"Se querían" de Vicente Aleixandre (2014)

Ejercicio Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Lengua y Literatura Españolas - 3º curso
Asignatura Comentario de textos literarios
Año del apunte 2014
Páginas 4
Fecha de subida 22/06/2014
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Por este comentario literario de poesía obtuve un 9

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Vicente Alexandre, Se querían (La destrucción o el amor) Vicente Alexandre (1898-1984), poeta español perteneciente a la Generación del 27, y premio Nobel de Literatura en 1977, es uno de los poetas del siglo XX que se caracterizó, sobre todo, por considerar la poesía no como una cuestión de fealdad o hermosura, sino de mudez o comunicación. El poema Se querían se encuentra dentro de la obra poética La destrucción o el amor que pertenece a su etapa surrealista en la que se vio influenciado por los precursores Arthur Rimbaud y Lautréamont. Como consecuencia de verse influenciado por el Surrealismo, observaremos en el poema la exaltación y profundidad con la que trata el tema amoroso.
Desde el punto de vista de la versificación, el poema está compuesto por 8 estrofas sin una métrica ni rima concretas, sino que se caracterizan por la utilización del verso libre, propio del siglo XX. A pesar de que algunos versos pueden rimar en asonante debemos considerar que el autor no se apoya en la rima para construir el ritmo del poema. El autor genera un ritmo más lento o más rápido a través de la diversidad métrica en la que predominan endecasílabos y alejandrinos.
Como hemos dicho, el poema está formado por 8 estrofas, cada una de ellas se diferencia por situarse en diferentes espacios y momentos en los que se describe el amor entre dos amantes de los que no conocemos sus identidades. La primera estrofa sitúa a dichos amantes en un amanecer frío, lo podemos observar a través del verso “labios azules en la madrugada” (2). La segunda estrofa todavía se sitúa en esa madrugada pero ahora encontramos la salida del sol “gema del amarillo nuevo“(6) podemos distinguir, por lo tanto, que el poema avanza de forma lineal igual que avanza la relación amorosa de los protagonistas pues en este amanecer se produce un beso que será contemplado por las “giranulas que brillan recibiendo aquel beso” (9). A pesar de que el poeta nos sitúa en la madrugada, nos descubre, además, el amor nocturno que ha acontecido entre la pareja en la tercera estrofa, donde nos describe el movimiento de los cuerpos de los amantes durante la noche, que se estiran y se encogen, entremezclados entre caricias que generan grandes sensaciones táctiles como la suavidad de la seda. En esta estrofa aparece la imagen de la luna, en contraposición a la imagen del sol que aparece en la estrofa anterior. Así pues, el poema gira en torno al principio de luz y de oscuridad (día/noche).
En la quinta estrofa, los amantes “se querían de día” (18) donde la “playa que va creciendo” (18) puede interpretarse como las manos de uno de los dos amantes. Estas ondas (palmas de las manos) igual que las olas del mar, recorren acariciando los pies y los muslos del otro, fusionándose el amor con la naturaleza, creando un espacio cosmogónico, amándose “sobre el mar, bajo el cielo” (21).
Desde el punto de vista de la estructura interna, podemos decir que estas primeras cinco estrofas forman una primera parte del poema puesto que se caracterizan por tener una estructura marcado por la anáfora “Se querían”. La segunda parte recoge la sexta y séptima estrofa ya que la estructura anafórica se pierde y el primer verso empieza con el sustantivo “Mediodía” haciendo referencia al transcurso de la pasión amorosa y cósmica entre los amantes. En dichas estrofas podemos encontrar una fuerza expresiva bastante significativa a causa del cambio de ritmo que se produce y a causa de que parece ser que los amantes han culminado su amor, lo vemos en versos como “intimidad extensa” (23) y “ligados como cuerpos en soledad cantando” (25). En la séptima estrofa volvemos a la llegada de la noche pues los amantes “se querían como la luna lúcida”, como su esplendor. Encontramos otros versos que nos lo confirman como “dulce eclipse de agua” y “mejilla oscurecida” (29).
Por último, la octava estrofa se corresponde con la tercera y última parte del poema. Dicha estrofa tiene un enorme juego poético, pues encontramos un sentido semántico y estructural bastante complejo. En primer lugar, percibimos una enumeración caótica de sustantivos y adjetivos en forma de recolección puesto que antes ya se había producido una diseminación de todos ellos. Estos sustantivos son: labios (2, 3,4), madrugada (2,14), noche (3, 5, 10,15), lecho (5), tierra (11,20), día (18,21), ondas (19) y mar (21,33). Podemos comprobar dos series de nueve miembros ya que estos sustantivos que como vemos han ido apareciendo en distintos versos del poema, se recolectan en una enumeración desorganizada en la última estrofa. Sin embargo, en esta enumeración encontramos tres elementos más: vegetales, cristal y música.
Estos tres elementos no son exactamente términos que no se hayan recogido en esta última estrofa, sino que se encuentran citados con reiteración de signo conceptual, es decir, vegetales puede hacer referencia a las flores del verso “se querían como las flores a las espinas hondas” (6), música a “como cuerpos en soledad cantando” (25) y cristal a “mar redondo que se aplica a ese rostro” (27). A su vez, también entran en la recolección nuevas unidades como quietud, mundo, plumas etc. En segundo lugar, el último verso “Se querían, sabedlo” nos transmite dimensiones universales del amor de la pareja. Sobre la interpretación de estos versos, Rosa Fernández Urtasun afirma que: Es posible ver en esta estrofa una culminación frenética del amor-pasión del universo. Cabrera alude aquí al amor del universo, y sin embargo el pronombre recíproco que encabeza las cuatro primeras estrofas y el título hace alusión directa entre dos personas, aunque se pueda decir que resuma el amor del mundo. […] Se muestra un amor que desborda a los amantes y se funde con el universo. (1997: 125) El sentido interpretativo que propone Fernández Urtasun se ve encabezado por la variedad caótica de sustantivos y adjetivos, la fuerza del amor se refuerza con la incoherencia y la falta de unidad sintáctica entre las palabras que se enumeran.
Teniendo en cuenta el análisis estructural previo, podemos decir que el tema del poema no es simplemente el amor entre dos amantes y el amor que entre ellos se genera en cualquier espacio o tiempo. El tema del poema va mucho más allá, podemos distinguirlo a través de la fuerza expresiva o núcleo significativo que encontramos en el verso 21 “Se querían de día, sobre el mar, bajo el cielo”. Como hemos dicho anteriormente, se produce una fusión cósmica, entre el cielo y la tierra los amantes se aman. El tema del poema es la integración entre los seres humanos y la naturaleza para formar una única unidad, la idea de un amor capaz de mover el universo. Tanto los individuos como la propia naturaleza aspiran a esa irrefrenable ansia erótica de unión. Como consecuencia el panteísmo se refleja muy claramente en el poema, sobre todo con el uso de los cuatro elementos de la naturaleza: el aire, el fuego, el agua y la tierra.
Por lo que respecta al análisis estilístico del poema y a todos aquellos elementos que explicitan la belleza de este, podemos destacar una gran variedad de figuras literarias. Una de estas figuras (ya comentada a lo largo de nuestro análisis) es la anáfora “Se querían”. Considero que este recurso se utiliza especialmente como elemento para crear este tipo de unión entre todos los elementos del poema, el amor se presenta como una forma de unión entre todas las cosas, el amor y la naturaleza se funden, es por esto, que después de cada anáfora el poeta hace mención a la naturaleza. Por otro lado, encontramos esta misma figura, llamada también reiteración, en la cuarta estrofa, ya que el adjetivo “dura” se repite al comienzo de algunos versos.
Por otro lado, encontramos la metonimia “labios” en la primera estrofa pues designa una idea con el nombre de otra, ya que en este caso hace referencia a “cuerpos”.
Esta metonimia nos lleva a poder interpretar que el significado de “labios partidos” hace referencia a la desunión que en principio puede haber entre todos los elementos del universo, los elementos del universo no se encuentran unidos de forma material sino de forma abstracta y armónica, a través del amor.
Encontramos también alguna personificación: “ondas que por los pies acarician los muslos” (19) y “mar altísimo y joven” (23) además del hipérbaton “ligados como cuerpos en soledad cantando” (25) que debería ser “ligados como cuerpos cantando en soledad”. Mucho más abundante son las metáforas y las comparaciones: encontramos metáforas como “giranulas” (9) que en forma de neologismo para ‘girasoles’ funciona como metáfora de rostro, “gema del amarillo nuevo” (7) que representa el sol, “ondas que por los pies acarician los muslos” (19) que hace referencia a manos, y “mar redondo” (27) que simboliza la luna. Por otro lado, encontramos comparaciones introducidas por el adverbio ‘como’: “como lomos arcaicos que se sienten repasados”, “como las flores a las espinas hondas” (6), etc.
Finalmente, debemos hacer referencia a la acumulación de palabras y, por lo tanto, enumeraciones que encontramos en el poema. En primer lugar, encontramos dichas enumeraciones en la tercera estrofa “caricia, seda, mano, luna que llega y toca” (13). En segundo lugar, y como ya hemos visto a lo largo de nuestro análisis, en la última estrofa también encontramos una enumeración, que en este caso nos lleva a interpretara como una correlación, pues aparece una serie de palabras que se encuentran repartidas a lo largo del poema y que vuelven a surgir en la octava y última estrofa.
Además, debemos considerar dicha enumeración como un asíndeton pues no existen nexos o conjunciones que unan los elementos de la oración “Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios…” (30). Finalmente, y haciendo referencia al espacio cromático, teniendo en cuenta que el movimiento surrealista apostaba por el color azul especialmente en el arte, encontramos varias referencias de forma indirecta a este color: ‘mar’, ‘flotando’, ‘cielo’, ‘ondas’… Después de haber realizado el análisis interpretativo del poema, podemos decir que el poema Se querían que según Arcadio López fue publicado por primera vez en la famosa antología de Gerando Diego, pertenece a la primera etapa del poeta. Según varios críticos, en la primera etapa, Vicente Alexandre crea un mundo poético cuyas fuerzas cósmicas: la tierra, el fuego, el sol, el agua, el viento…se ven impulsadas por una fuerza de fusión o, según Dámaso Alonso, que persiguen la unidad amorosa del mundo. En ese impulso no se encuentran únicamente estos elementos, sino como hemos visto en el poema, se encuentran la naturaleza y los seres humanos en solidaridad cósmica.
En La destrucción o el amor se considera que, tal y como se puede interpretar a través del título, el amor y la muerte son elementos muy semejantes, pues el verdadero amor solo puede alcanzarse cuando los dos amantes se funden, destruyéndose en el éxtasis amoroso. Esto podía ser considerado a simple vista el tema fundamental del poema, sin embargo, las referencias a la naturaleza, la relación que existe entre esta y los amantes y la explosión caótica final de sustantivos y adjetivos (relacionados principalmente con esta naturaleza) nos muestran lo que verdaderamente el poeta pretendía expresar, un anhelo de fusión cósmica, la fusión amorosa del universo que lo convierte todo en una única unidad.
Bibliografía ATIENZA LUJAN, Ángel y C. FERRILLO, Pedro (2010): Poesía y educación poética, Cuenca: Universidad de Castilla-La Mancha, pág. 92-94 LOPEZ CASANOVA, Arcadio (1992): Lenguaje de la poesía y figuras gramaticales: sobre los conjuntos semejantes en el sistema estilístico de Vicente Alexandre, Valencia: Universidad de Jaime I, pág. 40-45 URTASUN FERNÁNDEZ, Rosa (1997): La búsqueda del hombre a través de la belleza: un estudio comparado sobre el surrealismo literario francés y Vicente Alexandre, Dr. Roswitha: Edition Reichenberger, pág. 125-127 ...