TEMA 1 (2014)

Apunte Español
Universidad Universidad de Barcelona (UB)
Grado Historia - 2º curso
Asignatura GENERE I HISTORIA
Año del apunte 2014
Páginas 2
Fecha de subida 13/11/2014
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PRESENTACIÓN “Teniendo siempre nuestra experiencia como lente por la que mirar, veíamos caer uno a uno los estereotipos de la “eterna” opresión y pasividad femeninas: ciertas agrupaciones femeninas –los monasterios–, nos iban mostrando su naturaleza, no ya de obligadas clausuras, sino de lugares inventados por mujeres deseosas de vivir juntas la experiencia de la búsqueda de la Verdad.” (Marirì Martinengo y otras, Libere di esistere.
Costruzione femminile di civiltà nel Medioevo europeo, Turín, SEI, 1996, 2; trad. Libres para ser. Mujeres creadoras de cultura en la Europa medieval, trad. de Carolina Ballester Meseguer, Madrid, Narcea, 2000, 15).
“El pleito feminista planteado a principios del siglo XIX, pretendía explicar el poco rendimiento de la mujer en la vida espiritual por su educación. Pero ¿es así realmente o nos será posible pensar por el contrario que la mujer ha ejercido su influjo en otros aspectos de la vida menos visibles, pero fundamentales y decisivos?” [...].
“La mujer tiene una mayor cercanía con la naturaleza, pero no se queda tampoco en ella, pues de ser así, sería otra especie distinta del hombre; ella también crea, y su primera creación es eso que llamamos amor. El amor es una creación espiritual como el arte, como la ciencia.” [María Zambrano, El pleito feminista y seis cartas al poeta Luis Álvarez-Piñer (1935-1936), a cargo de Maite Álvz-Piñer Méndez y María-Milagros Rivera Garretas, “DUODA. Revista d’Estudis Feministes” 23 (2002) 205-218; p. 210].
SECCIÓN 1. ¿ES POSIBLE UNA HISTORIA DE MUJERES Y HOMBRES LIBRES? TEMA 1. El género y la diferencia sexual - Para la narración de la historia se elige, según cada época, un lenguaje determinado y específico (ej.
Marxismo). Hoy en día éste es el lenguaje social (palabra que usamos en exceso), término que tiene su historia, surgido a principios del siglo XX e introducido por el feminismo.
- Tanto ‘’género’’ como ‘’diferencia sexual’’ son dos palabras que se incorporaron en el panorama político de mediados del siglo XX.
- Hoy género es una palabra común, pero como categoría política y como categoría de análisis histórico no lo fue hasta los años 80 del siglo XX.
- Es una construcción cultural que quiere decir, desde las instancias del poder, lo que la mujer es y debe ser y lo que el hombre es y debe ser (mujeres no pueden ser abogadas porque es un trabajo de hombres).
- Así, surgen dos sexos diferenciados y bien marcados, dos sexos oprimidos como dos bloques, donde no se puede salir.
- Los géneros son construcciones culturales, un estereotipo, hechas desde arriba, aprendidas en la socialización (escuela, televisión, lenguaje…) sin preguntar ni a hombres ni a mujeres lo que quieren hacer con su ser propio.
- En pleno siglo XX pasa a ser relativo a un comportamiento debido, una férrea medida que provocaba la represión y marginación social de quién intentaba salir de sus límites.
- Esta concepción se quedó pequeña, molestaba, a principios de los 70, a lo que entonces pasó a ser una generación política, en torno al mayo del 68.
- A partir de una toma de conciencia común (ver que hay algo en el mundo que no concuerda con tu experiencia de vida unida al deseo de vida)  un desajuste entre el mundo que encuentras y el mundo que esperas vivir.
- Así, las generaciones políticas son las que normalmente viven una gran contradicción, entre lo que hay y lo que creían que era.
- Por lo tanto, surgía una contradicción: se nos decía que el género y el cuerpo coincidían. Estábamos condicionados por nuestro cuerpo: se nos decía qué podíamos hacer, estudiar… siempre marcados por el género.
- Y, entonces, en EUA, en Johns Hopkins University aparece el género como categoría política. John Money demuestra que el sexo no coincide con el género. Fue una gran revolución.
- Se demuestra, a partir de experimentos científicos en animales, a los que inyectaban hormonas, que los corderos con los que experimentaban no se comportaban como tal sexualmente.
- Al presentar los resultados, muchos hombre se salieron de la sala de conferencias de Money, porque se les cambiaba, se les giraba completamente, el sentido de la vida, una ley vital.
- Fue, como decíamos, una revolución, que utilizaron, de primeras, los homosexuales. A partir de ahí la sexualidad se convierte en una categoría política.
- A las feministas les interesó lo que se llamó ‘’la economía de la miseria femenina’’, aun hoy en los medios de comunicación aunque más suavizada.
- Es decir, se palpaba en el ambiente femenino que las mujeres estaban mal y no se podía hacer nada. La mujer como ser ‘’carente’’ y como ‘’ser que debe ser liberado’’, lo que se llama ‘’economía de la miseria femenina’’, molestó a las feministas porque las mujeres siempre se las consideraba de víctimas.
- Este era el principal motivo de separación de las mujeres de los hombres del 68.
- A la actitud revolucionaria de las feministas (que chocó con las ‘’leyes’’ del patriarcado) se contestó desde el poder con la ‘’igualdad’’. De la igualdad legal se pasó a la igualdad de sexos, y aquí las mujeres perdieron, porque se estaban alienando a los hombres. Desde entonces ha habido una degradación de lo femenino.
- Lo femenino se perdió en la búsqueda o en la aspiración a lo que tenían los hombres, sin darse cuenta las mujeres mismas que, al conseguir la igualdad, estaban perdiendo su propio género.
- A raíz del mayo del 68, además, interesó la historia del amor. Pero el vínculo del género con el poder provoca que la historia de las mujeres siga siendo aún hoy pequeña.
- Por lo que respecta a la diferencia sexual, es un término que se usaba sobretodo en biología, pero que a mediados del siglo XX (después de la 2ª GM) pasó a tener un sentido histórico y político.
- A partir de mediados del XX la antropología social y sobretodo cultural ayudó a la historia a interpretar.
- Surge un grupo de pensadores (como Jacques Derrida, Hélène Cixous, Julia Rristeva) que se dan cuenta que, al estar dentro de otra cultura, ven las cosas de otra manera.
- Ven que hay riqueza en otras culturas como la árabe, y la enseñan dentro de la homogeneidad de la cultura francesa. Nace así la ‘’diferencia’’.
- Es a partir de ahí que un grupo de filósofos se dan cuenta de que la diferencia sexual es la ‘’diferencia sexual primera’’, ya no la diferencia de clase.
- La diferencia sexual es una evidencia del cuerpo humano. Esta evidencia no ha pasado al pensamiento universitario hasta que no aparece el pensamiento de la diferencia sexual. Ha sido un ‘’no pensado’’. Hoy por hoy, el pensamiento sexual es algo que está pero que no está (ej. en los manuales no está).
- La diferencia sexual es dual: la diferencia de ser hombre y la diferencia de ser mujer. Distintas pero iguales, los dos sexos se necesitan para poder diferenciarse el uno del otro.
- Sustancialmente somos diferentes, pero iguales en valor (vida de una mujer = valor que la de un hombre).
Textos “El género es un elemento constitutivo de las relaciones sociales basado en las diferencias percibidas entre los sexos, y género es un modo primario de significar las relaciones de poder.” (Joan W. Scott, Gender. A Useful Category of Historical Analysis, “The American Historical Review” 91 (1986) 1053-1075; p. 1069; trad. en James S. Amelang y Mary J. Nash, eds., Historia y género. Las mujeres en la Europa moderna y contemporánea, Valencia, Alfonso el Magnánimo, 1990, 23-56).
“Tal es la naturaleza de la fuerza. El poder que posee de transformar a los hombres en cosas es doble y se ejerce en dos sentidos: petrifica diferentemente, pero por igual, las almas de los que la sufren y de los que la manejan. [...] esta doble propiedad de petrificación es esencial a la fuerza, y un alma colocada en contacto con la fuerza sólo escapa por una especie de milagro. Tales milagros son raros y cortos” (p. 12). “Todo lo que, en el interior del alma y en las relaciones humanas, escapa al imperio de la fuerza, es amado, pero amado dolorosamente por el peligro de destrucción continuamente suspendido” (p. 15). [...] “Un uso moderado de la fuerza, que es lo único que permitiría escapar al engranaje, demandaría una virtud más que humana, y tan rara como el mantenerse digno en la debilidad” (p. 9). (Simone Weil, La Ilíada o El poema de la fuerza, en Simone Weil, La fuente griega, trad. de Mª Eugenia Valentié, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1961, 13-44).
“La diferencia sexual afecta a las cosas porque afecta a quien investiga las cosas. No esperamos que aparezcan átomos azules, ni probetas rosa, ni que salga una ciencia dulce o buena. Esperamos que la científica se vuelva más libre, más creativa, más original, y esperamos todo lo que sucederá en consecuencia. ¿Qué? Ya se verá.” (VV. AA., Preguntas del idiota sobre la diferencia sexual, en Hipatía, Autoridad científica, autoridad femenina, trad. de Laura Trabal Svaluto-Ferro y María-Milagros Rivera Garretas, Madrid, horas y Horas, 1998, 87-95).
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