BLOQUES 3 Y 4 (2013)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Publicidad y Relaciones Públicas - 1º curso
Asignatura Estructures Socials i Tendències Culturals
Año del apunte 2013
Páginas 9
Fecha de subida 11/06/2014
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BLOQUE 3: CAPITALISMO COGNITIVO Y BIOPOLÍTICA The twilight zone (1964) → serie americana de SciFi → entras en una dimensión desconocida, de sentidos...
Paolo Virno, Gramática de la multitud: para un análisis de las formas de vida contemporáneas (Madrid: Traficantes de Sueños, 2003) YProductions, Innovación en la cultura: una aproximación crítica a la genealogía y usos del concepto (Madrid: Traficantes de Sueños, 2009) Andrea Fumagalli, Bioeconomía y capitalismo cognitivo: hacia un nuevo paradigma de acumulación (Madrid: Traficantes de Sueños, 2010) Fase precapitalista Fase capitalista Economía del “ancien régime” Intercambio de mercancías por medio de dinero Capitalismo industrial fordista y prefordista Producción de dinero por D-M-D' medio de mercancías Capitalismo cognitivo inmaterial* Producción de dinero por D-M(K)-D' medio del conocimiento M-D-M (D) *El conocimiento circula por todas las áreas laborales y produce opiniones, discursos, etc. de valor semiótico El conocimiento se ha convertido en un recurso esencialmente utilizable, accesible, replicable y cada vez más móvil e in dependiente. [Bioeconomía y capitalismo cognitivo , p.89] Los mercados financieros representan hoy la transformación del espacio virtual de la comunicación y de la “opinión pú blica” en su realidad concreta y operativa. [Bioeconomía y capitalismo cognitivo , p.86] La creación de valor está cada vez más caracterizada por elementos inmateriales y simbólicos. Una situación que, en ciertos aspectos, no es diferente de la creación de plusvalías en los mercados financieros. [ Bioeconomía y capitalismo cognitivo, p.87] 1) TRABAJO o “poiesis” → material 2) ACCIÓN o “praxis” → inmaterial 3) PENSAMIENTO o vida de la mente → privado → opuesto al trabajo (público) Tres fuerzas influenciadas entre ellas pero que no se confunden El Trabajo es el intercambio orgánico con la naturaleza, la producción de objetos nuevos, en fin, un proceso repetitivo y previsible. El Intelecto puro tiene una índole solitaria y poco llamativa: la meditación del pensador escapa a la mirada de los otros, la reflexión teórica acalla el mundo de las apariencias. Al contrario del trabajo, que manipula materiales natu rales, la Acción política interviene en las relaciones sociales, tiene que ver con lo posible y también con lo imprevisto, no atesta el contexto en el que opera con un mar de objetos ulteriores sino que modifica ese mismo contexto. Al revés de la actividad intelectual, la Acción política es pública, está arrojada a la exterioridad, a la contingencia, al rumor de los “mu chos”; para usar las palabras de Hannah Arendt, implica la “exposición a los ojos de los demás”. [ Gramática de la multitud, p.48] Sostengo que en el trabajo contemporáneo se manifiesta la “exposición a los ojos de los otros”, la relación con la pre sencia de los demás, el inicio de procesos inéditos, la constitutiva familiaridad con la contingencia, lo imprevisto y lo po sible. Sostengo que el trabajo postfordista, el trabajo que produce plusvalía, el trabajo subordinado, emplea dotes y re quisitos humanos que, según la tradición secular, correspondían más bien a la acción política. [ Gramática de la multitud , p.49] Considerando la acepción ordinaria, el “virtuosismo” alude a las capacidades peculiares de un artista ejecutante. Es vir tuoso, por ejemplo, el pianista que nos deleita con una interpretación de Schubert, el bailarín experimentado, el orador persuasivo, el profesor que no aburre nunca, o el sacerdote que da sermones sugestivos. Consideremos con atención lo que caracteriza la actividad de los virtuosos, es decir, de los artistas ejecutantes. En primer lugar, la de ellos es una ac tividad que se cumple —que tiene el propio fin— en sí misma, sin objetivarse en una obra perdurable, sin depositarse en un “producto terminado”, o sea un objeto que sobrevive a la interpretación. En segundo lugar, es una actividad que exige la presencia de los otros, que existe solo a condición de que haya un público. [ Gramática de la multitud, p.50] Virtuosismo: (1) producción inmaterial (2) que necesita un público El virtuoso interviene con capacidades cognitivas (inmateriales) Ejemplo [vídeo documental de Glenn Gould]: en un mismo edificio converge la producción de automóviles y el espacio donde se producen encuentros inmateriales (relaciones, conversaciones) Profesionalización y materialización del virtuosismo → en el CD de Glenn Gould se convierte lo inmaterial (música) en material (CD) pero retocado ¿Cómo se mide la pericia de un cura, de un publicitario, de un especialista en relaciones públicas? Ellos ni producen de la nada ni transforman. No son primarios ni secundarios. Son terciarios y, osaría decir […], aun cuaternarios. No son ins trumentos de producción y tampoco correas de transmisión. Son lubricantes, son vaselina pura. ¿Cómo se puede eva luar a un cura, a un publicitario, a un rrpp? ¿Cómo se hace para calcular la cantidad de fe, de deseo de posesión, de sim patía que ellos serían capaces de generar? No, no tenemos otro patrón de medida que la capacidad de cada uno de per manecer a flote, de subir un poco más, es decir, de convertirse en obispo. En otras palabras, quien elige una profesión terciaria o cuaternaria necesita dotes y aptitudes de tipo político. [Luciano Biancardi, La vita agora (Milán: Rizzoli, 1962) pp.129-132] Compartir aptitudes lingüísticas y cognitivas es el elemento constitutivo del proceso laboral postfordista. Todos los tra bajadores entran en la producción en cuanto hablantes-pensantes. Nada que ver, digamos, con la “profesionalidad”, o con el antiguo “oficio”: hablar/pensar son aptitudes genéricas del animal humano, lo contrario de cualquier especializa ción. [Gramática de la multitud, p.41] Como bien argumentan Nonaka y Takeuchi, las «empresas japonesas desarrollaron sistemas de innovación continua vin culando el afuera con el adentro. El conocimiento que circula fuera de la empresa se ha de introducir en el seno de la misma y almacenarse como parte de los activos de la compañía». Sin duda, este es un elemento clave, puesto que las empresas japonesas aprenden rápidamente que en “lo social” existen muchos más sabores, susceptibles de apropia ción, que el conocimiento que se pueda generar de forma específica dentro de la empresa. [ Innovación en cultura , p.35] Como exponen Nonaka y Takeuchi «para explicar cómo las empresas japonesas producen nuevos conocimientos debe mos entender el proceso de traducción de conocimiento tácito en conocimiento explícito». [ nnovación en cultura, p.35] Los autores nos explican que […] «el conocimiento tácito tiene una importante dimensión cognitiva. Consiste en esque mas, modelos mentales, creencias y percepciones tan asimiladas que ya las damos por supuestas». Es decir, el conoci miento tácito comprende toda una serie de saberes, sistemas de creencias, intuiciones, habilidades o un sinfín de ele mentos que no han sido codificados y que son aprendidos a través de la experiencia o de la tradición, como pueden ser por ejemplo los trucos de cocina. [Innovación en cultura, p.36] “Croud sourcing”: estrategias de empresa (concursos, tests, preguntas) para captar conocimiento exterior, todo lo que no se premia es útil para la empresa también → ejemplo: ideas de Silicon Valley aprovechadas en sectores de I+D Es necesario que los trabajadores hablen, interactúen, compartan No entraremos a discutir y analizar aquí las diferentes formas y metodologías desarrolladas por las empresas para ha cerse con este conocimiento. Es, sin embargo, muy importante considerar cómo las reformas estructurales internas, la eliminación de separaciones entre departamentos, la integración de diferentes equipos en trabajos comunes, la planifi - cación de actividades de ocio para todos los trabajadores, los talleres y otros elementos de socialización han pasado a ser técnicas ya no solo de las empleadas y los empleados de Japón sino que constituyen el centro de las estrategias de empresas de todo el mundo. [Innovación en cultura, p.37] Los viajes pagados son útiles para incentivar la relación entre trabajadores Por “general intellect” no debe entenderse el conjunto de conocimientos adquiridos por la especie, sino la facultad de pensar; la potencia como tal, no sus innumerables realizaciones particulares. El “intelecto general” es nada menos que el intelecto en general. [Gramática de la multitud, p.67] Michel Feher dice que el capitalismo actual es diferente al capitalismo industrial por la idea de potencial 1) Mercados financieros → inversión en potencia, no en materia 2) Contrato de trabajadores potenciales, no en base al conocimiento que tienen → no importancia al saber adquirido sino a la facultad de aprender Distinción entre lo que uno es y lo que uno intercambia. Ahora no es posible esta distinción porque se inter cambia lo que uno es. En la práctica laboral se ponen en escena facultades que no tienen que ver con el co nocimiento adquirido (aunque también lo implican a este). No solo se utiliza el saber sino que también inter viene el intelecto, el potencial.
Tesis 4. Para la multitud postfordista cada vez hay menos diferencia cualitativa entre tiempo de trabajo y de no-trabajo.
Hoy, el tiempo social parece salido de sus gozones pues ya no hay nada que distinga el tiempo de trabajo del resto de las actividades humanas. Por lo tanto, como el trabajo deja de constituir una praxis especial y separada, en cuyo interior rigen criterios y procedimientos peculiares, todo es distinto de los criterios y procedimientos peculiares, todo es distinto de los criterios y procedimientos que regulan el tiempo de no-trabajo. Ya no existe un límite neto que separe el tiempo de trabajo del de no-trabajo. En el fordismo, según Gramsci, el intelecto queda fuera en la producción; solo al finalizar el tra bajo, el obrero fordista lee el diario, acude a la sesión del partido, piensa, dialoga. Por el contrario, en el postfordismo, ya que la “vida de la mente” está plenamente incluida en el espacio-tiempo de la producción, prevalece una homogenei dad esencial. [Gramática de la multitud, p.108] No hay unas reglas específicas para la vida laboral, son las mismas que para la vida privada BIOPOLÍTICA, Michael Foucault ¿Qué significa “fuerza de trabajo”? Significa potencia para producir. Potencia, es decir, facultad, capacidad, “dynamis”.
Potencia genérica, indeterminada. EN ella no está prescrito un tipo particular de actividad laboral, sino que alude a ta reas de cualquier tipo, desde la fabricación de una cortina hasta la cosecha de peras; desde el parloteo incesante de un fanático del chat hasta la corrección de pruebas de un libro de texto. Fuerza de trabajo es «la suma de todas las aptitu des físicas e intelectuales que residen en la corporalidad». Todas, fíjense ustedes. Al hablar de la fuerza de trabajo, se está haciendo referencia implícita a todo tipo de facultad: competencias lingüísticas, memoria, movilidad, etcétera. [ Gramática de la multitud, p.83] La biopolítica pretende asegurarse de que cuerpo y mente están bien, asegurarse de que la máquina biológi ca funciona correctamente, ya que el cuerpo es la matriz de todas las capacidades → ejemplo: si trabajo con las relaciones sociales debo cuidar mi aspecto El cuerpo viviente se convierte en objeto a gobernar no tanto por su valor intrínseco, sino porque es el sustrato de la úni ca cosa que verdaderamente importa: la fuerza de trabajo como suma de las más diversas facultades humanas —poten cia de hablar, de pensar, de recordar, de actuar, etcétera. La vida se coloca en el centro de la política en la medida en que lo que está en juego es la fuerza de trabajo inmaterial —que de por sí es no-presente. [ Gramática de la multitud , p.85] Se genera una serie de dispositivos de gobierno de la vida a partir de que el cuerpo es ese espacio que hay que mantener saludable para generar la fuerza de trabajo Biopolítica → que la política (Estado, medios, etc.) se ocupe de la mente (a partir del capitalismo, 2GM) con el fin de que después el cuerpo funcione bien (fuerza de trabajo) Mitchel Foucault, Historia de la sexualidad I: la voluntad de saber (París: Gallimard, 1976) Relación entre poder (ejemplo: Iglesia) y sexualidad: el poder define la sexualidad, el poder determina qué es pecado y qué no Concretamente, ese poder sobre la vida se desarrolló desde el siglo XVII en dos formas principales; no son antitéticas; más bien constituyen dos polos de desarrollo enlazados por todo un haz intermedio de relaciones. Uno de los polos, al parecer el primero en formarse, fue centrado en el cuerpo como máquina: su educación, el aumento de sus aptitudes, el arrancamiento de sus fuerzas, el crecimiento paralelo de su utilidad y su docilidad, su integración en sistemas de control eficaces y económicos, todo ello quedó asegurado por procedimientos de poder característicos de las disciplinas: ana tomopolítica del cuerpo humano. El segundo, formado algo más tarde, hacia mediados del siglo XVIII, fue centrado en el cuerpo-especie, en el cuerpo transido por la mecánica de lo viviente y que sirve de soporte a los procesos biológicos: la proliferación, los nacimientos y la mortalidad, el nivel de salud, la duración de la vida y la longevidad, con todas las con diciones que pueden hacerlos variar; todos esos problemas los toma a su cargo una serie de intervenciones y controles reguladores: una biopolítica de la población. Las disciplinas del cuerpo y las regulaciones de la población constituyen los dos polos alrededor de los cuales se desarrolló la organización del poder sobre la vida. [ Historia de la sexualidad, p.83] ¿Cómo se ejerce ese poder? Mediante normas, “habitus” Una norma ejerce poder, prescribe, controla, regula, sin ser obligatoria por ley (ley también es poder) Otra consecuencia del desarrollo del bio-poder es la creciente importancia adquirida por el juego de la norma a expen sas del sistema jurídico de la ley. La ley no puede no estar armada, y su arma por excelencia es la muerte; a quienes la trasgreden responde, al menos a título de último recurso, con esa amenaza absoluta. La ley se refiere siempre a la es pada. Pero un poder que tiene como tarea tomar la vida a su cargo necesita mecanismos continuos, reguladores y co rrectivos. Ya no se trata de hacer jugar la muerte en el campo de la soberanía, sino de distribuir lo viviente en un dominio de valor y de utilidad. Un poder semejante debe calificar, medir, apreciar y jerarquizar, más que manifestarse en su brillo asesino; no tiene que trazar la línea que separa a los súbditos obedientes de los enemigos del soberano; realiza distribu ciones en torno a la norma. No quiero decir que la ley se borre ni que las instituciones de justicia tiendan a desaparecer; sino que la ley funciona siempre más como una norma, y que la institución judicial se integra cada vez más en un continu um de aparatos (médicos, administrativos, etc.) cuyas funciones son sobre todo reguladoras. [ Historia de la sexualidad , p.86] Aparatos reguladores y ejemplares (aprendizaje, códigos de conducta, etc.) 1) Familia 2) Colegio 3) Estadísticas Castigo no penal por ley = rechazo social Sobre ese fondo puede comprenderse la importancia adquirida por el sexo como el "pozo" del juego político. Está en el cruce de dos ejes, a lo largo de los cuales se desarrolló toda la tecnología política de la vida. Por un lado, depende de las disciplinas del cuerpo: adiestramiento, intensificación y distribución de las fuerzas, ajuste y economía de las ener gías. Por el otro, participa de la regulación de las poblaciones, por todos los efectos globales que induce. Se inserta si multáneamente en ambos registros; da lugar a vigilancias infinitesimales, a controles de todos los instantes, a arreglos espaciales de una meticulosidad extrema, a exámenes médicos o psicológicos indefinidos, a todo un micropoder sobre el cuerpo; pero también da lugar a medidas masivas, a estimaciones estadísticas, a intervenciones que apuntan al cuer po social entero o a grupos tomados en conjunto. El sexo es, a un tiempo, acceso a la vida del cuerpo y a la vida de la es pecie. [Historia de la sexualidad, p.87] El poder crea tanto lo normal como lo desviado; todo nace de creer que el hombre no es autosuficiente para controlar su conducta Las dos primeras se apoyaron en exigencias de regulación —en toda una temática de la especie, de la descendencia, de la salud colectiva— para obtener efectos en el campo de la disciplina; la sexualización del niño se llevó a cabo con la for ma de una campaña por la salud de la raza (la sexualidad precoz, desde el siglo XVIII hasta fines del XIX, fue presentada como una amenaza epidémica capaz de comprometer no sólo la futura salud de los adultos sino también el porvenir de la sociedad y de la especie entera); la histerización de las mujeres, que exigió una medicalización minuciosa de su cuer po y su sexo, se llevó a cabo en nombre de la responsabilidad que les cabría respecto de la salud de sus hij os, de la soli dez de la institución familiar y de la salvación de la sociedad. En cuanto al control de los nacimientos y la psiquiatriza ción de las perversiones, actuó la relación inversa: aquí la intervención era de naturaleza regularizadora, pero debía apoyarse en la exigencia de disciplinas y adiestramientos individuales. De una manera general, en la unión del "cuerpo" y la "población", el sexo se convirtió en blanco central para un poder organizado alrededor de la administración de la vida y no de la amenaza de muerte. [Historia de la sexualidad , p.87-88] Foucault habla de 4 estudios de caso: 1) Vigilancia de la sexualidad infantil 2) Histerización de la mujer 3) Control de la natalidad 4) Trastornos sexuales tratados por vía psiquiátrica Beatriz Preciado, Testo Yonqui (Barcelona: Espasa Libros, S.L.U., 2008) Foucault no nos sirve para entender el funcionamiento de la sexualidad en el siglo XX, hay que redefinirlo Pensando en las transformaciones de la sociedad europea de finales del siglo XVIII, Foucault describe el paso de lo que él llama una “sociedad soberana” a una “sociedad disciplinaria” como el desplazamiento de una forma de poder que de cide y ritualiza la muerte a una nueva forma de poder que calcula técnicamente la vida en términos de población, salud e interés nacional. Foucault llama biopoder a esta nueva forma de poder productor, difuso y tentacular. El poder desborda así el dominio de lo jurídico, del ámbito punitivo, para volverse una fuerza que penetra y constituye el cuerpo del indivi duo moderno. Este poder ya no se comporta como una ley coercitiva, como un mandato negativo, sino que, más versátil y acogedor, adquiere la forma de una tecnología política general, metamor foseándose en arquitecturas disciplinarias (prisión, cuartel, escuela, hospital, etcétera), textos científicos, tablas estadísticas, cálculos demográficos, modos de empleo, recomendaciones de uso, calendarios de regulación de vida y proyectos de higiene pública. Foucault había intui do la centralidad del sexo y de la sexualidad en el moderno arte de gobernar la vida: los procesos de histerización del cuerpo femenino, la pedagogía del sexo del niño, la regulación de las conductas de procreación y la psiquiatrización de placeres perversos serán para Foucault los ejes de este proyecto, al que caracteriza, y no sin ironía, como un proceso de modernización de la sexualidad. [ Testo Yonqui, p.57-58] El sexo, su verdad, su visibilidad, sus formas de exteriorización, la sexualidad, los modos normales y patológicos del pla cer, y la raza, su pureza o su degeneración, son tres potentes ficciones somáticas que obsesionan al mundo occidental a partir del siglo XIX hasta construir el horizonte de toda acción teórica, científica y política contemporánea. Son ficcio nes somáticas no porque no tengan realidad material, sino porque su existencia depende de lo que Judith Butler ha de nominado la repetición per formativa de procesos de construcción política. [ Testo Yonqui, p.58] Ficciones somáticas = el rol que uno decide adoptar con su cuerpo es síntoma de su sexualidad Somatizar = transformar problemas psíquicos en síntomas orgánicos de manera involuntaria Nuestro cuerpo genera síntomas de un cambio social Judit Butler, Performatividad → el género es performativo Hay 2 elementos que juegan en la somatización que Foucault no contempló: 1) Medios de comunicación (pornografía) 2) Producción farmatológica Una de las imágenes habituales de la representación de los llamados hermafroditas y de los invertidos de esta época realizada por Nadar en 1860: un cuerpo denominado “X” en las historias médicas aparece acostado, las piernas abiertas, cubierto tan solo de una combinación blanca que ha sido levantada hasta el pecho, dejando al descubierto su pelvis. Los órganos sexuales son expuestos a la mirada fotográfica por una mano externa. La imagen da cuenta de su propio proce so de producción discursiva. Comparte los códigos de la representación pornográfica que aparecen en esta misma épo ca: la mano del médico al mismo tiempo oculta y muestra los órganos sexuales estableciendo así una relación de poder entre el sujeto y el objeto de la representación. El rostro y, sobre todo, los ojos del paciente han sido borrados; el pacien te no puede ser agente de su propia representación. [ Testo Yonqui, p.87] Los transexuales usan el cuerpo para la representación de lo que uno siente (género) sin tener en cuenta lo que uno es (sexo); la testosterona y demás son solo fármacos que crean los síntomas de un género Hemos pasado de la metáfora a la realidad; ejemplo: corsés → silicona Se trata de tecnologías biomoleculares, digitales y de transmisión de información a alta velocidad: es la era de tecnolo gías blandas, ligeras, viscosas, de tecnologías gelatinosas, inyectables, aspirables, incorporables —la testosterona que yo me administro, por ejemplo, pertenece a este tipo de tecnologías blandas—. Nos encontramos ante lo que podríamos llamar con Zigmund Bauman, una forma sofisticada de control “líquido”. Si en la sociedad disciplinar las tecnologías de subjetivación controlaban el cuerpo desde el exterior como un aparato ortoarquitectónico externo, en la sociedad far macopornográfica, las tecnologías entran a formar parte del cuerpo, se diluyen en él, se convierten en cuerpo. [ Testo Yonqui, p.66] [vídeo: Es mi trabajo...] → virtuosismo, producción inmaterial, facultades genéricas como fuerza de trabajo Se vendían anfetaminas legalmente como antidepresivos BLOQUE 4: DE LA CRÍTICA A LA ESTRATEGIA CAPITALISTA Luc Boltanski y Ève Chiapello, El nuevo espíritu del capitalismo (Madrid: Akal, S. A., 2002) Fuentes de indignación: a) Autenticidad → el capitalismo no deja cabida a la creatividad b) Opresión y falta de autonomía → no es posible llevar un tipo de vida alternativa (crítica artista) c) Condiciones laborales d) Intereses particulares → beneficio de las élites en detrimento de la clase trabajadora (crítica social) Crítica social: critica la individualidad, opresión Crítica artista: defiende la individualidad, creatividad modo de entender la vida asociado al artista moderno (autoexpresión, genuicidad, autonomía, desapego por lo material, producción a tiempo completo...) contra modelo de vida burgués (estabilidad, patrimonio...) El texto dice que la crítica artista debe reaparecer. Ya hubo un momento en que se criticaba el capitalismo defendiendo los valores artistas, pero la sociedad cambió a peor. Hay que volver a plantearlo.
La crítica artista seguirá siendo necesaria mientras se mantengan las formas de indignación que la crearon.
Pero la formulación crítica existente ya no sirve, necesitamos otra.
Síntomas de a) y b): hastío, inquietud, anomia Con vistas a fundamentar la necesidad de un nuevo despliegue de la crítica artista, comenzaremos por otear los signos que revelan que las fuentes de indignación que la sostienen no se han agotado: no se trata tan solo de señalar las pro blemáticas aún no resueltas por el nuevo capitalismo desde el punto de vista de la crítica artista, sino también de anali zar aquellas manifestaciones en las que podemos leer un hastío por la vida. En efecto, si hemos de asistir a un renaci miento de la crítica artista, este no debería fundamentarse en el análisis “intelectual” de los fenómenos asociados al es tado actual del capitalismo, sino en su conexión con un sufrimiento difuso —en la medida en que los que lo experimen tan no consiguen achacarlo a algo objetivo ni encontrarle un origen susceptible de ser denunciado—, y en el deseo de propiciar su eliminación. [El nuevo espíritu del capitalismo, p.528] Hastío: no saber por qué se produce esa situación y no saber solucionarla, tener un malestar difuso Un malestar asociado a la dificultad de identificar el origen de la amenaza y de trazar determinados planes para domi narla. [El nuevo espíritu del capitalismo, p.529] Desaparición de los asideros de los que las personas disponían en su entorno social, cuyo efecto es el debilitamiento de su esperanza en el porvenir como punto de fuga hacia el que dirigir la acción y del que se deriva, por un efecto retroacti vo, la concesión de un sentido al presente. [El nuevo espíritu del capitalismo, p.530] Anomia: perder la capacidad de prever el contexto a causa del cambio de reglas, perder la orientación ¿Cómo se llega a esta situación? Primer capitalismo → Reacción crítica I → Capitalismo que incorpora la crítica → Reacción crítica II En particular, el número creciente de asalariados que viven una indiferenciación entre el tiempo de trabajo y el tiempo de no trabajo, entre las amistades personales y las relaciones profesionales, entre el trabajo y la persona que trabaja — rasgos, todos ellos, típicamente característicos de la condición de artista y, en especial, pruebas de su “autenticidad 1 desde el siglo XIX”— y la introducción de tales modos de funcionamiento en el cosmos capitalista han contribuido irre mediablemente a la confusión de las referencias relativas a la manera de juzgar a las personas, los actos o las cosas.
[El nuevo espíritu del capitalismo, p.531] 1 En el siglo XIX, una vida de artista se juzgaba “auténtica” principalmente si no estaba compartimentada, es decir, si por el contrario conseguía unir to das las facetas de una misma existencia para orientarla hacia la realización de una obra y la singularidad de su creador.
El capitalismo atrae a actores conscientes de haber sido explotados hasta el momento, ofreciéndoles cierta forma de li beración que disimula nuevos modos de opresión; cabe decir entonces que el capitalismo, gracias a la puesta en marcha de nuevas modalidades de control, “recupera” la autonomía consentida; pero estas nuevas formas de opresión se reve lan progresivamente y se convierten en el blanco de la crítica, lo que obliga al capitalismo a transformar sus modos de funcionamiento a fin de ofrecer una liberación redefinida por golpes de la misma. Pero esta nueva “liberación” desconfía a su vez de los nuevos dispositivos de opresión que permiten, en el marco del capitalismo, un establecimiento del con trol sobre el proceso de acumulación. Así pues, los bucles de recuperación provocan una sucesión de periodos de libe ración por el capitalismo y de liberación del capitalismo. [El nuevo espíritu del capitalismo, p.525] Capitalismo industrial = Producción industrial: fábrica Crítica artista: falta de autonomía y autenticidad 1) Falta de autonomía del trabajador 2) Mercado → bienes de consumo seriado → consumo de masas → los productos son todos iguales Implica una competencia de todos contra todos para vender la fuerza de trabajo, cuyo precio desciende hasta el punto en el que condena a esta a una condición en la que la duración del trabajo, la sumisión a la disciplina de la fábrica y la baja remuneración impiden a los trabajadores el planteamiento de una vida propiamente humana, precisamente definida por la autodeterminación y por la pluralidad de las prácticas. [ El nuevo espíritu del capitalismo, p.538] Lo que él reconoce como sus propios deseos, emanados de su voluntad autónoma en su calidad de individuo singular es, sin que él lo perciba, el producto de una manipulación mediante la cual los proveedores de bienes esclavizan su ima ginación. [El nuevo espíritu del capitalismo, p.538] La producción no produce solamente un objeto para un sujeto, sino también un sujeto para el objeto. [Marx, El capital, 1867, p.157] La estandarización de los objetos y de las funciones conduce a una estandarización similar de los usos y, por consi guiente, de los usuarios, cuya práctica termina, sin necesidad de haberlo decidido o de haber sido conscientes de ello, masificándose. Esta masificación de los seres humanos a través del consumo en tanto que usuarios se extiende, con el desarrollo del marketing y de la publicidad al final del periodo de entreguerras, pero sobre todo tras la Segunda Guerra Mundial, a una de las dimensiones supuestamente más singular, más íntima y anclada en la interioridad de las personas: el propio deseo, cuya masificación será así mismo denunciada. Entre mi deseo por un objeto cualquiera y el deseo de otra persona por un objeto idéntico de la misma serie, no existe ya ninguna diferencia significativa. [ El nuevo espíritu del capitalismo, pp.552-553] Capitalismo cognitivo / inmaterial 3) Mercado → bienes auténticos 4) Endogenización → producir desde dentro La única posibilidad, compatible con la exigencia de acumulación, de responder a la demanda de autenticidad era la ofer ta de bienes y de relaciones humanas auténticas en forma de mercancías. [ El nuevo espíritu del capitalismo, p.558] Los empresarios entienden la demanda expresada por la crítica y se ponen a buscar los bienes y servicios que podrán vender para satisfacerla. Ya tuvimos la oportunidad de ver este procedimiento en marcha con respecto a la satisfacción de las demandas de liberación, con la invención de productos y servicios de supuesta virtud “liberadora”. Ha funcionado con el mismo éxito frente a las exigencias de autenticidad: se ofrecía a los consumidores productos “auténticos” y tan “diferenciados” que se conseguiría reducir la impresión de masificación. [ El nuevo espíritu del capitalismo, p.557] La manera de escapar del mercado es consumir “lo auténtico” Ejemplo: abres un bar nuevo y lo envejeces para hacerlo vintage, para que sea más “auténtico” Otra manera de endogenización: mercantilización de lo que antes no era mercantilizable (capacidad afecti va, relaciones personales → trabajadores sociales, rrpp...) La mercantilización de bienes y servicios auténticos posee, comparada con la producción en serie de objetos estándar destinados al consumo de masas, un carácter paradójico. / Por un lado, para aspirar a la etiqueta de “auténtico” tales bienes deben proceder del exterior de la esfera mercantil. [ El nuevo espíritu del capitalismo, p.559] Endogenización = identificar + codificar Ahora se trabaja por proyectos, cuando se acaba uno se empieza otro, o se trabaja en más de uno a la vez, pero todos tienen principio y fin. El trabajador debe ser muy flexible y muy genuino.
Trabajador del siglo XXI = FREELANCE → aparente sensación de emancipación / autonomía / autenticidad.
Los actuales espacios de trabajo implican más comunicación → universo laboral cambiado → neomanage ment → nuevas esferas entre lo personal y lo laboral 6) Producción inmaterial → conexionismo + trabajo por proyectos En el caso del bien auténtico, el placer no se desprenden únicamente de su uso, sino también del descubrimiento de las significaciones y de las cualidades ocultas a lo largo de una relación singular. [ El nuevo espíritu del capitalismo, p.562] Lo ecológico y lo biológico se ha convertido en un nicho más que en una manera de escape 7) Falsa autenticidad La mercantilización de todo, como apropiación capitalista de la diferencia con el propósito de extraer un beneficio, […] como espectacularización de todo, como aniquilamiento de todo impulso vital auténtico que, apenas esbozado, es inme diatamente codificado con objeto de que ocupe un lugar en la circulación mercantil de los signos que pasa a ocupar el lu gar de la experiencia de la verdadera “vida” en contacto con el mundo. [ El nuevo espíritu del capitalismo, p.569] 8) Mercantilización de las relaciones humanas En el mundo conexionista, la importancia que se otorga al rol de mediador, a las relaciones personales, a la amistad o a la confianza en la consecución del beneficio y, correlativamente, el debilitamiento de la distinción entre la vida pricada y la laboral terminan por introducir las relaciones, que antes definíamos precisamente como “desinteresadas”, en la esfera mercantil. [El nuevo espíritu del capitalismo, p.558] La tensión entre la exigencia de flexibilidad y la necesidad de ser alguien, es decir, de poseer un yo dotado tanto de una especificidad (de una “personalidad”) como de una permanencia en el tiempo es, en un mundo conexionista, una fuente constante de inquietud. [El nuevo espíritu del capitalismo, p.583] ¿Cómo averiguar ahora si tal cosa, tal acontecimiento, tal sentimiento es una manifestación de la espontaneidad de la vida o el resultado de un proceso premeditado encaminado hacia la transformación de un bien “auténtico” en mercancía? E incluso ¿cómo descubrir si tal autor es un “auténtico” rebelde o un producto “editorial”, si esta sonrisa, ese gesto de amistad, aquella invitación a cenar son expresiones de una simpatía espontánea y sincera o productos de un entrena miento, de un curso de formación por ejemplo, destinado a hacer más atractivo tal servicio o, peor aún, de una estrategia con el fin de suscitar confianza y de seducir para tener más probabilidades de alcanzar un objetivo puramente mercantil? [El nuevo espíritu del capitalismo, p.563] ...