tema 2 (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Psicología - 4º curso
Asignatura Psicologia de la Sexualitat
Año del apunte 2017
Páginas 6
Fecha de subida 09/11/2017
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Deseo sexual: es de naturaleza biofisiológica ya que es ontogénico, se localiza en ciertas zonas cerebrales (córtex temporal, córtex prefrontal, insula, región cingular…) y también tiene que ver con ciertas hormonas (testosterona). Además tiene una función evolutiva (la reproducción).
Levine: “el deseo sexual es la energía psicobiológica que precede, acompaña y tiende a producir comportamiento sexual”. Los componentes del deseo sexual son: - Impulso (drive)  de naturaleza biofisiológica que produce excitación genital y excitabilidad (arousal) sexual.
- Deseo (anhelo)  de naturaleza cognitiva e independiente del impulso/drive ya que tiene que ver con las ganas (anhelo) de tener relaciones sexuales, la disposición… - Motivación  de naturaleza conativa/afectiva. Se refiere a la disposición a las actitudes sexuales (decisión y consentimiento). Es el resultado de distinto s factores (impulsos, decisión de tener relaciones, contexto interpersonal, atracción…) Por lo tanto, el deseo sexual hace referencia a la experiencia subjetiva (intima, de bienestar…) y emocional (reacción, comportamiento, vivencia…) que nos impulsa a buscar objetos sexuales o a participar en actividades sexuales. La excitación sexual seria la respuesta fisiológica que conlleva manifestaciones físicas como la erección, lubricación vaginal, etc… i la orientación sexual se refiere a la preferencia que caracteriza al objeto de los deseos amorosos/eróticos que tenemos.
La orientación del deseo se basa en la atracción sexual (hacia quién/qué), fantasías sexuales (imágenes o estímulos sexuales que provocan excitación), vinculac ió n emocional (sentimientos de ternura, afecto, intimidad… hacia otra persona) y la conducta sexual (práctica sexual).
La orientación sexual no es sinónimo de sexo (variable de categorización dicotómica q corresponde con el dimorfismo sexual de la especie) ni de género (contenido biológico, sociocultural y psicológico que habitualmente corresponde con el sexo y define a la persona como masculina o femenina), ni tampoco con la identidad sexual (experiencia personal de pertenecer a uno u otro sexo, Cisexual vs. Transexual) ni la identidad de género (identificación con los contenidos del género: modelo de persona masculina/femenina que cada individuo construye sobre sí mismo y que forma parte de la identidad personal).
En el siglo XXI hay diversidad de orientaciones sexuales, de entre ellas la homosexualidad (deseo hacia personas del mismo sexo), la heterosexualidad (deseo hacia personas del sexo contrario, que socioculturalmente ha sido lo normativo), bisexualidad (deseo hacia personas del mismo sexo y del sexo contrario), asexualidad (ausencia de deseo generalizada), pansexualidad (deseo orientado a las personas con independencia de su condición, superando las categorías binarias de homo y heterosexuales) y demisexualidad (deseo solo aparece en el contexto de un vínculo emocional, sin él se puede ser asexual). También existe la sapiosexualidad (personas atraídas por la inteligencia de otras más q por su apariencia externa).
Poliamor: amar a varias personas al mismo tiempo, establecer relaciones de intimidad. El sexo suele estar presente pero no es necesario. No se cree en el mito del amor romántico, la exclusividad (monogamia)… Homosexualidad como orientación sexual: preferencia sexual y afectiva marcada por personas del mismo sexo. Es una preferencia sistemática, consistente y estable durante un tiempo significativo. Hay reconocimiento de la realidad psicológica y emocional de la orientación sexual. Auto-imagen egosintónica (se asume la orientación sexual y no se experimentan trastornos personales con uno mismo o con el medio social en el que se desenvuelve) o egodistónica (rechazo de la propia orientación homosexual, se sufre por causa de la propia orientación con cuadros de ansiedad, angustia, culpa… se quiere ser heterosexual) de su identidad homosexual con o sin conflicto interno de índole personal. También existe la homosexualidad sociodistónica, que hace referencia a que la persona asume su orientación homosexual pero sufre por el rechazo del contexto social. Pueden existir fantasías homosexuales, aunque generalmente están presentes. Pueden o no practicarse conductas homosexuales y existir o no sentimientos de amor hacia una persona de su mismo sexo. También puede o no existir identificación con la subcultura gay.
Pseudohomosexualidades (sexología): son prácticas homosexuales transitorias del niño y adolescente. Conflictos homosexuales del hombre heterosexual. Hay afeminamiento de algunos varones heterosexuales o masculinización de algunas mujeres. También engloba el travestismo, transexualismo, ideas obsesivas con temas homosexuales e ideas delirantes esquizofrénicas de contenido homosexual.
Homofobia: rechazo a la homosexualidad (es adquirido, contagioso y modificable). Podemos hablar de homofobia social (promovida por la moral heterosexua l –odio, rechazo, miedo…- a los homosexuales y reforzada por estereotipos, tabúes y mitos machistas que ridiculizan, desprecian o cuestionan la homosexualidad ) y homofobia personal (rechazo individual a los homosexuales –pensamientos, actitudes, emociones negativas…- puede que subyazca miedo a ser homosexual y que exista conflicto autohomofóbico con la propia orientación sexual que si no se resuelve causara sufrimiento –egodistonia: culpa, pérdida de autoestima…-).
Perspectiva biológica sobre la homosexualidad 1. Hipótesis neurohormonal: la homosexualidad se origina durante el desarrollo ontogénico como resultado de niveles anormales de hormonas sexuales masculinas (andrógenos-testosterona) que provocan una diferenciación sexual a nivel neuronal atípica. Durante el tercer período crítico del desarrollo ontogénico humano se da el sexo hormonal que correspondería con la “sexualización cerebral”. Se supone que la homosexualidad se debe a que en el embrión masculino hay niveles muy bajos o ausentes de andrógenos, lo cual hace que se dé una feminización cerebral. Des de esta perspectiva se hiciero n diversos estudios en animales, por una parte Phoenix et al (1959) administró testosterona durante el desarrollo ontogénico de ratas obteniendo una masculinización del sistema nervioso y una conducta de apareamiento masculinizada. Más adelante, Dörner et al (1976) replicaron el estudio con la extirpación de las gónadas y obtuvieron alteraciones en los genitales de las ratas. También se vio como el estrés inducido en ratas gestantes redujeron la cantidad de testosterona ontogénica que hizo que los machos tuvieran una conducta sexual adulta femenina y aunque los genitales no se alteraron, el tamaño de los núcleos dimórficos del área preóptica cerebral si quedaron feminizados. Dado que en los estudios con animales solo se estudia la conducta de apareamiento se empezó a investigar en humanos. A partir del síndrome de estrés prenatal materno (el estrés durante el embarazo influye en los nivele s de testosterona ontogénica del embrión) Dörner (1980) hizo un estudio con 60 hombres homosexuales y 100 heterosexuales y les pidió que informar a n sobre el estrés que vivieron sus madres durante el embarazo. Los resultados obtenidos mostraban que el 70% de las madres homosexuales y el 6% de las heterosexuales sufrieron estrés elevado. Con ello, propuso prevenir situaciones de estrés intensas durante el embarazo ya que disminuye la probabilidad de tener hijos homosexuales. Las críticas a su estudio fueron referidas a las deficiencias metodológicas, informes sobre estrés materno subjetivo y cuestionarios que no se pasaron a ciegas. Otros autores, como Meyer-Babigurg sugirieron que algunos homosexuales tenían niveles bajos de testosterona en sangre pero no encontró diferencias con heterosexuales ya que los niveles de testosterona se relacionan con la libido (deseo sexual). Además, en mujeres hubo más confusión. Lo que sugirió fue controlar el estilo de vida y conducta (dieta, drogas, ejercicio físico, fase del ciclo menstrual…). Finalmente, Ellis & Cole-Harding (2001) hicieron un estudio de 7500 sujetos junto con sus madres para informar de su orientación sexual, el estrés materno y el consumo de substancias durante el embarazo. Los resultados mostraron que el estrés materno tenía un efecto significativo aunque reducido mientras que el consumo de nicotina aumentaba significativamente la probabilidad de homosexualidad en mujeres.
Otras variables relacionadas con esta hipótesis de androgenización prenatal son:  La dominancia manual (hay más personas homosexuales zurdas que heterosexuales zurdas: niveles de testosterona prenatal elevados aumentan la asimetría cerebral por una aceleración del crecimiento del hemisferio derecho, provocando la tendencia a ser zurdo).
 Orden de nacimiento (sostiene que las personas homosexuales tienen más hermanos mayores que los heterosexuales, no se pudo replicar en mujeres ni generalizar. Según la hipótesis de hicks –condición inmunológica- durante el primer embarazo de un hijo varón se da una conexión entre la sangre de ambos. La madre recibe proteínas originadas en cromosoma “Y” especificas del varón y su sistema inmune reacciona generando anticuerpos, éstos permanecen en el cuerpo de la madre y en posteriores embarazos de varones afectaran al desarrollo cerebral del feto masculino).
 Características antropométricas (la hipótesis es que la acción hormonal ontogénica puede tener efectos inespecíficos sobre la relación entre longitud del dedo índice -2D- y anular -4D-. Así nace el concepto de dimorfismo sexual y se encontró que: relación pequeña, índice de mayor exposición ontogénica a testosterona y menor a estrógenos, relación grande, índice de mayor exposición ontogénica a estrógenos y menor a testosterona. Se encontró que en los hombres heterosexuales la relación era pequeña 2D:4D con el anular es más largo, mientra s que en los hombres homosexuales la relación era mayor. En cambio, en las mujeres heterosexuales había relación grande 2D:4D con el índice más largo, mientras que las mujeres homosexuales la relación era más pequeña. Meyer-Bahlbury et al: sugirieron que los estrógenos también se relacionan con la diferenciación sexual anormal de modo que las mujeres expuestas a estrógenos sintéticos durante el desarrollo ontogénico tienen más probabilidad de ser homosexuales o bisexuales.
Aunque se ha experimentado con el tratamiento biomédico para “curar” la homosexualidad mediante la administración de andrógenos en hombres y como resultado se ha obtenido un aumento del deseo sexual pero un mantenimiento de la orientación, de modo que ningún tratamiento hormonal cambia la naturaleza o dirección del deseo sexual.
2. Teoría neuroanatómica: se relaciona el dimorfismo sexual cerebral con la orientación sexual. Döner, Gorski et al hicieron una investigación animal con ratas y encontraron que la región preóptica del hipotálamo era hasta 7 veces mayor en machos: el núcleo intersticial del hipotálamo anterior (INAH) está relacionado con su conducta sexual. La hipótesis de estos autores fue que la conducta sexual era resultado de la diferente exposición a andrógenos en las primeras etapas ontogénicas. Además concluyeron que los núcleos citados son ricos en receptores de hormonas sexuales: la presencia de testosterona antes del parto estabiliza el número mientras que su ausencia destruye neuronas y reduce el tamaño del núcleo. Para Simon Levay INAH-3 representa la atracción sexual hacia mujeres: a mayor tamaño más atracción. Hizo un estudio postmortem con 16 hombres homosexuales y 13 heterosexuales que como resultado obtuvo que la región INAH-3 es doble en hombres heterosexuales respecto a mujeres y hombres homosexuales. Esto se relaciona con los receptores de testosterona (se da a las 4-12 años). También se ha observado que el núcleo supraquiasmatico (NSQ) que regula los ritmos circadianos y que en animale s se ha asociado a la conducta sexual, presenta dimorfismo sexual. En hombres es esférico y en mujeres oblongado. Se cree que está determinado por las hormonas sexuales durante el desarrollo ontogénico. Swaff y Hoffman establecieron un volumen y numero neuronal doble en homosexuales respecto a heterosexuales. Pero el dimorfismo se observa entre los 4 y 12 años de edad, además de las hormonas ontogénicas, ¿influyen factores postnatales? Respecto la identidad sexual, Zoy, Hoffman et al. encontraron que el volumen del núcleo basal de la estría terminal (BSTc) es similar en hombres hetero y homosexuales, mientras que en mujeres es mayor en ambos casos y también en transexuales hombre-mujer.
3. Teoría genética: Dean Hamer (1993) hizo estudios genealógicos, donde constató que entre 67 hombres homosexuales el 13.5% tenían hermanos homosexuales, y el 7.5 tenían tíos/primos homosexuales por vía materna. La hipótesis fue que si los hombres homosexuales tienen más parientes homosexuales por vía materna, se relaciona con el cromosoma X (siempre de origen materno). La estadística supera la de la población general. Así pues, ¿es una combinación de genes? Estudios posteriores no replican los datos. Últimamente, el estudio del genoma relaciona homosexualidad con el cromosoma 7. La Epigenética se encarga del estudio de los factores no genéticos que influyen en el organismo, induciendo modificaciones en la expresión de genes, no debidas a alteraciones en la secuencia de ADN. Así, el ambiente constituye un factor modificador de los genes, pudiendo afectar a uno o varios genes con diferentes funciones (actúa como “interruptor”). La plasticidad del genoma permite la adaptación al ambiente formando distinto s fenotipos en función del ambiente al que están expuestos los genes. Las modificaciones son muy estables y heredables. William Rice & Urban Frieberg establecieron que durante la ontogenia se activan marcas (epimarcas) específicas por sexo que protegen el feto de ambos sexos de variaciones de la testosterona. De este modo, evitan que un feto femenino se masculinice si la testosterona es demasiado alta, o que un feto masculino se feminice si es demasiado baja. En la homosexualidad, pues, existirían estas marcas (epimarcas) que regulan la respuesta a la testosterona ontogénica, las cuales se pueden heredar: Si el feto es masculino hereda instrucción de ser muy sensible a un descenso de la testosterona: será gay. Si el feto es femenino hereda la instrucción de ser muy sensible al exceso de testosterona: será lesbiana. Además, puede haber factores ambientales y emocionales que explicarían la variabilidad de las relaciones sexuales y afectivas. El modelo biológico y matemático que describe el rol de la Epigenética en la homosexualidad, aplicando la teoría evolucionista a los avances en regulación molecular de la expresión genética y el desarrollo sexual dependiente de la testosterona. Finalme nte, Simon Levay (1995) dijo que la homosexualidad es un conjunto de características atípicas de género o fenotipo psicológico constituido por estructuras cerebrales, además de todo un conjunto de rasgos de personalidad.
Perspectiva biológica sobre la homosexualidad Cosas importantes a tener en cuenta  despatologización de la homosexualidad (en el S.XX se deja de ver como una enfermedad) y la diferenciación entre “conducta sexual” y “orientación sexual”. Ya que no necesariamente van ligadas. La orientación va más allá y comprende otras cosas, la conducta sexual se limita al ejercicio, aunque en algún punto se pueden complementar.
Modelos sobre dimensiones de la orientación sexual: 1. Modelo dicotómico: Se considera que eres homosexual o heterosexual. Son categorías independientes, polos opuestos, sin término medio. Aquí se relaciona la orientación sexual con la inversión del rol sexual, es decir, los homosexuales serían afeminados (como si fueran mujeres). En el siglo XX, Freud desde la perspectiva psicodinámica intento darle una explicación a la homosexualidad (sobre todo en hombres, ya que consideraba que en mujeres era más complicado), concluyó que era debido a un fallo en su desarrollo. Consideraba que el desarrollo psicosexual normal sigue un orden biológico progresivo hacia la heterosexualidad, en esta linia le dio explicación a la disposición bisexual congénita introduciendo el concepto de “perverso polimórfico”: el niño dirige sus deseos sexuales hacia cualquier objeto de forma desorganizada y sin represión, el bisexual aquí carece de identidad sexual/identidad de género. Este “perverso polimórfico” viene a decir que está en un punto intermedio entre los dos polos, pero que al final tirará para uno u otro. Freud consideró que la sexualidad se manifiesta a través de etapas en las que varía el objeto de deseo, ...

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