MATRIMONIO (2012)

Trabajo Español
Universidad Universidad de las Palmas de Gran Canaria
Grado Derecho - 2º curso
Asignatura Derecho Canónico
Año del apunte 2012
Páginas 3
Fecha de subida 07/04/2016
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CINTIA SARDIÑA BORDÓN DERECHO CANÓNICO 1. Matrimonio nulo En el Derecho Islámico, el matrimonio nulo recibe el nombre de batil y se produce fundamentalmente cuando el vicio que se constata afecta directamente al contrato entre los cónyuges. En el entorno práctico, la nulidad del matrimonio se aprecia cuando falta alguna de las condiciones necesarias que se requieren a través de la Sharia. Por lo que la nulidad es una hipótesis determinada por el derecho divino.
Las causas de nulidad se aprecian a través de:  La existencia de impedimentos absolutos por razón de parentesco y religión.
 La existencia de la enfermedad grave de uno de los contrayentes.
 El matrimonio a término: También denominado matrimonio por placer, es aquel en que se fija por un periodo determinado que puede oscilar entre una hora y noventa y nueve años.
 El matrimonio contraído durante el periodo de continencia de la mujer o idda: Este periodo corresponde a aquel que una mujer debe observar después de la muerte de su cónyuge o después de un divorcio, durante el cual ella no puede casarse con otro hombre. El objetivo es asegurar que el marido es el progenitor del hijo que nazca posteriormente a tal circunstancia.
La longitud de iddah varía, pero generalmente corresponde a tres períodos mensuales, a menos que ella está embarazada, en cuyo caso el ' iddah dura hasta que ella da a luz. Si el matrimonio no llega a consumarse nunca no existe este periodo de continencia.
 El matrimonio de una mujer con su ex-esposo si éste la hubiera repudiado tres veces.
Los efectos que produce un matrimonio nulo dependerán de que haya existido o no consumación.
Con carácter general, el matrimonio nulo no genera derechos sucesorios entre los cónyuges.
Tampoco relaciones de parentesco ni impone periodo de continencia para la mujer en el supuesto de que no se haya consumado. La declaración de la nulidad también repercute en la dote de tal forma que si la consumación se ha producido, a la mujer le corresponde la totalidad de la misma, mientras que en caso contrario sólo le corresponde la mitad de la cantidad entregada.
2. Matrimonio irregular Este tipo de matrimonio recibe la consideración de fasid en el Islám y en él el vicio no afecta al contrato sino a la relación conyugal, de tal manera que aunque los efectos típicos del matrimonio se producen, estos son rescindibles. Eso supone que el matrimonio irregular es siempre susceptible de poder sanarse.
Debido a que la irregularidad supone un desentendimiento a las exigencias legales impuestas por la legislación hace una tarea imposible dar una lista cerrada de causas, ya que estas vendrán determinadas por la casuística de cada ordenamiento jurídico. Ahora bien, en la presunción de irregularidad opera, generalmente, el principio general de consumación, de tal forma que una vez producida elimina los vicios y convalida el matrimonio.
Las personas legitimadas para promover la presunción son, por un lado, la persona interesada (cónyuge o tercero) y, por otro, el propio juez de oficio, en cuanto que considere que la irregularidad afecta al orden social.
Los efectos que posee esta institución sobre la mujer implican que se exima de la obligación de continencia o idda y que la dote deba restituirse, de la misma forma en que se prevé para los supuestos de nulidad matrimonial.
3. Comparación entre nulidad e irregularidad islámica con respecto al Derecho Español.
La comparación con respecto a nuestro derecho no puede hacerse desde una correspondencia exacta debido a que la categoría de matrimonio irregular no aparece contemplada como tal en nuestra legislación. Sin embargo, esta circunstancia no significa que no se pueda encontrar una similitud jurídica, de tal forma que si atendemos al fondo de la regulación islámica comprobaremos que existe cierto paralelismo entre esta distinción islámica y la distinción entre matrimonio nulo y anulable propia del Código Civil.
En nuestra legislación la nulidad del matrimonio se encuentra recogida entre los artículos 73 y 80 del Código Civil y permite la convalidación del matrimonio siempre y cuando sea motivada por las causas que se determinan. De esta forma y consecuentemente, en ambas legislaciones, rige una distinción basada en la relevancia de las causas que motivan la nulidad del matrimonio, dejando la nulidad radical como única solución en el caso de faltar alguno de los requisitos requeridos y, la anulabilidad o irregularidad para los supuestos en que se contravengan preceptos de la regulación matrimonial menos graves.
Cabe destacar que existe una figura que el Derecho Islámico no reconoce, como es la del matrimonio putativo, que supone en el Derecho Español una causa de afectación al matrimonio. De esta forma no posee ninguna relevancia la presencia de la buena o mala fe de los cónyuges en el momento de la celebración del matrimonio, sino que prima si ha existido o no consumación y en atención a ello se determinan los efectos.
4. Disolución del matrimonio: Divorcio y Repudio.
El vínculo que genera el matrimonio coránico es en principio perpetuo, sin embargo, es lícita la disolución matrimonial a través del divorcio y el repudio. Estas medidas a menudo se toman como sinónimos, sin embargo, existen diferencias notables entre ellas. De tal modo que, se denomina repudio a aquellas formas de disolución impuestas por uno de los contrayentes sin tener en cuenta la voluntad del otro, mientras que el divorcio responde a aquellas otras situaciones en las que se produce la ruptura del vínculo por acuerdo mutuo de los esposos.
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