Tema 2 mercantil (2017)

Apunte Español
Universidad Universidad Autónoma de Madrid (UAM)
Grado Derecho - 3º curso
Asignatura Derecho Mercantil
Año del apunte 2017
Páginas 4
Fecha de subida 20/06/2017
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Tema 2: El Registro Mercantil.
Nosotros sabemos que uno de los pilares del tráfico económico es la seguridad jurídica. La actividad empresarial es una actividad sometida a riesgo naturalmente pero que necesita previsibilidad de forma que se conozcan las reglas del juego. Naturalmente, la seguridad jurídica tiene múltiples manifestaciones. Una forma de reforzar la seguridad jurídica es mediante los registros. Existen básicamente dos tipos de registro: 1. Administrativos: es un registro que estando a cargos y llevanza de la AAPP, permite consultar sin que lo que venga en el registro afecte a terceros.
2. Con efectos jurídicos reforzados: cuando se derivan efectos para terceros. Aquí se encuentra el Registro Mercantil pues permite consultar ciertos datos y lo que viene inscrito en él tiene efectos sobre los terceros ya sea para bien o para mal.
El origen de los registros mercantiles se explica por la misma razón que se explica la existencia del Derecho mercantil. Este Derecho nace en las corporaciones medievales donde había un índice donde se apuntaban quienes formaban parte de la corporación. Este es el origen del Registro Mercantil. En él se inscriben como regla general los empresarios, aunque también pueden acceder a él otros sujetos distintos de estos. El número de sujetos que pueden acceder al Registro Mercantil son os que de conformidad que con su reglamento pueden acceder, es decir, es numerus clausus. El primer registro mercantil viene de la mano del CC de 1889 con una regulación muy pobre que se ve reforzada por el segundo y aún vigente Código de Comercio. Es un registro público donde accedan los empresarios y sus actos más importantes. También están sometidos los actos al numerus clausus, es decir, solo aquellos que la ley dice que se pueden inscribir. Por ejemplo, un empresario, ya sea individual o social, adquiere una flota de aviones, este acto no puede acceder al Registro Mercantil. ¿Por qué están sujetos ambos al numerus clausus? Respecto de los sujetos es porque está pensado para la actividad empresarial, y respecto de los actos, porque el número de actos que pueden rodear una actividad empresarial es infinito, por tanto se pretenden eliminar problemas de operatividad y seguridad jurídica.
¿Cómo se organiza el Registro Mercantil? Donde se practican las inscripciones es en los registros mercantiles territoriales. El Registro Mercantil se divide en un Registro Mercantil territorial por cada capital de provincia y un Registro Mercantil Central. Adicionalmente, hay uno en Ceuta, en Melilla, en Santiago de Compostela y en algunas capitales de las Islas Canarias que no tienen consideración de capital de provincia. La inscripción en un registro u otro depende de donde tenga el domicilio el empresario. Por ejemplo, si soy un empresario de Aranjuez, debo inscribirme en el Registro Mercantil de Madrid. En las ciudades grandes, el Registro Mercantil está atendido por una pluralidad de registradores mercantiles. Por el contrario, en las ciudades más pequeñas, el encargado o registrador del Registro de la Propiedad también se ocupa del Registro Mercantil. Por ejemplo, en Castellón. Existe un cuerpo único de registradores que es el de Registradores de la Propiedad y lo Mercantil que se accede mediante oposición y tras ello, se organiza de acuerdo a la disponibilidad y al orden en la oposición. Los registradores al acceder al cuerpo tienen una condición similar a la de notario, es decir, de funcionarios públicos. Por ejemplo, desde la perspectiva penal pueden prevaricar. Su régimen jurídico es mixto, sin perjuicio de que a ciertos efectos tienen consideración de funcionarios públicos, pueden considerarse profesiones liberales pues desarrollan su actividad con libertad sin que el Estado les dote de todos los medios para su actividad ya que no están sujetos a instrucción de las AAPP.
Sus ingresos están sujetos al principio de arancel público ya que el Estado mediante unas normas determina cual es el salario que pueden percibir.
El Registro Mercantil es un registro de sujetos, no de bienes. El Registro de la Propiedad es un registro de bienes. Hasta el año 1989, en el Registro Mercantil se podrían inscribir tanto sujetos como ciertos bienes como buques y aeronaves. Ahora, la inscripción de estos dos bienes tiene lugar en el Registro de Bienes Muebles. ¿Quiénes son los sujetos inscribibles? 1. Empresarios: sean individuales o sociales. Son siempre empresarios las sociedades anónimas y las sociedades limitadas con independencia de las actividades que desarrollen. Las sociedades civiles no pueden acceder, con la excepción de las sociedades profesionales.
2. Entidades de crédito y de seguro: una entidad de crédito es una entidad que captando recursos del público en forma de depósitos o fondos, después concede préstamos o créditos a otros. La Ley de Ordenación, Supervisión y Solvencia de las Entidades de Crédito establece que los bancos tienen que ser sociedades anónimas. Los bancos no son las únicas entidades de crédito, por ejemplo, las cajas de ahorro, las cooperativas de crédito, las instituciones de inversión colectiva y los fondos de pensiones también son entidades de crédito que tienen acceso al Registro Mercantil. Los dos últimos ejemplos son especiales pues son agregación de patrimonios que pertenecen a los partícipes y que se encuentra gestionado por lo que no tienen personalidad jurídica. Por la importancia que tienen en el tráfico es por lo que tienen acceso al Registro Mercantil.
3. Sociedades civiles profesionales: son sociedades sujetas a un régimen especial. Por ejemplo, un conjunto de abogados pueden realizar una sociedad anónima profesiones, una sociedad limitada profesional, una sociedad civil profesional, etc. Si es una sociedad civil constituida por profesionales puede acceder al Registro Mercantil.
La inscripción en el Registro Mercantil para los empresarios individuales no es obligatoria. Ahora bien, si no se inscribe en el Registro Mercantil, no pueden aprovecharse de los efectos beneficiosos que se derivan de su inscripción. Por ejemplo, si yo soy empresario casado en gananciales, mi esposo y yo hemos acordado no aplicar el régimen de responsabilidad establecido en el Código de Comercio (antes de contraer nupcias mi esposo se opone a responder con los bienes gananciales de forma expresa y en el Registro Mercantil), pero para ello he de estar yo inscrita como empresaria en el Registro Mercantil. Por tanto, la regla general es la voluntariedad, salvo para el empresario individual naviero. Por otro lado, las sociedades mercantiles si están obligadas a inscribirse de forma que si no lo hacen, se derivan unos efectos del Derecho de Sociedades.
El Registro Mercantil es un registro público al que tiene acceso cualquier persona, no hace falta tener un interés legítimo.
¿Qué actos se pueden inscribir? Es una lista larga, pero respecto de los empresarios individuales, aparte del hecho de ser empresario, se puede inscribir las sucursales de los establecimientos, las capitulaciones matrimoniales, el concurso, el poder general que otorgue el empresario, etc.
Respecto de las sociedades el número es mucho mayor, por ejemplo, los estatutos y sus cambios, aumentos y reducciones de capital, composición del órgano de administración, modificaciones estructurales (fusión, cesión global de activo y pasivo, transformación…), etc.
Una vida societaria al ser persona jurídica es más compleja que la del empresario individual y por eso pueden inscribirse un mayor número de actos. Las inscripciones en el Registro Mercantil como regla general no son constitutivas, sino declarativas. Hay excepciones a esta regla general: 1.
2.
3.
4.
Las modificaciones estructurales.
Cesión.
Fusión.
Transformación.
Si no se inscriben no existen ni producen efectos jurídicos.
Cuando en 1989 se aprobó la Ley de Sociedades Anónimas, el legislador con gran cuidado redactó el precepto diciendo que las sociedades anónimas y limitadas con su inscripción adquieren su personalidad jurídica. De la personalidad jurídica se ligan unos efectos jurídicos. La Ley de Sociedades de Capital dice que en caso de que no se inscriba, si su objeto es mercantil, se regirá por la sociedad colectiva y si su objeto es civil por el de la sociedad civil.
Las inscripciones mercantiles se practican mediante el Código de Comercio y una serie de libros auxiliares. Cuando algo se inscribe en el Registro de la Propiedad se abre una hoja real por tratarse de un derecho real, ya que se inscriben objetos. Por contraposición, en el Registro Mercantil se usa la hoja personal ya que por cada sujeto que se inscriba se abre una hoja nueva donde se pondrá todo lo relacionado con él. Los principios esenciales de cómo se tienen que inscribir y sus consecuencias son: 1. Principio de rogación: indica que las inscripciones en el Registro Mercantil no se practican, como regla general, de oficio, sino que se realizan a solicitud de parte interesada. Con independencia de que sea declarativo o constitutivo, no se realiza de oficio. Hay algunas excepciones como por ejemplo, cuando los cargos de administrador caducan o cuando la sociedad tiene una duración limitada, el registrador de oficio inscribe la liquidación porque su licencia ha caducado.
2. Principio de titulación pública: solo se puede inscribir en el Registro Mercantil, como regla general, aquello que consta en documento público. Puede ser una sentencia, un auto judicial, un acto administrativo, escritura pública… En los dos primeros casos suelen decir que se ha de inscribir. En nuestro ordenamiento jurídico opera el sistema de doble vigilia pues primero controla la legalidad el notario y después el registrador, de forma que hay un doble control. Existen también excepciones como por ejemplo, para la inscripción de un empresario individual no hace falta documento público.
3. Principio de tracto sucesivo: indica que para inscribir una cosa, si está referida a algo anterior, ese algo anterior ha de estar inscrito. Por ejemplo, para inscribir actos relativos a un sujeto inscribible, ese sujeto ha de estarlo, es decir, si quiero inscribir a x como administrador de determinada sociedad, esa sociedad ha de estarlo. Para inscribir los actos realizados por un apoderado, el poder de ese apoderado ha de estar inscrito. Para modificar un acto e inscribirlo, primero ha de estar inscrito ese acto previo. En ocasiones, el registrador puede tener en cuenta otros actos o documentos posteriores que se haya solicitado la inscripción posteriormente para ver si su inscribilidad. Por ejemplo, el 1 de enero que la sociedad tenía como administradora a Beatrice, nombra a Valentina como nueva administradora a las 9:00, a las 9:15 se cesa a Beatrice como administradora por otro socio y pasa a serlo Joselyn, hay un problema entre los socios.
Alguien podría decir que no se inscriba lo primero de forma que se pida que se anule esa primera junta con medidas cautelares.
4. Principio de calificación del registrador: el registrador califica bajo su propia responsabilidad y de forma indelegable, la legalidad intrínseca de los actos que se quieren inscribir. Por tanto, tiene que determinar si lo que se quiere inscribir es conforme a los procedimientos y formas legales establecidos por la ley. Por ejemplo, cada socio tiene derecho a inscribir el aumento de capital en el porcentaje del que ya era socio, si son 6 socios con un 17% cada uno, si se hace un aumento de capital de 600.000 euros cada socio y todos lo tienen menos uno, de forma que se realiza para que este uno pierda peso y voto en la empresa y quitárselo de encima, el registrador no podrá inscribirlo. Los registradores no están sujetos a inscripción, sin perjuicio de que sea obligatorio seguir las leyes de los registradores. Los asientos se presumen exactos y válidos, es decir, es una presunción iuris tantum que solo se puede destruir lo que consta en el registro, mediante resolución judicial. Esto permite desembocar en lo más importante del Registro Mercantil, en el principio de publicidad material.
5. Principio de publicidad material: cualquier tercero puede acceder a todo lo que esté inscrito en el Registro Mercantil aunque no tenga interés legítimo pues no hay asientos secretos. Medios: 5.1. Nota informativa simple: algo rápido y barato, pero que no da fe de lo que dice. Por ejemplo, ¿quiénes son los miembros del consejo de administración de Inditex? Nos dice que son x personas, pero no hay fehaciencia, es decir, el registrador no está garantizando que lo que pone en esa nota simple coincida con lo que está inscrito pues pueden no reflejarse los últimos cambios.
5.2. Certificación literal: acredita que el contenido de la certificación coincide con los asientos. Es más lento y más caro, pero nos asegura que coincide.
Los efectos que se derivan son que los asientos registrales son exactos y válidos. La consecuencia es que tanto el empresario como el tercero puede confiar en la exactitud y validez de lo que consta. Hablamos de confiar en el sentido técnico y jurídico de forma que si la realidad es distinta de lo que consta, al tercero no le afectará la realidad, sino solo lo que venga inscrito.
Este principio tiene dos manifestaciones: 5.1. Principio de oponibilidad: va del empresario al tercero. Imaginemos, María S.L. con capital de un millón de euros cuando se constituyó, después María ha reducido su capital a 100.000 euros, Alejando como acreedor se dirige a María le exige el capital inicial de forma que María se opone con la reducción.
5.2. Principio de invocabilidad: va del tercero al empresario. Por ejemplo, María tenía un millón de euros y reduce, después, el capital a 100.000 euros sin inscribirlo, Alejandro ha de invocar lo del Registro pues le beneficia.
La oponibilidad no está ligada a la inscripción en el Registro, sino que se tiene que publicar en el boletín oficial del registro donde se publica un extracto de la inscripción.
La oponibilidad opera desde que se publica el extracto, no desde que se inscribe. Tarda un día o dos como máximo y de ella se encarga el Registro Mercantil Central. Para que haya oponibilidad tiene que haber inscripción y publicación. Mientras tanto, la invocabilidad no depende de la publicación el boletín oficial del registro. De forma que el tiempo que hay entre lo que se inscribe y lo que se publica, el tercero puede elegir lo que sea más beneficioso para sus intereses.
Los registros mercantiles solo protegen a los terceros de buena fe, nunca a los de mala fe.
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