Evidencia 2 (2017)

Trabajo Catalán
Universidad Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)
Grado Criminología - 2º curso
Asignatura Programes d'intervenció
Año del apunte 2017
Páginas 4
Fecha de subida 01/10/2017
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PROGRAMES D’INTERVENCIÓ La producción y la gestión del deseo de libertad Semianri 1 María Aperador Montoya Maperador1@gmail.com PROGRAMES D’INTERVENCIÓ María Aperador Montoya En la posteridad, no se entendía la cárcel como un lugar de cumplimiento de penas, ya que estas se resumían prácticamente en la muerte, pudiéndose aludir a un origen remoto de la prisión en el caso de cárceles de deudores, cuya finalidad era más bien coactiva y asegurativa y no punitiva.
(Sánchez Sánchez, 2013). En esta situación en que fue contextualizada la prisión, como forma de custodia cautelar del delincuente, hasta en tato se cumplía la pena impuesta, o bien como antecámara de los suplicios a que iba a ser sometido el condenado se extendió hasta finales del siglo XVIII. (Foucault, 1980, p- 110), estando compuesto el sistema punitivo hasta así como por penas corporales, infamantes y pecuniarias (Puig, 2012, p-25). A la vista de lo anterior resulta evidente que la pena de prisión no tenía sustantividad propia como tal pena si no que era un instrumento o medio para el cumplimiento de las penas. Las condiciones del reo no eran de interés alguno, ya que la única finalidad de la cárcel era separar al delincuente de la sociedad (Sánchez Sánchez, 2013), sin ánimo de rehabilitación.
Juanatey dorado (2011) afirma que hasta finales del siglo XVII las leyes penales respondían a la sola idea de la prevención general o intimidación, siendo utilizado el delincuente como “mero ejemplo” para los demás.
Todo este sistema comenzó a cambiar, junto con la idea de “cómo” se debe tratar a un preso y qué tipo de reclutamiento debe tener. Los autores del texto, afirman que, el deseo de libertad que sienten subjetivamente los presos, no es innato, sino que lo produce el propio sistema penitenciario. Jeanneret y Elejabarrieta (2006) nos presentan el deseo de libertad de la siguiente manera “Así, el sistema progresivo desdibuja la centralidad de la prisión en sí misma (castigo y reforma) al otorgarle un lugar en el interior del sistema penitenciario, inscribiéndola en un proceso para gestionar dicho deseo de libertad, haciendo al mismo interno gestor de su propia forma”. Con esta afirmación vemos que lo que se intenta es crear un sistema progresivo para llegar a la libertad, una libertad que es subjetiva. De esta manera, el agente de prisión, que tiene una función dentro, a partir del cumplimiento de las normas y de una buena conducta llegará a la anhelada libertad.
La sensación de anhelar libertad el sistema penitenciario la produce a través de la rutina. El preso está habitado por una “rutina diferente” porque ésta se da en medio de limitaciones de tiempo y lugar. La rutina es el modo de castigarlo y, al mismo tiempo, es “la terapia de rehabilitación”. (Toral & Rojas, 2013) Hay horarios y pautas para realizar todos los comportamientos que se deben hacer durante el día.
La rutina, en cierto modo, crea ese deseo de libertad, el deseo de despojarse de todo lo que se hace día a PROGRAMES D’INTERVENCIÓ | La producción y la gestión del deseo de libertad PROGRAMES D’INTERVENCIÓ María Aperador Montoya día y de poder elegir qué hacer en cada momento sin que se convierta en consecuencia de un acto que se repite día a día. La rutina pues, juega un papel muy importante dentro del sistema penitenciario, lo que propone el modelo progresivo es aprovechar esta monotonía de la rutina ofreciendo a los presos más trabajos y más ocupaciones, que, por una parte sirven de válvula de escape para que el preso no piense en fugarse, por ejemplo, y por otro lado sirven para poder rehabilitar al sujeto, que desee la libertad y por lo tanto, tenga un buen comportamiento para conseguirla, en otras palabras, el preso se convierte en el gestor de su propia rehabilitación.
La implementación del sistema progresivo se basa la microfísica del poder del Foucault. Foucault llega a la genealogía del poder después de efectuar una exhaustiva arqueología del saber, en la cual ya concebía el poder como el encargado de distribuir en el campo social los regímenes de visibilidad y invisibilidad, por una parte, y el régimen de enunciación por otro. (Gil, 2015). Foucault no concebía el poder como una instancia oculta que había que desvelar, sino precisamente como la condición de posibilidad de los diferentes saberes que circulan al largo de un marco determinado. Dicho autor, extrapoló las relaciones de poder de las instituciones disciplinarias a toda la sociedad, para comprobar cómo se da la producción de subjetividad a partir de la dinámica de fuerzas.
Metafóricamente, lo que propone Foucault con la microfísica del saber y la relación de poder-saber es como un pez que se muerde la cola. En las instituciones penitenciarias donde se concentran cientos de individuos en un mismo espacio cerrado, lo que se quiere conseguir es el saber, para después poder tener el poder. Estos sujetos que restan recluidos durante un largo periodo, son estudiados por los diversos profesionales dentro de las prisiones, este estudio posteriormente servirá para adquirir un poder, y poder rehabilitarlos. Cada vez, este saber hará que se mejoren las bases del sistema penitenciario. Según Focuault, la disciplina (que se imparte dentro de prisión) se compone de un seguido de “métodos que permiten el control minucioso de las operaciones del cuerpo, que garantizan la subsección constante de sus fuerzas, a las cuales se imponen una relación de docilidad-utilidad” (Foucault, 1975). Esta intromisión o manipulación anatómica, no se ejecuta sobre un sujeto predeterminado, sino que es este trabajo sobre el cuerpo el que crea o fabrica al sujeto mismo. Por lo tanto, las rutinas que se instauran dentro del sistema penitenciario crea ese sentimiento de libertad y crea el cambio en el individuo para poder alcanzar ese objetivo.
El texto hace un recorrido objetivo de las diferentes perspectivas que hay para enfocar un sistema penitenciario. Es interesante ver, desde la perspectiva foucaultariana como hay esa relación entre el sistema carcelario y los sujetos que albergan dentro de él, de manera que, estableciendo unas rutinas, se puede desarrollar en ellos, ese deseo de libertad, y por lo tanto, en algunos casos, crear buenos comportamientos para poder alcanzar dicho deseo.
Caracteres: 5.123 PROGRAMES D’INTERVENCIÓ | La producción y la gestión del deseo de libertad PROGRAMES D’INTERVENCIÓ María Aperador Montoya Bibliografía Gil, J. A. (2015). Foucault, trenta anys després: vigència i potencialitats de la microfísica del poder.
Quaderns de filosofia, (1), 95-113.
Sánchez Sánchez, C. (2013). La aparición y evolución de los sistemas penitenciarios. Anales de derecho, no 31, 2013. Recuperado a partir de https://digitum.um.es/xmlui/handle/10201/38029 Toral, R. R., & Rojas, N. O. M. (2013). El cuerpo preso tatuado: un espacio discursivo. Andamios: revista de investigación social, (23), 291-301.
Foucault, M., (1980). La verdad y las formas jurídicas, Barcelona, 110 y ss.
Mir Puig, C., (2012), Derecho Penitenciario. El cumplimiento de la pena privativa de libertad.
(2ª ED), Barcelona, pág. 25 Juanatey Dorado, C., (2011). Manual de derecho penitenciario. Madrid, pág. 50 Foucault, M. (1975), Vigilar y Castigar. Nacimiento de la prisión, Madrid: SigloXXI.
Jeanneret, F; Elejabarrieta, F. (2006) “La producción y gestión del deseo de libertad: la puerta de entrada al dispositivo penitenciario” Castalia revista de Psicología de la academia. Nº 10.
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