Resumen Trimestre 1 (2013)

Resumen Español
Universidad Universidad Pompeu Fabra (UPF)
Grado Economía - 1º curso
Asignatura economia de empresa
Año del apunte 2013
Páginas 17
Fecha de subida 14/10/2014
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resumen del primer trimestre de Economia de Empresa

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Apuntes Tema 1: El modelo económico de conducta Los modelos de comportamiento Para entender las organizaciones y las decisiones que se toman en un contexto económico, es necesario establecer un modelo que prediga el comportamiento de los individuos en dicho contexto. Este modelo nos permitirá, además, recomendar las decisiones idóneas en un contexto económico.
Antes de ver el modelo de comportamiento principal, es necesario mencionar otro tipo de modelos que, si bien son menos útiles, cada uno tiene algo de verdad. Es decir, cada uno predice parte del comportamiento humano. Estos modelos son: • Modelo de la felicidad productiva: Se basa en la premisa de que los empleados felices son más productivos y que, por tanto, hay que diseñar entornos de trabajo que satisfagan a los empleados.
• Modelo del entorno o determinista: Se basa en el hecho de que la conducta o el comportamiento de los empleados viene determinado en gran medida por su cultura y su educación. En consecuencia, la empresa poco o nada puede hacer para cambiar la conducta de los sujetos.
• Modelo del buen ciudadano: Se basa en la premisa de que los empleados desean hacer bien su trabajo y, por tanto, los directivos deben comunicar sus metas y objetivos, mostrar cómo alcanzarlos e informar de los resultados que se van viendo.
• Modelo económico de conducta: Lo relevante son los incentivos puesto que, a la hora de tomar las decisiones, los individuos realizan un análisis costebeneficio. Este es el modelo que utilizaremos.
El modelo económico de conducta El modelo económico de conducta se basa en: • Maximización de utilidad (felicidad): usamos esto para analizar el modelo mediante las matemáticas.
• Preferencias: El individuo sabe lo que quiere • Racionalidad económica: Hace todo lo posible para lograr sus objetivos dadas sus posibilidades o recursos -su presupuesto-.
• Autointerés: Lo único que importa al individuo es su propia felicidad o bienestar.
Medimos la felicidad en dinero.
• Escasez de recursos: El individuo siempre prefiere más a menos, pero los recursos son limitados.
Este modelo se interpreta afirmando que las personas responden a los incentivos con creatividad y oportunismo (autointerés). Las dos grandes fuentes de conocimiento o capacidad de solucionar los problemas son la evolutiva, basada en la experiencia de muchas generaciones; y la intelectual, basada en nuestras propias reflexiones.
La toma de decisiones A la hora de tomar una decisión, las personas sólo la toman si los beneficios son más grandes que los costes. De este modo, elegiremos la decisión que maximice nuestra utilidad dado nuestro presupuesto, es decir, emplearemos los recursos escasos de los que disponemos para aquello que nos proporcione mayor utilidad. Es aquí donde aparece un concepto clave: el coste de oportunidad o a lo que renunciamos al hacer una cosa.
Dado que los recursos pueden usarse para varios usos, cada acción tiene un coste de oportunidad: lo que podríamos haber hecho de no hacer X cosa. Esto último es muy importante ya que nuestras decisiones pueden cambiar si modificamos los costes y los beneficios, lo que significa que los individuos responden a los incentivos.
A la hora de tomar decisiones, las personas no lo hacen de forma brusca: no deciden entre estudiar o no estudiar -decisión binaria-. Lo que deciden es si estudiar una hora más o emplear ese tiempo para otros menesteres. Estas elecciones son marginales. Así, elegir una decisión es racional cuando el beneficio marginal es superior al coste marginal.
Por último, hay que mencionar los costes inevitables o irrecuperables. Estos costes ya se han perdido y, en consecuencia, tomemos la decisión que tomemos no los recuperaremos. Por tanto, no deben afectar a nuestro análisis coste-beneficio, es decir, no debemos incluirlos en el mismo. Es un error común en la gestión de empresas defender una inversión solo porque se ha invertido mucho en ella.
El papel de los incentivos y otros Las empresas, los poderes públicos...han de tener muy en cuenta el papel fundamental de los incentivos en la toma de decisiones. Por ello hay que diseñar los incentivos correctamente, esto es, no han de ser ni demasiado grandes ni demasiado pequeños. Si son demasiado pequeños, los individuos no tendrán el comportamiento que deseamos. Por contra, si son demasiado grandes habrá un posible menor rendimiento sin exceso de ellos.
Por último, el modelo económico racional NO afirma: • Que las personas sean egoístas, pues los actos altruistas pueden dar felicidad.
• Que todos los individuos tengan las mismas preferencias.
• Que los individuos siempre toman decisiones infalibles.
• Que los individuos tienen información perfecta.
La racionalidad de la información imperfecta La información es como cualquier otro recurso: escasa y valiosa. Además, es objeto de intercambio -compraventa- y de producción. A la hora de tomar una decisión, tenemos dos tipos de costes: el coste de tomar una mala decisión, que se reduce a medida que obtenemos más información. Y el coste de informarse -que incluye el coste de búsqueda y procesamiento de la información-, que aumenta a medida que obtenemos más información.
Es por esto que, dado que intentamos minimizar el coste total (coste de equivocarse + coste informarse) nunca buscaremos la información máxima. Seguiremos informándonos hasta que el beneficio de una unidad adicional de información sea igual al coste de esa unidad. Las innovaciones tecnológicas reducen el coste de información y, por tanto, el coste mínimo total va cambiando con el tiempo.
Por último, las decisiones tomadas según lo anterior no siempre son óptimas posteriormente: una decisión puede ser idónea a priori pero no-óptima a posteriori. Es por esto que no debemos juzgar las decisiones según buenos o malos resultados.
Anomalías de la conducta racional: función del valor asimètrico En ciertas situaciones, las personas se desvían de lo que prevé el modelo económico racional puesto que los seres humanos solemos dar importancia a algunos costes que no deberían considerarse como tal, ya que pueden resultar irrecuperables o inevitables.
Una explicación a lo anterior es la función del valor asimétrico, que tiene mayor pendiente para las pérdidas que para las ganancias; lo que indica que las primeras son más importantes para nosotros. Esta función se usa para aprender a mejorar nuestra toma de decisiones y para fijar mejor los incentivos. Unas cuantas reglas a seguir son: • No agregar las primas o regalos, individualizar los premios ya que así obtenemos más beneficios.
• Combinar perdidas ya que la pendiente para las pérdidas es mayor y por ello es mejor presentar todo lo malo junto.
• Reunir las pequeñas perdidas con grandes ganancias.
• Separar las pequeñas ganancias de las grandes pérdidas.
El autocontrol La falta de autocontrol puede causar una desviación de la maximización de la felicidad ya que pueden existir conflictos internos de intereses en los individuos. Por ejemplo, sabemos que nos conviene estudiar para obtener unas mayores perspectivas laborales en un futuro, pero el estudio puede verse comprometido con las ganas de disponer de tiempo libre (ocio) del individuo.
Por ello, los individuos a menudo se auto-incentivan (Ejemplo: los investigadores envían un borrador de sus conferencias para comprometerse a terminarlas) o se autolimitan (Ejemplo: Poner el despertador muy lejos de la cama para obligarse a sí mismo a levantarse).
Autointerés y oportunismo Los individuos poseen autointerés, es decir, al tomar decisiones sólo les importa la busqueda de su propio bienestar. Esto no siempre significa ser egoísta, pero cuando hay autointerés e información asimétrica -una de las partes tiene más información que la otra- surge el oportunismo. El oportunismo significa una tendencia al incumplimiento de acuerdos u obligaciones aprovechando la falta de información de la otra parte.
El oportunismo puede surgir antes (oportunismo ex ante) o después de contratar (oportunismo ex post), el más frecuente es el segundo, que se manifiesta cuando hay ausencia de salvaguardias que lo controlen o cuando estas fallan. El oportunismo suele prevenirse antes de contratar para evitar conflictos (eficiencia ex ante o antes de contratar).
Apuntes Tema 2: Especialización e intercambio La especialización La distribución de tareas es algo muy positivo para la economía: cada individuo se especializa en aquello que sabe hacer mejor y de esta forma se incrementa la productividad. No obstante, esta especialización comporta riesgos ya que podrían surgir problemas para coordinar todas estas actividades, además de desconfianza entre las distintas personas y falta de motivación. Por tanto, la situación anterior comporta un dilema: especializarse nos permite ser más productivos, pero esta especialización conlleva la aparición de nuevos costes.
Entendemos por especialización la dedicación de los recursos más idóneos o convenientes para elaborar un determinado producto. Las ventajas de la misma son la reducción de costes en formación, la existencia de economías de escala -reducción de costes gracias a la mayor producción- y la capacidad de explotar lo mejor de cada trabajador -ventaja comparativa-.
Los costes de producción Podemos distinguir entre dos costes a la hora de producir un bien o servicio: • Costes de intercambio: Todos aquellos relacionados con la necesidad de coordinar las distintas actividades y motivar a quienes las hacen. Engloba los costes de motivación y los de coordinación. A más especialización, mayores costes de intercambio. Se clasifican entre: ◦ Costes de coordinación: Surgen por la necesidad de transmitir información sobre el producto o servicio a otras personas. Por ejemplo, el departamento de marketing ha de informar a los diseñadores sobre qué quieren los clientes.
◦ Costes de motivación: Todos aquellos relativos a alinear los intereses o establecer intereses comunes entre distintas personas con el fin de evitar posibles conductas oportunistas. Son los más costosos y los más problemáticos.
• Costes de transformación: El resto de costes en los que incurrimos para producir un producto (materiales, electricidad...) Se reducen a medida que se incrementa la especialización.
En suma, podemos decir que Costes totales = costes de intercambio + costes de transformación Costes de intercambio = costes de motivación + costes de coordinación Se escoge siempre la combinación que minimice los costes totales, aunque ello comporte un menor nivel de especialización del preferible -debido a los costes de intercambio-.
Soluciones al problema económico: el Mercado El principal problema de la economía se basa en decidir qué producir, de qué manera y quién produce o para quién. Este problema recibe el nombre de problema económico, y existen varias soluciones al mismo. Primero estudiaremos la que proporciona el mercado.
Como sabemos, un mercado es un grupo de compradores y vendedores de un determinado bien o servicio. Los mercados pueden estar regulados -compañías aéreas- o no por distintas organizaciones -Estado, UE...-. La solución del mercado a cada uno de los problemas es la siguiente: • Qué producir: Esta decisión se toma de forma libre y descentralizada en el mercado. Es decir, lo que se produce viene determinado por las decisiones de miles de consumidores, que establecen la supervivencia y los beneficios de las empresas.
Cómo producir: En el mercado se produce de la forma más eficiente -de forma que ningún individuo puede salir beneficiado sin perjudicar a otro- puesto que la competencia entre empresas garantiza que las no-eficientes abandonen el mercado.
• Quién produce: Viene concretado por la escasez -recursos limitados- y la productividad. Los precios se fijan según la escasez o limitación del producto -a más cantidad, menor es el precio-, y los salarios según la escasez o exceso de trabajadores -a más trabajadores disponibles, menos salario-.
Para que el mercado funcione necesita de dos poderosas herramientas: el sistema de precios y los derechos de propiedad. Los precios permiten resumir toda la información del producto -coste de la luz, los materiales, los trabajadores- en una sola cifra. Además, la información se transmite en cadena de tal modo que si hay mala cosecha el zumo de naranja será más caro debido a la escasez de naranjas, necesarias para producir el producto. El sistema de precios logra también asignar el producto a quién más lo valora, en otras palabras, otorga el producto a quién está dispuesto a pagar más por él.
Por otra parte, los derechos de propiedad son necesarios para que funcione el sistema de precios tratado en el párrafo anterior. Estos derechos otorgan o confieren al poseedor del bien el derecho a hacer lo que quiera con él -venderlo, usarlo, destruirlo...-, estos derechos se pueden vender. Básicamente, los derechos de propiedad son esenciales para el sistema de precios porque motivan a los propietarios de los bienes a hacer el mejor uso de ellos, ya que ellos sufren las consecuencias de ese uso.
• Soluciones al problema económico: la Política Este tipo de solución se basa en la toma centralizada de decisiones, es decir, unas pocas personas deciden por las demás. La política engloba varios sistemas, clasificados según su grado de intervención en el mercado.
En primer lugar, la democracia se fundamenta en la simultaneidad o la toma de decisiones en el mismo instante para todos, ya sea a través de votos o representantes; y en la generalidad. Es decir, en las elecciones participan todos los electores, independientemente de su grado de interés en la materia. Los problemas de la democracia son los pocos incentivos de los votantes para informarse -ya que prácticamente no asumen las consecuencias de sus decisiones-, el posible poder de ciertas minorías -Lobbies- y los costes de intercambio que generan los representantes.
En segundo lugar, encontramos las economías planificadas -como la antigua Unión Soviética, o la actual Corea del Norte- donde TODAS las decisiones estaban centralizadas. En estas economías no existen derechos de propiedad y, aunque hay un sistema de precios ficticio -no determinado por el mercado-, este es totalmente inútil. Las decisiones de qué producir, cómo y para quién son tomadas por el planificador. Los problemas de estas economías son la forma de incentivar a los individuos en ausencia de derechos de propiedad y la forma de obtener y procesar la información.
Existe también una mezcla de las dos anteriores llamada economía social de mercado -famosa por su “Estado del Bienestar”- que deja libertad al mercado pero posee un sector público fuerte, además de regular los sectores considerados estratégicos.
La solución organizativa: la empresa Antes de nada, es necesario definir el término organización. Una organización son un conjunto de individuos con unas normas determinadas que se relacionan unos con otros .
Dicho esto, cabe preguntarse por qué existen las empresas. Las empresas existen fundamentalmente porque permiten reducir los costes de intercambio, se producirá en la empresa o en el mercado dependiendo de los costes de cada una.
Esta reducción de costes es posible porque, dado que todos los trabajadores tienen interés en que la empresa vaya bien, sus intereses están parcialmente alineados y es más fácil resolver los posibles conflictos de intereses que tengan los trabajadores. Además, es menos costoso resolver estos conflictos mediante jerarquías que no en el mercado.
Otras explicaciones de la existencia de las empresas pueden ser que son necesarias para la división de trabajo, que permiten reducir la incertidumbre y aprovechar economías de escala.
Apuntes Tema 3: Problemas y costes contractuales Los contratos y déficit de información Los contratos o acuerdos son esenciales en toda economía, ya que permiten reducir los costes de coordinación y motivación. Además, favorecen la realización de transacciones beneficiosas para ambas partes. No obstante, estas transacciones pueden no llevarse a cabo a causa del oportunismo, que surge cuando existe autointerés e información asimétrica -una de las partes sabe más que la otra-.
Dado que es prácticamente imposible estipular en un contrato lo que se ha de hacer ante todos los imprevistos o contingencias posibles -debido al enorme coste de información que supondría eso-, los contratos son incompletos y, por tanto, propician la aparición de información asimétrica y oportunismo.
En general, distinguimos dos tipos de déficit de información o falta de información: • Carencia informativa: Ambas partes están igualmente desinformadas sobre los posibles imprevistos que puedan surgir.
• Asimetria informativa: Una de las partes del contrato posee más información que otra sobre algún aspecto relevante de este. Se conoce como información asimétrica y es un tipo de fallo de mercado -cuando el mercado, por sí solo, no logra la eficiencia-.
Problemas contractuales: la selección adversa La selección adversa o oportunismo ex ante surge cuando hay información asimétrica antes de contratar. Este oportunismo impide que se realicen transacciones mutuamente beneficiosas para ambas partes. Por ejemplo, si un seguro de coche no puede prever qué gastos le conllevará asegurar al cliente, fijará un precio medio tan alto que los conductos menos temerarios no querrán contratar. Por tanto, esta asimetría informativa hace que el mercado no funcione correctamente.
Sin embargo, podemos solucionar la selección adversa eliminando o mitigando el problema de la información asimétrica -el autointerés no lo podemos destruir, es inherente a la naturaleza humana-. Distinguimos entre tres tipo de soluciones: • Selección: La parte desinformada trata de hacerle revelar a la informada su información. Por ejemplo, la aseguradora puede diseñar “pólizas a medida” para solventar el oportunismo anterior.
• Señales: La parte informada revela información a la desinformada mediante algún tipo de acción. En el ejemplo anterior, los conductores precavidos podrían enseñar su carnet con todos los puntos; mientras que el temerario no lo haría para evitar ser descubierto.
• Agrupación: Se contrata en bloque con diversos tipos de individuos, por lo que el coste medio de la aseguradora anterior sería válido. Un ejemplo de esto podrían ser los seguros médicos estandarizados que proporciona cada empresa en Estados Unidos.
Problemas contractuales: el riesgo moral El riesgo moral o oportunismo ex post surge cuando hay información asimétrica después de contratar. Es decir, una o ambas partes incumplen las condiciones del contrato tras firmarlo. Un ejemplo de esto podría ser la conducta temeraria de un conductor tras haber obtenido un seguro.
Las soluciones a este tipo de oportunismo son más complejas: • Vincular la compensación al rendimiento: Es la solución más común y para realizarla es necesario tener una medida objetiva del rendimiento del individuo -ventas...-,. Su principal desventaja es que genera otro tipo de oportunismo.
• Salvaguardias contractuales: Estas se pueden realizar mediante supervisión -los realiza la parte desinformada- o mediante garantía -los realiza l parte informada-.
Los costes de agencia Antes de tratar estos costes, es necesario definir las dos partes del contrato o implicadas en el contrato: • Principal: La parte que contrata o encarga a la otra algo. Es la parte desinformada.
• Agente: La parte que se compromete a realizar algo. Es la parte informada.
Los costes de agencia surgen debido al oportunismo por parte del agente o los “problemas de agencia”. Dado que las salvaguardias son costosas, evitar el oportunismo del agente también lo es y de ahí surgen los costes contractuales que se dan en estos problemas. Los costes de agencia vienen determinados por: Costes de agencia = Costes de salvaguardia + pérdida residual Los costes de salvaguardia son: • Costes de supervisión: Gastos que realiza el principal para ver que el agente hace bien su trabajo.
• Costes de garantía: Gastos que realiza el agente para demostrar al principal que realiza bien su trabajo.
Por último, la pérdida residual representa la diferencia entre los beneficios en una situación ideal, sin problemas de agencia, y el beneficio que se obtiene realmente en la situación real. Como al principal no le sale a cuenta supervisar todo el tiempo al agente, siempre existirá cierto grado de oportunismo.
Por último, los costes de agencia se distribuirán dependiendo del tipo de oportunismo: • Oportunismo no anticipado: Surge de imprevisto y, en consecuencia, todo el coste de agencia es pérdida residual y es soportado por el principal.
• Oportunismo anticipado: Se puede prever al iniciar la relación contrato y se fijan garantías, salvaguardias...para mitigarlo. No obstante, siempre existe pérdida residual. Es asumido entre ambos, agente y principal.
Apuntes Tema 4: Integración Vertical y Activos Específicos La cadena vertical de producción A la hora de producir un producto, se siguen diversas fases hasta poder entregárselo a los consumidores. Estas fases reciben el nombre de cadena vertical de producción, y consisten en la secuencia de pasos que hay que seguir para fabricar y vender el producto.
Es decir, esta cadena contiene las siguientes etapas del proceso productivo: • Adquisición de las materias primas.
• Transformación de las materias primas y realización de productos intermedios.
• Realización de productos acabados.
• Distribución y venta.
• Servicio post-venta y garantía.
La integración vertical Se dice que una compañía está más integrada verticalmente cuando realiza más etapas de la cadena vertical de producción o proceso productivo. Distinguimos entre dos tipos de integración vertical: • Integración vertical hacia atrás: Una empresa decide realizar una fase ANTERIOR del proceso de producción a la que ya estaba haciendo. Por ejemplo, si una fábrica de yogures decide poner granjas y fabricar ella misma la leche se está integrando verticalmente hacia atrás.
• Integración vertical hacia adelante: Una empresa decide realizar una fase POSTERIOR del proceso de producción a la que ya estaba haciendo. Por ejemplo, si una fábrica de yogures decide distribuir por sí misma sus yogures, se está integrando verticalmente hacia adelante.
Un concepto relacionado con este tipo de integración es el de integración horizontal, que se produce cuando dos empresas dedicadas a la MISMA etapa del proceso productivo deciden unirse o fusionarse. Un ejemplo de esto podría ser la fusión de las cajas de ahorros en España.
Las empresas se integran verticalmente por varios motivos: • Eludir impuestos o regulaciones: Si los aranceles son muy altos, a la empresa no le resulta rentable externalizar parte del proceso productivo.
• Situaciones de monopolio: Se integra verticalmente para evitar un monopolio o para fortalecer la situación monopolística de la empresa.
• Minimización de los costes de intercambio: Es más fácil motivar a los empleados y transmitir información si la empresa está integrada verticalmente.
Además, permite solucionar el problema de los activos específicos.
• Discriminación de precios: Las empresas pueden discriminar mejor precios -vender el mismo bien a precios diferentes según el consumidor- si están integradas verticalmente. A su vez, les sirve para evitar el arbitraje o la reventa del bien a precios más bajos debido a la práctica de la discriminación de precios.
No obstante, acudir al mercado es más beneficioso en ciertas ocasiones, sobre todo cuando el mercado es muy competitivo y la empresa subcontratada se aprovecha de la existencia de economías de escala.
El problema de los activos específicos Antes de definir qué es un activo específico, definamos la primera palabra del concepto.
Reciben el nombre de activos todos los bienes y derechos con valor monetario que son propiedad de una persona física -individuo- o jurídica -empresa o institución-. Es decir, un activo es todo lo que posee una empresa, persona o institución que tiene valor monetario.
Dicho esto, entendemos por un activo específico aquel que está diseñado para hacer una determinada tarea o es más adecuado para hacerla. Si no lo utilizamos para ese uso concreto, su valor monetario decae enormemente. Por tanto, su valor monetario depende mucho de la relación contractual. Por ejemplo, una máquina diseñada para hacer Lamborghini -un famoso coche de lujo- tiene un alto valor debido a lo que podemos construir con ella; pero fuera de ese uso apenas se puede usar como chatarra. En otras palabras, si Lamborghini decide no usar ese máquina, la máquina se vuelve completamente inútil.
El párrafo anterior nos describe el problema de los activos específicos. Dado que estos activos carecen -prácticamente- de valor monetario fuera de su uso idóneo, la empresa X que ha subcontratado a la empresa Y, que usa estos activos, puede tener una conducta oportunista.
Expropiación y cuasi-renta Para ilustrar mejor el problema de los activos específicos, continuemos con el ejemplo de la máquina del Lamborghini. Esa máquina tiene un valor de 50 millones de euros como máquina de producción de Lamborghinis. Por contra, fuera de ese uso vale 1000€ como chatarra. La diferencia entre los 50 millones de euros de su mejor uso y los 1000 de su segundo mejor uso, se conoce como cuasi-renta. En el ejemplo del coche de lujo, esa cuasi-renta puede ser fácilmente capturada por la empresa que subcontrata a la fábrica.
Esta captura se conoce como expropiación.
Dicho de otra forma, la expropiación es una conducta oportunista que consiste en quitar a una empresa dueña de un activo específico todo el ingreso adicional o cuasirenta que genera.
Debido al problema de la posible expropiación, las empresas invierten menos de lo óptimo en activos específicos con el objetivo de evitarla. En nuestro caso, aunque podría ser beneficioso para ambas partes, ninguna empresa querrá invertir en construir una fábrica para hacer coches de lujo para evitar la expropiación. Además, si decidiera invertir lo haría con activos menos específicos para garantizarse tener más de un cliente.
Inversión subóptima El problema descrito en el párrafo anterior recibe el nombre de inversión subóptima, y consiste básicamente en que no se invierte tanto en activos específicos como en la situación idónea. Las consecuencias de esto son: • Menos volumen de negocio: transacciones mutuamente beneficiosas no se realizan por miedo al oportunismo.
• Activos menos específicos de lo deseable.
Podemos solucionar este problema mediante: • Contratos de larga duración con amplias salvaguardias para garantizar la conducta no oportunista.
• Integración vertical: una empresa no puede expropiarse nada a sí misma y, por tanto, con la integración vertical se resuelve el problema.
• Usar activos no específicos e ir al mercado: aceptar que no podremos usar activos específicos y contratar al proveedor genérico menos costoso.
Competencia ex ante y monopolio ex post El problema de los activos específicos se agrava debido al cambio de situación que se produce en el mercado: • Competencia antes de contratar: Antes de contratar hay competencia entre los proveedores para obtener un contrato que les permitirá conseguir beneficios. Por ejemplo, varios restaurantes quieren organizar la comida de una boda.
Monopolio tras contratar: Después de contratar, se pasa a una situación de monopolio -a veces por parte de ambas partes-. En el ejemplo de la boda, una vez contratado es costoso cambiar de restaurante.
En la situación de monopolio ex post -tras contratar-, se producía un monopolio bilateral, donde ambas partes podrían realizar conductas oportunistas ya que ambas partes tienen activos específicos. Pensemos, por ejemplo, en una empresa pesquera: los barcos son propiedad de la empresa; pero los pescadores trabajan para otra empresa.
Los barcos son inútiles sin los pescadores; y los pescadores lo son sin los barcos . Por tanto, a ambas partes les interesa encontrar una solución al problema.
• Tipos de activos específicos Un activo puede ser específico debido a su: • Especificidad del lugar: El activo está cerca de ciertas instalaciones. Por ejemplo, una central cerca de un gran núcleo urbano.
• Especificidad física: Activos adaptados a un determinado producto. Por ejemplo, la máquina de los Lamborghinis.
• Especificidad de capital humano: Un individuo con formación específica. Por ejemplo, un consultor experto en las finanzas de Microsoft.
• Activos dedicados: los que pasan a estar desocupados si el pedido se cancela.
Por ejemplo, las máquinas extra que compramos para cubrir la demanda.
• Especificidad de activos coespecializados: Activos cuyo valor viene estipulado por el trabajo en equipo. Por ejemplo, un grupo de música.
• Especificidad temporal: Activos cuyo valor depende mucho de las condiciones temporales. Por ejemplo, la comida de boda.
Contrato a largo plazo frente a integración vertical La decisión entre establecer un contrato a largo plazo o integrarse verticalmente depende del grado de especificidad del producto o servicio y de la incertidumbre existente en el mercado. La tabla siguiente ilustra la decisión de la empresa en cada caso: Incertidumbre → Baja Media Alta Especificidad ↓ Baja Mercado Mercado Mercado Media Contrato l/p o Contrato l/p o Contrato l/p o integración vertical integración vertical integración vertical Alta Contrato l/p o Contrato l/p o Integración vertical integración vertical integración vertical Activos específicos y contratación laboral El problema de los activos específicos también se observa en las relaciones laborales. El empleador y el empleado pueden expropiarse las cuasi-rentas mutuamente.
Por ejemplo, el trabajador puede comprarse una casa cerca de su lugar de trabajo o dedicarle tiempo a aprender cómo funciona un programa informático exclusivo de la empresa. Existen varias condiciones que afectan a la capacidad de expropiación del empleado: • Actuación colectiva: los trabajadores actúan conjuntamente. Los sindicatos evitan la expropiación del empleador o empresario y ejercen como mecanismos para la expropiación del trabajador.
• Contratos blindados: Los contratos más rígidos dan incentivos al trabajador para ser más oportunista.
Capacidad para excluir a otros trabajadores, como en el caso de los controladores aéreos.
• Tipo de producto: Existe más expropiación si es perecedero.
La solución a este problema suele ser contractual.
• Apuntes Tema 5: La Garantía de Calidad Introducción: La calidad y las relaciones comerciales A la hora de comprar un producto, pueden surgir problemas entre el cliente y el proveedor si ese producto no cumple las características que se le prometieron al cliente.
Es decir, si el producto no tiene la calidad prometida. Esto impide que transacciones mutuamente beneficiosas no se lleguen a producir debido a la ausencia de garantías de calidad del producto. En otras palabras, si no sabemos si el producto tiene una determinada calidad, quizá optemos por no comprarlo.
Antes de profundizar en la problemática anterior, definamos primero qué entendemos por calidad. La calidad en un sentido genérico son todas las características que definen un bien o servicio, por lo que la calidad posee muchas dimensiones. Para garantizar que la calidad sea la correcta, las empresas realizan una política de calidad.
La política de calidad La política de calidad de una empresa es el sistema de gestión de la misma, y consiste básicamente en tres componentes: • Definición de la calidad: En un sentido algo más concreto, la calidad son las características estandard o homogéneas del producto. No se trata de realizar un producto de lujo o de alta calidad, sino de que TODAS las unidades del bien o servicio tengan la misma calidad -calidad homogénea-.
• Control de calidad: Se debe comprobar que se está subministrando la calidad prometida mediante pruebas, inspecciones...El sistema de control de calidad es esencial en la estrategia de una empresa competitiva.
• Garantía de calidad: Además de comprobar que la calidad es la estandard, se debe garantizar que lo es mediante salvaguardias -indemnizaciones, certificaciones internacionales...- Tipos de bienes según la calidad Los problemas relacionados con la calidad son más graves cuanta menos información tiene el cliente, puesto que cuanto mayor es el grado de información asimétrica mayores son las posibilidades de oportunismo. En función de esto, existen tres tipos de bienes que se clasifican según su calidad: • Bienes de búsqueda: Son productos cuya calidad podemos verificar antes de comprarlos. Por ejemplo, seguros, cuentas bancarias...No obstante, hay que dar los mecanismos al cliente para que pueda informarse con el menor coste posible sobre la calidad de nuestro producto. Además, la competencia puede aprovecharse de la información de nuestros productos.
• Bienes de experiencia: Son productos cuya calidad podemos verificar tras consumirlos. Por ejemplo, videojuegos, cena en un restaurante...En este tipo de productos, es difícil convencer al cliente de la calidad de nuestro producto y las garantías son limitadas.
• Bienes de confianza: Sólo podemos verificar la calidad de lo ofrecido a largo plazo o nunca. Por ejemplo, reparaciones de coches u operaciones quirúrgicas.
La empresa debe dedicar muchos recursos en convencer al cliente de la calidad -franquicias, garantías a largo plazo...Pese a esta clasificación, en realidad todos los productos tienen características de alguno de los tres bienes anteriores; por lo que esta división es más teórica que no práctica.
La garantía de calidad en transacciones no repetitivas En las transacciones no repetitivas o que no se volverán a producir existen muchos incentivos para el oportunismo ya que el cliente no sabe exactamente la calidad de lo que vas a ofrecerle. Es por ello que, por ejemplo, hay muchos coches de segunda mano que no se venden entre desconocidos. Para solucionar el problema, existen las siguientes soluciones tipo o posibles soluciones: • Contratación entre partes informadas: Se acuerda una transacción entre dos partes que se conocen mutuamente. En nuestro caso, el coche se vendería entre amigos.
• Examinar el producto: El producto es revisado por el demandante antes de ser comprado. En el ejemplo, lo revisaría un taller de confianza.
• El vendedor puede ofrecer una garantía: Se ofrece un tipo de salvaguardia para evitar que la transacción no se produzca. Por ejemplo, una tienda de coches de segunda mano está interesada en vender el coche y no mancillar su reputación, por lo que ofrece bastantes más garantías que un particular.
Es necesario mencionar que, aunque la información asimétrica pueda evitar que se realicen transacciones, esta información es aprovechada por empresas que se han especializado en resolver el problema -asesores de inversión, guías de restaurantes...- y, por consiguiente, en solucionar este fallo de mercado.
La garantía de calidad en transacciones repetitivas Por otro lado, en las transacciones repetitivas o que se realizan con cierta frecuencia no es necesario que el nivel de calidad sea exigido por vía judicial ya que la repetición de la transacción actúa como salvaguardia. Dicho de otra forma, ambas partes cumplen el contrato porque esperan obtener beneficios futuros -si el cliente queda satisfecho, volverá a contratarme-.
En el contexto, la cuasi-renta del agente será la diferencia entre el beneficio futuro y el beneficio de ofrecer un bien de mala calidad. Como el beneficio futuro es mayor, le sale a cuenta ofrecer el bien de calidad estandard.
Sin embargo, existe el problema del último período: si es nuestro último día en la ciudad, el agente SÍ tendrá incentivos para ofrecernos un bien de calidad pésima. De este modo, si las relaciones no se alargan indefinidamente puede que los incentivos de calidad desaparecerán. Además, si anticipamos el problema y el último día no vamos, el agente lo intuirá y nos ofrecerá un bien pésimo el penúltimo día; y así sucesivamente.
Las soluciones para el problema del último período pueden ser: • Dar la impresión de que la relación será indefinida, esto es, que el cliente no diga nunca cuál es su último período.
• Repercusión sobre la futura contratación a terceros: si un cliente tiene una mala experiencia con la empresa debido al problema del último período, puede motivar a terceros para que no la contraten.
• Independencia del horizonte temporal: al propietario de la empresa le interesa mantener una buena reputación y así poder obtener más beneficios con la empresa vendiéndola cuando se jubile.
• Incertidumbre sobre los incentivos del proveedor: La reputación funciona como salvaguardia si los clientes esperan que el agente haga un buen trabajo, pero desconocen sus incentivos y tecnología. Como el agente no quiere defraudar a sus clientes, hará un buen trabajo para mantener su reputación.
• Reputación: Ejerce como salvaguardia aunque los clientes no sean los mismos, ya que la reputación es un activo muy valioso para las empresas y destruirlo es poco costoso -calumniar y/o difamar es gratuito-.
Las acusaciones infundadas y frívolas pueden dañar gravemente la reputación de las empresas; pero esta misma reputación sirve para incentivar a las empresas a solventar sus conflictos rápidamente -publicidad engañosa...-.
Estrategias para crear incentivos para salvaguardar la calidad Al vendedor o agente le interesa que sus activos generen cuasi-rentas, que consisten en el valor que los activos pierden si la calidad no es la prometida . Existen cinco estrategias para ofrecer salvaguardias de calidad por medio de cuasi-rentas: • Precio de lanzamiento: Se lanza un producto a un precio inferior a lo que correspondería con su calidad -aunque suponga pérdidas- para sobrepasar las expectativas de los clientes -que muchos clientes compren el producto debido a su bajo precio-.
Para llevar a cabo esta estrategia es necesario comunicar al cliente que el producto es de alta calidad con el fin de poder subir el precio luego y evitar que la marca sea considerada como de baja calidad.
• Inversiones publicitarias no informativas: Las grandes marcas no informan de su producto en sus anuncios, sino que contratan a personajes famosos para que hagan un anuncio...peculiar.
Esto es debido a que el cliente sabe que si la marca no cumple con lo prometido tendrá pérdidas debido al alto coste en publicidad. Es decir, la única manera que la maca tiene de recuperar ese dinero es subministrando la calidad prometida del bien.
• Activos específicos:Como estos activos tienen un alto coste, el único de amortizarlos es ofreciendo un buen servicio y una buena calidad.
• Diversificación: La marca se extiende a otros sectores para abarcar otros productos. Sin embargo, la calidad de esos nuevos productos ha de corresponderse con la de los antiguos. Por ejemplo, perfumes Lacoste.
• Uso de distribuidoras y grandes superficies como garantía de calidad: Dado que las grandes superficies necesitan preservar su reputación, no pueden vender por debajo de la calidad que esperan sus clientes, actuando así como salvaguardia para los productos que distribuyen. Los clientes, por tanto, confían en el distribuidor porque tiene más información que ellos sobre sus proveedores y ha de preservar su reputación.
Garantías explícitas Las garantías explícitas son las que comprometen al fabricante a cierta obligación en caso de fallo o defecto del bien o servicio. Estas garantías pueden generar oportunismo por parte del cliente, tanto de selección adversa -los consumidores comprarán el producto para usarlo más intensamente debido a la garantía que ofrece- como de riesgo moral -los clientes serán poco cuidadosos con el producto-.
Para solventar lo anterior existen varias medidas: • Límites temporales de la garantía. Por ejemplo, la garantía dura dos años.
• Excluir problemas por uso inapropiado o no doméstico: si usas mal el producto, no hay garantía..
• Excluir daños causados por riesgos indirectos o catástrofes naturales -terremoto, tornado...• Solicitar pruebas: La empresa solicita indicios de lo que ha sucedido -Ej: localizador del móvil o tablet-.
Apuntes Tema 6: La Producción en Equipo Introducción: El trabajo en equipo El trabajo en equipo es fundamental para las empresas porque incrementa la productividad y permite que cada individuo o miembro del equipo se especialice en aquello en lo que es mejor. El principal problema de este sistema es que es difícil medir el rendimiento de cada individuo, es decir, es difícil separar la producción del equipo de la de un único componente. Pese a ello, la producción en equipo ha logrado grandes éxitos como Wikipedia, Firefox...pero también ciertos fracasos al implantarse de forma fallida.
Una vez explicada su importancia, pasemos a definir la tecnología de producción en equipo, que tiene las características siguientes: • El equipo tiene un objetivo en común: hacer X cosa, lograr X ventas...
• El resultado final viene determinado por las contribuciones de todos los integrantes del equipo.
• Complementariadades: Las labores y los conocimientos de cada uno se complementan y logran aumentar la productividad. Es decir, el producto grupal es siempre mayor que la suma de los productos individuales, lo que significa que se produce más en equipo que trabajando por separado.
A su vez, como hemos dicho, existen dificultades o desventajas para este tipo de tecnología: • Inseparabilidad: Es difícil separar la producción del equipo de la de un único componente y, en consecuencia, determinar la aportación de cada individuo es costoso.
• Parasitismo: Hay pocos incentivos para esforzarse cuando se trabaja en equipo puesto que todo el coste de ese esfuerzo recae sobre ti pero los beneficios se reparten entre los integrantes del equipo.
El control en el trabajo en equipo Con el fin de evitar el parasitismo, es necesario controlar que los miembros del equipo hagan su trabajo y sean productivos. No obstante, este control es complejo y costoso, por lo que hay que escoger el nivel de control que minimice los costes totales. El objetivo básico del control es la interiorización, es decir, que los integrantes del equipo asuman todas las consecuencias -positivas o negativas- de sus actos.
Los sistemas de control pueden otorgar incentivos explícitos -remuneración en función del rendimiento- o implícitos -ascensos, reconocimiento...-. Los factores que determinan el grado óptimo de control son los siguientes: • El número de miembros del equipo -cuantos más hay, más parasitismo-.
• Los costes de medir el rendimiento: si es más costoso, habrá menos control.
• Si la transacción es repetitiva, ya que si lo es actúa como salvaguardia.
La empresa capitalista convencional Esta empresa se caracteriza por: • El empresario (dueño del capital): se especializa en tareas de control.
• La remuneración residual: el empresario obtiene la diferencia entre el valor producido por la empresa y el rendimiento de los demás factores productivos. Esto le incentiva a controlar adecuadamente a la plantilla. Por otro lado, el empresario decide quién forma parte de su empresa y puede venderla si así lo desea -puede vender su posición de empresarioEn las sociedades anónimas esto es algo diferente ya que los directivos se encargan de la gestión y el control, y los accionistas tienen la propiedad de la empresa y asumen riesgos -si la empresa quiebra, pierden lo invertido-.
El control mutuo y el control especializado Si los trabajadores se controlan mutuamente, existen dos problemas fundamentales: • No existe especialización en el control: por lo que si hay que controlar a un contable todos los miembros han de aprender contabilidad.
• Cada trabajador, además de realizar su tarea habitual, ha de controlar, cosa que supone un esfuerzo adicional.
Una posible solución a lo anterior sería el control a turnos, es decir, que los trabajadores fueran turnándose para controlar. Peri este sistema tampoco permite especializarse y, además, hay que establecer incentivos para garantizar un buen control.
Si, por el contrario, la empresa decide encargar el control a alguien externo que se dedique exclusivamente a ello -control especializado- estará ganando especialización en el control; pero pueden surgir conflictos de intereses entre el supervisor y los miembros del equipo.
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