tema 15 (2015)

Apunte Español
Universidad Universidad de Málaga
Grado Derecho - 2º curso
Asignatura Derecho Penal I
Año del apunte 2015
Páginas 8
Fecha de subida 04/05/2016
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Apuntes elaborados personalmente combinando las explicaciones de clase con los manuales. Muy claros y bien organizados.

Los temas marcados con una (i) son los más importantes de cara a examen.

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TEMA 15: LA LEGÍTIMA DEFENSA A. LA LEGÍTIMA DEFENSA 1.
Evolución positiva.
Art. 20.4 CP declara exento de responsabilidad criminal al que obre en defensa de la persona o derechos, propios o ajenos, siempre que concurran los siguientes requisitos    Agresión ilegítima Necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla Falta de provocación suficiente por parte del defensor A partir de la reforma de 1983 se refunden en una sola:    2.
Legítima defensa propia Legítima defensa de parientes Legítima defensa de extraños Fundamento y naturaleza.
La legítima defensa tiene un doble fundamento: 1) 2) La defensa de un bien jurídico frente a una agresión: no es suficiente con este fundamento, puesto que dicha agresión tiene que ser ilegítima. Si bastara con este primer fundamento, no se justificaría la existencia ni el mayor ámbito de esta causa de justificación frente a la de estado de necesidad.
La defensa del ordenamiento jurídico: se asienta sobre la idea de que el derecho no debe ceder ante lo injusto.
Tampoco es suficiente con este fundamento porque solo se defienden bienes jurídicos personales, quedando fuera los bienes jurídicos cuyo titular es la sociedad o el Estado, lo que impide considerarla una reacción frente a cualquier conducta injusta.
La persona titular del bien jurídico puede ser: o o 3.
a.
Física: se incluyen también los difuntos y los nasciturus, siempre que fueran sujetos pasivos de algún delito.
Jurídica: en ocasiones cabrá el Estado, sólo cuando actúe en defensa de los bienes jurídicos de los que es titular como persona jurídica. Ej. Patrimonio.
Requisitos: Agresión ilegítima: debe concurrir un comportamiento que merezca ese calificativo.
 Por agresión hay que entender una acción encaminada a producir la lesión de un bien jurídico. No tiene que implicar necesariamente un acometimiento personal, es decir, material o físico. No se incluye en la agresión: o La omisión.
o Las afecciones involuntarias a bienes jurídicos, ya sean causales o imprudentes, puesto que la agresión exige conciencia y voluntad de lesionar o arriesgar un bien jurídico.
o Los movimientos corporales humanos que no sean acción.
o Los ataques de animales.
 En cuanto a la ilegitimidad de la agresión, se entiende ilegítima como ilícita, es decir, una conducta infractora de un mandato jurídico o una prohibición jurídica. Ello no implica que la agresión tenga que ser, además, culpable, puesto que también podemos defendernos de agresiones de personas inculpables: enfermos mentales, personas aterrorizadas, etc.
El ilícito puede proceder de cualquier sector del ordenamiento jurídico, por lo que no tiene que ser obligatoriamente un ilícito penal. Tampoco existen restricciones en el bien jurídico susceptible de defensa.
b.
Necesidad de la defensa: debe resultar necesario un comportamiento típico para defenderte de la agresión ilegítima. Para que la defensa sea necesaria se exige que: 1  La agresión ilegítima sea inminente o actual: si se ha iniciado, no debe haber concluido, ya que de lo contrario se trataría de una venganza, y no de una defensa. La agresión persiste mientras no cese el ataque al bien jurídico.
 La agresión ilegítima sea peligrosa: a partir de los elementos del juicio de previsibilidad objetiva, la lesión del bien jurídico agredido debe ser probable, por lo que si se trata de conductas agresivas que no alcanzan ese nivel, serán calificadas de inidóneas, pero no serán suficientes para amparar la legítima defensa.
 La agresión ilegítima sería inevitable si no se produce la defensa: la posibilidad de huida no afecta a la necesidad de la defensa, puesto que no se trata solo de proteger el bien jurídico, sino también el ordenamiento jurídico. De todas formas, la opinión dominante admite supuestos en los que exige la huida en lugar de la defensa, siempre y cuando la huida ofrezca garantías suficientes de evitar la agresión.
Sin embargo, es irrelevante el caso de que el agresor sea un inimputable o alguien que actúa con un error: eso no afecta a la necesidad de la defensa, sino al requisito de que el medio empleado sea racional. También es irrelevante la reparabilidad del mal: aún cuando el mal sea reparable acudiendo a los tribunales (delito de daños), puesto que no solo se actúa para proteger el bien jurídico sino también el ordenamiento jurídico.
Todos estos requisitos tienen que concurrir de modo objetivo, por lo que no basta con la creencia subjetiva por parte del sujeto de que se dan.
c.
Necesidad racional del medio empleado para impedir o repeler la agresión.
El defensor debe usar el medio que sea estrictamente necesario para impedir o repeler la agresión, lo que supone que debe recurrir al medio menos lesivo de los que disponga. Ej. Si para evitar una lesión era suficiente con lesionar al agresor, y el sujeto lo mata, no cumple este requisito, porque había un medio menos lesivo.
La necesidad del medio debe apreciarla el juez en un juicio ex ante, es decir, colocándose en la situación del sujeto en el momento en el que la agresión era inminente, y teniendo en cuenta: o o o o La rapidez o la intensidad del ataque.
El carácter inesperado del mismo.
Las características del agresor.
o Los medios que tenía la víctima a su alcance.
Incluso el estado de ánimo.
Surge así una discusión en la doctrina: 1.
2.
Hay un sector minoritario que entiende que es irrelevante la exigencia de una proporcionalidad, o que no haya una gran desproporción, entre el mal causado en la reacción defensiva y el que pretendía provocar la agresión, porque entienden que la defensa puede ir todo lo lejos que sea necesario para impedir la lesión del bien jurídico. Según esta posición, sería lícito causar lesiones o incluso matar al agresor si fuera totalmente necesario para impedir una agresión a la libertad, a la libertad sexual, etc.
La opinión mayoritaria no exige proporcionalidad, pero sí que no haya una gran desproporción. Entienden que se trata de un requisito implícito dentro de la necesidad racional del medio empleado. Sin embargo, esta argumentación no se considera correcta, porque la necesidad de racionalidad va dirigida a la necesidad del medio utilizado, y no a los bienes jurídicos que estén implicados ni tampoco a los bienes que utiliza el agresor y el agredido.
En cualquier caso, el derecho de defensa está sometido al principio de la ilicitud del abuso de derecho: la ley no ampara el abuso del derecho o el ejercicio antisocial del mismo. Por tanto, no procede la legítima defensa si la reacción defensiva es absolutamente desproporcionada, no por el bien jurídico agredido, si no por la entidad criminal del ataque.
Ej. Un minusválido tiene un puesto de frutas y un niño se acerca a quitarle una manzana. El único medio que tiene el señor para evitarlo es disparando. Éste está protegiendo no solo su bien jurídico si no también el ordenamiento jurídico.
ANÁLISIS: existe agresión ilegítima, la defensa es necesaria (la agresión era inminente, actual, ponía en peligro el bien jurídico y era inevitable). Lo que falta no es la necesidad de la defensa, sino que el medio empleado no es racional. De manera que se está introduciendo el requisito de exigir proporcionalidad entre la reacción defensiva y el ataque al bien, pero no respecto a los bienes implicados (la desproporción no se tiene en cuenta respecto a los bienes: la manzana o la vida del niño).
2 Dentro de este requisito tiene especial importancia dos supuestos:  Cuando el sujeto sea un inimputable, semi-imputable o actúe con un error: tenemos que ver si el medio utilizado es o no necesario.
Ej. Un chico sale ebrio de una discoteca, y al dirigirse al coche se equivoca e intenta abrir otro igual. El propietario lo ve y lo lesiona para evitar lo que él cree que se trata de una agresión. Habría que ver si hay racionalidad en el medio utilizado. ANÁLISIS: si la persona está embriagada bastaría con haberle avisado de que se estaba equivocando, por tanto, emplear un medio superior sería faltar a la racionalidad. El medio no era necesario.
 El agredido tiene un derecho de defensa pero también un deber de cuidado respecto al agresor.
Ej. Agresión ilegítima en el ámbito familiar. Hijo que le pega al padre. El padre tiene derecho de defensa pero también un deber de cuidado respecto a su hijo. ANÁLISIS: hay un conflicto entre el derecho de defensa y el deber de cuidado, que afecta a la hora de determinar el medio necesario y racional. Sin embargo, no afecta que el mal causado por la agresión ilegítima fuera reparable en los tribunales.
d.
Conciencia y voluntad de defensa.
Se trata de un elemento subjetivo imprescindible que constituye el correlato del dolo. Es compatible con ciertos ánimos o motivaciones adicionales, es decir, si se dan los elementos objetivos de la legítima defensa, es irrelevante que además el sujeto tuviera ganas de agredir a la persona.
e.
Falta de provocación suficiente por parte del defensor.
Es un requisito que está totalmente justificado, aunque hay quien ha sostenido que se trata de una manifestación del principio del versari in re illicita: si alguien lo ha provocado, no puede quedar amparado en legítima defensa. Sin embargo, entendemos que aquí está totalmente justificado. En Alemania no existe y surgen problemas.
El problema es que el CP no define lo que es provocación, ni cuándo ésta es suficiente. Para que haya provocación no es necesaria una conducta ilícita, basta con que sea contraria a los usos sociales: ej. Broma, burla. El Tribunal Supremo no estima provocación la mera discusión.
Puede ser una acción o una omisión, pero el comportamiento no tiene por qué pretender el desencadenamiento de la conducta del agresor. Ni siquiera es preciso que sea una consecuencia prevista como necesaria o posible por el sujeto. No se requiere que la respuesta agresora esté integrada por la conducta del que realiza la provocación. Cuando la provocación sea voluntaria, lo que falta es la necesidad de la defensa. Por tanto, el Tribunal Supremo está aceptando la provocación imprudente como provocación suficiente.
Además, hace falta que la provocación sea suficiente, lo cual tampoco queda determinado en el CP. Este problema no es posible resolverlo a través de la teoría de la causalidad: si no hubiera realizado la provocación no se habría producido la agresión.
Tampoco es correcta la teoría de la causa es eficiente: es suficiente cualquier provocación de la que era previsible que se produjera la agresión. Ninguno son fundamentos correctos.
Tiene que ser:  Una acción u omisión ilícita, dado que el fundamento de la legítima defensa es que no puede defender el ordenamiento jurídico quien ha provocado la lesión al mismo. Por tanto, la acción primera tiene que ser contraria a la norma.
 No es preciso que sea culpable.
 Si la provocación es una acción ilegítima, hay que tener en cuenta que se invierten los papeles. El provocado es la persona agredida y es quien actúa en legítima defensa.
 Es necesario que exista una proporción entre la agresión y la provocación, porque de lo contrario, sí se podría amparar en la legítima defensa. Ej. Aunque haya provocación en una pelea, no es lo mismo que uno responda a puñetazos (que era lo que el otro había provocado) a que el otro saque una pistola, puesto que entonces sí cabría la legítima defensa por parte del que inició la provocación.
3  Si la provocación suficiente había procedido no del defensor, si no por parte del defendido, es aplicable la eximente. Ej.
Una chica provoca a uno, y cuando éste va a agredirle, otra persona interviene y defiende a la chica provocadora.
 Cuando hay una riña mutua y aceptada por ambos, no cabe la legítima defensa, porque ambos serían provocadores suficientes y agresores. Otra cosa distinta es que alguien venga a pegarme, yo me defienda y con ello no consiga pararlo, y por tanto seguimos con la pelea. Si alguno de los contendientes rebasa los límites de la riña que se había aceptado, también cabe la legítima defensa. Ej. Si pasan de los puños (que era lo que habían aceptado) y uno saca una pistola.
El Tribunal Supremo entiende que una mera discusión, incluso acalorada, no es una riña, sino que es preciso pasar a los hechos.
4.
Consecuencias jurídicas.
Si alguien actúa en legítima defensa está realizando una acción lícita, lo que tiene las siguientes consecuencias:  Queda excluida la responsabilidad penal y civil. Artículo 118 CP.
 También está amparada la destrucción o los daños causados en los medios usados por el agresor, aunque esos medios no sean de su propiedad. Ej. Persona que desactiva una bomba puesta en un coche que ha tenido que ser robado.
 Otra cosa es que no estarán amparadas las lesiones a terceras personas o a los bienes jurídicos de terceros. No se amparan estos daños pero podría darse lugar a un error de prohibición o estado de necesidad.
B. EL ESTADO DE NECESIDAD 1.
La noción de situación de necesidad.
Artículo 20.5 CP: Está exento de responsabilidad criminal quien actúe en estado de necesidad lesionando un bien jurídico para evitar un mal propio o ajeno. Sin embargo, el CP no ofrece un concepto de estado de necesidad.
Los elementos que han de concurrir para que alguien se encuentre en estado de necesidad son:  Tiene que darse una situación de peligro para un bien jurídico propio o ajeno, es decir, una situación donde tiene que aparecer como probable la lesión de ese bien jurídico.
 Esa situación de peligro para un bien jurídico tiene que ser inminente, es decir, que el peligro para el bien jurídico tiene que ser actual, salvo en aquellos casos en los que el transcurso del tiempo no pueda aportar una solución al conflicto, y por tanto el peligro seguiría siendo actual. Ej. Mujer embarazada, que si sigue con el embarazo supone un riesgo para su vida.
 Que el mal que amenaza ese bien jurídico sea un mal grave. La gravedad del mal va a estar en función del bien que resulta amenazado (no es lo mismo el patrimonio que la vida) y de la importancia del mal.
o Si el mal que amenaza no es grave (lesiones insignificantes), entonces no cabe el estado de necesidad.
o Cuando lo que esté en peligro sea un bien patrimonial o económico, para decir que el mal es grave tiene que tener un gran valor, ya sea en términos absolutos o relativos (puede que el valor absoluto no sea mucho, pero atendiendo a las circunstancias económicas concretas del afectado sí tenga un gran valor relativo).
 Que ese mal grave e inminente no sea evitable por otro procedimiento menos perjudicial. Eso implica que el mal que está amenazando al bien jurídico no sea evitable mediante otros medios legítimos, o por medios ilícitos pero menos perjudiciales.
Podemos resumir entonces el concepto de estado de necesidad como : SITUACIÓN DE PELIGRO DE UN BIEN JURÍDICO PROPIO O AJENO EN LA QUE APARECE COMO INMINENTE LA PRODUCCIÓN DE UN MAL GRAVE QUE ES INEVITABLE SIN PRODUCIR LA LESIÓN, O UNA LESIÓN DE MENOR GRAVEDAD, DE LOS BIENES JURÍDICOS DE OTRA PERSONA, O SIN INFRINGIR UN DEBER.
 ORIGEN DEL PELIGRO: El peligro para el bien jurídico puede derivarse de:  Fuerzas naturales: terremotos, naufragios, etc.
 Del ataque de un animal.
 De movimientos corporales de una persona que no constituyen acción: ej. movimiento reflejo.
 De una acción humana lícita: alguien que va conduciendo una moto correctamente pero se encuentra con que va a atropellar a alguien y otra persona lo empuja para evitarlo.
4  De una acción humana ilícita pero no constituya agresión ilegítima: ciclista que imprudentemente se sube en la acera y ocasiona daños a una exposición de cerámica (pone en peligro el patrimonio de la propietaria).
En ninguno de estos casos procede la legítima defensa. Por tanto, en el FUNDAMENTO del estado de necesidad no juega ningún papel la defensa del ordenamiento jurídico, sino que lo único que hay que proteger es un bien jurídico.
Por tanto, el CONFLICTO que se da en el estado de necesidad es entre dos sujetos que se encuentran en la misma posición ante el derecho.
1.
2.
Ej. Alguien es objeto de una agresión ilegítima y se defiende ocasionando unas lesiones. Situación de conflicto entre el patrimonio de la víctima y la integridad física del agresor, pero se encuentran en distinta posición: uno en contra y otro a favor del ordenamiento jurídico LEGÍTIMA DEFENSA En cambio, si estamos en una discoteca y hay un incendio, la gente empieza a correr hacia la salida, y alguien empuja a otro para poder salir él, mientras que el otro se quema y muere. Ninguno actúa en contra del derecho, porque se encontraban en la misma situación, y el bien que tratan de proteger es el mismo: la vida.
ESTADO DE NECESIDAD  Por otra parte, el BIEN JURÍDICO que está en peligro puede ser: o Propio.
o Ajeno: el titular puede ser el Estado o la sociedad, a diferencia de lo que ocurre en la legítima defensa. Ej. Podemos incluir la defensa nacional o la seguridad del tráfico.
 BIENES QUE SON SUSCEPTIBLES DE SER LESIONADOS: la lesión puede consistir: o Lesión de un bien jurídico de otra persona.
o Infringir un deber: cabe incluir las lesiones a bienes jurídicos cuyo titular es el Estado o la sociedad, es decir, que no son bienes jurídicos de otra persona. Ej. Alguien para salvar a una persona que está gravemente herida conduce temerariamente, para llevarlo al médico. Está infringiendo el deber de no realizar la conducta que ordena la norma: conducir respetando las normas de tráfico.
2.
Estado de necesidad y colisión de deberes.
Existen supuestos en los que hay un deber de evitar un mal ajeno que amenaza a personas, a la sociedad o al Estado, que entran en conflicto con el deber que tiene esa persona de realizar la conducta ordenada por la norma o de no realizar la conducta prohibida por la norma.
o o Opinión minoritaria: sostienen que estos supuestos se deben incluir en la eximente de actuar en cumplimiento de un deber. Artículo 20.7.
Opinión mayoritaria: afirma que se incluyen dentro del 20.5, como un estado de necesidad.
Explicación de porqué se debe incluir en la eximente: o o 3.
Todos los supuestos incluidos en esta eximente son una colisión de deberes: se infringe un deber (no realiza una conducta prohibida por la norma) para cumplir otro que sea de igual o mayor grado.
Sin embargo, en las restantes causas de justificación, solo se da conflicto de bienes jurídicos, y la infracción del mandato o de la prohibición se basa en una autorización.
Clases y evolución histórica.
A. Si acudimos al primer requisito del estado de necesidad, que es el de que el mal causado sea menor o igual que el que se trata de evitar, nos permite distinguir entre: o Cuando el mal causado es menor que el que se trata de evitar.
o Cuando el mal causado es igual que el que se trata de evitar.
Por MAL se entiende la lesión de un bien jurídico que esté protegido por el derecho. No se puede considerar un mal la lesión de un interés que no esté protegido por el derecho. Ej. Que el profesor me suspenda penal es un mal, pero no protegido por el derecho, y por tanto no podemos actuar en estado de necesidad contra él.
5 B. Al tener que ponderar los males en el estado de necesidad, eso supone siempre una ponderación entre el interés lesionado y el que el sujeto quiere salvaguardar: o Estado de necesidad justificante: cuando exista un conflicto de intereses desiguales. Hace la conducta lícita. Ej. La única manera de que operen a mi hijo es pagando dinero, y lo sustraemos a otra persona. El interés que se pretende salvaguardar es de mayor entidad.
o Estado de necesidad exculpante: Cuando el conflicto es de intereses iguales. Queda excluida la responsabilidad.
C.
Por otra parte, el CP distingue entre: o Estado de necesidad propio: cuando el bien salvado pertenece al sujeto que realiza la acción necesaria.
o Auxilio necesario: cuando el bien salvado es de otro, y no propio.
El bien puede ser: o o Individual. Ej. Médico que no tiene coche coge el del vecino para trasladarlo y salvarle la vida. El bien que se protege es la vida del vecino.
Supraindividual: ej. Grupo de ecologistas que para evitar vertidos a un río impide el acceso a la fábrica. El bien que se protege es la no contaminación del río.
Nuestro CP reconoce una gran amplitud a los supuestos de auxilio necesario. No hay restricción en los intereses afectados por los males en conflicto, ni a la hora de establecer la persona que pueda prestar el auxilio, y se permite tanto cuando el mal evitado sea igual o desigual que el lesionado. También podemos incluir aquí los casos de comunidad de peligro. Ej. Varios náufragos que tienen que matar a una persona para comer.
4.
Fundamento y naturaleza.
Fundamento: hay que resaltar que hasta el CP de 1944 sólo se incluían en el estado de necesidad como causa de justificación los casos de males desiguales: que el mal causado por el sujeto fuera menor que el que se trataba de evitar. Hasta ese momento, existía unanimidad en que ese estado de necesidad en el que se causa un mal menor se consideraba una causa de justificación cuyo fundamento era el interés preponderante: estaba prevaleciendo el interés más importante.
Sin embargo, con este CP se incluyen también los casos en los que el mal fuera igual. A partir de entonces ya no es válida la interpretación precedente, por lo que surgen dos teorías: A.
Teoría mayoritaria: teoría diferenciadora: el hecho de que se hayan incluido también los supuestos en los que el mal causado sea igual que el que se trata de evitar no implica que todos los supuestos sean iguales, sino que hay que distinguir dos tipos: o Cuando el mal causado sea menor se incluirá en la causa de justificación, estaremos ante un estado de necesidad justificante y el fundamento es que prevalece el interés preponderante.
Ej. Alguien que, para rescatar a un menor que se ha quedado encerrado en una casa que tiene un escape de gas, tiene que romper la puerta. El interés que trata de proteger, la vida del niño, es más valioso que los daños de la puerta.
o Si el mal es igual se tratará de una causa de exculpación. Estaremos en un estado de necesidad exculpante. El fundamento es el principio de inexigibilidad.
Ej. Dos personas se están ahogando y la tabla en la que se apoyan no sostiene el peso de los dos, por lo que uno de los dos empuja al otro. La conducta no es lícita, otra cosa es que no se le exija responsabilidad, puesto que se encuentra en una situación en la que no es posible exigirle que actúe conforme a derecho.
Cuando entran en conflicto dos bienes iguales, sólo puede incluirse dentro de la causa de exculpación cuando, además de la disminución de lo injusto que supone causar un mal para salvar otro de la misma entidad, queda disminuida la capacidad del sujeto de obrar conforme a la norma, pues solo así se alcanza la inexigibilidad de obediencia al derecho.
- Cuando se trata de un estado de necesidad propio, esa falta de capacidad se dará cuando se trate de un bien de carácter personal. Cuando se trate de bienes jurídicos patrimoniales, solo se podrá dar este caso cuando sean de gran valor.
- En el caso de auxilio necesario, solo se puede dar la disminución de capacidad cuando se trate de una persona con la que se tiene una especial relación: amigo, pariente, etc.
6 B.
Teoría minoritaria: en todos los casos de estado de necesidad estaremos ante supuestos de causas de exculpación.
5.
Requisitos: a.
Conciencia y voluntad de evitar un mal propio o ajeno.
El sujeto tiene que actuar con el conocimiento y la voluntad de estar protegiendo otro mal superior. Se trata de un elemento subjetivo que equivale al correlato del dolo. Es el elemento subjetivo de la justificación, que neutraliza el tipo de lo injusto. Es la conciencia y voluntad de que se dan los elementos objetivos que sirven de base a una causa de justificación.
Esta conciencia es compatible con una tendencia subjetiva adicional. Ej. El sujeto puede que lo haga encantado porque además tuviera ganas.
b.
Mal causado menor que el evitado.
Que el mal causado no suponga una lesión de intereses jurídicos superiores a los que trata de evitar.
Ej. Alguien que para rescatar a un menor que se ha quedado encerrado tiene que romper la puerta. El interés que trata de proteger, la vida del niño, es más valioso que los daños de la puerta.
Para constatarlo hay que proceder a realizar una ponderación de todos los intereses que entran en juego. Habrá que tener en cuenta no sólo la importancia de los bienes jurídicos enfrentados, sino también: o o o o Si están en trance de lesionarse o solo de ponerse en peligro.
La gravedad de esa lesión o puesta en peligro.
Si los bienes son reparables o no.
Los desvalores de acción que concurren.
Esta ponderación es problemática cuando los intereses que se ponderan son individuales y supraindividuales (Ej. la vida o el patrimonio de una persona con la defensa nacional). En cuanto a estos conflictos: o o o No hay una solución única ni definitiva (no podemos decir que siempre los bienes supraindividuales son superiores).
Tampoco es cierto que estos bienes no se puedan comparar, y por tanto no se podría realizar la ponderación. El juez siempre tiene que resolverlo.
La jurisprudencia es casi unánime cuando se trata de un conflicto entre la salud pública y el tráfico de drogas. Ej.
Alguien tiene necesidad de adquirir dinero para someter a un hijo a una operación y no tiene dinero. Para ello trafica con drogas para conseguir ese dinero. La jurisprudencia considera que prevalece la salud pública, puesto que el mal causado a la sociedad por el tráfico de drogas es superior al evitado por el sujeto al cubrir de esa forma sus necesidades.
c.
A.
Situación de necesidad no provocada intencionadamente por el sujeto.
Tenemos que aclarar en primer lugar qué se entiende por situación de necesidad: según este requisito, quedan excluida de esta causa de justificación si el sujeto ha creado la situación de necesidad, es decir, un conflicto insalvable entre dos bienes jurídicos, es decir, que solo se puede salvar uno de ellos a costa del otro. Sin embargo, no basta con que el sujeto haya puesto en peligro un bien jurídico.
Ej. Un sujeto estaba quemando sus rastrojos y se dio cuenta en ese momento de que estaba cambiando el viento y el fuego se dirige hacia su finca, y para evitarlo tuvo que coger el camión cisterna y pasar por el fundo del vecino causándole unos daños en su cosecha. ANÁLISIS: la jurisprudencia consideró que no se podía aplicar la causa de justificación porque él mismo había provocado la situación. Sin embargo no es así, porque él tan solo lo puso en peligro, pero no lo provocó.
Tampoco es suficiente con que provocara intencionadamente la situación de peligro de un bien jurídico, la cual desencadenó luego la situación de conflicto insalvable entre intereses.
Ej. Alguien provoca un incendio, y a la hora de salir tiene que perjudicar a otra persona para salir él. Tampoco se considera que lo haya provocado, porque no iba buscando ese conflicto entre la vida de varias personas, y por tanto, tampoco quería la muerte de esa persona.
7 Sin embargo, sí queda excluida la eximente cuando ha provocado la situación de necesidad intencionadamente, aunque no quisiera o no hubiera previsto solventarla realizando una conducta típica.
Ej. En el incendio, era consciente de que entrarían en conflicto la integridad de varias personas, pero previó resolver el conflicto de intereses sin necesidad de causar más que unas molestias corporales a una de las personas. En este caso, no queda amparado.
B.
Se requiere que la provocación haya sido voluntaria. Eso no exige que tenga que ser el fin del autor, simplemente con que sea equivalente al dolo eventual. Por tanto, se puede aplicar la eximente cuando la provocación ha sido imprudente. Sin embargo, el Tribunal Supremo, cuando se ha provocado imprudentemente o incluso por una persona inculpable, no aplica el estado de necesidad, pero es contrario a la ley.
C.
Cosa distinta son los supuestos de actio illicita in causa: si alguien provoca imprudentemente un estado de necesidad cabe aplicarle a esa acción típica la justificación. Sin embargo, otra cosa es que hagamos responsable al sujeto por ese resultado delictivo a título de imprudencia.
Ej. Alguien va conduciendo temerariamente, y se encuentra con que o adelanta al ciclista y choca frontalmente con otro vehículo, o se lleva por delante al ciclista. Elige la segunda opción. Como lo ha provocado imprudentemente, no es responsable del delito doloso de homicidio, pero sí se le imputa el resultado de muerte como imprudencia.
D.
Que no haya sido provocada POR EL SUJETO: esto tiene dos interpretaciones posibles: a. Que se refiera al que realiza la acción necesaria y no al necesitado, aunque actúe en auxilio necesario, de manera que estaría amparado el que actúa ante un mal ajeno aunque la situación haya sido provocada por el propio necesitado intencionadamente. Esta es la interpretación a la que se refiere nuestro CP.
b. Que se refiera al necesitado.
d.
Ausencia de obligación de sacrificarse.
Que el necesitado no tenga por su oficio o cargo obligación de sacrificarse. Se puede tratar de un oficio público (policía, bombero, etc.) o privado (cuando existe una relación contractual: guía de montaña, médico respecto al paciente).
Ese deber de correr riesgos tiene que ser un deber jurídico, que esté directamente relacionado con el oficio o cargo y tiene una serie de límites: o o Cuando el sacrificio es inútil. Ej. Bombero que no entra en un incendio cuando es inminente el derrumbe de la casa.
Cuando exista una notable desproporción de los intereses en conflicto. Ej. El bombero pone en grave riesgo su vida para salvar el jarrón de una señora. / Marinero que pone en peligro su vida cuando se está hundiendo el barco para salvar las mercancías.
En este caso, el deber se refiere al necesitado, que coincide con el que realiza la acción necesaria en estado de necesidad propio, pero no en el auxilio necesario: el sujeto no estará amparado por la eximente si el sujeto en cuyo favor quiere evitar el mal está obligado a sacrificarse.
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