Trabajo optativo (2017)

Trabajo Español
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Criminología - 1º curso
Asignatura Pedagogía
Año del apunte 2017
Páginas 6
Fecha de subida 16/06/2017
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David Carmona Florez Pedagogía LA EVALUACIÓN: UN PROCESO DE DIÁLOGO, COMPRENSIÓN Y MEJORA Miguel Ángel Santos Guerra Nombre: David Carmona Florez Grado: Criminología (primer curso) Asignatura: Pedagogía Profesora: Sara Colorado Curso: 2016-2017 David Carmona Florez Pedagogía 1.1 Resumen del texto.
“La evaluación educativa es un fenómeno habitualmente circunscrito al aula, referido a los alumnos y limitado al control de los conocimientos adquiridos a través de pruebas de diverso tipo.” (Santos Guerra, 1993, p. 23).
La evaluación mal empleada sirve de muy poco y puede perjudicar a quien es evaluado, llevando así al autor a emplear el término de “patología de la evaluación educativa” (Santos Guerra, 1993, p. 23).
Según el autor la evaluación no es algo opcional que se ponga al final si queda tiempo, sino que considera su realización imperativa.
La evaluación de la que habla Santos Guerra tiene las siguientes características: Independiente y por ello comprometida, cualitativa, democrática, procesual, participativa, colegiada y externa aunque de iniciativa interna.
“La servidumbre de los evaluadores hacia el poder que encarga o paga la evaluaciones es uno de los riesgos más graves de este tipo de evaluación. Si va a ser utilizada en beneficio del dinero, del poder o de la justicia, sería mejor que no se hiciese” (Santos Guerra, 1993, p. 26). Como solución al problema, propone hacer entrega del informe a los usuarios ya que si se hace público el patrocinador de la evaluación no podrá usarla para sus intereses.
El autor concibe la evaluación como un diálogo entre los distintos integrantes del proceso. Este dialogo tiene una doble finalidad: por una parte, trata de generar comprensión del programa y, por otra, de mejorar la calidad del mismo (Santos Guerra, 1993).
Para él, evaluación, evaluador y evaluado no son elementos separables ya que forman parte de un mismo proceso. La evaluación debe basarse en el dialogo. Docente, discente y agentes externos pueden valorar el programa y con la combinación de todas estas perspectivas se construye la evaluación del mismo. Son los evaluadores los que han de propiciar las condiciones apropiadas para que pueda darse esta dialogo.
Aquello evaluable no consta únicamente de contenidos verbales sino también, por ejemplo, de la forma en la que la gente se presenta a una entrevista, a su actitud durante el programa, la forma de tratar al grupo y al evaluador, etc.
No se deben menospreciar ni obviar las situaciones de dialogo informal ya que pueden brindar información muy valiosa.
El autor puntualiza la importancia del contexto en la evaluación ya que puede influenciar en el desarrollo del proyecto y en los integrantes del mismo. Hay que saber escoger el método de evaluación para que se adapte mejor a cada caso. Siempre es mejor usar varios métodos y luego contrastar la información para añadirle fiabilidad.
Al enfocar la evaluación como un instrumento de mejora, no sirve solo para ese programa en concreto sino también para guiar programas parecidos que se estén realizando o que se realizarán en el futuro.
La evaluación propuesta por el autor “se interesa por aquellos que no son usuarios del programa y ni siquiera podrían serlo por su condición social, por carencia de medios o por ser víctimas de un caprichoso reparto de los bienes públicos” (Santos Guerra, 1993, p. 33).
Existen distintas dificultades para la puesta en práctica de este tipo de evaluación, entre ellas su coste económico y el bajo interés político ocasionado por el factor anterior.
David Carmona Florez Pedagogía Según dice, seguir desarrollando las iniciativas existentes “sin establecer unos procesos de reflexión rigurosa, sistemática y compartida sobre ellos, encierra el peligro del empobrecimiento, la rutina y la esterilidad” (Santos Guerra, 1993, p. 34).
1.2 Mapa Conceptual: Evaluación según Santos Guerra *Elaboración propia a partir de Santos Guerra, M. A. (1993). La evaluación: un proceso de diálogo, comprensión y mejora.
Investigación en la escuela, (20), 23-35. Recuperado de http://www.investigacionenlaescuela.es/articulos/20/R20_2.pdf 2. Tesis fundamental del texto.
El texto se centra en la importancia de la evaluación y en la forma adecuada de llevarla a cabo.
La evaluación es un proceso necesario ya que no sólo permite valorar el aprendizaje del alumno sino también la viabilidad y utilidad del propio proceso.
Para realizarla se debe tener en cuenta el contexto de la evaluación pero también el contexto de cada alumno ya que no todos parten del mismo lugar ni tiene las mismas habilidades, tal y como ejemplifica muy bien el mismo autor en la conferencia “ La evaluación como aprendizaje” (Espinoza, 2015 [Vídeo]) con la ilustración de la cerrera y con la de los distintos animales a los que se les pide subir a un árbol.
Esta evaluación no debe ser en ningún momento estigmatizante ya que puede minar la autoestima y el autoconcepto del evaluado, marcándole y dificultando aprendizajes posteriores. No se debe culpar de los resultados a los alumnos ya que los docentes también tienen un gran peso en el proceso. Los discentes están en manos de los docentes por lo que, como menciona el autor en la misma conferencia, su fracaso es también el fracaso del profesor.
David Carmona Florez Pedagogía Así pues, la evaluación no resulta un juicio de valor únicamente del discente sino también del docente.
Partiendo de esta base, ¿se puede valorar al profesor mediante un método enfocado a la evaluación del alumno? Seria ciertamente complicado, por lo que, para facilitar el proceso, se puede convertir la evaluación en un diálogo en la que los alumnos también puedan evaluar a sus profesores para que éstos puedan tener un testimonio en primera persona del impacto que tienen en aquellos a los que enseñan.
Como se puede ver, al tratarse del mismo tema y el mismo autor, artículo y conferencia tienen una relación muy estrecha, hasta el punto de llegar a complementarse. La conferencia aporta un apoyo más visual pero ambas fuentes manifiestan la importancia pedagógica de la evaluación. En ambas se habla de desfocalizar la evaluación del alumno ya que también sirve para valorar el proceso y a los mismos docentes y también se hace hincapié un el factor más importante, usar los resultados de esta valoración para mejorar el proceso.
3. Discusión.
Partiendo de la base de que cada discente es diferente, es fácil ver que cuantificar su aptitud con un valor del zero al diez es inútil. ¿De qué sirve realmente? De hecho, ¿qué se está valorando? Existen mucho tipos de inteligencia: espacial, emocional, lingüística, lógico-matemática... no se puede hacer creer a alguien que es un inepto únicamente por no estar valorando aquellas cualidades que posee, como en el ejemplo de los animales y el árbol. (Espinoza, 2015 [Vídeo]). Esto es algo que Einstein deja entrever en una de sus frases más conocidas1 y que queda ilustrada a la perfección en el microcuento de Jodorowsky 2, de hecho, como se puede extraer del relato, estas capacidades individuales deben potenciarse en lugar de obcecarse por no encajar en un sistema estandarizado en el que éstas no son tomadas en cuenta, Aprende lo mismo un alumno que dice que el sucesor de Felipe II fue su primogénito, a pesar de no entender la palabra, que otro que dice que fue su “primo Genito” pero el segundo, al menos, ha hecho el esfuerzo por entender el concepto y no quedarse meramente con “lo que dice el libro” (Espinoza, 2015 [Vídeo]). Y es que actualmente se enseña de la misma forma que hace ya más de un siglo, con un sistema que roza el adoctrinamiento y que consiste en memorizar y vomitar en el examen toda la información insertada, algo de lo que hasta los mismos alumnos se quejan.
Entonces, la importancia de conocer al alumno y su contexto y de tener en cuenta esa información de cara a la evaluación es clara, tanto como la de adaptar correctamente dicha evaluación a cada caso y hacerlo de tal forma que no se ponga a prueba la memorización de los conceptos sino la comprensión de los mismos.
Realizar una evaluación inicial, continua y final, para contrastar los resultados de todas ellas es una buena forma de hacerlo, así como la realización de tutorías para profundizar más en sus necesidades individuales.
4. Valoración general del texto Como se ha dejado ver de forma consciente a través de la subjetividad y la parcialidad del punto anterior, soy partidario del enfoque que Santos Guerra le da a la evaluación. Considero que hay que motivar las potencialidades individuales, el pensamiento crítico y la búsqueda independiente de información.
Con un sistema tan estandarizado, en el que no se tienen en cuenta las necesidades individuales, se discrimina a aquellos que no consiguen superar sus pruebas. Un sistema diseñado para no cuestionar nada crea individuos que rozan la categoría de súbditos en lugar de la de ciudadanos . De echo, hemos llegado a tal 1 Frase célebre disponible en el Anexo I 2 Microcuento disponible en el Anexo II David Carmona Florez Pedagogía punto en el que parece que sea vergonzoso llegar a más, aspirar a algo más que a un aprobado. Muchas manos no se levantan en clase por miedo al error pero muchas otras no lo hacen por miedo a desentonar demasiado si se acierta la respuesta a la pregunta.
Cambiando el sistema podría y debería reducirse el fracaso escolar porque los menores no sólo tienen derecho a la escolarización sino también a tener éxito en la escolarización (Espinoza, 2015 [Vídeo]). Otra ventaja seria evitar la frustración y el malestar que supone para muchos estudiantes el mero hecho de tener que serlo, a causa de una estigmatización producida por la evaluación o simplemente por el miedo a ser evaluados. Pero lo más destacable, tanto por el autor como por mí mismo, es la mejora del proceso educativo mediante la evaluación, enfocada siempre a las necesidades individuales, ya que esta especie de retroalimentación asegura en sí misma el cambio y la adaptación del sistema.
Desde mi propia experiencia, puedo decir que el problema se hace visible si, en general, los exámenes los aprueban ocho personas de las treinta que hay en clase. Es cierto que el profesor al que me refiero ponía muchos trabajos para poder subir la nota y que, a final de curso, acababa incluso inventándose decimales, pero también es verdad seguía explicando igual y haciendo los exámenes igual. De esta forma no se puede avanzar y se acaba con un grupo de alumnos frustrados que deben afrontar las clases con estrés y de desconcierto y presentarse a los exámenes con estrés y ansiedad.
Por otro lado, las asignaturas que más me gustaban eran aquellas que, ya sea por el docente o por motivos externos, me creaban cierta curiosidad y ganas de aprender, llegando a amar una asignatura que otros muchos odiaron, la filosofía.
Bibliografía Espinoza, L. (2015). La evaluación como aprendizaje Santos Guerra [Vídeo]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=zhbM8dzpIYA Santos Guerra, M. A. (1993). La evaluación: un proceso de diálogo, comprensión y mejora. Investigación en la escuela, (20), 23-35. Recuperado de http://www.investigacionenlaescuela.es/articulos/20/R20_2.pdf David Carmona Florez Pedagogía Anexos Anexo I *Imagen recuperada de http://www.tantolibro.com/todos-somos-ignorantes-lo-ocurre-no-todos-ignoramos-las-mismas-cosas/ Anexo II *Imagen recuperada dib/129252987697 de http://rebloggy.com/post/lol-memes-humor-frases-odio-amor-accion-poetica-arte-matematica-realidad- ...

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