Movimiento socialista (2016)

Ejercicio Español
Universidad Universidad Rey Juan Carlos (URJC)
Grado Relaciones Internacionales - 1º curso
Asignatura Historia de los MS
Año del apunte 2016
Páginas 2
Fecha de subida 03/05/2016
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COMENTARIO: SOCIALISMO – EDUARD BERNSTEIN Realizaré a continuación un análisis breve de ciertas afirmaciones que el autor Eduard Bernstein realiza en este artículo sobre el socialismo.
La primera afirmación del autor acerca de la sociedad actual y su desarrollo me parece completamente correcta. Si bien estoy de acuerdo en que el desarrollo de la sociedad ha llevado consigo la diferencia de clases y no ha acabado con ella como debería, mucho menos en los años en que este autor redactó estas líneas, leerlo ochenta años después te lleva a pensar lo mucho que ha evolucionado la sociedad. En la actualidad, -siempre hablando de países desarrollados, como puede ser España-, las clases sociales bajas se pueden encontrar en algunos barrios de ciudades en los que gran parte de sus habitantes son inmigrantes o en la franja de la tercera edad, por las bajas pensiones económicas que reciben tras su jubilación. A mi parecer, la “culpa” de esta diferenciación no es del socialismo político sino del socialismo económico implantado y desarrollado en las últimas décadas, que lleva al sistema a beneficiar a quienes más tienen y perjudicar a quienes más lo necesitan.
“Cuanto más rico es un país en capital, mayor es su importación de productos, pues los países a los cuales presta su dinero sólo pueden pagar interés, como norma general, en forma de mercancías”. Esta afirmación me lleva a pensar que el autor lo nombra como algo exclusivo de la sociedad de su tiempo, sin embargo ha existido siempre. La teoría económica siempre ha funcionado buscando el lucro propio, en la actualidad sigue ocurriendo con las empresas nacionales y multinacionales.
En cuanto a los trabajadores del mundo socialista: si bien no sé exactamente a qué o quiénes se quiere referir el autor como “proletariado moderno”, en la actualidad esta definición está distorsionada en mi opinión. Hoy en día –y no en 1932-, esta afirmación me hace entender que los trabajadores son el proletariado y los políticos y cargos importantes la burguesía.
Entiendo al “proletariado moderno” del año de este autor como el conjunto de trabajadores de las primeras industrias, la agricultura y la ganadería cuyo sueldo era significativamente escaso.
Sin embargo, hoy en día se podría hablar de “proletariado moderno” como los trabajadores con un sueldo mínimo y obligaciones de pagar impuestos que difícilmente les permiten mantenerse.
Por no hablar de las continuadas actividades de explotación –adulta e infantil- que se siguen practicando, un siglo después, en los países menos desarrollados, en incluso en algunos de los más desarrollados en el siglo XXI, a saber: China.
La idea que Eduard Bernstein presenta sobre la democracia me parece políticamente correcta y un sistema idílico de convivencia social, política y cultural. Sin embargo, en pleno siglo XXI es probable que el “mal” funcionamiento de la democracia en algunos países es la no concordancia con sus jurisdicciones internas. Es decir, como ejemplo, en España la Constitución vigente no obliga a los candidatos de los partidos políticos a cumplir los programas anunciados en las elecciones. De esta manera, los ciudadanos ejercen adecuadamente su derecho al voto y el candidato ganador tiene, finalmente, “libertad de decisión” para hacer o no lo que ha prometido. A mi parecer, ésta es una clara manera de distorsionar el significado real y originario de democracia y socialismo.
Julia Álvarez Sevillano.
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