Tema 1 mercantil (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Madrid (UAM)
Grado Derecho - 3º curso
Asignatura Derecho Mercantil
Año del apunte 2017
Páginas 4
Fecha de subida 20/06/2017
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Tema 1: Concepto, evolución histórica y fuentes del Derecho mercantil. El empresario.
En la Edad Media nace el Derecho mercantil. Estamos en pleno feudalismo, por lo que la vida se organiza en torno a las corporaciones. Cada oficio y cada profesión tiene su corporación y rige la vida de las personas desde el nacimiento hasta su muerte, tanto es así que uno hereda la profesión del padre. Por ejemplo, si el padre es agricultor, el hijo necesariamente es agricultor.
El mundo medieval es un mundo de dispersión normativa pues no se sabe de dónde proceden las normas, hay un particularismo jurídico pues las normas que se aplican por ejemplo, en Tordesillas no son las que se aplican en Valencia o las normas que se aplican a los artesanos no se aplican a los comerciantes. Las corporaciones tienen capacidad para dictar normas de los que pertenecen a la corporación. Además, no solo tiene capacidad para dictar normas, sino que además establece órganos para dirimir las disputas entre los comerciantes y son los llamados Tribunales Consulares. Más adelante también tendrán poder para solucionar problemas entre comerciantes y no comerciantes.
El siguiente hito es la Revolución Francesa que trastoca la concepción económica y política de Europa. En la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano se dice que todo el poder está en el Estado, no en ninguna instancia intermedia. Esto es una declaración fundamental porque en el Antiguo Régimen el poder se encontraba repartido y las corporaciones tienen un enorme poder. El poder no se concentra en el príncipe soberano pues ha de contar con el apoyo de los nobles para hacer lo que quiera. Esto es lo que pretende dinamitar la Revolución Francesa.
Todo esto conlleva a la creación de códigos que concentren las normas pues estas no se publicaban ya que no había tal obligación. La Ilustración promueve esto porque viene acompañada del enciclopedismo y la racionalización de las normas para que estas se apliquen a todos los ciudadanos. Los códigos se promulgan bajo el reinado e imperio de Napoleón.
Bonaparte fue el que a partes iguales llevo la libertad, la Ilustración y el enciclopedismo por toda Europa mientras acababa con la libertad de todos los pueblos. Se promulgó un Código Civil y un Código Mercantil, es decir, dos códigos en los que había que separar la materia. La concepción medieval de comerciante es aquel que compra productos para revenderlos, bien sin transformación o con una básica. ¿Dónde acaba el Derecho civil y dónde comienza el mercantil? El tema no es sencillo ni tiene fácil solución pues no se concibe el Derecho mercantil sin el Derecho civil. España es el segundo estado que realiza códigos siendo el primero el de Comercio de 1829 ya que el Código Civil no llegará hasta 1889. El Código de Comercio no tiene una explicación absoluta pues son fruto de la historia, de un un mundo anterior a la Revolución Industrial donde lo que había eran operaciones de comprar para revender. Después se ha expandido esta concepción a todas las actividades de servicios aunque no estén arraigadas a esta definición.
El art. 1 Código de Comercio dice comerciantes no, por ejemplo, empresarios aunque estén en el tráfico y en el mercado. Cuando leemos comerciante debemos hablar de empresario en sentido histórico. “son comerciantes los que para tener capacidad legal para ejercer el comercio, se dedican a él habitualmente”. El concepto que suministra el Código de Comercio es manifiestamente insuficiente pues no dice nada. Un empresario es una persona física o jurídica que por sí o por medio de representante realice habitualmente en el mercado una actividad mercantil adquiriendo la titularidad de los derechos y obligaciones derivados de esa actividad mercantil.
Elementos: 1. Persona física o jurídica: es solo una persona. En el caso de las sociedades, no es empresario el consejero delegado o director general, por ejemplo, Amancio Ortega no es empresario, sino que lo es Inditex. Hay que evitar la confusión con el concepto económico de empresa, que aunque tiene que ver, no es idéntico. Empresario es todo el que arriesga y organiza todos elementos materiales e inmateriales para la economía.
Por tanto, si compramos una camiseta en Zara que nos produce una alergia, denunciaremos a Inditex. No es preciso que sea desarrollada la actividad personalmente por la persona física o jurídica, sino que también puede ser desarrollada por otras personas. Las personas jurídicas son una ficción por lo que obligatoriamente necesitan personas que desarrollen la actividad.
2. Habitualidad: es lo que convierte a una persona en empresario. Por ejemplo, si Javier tiene una mercería a la que nunca acude porque tiene dos empleados, da igual pues sigue siendo el empresario ya que tanto las consecuencias positivas como las negativas van a él. Continuidad no significa hacerlo todos los días del año, sino que también se incluyen las actividades estacionales.
3. Actividad mercantil: a veces se dice “profesionalidad”, pero no constituye elemento esencial de la actividad mercantil el ánimo de lucro. La venta es un elemento esencial, pero también se encuentra en el Código Civil.
Hay una presunción en el Código que si por medios o anuncios haces saber que eres un empresario, ya lo eres. Por tanto, si se pide una licencia administrativa al Ayuntamiento para que se ponga una actividad mercantil estable, se es empresario. Hay empresarios individuales donde el empresario es la persona física y empresarios sociales donde el empresario es la persona jurídica. El emprendedor y el autónomo también son un empresario.
Son actividades mercantiles el comercio, la actividad industrial y los servicios. ¿Qué actividad no es mercantil en el sentido de quien la ejerce es un empresario? 1.
2.
3.
4.
Actividad ganadera.
Actividad agrícola.
Artesanía.
Profesiones liberales: abogado, medico, odontólogo, auditor… Los que realizan profesiones liberales pueden asociarse ya que la Ley de Sociedades lo permite dándole la condición de empresa y de empresario.
Esto es así por razones históricas ya que tenían sus corporaciones y no se les aplicaba el Código del Comercio.
Que un sujeto sea calificado o no como empresario tiene unas consecuencias muy importantes.
El hecho de no ser un empresario no significa que no se aplique el Derecho mercantil. La relevancia de la distinción queda circunscrita a dos elementos: al Estatuto del Empresario y a la aplicación del régimen mercantil a los contratos y obligaciones. Respecto del primero hay una triple manifestación: 1. Solos los empresarios tienen acceso al Registro Mercantil.
2. Obligación de llevanza de la contabilidad.
3. Históricamente, solo a los empresarios se les aplicaba un régimen jurídico especial en caso de insolvencia: la quiebra.
Actualmente solo sigue vigente el punto 1 sobre el acceso al Registro Mercantil. Ahora todo el que pague impuestos ha de llevar obligatoriamente la contabilidad, sea o no empresario. Con relación a la quiebra se suprimió la distinción y se aplica un único régimen conocido como concurso que se aplica se sea empresario o no.
Respecto del segundo elemento de contratos y obligaciones ya no ha diferencia.
Por tanto, la relevancia de ser empresario o no se tiene en cuenta para el Registro Mercantil.
Distinción entre empresario individual y empresario social.
Hay determinadas sociedades que en función del tipo de actividad que se realice hacen que sea empresario o no. Por tanto, hay algunas sociedades anónimas y limitadas que por dedicarse a una determinada actividad, son automáticamente empresario.
Hay entidades jurídicas que sin ser empresario pueden realizar actividad empresarial como las fundaciones y asociaciones. Por ejemplo, la RACE. No se inscribirán en el Registro Mercantil ni se le aplicará la distinción de contrato mercantil, pero en el resto serán iguales.
Empresario público y privado. El primero es cuando el Estado desarrolla a través de sociedades actividades empresariales. El segundo es fruto de la iniciativa privada.
El empresario individual, aunque gran parte de la actividad se desarrolla por parte de sociedades, sigue habiendo muchos. Tiene capacidad para ser empresario las personas mayores de 18 años que no tengan limitados su capacidad por sentencia judicial. No tienen la capacidad los menores de edad ni los que hayan recibido el beneficio de mayor de edad. Solo existen dos excepciones a esta regla general: 1. El que hereda o continúa la actividad empresarial de su causante: aunque sea menor de edad, siempre y cuando utilice o exista un tutor o curador. Por ejemplo, si mi padre tiene una zapatería y fallece y yo con 16 quiero continuar con la zapatería, adquiero la capacidad siempre que se asista de tutor o curador.
2. Aquel que habiendo tenido capacidad de empresario, haya visto limitada sus capacidades por sentencia: por ejemplo, tiene un accidente de coche y cae en coma, esa actividad para que no la pierda se ha de realizar por otros.
La regla es que pueden ser empresarios los mayores de edad que no tengan limitadas sus capacidades o facultades. Tenemos alguna excepción que son los menores de edad que heredan la empresa y aquellos que siendo mayores de edad, válidamente vean limitadas sus capacidades y necesiten de un curador para complementar su capacidad. Los menores de edad emancipados no pueden ser empresarios ya que carecen de tal capacidad porque no pueden vender ni enajenar establecimientos mercantiles.
Régimen económico de las personas casadas.
Los empresarios individuales pueden estar solteros o casados, de forma que cuando se esté casado, básicamente, existen dos regímenes económicos matrimoniales que son gananciales y separación de bienes. El Código de Comercio se encarga del régimen de responsabilidad cuando el empresario está casado. Si tiene régimen de bienes no hay ningún problema, este viene cuando se encuentra en gananciales. En este caso puede haber tres masas patrimoniales: 1. Bienes privativos de A: los que se adquieren por donación, herencia o antes del matrimonio.
2. Bienes privativos de B.
3. Bienes gananciales: los bienes pertenecen en un 50% a cada uno.
Si solo trabaja uno de la pareja, todo será de los dos.
Imaginemos que solo trabaja B que es un empresario responsable. Se responde en todo caso con la parte de los bienes gananciales adquiridos a resultas de la actividad comercial, es decir, todo lo que se haya comprado como consecuencia de beneficios de la actividad empresarial está sujeto a responsabilidad frente a terceros acreedores. Del resto de los bienes gananciales, se responde siempre que el cónyuge no empresario haya consentido, de forma expresa o tácitamente. La ley establece dos presunciones: 1. Si la pareja se dedica a la actividad empresarial, se casan en gananciales y no se opone, se entiende consentido.
2. Si la pareja es funcionario, pero un día, ya casados, decide dedicarse a la actividad empresarial, si el cónyuge no se opone en ese instante, se entiende que ha consentido que todos los bienes gananciales no adquiridos por la actividad empresarial pueden ser objeto de responsabilidad.
Este régimen es para los casados en gananciales. Es un régimen supletorio de lo que decidan la voluntad de las partes. Si el empresario quiere responder de otra manera, salvo los bienes privativos y los gananciales obtenidos como resultado de la actividad empresarial que responden en todo caso. Pueden acordar en el matrimonio mediante capitulaciones e inscripción en el Registro Mercantil que los bienes no obtenidos de la actividad empresarial no respondan en ningún caso.
Las prohibiciones son distintas de la capacidad. Se predica de aquel sujeto que tiene plena capacidad para ser empresario, pero la ley prohíbe el ejercicio del comercio. Hay dos tipos: 1. Absolutas: cuando el sujeto no puede realizar actividad empresarial alguna. Es el caso de los altos cargos de la administración.
2. Relativas: aquella que consiste en que la prohibición de ejercerla actividad empresarial queda circunscrita a un espacio territorial. Por ejemplo, jueces, magistrados y fiscales no pueden realizar la actividad empresarial en el ámbito en que ejerzan su función pública, todo ello sin perjuicio de la larga lista de las limitaciones e incompatibilidades de la LOPJ.
Si el empresario individual se encuentra casado, y dejando de lado ciertos regímenes matrimoniales establecidos en los regímenes forales, el Código de Comercio establece ciertas reglas cuando se encentra en sociedad de gananciales.
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