Tema 3 2/2 (2016)

Resumen Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Criminología - 2º curso
Asignatura Teories Criminològiques II
Año del apunte 2016
Páginas 3
Fecha de subida 24/03/2016
Descargas 30
Subido por

Vista previa del texto

Dos de las perspectivas subculturales clásicas más conocidas fueron: Privación de estatus y cultura delictiva Cohen consideró globalmente adecuada la propuesta de Merton en el sentido de que el conflicto fines-medios fuera el origen principal de las tensiones sociales y la conducta delictiva. A la vez se creyó en exceso restrictiva y racional la idea mertoniana de que la principal fuente de tensión fuera de cariz utilitario y económico.
Cohen realzó el papel que en la génesis de la tensión tendría la incapacidad de los jóvenes de la clase baja para lograr un mayor estatus y una aceptación adecuada en la sociedad convencional. Las subculturas delictivas aflorarían entre aquellos jóvenes que se sienten ajenos a un sistema social – y particularmente al sistema educativo – que parece existir y funcionar contra ellos.
Oportunidad diferencial Con posterioridad, Cloward y Ohlin aceptaron también la hipótesis de Merton de que la tensión conduce a la desviación y a la delincuencia, como resultado de la situación de anomia. Incorporaron también algunas de las sugerencias de Cohen sobre los factores que propician la aparición de las subculturas juveniles y, como novedad, añadieron un nuevo elemento teórico: la noción de estructuras de oportunidad ilegítima. En este concepto propusieron que las bandas juveniles surgirían en contextos en los cuales las oportunidades legítimas de conseguir los objetivos sociales típicos son escasas. Las estructuras de oportunidad ilegítima son: 1) cuando hay escasas oportunidades legitimas de algunos jóvenes → bandas juveniles; 2) en barrios con delincuencia adulta profesionalizada → carreras delictivas juveniles; 3) si no existen organizaciones delictivas adultas → otras formas de desviación, vandalismo o consumo de drogas.
Teoría general de la tensión Formulada por Agnew, esta teoría intenta revitalizar las perspectivas de la tensión de Merton, Cohen, Cloward y Ohlin y otros autores especialmente en la dimensión individual de estas propuestas. Según el autor existe amplia investigación criminológica, psicológica y sociológica que ampara la relación entre tensión y delincuencia por lo que se requiere una conceptualización teórica especifica de dicha conexión tensión-delito.
Relaciones sociales negativas y motivación para la delincuencia Las teorías del control social de Hirschi, del aprendizaje social de Akers y de la tensión de Agnew comparten un elemento común: explican la delincuencia a partir de las relaciones que tienen los individuos con su entorno próximo. Agnew establece dos diferencias fundamentales entre su teoría y las anteriormente mencionadas: la primera, el tipo de relaciones sociales que unas y otras realzan como génesis de la delincuencia, y, en segundo término, naturaleza de la motivación para el delito. En el modelo de Agnew, las relaciones con otras personas que explican la delincuencia son de carácter negativo. Se trata de aquellas interacciones con otros que son susceptibles de producir frustración o tensión en el individuo, precipitando su conducta delictiva. Por el contrario, las teorías del control social o del aprendizaje social destacan las relaciones positivas que vinculan al individuo con elementos sociales próximos, y le disuaden de la delincuencia o le entrenan y le motivan para delinquir.
Fuentes de tensión principales Para Merton y para los teóricos de las subculturas hay una fuente básica de tensión, que es la discrepancia existente entre los objetivos sociales a los que se debe aspirar y los medios disponibles para alcanzarlos. Agnew identifica tres fuentes distintas susceptibles de generar tensión en los individuos: 1. La imposibilidad de alcanzar objetivos sociales positivos, tales como una mejor posición económica o un mayor estatus social.
2. La tensión se produce también por la privación de aquellas gratificaciones que un individuo ya posee o que espera poseer. Según Agnew, la bibliografía científica ha evidenciado con claridad que el bloqueo de las aspiraciones legítimas de un individuo puede ser un factor desencadenante de la agresión.
3. La tensión puede precipitarse cuando una persona es sometida a situaciones negativas o aversivas de las cuales no puede escapar. Estas situaciones conflictivas son fuentes de tensión debido a que no se puede o no se sabe cómo evitarlas, aunque ocasionalmente la persona que las sufre intente eludirlas de diferentes maneras.
Agnew resumió las fuentes de tensión más habituales en las sociedades occidentales, especialmente en lo referido a los jóvenes, en las siguientes: Rechazo paterno, supervisión/disciplina errática, excesiva o cruel, abandono o abuso infantil, experiencias negativas en la escuela secundaria, relaciones problemáticas con los amigos y compañeros, trabajos marginales, desempleo crónico, problemas de pareja, fracaso en el logro de objetivos deseados, victimización delictiva, residencia en barrios pobres y carentes de servicios, carencia de hogar y discriminación por razón de raza, género… Conexión entre tensión y delincuencia 1.
2.
3.
4.
La teoría general de la tensión establece una secuencia de influencias negativas, que se inicia con las fuentes de tensión aludidas, y puede acabar produciendo una conducta delictiva. Los elementos teóricos se concretan en los siguientes: Fuentes de tensión. Los tipos de tensión que Agnew considera que pueden conducir más probablemente a la delincuencia son aquellos que: a) son percibidos como de alta magnitud, b) interpretado como injustos, c) se asocian a un control social bajo, y d) general una presión o incentivo para la acción delictiva.
Emociones negativas. La emoción más importante sería la ira, que es un paso previo a muchos delitos, ya que confiere energía a la acción.
Conductas correctivas de la situación. El individuo, frente a las tensiones productoras de emociones negativas, puede intentar corregir la situación desagradable mediante diferentes conductas, entre las cuales la infracción y el delito son posibles opciones.
Alivio de la tensión. La emisión de un comportamiento antisocial o delictivo puede aliviar, aunque sea coyunturalmente, la tensión experimentada.
¿Por qué, frente a las tensiones, algunos individuos actúan criminalmente y otros no? Según Agnew, diversos factores podrían mediatizar que los individuos, y particularmente los jóvenes, puedan afrontar y resolver las tensiones experimentadas a partir de comportamientos antisociales. Serían de dos tipos principales: factores impulsores, relacionados con la importancia que el joven atribuye a los objetivos que persigue, con sus recursos personales, con el apoyo social con el que cuenta, con los constreñimientos que le impulsan al delito, o con variables de macro-nivel de tipo ambiental o cultural; y los factores de predisposición, relacionados con variables temperamentales, creencias o experiencias delictivas previas.
En una versión más reciente de esta teoría, los factores principales que condicionarían que las tensiones experimentadas se canalizaran mediante opciones delictivas serían los siguientes: 1) la carencia del sujeto de habilidades para afrontar las tensiones que experimenta, de una manera socialmente aceptable; 2) que sean bajos los costes esperables por el comportamiento ilegal; 3) las características personales, tales como sus tendencias agresivas o sus creencias favorables al uso de la violencia.
El último elemento importante de ésta teoría es la afirmación de que la tensión crónica – la experiencia continuada de diferentes fuente de tensión – puede predisponer a los individuos para el inicio de carreras delictivas de larga duración.
Prevención de la delincuencia - Agnew consideró que para prevenir la criminalidad es necesario reducir la exposición de los individuos a tensiones, a través de medidas como las siguientes: Eliminando aquellas tensiones que llevan a la delincuencia, tales como los sistemas punitivos de crianza en la familia y en las escuelas, la discriminación social, laboral… Alterando ciertas tensiones (que no pueden ser eliminadas) para hacerlas menos conducentes al delito.
Sustrayendo a los sujetos de tensiones criminógenas.
Entrenando a los sujetos en mayor riesgo, en habilidades de afrontamiento de tensiones, de modo que se hagan más resistentes a su influjo criminogénico.
- Incrementando el apoyo social a jóvenes en situación de riesgo, lo que podría disminuir sus experiencias de tensión.
- Aumentando el control social informal.
Reduciendo los contactos con amigos delincuentes y las creencias favorables a la conducta delictiva.
...