PoesíaHispanoamericana_Tema1 (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad de Salamanca
Grado Filología Hispánica - 3º curso
Asignatura Poesía Hispanoamericana del siglo XX
Año del apunte 2014
Páginas 10
Fecha de subida 01/04/2016
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Tema 1. Lezama Lima y el grupo Orígenes 1.1.
Algunas notas sobre la poesía postvanguardista Uno de los grandes poetas y ensayistas de la época es Octavio Paz. Este señala en Los hijos del Limo el año 1945 como el umbral postvanguardista. En este momento, la tensión política entre fascismo y marxismo, recorriendo toda Europa, se traslada también a Hispanoamérica y permeará en ella renovando por completo el lenguaje poético. Para Paz, en torno al año 1945 están los vanguardistas arrepentidos que, tras la Guerra Civil española y el inmediato comienzo de la Segunda Guerra Mundial, perciben que la experimentación poética es un proceso de deshumanización, tal como postulaba Ortega y Gasset, por lo que el arte debe rehumanizarse.
Así pues, tenemos el paso de la deshumanización vanguardista a la rehumanización del arte.
La característica general de la poesía postvanguardista sería ser una vanguardia sin vanguardia, que ya no cree en esa acción de arte –al menos no completamente o de la misma manera-, silenciosa. Una vanguardia crítica de sí misma, que ya no es complaciente como lo fue en los años 20 y principios de los 30.
 De la vanguardia (modernidad) a la posmodernidad En los años 30, con la tensión entre fascismo y marxismo que moviliza de manera muy importante a los poetas, nos encontraremos con los primeros cambios. En primer lugar, la exaltación de lo nuevo se desquebraja. En el propio año 30, en el periódico La Gaceta literaria ya comenzaban a plantearse la muerte de la vanguardia. La preocupación por las grandes cuestiones de la Historia (totalitarismos, sombras de las guerras civiles y mundiales…) están modificando sin duda alguna la manera de escribir.
En los años 40, se diagnosticará la crisis de la modernidad, ya no solo de la vanguardia como conjunto, sino también de la modernidad. Se preguntarán si es posible un arte nuevo (creen que no será posible la idea de novedad, que no es posible crear algo de la nada, ex nihilo). Junto a esa crisis de la modernidad, se irá produciendo paulatinamente una apertura hacia lo otro, lo diferente; aquello que rompe con la corriente subjetivista, del yo que había organizado todo ese material anterior. Borges dirá muy tempranamente: Me creo libre de toda superstición de modernidad.
 Cambio de la estética de la producción a una estética de la recepción. La clave ya no es el autor; es el lector.
La intertextualidad es la clave de la posmodernidad, además de la deconstrucción de los textos, lo que ha dado lugar a un término del crítico John Barth: la literatura del agotamiento; se trata del pensamiento débil frente al posmoderno, fuerte. Es un remake, una retroalimentación, pues el pasado nos deja exhaustos. Se hace, entonces una revisión irónica –nunca inocente- de un pasado, como podemos observar en El hacedor de Borges o en los ensayos de Fernández Mallo.
En los años 50, se viene a dar lo que se ha concebido como la inauguración de la era posmoderna, como un cambio de ciclo, de época. Esto nos remite a la obra de Ortega y Gasset, quien en 1951 escribiría metarrelatos acerca de la idea del progreso y de la ciencia. Así, François Tema 1. Lezama Lima y el grupo Orígenes Lyotard plantea la definición de la posmodernidad como la imposibilidad real en creer en los grandes metarrelatos de la modernidad. Para Lyotard, los metarrelatos dejen de tener credibilidad; el hombre posmoderno es, por excelencia, escéptico. Y en relación de nuevo con Ortega, dirá este que el futuro es un infinito peligro.
En el año 1954 surge, pues, el primer poeta posmoderno: Nicanor Parra, mientras que en los próximos años 60 todo este pensamiento posmoderno se generalizará, apareciendo entonces de forma clara la diferencia entre lo que sería la vanguardia y la neovanguardia, en la que ya no existe una deshumanización del arte.
Y en estos años 60 cabe citar las diversas revoluciones llevadas a cabo; ese famoso mayo del 68 francés que tendrá cierta repercusión también en Hispanoamérica, como la sovietización de la revolución cubana. Se contrapone en este momento el pensamiento utópico frente al pensamiento posmoderno.
Tema 1. Lezama Lima y el grupo Orígenes 1.2.
Lezama Lima Lezama Lima (1910-1976), marcado desde muy joven por la temprana muerte de su padre, un hecho clave en su obra Paradiso (1966). Participa activamente contra el sistema de Gerardo Machado, permaneciendo en Cuba tras triunfar la revolución. Este hecho es relevante, pues triunfando la revolución en 1959, esta tendrá consecuencias muy importantes, cambiando el escenario cultural para los escritores, alistándose a favor de esta revolución cubana. Trabajará como abogado, llegando a desempeñar cargos importantes en Cuba, especialmente por la revista Orígenes. Aun así, su relación con la revolución será algo compleja: por un lado, será vicepresidente de la UNEAC, pero a finales de los 60 y ya a principios de los 70, cuando se produce el acercamiento de la revolución cubana al régimen soviético –es decir, una polarización que obliga a los intelectuales a seguir aquella espeluznante frase de Fidel Castro: Con la revolución todo; contra la revolución, nada- tendrá una relación bastante conflictiva con el régimen, llegando a negársele el permiso de salida de la isla. Habrá, pues, en estos años, un control ideológico muy fuerte sobre los intelectuales.
Por otro lado, el año 1968 será clave, especialmente por la figura de dos autores cubanos, Heberto Padilla y Antón Arrufat, recibiendo ambos un premio de la UNEAC por sus obras, de poesía (Fuera de juego) y teatro (Los siete contra Tebas), respectivamente. Pero estas dos obras tendrán en sus actas, por parte del jurado, la aclaración de su carácter contrarrevolucionario.
Estas son algunas pinceladas acerca de la biografía de Lezama Lima, un inquieto viajero y sobre todo un gran lector, construyendo con todo ese legado cultural una cosmovisión poética cubana, propia de los orígenes de la isla. Por ello, no podemos entender a Lezama sin hablar de Orígenes, proyecto cultural de enorme calago para la perfección de lo cubano. Ello significa, pues, que su obra responde en gran parte a esos ideales origenistas.
La revista, se publicará entre los años 1944 y 1957, caracterizándose por un movimiento doble: de un lado, el cosmopolitismo, la apertura al exterior –autores de muy distintas tradiciones, signos- y de otro, la insularidad, la preocupación por el mito de la isla; Cuba como ruta particular.
Para acceder a Orígenes, debemos trasladarnos también a otras revistas de la época. Sin duda, debemos hablar de la revista de Avance (1927-1930), al igual que de Verbum (1937) y Escuela de plata (1939-1941). Cabe señalar que tan solo estamos hablando de revistas cubanas, mientras que Orígenes dialogará con múltiples revistas de otros países y ámbitos.
En relación con Avance, su propio nombre indica cuál es su propuesta, avanzar continuamente, cambiar: de hecho, cada año la revista tenía un título distinto. Su actividad programática será sumamente importante, destacando el manifiesto que abre la revista: Levad el ancla, utilizando como metáfora los firmantes del manifiesto la del barco zapando. Los dos autores más importantes de esta revista son Juan Marinello y Jorge Mañach.
Rubén Martínez Villena, en 1923, encabezará el manifiesto de los trece minoristas, movimiento contra el gobierno y la corrupción. Cinco de los trece del grupo minorista serán los que funden la revista de Avance, teniendo esta una carga política muy fuerte. Fundamentalmente, Tema 1. Lezama Lima y el grupo Orígenes los teóricos de esta revista serán, como ya hemos citado, Marinello y Mañach, mientras que Mariano Brull, Emiliano Ballaga y Nicolás Guillén1 serán poetas activos de la misma, destacando sobre todo este último.
Por otro lado, en Verbum encontramos a uno de los grandes compañeros de Lezama: Cintio Vitier, gran ensayista, especialmente de José Martí. Verbum es el primer proyecto de revista de Lezama, con la gran colaboración de Juan Ramón Jiménez, quien proponía la poesía pura – pertenecía a la generación anterior-, un importante poeta para Lezama, publicando este en el año 1938 un texto llamado Coloquio con Juan Ramón Jiménez donde vemos cómo este joven dialoga con el maestro de la poesía pura española.
En Escuela de plata encontraremos a multitud de autores del 27 español: Pedro Salinas, Jorge Guillén, al propio Juan Ramón, Paul Valéry e incluso T. S. Elliot.
El primer elemento característico de la poesía de Lezama Lima es la nostalgia de un mundo lejano, perdido; el segundo, la isla como mito; el tercero, un ideal de contrarios: la isla distinta en el cosmos, o lo que es lo mismo, la ínsula indistinto. Son elementos etruscos, aztecas, de la cultura cristiana primitiva que pueden dialogar entre sí sin conflictos sin alterar la unidad: esa es la idea.
Para Lezama Lima, la poesía no crea un doble ni un reflejo, sino que busca la propia identidad. No es una manifestación más o menos superflua, baja al origen; al mito. Todos esos descensos a las sombras, esa sumersión donde encontrará la propia identidad, que es la que la poesía permite. No es secundaria; es esencial.
Para ello, lo que hace Lezama es ser capaz de poner en diálogo tanto lo americano, europeo, oriental… lo de cualquier cultura; generaciones literarias, modos expresivos diferentes…; Lezama percibe que la cultura occidental es antitética: hombre-mujer, alma-cuerpo, oralidadescritura, etc. Este conjunto de binomios serían los que articulan el pensamiento occidental. La propuesta lezamiana consiste en que todo lo diverso descansa en esa unidad, en la que las fronteras antitéticas de la cultura occidental se debilitan, se cuestionan de manera muy importante.
Pensemos que al mismo tiempo que Lezama estará escribiendo su obra poética, el debate Europa/América está candente. Para él, no existe dicotomías entre arte y vida, entre poesía culta y popular; esas parejas no funcionan como opuestos, sino que el arte es una forma extrema de la vida. Considera que proceden de la misma raíz, no proceden de reductos separados; por ello, dirá: El arte es el que crea un espacio de justicia y de belleza que todavía no ha alcanzado la Historia. Se trata del arte como discurso verdadero, como creador del Paraíso, el Edén.
Estas serían algunas de las propuestas que se planteaba la revista Orígenes, que suscitaban cierta polémica de cara a las otras revistas. En el año 1949 se producirá un famoso debate entre un autor de la revista de Avances, Jorge Mañach, y Lezama Lima. La cuestión principal para Lezama y la revista Orígenes es que otros autores como Mañach no militasen por la causa poética, sino por la causa política o militar, entre otras.
1 A través de su obra Songoro cosongo surgirá el término de jitanjáfora, relativo a esos sonidos de los instrumentos de percusión que nos remiten a los poemas mulatos de Guillén.
Tema 1. Lezama Lima y el grupo Orígenes ¿Por qué militancia poética? Porque para Orígenes la poesía es la forma trascendental del conocimiento, la forma de salvar al hombre de la fragmentación; salvar la Historia también. Es un postulado esteticista. Es la propuesta de la poesía como religión. Así pues, Orígenes supone al mismo tiempo ruptura y tradición; de ahí que en ocasiones la crítica apele a esta revista como vanguardia sin vanguardismo (Cintio Vitier). Porque hay sobre todo una voluntad de fundación; la ruptura ya no se da en los términos del ismo.
Así, los principales poetas de Orígenes serían Lezama Lina, Cintio Vitier, Fina García Marruiz, Gastón Baquero y Eliseo Diego. Por otro lado, Juan José Rodríguez Feo se separará de Orígenes, fundando Ciclón en 1955, junto a otros como Virgilio Piñera.
Tema 1. Lezama Lima y el grupo Orígenes 1.3.
Obra de Lezama Lima Entre sus obras tenemos Muerte de Narciso (1937), donde encontramos cuestiones que interesan mucho a un Lezama joven, como el mito de Narciso o el motivo del espejo; la contemplación de la belleza del agua.
El siguiente libro, central y que abre otra manera de escribir en el autor, es Enemigo rumor (1941), en el que marca un estilo completamente personal. Ese enemigo rumor sería la poesía. Dirá, en una carta a Vitier, que la poesía era devoradora de lo real; es un cuerpo que se constituye en enemigo, ese rumor que oímos, que tiene una condición oral vinculada al oído, al remo, al número de sílabas, a las sinestesias. Pero cada paso dentro de esa enemistad provoca estela o comunicación inefable, como una lucha entre poeta y poesía, cuerpo a cuerpo. Ese cuerpo enemigo no deja de mirarnos; y su mirada está fija (de ahí que uno de los libros de Lezama sea La fijeza).
Lezama define la poesía como el reto asombrado de la realidad absoluta; que demanda respuesta del hombre, del poeta. Cintio dirá que era una obra sumamente genial, pues mezclaba a Valery, a Góngora, a Rilke, a San Juan, a Garcilaso, a los surrealistas, etc.
Después publicará Aventuras sigilosas (1945), la idea de aventura del poeta, del caminar hacia la poesía. La fijeza (1949) es otro de sus grandes títulos, junto a Dador (1960) y Fragmentos a su imán (1977).
 Principales características de la poesía de Lezama 1. El hermetismo, vinculado a Góngora, que procede de cuatro corrientes: el temperamento (cuando se sentía claro, escribía ensayo; cuando se sentía oscuro, escribía poesía); en segundo lugar, el barroquismo (Lezama estará situado dentro del Neobarroco, una actualización de algunos de los principios del Barroco histórico, donde asistiremos a una proliferación verbal de imágenes, de tropos); la tercera razón sería su carácter místico, lo inefable. En cuarto lugar, estaría el interés por las sectas herméticas, el interés hacia corrientes herméticas, particularmente hacia el orfismo y la gnosis.
2. El erotismo, con una sensualidad y una sexualidad explícitas, especialmente en sus novelas, como Paradiso. Lezama es consciente de la mancha, del pecado; no hay una visión angélica del hombre en su obra. Se habla, pues, de un erotismo cognosciente, es decir, a través del que se puede conocer.
3. Erudicción. Es una erudición en el sentido de incorporación poética de la cultura, pero en un sentido completamente libre, no académico; un sentido creativo.
4. Las eras imaginarias consistían en que, en torno a una imagen determinada, se cristaliza una época. Vico había propuesto que la Historia tenía tres períodos: Teocracia, Tema 1. Lezama Lima y el grupo Orígenes Aristocracia y Democracia. Siguiendo esta organización de la Historia, lo que hace Lezama es proponer eras, pero imaginarias, es decir, que se articulan en torno a una imagen, y que no tienen esa vocación tan organizada que poseían las etapas de Vico. Así pues, para Lezama no existen eras imaginarias para todas las épocas. Decía Lezama además, que había una serie de imágenes eternas que son las que permitirían organizar la Historia, interpretarla; de nuevo, una interpretación poética. Las cinco eras que propone Lezama son: 4.1.
4.2.
4.3.
4.4.
4.5.
Filogeneratriz. Predominaría lo fálico, los tótems.
Egipcia. Predomina lo tanático, la muerte, el culto a la misma, las pirámides… etc.
Órfica. Se trata de volver a la vida a Eurídice; el puente entre lo humano y lo divino.
Reyes. La metáfora sería la de la piedra.
Imaginaria americana. Es lo que llamará la ‘posibilidad infinita’. A diferencia de lo ocurrido con Europa, donde nos encontraríamos en un período de decadencia, para Lezama tanto José Martí como la revolución cubana serían manifestaciones de esa era imaginaria americana de la posibilidad; es el elogio de la cubanidad, de la labor de Martí… etc.
Para Lezama existiría lo que él llamaba la imago (la imagen en su sentido trascendente) y la métafora consistiría en un camino para llegar hasta esa imago. Por ello es tan importante en Lezama encontrar la relación entre la realidad y lo que las palabras pueden crear; se dice, pues, para Lezama hay una imagen que no regresa (cuadrado pino = mesa). Para Lezama la poesía es un caracol nocturno en un rectángulo de agua; es, la imagen hechizada.
 Análisis del poema Una oscura pradera me convida Andrés Sánchez Robayna nos dice que en este poema tenemos un relato mínimo por la proliferación mínima de imágenes. Tenemos un yo ficticio que habla en el poema, que no es el autor; una voz que crea esta, contemplando la pradera desde un balcón. La pradera le convida a un espectáculo seductor sobre las agujas del espejo. Esa pradera le está llamando y el yo entra en ella, escuchando voces y contempla y conjunto de imágenes cien cabezas, cornetas, mil funcionasEn las cometas y cien cabezas se relacionan con la infancia de Lezama porque su padre trabaja en el campo militar. Veía todos esos hombres uniformados con sus cornetas en esa pradera. La pradera va pasando –Podría ser el paso del tiempo- y en un momento dado entre la pradera y el yo se interpone el viento de la muerte mágica, una y despedida, que es un elemento que corrige todo ese desfile de hermosas imágenes que se habían sucedido antes. Este sería para Andrés la misma narración que cuenta el poema siendo mínimo pero también concreto ante la multiplicación de imágenes.
Tema 1. Lezama Lima y el grupo Orígenes La alternancia entre movimiento y reposo. La pradera se va moviendo como se mueven todas esas imágenes, además; hay más imágenes en movimiento, gamo en el cielo, rocío, llamarada. Lo que caracteriza el fuego es el movimiento de las llamas.
Su padre muere cuando es niño y por eso el elemento de su padre y todo lo relacionado con él es muy recurrente en todo el poema. Este poema es más para sugerir que para decir.
Los elementos autobiográficos que podemos reconocer en el poema apuntan hacia una constante metamorfosis; la pradera parece el cielo. Julio Ortega hablará del claroscuro barroco de este poema, con esa oscura pradera, la presencia de la luz y la oscuridad al mismo tiempo.
Pensemos en ese primer verso: una oscura pradera me convida, es un endecasílabo, el verso culto, garcilasiano, caracterizado por su ritmo y musicalidad. Se tratan de endecasílabos de una plena sonoridad vocálica, en palabras de Julio Ortega. Es un poeta para leer en voz alta, está ese isosilabismo… la musicalidad, etc. la cuestión del sonido en Lezama es muy importante, pues tiene que ver con ese elemento sensual. Esa pradera se caracteriza por el movimiento, la metamorfosis, ese gamo en el cielo pero gamo al mismo tempo en la pradera; pradera y cielo pasan a ser lo mismo, se metamorfosean. Y al final… la muerte atraviesa por fino papel, corta ese recuerdo.
Vitier diría que Lezama era un místico exterior; no interior en el sentido religioso del encuentro del alma con Dios.
Otros elementos que trabaja Lezama Lima en su poesía serían:  LA VIVENCIA OBLICUA. Lezama explica esta de la siguiente forma: como si un hombre, sin saberlo, al darle al conmutador de su cuarto, inaugura una cascada. No hay una relación de causa-efecto, sino una relación incondicionada, porque sabemos de alguna forma que depende de aquél: del caballo, del que San Jorge se cae. Dentro de la lógica racional, hay una serie de efectos y nosotros construimos un relato en el que buscamos las causas, siempre precedentes al efecto, que tienen una relación condicionada; es la lógica cartesiana: algo ocurre, y buscamos a la causa de ese efecto, organizando grandes o pequeños relatos, en los que buscamos una causa para un efecto, intentando dar sentido. Ese sentido, es poético; no lógico, sino de una lógica poética, que es incondicionada.
 LA FE POÉTICA.
Para Lezama, hay una fe poética que va más allá del racionamiento, que busca la sobreabundancia. Se trata, también, de la concepción que el grupo Orígenes tuvo de la poesía como una religión, como un impulso de trascendencia, de conexión del hombre con una totalidad que no se demuestra más que a través de lo relativo, a través de lo fisis.
Tema 1. Lezama Lima y el grupo Orígenes  Análisis del poema Noche insular: jardines invisibles Definición de cubanidad para Lezama Lima; esa identidad sería la isla, en lo terrestre y en lo ocular. Idea de la alegría y la felicidad asociada con lo cubano. Podemos observar en el poema un desplazamiento, desde unas imágenes nefastas de sufrimiento, de destierro, viendo cómo se acompasa ese desplazamiento con la llegada de la luz, hasta que se pueda afirmar: Nacer aquí es una fiesta innombrable.
Encontramos aliteraciones, versos endecasílabos; no todos, no estamos ante una estructura cerrada. Hay un dominio formal muy evidente.
Con los grotescos signos del destierro. Idea de que la noche insular es el drama del destierro. Será el poeta el que permita desandar ese camino hacia la luz. La noche del pueblo dormido en su condenación.
Y agrande los signos manuales/ del hastío, la ira y el desdén… Léxico relacionado con ese anterior amarillo helado, color de muerte, siniestro. Numerosos ejemplos de esa propuesta de drama del destierro. Va insinuándose la gloria a través del amanecer.
[pág. 3] La misma pequeñez de la luz […] delicadeza suma. La luz avanzando delicadamente, que aunque pequeña, va desalojando la recepción del destierro, del hastío, de lo siniestro, hasta llegar a Nacer aquí es una fiesta innombrable.
[pág. 4] La mar violeta añora el nacimiento de los dioses […] tritones reinando. Alegría matinal que es mitológica, renacentista, que va llegando; la diosa Venus naciendo del mar, con cortejos, tritones… todas esas figuras que acompañan ese nacimiento, mitológico.
Las uvas y el caracol de escritura sombría […] sonando sus cadenas. El caracol de escritura sombría es nuestra poesía, el caracol nocturno que logrará desactivar todas esas imágenes sombrías.
La luz grata penetradora de cuerpos bruñidos […] sumas de rocío. Las imágenes funestas, vinculadas a la muerte, van a irse desplazándose por la llegada de la luz grata.
Por eso, ya casi al final del poema, se retiran esas imágenes aciagas: Inícianse los címbalos y ahuyentan oscuros animales de frente lloviznada…; las imágenes se van, se apartan.
Últimos versos: Dance la luz… […] y la calidad tranquila de la luz. Idea de la cubanidad Virgilio Piñera, en el año 1943, escribirá un poema largo que se titula La isla en peso. Este poema comienza hablando de isla contra isla: isla lezamiana, mitológica, de luz danzante; frente a la de Piñera, la de la maldita circunstancia del agua por todas partes. Esta polémica permite entender bien hasta qué punto fue relevante la construcción lezamiana, que pervive varias épocas y tuvo una gran trascendencia en lo cubano. La isla en peso sería la proyección del mito para los europeos, cuando en realidad es una cárcel para sus habitantes por estar rodeada de agua por todas partes.
En esta polémica entrará una tercera voz: María Zambrano. Escribiría un ensayo en el año 1948, La Cuba secreta, donde Zambrano intenta dar las claves de la visión del poema Noche insular: jardines invisibles de Lezama Lima.
Tema 1. Lezama Lima y el grupo Orígenes ...