TEMA 15 las personas jurídicas (2011)

Apunte Español
Universidad Universidad de Burgos
Grado Derecho - 1º curso
Asignatura Derecho civil I
Año del apunte 2011
Páginas 6
Fecha de subida 20/06/2017
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TEMA 15: LAS PERSONAS JURÍDICAS. (PÁG 581) 1 . ESTADO ACTUAL DE LA CUESTIÓN ( CONCEPTO Y FUNDAMENTACIÓN) Además de al ser humano, el derecho reconoce también la aptitud para ser sujeto, activo o pasivo, relaciones jurídicas, esto es la personalidad o capacidad jurídica, a ciertas organizaciones sociales constituidas para alcanzar determinados fines que exceden de las posibilidades del individuo.
Estas organizaciones sociales son las denominadas personas jurídicas, cuya personalidad es distinta e independiente de las personas físicas que las integran o cuya voluntad ha determinado su creación.
Una valoración de conjunto de las teorías apuntadas para dar una explicación unitaria a la atribución por el derecho de personalidad a las organizaciones sociales conduce afirmar que la persona jurídica no es una ficción, si ello significa que el ordenamiento atribuye la personalidad algo inexistente, pues las organizaciones sociales tienen una existencia tan real como los individuos, sólo que su realidad es social y no individual.
La atribución de personalidad jurídica estas organizaciones es, pues, la razonable respuesta del derecho a una patente realidad, además de constituir un precioso instrumento para que el individuo pueda participar en variadas actividades sociales, resolviendo, mediante la técnica ante la multiplicación de centros de imputación de realidad es jurídicas, el problema ante la concurrencia entre diversas legitimaciones en relación con los distintos bienes y actividades.
Sirve entonces para comprender la esencia del concepto de las personas jurídicas la noción afectada por CASTÄN: aquellas entidades formadas para la realización de los fines colectivos y durables de los hombres, a los que el derecho objetivo reconoce capacidad para derechos y obligaciones.
EVOLUCIÓN HISTÓRICA.
La asistencia de centros de imputación de relaciones jurídicas no constituidos por personas físicas, sino por entes u organizaciones sociales, se observa primeramente en el ámbito del derecho público.
Así ocurre en el derecho romano con el Estado o populus romanus, que cuenta con un patrimonio (aerarium) y a que los textos presentan muchas veces como sujeto de derecho y obligaciones Atendiendo las fuentes romanas, cuando el estado se mueve en el plano del derecho privado, su personalidad se concreta en la del fisco, que, dentro del aerarium, es la caja o o patrimonio público.
Además, por tener también un patrimonio supraindividual ( corpus habere) , gozan también de personalidad las ciudades y las asociaciones corporativas que ejercían actividades de interés público y eran reconocidas por el senado o los gobernadores de las provincias.
En la edad media, además de adquirir las corporaciones y colegios un extraordinario desarrollo, el derecho canónico añade la personalidad de las universitates personarum la de las universitates bonorum o fundaciones, resolviendo de este modo el problema del gobierno y la administración de un patrimonio han destinado permanentemente al cumplimiento de un fin.
En edad moderna, la atribución de la persona era jurídica se revela como un eficaz instrumento para conseguir las importantes aportaciones de capital que requiere la explotación de los recursos de las colonias y el incipiente proceso de industrialización, surgiendo así, primeramente en Inglaterra y Holanda las compañías o sociedades como personas jurídicas confín del lucro que responden de sus deudas con su propio patrimonio, sin comprometer el de sus socios o componentes.
La revolución francesa, empeñada en eliminar las trabas que exigían en el antiguo régimen a la libertad de comercio y en devolver al tráfico los bienes que estaban sustraídos de él por vinculaciones perpetuas y las fundaciones, pero fomentando en cambio las sociedades mercantiles, que dejan de tener que ser reconocidas caso por caso para adquirir personalidad, bastando para ello con que reúnan los requisitos de dispuestos por ordenamiento.
Hoy, al auge de éstas, hay que sumar el de las asociaciones en fin de lucro y el de propias fundaciones, concebidas en estos días como un importante instrumento de colaboración de la iniciativa privada en la consecución de fines de interés público o General.
2.- ELEMENTOS La atribución de personalidad jurídica los entes u organizaciones sociales supone la concurrencia de estos en dos elementos: 1º) un sustrato que existe previamente en la realidad: un colectivo o un grupo de personas agrupadas para un fin común un conjunto de bienes afectados al cumplimiento de ciertos fines transpersonales.
2º) el reconocimiento del derecho, qué es el que, según la base de sustrato, creía la personalidad jurídica. Este reconocimiento puede otorgarse, bien caso por caso mediante un acto o de autoridad, o bien automáticamente por el cumplimiento un del los requisitos que el ordenamiento establece.
REPRESENTACIÓN Existen unos órganos compuestos por personas físicas que en nombre y representación de la persona jurídica, realizan las actividades precisas para alcanzar el fin propuesto. Los actos realizados por los órganos de la persona jurídica vinculan a ésta, a todos los efectos, arrastrando hacia ella todas las consecuencias jurídicas. Legalmente, quien actúa es la persona jurídica. En cuanto a la representación, las personas jurídicas actúan a través de dichos órganos, cuya actividad tiene una doble proyección: la interna (órganos administrativos de las personas jurídicas, cuya función no trasciende al exterior); la externa (órganos de representación cuya función trasciende al exterior, en sus relaciones con terceras personas) Las personas jurídicas pueden ser declaradas responsables de los actos y omisiones que generen obligación de indemnización por los daños causados.
3.- EL ABUSO DE LA PERSONALIDAD JURÍDICA Y LA DOCTRINA DEL LEVANTAMIENTO DEL VELO.
La consideración de las personas jurídicas como sujetos de derecho totalmente distintas de las personas físicas que componen o gobiernan aquellas se presta a la utilización de dicha personalidad por estas últimas como un instrumento meramente formal para impedir la aplicación a dichas personas físicas de normas que, en otro caso, les perjudicarán.
Para evitar esos “abusos de la personalidad jurídica”, la jurisprudencia anglosajona desarrolló la doctrina denominada ante “levantamiento del velo de la personalidad”, que autoriza el juez para, en casos extremos, penetrar en el sustrato de la persona jurídica y desvelar la realidad que en él se esconde, aplicando e sin personas físicas que la utilizan como pantalla protectora de las normas que pretendían eludir.
En España, a pesar de quien no pocas de estas hipotésis pueden encontrar adecuada solución mediante mecanismos expresamente previstas en o ordenamiento, la jurisprudencia del TS ha acogido esta doctrina del “levantamiento del vuelo”, pese a que carece de fundamento expreso en el derecho positivo.
4.- CLASES DE LAS PERSONAS JURÍDICAS.
De entre las numerosas clasificaciones de que son susceptibles personas jurídicas, tiene particular interés destacar las siguientes: A) Personas jurídicas de derecho público Y de derecho privado.
Algunos de los entes que tienen reconocida la persona era jurídica les atribuye confiere el ordenamiento poderes o potestades públicas, esto es, de ejercicio de imperium: son tales las personas jurídicas públicas Las que carecen de tales potestades son (al menos desde la perspectiva que interesa al derecho civil) personas jurídicas derecho privado, por más que sean de creación O fundación pública y constituyen instrumentos para desarrollar de funciones también públicas.
El problema es que y, los fines públicos que, en beneficio de la colectividad, persigue el ordenamiento al conferir potestades públicas a ciertos entes o personas jurídicas, se tratan de alcanzar soslayando la rigidez y los controles que, en el funcionamiento de dichos entes, imponen las normas del derecho público, acudiendose para ello a formas de personificación propia del derecho privado.
Entonces, con frecuencia, las propias normas hablan, de sociedades públicas o de fundaciones públicas para referirse a las creadas y sostenidas por administración pública estatal, que las comunidades autónomas o local, normalmente como instrumento de las políticas que desarrollan.
A nuestro juicio, para distinguir adecuadamente las personas jurídicas de derecho público de las de derecho privado, es preciso observar previamente como, en el régimen jurídico de las personas jurídicas existen al menos 3 cuestiones a regular por el derecho objetivo: - Hay una norman (que puede pertenecer tanto al derecho público como en privado) que reconocer la personalidad jurídica O, establece los requisitos, formalidades y condiciones que han de cumplirse para tener dicho reconocimiento.
- Otra norma conjunto de normas (que también pueden formar parte el derecho público, el derecho privado o de ambos a la vez), se ocupa de regular la condición de sujeto del ente ya creado en las diversas relaciones jurídicas externas, esto es, con los terceros hade ajenos - Otras normas (igual de derecho público o derecho privado), gobierna la relaciones internas del ente con sus componentes o con quien las ha creado, la formación de su voluntad … Así las cosas, es claro que el encuadramiento, de derecho público o de derecho privado de las diversas personas jurídicas depende de cuál de estos niveles normativo se considere más trascendente.
(hay un ejemplo pag 585 mitad párrafo 2) Puede decirse, entonces, que son personas de derecho público en las que ostentan potestades o poderes públicos: están revestidos de imperium y, en sus relaciones con terceros aparecen estos ordinariamente en una situación de subordinación.
( por ejemplo : es el caso del estado, de las comunidades autónomas, de las entidades locales, de los organismos autónomos dependientes de estas o aquellos de las denominadas entidades de derecho público, de las corporaciones o instituciones.) El resto un son personas jurídicas de derecho privado.
En todo caso, la división de las personas jurídicas como de derecho público o derecho privado carece, de especial relevancia. Lo más importante es cual sea la clase de relaciones jurídicas de las que aquéllas, en cada caso concreto, son sujetos y cual el sector del ordenamiento jurídico que la regula.
De ello depende los poderes y facultades de que estará dotado el ente, su real autonomía y la jurisdicción aquella de acudir, para defender sus intereses, el particular que entra en conflicto con él.
B) Corporaciones como asociaciones y fundaciones.
Esta parece ser la calificación fundamental de las personas jurídicas para el código civil art. 35.1º; 37; 39) Aunque el código es muy parco en su regulación, todo indica que da el nombre de corporaciones a las personas jurídicas del derecho público, por lo que el estudio de las mismas hade remitirse a este.
En todo caso, las pocas normas que el código les dedica han quedado superados por una disciplina muchísimo más compleja.
Las asociaciones y fundaciones, en cambio son personas jurídicas de derecho privado. Aquella son colectividades formadas por una pluralidad de individuos para la consecución de su fin común, el cual puede ser altruista (que reciben el nombre de asociaciones) o de lucro (se denominan sociales) Las fundaciones, en cambio, son personas jurídicas creadas por la voluntad de una persona (fundador) que las asigna unos fines y, para cumplir estos, desprenden de un patrimonio propio (dotación).
EXPLICACIÓN DE HAIDAR POR SI NO ENTENDEMOS ESTE PUNTO: 9.2.1-Clases Personas jurídicas de Derecho Público y de Derecho Privado En la práctica la distinción no es fácil, pues las entidades públicas utilizan fórmulas de ámbito privado (derecho mercantil, etc.) para la realización de fines públicos; y, por su parte, las entidades privadas usan tanto el Derecho Público como Privado.
La distinción fundamental se sustenta en el imperium: trato de igualdad entre las partes.
Corporaciones, asociaciones y fundaciones.
Esta parece ser la clasificación fundamental de las personas jurídicas para el Código Civil (arts. 35.1, 37 y 39 Cc.).
Aunque el Cc es muy parco en su regulación, todo indica que da el nombre de corporaciones a las personas jurídicas de Derecho público.
Las asociaciones y fundaciones, en cambio, son persona jurídicas de Derecho privado (aunque su creación o fundación sean de carácter público). Las asociaciones tendrán un fin altruista, y las fundaciones, creadas por la voluntad de un fundador, tendrán asignado un fin, para lo que se las proveerá de un patrimonio propio (dotación).
5. FUENTES.
La en el ámbito de derecho estatal, los distintos tipos de personas jurídicas se rigen por leyes especiales, contribuyendo en la disciplina del código civil tan sólo el derecho común o supletorio de esta materia.
Pero ha de tenerse en cuenta además que los estatutos de autonomía de algunas comunes autónomas atribuyen hoy a estas competencia exclusiva en materia de asociaciones, y todos ellos en las fundaciones; competencias estas que han sido citadas por varias comunidades dictando las correspondientes leyes autonómicas.
6.- CAPACIDAD DE LAS PERSONAS JURÍDICAS.
El artículo 37 cc determina que “La capacidad civil de las corporaciones se regulará por las leyes que las hayan creado por reconocido; LA de las asociaciones por sus estatutos; y la de las fundaciones por la reglas de su institución, debidamente aprobadas por disposición administrativa, cuando este requisito fuere necesario” 38 CC: “ las personas jurídicas pueden adquirir equipo se los bienes de todas clases, así como contraer obligaciones y ejercitar acciones civiles o criminales, conforme a las leyes y reglas de su constitución”.
La interpretación conjunta de estos preceptos permite concluir que las personas jurídicas tienen plena capacidad jurídica y de obrar. Téngase en cuenta que la capacidad de obrar de una persona jurídica no puede ser completada por nadie: todos los derechos obligaciones de que pueden ser titular (capacidad jurídica) puede que actuar los por sí (capacidad de obrar) La pena capacidad jurídica y de obrar de las personas jurídicas, está limitada por la naturaleza misma de las cosas, respecto a aquellos actos o derechos que presuponen la condición de ser humano en es sujeto, y por ley, en su caso, pero, siendo tales entes de creación humana, la voluntad de los particulares que los forma o crean pueden restringir el ámbito o esfera de actuación de sus gestores o administradores.
A esto último se refiere el art. 37 CC.
La restricción de la esfera de actuación de los gestores de la persona jurídica puede derivar de disposiciones específicas contenidas en sus estatutos o, simplemente de la expresión de ellos de su objeto finalidad.
En el caso de las asociaciones; bastará, en último término, con proceder a una reforma de los estatutos para eliminar tales restricciones, no será ello siempre posible, tratándose entre fundaciones. Pero esto no quiere decir que la fundación carezca de capacidad de obrar.
7.- Extinción Variará dependiendo de las características y circunstancias de cada clase de persona jurídica. La extinción de la persona jurídica podrá efectuarse con la muerte del socio, siendo causa prevista en su constitución o por la disolución conforme a su ley específica.
Los modos comunes de extinción son los siguientes:  Expiración del plazo previsto para su duración, si éste se fijó.
 Realización o consecución del fin para el cual se constituyó.
 Imposibilidad de lograr el fin social.
 Disolución por voluntad de los socios.
8- DOMICILIO.
El domicilio para las personas jurídicas cumple una esencial función identificado la, porque, al carecer de existencia biológica, sólo dicho concepto jurídico en permite localizar su subjetividad en un lugar determinado.
Para determinación del domicilio de la persona jurídica hay que atender a lo que la ley disponga cada caso.
En caso de las asociaciones constituidas conforme a la ley estatal lo tendrán en España, en el lugar que determine en sus estatutos, que puede ser el de la serie de su órgano de representación o donde desarrollan principalmente sus actividades.
Lo mismo pasa con las sociedades anónimas, que en todo caso han de fijarlo en el lugar en que sea ayer centro de su efectiva administración y dirección, o donde se encuentren el principal establecimiento o o explotación.
Las fundaciones, deberán tener su domicilio en España se desarrollan principalmente su actividad en todo el territorio nacional, debiendo fijarlo en sus estatutos en el lugar donde se encuentre la sede de su patronato o en el que desarrollen principalmente sus actividades.
A falta ante determinación expresa en la ley se aplicará el artículo. 41 CC “ cuando ni la ley que les haya creado O reconocido, ni los estatutos o la reglas de la fundación fijaren el domicilio de las personas jurídicas, se entenderá que lo tienen en el lugar en que se halle establecido su representación legal, o donde ejercen los principales funciones de su institutos”.
Otras posibles consecuencias jurídicas, del hecho de que una persona jurídica tenga su domicilio en España, se le atribuye nacionalidad española.
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