Tema 7 Psicoterapia (2016)

Apunte Español
Universidad Universidad de Salamanca
Grado Psicología - 4º curso
Asignatura Psicoterapia
Profesor A.G.D.L.H.
Año del apunte 2016
Páginas 3
Fecha de subida 01/11/2017
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Apuntes tomados en las clases de Psicoterapia, asignatura impartida por el profesor Antonio García de la Hoz. Curso 2016-2017. Nota final obtenida en la asignatura: 7'9.

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TEMA 7. DIFICULTADES EN EL PROCESO TERAPÉUTICO La resistencia. La reacción terapéutica negativa Un terapeuta considerado psicoanalista tiene que atender a tres aspectos fundamentales: 1. El inconsciente (lo no latente, lo no manifiesto, lo no integrado, lo subliminal). Un terapeuta psicoanalista debe manejar la idea de que en los pacientes puede haber aspectos inconscientes que quizás no emerjan a nivel consciente nunca.
2. La transferencia (la relación). La base de lo que podríamos llamar “curación” en psicoterapia tiene que ver con la relación terapeuta-paciente, con el lugar que ocupamos para él.
3. La resistencia. Este último concepto es el que se va a tratar en este tema.
Al contrario que la transferencia, la resistencia fue un concepto que Freud tuvo claro desde el inicio de su actividad como psicoterapeuta. Y siempre fue considerada como un proceso interno del sujeto, un proceso de oposición a la revelación de la verdad.
La resistencia es la dificultad que el propio paciente pone para que el proceso terapéutico avance, una fuerza interna que se opone al progreso.
A lo largo de su trayectoria, la resistencia fue tomando más determinaciones, de tal forma que en la obra de Freud podemos encontrar tres definiciones de resistencia, que se corresponden con tres momentos de comprensión teórica de la misma. Cada momento tiene un texto de referencia.
Primer momento: Estudios sobre la histeria (1895) Este momento corresponde a la concepción de Freud de lo reprimido, de tal forma que en la medida que el sujeto se acerca al núcleo de lo reprimido, la resistencia es mayor. Esta noción se corresponde con la teoría del trauma que Freud mantiene en este momento para la explicación de las neurosis. Se expone en el capítulo Psicoterapia de la histeria, de esta publicación. Un comentario y una representación gráfica de esta noción de resistencia se pueden ver en García de la Hoz (2000) págs. 59/60.
Cuando un paciente vive un hecho traumático, este tiende a quedar reprimido. A medida que en terapia nos acercamos al núcleo del mismo, mayor es la resistencia que opone el paciente.
Segundo momento: Die Traumdeutung (1900) El psicoanálisis es desconfiado, y con razón. Una de sus reglas reza: Todo lo que perturba la prosecución del trabajo [analítico] es una resistencia. (1) (1) [Nota agregada en 1925:] La tesis tan perentoriamente formulada aquí, «Todo lo que perturba la prosecución del trabajo es una resistencia», podría dar origen con facilidad a un malentendido. Desde luego, sólo tiene el valor de una regla técnica, de una advertencia para el analista. No debe dudarse de que durante un análisis pueden producirse diversos hechos ajenos a la intención del analizado. Puede morir el padre del paciente sin que él lo haya matado, también puede estallar una guerra que ponga fin al análisis. Pero tras la manifiesta exageración de esa tesis se esconde un sentido novedoso y correcto. Por más que el suceso perturbador sea real e independiente del paciente, a menudo depende de éste el grado de perturbación a que da lugar, y 1 la resistencia se evidencia inequívocamente en el pronto y desmedido aprovechamiento de una oportunidad tal. (Am. Eds. Vol. V. Pág. 511).
La forma de resistencia típica (la más frecuente) que presentan los pacientes es llegar tarde, cambiar las sesiones o directamente no ir a consulta (un día por estar enfermo, otro día por haber sufrido un contratiempo). Sin embargo, Freud en la anterior nota pone dos ejemplos de resistencia absolutamente extremos. El primero es que el sujeto no acuda a psicoterapia porque se le han llamado a filas (Freud vivió la primera y segunda G.M). El segundo ejemplo es que el sujeto no acuda a terapia porque ha fallecido su padre. Hasta este tipo de hechos eran considerados por Freud como resistencia dependiendo de cómo los manipulara el paciente, de qué hiciera con ellos.
Se pone el ejemplo de dos pacientes que acudían a consulta en un mismo tiempo y a las que se les murió el padre casi simultáneamente. Una de ellas llegó a consulta diciendo que ese día no se iba a poner en el diván, que se iba a sentar en el sillón, porque no era un día normal, ya que había fallecido su padre. Empezó la sesión hablando sobre este hecho y después esta continuó como las anteriores sesiones. Cuando acabó, la paciente dijo que no iba a pagar al terapeuta ese día, ya que había sido un día especial. Esta primera paciente, que no tenía buena relación con su padre, aprovechó la situación en beneficio propio. Una segunda paciente, cuyo padre también había fallecido, llegó a consulta y, al intentar hablar del hecho y ser incapaz, tuvo que irse. Al llegar a consulta al siguiente día intentó pagar al terapeuta la sesión anterior.
El anterior ejemplo es un ejemplo de dos pacientes que manipularon un mismo hecho de dos formas diferentes; el mismo acontecimiento puede ser o no resistente, dependiendo de cómo lo maneje el paciente.
En este segundo momento aparece la noción más clara de resistencia como lo que se opone al avance del tratamiento psicoanalítico.
Tercer momento: Inhibición, síntoma y angustia 1925 (1926) Se trata de un texto escrito tras la publicación de la teoría estructural del aparato anímico en El yo y el ello 1923. Y lo hace Freud es especificar distintos tipos de resistencia según pertenezcan a una estructura u a otra (yo/ello/superyó). Así habría cinco tipos de resistencia, de los cuales tres pertenecen al yo, y los otros dos respectivamente al ello y al superyó.
2 El superyó tiene que ver con la parte moral, el ello con las pulsiones y el yo con el sujeto que se encuentra en medio de los dos. Según esta distinción se diferencian los siguientes tipos de resistencia: - YO: • Resistencia de la represión (la misma del momento uno). En la medida en que nos acercamos a lo reprimido hay más dificultades para acercarse a la verdad del sujeto.
• Resistencia de transferencia. En ocasiones los sujetos que están en psicoterapia utilizan la relación con el terapeuta para no avanzar, aprovechan la relación que tienen con él para evitar hablar que sí mismos (“hoy estás un poco enfadado…”, “qué coche más bonito tienes…”). Este tipo de resistencia a Freud le ocurría en los momentos de parón de la psicoterapia.
• Beneficio secundario de la enfermedad. En psicoterapia se denomina de esta manera a los beneficios que se obtienen por el hecho de estar enfermos. El beneficio primario de la enfermedad es el hecho de no afrontar las tareas fundamentales de la vida (por ejemplo, no ir a trabajar). El beneficio secundario es el hecho de manipular el ambiente para conseguir ganancias (por ejemplo, pedir a mamá que nos traiga a la cama un vaso de leche con galletas).
- ELLO: • Compulsión a la repetición. Todos los seres humanos tenemos la tendencia instintiva, casi innata, a repetir las mismas cosas. La repetición es fundamental en psicoterapia; una de las tareas más importantes de los psicoterapeutas es evitar que los pacientes caigan en repeticiones.
- SUPERYO: • Sentimiento inconsciente de culpa/necesidad de castigo (RTN). Con esto Freud se refiere a la tendencia de algunas personas a culparse que les impide triunfar. Por ejemplo, puede pasar que cuando a un paciente se le va a dar el alta, le vuelvan otra vez todos los síntomas.
El acting out El acting out es otro tipo de resistencia, una dificultad que aparece en el proceso terapéutico cuando el paciente, en vez de elaborar un conflicto psíquico, actúa. Es decir, la persona, en vez de reflexionar sobre qué le está pasando, hace algo (por ejemplo, una persona angustiada, en vez de pensar por qué está así, pega a alguien, roba o se emborracha). Significa llevar la conducta, la pulsión, hasta el final. En vez de elaborar el conflicto, se pasa a la acción.
El acting out es algo muy peligroso en psicoterapia, que tiene que ser tenido en cuenta sobre todo en el caso de la terapia de grupo, ya que puede llegar a dejar fuera al terapeuta.
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