Preguntas SPT: 10, 11, 12 (2015)

Apunte Español
Universidad Universidad de Valencia (UV)
Grado Ciencias Ambientales - 1º curso
Asignatura SPT
Año del apunte 2015
Páginas 10
Fecha de subida 28/03/2016
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10. Las teorías de la modernización ecológica, sus inconsistencias empíricas en relación a las exigencias de la sostenibilidad ecológica, y referidas a la escala física de las sociedades humanas, la desmaterialización y el desacoplamiento.
Se ha realizado una reformulación de las teorías de la dependencia o, más en general, una reelaboración de los puntos de vista que definen el subdesarrollo como un efecto de la forma en que los países industrializados obtienen su riqueza. A causa de la existencia de límites físicos naturales a la expansión parece más adecuado hablar de sociedades “superdesarrolladas” o “sobre-desarrolladas” (las que no pueden reproducir su forma de vida sin dañar y agotar la capacidad de sostenimiento de la biosfera) y sociedades “infradesarrolladas” (las que podrían reproducir sosteniblemente niveles de producción y consumo superiores a los actuales).
En la hipótesis de la moderación ecológica, una parte de la creciente innovación tecnológica es inspirada por la ecoeficiencia. Esta podría aumentar la productividad de los recursos naturales para la obtención de un flujo más grande de valor a partir de un flujo de recursos inferior al actual. De este modo, la ecoeficiencia generará el espacio suficiente para que las sociedades menos industrializadas puedan acceder al desarrollo sin sobrepasar los límites naturales, capaz de mantener los rasgos e instituciones de la modernidad pero materialmente más ligero (Huber 2000).
La hipótesis de la modernización ecológica implica: 1- Aceptar que las versiones clásicas de la modernización son inadecuadas por no prestar atención a los límites naturales.
2- Un conjunto de correcciones o ajustes adecuados de las instituciones de la modernidad permitirán su pervivencia y su universalización.
La sociología de la modernización ecológica supone un nuevo subsistema de la sociedad moderna capaz de servir de contrapeso a los excesos de la expansión económica, introduciendo un nuevo equilibrio.
Incorpora: 1- Las políticas del medio ambiente introducidas por los gobiernos.
2- Búsqueda de una mayor eficiencia energético-material por parte de las empresas.
3- Difusión de nuevos valores culturales post-materialistas y de hábitos de “consumo verde”.
La modernización ecológica tiene una doble dimensión: descriptiva y normativa.
-Formula descriptivamente una propuesta sobre las vías más adecuadas o más fácilmente practicables para un desarrollo sustentable.
-La parte normativa: el problema de la sustentabilidad se reduce a la búsqueda de un equilibrio entre los tres factores de una pseudo-ecuacion por el que el impacto ambiental es función de la población, el consumo y las tecnologías.
Si se acepta que la presión humana sobre los sistemas naturales es excesiva o puede llegar a serlo, y que por tanto el futuro de la civilización industrial debe reducir esa presión demográfica, hay tres líneas de actuación: 1- Control demográfico, no causada por la muerte o eliminación de los humanos.
2- Difusión de una cultura de la suficiencia y no de la abundancia, para reducir el consumo de recursos naturales que son la base de los bienes y servicios consumidos. Ni las empresas ni las poblaciones aceptarían la moderación y las restricciones al consumo como parte de una forma de desarrollo diferente.
3- Mejoras en la ecoeficiencia, satisfacción de las necesidades con un uso menor de recursos naturales. Centrarse en un uso más eficiente de los recursos, que al mismo tiempo, reduce los costes económicos por unidad de producto o recurso consumido.
Se basa en la innovación tecnológica y a la vez no cuestiona la fe y continuidad de la sociedad moderna.
Desde esta perspectiva, la modernización ecológica supone una reinterpretación de la ecuación del impacto ambiental a partir de que el impacto puede reducirse a través de la mayor eficiencia: una minimización de los requerimientos ambientales por cada unidad de producto.
Impacto ambiental= Población x PIB/persona x Impacto ambiental/unidad de PIB por persona La teoría de la modernización ecológica postula la existencia de una fase post-industrial del proceso de modernización y la desmaterialización de la economía por la expansión del sector de los servicios, de pautas de consumo menos derrochadoras, de la innovación tecnológica mas ecoeficiente, de la mejora del estado de los ecosistemas debido a nuevas políticas medioambientales de reparación y protección, etc.
Sostenibilidad, modernización y uso de materiales y energía El proceso de desarrollo sustentable ha comenzado ya por un giro en la dinámica de la modernización. Este giro comenzó con la transición a estructuras post-industriales y la puesta en práctica de políticas de medio ambiente por parte del gobierno y empresas, dando lugar a una nueva fase de la sociedad moderna.
La señal más visible: el desacoplamiento entre crecimiento económico y el uso de recursos naturales. De este modo se abre paso a una sociedad a la vez más rica y desmaterializada.
La idea de sostenibilidad aplicada a las sociedades humanas tiene cuatro cuestiones: 1- Mantenimiento de la escala física de la sociedad humana respecto a la capacidad de carga y los límites de los sistemas naturales planeta.
2- Conservación de la diversidad biológica.
3- Reserva y conservación para evitar la reducción y agotamiento de los recursos naturales y la degradación entrópica de las actividades productivas.
4- Mantenimiento de las condiciones de espacio y tiempo para el aprendizaje social y cultural.
Cuando la protección del medio ambiente fue el objetivo aceptable por gobiernos y empresas, la sostenibilidad se ha centrado más en la escala física de las sociedades humanas. En obtener más con menos, ampliar el bienestar con menos recursos naturales, o reducirlos considerablemente. Esta meta es sin duda del desarrollo sostenible.
Escala física de las sociedades humanas, ecoeficiencia, desmaterialización y desacoplamiento -Sociomasa: sustentabilidad asociada a la flexibilidad, y por tanto, a valores intermedios, a que el peso de la sociedad no sea ni demasiado grande ni demasiado pequeño. Criterio derivado de que la escala optima no puede establecerse con precisión, ya que tanto las sociedades humanas como la ecosfera son sistemas complejos adaptativos, por lo que las relaciones entre ellos son indeterministas, no controlables ni predecibles.
-Flujo metabólico: son los materiales que entran en el sistema social y son procesados por las actividades económicas, incluyéndose en parte a la sociomasa y devolviéndose en parte al entorno ambiental como residuos.
Una mejora en la sostenibilidad: dados una población y un nivel de vida determinados, cuanto menor sea la cantidad de energía no renovable y de materiales necesaria para producirlos mejor.
El hecho de que la contribución al PIB en los sectores agrícolas, energéticos y mineros haya disminuido no supone que la reproducción de la vida social se haya reducido. Pero si las actividades que generan mayores costes ambientales, mayores cantidades de energía y materiales, crecen más lentos que al conjunto de la economía, puede interpretarse como una posibilidad de separar el crecimiento económico de la expansión de la escala física.
Este proceso de separación relativa entre producto económico y uso de recursos naturales, se llama desacoplamiento.
En varios países de renta más alta, el desacoplamiento se ha establecido claramente al uso total de materiales (aunque en la mayoría, el uso por habitante per cápita ha aumentado).
Las incógnitas aumentan cuando se da por hecho que el desacoplamiento es un efecto de la misma modernización y que se intensifica según el grado de modernidad de las sociedades. Los datos sugieren que esto es falso, que está ligado la mayor modernización con el mayor desacoplamiento. Las sociedades para sacar dinero de cada unidad de energía consumida no son los más desarrollados. Los ricos tienden al despilfarro y los pobres a aprovecharlo todo. Por tanto la relación entre innovación tecnológica y eficiencia energética en más compleja de lo que se supone.
El desacoplamiento (separación entre producto económico y uso de recursos naturales) es un rasgo de la economía contemporánea. No se debe confundir esto con la verdadera ecoeficiencia, la cual se basa en la reducción del volumen de sociomasa y del flujo metabólico a la que podemos llamar desmaterialización.
Luego se deriva que utilizar como indicador de mejora medioambiental la desmaterialización por unidad de producto es engañosa, ya que el total de productos puede comportar más recursos ambientales consumidos. No parece haberse producido ni en los países desarrollados ni en el mundo en su conjunto.
En resumen: el uso de materiales en la “fase post-industrial” es equívoco. Las posibilidades de que esté ocurriendo un curso social con más sostenibilidad, en apariencia por el desacoplamiento ente el crecimiento económico y consumo de recursos ambientales traducido hoy en una reducción de flujos metabólicos. Por ello, no puede decirse que la transición haya comenzado ya.
La información presentada en varios informes, se observa un aumento en las sociedades modernas de la cantidad de materiales procesados y desechados por habitante, aunque el producto económico, haya crecido más en comparación.
11. Los limites medioambientales (texto de Ernest) En el S.XXI la civilización ha entrado en una fase de translimitación, en la que los límites naturales al crecimiento han sido ya traspasados. Si la era del desarrollo está acercándose a su fin, entonces las teorías sociológicas sobre las sociedades contemporáneas (las que postulan la indefinida continuación del desarrollo) compartirán el mismo destino. Entre ellas, se encuentran las que predican un desarrollo que sea sostenible.
Hay que examinar las propuestas y reflexiones, y los cuatro enfoques diferentes: la gobernanza de la complejidad, el post-desarrollo y el desarrollo local alternativo, los escenarios de un decrecimiento y cuesta abajo prósperos, y finalmente las visiones de un colapso catastrófico (die-off).
Hace más de tres décadas, el informe al Club de Roma sobre los límites al crecimiento predijo, que si las tendencias del crecimiento de la población y del capital, el uso de los recursos, el aumento de la contaminación y la degradación de los ecosistemas se prolongaban sin cambios, el resultado sería una situación de translimitación, un colapso en la sociedad industrial. La revisión treinta años después (Meadows et al. 2004) ha deducido que la humanidad ya está en posición de translimitación. Que consecuentemente, el colapso ahora es más difícil de evitar y sus efectos más difíciles de contrarrestar, porque un nuevo equilibrio supondría una fase prolongada de decrecimiento, de des-desarrollo.
La Evaluación de los Ecosistemas del Milenio (Reid et al. 2005) ha concluido que 2/3 de la naturaleza está deteriorándose. No que está amenazado por un deterioro futuro, no que puede llegar a deteriorarse, si no que ya lo están haciendo. El informe contiene cuatro conclusiones principales: 1- En la segunda mitad del s. XX los humanos han transformado los ecosistemas más rápidamente que en cualquier otro periodo y han producido daños en la diversidad biológica considerables y en parte irreversibles.
2- Los cambios están conectados a un incremento del desarrollo económico y de la abundancia material, pero con altos costes de degradación de muchos servicios de los ecosistemas, a un riesgo mayor de cambios no lineales y agravamiento de la pobreza; de manera que la prolongación de los costes, si no se corrige, disminuirá los beneficios que las generaciones futuras podrán obtener de los ecosistemas.
3- La degradación de la naturaleza podría empeorar la primera mitad del siglo actual, haciendo imposible la reducción de la pobreza, la mejora de la salud y el acceso a los servicios básicos para una gran parte de la población mundial.
4- La degradación de los ecosistemas podría ser revertida parcialmente mediante cambios en las políticas, las instituciones y las prácticas sociales, pero estos cambios no se están produciendo. El informe confirma que la capacidad del planeta para suministrar servicios está decreciendo, que en las próximas décadas la situación puede empeorar y que las medidas adoptadas hasta hoy no han sido no las que se necesitaban ni las suficientes.
Según el Living Planet Report, la huella ecológica supera en más del 20% el nivel sostenible.
Ya se está viendo el fin de la era del petróleo barato, el cual se está consumiendo 4 veces más rápido de lo que se descubre. La tasa a lo que los productores de petróleo pueden extraerlo ha alcanzado, o está muy cerca de llegar al máximo nivel posible, de llegar al “pico del petróleo”. Los niveles de producción podrán seguir manteniéndose durante algunos años más pero después comenzara el declive irrevocable. No existe nada en la ciencia, tecnología e ingeniería que pueda evitarlo. No existen alternativas energéticas para mantener las formas y dimensiones de la sociedad industrial, y no hay garantía de que esas alternativas sean descubiertas, ni de que si lo fueran, sean desarrolladas a tiempo.
También hay que destacar que el cambio climático pueda llegar a alcanzar el umbral irreversible que desencadene alteraciones no lineales. La relación entre población, producción de alimentos y provisión de agua dulce están moviéndose por márgenes estrechos. Y también a los niveles de riesgo asociados a la proliferación nuclear, a los efectos a largo plazo de la sopa química en la que hoy se bañan todos los organismos de la Tierra y a ciertos campos de la ingeniería genética y nanotecnología.
Quizás la gente piense que es la cantinela habitual, pero ahora se basa en el refinamiento y la precisión de los datos, por lo que puede hablarse con fundamento, hablándose cada vez menos de las amenazas futuras y cada vez más de la situación en la que ya nos encontramos. Deberán pasar algunos años para que la translimitación sea reconocida, pero ya no hay forma de evitarla.
La idea de un desarrollo sostenible supone que la población, el uso de los recursos y la contaminación han iniciado una transición que los llevará a estabilizarse por debajo de la capacidad de carga de la Tierra. Supone el crecimiento económico siguiendo un camino de desmaterialización, por el decrecimiento de los materiales, la desconexión entre la riqueza y el impacto ambiental. Supone que las políticas del medio ambiente de las organizaciones públicas y privadas, pueden evitar la translimitación. La población y el uso de los recursos están por encima de la capacidad de carga del planeta, la desmaterialización sigue pendiente y el equilibrio entre sociedad y naturaleza solo podría experimentar una reducción de la población, la economía y el uso de los recursos.
ENFOQUES Gobernanza y complejidad En los últimos años el concepto de “gobernanza” se refiere al conjunto de acciones de gobiernos, instituciones, organizaciones y redes sociales que mantienen la estabilidad estructural sin cambios que desencadenen comportamientos caóticos. Se sugiere que es posible el control consciente de sistemas complejos adaptativos, como las sociedades humanas. Algún tipo de metaequilibrio entre múltiples objetivos planteados a diversas escalas (local, regional, estatal, mundial).
No está claro que la autoorganizacion y gobernanza añadan algo al conocimiento de la organización y cambio social. El aspecto importante es la sostenibilidad, en los que la cuestión clave no es tanto mantener un sistema bajo control si no mantener su flexibilidad.
Si se mantiene esto como referencia, el desarrollo es un proceso en el cual la acción consciente se orienta hacia estados deseables de la sociedad, la naturaleza, la producción o las instituciones. La idea de sostenibilidad empieza a referirse a la flexibilidad adaptativa, aludido siempre a analogías ecológicas o tecnológicas.
Desarrollo local y post-desarrollo El mundo está lleno de experimentos en las que las victimas tratan de escapar afirmando sus propios proyectos de la vida. Muchos lo hacen con expresión de conflicto y resistencia.
Las propuestas e iniciativas de esa resistencia a veces se conciben como alternativas al desarrollo y a veces como vías alternativas de desarrollo; a veces adoptan el lenguaje sostenible mientras que otras veces lo rechazan. Los discursos suelen centrarse en relocalización, post-desarrollo o diversidad cultural.
Mientras que el desarrollo global consume los recursos de todo el planeta y causa daños por todas partes, las alternativas locales tienden a actuar de forma más cercana y modesta y con un mayor interés en no dañar irremediablemente.
Decrecimiento y cuesta abajo Otras teorías toman como afirmación de que la civilización industrial está entrando en decrecimiento, tanto demográfico como económico.
Según el libro de Howard y Elisabeth Odum (Odum and Odum 2001), argumenta que las civilizaciones tienen en común un ciclo con cuatro fases (crecimiento, clímax, descenso, lenta recuperación), por lo que como ahora la sociedad industrial está experimentando el clímax, el descenso es inminente.
La aplicación de principios más adecuado a una situación de recursos limitados (escala reducida, eficiencia y cooperación) puede hacer del descenso que sea compatible con el mantenimiento de un nivel adecuado de bienestar.
Colapso (die-off) El punto de vista de la extinción, que habla de un colapso inevitables y catastrófico de la sociedad industrial, descarta la posibilidad de un descenso pacifico. La recomendación para la degradación entrópica no es la de máxima disminución de la población y de la economía, sino a una prudencia de evitar el consumo extravagante (Georgescu-Roegen 1971). La máxima reducción de la degradación entrópica no es un objetivo de la acción humana.
Colapso, se refiere al retorno de una condición humana normal de menor complejidad (Tainter 1995:198). Esto no es muy diferente del viejo programa ecologista: reducir, frenar, democratizar, descentralizar (Roszak 1993:312). El colapso puede ser tanto un resultado como un objetivo. Si por colapso se entiende una transición rápida a un nivel de complejidad inferior, tanto la sociedad como la desorganización caótica serán salidas alternativas de una situación de translimitación.
Los cuatro enfoques anteriores, al juicio de Ernest, son compatibles con el conocimiento que de los límites impuestos por la naturaleza al cambio social. Aunque algunas versiones hablan sobre el desarrollo sostenible, la mayoría de ellas se centran en otros marcos.
Después del desarrollo no parece que la sostenibilidad sea la mejor solución.
12. EL PRINCIPIO DE PRECAUCION (APRENDIZAJE POR ANTELACION) Además de adoptar el principio ético de responsabilidades ecológicas se debería adoptar el principio de precaución, aplicándolo a elecciones y respuestas de acciones, proyectos y grandes peligros producidos por el desarrollo industrial y tecnológico.
Como a menudo estos problemas son invaluables por verdades absolutas o certezas objetivas, se debería aplicar este concepto principalmente a los problemas y precauciones derivadas de la insostenibilidad de nuestras formas de vida y los daños socioambientales que acompañan a los programas, proyectos, productos e instituciones del desarrollo moderno. Es un principio que sirve para adelantarse a la acción y decisión sobre una actividad o proyecto, evaluando primero sus consecuencias sociales y medioambientales, es decir, sus efectos colaterales.
Por ejemplo, con las plantas transgénicas, se actúa como si existiera una demostración clara y evidente de los beneficios de estos cultivos modificados genéticamente. Es como si hubiera una devoción generalizada donde no existiera ninguna duda sobre el avance tecnológico de estos alimentos, y al mismo tiempo se desprecian los aspectos ecológicos y socioculturales, y sus posibles efectos. Además, las consecuencias que producen puede que sean muy diferentes a las conocidas, que ni siquiera podamos intuirlas o que ya sea demasiado tarde para pararlas, porque los efectos sean irreversibles y el daño irreparable.
Estos organismos manipulados genéticamente manipulados se producen y se ofertan en el mercado, los consumimos apenas sin saberlo, todo porque supone un mayor negocio para las empresas multinacionales que los comercializan vendiendo sus semillas producidas en laboratorios.
A media que el mercado se expande en las sociedades del capitalismo de consumo crecen los cocteles contaminantes químicos, atómicos, electromagnéticos y genéticos en la naturaleza y en nuestros cuerpos. A medida que se expande la globalización económica crecen los peligros para la sociedad humana y sus necesidades básicas, de manera destructiva y amenazadora.
Ante la insuficiencia de conocimientos necesarios para el análisis y compresión de los problemas cada vez más complejos, la aplicación del principio de precaución resulta obligado para analizar los peligros de las nuevas tecnologías, productos o proyectos. Es lo contario a la compensación de daños una vez ya producidos, o a la idea del que “contamina paga”, ya que se anticipa a las consecuencias indeseadas y a veces irreversibles, incluso en ausencia de una prueba contundente del daño. Consiste en realizar unas valoraciones previas a las decisiones, prestando atención a los efectos previsibles o potenciales para la salud humana o los ecosistemas ambientales de una actividad o proyecto determinado.
Criterios de la sabiduría y el conocimiento de la precaución: 1- Un riesgo no debería ser aceptable si existen alternativas al proyecto o actividad.
2- Los criterios de aplicación también deben aplicarse a la gama completa de alternativas, incluyendo la “no acción”.
3- En los casos de posibles daños graves o irreversibles para la biosfera, no es aceptable.
4- La idea de que el riesgo cero no exista no ha de ser decisivo para dañar la biosfera y el futuro, o realizar la actividad o proyecto.
5- Las situaciones de desconocimiento de los daños, no debe ser excusa para no tenerlos en cuenta en las decisiones o para retrasar las medidas efectivas que puedan prevenir los daños graves e irreversibles.
6- Este principio debería ser incorporado en situaciones donde exista una baja incertidumbre en el conocimiento de los procesos de la realidad implicada.
7- El principio debe aplicarse ante los posibles efectos nocivos generados por los múltiples pequeños impactos, pero con consecuencias muy graves.
8- Debe aplicarse en decisiones ante el desconocimiento de los procesos biogeoquímicos específicos implicados en las relaciones causa-efecto que puedan darse.
9- También debe aplicarse ante una baja probabilidad de los daños extremos e indeseables que se puedan producir. Si la situación peor puede pasar, aunque sea remotamente, habrá de detenerse prioritariamente.
Participación ciudadana en sociedades de riesgo Deberían ser los expuestos a los daños los que decidieran si aceptan o no las exposiciones a los peligros. Quizás debería activarse un código de cautela política y cívica ciudadana sobre el conocimiento de la realidad en la que vivimos, sobre todo cuando se trata de las afecciones del medio ambiente o los humanos.
El insuficiente conocimiento y la ignorancia son campos de información “ciega” pero significativa, por sus efectos destructivos en el terreno práctico.
Racionalidad tecnoburocrática de expertos La prudencia previa debe imponerse hasta que no se pruebe la inocuidad de proyectos o productos. La rutina de los informes de técnicos expertos da el visto bueno a productos y proyectos incluso aunque la peligrosidad y el riesgo no estén probados. Las decisiones y proyectos tecnocráticos resultan ser incuestionables al cubrirse con el manto incuestionable y absoluto del conocimiento científico, entendido como completo, neutral y objetivo, aunque también estén afectados por el “no saber” y por la falta de certidumbre.
La gestión pública suele dotar de reconocimiento en calidad de expertos exclusivos a profesionales como el ingeniero, el arquitecto o el economista. Estos no suelen estar sometidos a procedimientos comunitarios y públicos de elección, debate y control. Nadie los controla ni comprueba sus afirmaciones. Con ello desprecian otros saberes disciplinares que pueden analizar la realidad y los efectos socioecológicos de los proyectos a desarrollar.
Estos saberes no deberían ser manejados por el que negocia e impone privadamente particulares intereses económicos de grupos y sectores por encima de los intereses y necesidades colectivas. Tampoco deberían someterse al desarrollo económico: mas, más y más, o al desarrollo sostenible: más y más desarrollo económico destructor de la naturaleza y protección ambiental, al mismo tiempo.
Estos sacerdotes laicos, figuras de especialistas y expertos de la materia que tratan, suelen ser los únicos que toman decisiones políticas, convirtiéndolas casi en asuntos exclusivos de “datos científicos detallados e informaciones objetivas” según la autoproclaman los propios expertos, que no reconocen las incertidumbres o desconocimientos. Estos operarios y legitimadores “científicos” ocultan los intereses y beneficios de los particulares implicados.
La ciudadanía rehén Entre la tecnociencia y sus especialistas, y las leyes y decisiones políticas y en manos de técnicos, nada o casi nada es de acción colectiva. La ciudadanía a la que se dirigen o afectan se encuentra excluidas en gran medida. En general no se dan canales para participar y debatir el ejercicio de la ciudadanía que se encuentra rehén, y de la globalización económica y neoliberalismo político (prioridad del mercado y competitividad).
Estas son algunas de las estratagemas para favorecer los valores privados de competitividad, inversiones, productividad, crecimiento económico… Con esto la política desprecia los saberes y apreciaciones socioculturales útiles que deberían participar en el conocimiento y la valoración de necesidades sociales y proyectos.
Frente a los grandes intereses y poderes del maldesarrollo, formado por el grupo de expertos y técnicos dispuestos a asegurar que no hay otro medio para establecer el previsor principio de precaución y limitar los daños en lo posible, que reforzar los procedimientos de información y de negociación públicas en los que puedan participar la diversidad de grupos y personas.
Los llamados estudios de impacto ambiental que legalmente acompañan a los proyectos de desarrollo, son una trampa de las instituciones privadas o públicas que impulsa los proyectos, que también se encarga de realizar los estudios de impacto por medio de sus propios equipos técnicos contratados para ello.
Las dinámicas biogeofisicas en las que estamos implicados los humanos, la naturaleza, necesitan nuevas formas institucionales específicas que puedan interpretarlas sin la necesidad de la euforia del desarrollo. Habría que incorporar la perspectiva crítica de una ecología política y las políticas de responsabilidad y precaución. Esta opción debería exigir frenos y giros en el actual modelo de desarrollo para no acercarnos más a la reducción extremo de posibilidades y opción de futuro. Habrían de exigirse cambios drásticos en nuestra relación con la Madre Tierra y en las formas sociales de participación y control colectivo, lo que acompañaría de altos costes sociales de reconversión de formas de producción, empleo, consumo, movilidad… ...