Tema 13, 14 (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Criminología y Políticas Públicas de Prevención - 1º curso
Asignatura Psicología y Psicopatología
Año del apunte 2014
Páginas 7
Fecha de subida 31/03/2015
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Tema 13: Agresión 1. INTRODUCCIÓN El comportamiento agresivo, a pesar de atentar contra la salud y el bienestar de la población, está muy presente en nuestra sociedad. La agresión puede ser definida como la conducta física o verbal efectuada con intención de lesionar o destruir.
El comportamiento agresivo implica tres elementos: (1) descarga de estimulación aversiva (2) situación interpersonal (miembros de la misma especie, no confundir con depredación) (3) Intencionalidad (los cirujanos o dentistas no realizan comportamiento agresivo cuando ejercen sus roles).
Es un tipo de comportamiento que genera conductas de huida y/o evitación y también agresión.
2. TIPOS DE AGRESIÓN Existen diferentes tipos de clasificaciones pero optaremos por dos de ellas.
2.1 A partir del estado emocional del agresor: La agresión puede ser hostil (presencia del sentimiento de ira o cólera; gran excitación emocional) o no hostil (sin existencia de ira, la agresión puede ser realizada con tranquilidad para obtener unos beneficios tangibles, por puro reforzamiento positivo; caso de los sicarios).
2.2 A partir del tipo de estimulación, de la presencia o ausencia de la persona agredida y de la presencia o ausencia de comportamiento para agredir.
Así, la agresión puede ser: a) Física (incondicionada, puede provocar dolor o daño físico o material: golpe, puñalada, etc.) o verbal (la estimulación es condicionada y no provoca daño físico o material aparente: amenaza, insulto, etc.).
b) Directa (sobre y en presencia de la persona agredida: puñalada, insulto, etc.) o indirecta (sin presencia de la persona agredida: daño a pertenencias, criticar “malparlar”, etc.).
c) Activa (implica presencia de conducta, hacer algo para agredir: puñalada, insulto, rueda pinchada, “malparlar”, etc.) o pasiva (implica ausencia de conducta, no hacer algo con intención de agredir: no prestar ayuda esperada, mutismo, negativismo, etc.).
La violencia sería un tipo de agresión activa, directa y física.
3. TEORÍAS EXPLICATIVAS DE LA AGRESIÓN.
Existen diversas teorías explicativas siempre mediatizadas por la importancia concedida a la aportación biológica o a la del medio ambiente.
3.1. La agresión como resultante de un impulso agresivo innato El hombre tiene una disposición innata para pelear esencial para la supervivencia.
Experimentos con animales y observaciones de humanos con lesiones ponen de manifiesto la existencia de: 1. Estructuras cerebrales claramente relacionadas con la agresión (el hipotálamo o la amígdala por ejemplo, a su vez muy implicadas en todas las emociones).
2. Hormonas relacionadas con la agresión (la testosterona está muy relacionada, posiblemente ayudaría a explicar diferencias entre géneros).
3. Concordancia genética en sujetos agresivos (mayor concordancia en gemelos monozigóticos que dizigóticos, existencia de cría selectiva en animales).
Algunos actos agresivos, con mucha repercusión social (masacres realizadas por personas concretas), pueden ser debidos principalmente a alteraciones cerebrales (tumores, lesiones, etc.), si bien acostumbran a estar también asociados a fenómenos ambientales.
A pesar de lo anterior y en general, el hombre está preparado para la conducta agresiva pero dicha predisposición no determina la conducta instrumental final.
3.2. La agresión como respuesta a la frustración Durante muchos años ha existido una teoría clásica que explicaba la agresión como consecuencia de la frustración. Existiría una relación causal, la frustración siempre generaría agresión y la agresión siempre vendría determinada por la frustración. La agresión tendría un efecto catártico (liberación de impulsos). Esta teoría está actualmente rechazada como modelo causal, ya que: 1. No siempre la frustración genera agresión. Una frustración concreta (no llegar a una cita importante por un atasco) puede generar agresión si es percibida como arbitraria (manifestación de protesta) o puede no dar lugar a agresión si es asumida como comprensible (salvamento de heridos tras accidente).
2. Puede haber agresión sin frustración (ante un insulto o agresión no hostil).
3.3. La agresión como conducta aprendida El aprendizaje jugaría un importante papel en la conducta agresiva.
1. Para los teóricos del aprendizaje la agresión hostil dependería de dos factores: a) Por un lado, las experiencias aversivas en general, no solo la frustración, (frustración arbitraria, dolor físico, malestar general, insultos, etc.) favorecerían la agresión. La estimulación aversiva generaría un estado emocional de cólera que a su vez sería una motivación (impulso) para la agresión. El incentivo sería la reducción de la ira, dicho comportamiento podría ser reforzado negativamente (eliminación del estado emocional negativo).
b) Pero, la materialización de la conducta agresiva también dependería de las recompensas o costes de la respuesta. Si las consecuencias previstas implican reforzamiento (negativo o positivo) la probabilidad de agresión es muy alta.
2. Por otro lado, la agresión no hostil puede ser explicada como consecuencia del condicionamiento instrumental, especialmente a partir del reforzamiento positivo . Un asesino a sueldo puede agredir para obtener la recompensa pactada.
3. La agresión puede aprenderse también por aprendizaje vicario (por observación). Es más, está perfectamente determinado el poder de la imitación de modelos en la conducta agresiva (Experimentos de Bandura).
4. La agresión es una conducta con mucha probabilidad de generalizarse, ya que acostumbra a tener contingencia sobre el comportamiento de los otros (suele actuar como castigo).
Resumiendo el punto, diremos que la plasmación de la conducta agresiva depende de los dos factores que interactúan: de la predisposición biológica y de los procesos de aprendizaje.
4. FACTORES QUE FOMENTAN LA AGRESIÓN La investigación sobre el tema ha puesto de manifiesto la existencia de factores que facilitan la agresión. Los más importantes son: 1. Las experiencias aversivas en general, ya que afectan a las estructuras cerebrales relacionadas con la agresión. Tal como hemos dicho, facilitan estados emocionales de ira.
Además de lo comentado en el punto anterior, ciertas situaciones ambientales imprevistas pueden fomentar la agresión (el calor, el hambre, o el sueño suelen crear dificultades en viajes turísticos o de aventura).
2. La excitación física en general. Así, el consumo de alcohol o drogas hará más probable la agresión.
3. La propia agresión. Existe un circulo vicioso, la agresión genera más agresión (desgraciadamente, encontraríamos numerosos ejemplos en nuestra vida cotidiana).
4. La imitación de modelos agresivos. Si las personas modélicas realizan conductas agresivas, es muy probable que éstas sean imitadas.
5. El fomento social de la agresión. Es muy fácil comprobar como en nuestra vida cotidiana son potenciados los comportamientos agresivos: a) Existe muchos comportamientos violentos que son justificados (matar en guerra, insultar a un arbitro desde la grada, golpear por parte de la policía, etc.).
b) La presencia de la agresión en la vida familiar es muy frecuente, de hecho el lugar más probable de recibir agresión es el propio hogar. El poder de la imitación y el reforzamiento de algunas conductas la pueden perpetuar.
c) El grupo suele ser un lugar favorable para la agresión. En ciertos grupos, especialmente de gente joven, se fomenta la agresión (favorecida por el fenómeno de la desindividualización).
d) La presencia del comportamiento agresivo en los medios de comunicación (cine, TV) también colabora a hacerlo más probable.
5. FACTORES ATENUANTES DE LA AGRESIÓN El conocimiento de los factores fomentadores que acabamos de ver marcan las vías para intentar reducir el comportamiento violento.
1. Se ha de rechazar la idea del componente catártico de la agresión, que acepta la sustitución de una agresión violenta por otra menos violenta (gritar en un campo de fútbol o practicar videojuegos violentos para evitar agresiones mayores). Ocurre todo lo contrario, el comportamiento agresivo, presuntamente sustitutivo, facilita la agresión general.
2. Se ha de intentar controlar el resultado de las experiencias aversivas principalmente dejando pasar el tiempo (sabemos que la ira se disipa muy rápidamente) o buscando estrategias alternativas más adaptativas (conducción tranquila en lugar de insultos o pitidos).
3. No favorecer situaciones que fomenten el consumo de sustancias.
4. Reducir la agresión propia para reducir la ajena. Está comprobado que esta estrategia puede evitar muchas situaciones desagradables de nuestra vida cotidiana.
5. Estimular y fomentar desde los agentes sociales conductas incompatibles a la agresión como son la empatía o el altruismo (importancia de los modelos no agresivos en la familia o en la escuela, gran poder de los medios de comunicación en el fomento de dichos comportamientos).
6. DIFERENCIAS INDIVIDUALES En el comportamiento agresivo existen diferencias individuales. Ante un mismo ambiente, diversas personas pueden reaccionar de forma distinta. Respecto al género, está perfectamente determinado que la mujer es menos agresiva que el hombre. Este hecho podría ser explicado tanto desde diferencias de predisposición biológica (papel de la testosterona, etc.) como desde diferencias educativas (generalmente, el comportamiento agresivo está menos reforzado en la mujer).
Ciertas características de personalidad, que a su vez están marcadas por la predisposición biológica, están asociadas a la agresividad. Desde la aproximación de los tres factores, el Psicoticismo se relaciona directamente con la agresión y desde la aproximación de los cinco grandes, la Amabilidad se asociaría negativamente con la misma.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS DEL TEMA El estudiante tendría que ser capaz de: 1. Reconocer los requisitos necesarios para considerar a una conducta como agresiva.
2. Identificar y discriminar los diferentes tipos de agresión: hostil y no hostil; física, verbal, directa e indirecta.
3. Reconocer la influencia de la biología y del ambiente en la conducta agresiva, identificando las teorías explicativas más relevantes sobre la agresión.
4. Reconocer los factores que fomentan y atenúan la agresión 5. Identificar las variables individuales que se relacionan con la agresión.
Tema 14: Altruismo 1. INTRODUCCIÓN Hemos visto que el hombre está biológicamente capacitado para hacer mal a otros hombres pero también está capacitado para proporcionar bienestar y placer a sus congéneres.
El altruismo hace referencia a la preocupación de una persona por el bienestar de los demás de forma desinteresada. Generalmente, el altruismo se traduce en comportamiento de ayuda a los demás (misioneros, delegados de clase, voluntarios sociales, donantes de sangre, etc.).
La realidad social indica que existen situaciones en las que se produce ayuda y otras en que una ayuda esperada no aparece.
2. TEORÍAS SOBRE EL ALTRUISMO Existen tres intentos explicativos sobre el comportamiento altruista a partir de la importancia concedida a la biología o al medio ambiente.
2.1. Teoría evolucionista (o sociobiològica) La aproximación evolucionista explica el altruismo como un comportamiento completamente necesario para la conservación de la especie y para la supervivencia. Ayudamos porque tenemos que ayudar para sobrevivir. Existirían dos mecanismos: 1. La reciprocidad aseguraría la supervivencia. El que da recibe y, por tanto, tiene mayor probabilidad de sobrevivir.
2. La selección eugenística explicaría la orientación selectiva del altruismo. La ayuda es superior cuantos más genes compartidos se tengan.
2.2. Teoría del intercambio social La teoría del intercambio social explica el altruismo como un comportamiento en última instancia interesado. Ayudamos porque nos interesa ayudar. Las interacciones humanas implican transacciones con el objetivo de conseguir el máximo de recompensas con el mínimo de costos (en psicología social esta premisa es conocida como “minimax”).
Ante la posibilidad de ayuda, una persona ha de hacer un balance entre la estimulación positiva o negativa asociada a dicho comportamiento. La ayuda se produciría cuando en la balanza predominan los aspectos positivos. Por ejemplo, ante una demanda de sangre una persona puede optar por donar, con aspectos positivos (gratificación interna, sensación de colaboración, refrigerio final) y negativos (tiempo perdido, dolor del pinchazo), o no donar, donde también tendría elementos positivos (tiempo ganado, no dolor) o negativos (posible remordimiento, sensación de no colaboración). La conducta final dependerá del resultado entre ventajas e inconvenientes.
La teoría del intercambio social está basada en el aprendizaje y explicaría por qué ayudamos más a ciertas personas que a otras y en ciertas ocasiones. El altruismo mutuo (entre iguales) se explicaría por recompensas extrínsecas mientras el altruismo puro se entendería por recompensas intrínsecas (sentirse bien por ayudar).
2.3. Teoría del cumplimiento de normas.
Esta teoría es la más sociológica y se basa en la necesidad del cumplimiento de normas sociales. Si en una sociedad existen normas sociales que fomentan la ayuda, ésta es más probable. Ayudaríamos porque tenemos el deber de ayudar. Existirían dos normas que favorecen el altruismo: 1. La norma de la reciprocidad nos permite saber que si ayudamos nos ayudarán. Permite la previsión de estimulación positiva ante el comportamiento altruista. Ayudamos a quien nos ayuda. Permite entender el altruismo entre iguales.
2. La norma de la responsabilidad social nos decantaría a ayudar a aquellas personas que lo necesitaran (ayudar al desvalido) no a todo el mundo. Explicaría ciertas formas de altruismo puro hacia personas cuya dificultad no ha sido debida a su comportamiento (aumento de solidaridad ante catástrofes, cesión discriminada de apuntes).
Nota: Las tres teorías no serían antagónicas, sino complementarias. Son resumidas en la presentación power-point adjunta.
3. FACTORES RELACIONADOS CON EL ALTRUISMO Existen diferentes factores que hacen más o menos probable el comportamiento altruista. En este punto vamos a repasar los más relevantes, tanto aquellos que son ambientales como los que dependen de las características de los individuos.
3.1. Factores ambientales Existe suficiente documentación científica para determinar los principales factores de tipo ambiental relacionados con el altruismo. Son los siguientes: a) Tipo de comunidad. La ayuda es más probable en una comunidad pequeña que grande (pueblo que en ciudad, facultad con pocos alumnos que en centro con muchos alumnos).
b) Observadores presentes. Cuantas más personas se encuentren presentes en una situación susceptible de ayuda menor será la probabilidad de ayuda individual. Se sabe que para prestar ayuda es necesaria: (1) la percepción de la situación (a más gente menos percepción), (2) la interpretación de la necesidad de ayuda (a más gente indiferente menor percepción de necesidad) y (3) la asunción de responsabilidad (a más gente más probabilidad de creer que otra persona asumirá la responsabilidad).
Ejemplo: Una persona tendida en el suelo en una calle muy transitada. 1) Podemos no verla o verla, 2) Podemos pensar que no necesita ayuda (está durmiendo la “mona”) o que sí la necesita (tiene algún problema médico) y 3) Podemos no asumir la responsabilidad (otras personas llamarán a urgencias) o sí asumirla (llamamos con el móvil a urgencias).
Así, cuanto más ambigua sea la emergencia o más extrañas sean las personas presentes menor será la probabilidad de ayuda.
c) Presencia de modelos. La conducta altruista es muy susceptible a imitación (todavía más que la agresiva). La ayuda de una persona hace más probable la ayuda de otra persona presente (si alguien ayuda yo también ayudo). Cuanto más atractivo sea el modelo mayor será la imitación.
d) El tiempo disponible. A mayor tiempo disponible mayor posibilidad de ayuda. Las prisas dificultan el comportamiento altruista.
c) El tipo de persona que necesita ayuda. Esta variable está ligada al hecho de la necesidad de ayudar al que lo necesite, no a todo el mundo (regla de la responsabilidad social).
(1) En general, a mayor semejanza de la persona necesitada con nosotros mayor probabilidad de ayuda (en el extranjero mayor probabilidad de ayudar a un compatriota que a otra persona más lejana, mayor probabilidad de ayudar a un compañero de la misma universidad que de otra).
(2) Respecto al género de las personas se sabe que los hombres tienen más probabilidad de ayudar a las mujeres que a los hombres. En el caso de las mujeres este efecto desaparece, ayudan por igual a hombres y mujeres.
3.2. Factores personales También existen factores que dependen de la propia persona como son: a) Los sentimientos de culpabilidad. A veces, la no ayuda genera ansiedad y esto hace más probable la ayuda posterior. El remordimiento favorece la ayuda. b) El estado de ánimo.
Algunos estados de ánimo pueden, ante una misma situación, favorecer o dificultar la ayuda.
(1) Los estados de ira (que favorece un comportamiento incompatible, la agresión) y de depresión (por el comportamiento limitante de la persona que la padece) dificultan el comportamiento altruista.
(2) Por el contrario, la felicidad, independientemente de su causa (reforzamiento monetario, alegría académica, enamoramiento, etc.), aumenta el altruismo.
c) Características de personalidad (se aborda posteriormente).
4. FOMENTO DEL ALTRUISMO Dado que el altruismo aumenta el bienestar de la población, la sociedad tiene la responsabilidad de fomentarlo. ¿Qué podríamos hacer para conseguir dicho objetivo?.
a) Eliminar aquellos factores que lo dificultan o favorecer los que lo potencian.
- Reducir la ambigüedad y aumentar la responsabilidad individual - Fomentar los modelos altruistas - Aumentar el sentimiento de remordimiento (campañas emocionales de ayuda) b) Socializar el comportamiento altruista.
La instauración de normas sociales de conducta altruista favorece el altruismo.
- Recordemos el aprendizaje vicario (observacional) es muy importante en el tema que nos ocupa. Así, la instauración de normas prosociales a través de los agentes principales de socialización (familia, escuela, TV) serían de mucha utilidad.
- El reforzamiento extrínseco del comportamiento de ayuda también es necesario.
Recordemos que una motivación extrínseca puede llegar a convertirse en intrínseca.
c) Divulgar el conocimiento sobre el comportamiento altruista.
El conocimiento de cómo funciona el comportamiento altruista favorece dicha conducta.
5. DIFERENCIAS INDIVIDUALES Hemos comentado que la ansiedad generada por sentimientos de culpa y los estados de ánimo, optimista o pesimista, mediatizan la conducta altruista. Estos fenómenos están relacionados con características de personalidad. El neuroticismo (presente en las teorías de tres o cinco factores) o la susceptibilidad al castigo (presente en la teoría de dos factores) favorecen la generación de ansiedad en diversas situaciones. Es por ello, que personas ansiosas pudieran ser más propensas al altruismo por el tema de la culpabilidad.
Los rasgos de las personas con alto psicoticismo (tres factores) son contrarios al comportamiento altruista. Por el contrario, la dimensión amabilidad (cinco factores) está asociada a dicho comportamiento. También existirían ciertas diferencias entre géneros. Las mujeres, respecto a los hombres, tienen mayor capacidad de generar ansiedad y presentan más empatía. Ello podría ayudar a explicar la mayor implicación de la mujer en actividades altruistas (los estudios con finalidades sociales son escogidas mayoritariamente por mujeres).
OBJETIVOS ESPECÍFICOS DEL TEMA El estudiante tendría que ser capaz de: 1. Reconocer los factores, sociales e individuales, que favorecen o dificultan el altruismo.
2. Identificar la existencia de tres abordajes teóricos (biológico, psicológico y sociológico).
3. Reconocer las variables y estrategias pertinentes para fomentar el altruismo.
4. Identificar algunas variables individuales de predisposición al comportamiento altruista ...