Modificaciones estructurales: transformación, fusión y escisión (0)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Derecho - 3º curso
Asignatura Derecho de sociedades
Año del apunte 0
Páginas 19
Fecha de subida 05/06/2014
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TEMA 11. SOCIEDADES DE CAPITALES (VIII). TRANSFORMACIÓN, FUSIÓN Y ESCISIÓN.
I.
MODIFICACIONES ESTRUCTURALES La nueva Ley 3/2009, de 3 de abril, sobre modificaciones estructurales de las sociedades mercantiles ha supuesto la unificación y ampliación del régimen jurídico de aquellas alteraciones de la sociedad que van más allá de las simples modificaciones estatutarias para afectar a la estructura patrimonial o personal de la sociedad, y que, por lo tanto, incluyen la transformación, la fusión, la escisión y la cesión global de activo y pasivo.
También se regula en esta norma el traslado internacional del domicilio social que, aunque no presenta las características que permita englobarlo dentro de modificaciones estructurales, por sus relevantes consecuencias en el régimen aplicable a la sociedad, se ha considerado oportuno incluirlo en el mismo texto legal.
Así, aunque el régimen jurídico de las operaciones societarias tiene como modelo subyacente el de las sociedades de capital, se trata de una normativa general mercantil sobre modificaciones estructurales de la sociedad y, en cuento a Ley general mercantil, aplicable a cualquier sociedad de esta naturaleza, con independencia de la forma o tipo social.
Cabe destacar las siguientes notas de la reforma que se ha llevado a cabo: - Se ha levado a cabo una unificación de la normativa sobre transformación de sociedades mercantiles, cuyo régimen, dividido hasta ahora en SA y SL, se actualiza, a la vez que se dilata el perímetro de las transformaciones posibles al impulso de las necesidades de la realidad.
- Se ha ampliado el régimen jurídico de las modificaciones estructurales, pasando a reconocerse y regularse como tal la cesión global de activo y pasivo, superándose así la concepción que limitaba esta operación al ámbito propio de la liquidación y, al mismo tiempo, proporcionando un instrumento legislativo más para la transmisión de empresas.
Ahora, la Ley permite que una sociedad transmita en bloque todo su patrimonio a otra u otras por sucesión universal a cambio de una contraprestación.
- El régimen de la fusión y la escisión, con ocasión de incorporación de la Directiva 2005/56, sobre fusiones transfronterizas, ha sido profundamente revisado. La figura de la fusión aparece contemplada ofreciendo como supuestos diferenciados y formalmente separados el régimen de fusión general y el de fusiones transfronterizas intracomunitarias, aunque exista una clara interrelación entre ambos.
II.
TRANSFORMACIÓN  CONCEPTO Se entiende como transformación de una sociedad el cambio de un tipo social a otro reconocido por la Ley, conservando su PJ. La transformación constituye una modificación esencial de la estructura social, ya que lleva consigo un cambio de la organización que originariamente había aceptado (por ejemplo, la sociedad colectiva se transforma en sociedad anónima), si bien, a pesar de la transformación, la sociedad conserva su propia identidad y, en este sentido, se dice que mantiene su PJ.
Este fenómeno de la transformación se produce por el deseo de los socios de adaptar el tipo o la organización de la sociedad a las nuevas necesidades económicas.
 FUNCIÓN La transformación pretende facilitar, dentro de los cauces previstos en la Ley, el paso de una sociedad a otra conservando su existencia e identidad. Lo cual requiere, en primer término, que partamos de la existencia de una sociedad que se encuentra regularmente constituida. Por esta razón, se dice que no hay transformación cuando un empresario individual constituye una sociedad unipersonal, ni cuando una sociedad irregular quiere constituirse regularmente, o cuando se acuerda la disolución de la sociedad y la constitución de otra distinta.
 CLASES Los supuestos de transformación son varios, y se encuentran enunciados y sistematizados en el art. 4 de la LME, son los siguientes: - Transformación de cualquier tipo de sociedad mercantil en otro (también mercantil) - Transformación de una sociedad mercantil o de una agrupación de europea de interés económico en agrupación de interés económico, y viceversa - Transformación de una sociedad civil en una sociedad mercantil - Transformación de una SA en SAE, y viceversa - Transformación de una sociedad cooperativa en sociedad mercantil, y viceversa - Transformación de sociedad cooperativa en cooperativa europea, y viceversa Así, cabe la transformación de la sociedad en liquidación, siempre que no haya comenzado el reparto de patrimonio entre los socios.
 PROCEDIMIENTO Respecto a la forma de realizar la transformación tiene 2 fases: - Acuerdo de transformación Para la transformación de la sociedad será preciso un acuerdo de la JG de socios. La nueva LME ha intensificado el derecho de información de los socios y le ha dado un tratamiento equivalente al que recogen otros supuestos de modificaciones estructurales. Es lógico en tanto esta clase de operaciones societarias producen cambios esenciales en la posición jurídica de los socios, y el derecho de información es uno de los instrumentos tuitivos más eficaces, en tanto les proporciona la posibilidad de acceder a una información detallada que les permita enjuiciar correctamente la trascendencia y oportunidad de la operación.
Al convocar la Junta que ha de deliberar sobre la transformación, los administradores deben poner a disposición de los socios en el domicilio social los siguientes documentos:  El informe de los administradores que justifique los aspectos jurídicos y económicos de la operación e indique las consecuencias que la misma tendrá para los socios  El balance de la sociedad a transformar  El informe del auditor de cuentas, en su caso  El proyecto de los estatutos o escritura social que vaya a regir la vida de la futura sociedad transformada La exigencia de que el acuerdo debe, necesariamente, adoptarse por la Junta de socios –que está plenamente justificada en las sociedades de capital de estructura corporativa- parece una exigencia excesiva para las sociedades personalistas. De ahí, que la naturaleza del acuerdo sea remitida, por el art. 10 de la LME, al régimen de la sociedad que se transforma. De este modo, hay que distinguir el caso de transformación de una sociedad personalista en otro tipo social, y el supuesto en el que la sociedad que se transforma sea una sociedad de capital.
Así, cabe distinguir:  Si se trata de una sociedad colectiva o en comandita simple, será preciso un acuerdo unánime de todos los socios colectivos, y por lo que se refiere a los comanditarios, se estará a lo que dispone la escritura social.
 Si la transformación es de una SA, comanditaria por acciones o SL, bastará con que el acuerdo de la JG sea adoptado con los requisitos, formalidades y mayorías previstas en las leyes respectivas para la modificación de estatutos. Dicho acuerdo deberá aprobar el balance de la sociedad presentado para la transformación, con las modificaciones patrimoniales que, en su caso, se haya producido después de la fecha de cierre, y deberá contener las menciones exigidas para la constitución de la sociedad cuyo tipo se adopte.
La LME exige que el acuerdo de transformación se publique una vez en el BORME, y en uno de los diarios de gran circulación en la provincia en que la sociedad tenga su domicilio. Asimismo, admite la posibilidad de que la sociedad sustituya la publicación de eses anuncio por una comunicación individual por escrito a todos los socios a través de un procedimiento que asegure la recepción de la misma en el domicilio que figure en la documentación social, y a todos los acreedores, en los domicilios que hayan puesto en conocimiento de la sociedad o, en su defecto, en los domicilios legales.
Esta publicidad viene impuesta por la LME pues concede un derecho de separación a los socios que no voten a favor del acuerdo de transformación, y un derecho de oposición a los titulares de derechos especiales distintos de las acciones, participaciones o cuotas. La finalidad de dicha publicación es facilitar a esta categoría de sujetos el ejercicio de estos derechos.
- Escritura e inscripción de la transformación La transformación ha de hacerse constar en escritura pública, que se inscribirá en el RM.
 La escritura de transformación se otorga por los representantes de la sociedad, encargados de la ejecución del acuerdo, y por todos los socios que pasen a responder personalmente de las deudas sociales.
 En esa escritura habrán de contenerse las menciones exigidas por el CComercio o por la LSC. Pero no se trata de la constitución de una nueva sociedad, pues la transformación no cambia la PJ. En esta escritura se debe recoger también la relación de socios que hubieran hecho uso del derecho de separación y el capital que representen, así como la cuota, las acciones o participaciones que se atribuyan a cada socio en la sociedad transformada.
 Nada se dice en la LME sobre la exigencia de que la escritura transcriba el balance de la sociedad que refleje el patrimonio social del día anterior a su otorgamiento. Sin embargo, conocer cuál es el patrimonio de la sociedad en el momento en que el cambio del tipo social se produce parece una exigencia necesaria. Y así lo prevé el RRM, que no se ha visto modificado y requiere que, a la escritura que se presente para su inscripción en el RM, se acompañe el balance cerrado el día anterior al del acuerdo de transformación.
 Si las normas sobre constitución de la sociedad cuyo tipo se adopte así lo exigieran (por ejemplo, para la transformación en una SA), se incorporará a la escritura el informe de experto independiente, nombrado por el Registrador mercantil, sobre el patrimonio social no dinerario.
Finalmente, la eficacia de la transformación requiere de su inscripción en el RM. De esta forma, se reconoce expresamente el carácter constitutivo de la inscripción para todos los casos de transformación.
 EFECTOS Respecto a los efectos que puedan darse, cabe mencionar principalmente 2: por un lado, el relativo a la situación jurídica de los socios, y, por otro lado, el relativo a la responsabilidad de los socios por las deudas sociales.
- Situación jurídica de los socios Los socios que permanezcan como miembros de la organización social una vez que la transformación se ha efectuado, estarán sometidos al régimen jurídico del nuevo tipo social.
Pro las acciones, cuotas o participaciones que reciban, habrán de ser proporcionales a las que poseían con anterioridad a la trasformación (a no ser que todos los que permanezcan en la sociedad consientan el cambio). De tal manera que, efectuada la transformación, debe mantenerse la posición jurídica que relativamente tenían los socios en el seno de la sociedad.
Este mantenimiento de la participación de los socios en el capital social es, junto a la continuidad de la PJ de la sociedad que subsiste bajo la nueva forma adoptada, uno de los dos principios básicos que preside el régimen de transformación.
- Responsabilidad de los socios por las deudas sociales La transformación de la sociedad puede entrañar un cambio de régimen en la responsabilidad de los socios por las deudas sociales (aunque esto no debe darse necesariamente, por ejemplo, no ocurre en el caso de transformación de una SL a SA). La LME resuelve esta cuestión, con el principal objetivo de proteger a los acreedores de la sociedad, de la siguiente forma:  Los socios que, en virtud de la transformación, asuman responsabilidad ilimitada por las deudas sociales, responderán de la misma forma de las deudas anteriores a la transformación.
 Salvo que los acreedores sociales consientan expresamente la transformación, continuará la responsabilidad personal de los socios por las deudas contraídas por la sociedad con anterioridad a la transformación. No obstante, esta responsabilidad prescribirá a los 5 años desde la fecha de publicación en el BORME.
III.
FUSIÓN  CONCEPTO, FUNCIÓN Y CLASES La fusión se considera como un proceso que transcurre a lo largo del cumplimiento necesario de determinadas fases para que todos sus efectos se puedan producir. Desde un punto de vista económico, ha de tenerse en cuenta que la fusión ha de situarse dentro de los fenómenos de integración económica tendentes hacia el fortalecimiento de las empresas y hacia nuevas organizaciones de la actividad económica.
Así, deben darse 3 notas definitorias: - La figura de la fusión debe considerarse única, aun cuando existan diversas modalidades de ejecución, siendo relevante que 2 o + sociedades puedan fusionarse entre sí de manera que sus respectivos patrimonios y socios se integren en una única sociedad. Es nota común que en la fusión se produce la compenetración de varias organizaciones autónomas en una misma organización.
- La fusión puede realizarse, esencialmente, mediante 2 procedimientos: por un lado, la extinción de todas las sociedades que quieren fusionarse y la constitución de una nueva (esta es la denominada fusión por creación de una nueva sociedad); por otro lado, la absorción por una sociedad de otra/s que se disuelven y extinguen (es la denominada fusión por absorción).
En la fusión por creación de nueva sociedad, los patrimonios de las sociedades que se extinguen se transmitirán en bloque a la nueva entidad que adquiere por sucesión universal los derechos y obligaciones de aquellas. Por el contrario, en la fusión por absorción, la sociedad absorbente adquiere de igual forma los patrimonios de las sociedades absorbidas, aumentando, en su caso, el capital social en la cuantía que proceda.
En cualquiera de estos 2 procedimientos, pueden intervenir sociedades mercantiles de distinta forma o tipo, lo que hace que el fenómeno de la fusión (aunque ya sea complejo), pueda complicarse aún más con la participación de sociedades de distinta naturaleza.
- Dentro de nuestro OJ, el régimen general de la fusión se contiene en la LME, el cual ofrece un modelo normativo de carácter general que resulta aplicable (salvo en los casos que están expresamente excepcionados) a todas las sociedades mercantiles inscritas sometidas a la Ley española. Esta normativa de la LME se completa con los artículos 226 y siguientes del RRM.
 PROCEDIMIENTO Así, los 2 procedimientos que pueden darse son la fusión por creación de nueva sociedad y la fusión por absorción. Cabe distinguir entre las distintas fases: - Preparación de la fusión El proceso de fusión de sociedades debe prepararse por los administradores de las sociedades implicadas, los cuales han de redactar y suscribir un proyecto común de fusión, que constituye la base del negocio de fusión. Por esto, suscrito el proyecto de fusión, los administradores deben abstenerse de realizar cualquier acto de concluir cualquier contrato que pueda comprometer a la aprobación del proyecto o modificar sustancialmente la relación de canje de las acciones, participaciones o cuotas de las sociedades que se fusionan.
Este proyecto de fusión deberá ser presentado para su aprobación a las JG de todas las sociedades que participan en la fusión, dentro de los 6 meses siguientes a la fecha en que se hubiera suscrito. La falta de aprobación del mismo en dicho plazo hará que el proyecto quede sin efecto.
El proyecto de los administradores ha de tener un determinado contenido, que viene detallado en el art. 31 de la LME. Así, los propios administradores deben redactar un informe justificando su proyecto, el cual ha de someterse, como regla general (y es imperativo cuando se trate de SA o comanditaria por acciones), a informe de expertos independientes.
Así, cabe destacar que:  El proyecto común de fusión, que ha de estar redactado y suscrito por los administradores de la sociedad, tendrá el siguiente contenido mínimo:  Debe identificar a todas las sociedades que participan en el proceso  Determinará el tipo de canje de las acciones, participaciones o cuotas que determinará sobre la base el valor real del patrimonio social y el procedimiento por el que serán canjeados los títulos que han de extinguirse  La incidencia que la fusión haya de tener sobre las aportaciones de industria o en las prestaciones accesorias en las sociedades que se extinguen (y las compensaciones que, en su caso fueran a otorgarse a los socios afectados)  La fecha a partir de la cual las operaciones de las sociedades que se extinguen habrán de considerarse realizadas a efectos contables por cuenta de la sociedad a la cual se traspasa su patrimonio  Los estatutos de la sociedad resultante de la fusión Los administradores quedan obligados a presentar un ejemplar del proyecto de fusión para su depósito en el RM correspondiente a cada una de las sociedades que participan en la fusión. Una vez efectuado el depósito del proyecto y la calificación del registrador, éste comunicará al RM Central, para su inmediata publicación en el BORME, el hecho mismo del depósito y la fecha en la que éste tuvo lugar.
Este se constituye como un trámite esencial, en tanto que no podrá publicarse la convocatoria de las JG que han de resolver sobre la fusión antes de que se hubiese efectuado dicho depósito, salvo que se trate de la celebración de Junta universal.
 Los administradores de cada una de las sociedades que participan en la fusión elaborarán un informe explicando y justificando detalladamente el proyecto de fusión en sus aspectos jurídicos y económicos, con especial referencia al tipo de canje de las acciones, participaciones o cuotas y de las especiales dificultades de valoración que pudieran existir, así como las implicaciones de la fusión para los socios, acreedores y trabajadores. Este informe de los administradores debe estimarse como complementario del proyecto de fusión que ellos mismos han redactado.
 Los expertos independientes han de emitir un informe sobre el proyecto común de fusión y sobre el patrimonio aportado por las sociedades que se extinguen. Dicho informe solo será preceptivo para el caso de que la sociedad resultante del proceso sea SA o comanditaria por acciones. Así, los expertos independientes deben ser distintos para cada una de las sociedades que se fusionan > es decir, deben existir tantos informes cuantas sociedades sean las que participen en la operación. Sin embargo, cabe la posibilidad de que el informe sea único si están conformes los administradores de todas las sociedades. Los expertos o, en su caso, el experto, debe ser designado por el Registrador mercantil conforme a lo previsto en los art. 338 y siguientes del RRM.
Los expertos, a la hora de redactar su informe, deben tener a la vista, no solo el proyecto de fusión, sino también el informe de los administradores sobre el proyecto, del cual son autores. Los expertos, en su informe, deberán manifestar si el tipo de canje de las acciones, participaciones o cuotas, está justificado o no, cuáles han sido los métodos seguidos para establecerlo y si el patrimonio aportado por las sociedades que se extingue es igual, por lo menos, al capital de la nueva sociedad o al aumento del capital de la sociedad absorbente, según los casos.
- Convocatoria de la JG La fusión ha de ser aprobada por la JG de cada una de las sociedades implicadas en el proceso. Para la constitución de esta JG, cuando se trate de una SA, serán necesarios el quórum y las mayorías previstas en el art. 201 de la LSC, y si es una SL, la mayoría establecida en el art. 199 de la LSC.
La Ley se preocupa de exigir que se ofrezca a los socios una información especial, poniendo a su disposición en el domicilio social un conjunto de documentos enumerados en el art. 39 de LMS (estos documentos deben estar también a disposición de los representantes de los trabajadores desde el momento de convocatoria de la JG).
Dentro de los documentos, se encuentra el llamado “balance de fusión” de cada una de las sociedades. La LME dice que se puede considerarse como éste al balance anual aprobado, siempre que hubiera sido cerrado dentro de los 6 meses anteriores a la fecha de celebración de la Junta que ha de resolver sobre la fusión.
- Acuerdo de fusión Cada una de las sociedades implicadas en el proceso de fusión debe adoptar en su JG un acuerdo de fusión aprobando el proyecto de fusión elaborado por los administradores, ajustándose a las formalidades establecidas al régimen de las sociedades que se fusionan.
Cabe destacar que, cualquier acuerdo de una sociedad que modifique el proyecto de fusión, equivaldrá al rechazo de la propuesta.
Si existieran socios titulares de derechos especiales que no vayan a disfrutar de los mismos en la sociedad resultante de la fusión, será necesario el acuerdo separado de ellos, a no ser que modificación de tales derechos hubiera sido aprobado, en su caso, por la asamblea de esos titulares.
El acuerdo de fusión, además, exigirá el consentimiento de todos los socios que, por virtud de la fusión, pasen a responder ilimitadamente de las deudas sociales o deban asumir obligaciones personales en la sociedad resultante de la fusión.
Cuando las sociedades participantes o la sociedad resultante de la fusión, no sean SA o comanditaria por acciones, y el acuerdo de fusión hubiera sido adoptado en Junta de socios con la asistencia o representación de todos ellos y por unanimidad, no se aplicarán las normas sobre proyecto y “balance de fusión”, como tampoco serán de aplicación las normas relativas a la información sobre la fusión, ni las relativas a la adopción del acuerdo de fusión, publicación de la convocatoria y comunicación, en su caso, a los socios del proyecto de fusión.
El acuerdo de fusión, una vez adoptado, se publicará en el BORME, o en uno de los periódicos de gran circulación en las provincias en las que cada una de las sociedades tenga su domicilio.
En el anuncio debe hacerse constar el derecho que asiste a socios y creedores de obtener el texto íntegro del acuerdo y el balance de fusión, como también el derecho de acreedores de la sociedad a oponerse a la ejecución de la fusión. Aun así, no será necesaria dicha publicación cuando el acuerdo de fusión se comunique individualmente por escrito a todos los socios y acreedores, por un procedimiento que asegure tal recepción.
- Derecho de oposición de acreedores La ejecución de la fusión no podrá realizarse antes de que transcurra 1 mes, contado desde la fecha de publicación del último anuncio del acuerdo de la JG por el que se aprobó la fusión o, en caso de comunicación por escrito a socios y acreedores, del envío de la comunicación al último de ellos.
Durante este plazo de 1 mes, los acreedores de cada una de las sociedades que se fusionan cuyo crédito haya nacido antes de la fecha de publicación del proyecto de fusión, y no haya vencido en ese momento, podrán oponerse a la fusión hasta que se les garanticen los créditos no vencidos en el momento de la publicación del anuncio del acuerdo.
El régimen de tal oposición es similar a la de los acreedores en los casos de reducción de capital. Las obligacionistas podrán ejercer el derecho de oposición en los mismos términos que los restantes acreedores, siempre que la fusión no hubiere sido aprobada por la asamblea de obligacionistas.
- Ejecución de la fusión Una vez que las sociedades que van a fusionarse han adoptado los respectivos acuerdos y ha transcurrido el plazo de un mes para la posible oposición de acreedores, la fusión puede llevarse a efecto mediante la constitución de la nueva sociedad o realización de la absorción.
Esta ejecución tiene los siguientes efectos:  Un efecto extintivo sobre las sociedades que se van a integrar en la nueva o que van a ser absorbidas. Estas sociedades se extinguen, lo que se hará constar en el RM una vez inscrita la fusión. A tal efecto, el Registrador cancelará de oficio los asientos de las sociedades extinguidas, por medio de un único asiento.
 Un traspaso en bloque de los respectivos patrimonios sociales a la nueva entidad que se constituye o a la sociedad absorbente. Así, se produce una sucesión universal de todos los derechos y obligaciones de las sociedades extinguidas que se traspasan a la nueva sociedad o a la absorbente. Este traspaso se lleva a efecto en el momento de la ejecución de la fusión, es decir, cuando se constituye una nueva sociedad o se formaliza la absorción.
 Participación de los socios de las sociedades extinguidas en la nueva sociedad o en la absorbente, recibiendo un número de acciones, participaciones o una cuota en proporción a la participación que tenían en aquellas sociedades.
¡! En el caso de que una sociedad con 1 o + socios industriales se fusionase con otra en la que este tipo de socios no pudiera existir, su participación en el capital de la sociedad resultante de la fusión se determinará atribuyendo a cada uno la participación en el capital de la extinguida correspondiente a la cuota que le hubiera sido asignada en la escritura de constitución.
Respecto a la formalización de la ejecución, a estos efectos no interesa la distinción entre creación de nueva sociedad o absorción. En cualquiera de estos casos, las sociedades que se fusionan se harán constar el acuerdo de fusión aprobado por las respectivas JG en escritura pública otorgada por todas las sociedades participantes en la fusión, que habrá de contener el balance de fusión de las sociedades que se extinguen y un conjunto de menciones referentes a cada una de las sociedades intervinientes en la fusión.
En la constitución de una nueva sociedad, la escritura de fusión que da lugar a la constitución de la sociedad habrá que contener, además de las menciones de los art. 227 y 228 del RRM, las que el CComercio y leyes respectivas exigen para la fundación de una sociedad del tipo que se quiere crear. Si se trata de constituir una SA (como es frecuente) la escritura habrá de contener las menciones requeridas en el art. 22 LC, y la misma deberá inscribirse en el RM. En la escritura de fusión, que da lugar a la constitución de nueva sociedad, se hará constar, entre otras menciones, la composición del patrimonio de las sociedades que se han extinguido por consecuencia de la fusión. Por esta razón, se exige que figure en ella el balance de fusión de cada una de las sociedades extinguidas.
A la escritura de fusión deberán acompañarse otros documentos, como anuncios de convocatoria, acuerdo de fusión, informes de administradores y en su caso, de expertos.
La nueva sociedad deberá inscribirse en el RM competente. Una vez inscrita, se cancelarán los asientos de las sociedades extinguidas.
En la absorción, cuando una sociedad absorba a otra/s, la escritura de fusión habrá de contener, además de las circunstancias del acuerdo de fusión, las modificaciones estatutarias en la sociedad absorbente que sean precisas como consecuencia de dicha absorción, y el número, clase y serie de acciones, participaciones o cuotas que hayan de ser atribuidas, en cada caso, a cada uno de los socios.
En cualquier caso, la escritura de fusión por absorción deberá inscribirse en el RM. La PJ de la sociedad absorbente no se ve afectada por la absorción, ya que, sucede a título universal a las sociedades extinguidas por dicha absorción.
- Impugnación de la fusión La nueva LME ha introduce cambios importantes respecto a la regulación anterior en torno al régimen de impugnación de la fusión. A esta innovación se añade la peculiaridad de que con la reforma, se adopta un modelo de eficacia general con independencia de cuales sean los tipos societarios mercantiles participantes en la operación.
Las líneas generales del nuevo régimen de impugnación son las siguientes:  Ninguna fusión podrá ser impugnada tras su inscripción, a no ser que se haya contravenido lo dispuesto en la LME  El plazo para el ejercicio de la acción de impugnación caducará a los 3 meses, contado desde el plazo desde la fecha en que la fusión fuera oponible a quien invoca la nulidad (para los terceros de buena fe habrá de tenerse en cuenta la fecha de la publicidad de inscripción en el RM)  La acción de impugnación deberá dirigirse contra la sociedad absorbente o la nueva sociedad resultante de la fusión  Si la fusión fuera por creación de una nueva sociedad, habrá que estar al régimen de nulidad del tipo societario de que se trate  Supletoriamente habrán de aplicarse las normas generales sobre la impugnación de acuerdos sociales IV.
ESCISIÓN  CONCEPTO Y CLASES La LME también ha dado un nuevo régimen a la escisión, pero conserva, en lo esencial, la estructura y el contenido de la anterior regulación, con una importante novedad, que consiste en considerar la segregación como una clase de modalidad de escisión, junto con las modalidades tradicionales, es decir, la escisión total y la escisión parcial.
Como novedoso, cabe destacar que las normas de escisión se aplicarán, en cuanto procedan, a la operación de constitución de sociedad íntegramente participada mediante transmisión de patrimonio. Así, la escisión solo podrá acordarse si las acciones o aportaciones de los socios a la sociedad que se escinde se encuentran íntegramente desembolsadas.
- Escisión total Se entiende por tal la extinción de una sociedad, como división de todo su patrimonio en 2 o + partes, cada una de las cuales se traspasa en bloque a una sociedad de nueva creación, o es absorbida por una sociedad ya existente, recibiendo los socios un número de acciones, participaciones o cuotas de las sociedades beneficiarias proporcional a su respectiva participación en la sociedad que se escinde.
Esta escisión entraña la división de todo el patrimonio de la sociedad en 2 o + partes y la extinción de la sociedad, de tal manera que, en este supuesto, hay 3 elementos que configuran la operación: 1. Extinción de la sociedad 2. Fraccionamiento del patrimonio societario y transmisión de las fracciones resultantes a 2 o + sociedades 3. Paso de los socios desde la sociedad que se extingue hasta las sociedades beneficiarias - Escisión parcial En este supuesto se produce el traspaso en bloque por sucesión universal de una o varias partes del patrimonio de una sociedad a una o varias sociedades de nueva creación o ya existentes, recibiendo los socios de la que se escinde un número de acciones, participaciones o cuotas sociales de las sociedades beneficiarias, proporcional a su respectiva participación en la sociedad que se escinde y reduciendo ésta el capital social en la cuantía necesaria.
Los elementos de esta operación son los siguientes:  La sociedad escindida no se extingue ni se disuelve, sino que subsiste  Se divida en una o más partes el patrimonio de la sociedad, que se traspasan en bloque a 1 o + sociedades  Paso de los socios de la sociedad escindida parcialmente a las sociedades beneficiarias. Además, si la parte del patrimonio que se transmite en bloque está constituida por 1 o varias empresas o establecimientos comerciales, industriales o de servicios, podrán ser atribuidas a la sociedad beneficiaria las deudas contraídas para la organización el funcionamiento de la empresa que se traspasa.
- La segregación Ésta ha sido incluida entre las clases de escisión. Se entiende por tal el traspaso en bloque por sucesión universal de una o varias partes del patrimonio de una sociedad –cada una de las cuales debe formar una unidad económica-, a una o varias sociedades, recibiendo a cambio la sociedad segregada acciones, participaciones o cuotas de las beneficiarias.
Los elementos que caracterizan esta operación son los siguientes:  Al igual que con la escisión parcial, la sociedad segregante no se extingue cuando se traspasa parte de su patrimonio, ni tampoco cuando se traspasa la totalidad del mismo  Se produce el traspaso en bloque por sucesión universal a las sociedades beneficiarias del patrimonio segregado  Se atribuye a la sociedad segregada acciones, participaciones o cuotas de las sociedades beneficiarias a cambio de patrimonio recibido. ¡! En esta última nota de encuentra la diferencia entre la escisión parcial y la segregación, ya que en la escisión parcial los destinatarios de las acciones, participaciones o cuotas de las sociedades beneficiarias son los socios de la sociedad segregante, mientras que en la segregación, es la misma sociedad.
Finalmente, cabe hacer mención a una operación que el art. 72 de LME se refiere a “filialización total”, es decir, una operación en que la sociedad no se limita a transmitir una o varias partes de su patrimonio a otra/s sociedades, sino que transmite en bloque todo su patrimonio a una única sociedad de nueva creación, recibiendo a cambio todas las acciones, participaciones o cuotas de la sociedad beneficiaria.
 PROCEDIMIENTO La escisión, como regla general –y salvo algunas excepciones- se rige por las reglas sobre la fusión de sociedades, con la diferencia de que, en la escisión, en lugar de dar lugar a una sociedad nueva o absorbente que agrupa patrimonios de las sociedades fusionadas, aparecen sociedades beneficiarias de todo o, en su caso, de parte del patrimonio de la sociedad que escinde.
Las especialidades que presenta el régimen de escisión son: - El proyecto de escisión Éste debe estar redactado y suscrito por los administradores, ha de incluir, además, todas las menciones enumeradas para el proyecto de fusión: por un lado, designación y, en su caso, reparto preciso de elementos del activo y del pasivo que han de transmitirse a las sociedades beneficiarias. Por otro lado, el reparto entre los socios de la sociedad escindida de las acciones, participaciones o cuotas que les correspondan en el capital de las sociedades beneficiarias, así como el criterio en que se funda dicha reparto.
Esta última mención no procederá en casos de segregación, ya que en esta operación, las acciones, participaciones o cuotas no se reparten entre los socios de la escindida, sino que van a parar a la propia sociedad.
Este proyecto deberá depositarse en el RM antes de la publicación de las convocatorias de las JG.
- Los informes sobre el proyecto que deben emitir expertos independientes y administradores El informe de los administradores sobre el proyecto de escisión es complementario al propio proyecto. Habrán de hacerlo los administradores que participan en la escisión, que pueden ser únicamente los de la sociedad que se va a escindir (total o parcialmente) cuando las sociedades beneficiarias sean de nueva creación. En este informe se ha de expresar (como especialidad relevante en el caso de la escisión) que se han emitido informes sobre las aportaciones no dinerarias previstos en la Ley para el caso de las sociedades beneficiarias que sean SA o comanditaria por acciones, así como la indicación del RM en que estén depositados o vayan a depositarse.
El informe de expertos ha de versar sobre si el tipo de canje de las acciones está justificado, los métodos para establecerlo y las fracciones patrimoniales procedentes de la sociedad que se escinde cubren el capital, o la participación correspondiente en el capital, que las sociedades beneficiarias. Sin embargo, solo será obligatoria la redacción de este informe de expertos independientes en el caso de que participen en la escisión SA o comanditaria por acciones.
Además, en cualquier caso, este informe no será necesario cuando así lo acuerden la totalidad de los socios con derecho a voto de cada una de las sociedades que participan en la escisión.
- Especial información que han de proporcionar los administradores a la JG de las sociedades escindida y beneficiarias sobre cualquier modificación importante del patrimonio acaecida entre la fecha de elaboración del proyecto y la reunión de la JG ...