CLASE 20/01 (2015)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Comunicación Audiovisual - 2º curso
Asignatura Comunicación Publicitaria
Año del apunte 2015
Páginas 3
Fecha de subida 20/01/2015
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En occidente está el mito que la tecnología es fría y alejada de lo humano (Japón es distinto) por eso los coches alemanes etc intentan acercarse, humanizar esta tecnología.
En el ejemplo de Nescafé vemos la importancia de saber transmitir comunicación no verbal a través de la expresión corporal y facial. En este anuncio no hay palabras, es estrictamente emocional.
Las emociones nos permiten chocar a alguien, el choque es más impactante. Por eso la publicidad se apropia del discurso emocional y no del argumental.
En IKEA venden un producto que no tiene nada que ver con la realidad y lo acaban ligando al final. “Amueblate la cabeza -> IKEA”.
En campañas para sensibilizar sobre un tema hay poco pensamiento racional, pocos datos y va directo al corazón. Como ejemplo de violencia de género el anuncio que hemos visto funciona: rompe el esteretipo de que esta violencia ocurre únicamente entre inmigrantes y personas de clase baja.
En otro sentido, el anuncio del niño sin abrigo denuncia a niños que no reciben ayuda o el de la pedofilia sensibilizan sobre una realidad del momento.
LAS EMOCIONES Las emociones son un balance subjetivo sobre una realidad que se ha vivido o está siendo vivida.
Las emociones pueden ser positivas i negativas. Si el balance de aquello vivido es positivo, motiva a acercarse, y viceversa.
La emoción sirve para orientar la acción. Cuando al filosofía occidental empieza a considerar que las emociones son algo irracional y había que dejarlo aparte. Esto se ha demostrado (por suerte) que es falso, porque las emociones se tienen que pensar desde la razón. Las emociones son motivadoras de acciones i también elementos de decisión. Si tomamos consciencia de nuestras reacciones emocionales sabemos que si hacemos algo a largo plazo nos sentiremos de una determinada manera, y es decisión nuestra seguir adelante o no.
Así, las emociones son predictoras de futuro.
Cuando activamos una emoción se propicia una acción hacia un lado y hacia otro (placer o displacer). Es verdad que a lo largo de nuestros primeros años construimos una arquitectura emocional, y cada uno de nosotros tiene una estructura de emociones que nos personalizan. La manera de reaccionar a la vida es absolutamente personal, dos personas pueden ser iguales (tener el mismo cociente intelectual, por ejemplo) pero la manera en que viven la realidad puede ser extremadamente diferente. Por eso duele tanto cuando explicamos algo emocional la respuesta del otro “Ala! Te pusiste así por esto…?”, porque invalidan tus reacciones emocionales.
El significado de esta emoción es un código no siempre accesible a la persona, sobretodo contra más compleja es esta emoción, que ya podríamos llamar sentimiento. A veces no somos conscientes de este código, del motivo que ha llevado a esta acción. (Por qué has dejado de llamar a tu mejor amigo sin ser consciente).
La cultura en que naces (clase económica, país…) nos da forma, pero también el propio barro biológico. Hay unas emociones transculturales compartidas, útiles cuando queremos vender un producto en un país concreto, pero a la vez estas nos moldean de una determinada manera y provocan que no entendamos fuera de esta cultura.
Por ejemplo, el amae es un concepto básico en la cultura japonesa. Para definir este concepto no hay traducción a nuestro idioma, aquí ya vemos las diferencias culturales. En general, es un sentimiento de profunda dependencia hacia el otro igual que un bebé depende de su madre. Lo que aquí vemos como INDEPENDENCIA Y AUTONOMIA ahí es algo distinto, porque tenemos otra cultura, otro momento histórico.
La furia española (actitud salvaje con que se iban a conquistar territorios), por ejemplo, era muy común antiguamente en el siglo (XV?). Ahora, aun así, esto ya no se vive. La asertividad, ahora común, antiguamente (en el Quijote, por ejemplo) no está presente. Ese concepto no entra en la mente de su escritor. Así pues, el lenguaje también nos marca el momento histórico.
El momento en el que nacemos cercena la posibilidad de vivir muchas emociones (por condiciones culturales, de género, económicas…) En nuestra cultura se fomenta el enfado infantil, mientras que en las orientales (asiáticas) lo cortan de cuajo. Ahí, es “quien te da derecho a romper la harmonia familiar”. Aquí “habla con voz propia, dinos por qué estas enfadado”.
Paul Ekman es un psicólogo especialista en las microexpresiones faciales (asesor de Lie To Me).
La cara es el espejo del alma, y nosotros podemos tener emociones que no se expresan (son poco expresivos, o sencillamente no aparecen). Ekman se hace una pregunta: SI la gente hace cara sobre una emoción, y se lleva a otra cultura, ¿se entenderá? Para él, hay únicamente siete emociones básicas, (emociones transculturales, codificadas por condición humana, con un patrón fisiológico). Son emociones con cara, es decir, que se entienden donde sea, y que fisiológicamente se entienden (tensión muscular, etc.) ALEGRIA. =  TRISTEZA =  ENFADO MIEDO SORPRESA Tiene dos valores: sorpresa agradable y sorpresa desagradable. Por eso, cuando abrimos un regalo que no nos gusta el otro nos ve.
ASCO El asco es hacia los objetos, mientras que el desprecio es sobre los seres humanos. La cara de desprecio es mirada de lado, ceja enarcada…) VERGÜENZA En esta clasificación, hay más emociones negativas que positivas, parece que tenemos más capacidad parar transmitir emociones de displacer que no de placer. En primer lugar, es porque ayuda a la supervivencia. Si tienes miedo: huyes, si tienes rabia: atacas. Asco: no comer algo venenoso.
En nuestra sociedad actual lo positivo es pueril, mientras que lo negativo tiene más discurso, enganche, prestigio. Si alguien está enfadado “por qué estas enfadado/miedo”. Si estás alegre “ehm…. Por qué?”.
Estamos más sobreeespecializados en detectar lo negativo porque los sentimos en menos ocasiones de las que creemos, y cuando aparecen captan nuestra atención, mientras que la mayor parte de horas del dia es estar bien, y estar bien es estar normal, y estar normal “no mola”.
Diferentes disciplinas científicas se interesan más en lo negativo por motivos obviamente científicos (trsteza como base de la depresión). Sin embargo, cada vez más hay más interés en estudiar emociones positivas, el perfil de persona que es capaz de mantener constantmente estados afectivos positivos. La tradición es preocuparse por estados negativos (alguien colérico tiene problemas en sus relaciones sociales) LOS ESTADOS AFECTIVOS El estado afectivo es un balance general de emociones, puede ser positivo o negativo. (Estas bien o El estado afectivo (o estado de ánimo) es sensible a condiciones biológicas (no dormir y acabas irritado), también por condicionantes externos a uno (despido súbito, o que ha tocado la lotería).
Si el estado afectivo fuera una línea, en occidente no habría estado afectivo 0, está siempre cargado aunque sea mínimamente.
Por ejemplo, el aburrimiento. Es mejor estar triste que estar aburrido. Vivimos en una sociedad que nos transmite no alegría como una manera de estar en el mundo, la alegría es contento tranquilo, pero eso no mola. Lo que se busca es la eufória. Estar bien es aburrido.
Se nos prepara y se nos moldea para la motivación extrínseca. Tenemos que tener estímulos externos que nos euforizen, que nos squen de la rutina, porque la rutina es aburrida y el aburrimiento es algo horrendo.
La intrínseca tiene que ver con ser capaz de aguantar el no, aquello que no nos gusta.
LA PSICOPATOLOGIA Nos estamos moldeando para la progresiva psicopatologización de estados afectivos normales: se quiere erradicar la tristeza (llevar a un grupo de duelo a una mujer que se le ha muerto el marido). Hay que reivindicar la tristeza, siempre que eso no forme parte de nuestra vida constante.
Incluso, cuando decimos “estoy depre”, psicopatologizamos. Usemos la palabra tristeza, no depresivo, que es algo mayor.
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