TeatroRenacentista_Tema2 (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad de Salamanca
Grado Filología Hispánica - 4º curso
Asignatura Textos Fundamentales de la Literatura Española del Renacimiento
Año del apunte 2014
Páginas 9
Fecha de subida 01/04/2016
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Tema 2. Juan del Enzina «Pues no digo quánto favorecéys las letras y con quam magníficas mercedes despertáys y abiváys los altos ingenios (...) Los que quisieren que sus obras florezcan y estén siempre verdes que no se sequen, a la sombra de tales árbores las deven poner. Y yo con esse desseo y esfuerço me atreví agora a sacar esta copilación de todas mis obras, viéndome favorecido de tan alta señora.
(A los ilustres y muy maníficos señores don Fadrique de Toledo y doña Ysabel Pimentel, duques de Alva...
Prohemio por Juan del Enzina en la copilación de sus obras, Cancionero, Salamanca, 1496) «...perché la comedia fu recitata in lingua castigliana, composta da Joanne de Lenzina, qual intervenne lui ad dir le forze et accidenti di amore...» (Stazio Gadio, carta 1513) Égloga representada por las mesmas personas que en la de arriba van introduzidas, que son: un pastor que de antes era escudero, llamado GIL, y PASCUALA, y MINGO y su esposa MENGA, que de nuevo agora aquí se introduze.
Y primero GIL entró en la sala adonde el Duque y Duquesa estavan, y MINGO, que iva con él, quedóse a la puerta espantado, que no osó entrar. Y después, importunado de GIL, entró y, en nombre de Juan del Enzina, llegó a presentar al Duque y Duquesa, sus señores, la copilación de todas sus obras, y allí prometió de no trobar más, salvo lo que sus Señorías le mandassen. Y después llamaron a PASCUALA y a MENGA, y cantaron y bailaron con ellas. Y otra vez tornándose a razonar, allí dexó GIL el ábito de pastor que ya avía traído un año, y tornóse del palacio y con él juntamente la su PASCUALA. Y en fin, MINGO y su esposa MENGA, viéndolos mudados del palacio, crecióles embidia y, aunque recibieron pena de dexar los ábitos pastoriles, también ellos quisieron tornarse del palacio y probar la vida dél. Assí que, todos cuatro juntos, muy bien ataviados, dieron fin a la representación cantando el villancico del cabo.
GIL ¡Ha, Mingo, quédaste atrás! Passa, passa acá delante.
Ahotas que no se espante, como tú, tu primo Bras.
Asmo que tú pavor as; ¡entra, no estés revellado! MINGO ¡Dome a Dios, que estoy asmado! No me mandes entrar más.
GIL Enfinges de esforcejudo adonde no es menester; después, donde lo has de ser, 5 10 Tema 2. Juan del Enzina pásmaste y tórnaste mudo.
Entra, entra, melenudo, si quieres que no riñamos.
MINGO En me ver ante mis amos me perturbo y me demudo.
GIL ¿De qué te perturbas, di? ¡Si nunca medre tu greña! MINGO Dígote que de vergüeña estoy ageno de mí.
GIL MINGO ¿Que estás ageno de ti? ¡Torna, torna en ti, Dios praga! Y pues espacio nos vaga, desasnémonos aquí.
Entre aquesta buena gente nos gasagemos un rato, que allá queda con el hato Pascuala y Menga Lloriente.
¡Yo te juro a San Crimente que no sé qué me hazer! GIL Tomar gasajo y prazer como buen zagal valiente.
MINGO Mucho habras, Gil hermano, en derecho de tu dedo; si tú tuviesses mi miedo no entrarías tan ufano.
GIL Entra ya, daca la mano.
MINGO Espera, santiguarm'é, por que San Jullán me dé buen estrena este verano.
GIL Anda ya, que sí dará, que apero llevas ya dello.
MINGO Assí espero en Dios de vello.
15 20 25 30 35 40 Tema 2. Juan del Enzina GIL Entra, entra, acaba ya.
MINGO Ora, Gil, sus, anda allá; Vamos, en nombre de Dios, que en entrar ambos a dos algún esfuerço me da.
Mas quiérote preguntar, antes que adelante vamos, si avrán enojo mis amos que los llegue a saludar; que trayo para les dar agora, por cabo de año, el esquilmo del rebaño, quanto pude arrebañar.
GIL Llega, llega, lazerado.
Ahotas que yo te digo que no les pese contigo, antes avrán gasajado.
No so yo tan empachado.
MINGO Tú criástete en palacio.
GIL Llega agora que ay espacio.
MINGO Muy bien me has aconsejado.
Mas tengo mucho temor de caer en muy gran falta, que señorança tan alta requiere muy gran valor.
GIL MINGO No temas, pues lo mejor es la buena voluntad: bien sabe su magestad que eres un pobre pastor.
¡Bien dizes, juro a San Pego! Espérame, Gil, un cacho, y mira cuán sin empacho a ver a mis amos llego con muy chapado sossiego, más que pastor nunca hu, 45 50 55 60 65 70 75 Tema 2. Juan del Enzina y aun quiçás que más que tú, que has ya sido palaciego.
80 (MINGO al Duque y a la Duquesa.) MINGO ¡Nuestramo, que os salve Dios por muchos años y buenos! Y a vos, nuestrama, no menos, y juntos ambos a dos.
Miafé, vengo, juro a ños, a traeros de buen grado el esquilmo del ganado, no tal qual merecéis vos.
Recebid la voluntad, tan buena y tanta, que sobra; los defetos de mi obra súplalos vuestra bondad.
Siempre, siempre me mandad, que aquesto estoy desseando; mi simpleza perdonad, y a Dios, a Dios os quedad, que me está Gil esperando.
85 90 95 (MINGO a GIL.) MINGO Pues ¿qué te parece, Gil? Deslinda tu parecer.
GIL Haslo hecho a mi prazer, como zagal bien sotil.
MINGO A grandeza tan gentil mucho servirla codicio: por nonada de servicio, me han hecho mercedes mil.
100 105 Tema 2. Juan del Enzina Aunque dure a más durar mi vida por muy gran trecho, las mercedes que me han hecho no se las podré pagar.
GIL MINGO GIL MINGO En esso no hay que dudar, todos bien lo perllotramos, que otros tan chapados amos nunca se podrán hallar.
Son amos de maravilla, sírveles, sírveles, Mingo; quando fuere gran domingo, vente siempre a su vigilla y mucho te les omilla.
Dales de tus cantilenas, hazme algunas cosas buenas para la mi Pascualilla.
Ya me tientas de pacencia.
¿No basta que la llevaste y que me la sossacaste, sin membrarme tal dolencia? Devrías aver concencia en tal cosa me pedir.
Aquí podremos dezir: sobre cuernos, penitencia.
No te quieras escusar.
Aquí hago despedida que, juria Dios, en mi vida no me vean más trobar en veras ni por burlar, quanto más para Pascuala, que en aquesta mesma sala por ti me quiso dexar.
Trobe y cante quien cantare, que yo te prometo, Gil, so pena de ruin y vil, sí yo nunca más trobare, 110 115 120 125 130 135 140 Tema 2. Juan del Enzina salvo quando lo mandare qualquiera destos mis amos.
GIL Miafé, no te lo creamos.
MINGO Verlo has desque oy passare.
Oy haze, por mi dolor, un año punto por punto que me dexaste defunto sin amiga y sin favor, y te tornaste pastor por tu provecho y mi daño.
GIL Hagamos oy cabo de año en memoria del amor.
Porque más nos gasagemos, llama a Menga, tu esposilla; llamaré yo a Pascualilla.
MINGO Pardiós, si quieres, llamemos.
GIL Pues, presto, no lo tardemos.
MINGO ¡Ha, Menga! GIL ¡Pascuala! PASCUALA [y] MENGA ¿Praz? GIL Venid, tomaréis solaz.
PASCUALA Esperad, que llugo iremos.
MINGO Llugo, llugo, no tardéis, avréis gasajado un rato.
MENGA ¿Quién quedará con el hato? GIL Muy priado os bolveréis; y aunque un rato lo dexéis, a buen seguro estará.
PASCUALA Ora, sus, vamos allá, pues que vosotros queréis.
Entra tú primero, Menga.
145 150 155 160 165 170 Tema 2. Juan del Enzina MENGA Mas primero tú, Pascuala, que sabes ya bien la sala.
PASCUALA ¡A la miefé, Dios mantenga! GIL ¡O, qu'en ora buena venga la vuestra buena compaña! 175 MENGA Dome a Dios que esta cabaña qu'es bien chapada y bien lluenga.
GIL Pues aquí fue el descordojo que passamos ora un año.
PASCUALA Henos aquí donde antaño.
180 MINGO Ya se te rehila el ojo, ya de ti no tengo enojo, que quiero tanto a mi esposa que ya no quiero otra cosa ni me percude otro antojo.
185 GIL Déxate de sermonar en esso, que está escusado.
Démonos a gasajado: ¡a cantar, dançar, bailar! MINGO Sea llugo a más tardar.
PASCUALA Ruin sea por quien quedare.
MENGA Y aun yo, si no os ayudare.
GIL ¡Ea, sus, a gasajar! 190 (Villancico.) ¡Gasagémonos de huzia, qu'el pesar viénese sin le buscar! 195 Tema 2. Juan del Enzina El teatro renacentista se sitúa mucho antes de 1526, fecha en la que se toma como referencia a Garcilaso, principal exponente renacentista. Los tres grandes momentos del teatro del XVI son 1496 (Juan del Encina), 1514 (Lucas Fernández) y 1517 (Torres Naharro), con tres de las publicaciones más importantes. En este momento inicial encontramos una encrucijada de tradición medieval con elementos novedosos. Este impacto no debe extrañarnos. Esta convivencia se manifiesta en el hecho de que muchas obras teatrales pertenecen a representaciones propias de la E. Media como, por ejemplo, las litúrgicas . Pervive lo medieval también en la forma del verso: octosílabo, organizados en forma de copla, en décimas a veces con su pie quebrado. Algunos de los temas también son medievales: en el teatro profano los que tienen que ver con los enamorados, con el penar de amor, esa caracterización del amante, planteado en el XV como amor cortés.
Junto con todo estos elementos hay rasgos novedosos, que marcan lo característico del renacimiento como es la difusión/recuperación de los clásicos (a través de modelos impresos). A través de Lucas Fernández y Torres Naharro se difunde el modelo de Plauto.
El peso de la influencia italiana es también un nuevo rasgo, como por ejemplo fue la perspectiva. La manera de celebración de fiestas cortesanas italianas también aparece como nuevo rasgo teatral renacentista, conocidas como fastos.
El teatro de Juan del Encina es de una manera en 1496, pero cambia en 1513, pues el teatro ha sufrido un gran crecimiento y avance. Esto se debe al contacto que tuvo con el conocimiento teatral italiano, que transforma su propia producción. No ocurre lo mismo con Lucas Fernández, ya que no abandonó nunca Salamanca. Sí ocurre con Torres Naharro, que en 1517 comienza a elaborar comedias olvidándose de la tradición castellana teatral gracias a su estancia en Nápoles, lugar donde escribe su Propalladia.
Más adelante, el gran cambio teatral del XVI se dará a partir de los años 60, en Valencia, por su contacto Italia y sus relaciones mutuas. A través de Valencia vienen las primeras compañías teatrales profesionales. El teatro se convierte ya en algo profesional.
 Cancionero , de JUAN DEL ENCINA Publicado en 1496. Compuesto por ocho églogas a las que se le suman tres, añadidas en ediciones posteriores. Aparecen luego otras tres, conocidas como italianas, pues coinciden con la estancia del autor en dicho lugar. La égloga de Plácida y Victoriano pertenece a este último grupo de églogas italianas, datadas en 1513. Así pues, habría una extensión cronológica desde 1496 a 1513.
En 1492 Juan del Encina entra al servicio de los duques de Alba por lo que su Cancionero parece recoger la producción de este autor desde 1492 a 1496.
Tema 2. Juan del Enzina En 1499-1500 la catedral de Salamanca convoca un puesto de cantor al que se presentó, pero perdió, ya que lo ganaría Lucas Fernández. Debido a esto, Encina decide marcharse a probar suerte a Italia, a promocionarse socialmente. En ese momento, el papa Alejandro VI era español, cosa que influyó al autor a la hora de tomar esta decisión.
Volverá a España, y en 1513 retornará a Italia, donde escribirá las tres últimas églogas del Cancionero.
A pesar de no ser un profesional del teatro (no se dedicaba únicamente a ello), sí podemos considerarlo un hombre de teatro: es autor de textos, de música para las representaciones, actor… Ocurrirá lo mismo con Lucas Fernández.
Las obras de Juan del Encina responden a tres modelos diferentes:  Ciclos litúrgicos: relacionados con las cuatro primeras églogas. Las dos primeras recogen ciclos navideños y las dos últimas de la Pasión. En estas églogas de ciclos navideños suele encontrase la apariencia súbita de un ángel. Esto responde a un mecanismo escenográfico conocido como Apariencia: requiere que algo ocurra súbitamente, sin que el espectador lo espere. El ciclo de la Pasión tiene también características propias: tanto el argumento como las didascalias explícitas explican el dolor por la pasión de Cristo y la felicidad por su resurrección. Hay también apariencias y el atrezo cobra una gran importancia como elemento visual.
 Tradición carnavalesca: en las dos églogas siguientes.
 Teatro profano: recogido en las dos últimas églogas. Vinculado a los esponsales, al amor profano. Aparece el tema predilecto de todo el teatro amoroso profano: el omnia vicit amor. Se introduce muy bien en las celebraciones esponsales representadas. La confrontación de los espacios cortesanos con los personajes rurales juega a demostrar cómo el amor afecta a todo el mundo por igual.
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