Tema 15. Las falsedades documentales (2015)

Apunte Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Criminología y Políticas Públicas de Prevención - 3º curso
Asignatura Derecho penal (Clasificación del delito)
Año del apunte 2015
Páginas 6
Fecha de subida 14/03/2016
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Derecho penal TEMA 15. LAS FALSEDADES DOCUMENTALES I.
INTRODUCCIÓN. EL SENIDO DE LA SANCIÓN PENAL DE DELITOS DE FALSEDAD DOCUMENTAL Falsedades: conjunto de conductas cuyo denominador común es el engaño, esto es, la alteración de la verdad.
Delitos falsedad como «delitos contra la fe pública», esto es, contra la confianza los ciudadanos. Lo determinante en ellos no es tanto una lesión de la ver objetiva, cuanto la lesión del derecho a confiar en determinados datos procedentes de terceros.
En cualquier caso, debe subrayarse que las falsedades son actos de naturaleza instrumental.
Lo normal es que se cometa falsedad con el fin de obtener un beneficio, económico o no, que por lo general va asociado a la causación de un perjuicio a otro, económico o no. Lo anterior no debe hacer olvidar otro contexto posible de las falsedades: su realización con el fin de ocultar o encubrir la previa comisión de otro delito.
II.
LA CUESTIÓN DEL “BIEN JURÍDICO” 1. Introducción Funciones de los documentos en el tráfico jurídico: 1) Función de perpetuación: capacidad del documento de hacer constar su contenido de forma estable (permanencia).
2) Función de garantía: capacidad de identificar a su autor (autenticidad).
3) Función probatoria: capacidad de ser instrumento de prueba de su contenido (veracidad).
Serán conductas penalmente relevantes las que privan al documento de su capacidad de perpetuación, las que quiebran su autenticidad y, en fin, las que provocan la falta de correspondencia de su contenido con la realidad.
2. El concepto de documento y el alcance de la definición legal Art. 26 CP: Documento, a efectos del Código, como «todo soporte material que exprese o incorpore datos, hechos o narraciones con eficacia probatoria o cualquier otro tipo de relevancia jurídica».
Requisitos del documento: a) Requiere un soporte material, pues sólo éste puede darle su cualidad de perpetuidad (en realidad, estabilidad en el tiempo). Ese soporte puede ser el papel (generalmente) u otros materiales clásicos (como la piedra, la madera o la tela) o más modernos, como la cinta magnetofónica, la cinta de video, el disquete, el disco duro de un ordenador o un disco compacto. El soporte material puede ser, pues, informático.
1 Derecho penal b) Debe poder atribuirse a una persona, pues sólo de ese modo cumple la función de garantía.
Normalmente esa atribución tiene lugar mediante la firma (también la firma electrónica) o la rúbrica.
El texto anónimo, de entrada y por sí solo, no puede ser objeto de los delitos de falsedad documental, sino sólo mediante su incorporación a un expediente o sumario.
c) El documento ha de ser objetivamente adecuado para tener efectos probatorios en el tráfico jurídico.
Carácter de las fotocopias  La jurisprudencia mayoritaria considera que sí constituyen un documento, aunque sólo de naturaleza privada. Sólo en el caso de que la fotocopia fuera cotejada y autenticada por fedatario sería un documento público u oficial.
 En la doctrina parece seguir siendo mayoritaria la tesis según la cual la fotocopia no es en absoluto un documento.
La sustitución de placas de matrícula es sancionada por la jurisprudencia como falsedad documental.
III. LAS CLASES DE DOCUMENTOS  Documentos públicos Documentos autorizados por notarios o por otros funcionarios a quienes se atribuye fe pública, en su ámbito de competencia, con los requisitos y formalidades que establecen las leyes.
o Documentos oficiales: expedidos por los funcionarios públicos en el ejercicio de sus cargos.
 La característica fundamental de estos documentos es su especial fuerza probatoria  Documentos privados Aquellos que son otorgados por particulares, sin intervención de fedatario público alguno.
 El contenido probatorio de estos documentos es muy inferior al de los anteriores.
 Documentos mercantiles Los que se han elaborado conforme al Código de Comercio y, por tanto, hacen constar derechos definidos en las leyes mercantiles.
o Jurisprudencia: concepto muy amplio de documento mercantil (todo aquél que recoja una operación de comercio o tenga validez o eficacia para hacer constar derechos u obligaciones de tal carácter o sirva para demostrarlas).
o Doctrina: concepto más estricto, vinculado a la especial fuerza probatoria de algunos documentos comerciales, que justificaría su equiparación a los documentos públicos y oficiales.
 Documentos oficiales por destino o por incorporación Es preciso castigar por falsedad en documento oficial al particular que ha incurrido en una inveracidad en un documento privado que no tiene otro fin posible que el de incorporarse a un expediente administrativo, engañando al funcionario público encargado de tramitado: son éstos los denominados «documentos recepticios».
2 Derecho penal El argumento es la concurrencia de una suerte de «autoría mediata» del particular sobre el funcionario público. Sin embargo, un particular no puede ser calificado de autor mediato de un delito especial propio de un funcionario público.
Según el voto particular de un magistrado del TS, en los llamados documentos "recepticios" no se dan las razones que justifican la mayor punibilidad de la falsificación de documentos oficiales».
La doctrina de los documentos recepticios implica una extensión improcedente de la responsabilidad a título de falsedad documental que no guarda relación con el sentido del concepto central «fuerza probatoria». Un documento privado incorporado a un expediente oficial no pasa por ello a tener la fuerza probatoria de los documentos otorgados por funcionarios dotados de fe pública.
IV. LAS CONDUCTAS DE FALSEDAD (arts. 390-400 CP) 1. Clases Artículo 390 1. Será castigado con las penas de prisión de tres a seis años, multa de seis a veinticuatro meses e inhabilitación especial por tiempo de dos a seis años, la autoridad o funcionario público que, en el ejercicio de sus funciones, cometa falsedad: 1º) Alterando un documento en alguno de sus elementos o requisitos de carácter esencial.
2º) Simulando un documento en todo o en parte, de manera que induzca a error sobre su autenticidad.
3º) Suponiendo en un acto la intervención de personas que no la han tenido, o atribuyendo a las que han intervenido en él declaraciones o manifestaciones diferentes de las que hubieran hecho.
4º) Faltando a la verdad en la narración de los hechos.
2. Será castigado con las mismas penas a las señaladas en el apartado anterior el responsable de cualquier confesión religiosa que incurra en alguna de las conductas descritas en los números anteriores, respecto de actos y documentos que puedan producir efecto en el estado de las personas o en el orden civil.
 Falsedades materiales: implican una intervención del autor sobre el soporte material del documento.
Tal intervención, que lesiona la función de garantía (y, adicionalmente, la probatoria) del documento puede consistir en: 1º) La alteración de uno de los elementos o requisitos de carácter esencial de aquél, es decir, en la modificación de dicho elemento ya previamente existente (Ej: el borrado de una parte del texto, firma, cantidad, fecha, y su sustitución por otra)  Art. 390.1.1ª 2º) La falsedad puede consistir en la creación de dicho soporte material, o de parte de él, por alguien que no aparecerá como el otorgante formal de tal documento (la invención o falsificación completa de todo o parte de un documento, previamente inexistente)  Art. 390.1.2ª  Falsedades ideológicas: requieren una inveracidad de las declaraciones contenidas en el soporte del documento. Afectan a la función probatoria.
3º) Conductas en las que quien ha de dar cuenta -certificando- de lo acontecido en un determinado acto, supone la intervención en él de personas que no han asistido, o les atribuye declaraciones o manifestaciones que no han hecho.  Art. 390.1.3ª 4º) «Mentira escrita»  Art. 390.1.4ª 3 Derecho penal La destrucción de todo o parte de un documento es una «alteración» de éste y, por tanto, típica como delito de falsedad documental. Sin embargo, la mayoría rechaza esta posibilidad, señalando que tal destrucción sólo es subsumible, para los particulares, en el delito de daños patrimoniales y, para los funcionarios públicos, en el delito de infidelidad en la custodia de documentos El CP también sanciona las conductas de presentación en juicio o de uso de documento falso (art. 393, documentos públicos, oficiales o mercantiles; art. 396 documentos privados; art. 399.2 certificaciones) y los actos preparatorios: la fabricación-recepción, obtención o tenencia de medios específicamente destinados a la comisión de los delitos de falsedad documental.
2. Sujetos Sujetos activos:  Autoridades y funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones  Particulares (elemento subjetivo: “fin de perjudicar a otro”) La jurisprudencia acoge un concepto amplio de autoría que no requiere la ejecución personal y física de la acción falsaria. Por el contrario, estima suficiente para ser coautor la existencia de co-dominio del hecho, expresado en la existencia de un acuerdo y de una aportación en fase ejecutiva.
La mentira escrita de los particulares, así como la mentira proferida por éstos en declaraciones ante funcionarios públicos que la recogen en los documentos que otorgan no es, pues, punible como conducta de falsedad documental del particular.
El punto de partida es «que no existe un deber genérico de veracidad exigible a los particulares bajo la amenaza de sanción penal». Sin embargo, dicho deber de veracidad sí surge «en supuestos específicos y delimitados para la protección de determinados intereses superiores: - declaraciones testificales ante los Tribunales de Justicia (arts. 458 y concordantes) - declaraciones ante las Comisiones Parlamentarias de Investigación (art. 502.3) - con carácter específico, en determinados documentos mercantiles (art. 261, 290 o 310».
Ahora bien, una cosa es que el particular carezca de un deber de veracidad en sus manifestaciones ante funcionarios públicos y otra bien distinta que no pese sobre él el deber de no engañar.
Cómo sancionar al particular que crea falsas apariencias de modo tal que un funcionario público sufre un error (vencible o invencible) y da fe de algo que no se corresponde con la realidad.
Polémica enorme sobre los términos de la aplicación del art. 390.1.2º CP:  Caso “Filesa”  simulación documental  Caso “Argentia Trust” impunidad, a título de falsedad, de los casos de facturas falsas, por tratarse de supuestos en los que sólo se falta a la verdad en la narración de los hechos El centro de la discusión es si cabe incluir en dicha definición legal los casos de «facturas falsas», en los que dos particulares se ponen de acuerdo en otorgar un documento, firmándolo ellos mismos, pero haciendo constar en él datos que no se corresponden con la realidad.
4 Derecho penal Jurisprudencia mayoritaria En los casos en que los particulares se ponen de acuerdo en crear documento que, aunque firmado por ellos, resulta, en cuanto a su contenido, absolutamente falto de correspondencia con la realidad, la conducta debe sancionarse por el art. 392 o 395 en relación con el art. 390.1.2°CP.
También es discutida la aplicación a los particulares del supuesto comprendido en el art. 390.1.3° CP.
 Para un sector de la doctrina, esta conducta la pueden realizar aquellos particulares que, como los administradores o representantes de una persona jurídica, pueden tener la obligación legal de certificar los acuerdos de una junta o asamblea, lo que cabría que hicieran faltando a la verdad en cuanto a la determinación de los asistentes o en cuanto a las manifestaciones efectuadas por éstos (Punto de vista apoyado por la jurisprudencia).
 Otro sector doctrinal, en cambio, se muestra contrario a la hipótesis de que los particulares puedan realizar efectivamente la conducta del art. 390.1.3° CP, por entender que, en todo caso, los documentos otorgados por éstos carecerían de fuerza probatoria.
V.
IMPUTACIÓN OBJETIVA Y SUBJETIVA Imputación objetiva La conducta falsaria, para ser penalmente típica, debe constituir un riesgo relevante de afectación a la confianza de los ciudadanos en las funciones del documento. Cuando la falsedad cometida no es idónea para producir esa perturbación, la conducta es atípica (falsedad inocua).
No son típicas las falsedades consentidas, salvo que el hecho de la estampación personal de la firma tenga alguna trascendencia específica en el ámbito de que se trate. Si el texto y la firma se corresponden con la voluntad del otorgante formal, no hay falsedad punible, pues no se ha producido un riesgo relevante contra los medios de prueba.
Imputación subjetiva Las falsedades son punibles de modo general sólo si se han cometido dolosamente. Una excepción a esta regla general viene dada por lo dispuesto en el art. 391 CP, que sanciona la conducta de la autoridad o funcionario público que comete falsedad por imprudencia grave.
Artículo 391 La autoridad o funcionario público que por imprudencia grave incurriere en alguna de las falsedades previstas en el artículo anterior o diere lugar a que otro las cometa, será castigado con la pena de multa de seis a doce meses y suspensión de empleo o cargo público por tiempo de seis meses a un año.
El art. 391 CP sanciona también al funcionario público que, por imprudencia grave, da lugar a que otro cometa falsedad. Esta conducta podría calificarse como una intervención imprudente en el delito doloso de falsedad cometido por un tercero.
5 Derecho penal Exemples: Un noi ven d’entrades de futbol falses  Falsedat de particular sobre document mercantil (art. 392). Es tracta d’una simulació (es fa veure que el Barça ha emès aquestes entrades).
Un alumne sol·licita a un professor fer la recuperació d’un examen. El professor exigeix un justificant i el noi li demana a la seva tieta, que es metgessa, que li faci un fals.
 Metgessa  Falsedat de funcionari públic en document oficial (art. 390). És una falsedat ideològica del 390.1.4º.
 Noi  Falsedat de 2n grau (art. 393). No s’utilitza en un judici i no s’ha utilitzat per perjudicar a un tercer.
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