Tema 19 anatomía cabeza y cuello (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad de Málaga
Grado Medicina - 1º curso
Asignatura Anatomía 2
Profesor A.S.
Año del apunte 2014
Páginas 10
Fecha de subida 21/03/2015
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Sensibilidad visceral de cabeza y cuello

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TEMA 19: Sensibilidad visceral de cabeza y cuello El sistema sensitivo visceral es el que se encarga de recibir la información sensitiva de las zonas de la faringe, la laringe y la tráquea, además de otras estructuras especializadas en torno a elementos vasculares de gran calibre.
Esta información viaja por los nervios neumogástrico, glosofaríngeo y facial, que son nervios complejos. Los receptores sensitivos viscerales son de origen endodérmico.
19.1. Componente sensitivo visceral del nervio vago Este nervio es muy complejo, con numerosos componentes. La sensibilidad visceral que recoge este nervio responde a cuatro tipos diferentes:  Tusígena: esta sensibilidad tiene características parecidas a la sensibilidad que captamos por la piel, pero se encuentra en la mucosa laríngea. Es una sensibilidad importante como sistema de defensa, puesto que desencadena el reflejo tusígeno para tratar de expulsar elementos extraños en el interior de la laringe mediante contracciones musculares. Esta sensibilidad está asociada a un tipo de mecanorreceptores, que además de en la mucosa laríngea, también se encuentran en la mucosa traqueal, en menor medida.
Las fibras que conducen este tipo de sensibilidad salen por el orificio de la membrana tirohioidea, incorporándose al nervio laríngeo superior y haciendo su mismo recorrido en sentido contrario. Estas son las fibras que componen el ramo medial (sensitivo) del laríngeo superior. El nervio laríngeo superior se incorpora al nervio vago, a un nivel alto en el cuello. El soma de las neuronas sensitivas de estas fibras se encuentra en el ganglio inferior o exocraneal del vago, también llamado ganglio plexiforme o nodoso. De este ganglio sale la prolongación axónica de las neuronas pseudounipolares hacia el sistema nervioso central.
El nervio laríngeo inferior puede tener también algunas fibras de sensibilidad tusígena, pero en menor cantidad, y son mayormente provenientes de la tráquea.
 Gustativa: se suele considerar una sensibilidad especial, pero sus características son parecidas a las de las sensibilidades viscerales. El 241   nervio vago recibe el informe sensitivo de los botones gustativos de la epiglotis y forman parte también del ramo medial del nervio laríngeo superior, llegando al ganglio nodoso.
Quimioceptiva: capta información de los vasos sanguíneos. Se estimula según determinadas sustancias químicas disueltas en la sangre, como el O2 y el CO2, los más frecuentes.
Presoceptiva o baroceptiva: sus receptores se sitúan muy próximos a los de la sensibilidad quimioceptiva, y se estimulan también ante cambios en los vasos sanguíneos, pero en este caso, cambios de tensión en las paredes vasculares.
Los quimioceptores y presoceptores recogidos por el vago se encuentran en el cayado aórtico y se incorporan a los nervios cardíacos cervicales parasimpáticos.
A parte de estos tipos de sensibilidades, el vago va a recoger también sensibilidad sensitiva somática de la región del pabellón auricular mediante unas ramas auriculares que se incorporan al vago y tienen su soma en el ganglio endocraneal o superior del vago, también conocido como ganglio yugular. De este ganglio salen las prolongaciones axónicas hacia el sistema nervioso central.
242 243 244 19.2. Componente sensitivo visceral del nervio glosofaríngeo Los componentes del nervio glosofaríngeo son muy similares a los del nervio vago. Principalmente, recibe información de las paredes de la faringe. Las sensibilidades que viajan a través de este nervio son: 245     Nausígena: muy similar a la sensibilidad tusígena, con parecido con receptores cutáneos de presión, pero esta se relaciona con las paredes faríngeas. Estas fibras se incorporan al glosofaríngeo y llegan al ganglio inferior o exocraneal de este nervio, que se llama también ganglio de Andersch o petroso. En este ganglio están los somas de las neuronas, de donde parten también las prolongaciones axónicas que transmiten el informe sensitivo a núcleos del sistema nervoso central, que desencadenan el reflejo nausígeno o del vómito, que pone en marcha la musculatura de la faringe y el esófago en sentido retrógrado al de la deglución.
Gustativa: el tercio posterior de la lengua no es recogido por el nervio lingual, sino por el glosofaríngeo mediante ramas linguales, así como los botones gustativos del istmo de las fauces y de la orofaringe. Esta información viaja por fibras gustativas hasta el ganglio de Andersch.
Presoceptiva: la sensibilidad presoceptiva del glosofaríngeo proviene del seno carotideo, una estructura especializada que detecta cambios de tensión en la pared vascular a causa de fluctuaciones en la presión arterial. Se localiza en la bifurcación de la carótida común en interna y externa.
Quimioceptiva: esta es captada en el cuerpo carotideo, otra estructura especializada de la bifurcación de la carótida común, que se encarga de responder ante cambios en la concentración de ciertas sustancias en la sangre.
Tanto la sensibilidad presoceptiva como la quimioceptiva, que tienen los receptores muy próximos entre sí, ascienden por el nervio intercarotideo, o nervio de Hering y Castro, que se une glosofaríngeo y asciende junto con sus demás fibras hasta llegar al ganglio de Andersch, donde las neuronas sensitivas tienen su soma.
Al igual que el neumogástrico, en adición a todas las fibras visceroceptivas del glosofaríngeo, también tiene fibras que recogen la sensibilidad táctil de parte del pabellón auricular. Las ramas que recogen esta sensibilidad son llamadas ramas auriculares del glosofaríngeo, y tienen su soma en el ganglio superior o intracraneal del glosofaríngeo, también conocido como ganglio de Ehrenritter.
246 247 19.3. Componente sensitivo visceral del nervio facial El facial también es un nervio complejo, aunque porta menor cantidad de sensibilidades que el vago y el glosofaríngeo. El facial es el que se encarga de recoger la sensibilidad gustativa de los dos tercios anteriores de la lengua y de los botones gustativos del paladar. Este nervio transporta la mayor parte de la sensibilidad gustativa, puesto que es en los dos tercios anteriores de la lengua donde hay mayor número de papilas gustativas. Las fibras que recogen la sensibilidad gustativa del paladar se reúnen formando el nervio supratimpánico, mientras que las que recogen la sensibilidad gustativa de la lengua se reúnen dando el nervio infratimpánico. Son nervios que se van a incorporar al trayecto de otros nervios, que contienen las fibras parasimpáticas del facial, y van a llevar la información gustativa hasta el ganglio geniculado, o intrapetroso, del facial, donde las neuronas sensitivas tienen su soma.
El nervio supratimpánico se forma por las fibras gustativas del paladar, que se reúnen y se incorporan al nervio palatino mayor, rama del maxilar.
Asciende por el conducto palatino mayor, junto con el nervio homónimo, y llega a la fosa pterigopalatina, donde se desprende y se incorpora al nervio vidiano, que pasa por el conducto vidiano en sentido contrario. El nervio supratimpánico sale posteriormente del conducto vidiano y pasa por el foramen lacerum a la fosa craneal media, de donde pasa por el hiato petroso superior al interior del peñasco, incorporando sus fibras a las del nervio petroso mayor, y llega hasta el nervio facial, al ganglio geniculado, donde el componente sensitivo visceral tiene el soma de sus neuronas, pero no está el soma de las neuronas preganglionanres parasimpáticas. Por esto, el recorrido del nervio supratimpánico es similar, pero en sentido contrario, al componente parasimpático del facial para la glándula lagrimal y la mucosa nasal hasta que este llega a la fosa pterigopalatina.
El nervio infratimpánico proviene de la confluencia de las fibras nerviosas que recogen la sensibilidad gustativa de los dos tercios anteriores del dorso de la lengua, la zona que queda anterior a la V lingual. Este nervio se incorpora en primera instancia al nervio lingual, rama del mandibular.
Llega a la fosa pterigomaxilar con el nervio lingual y allí se desprende junto con el nervio cuerda del tímpano, formado por el componente parasimpático del facial que iba en sentido contrario, a las glándulas submandibular y sublingual. Sigue junto a la cuerda del tímpano por la cisura de Glasser y entrando a la caja timpánica, para pasar finalmente al interior de la porción petrosa del temporal, incorporarse al nervio facial y llegar hasta el ganglio geniculado. El trayecto del nervio infratimpánico es 248 casi idéntico al de la cuerda del tímpano, al que se incorpora, siendo el mismo cuando se desprende del lingual.
El nervio intermedio, o nervio de Wrisberg, es la suma del nervio supratimpánico con el componente parasimpático del facial para la glándula lagrimal y la mucosa nasal, siendo por ello, un nervio mixto.
Además, el facial también lleva sensibilidad táctil de la región de la oreja, mediante algunas ramas auriculares del facial que entran por el foramen estilomastoideo y llegan al ganglio geniculado.
La sensibilidad del pabellón auricular está recogida por nervios muy variados. Participan en ella ramas del trigémino (nervio auriculotemporal), el occipital menor y el plexo cervical (nervio auricular mayor). Estos nervios toman la sensibilidad somática de la superficie del pabellón auricular en su parte anterior, mientras que los nervios facial, glosofaríngeo 249 y neumogástrico recogen la sensibilidad somática de la parte posterior y el dorso de la oreja, así como del conducto auditivo externo.
Como los nervios que toman la sensibilidad cutánea de la parte posterior de la oreja tienen también componentes parasimpáticos, estos pueden activarse mediante la auriculoterapia o auriculoacupuntura, lo que desencadena reflejos parasimpáticos indirectos por la estimulación cutánea adecuada de la zona posterior de la oreja.
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