos del Psicoanálisis es el desconocimiento absoluto de la sexualidad femenina. Freud no sabía nada de la sexualidad de las mujeres, y mucho menos de la sexualidad de una chica tan joven como Dora.
Un aspecto a recalcar es la situación de la madre de Dora, que solo aparece en un par de ocasiones en el historial: en la escena del lago y cuando Freud le pide a Dora que le hable de 12 ella. Dora dice no tener mucha relación con ella y llevarse mucho mejor con su padre, al que considera un hombre brillante. Por lo que Dora le cuenta a Freud, este diagnostica a la madre con “psicosis de ama de casa”, ya que es una mujer que prácticamente solo se dedica a limpiar.
Pero, ¿cuál es la relación de la Señora “K” con Dora? Lo esperable es que fuera mala, ya que su padre le está siendo infiel a su madre con ella, pero ocurre todo lo contrario. ¿Por qué Dora y la señora “K” son amigas? Ahí está la clave de la neurosis histérica en la mujer y de por qué Dora participaba en cubrir las relaciones que tenía su padre con la señora “K”.
La escena del beso ocurre cuando Dora tiene 14 años, y es una escena a priori más traumática que la escena del lago, que tiene lugar cuando Dora tiene 16 años. ¿Por qué Dora le pide a su padre que rompa la relación con la Señora “K” después de la escena de los 16 años en vez de después de la escena del beso? Una de las frases de justificación del señor “K” es: Ya sabe usted que mi mujer no es nada para mí. La estructura profunda de la histeria femenina consiste en la falta de modelaje de la feminidad, falta de aprendizaje de lo que es “ser mujer”. Para Dora su madre no era el mejor modelo. Así, Dora encontró el modelo de feminidad en otra persona cercana a ella, la Sra. “K”; Dora admira lo que su padre admira, busca en la Sra. “K” lo que no ha encontrado en su madre, es por eso por lo que puede soportar que la Sra. “K” y su padre sean amantes.
Como aparece en la escena del lago, Dora había recibido de la señora “K” el libro Fisiología del amor de Mantegazza, como un secreto de amigas. Por tanto, que la señora “K” le hable de sus secretos al señor “K” es una verdadera traición, que hace que la chica exija a su padre que rompa la relación con su amante.
Freud descubre en ciertas mujeres un impulso ginecofílico (homosexual) y piensa que en Dora se da un impulso de este tipo. Esta es una idea errónea, sin embargo, ya que lo importante para Dora a los 14 años es tener una figura con la que identificarse. Como ya hemos dicho, la histérica es una mujer que no ha aprendido a serlo.
En el proceso terapéutico siempre es mejor que haya alguien que haga de modelo, ya que si no hay nadie la histeria femenina está abocada al mundo de hombres.
Una paciente militante del Partido Comunista, cuando todavía no estaba legalizado en España, pasaba todo el día en reuniones del partido con hombres. Un día llegó a una de esas reuniones una mujer “muy femenina”. En un tiempo la paciente y la mujer se hicieron muy amigas, hasta que un día se fueron a casa juntas. La mujer comenzó a desmaquillarse, a desvestirse, y la paciente quedó absorta en lo que la mujer hacía. La paciente decía no mantener relaciones sexuales y excitarse al imaginarse bailando la danza de los siete velos delante de todo el comité comunista de la época. La mujer era para ella lo que la Sra. “K” era para Dora. Igual que la paciente quedó absorta en lo que la mujer hacía cuando fue a su casa, Dora quedó prendada durante dos horas mirando la Madonna en un museo. Si la mujer hubiera sido lesbiana, probablemente la paciente se hubiera metido en la cama con ella, pero no porque la paciente fuera homosexual, sino por descubrir más cosas sobre la mujer.
¿Quién es Freud para Dora? Freud escribe este historial cuando acaba de finalizar su obra La interpretación de los sueños.
Así, podemos distinguir dos interpretaciones que Freud le hace a Dora sobre sus sueños: 13 1º. En un primer momento Freud plantea a Dora lo que él estaba descubriendo: la sexualidad infantil. Hasta aquí las cosas con Dora van muy bien, es la primera parte del proceso terapéutico. En la interpretación del primer sueño, cuando le enseña a Dora sexualidad infantil, Freud hace el papel de la Señora “K”, funcionando como un personaje femenino para Dora. Freud es una mujer para Dora, porque quien le enseña sexualidad en la vida real es al señora “K”.
2º. En la segunda fase del proceso terapéutico, Freud intenta convencer a Dora de que está enamorada del Señor “K”. Freud le interpreta en la penúltima sesión que está enamorada del Señor “K” porque ha tenido una suerte de embarazo histérico. Hasta entonces Dora nunca había aceptado las explicaciones de Freud, pero en esta sesión se queda callada, sin presentar ninguna residencia verbal. Freud pensaba que la chica por fin había entrado en razón pero, sin embargo, en la siguiente sesión Dora le dijo que se iba. Freud hace dos papeles para Dora cuando le dice que está enamorada del Señor “K”: por un lado el propio Señor “K” y por otro lado el de su Padre. Cuando el Padre se reúne con Dora y con el señor “K” (escena del lago), el Señor “K” le dice al Padre que todo es fruto de la mente calenturienta de Dora, y el Padre le da la razón. Cuando Freud interpreta insistentemente el amor al Señor “K”, intenta convencer a la chica de algo que no es cierto para ella. Freud está poniéndose en el lugar de las personas que presionan a Dora en la vida real: el Señor “K” y su Padre.
Por tanto, Freud en un principio hace un buen papel con Dora, pero después se porta igual que su Padre y que el Señor “K”, sin darse cuenta de que el lugar que debe ocupar con ella para tener éxito es el de la Señora “K”.
Toda la problemática se desarrolla cuando la Señora “K” traiciona a Dora, cuando revela su secreto. Este es el verdadero trauma, todo lo demás (escena del lago, escena del beso) son minucias.
De un modo inconsciente, Dora busca el modelo femenino, lo faltante. En la histeria femenina falla el aprendizaje de la feminidad, por eso es lo que se busca. ¿Por qué la patología posterior es en gran medida patología genital: vaginismo, anorgasmia, etc.? Porque el momento cumbre en el que se tiene que mostrar qué es ser una mujer es el acto sexual.
Las pacientes histéricas siempre van a preferir psicoterapeutas hombre, ya que las mujeres son un terreno desconocido para ellas.
¿Qué pasó con Dora? Dora se casó y tuvo un hijo, pero se llevaba muy mal con su marido. Odió a los hombres el resto de su vida. A los 30 años tenía los mismos síntomas que cuando tenía 18.
14 EL PSICOANÁLISIS DE FREUD A Freud le gustaba historiarse a sí mismo en relación al movimiento psicoanalítico por él fundado. Lo hizo varias veces. No me refiero a lo que comúnmente se llama autobiografía, en cuanto al desarrollo personal e íntimo, sino a historiar su proceso profesional. Para espigar en los datos más personales de su vida, son mejores textos la Traumdeutung (Freud,1900) o incluso la Psicopatología de la vida cotidiana (1901b) -no escritas precisamente con intención biográfica-, que su Presentación autobiográfica (1925d), donde a pesar del título, lo que hace es de nuevo contar el desarrollo del movimiento psicoanalítico. Esto si era de su agrado, lo otro no tanto. Tenía la necesidad de hacerlo de cuando en cuando, más que nada para dejar clara su posición sobre lo que era y lo que no era el psicoanálisis, tras las disensiones de Adler y Jung y para responder a los adversarios.
Este pequeño exordio sirve para decir que lo que para Freud es el psicoanálisis, lo vemos con claridad en tres pequeños artículos, llamados de enciclopedia, en los que se trata fundamentalmente de hacer una historia del recorrido del psicoanálisis hasta esa fecha y de explicarlo en forma muy sintética. Los escribió respectivamente en 1922, 1923 y 1926. De ellos el más famoso y citado es el primero (Freud, 1923a), titulado precisamente Dos artículos de enciclopedia: "Psicoanálisis" y "Teoría de la libido". Con la definición nos topamos de golpe en el primer párrafo: Psicoanálisis es el nombre: 1) de un procedimiento que sirve para indagar procesos anímicos difícilmente accesibles por otras vías; 2) de un método de tratamiento de perturbaciones neuróticas, fundado en esa indagación, y 3) de una serie de intelecciones psicológicas, ganadas por ese camino, que poco a poco se han ido coligando en una nueva disciplina científica. (Freud, 1923a, Am. Eds. Vol. XVIII, p. 231) Poch (1989, pp.75-78) ha comentado cada uno de estos tres apartados, y sólo resumiré que lo que Freud deja claro es que para él, 1) el psicoanálisis es un método de investigación psicológico, no experimental, sino clínico; 2) un tratamiento para un determinado grupo de trastornos mentales, las neurosis y 3) que tiene aspiraciones científicas. Tres asuntos básicos y fundamentales.
En el texto freudiano que estamos considerando, un poco más adelante, nos indica cuáles son los pilares básicos de la teoría psicoanalítica: El supuesto de que existen procesos anímicos inconscientes; la admisión de la doctrina de la resistencia y de la represión; la apreciación de la sexualidad y del complejo de Edipo: he ahí los principales contenidos del psicoanálisis y las bases de su teoría, y quién no pueda admitirlos todos no debería contarse entre los psicoanalistas. (Ibidem, p.243) 15 Los otros dos textos antes mencionados (Freud, 1924f [1923]) y 1926f), insisten y amplían lo dicho antes, y es de notar que fueron publicados originalmente en el idioma inglés. El primero para la empresa norteamericana Encyclopaedia Britannica Publishing Co., y el segundo, que no debe confundirse con el anterior (como hace E. Jones, el biógrafo oficial de Freud), se le pidió a Freud mismo para la propia Enciclopedia Británica en su decimotercera edición, y que los lectores de hoy en día aún pueden consultar inalterado en la edición más reciente.
En el primero de ellos leemos: Resumiré otra vez los factores que constituyen el contenido de esta teoría.
Ellos son: la insistencia en la vida pulsional (afectividad), en la dinámica anímica, en el hecho de que aún los fenómenos anímicos en apariencia más oscuros y arbitrarios poseen pleno sentido y determinismo; la doctrina del conflicto psíquico y de la naturaleza patógena de la represión, la concepción de los síntomas patológicos como satisfacciones substitutivas, el discernimiento de la significatividad etiológica de la vida sexual, en particular de los principios de la sexualidad infantil..[....]. Para completar este recuento, agregó que entre las actitudes afectivas de la infancia se destacó el complicado vínculo de sentimientos con los progenitores, el llamado complejo de Edipo, en el que se discernió cada vez más nítidamente el núcleo de todos los casos de neurosis; también, que en la conducta del analizado hacia el médico llamaron la atención ciertos fenómenos de la transferencia de sentimientos, que adquirieron una gran significatividad tanto para la teoría como para la técnica.
(Freud, ob. cit., Am. Eds. vol. XIX, pp.209-210) Y asimismo en el segundo de ellos: Freud.......creó el nombre de psicoanálisis, que en el curso del tiempo cobró dos significados, Hoy designa: 1) un método particular para el tratamiento de las neurosis y 2) la ciencia de los procesos anímicos inconscientes, que con todo acierto es denominada también "psicología de lo profundo". (Freud, 1926f, Am. Eds. vol. XX, p. 252)11 Como vemos, Freud resume aquí en dos significados lo que en el artículo de 1922 estaba en tres apartados, aunque la idea es la misma.
Con estas citas cualquiera puede hacerse una idea de lo que el psicoanálisis era para su fundador.
11 Freud, claramente consciente de que estos textos son artículo de enciclopedia, utiliza un estilo muy apreciado por él, estilo indirecto que a lectores ingenuos puede hacer pensar que lo ha escrito otra persona.
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